The Mexican War/La Guerra de Intervención

La Muerte De Carranza Abre El Camino A Obregón Y Prepara La Tormenta Religiosa

Cesar N Madrigal Season 1 Episode 8

Use Left/Right to seek, Home/End to jump to start or end. Hold shift to jump forward or backward.

0:00 | 21:28

Send us Fan Mail

Carranza huye en tren, lo persiguen, lo acorralan y termina muerto de madrugada en una cabaña. ¿Fue un “suicidio” como después se reporta, o una traición que convenía a los nuevos arquitectos del poder? En este capítulo seguimos paso a paso el Plan de Agua Prieta, las emboscadas durante la evacuación y el momento en que el carrancismo se derrumba, dejando un misterio que todavía pesa en la memoria política de México. 

Luego entramos al arribo de Álvaro Obregón y a la lógica que marca su gobierno: menos ideología y más pragmatismo para pacificar al país. Hablamos de integración de jefes militares, profesionalización del ejército, fortalecimiento del poder presidencial y el impulso educativo con José Vasconcelos. En la relación Iglesia-Estado, explicamos por qué Obregón evita aplicar con dureza los artículos anticlericales y permite el regreso de obispos, buscando estabilidad y reconocimiento internacional mientras la Iglesia se reorganiza. 

Cerramos con un tema explosivo para la soberanía: los Tratados de Bucareli, el reclamo por el petróleo y la presión de Estados Unidos. De ahí se entiende el choque con Adolfo de la Huerta, el arranque de la rebelión delahuertista y la postura calculada de la Iglesia, que no se compromete del todo pero observa con preocupación el futuro de Plutarco Elías Calles. Si te interesa la Guerra Cristera, la historia de México posrevolucionario y el conflicto Iglesia-Estado, suscríbete, comparte el episodio y déjanos una reseña: ¿tú a quién responsabilizas por la muerte de Carranza?

Contexto De La Guerra Cristera

SPEAKER_00

La Guerra Cristera, enfrentamiento armado efectuado entre 1926 a 1929 entre la Iglesia Católica Mexicana y el gobierno de Putarco Elías Calles. La Guerra Cristera, enfrentamiento armado efectuado entre 1926 a 1929 Todos los interesados, llegamos al capítulo número 8 de la Guerra Cristera. Hemos cubierto hasta ahorita el desarrollo del conflicto iglesia-estado y el deseo del gobierno mexicano de desarrollar un gobierno laico, equitativo y justo para la población mexicana, otorgándole derechos universales a los ciudadanos, de los que incluían la libertad de culto, sin tener que estar gobernados por la iglesia católica. Por su parte, la iglesia sufría los ataques de un gobierno que intentaba debilitar al organismo religioso, dictaminando leyes que afectaban los poderes ejercidos por la institución religiosa. Después de haber logrado convivir con el gobierno porfirista o elitista, ahora la iglesia sufría los ataques del gobierno carrancista, el cual, con la proclamación de la Constitución de 1917, intentaba aplicar gran parte de las leyes de reforma de la Constitución de 1857 y agregaba nuevas leyes que debilitaba aún más a la iglesia católica. Pero la muerte de Carranza generaría el ascenso al poder de los generales sonorenses y el arribo a la presidencia de Álvaro Obregón y poco tiempo después de Plutarco Elías Calles.

Plan De Agua Prieta Contra Carranza

UNKNOWN

La muerte de Carranza

SPEAKER_00

En este episodio vamos a cubrir la muerte de Carranza y el arribo al poder de Álvaro Obregón. El descontento de algunos de los participantes poderosos de la revolución en contra del liderazgo de Carranza generaría la promulgación del plan de Agua Prieta, en el cual se desconocería la presidencia de Venustiano Carranza. Los arquitectos de este plan fueron Álvaro Obregón, Plutarco Elías Calles y Adolfo de la Huerta. Tras la presión ejercida por los autores del Plan de Agua Prieta, Carranza decide huir y trasladar su gobierno a Veracruz. De acuerdo a información obtenida en el sitio de red del gobierno de México, la evacuación de Carranza de la capital fue efectuada el 7 de mayo de 1920, empleando la línea de ferrocarril mexicano. Dos días después, el 9 de mayo, el convoy sería atacado en Apisaco, Tlaxcala, pero la caballería del colegio militar lograba rechazar este ataque. Durante el curso de la evacuación de los trenes ordenada por Carranza, la comitiva carrancista sería atacada por segunda vez, pero en esta ocasión eran derrotadas

SPEAKER_01

completamente.

SPEAKER_00

Carranza, acompañado de un pequeño grupo de militares y civiles leales a su régimen, lograba escapar el ataque arribando a la ranchería de Coamachalco el 19 de mayo. Tras la travesía del río Necaxa, la comitiva arribaría al pueblo de Patla, en el estado de Puebla, donde el general Rodolfo Herrero lograba añadirse al grupo y era designado como guía por Carranza, ya que el general conocía muy bien la

La Huida A Veracruz En Tren

SPEAKER_00

región. al arribo de la comitiva atlas calatongo entre las 4 y 5 de la tarde del 21 de mayo lograban instalarse en las pequeñas chozas del poblado el mandatario se albergaba en una de estas chozas intentando descansar de largo trayecto del día anterior Mientras eso ocurría, el general Rodolfo Herrero ordenaba a sus tropas el que abrieran fuego en dirección de la cabaña de madera donde Carranza intentaba dormir. Carranza, el cual estaba vestido en ropa de dormir, moriría acribillado por balazos aproximadamente a las tres y media de la mañana. Tiempo después, Herrero reportaría que la muerte de Carranza había sido como consecuencia de un supuesto suicidio. La misteriosa muerte de Carranza nunca sería revelada, aunque las sospechas recaerían con los líderes y promulgadores del Plan de Agua Prieta, de los cuales incluían a Álvaro Obregón, Adolfo de la Huerta y a Plutarco Elías Calles. La subsecuente muerte de Venustiano Carranza otorgaba la presidencia interina a Adolfo de la Huerta. Durante la presidencia interina de de la Huerta, el mandatario intentó ser conciliatorio ya que la nación mexicana se encontraba exhausta tras años de conflictos y guerras internas. Durante este periodo de tregua, la iglesia comenzó a recuperar aire tras años constantes de hostilidad y presión recibida por parte del gobierno. La iglesia logró

Emboscadas Y La Noche Final

SPEAKER_00

reactivar redes parroquiales y asociaciones laicales, las cuales habían sido vigiladas o presionadas en los años y administraciones anteriores. Durante 1920 a 1924 se generó un clima de relativa calma religiosa. El catolicismo social lograba reorganizarse durante este periodo. La presidencia interina de Adolfo de la Huerta lo mantuvo en el poder desde el 1 de junio hasta el 30 de noviembre de 1920. Después de llamar a elecciones generales, el popular general Álvaro Obregón lograba ganarlas y asumía la presidencia el 1 de diciembre de 1920. Obregón se había convertido en el más famoso general, especialmente después de haber derrotado a Villa en la batalla de Celaya, cuando Obregón respaldaba a Venustiano Carranza. Sin embargo, Obregón rompería con Carranza después de que el jefe máximo decidiera por instalar a Ignacio Bonilla como su sucesor. Su figura era vista más como un héroe revolucionario pragmático y no como un ideológico. La presidencia de Álvaro Obregón se basó en construir en lugar de emplear ideologías, decidiendo mejor en ser pragmático. Su prioridad fue de pacificar al país y acordar la pacificación de Francisco Villa, desarrollando la integración de jefes militares para evitar así nuevas rebeliones. Instaló a Plutarco Elías Calles como titular en gobernación, el puesto más poderoso después del presidente. Reorganizó la administración pública e impulsó la

Sospechas Y Presidencia Interina

SPEAKER_00

profesionalización del ejército. Fortaleció el poder presidencial y restableció relaciones diplomáticas claves e instaló a José Vasconcelos como el titular de la Secretaría de Educación Pública. Repartió tierras con moderación, favoreciendo también la creación de ejidos y evitó una ruptura total con los hacendados. En el ámbito internacional, aprobó y firmó los tratados de Bucarelli en 1923, en los cuales garantizaba los derechos adquiridos a empresas estadounidenses, lo que provocó casi una ruptura total con Adolfo de la Huerta, el cual se opuso a esos tratados fervientemente. El gobierno norteamericano intentaba exigir a México el compensar a ciudadanos estadounidenses afectados por la Revolución Mexicana y a otorgar garantías de inversión a empresas norteamericanas, especialmente en el sector energético. Esta concesión, otorgada por el gobierno de Obregón para muchos, traicionaba el artículo 27 de la Constitución de 1917, en el cual afirmaba que el subsuelo mexicano era propiedad de la nación. Los acuerdos de Bucarelli no solamente otorgaban, sino que también garantizaban derechos de propiedad sin límite a particulares extranjeros, particularmente a compañías petroleras de los Estados Unidos de América. Adolfo de la Huerta desaprobó los acuerdos, catalogándolos como una entrega total de la soberanía nacional a los Estados Unidos. Esto generó que muchos generales del ejército mexicano de peso comenzaran a respaldar a De La Huerta, así como profesionalistas, empleados y comerciantes, los cuales rechazaban el intento de otorgar cualquier concesión a los norteamericanos por parte del gobierno obregonista. Todos en conjunto sentían que Obregón y Calles estaban traicionando el espíritu de lo que había significado la Revolución Mexicana. También sentían que Obregón y Calles querían recopilar todo el poder y que habían comenzado a marginar a muchos de los militares y revolucionarios históricos,

Obregón: Pragmatismo Y Pacificación

SPEAKER_00

los cuales, muchos de ellos, habían peleado en contra de las intervenciones extranjeras efectuadas por potencias en contra del país mexicano. En referencia a la iglesia, Obregón decidió el no aplicar con rudeza los artículos anticlericales de la Constitución y accedió a permitir el regreso de obispos exiliados. Evitó lo más posible choques frontales con el alto clero, ya que su objetivo era simple, estabilizar al país, obtener reconocimiento internacional, sobre todo el de los Estados Unidos, y evitar una guerra religiosa prematura. Esta postura contribuyó a que la iglesia pudiera reorganizarse y recuperar algo de lo que había perdido durante las presidencias anteriores. El legado de Obregón dejó un país pacificado, un estado fuerte y centralizado, una estructura educativa moderna, un ejército subordinado al poder civil, aunque consolidó su poder, así como el de sus aliados, de los cuales incluían mayoritariamente a Plutarco Elías Calles. Obregón, al término de su mandato, decidió por elegir a Plutarco Elías Calles como el sucesor presidencial, lo que generó que Adolfo de la Huerta se sintiera traicionado por Obregón. Como resultado, de la Huerta llamó a una rebelión en contra del gobierno que precedía a Obregón. El 7 de diciembre de 1923 se levantó en armas con el apoyo de generales del ejército mexicano. El levantamiento fue conocido como la rebelión lauertista y fue principalmente efectuado en los estados de Veracruz, Tamaulipas, Jalisco, Michoacán, Guanajuato y Oaxaca. Al lado de De la Huerta, estaban empresarios afectados por la política fiscal, así como católicos moderados que comenzaban a desconfiar de calles y de sus sentimientos anticlericales. La rebelión duró solamente seis meses, pero el levantamiento fue una guerra civil nacional. Los delabuertistas comenzaron a tomar puntos estratégicos importantes y a ganar batallas decisivas. Pero la contraofensiva obregonista comenzó a surtir efecto y el mismo Obregón se involucró en aportar liderazgo a las fuerzas militares del Ejército Federal. Las victorias obregonistas incluyeron la batalla de Ocotlán, la toma de Veracruz y derrotas sucesivas en contra de los rebeldes en Jalisco, Michoacán y Guanajuato. Estados Unidos comenzó a apoyar a Obregón y desconoció los esfuerzos de De La Vuelta. La iglesia, golpeada por el carrancismo, no se pronunció abiertamente a favor de ninguno de los dos bandos y decidió mantener una postura prudente. Esta era una postura calculada, la cual obviamente favorecía a los rebeldes. En ciertas regiones como en Jalisco, Michoacán, Guanajuato, Colima y Puebla, muchos de los católicos simpatizaban con De la Huerta. La iglesia comenzó a ver a Plutarco Elías Calles como una futura amenaza a sus intereses. Muchos católicos se añadieron a la rebelión huertista, no como cristeros, sino con la intención de frenar que Calles llegara al poder. Y así concluimos este breve capítulo de La Guerra Cristera, el capítulo número 8. En el próximo capítulo hablaremos estrictamente del arribo de Plutarco Elías Calles al poder. Muchísimas gracias por seguir estos programas. No dejen de chequear todas las plataformas, incluyendo los videos en YouTube, los audios de podcast, todo referente a La Guerra Cristera. Muchísimas gracias por su atención.