Levanta
Día con día crecen los casos de violencia doméstica a través de sus diferentes formas de abuso. Algunas son denunciadas y otras no. Las propuestas presentadas son bien intencionadas, pero algunas veces insuficientes. Levanta propone una abordaje a víctimas y victimarios de violencia doméstica desde lo más profundo del corazón, donde solo Dios puede llegar. ¡Conversemos!
Levanta
#291 - Cuando las heridas vienen de lejos y se vuelven patrones hoy
Use Left/Right to seek, Home/End to jump to start or end. Hold shift to jump forward or backward.
Es común creer que la violencia doméstica empieza cuando una persona pierde el control, grita, humilla o golpea. Muchas veces el problema viene de más atrás, de historias familiares donde se aprendió a vivir en alerta, a confundir autoridad con imposición, amor con dependencia, intimidad con maltrato, respeto con miedo. Lo que una generación no supo enfrentar ni sanar, puede convertirse en la forma en que la siguiente generación se relaciona, se entiende a sí misma, cría a sus hijos o busca sentirse segura. Pero en Cristo esta historia no tiene que seguir repitiéndose. El Señor, por medio de su palabra, trae luz donde hubo confusión, verdad donde hubo engaño, gracia donde hubo culpa y poder para restaurar progresivamente lo dañado, formando en nosotros una manera nueva de amar, cuidar y servir.
Contáctenos:
alonso@levantacr.com / Facebook: LevantaCR / Instagram: CRLevanta / Whattsapp: (506) 8838-0777