Explico clara y concisamente la forma más eficiente de invertir. Tengo un doctorado en inversiones por Princeton University, soy miembro de la facultad de economía de Rice University en Houston TX, director de inversiones en Inscription Capital, y presidente del investment advisory board de GBM. Educational Podcast. No financial advice.
El error de concentrar tu portafolio en Estados Unidos
•Julio Cacho, PhD
Use Left/Right to seek, Home/End to jump to start or end. Hold shift to jump forward or backward.
0:00
|
6:40
En 2025, los países más castigados con aranceles fueron justamente los que mejor rindieron en la bolsa. ¿Cómo es posible? En este episodio desarmamos la paradoja de los aranceles, el dólar y el mercado accionario, y vemos por qué concentrar tu portafolio en Estados Unidos es uno de los errores más caros que un inversionista puede cometer hoy. Voz clonada.
Hola, soy Julio Cacho. Hoy vamos a desarmar una paradoja. Cuando Estados Unidos impone aranceles, ¿qué le pasa al dólar y al mercado accionario? La respuesta intuitiva suele estar equivocada. Vamos a verlo con evidencia empírica. Empecemos con el dólar. La teoría clásica dice que si Estados Unidos impone aranceles, el dólar debería fortalecerse. La lógica es simple. Si se importan menos productos, se necesitan menos divisas extranjeras y el dólar se aprecia. Eso fue lo que vimos entre 2018 y 2020, cuando los aranceles de Trump iban casi exclusivamente contra China, sin represalias significativas. Pero la evidencia reciente matiza esta idea. Investigaciones del Banco de Inglaterra y del CEPR muestran un patrón claro. El dólar se fortalece con aranceles sólo cuando no hay represalias. Con represalias ocurre lo contrario. Y eso es exactamente lo que pasó en 2025. El 2 de abril del año pasado, con el anuncio de Liberation Day, el dólar cayó 1,7% el mismo día. En el primer semestre perdió más del 10%, la mayor caída semestral en décadas. ¿Qué está pasando por debajo? Piénsalo así. Los aranceles son un impuesto. Encarecen los insumos importados y generan incertidumbre en las cadenas de suministro. El resultado. Los márgenes esperados de las empresas estadounidenses se comprimen. Van a ganar menos. Y cuando los márgenes caen, las acciones estadounidenses se vuelven menos atractivas. Los inversionistas extranjeros, que tienen cerca de 22 billones de dólares en activos estadounidenses, mueven su dinero a otras economías. Al vender acciones y cambiar dólares por otras divisas, el dólar se debilita. Por eso en 2025 vimos algo inusual. El mercado accionario y el dólar cayeron juntos, rompiendo el rol tradicional del dólar como refugio. Pasemos al mercado accionario. Durante más de una década, la historia fue una sola. Estados Unidos es excepcional. Y era cierto. De 2010 a 2024, el S&P 500 superó al resto del mundo por más de 500 puntos porcentuales. La tentación de concentrarlo todo ahí era enorme. Pero miremos 2025. El S&P 500 subió 16,4%. Un buen rendimiento. Sin embargo, México subió 25%. Canadá, 29. Alemania, Reino Unido, Japón, China. Todos le ganaron al S&P 500. Y aquí viene la paradoja. Los países a los que Trump aplicó los aranceles más agresivos fueron justamente los que mejor rindieron. ¿Cómo se explica? A principios de 2025, el S&P 500 cotizaba a 28 veces utilidades. El resto del mundo, a 13. Cuando se paga demasiado por un activo, los retornos esperados bajan. Eso no es opinión. Es aritmética. Y esto nos lleva a la lección central. Un estudio de Cambridge Associates analizó siete décadas, desde 1950. El hallazgo es contundente. El liderazgo accionario cambia en cada década. Un portafolio que reparte el dinero por partes iguales entre diez países, rebalanceado anualmente, superó a Estados Unidos en cinco de esas siete décadas. La conclusión es directa. No podemos predecir qué país tendrá los mayores retornos futuros. Y un detalle crucial. Incluso si supieras qué economía va a crecer más rápido, eso no te dice cuál mercado rendirá mejor. El crecimiento ya está metido en el precio que pagas. Si no puedes predecir al ganador, la respuesta racional no es apostar a un solo caballo. Es invertir globalmente en el portafolio del mercado mundial. Eso es el corazón de la hipótesis de mercados eficientes. Aquí entra Harry Markowitz. Hace más de 70 años demostró matemáticamente algo poderoso. La diversificación elimina el riesgo específico. El riesgo de que una empresa quiebre, de que un sector colapse, de que un país tenga una mala década. A eso le llamamos riesgo idiosincrático. Lo que no elimina es el riesgo sistemático, que todo el mercado global caiga al mismo tiempo. Ese se asume por fuerza y el mercado sí te paga una prima por cargarlo. Pero el riesgo idiosincrático es distinto. Se elimina gratis, simplemente diversificando. Y el mercado no te compensa por asumirlo. Quien concentra su portafolio en un solo país carga un riesgo por el que nadie le va a pagar. Por eso la diversificación global es una de las pocas gangas verdaderas en finanzas. Reduces riesgo sin sacrificar retorno esperado. El inversionista latinoamericano que tenía todo todo su patrimonio en dólares y en el S&P 500, sintió el golpe doble en 2025. Perdió en divisa y perdió en rendimiento relativo. Ese fue el costo del riesgo idiosincrático innecesario. Cierro con esto. Nuestra ventaja como inversionistas no es predecir la próxima decisión política de Washington, ni adivinar qué país será la estrella de la próxima década. es construir un portafolio verdaderamente global, que prospere independientemente de quién gane. Diversificación, disciplina de evaluaciones, humildad ante los datos. Esa disciplina, más que cualquier predicción brillante, es la que preserva y hace crecer el patrimonio en el largo plazo. Nos vemos en el próximo episodio.