Hacia un futuro sustentable: un desafío para los directorios de las empresas
Alejandro Rosa (AR): Hola, mi nombre es Alejandro Rosa y soy socio de PwC Argentina, a cargo de la práctica de Gobierno de las Organizaciones. En esta oportunidad vamos a conversar sobre cuáles son las acciones que debería llevar adelante el directorio de una empresa para impulsar un futuro sustentable para su organización.
CAPÍTULO 1: Introducción
AR: Una parte fundamental del papel de los directorios de las empresas es supervisar el proceso de formulación estratégica de la organización y su puesta en práctica, y ello va más allá de la obtención de ganancias o del análisis del mercado y de su competencia. Significa ver a la empresa en su contexto más amplio, el entorno donde opera, que a la vez lo impulsa y lo enmarca, y sobre el cual también influye.
Ese entorno está hoy atravesado por macrotendencias que lo someten a un cambio permanente y a veces vertiginoso. Es por esto que el negocio de la empresa, y sus stakeholders han dejado de ser una imagen estática, sobre la cual era posible trabajar en forma sistemática y secuencial. Hoy son un objetivo móvil, una fotografía que se ha transformado en un video, a veces caótico.
Las macrotendencias actuales tienen un fuerte componente social y medioambiental, lo cual también obliga a repensar no sólo la estrategia de la empresa, sino también su propósito y visión.
Les propongo, entonces, tomarnos un momento para repensar esta desafiante tarea con la que se enfrenta el directorio en su día a día para impulsar un futuro sustentable para la organización.
CAPÍTULO 2: Desde lo global a lo local para generar el cambio.
AR: Entonces, ¿cuáles son esas macrotendencias y qué deberían tener en cuenta los directorios para construir ese futuro sustentable?
En todo el mundo, los líderes empresariales, políticos y la sociedad misma señalan un conjunto común de preocupaciones, que se encuadran dentro del marco que PwC llamó ADAPT (por sus siglas en inglés). Nos referimos a: Asimetría, Disrupción, Edad, Polarización y Confianza. Estas cinco variables están cambiando radicalmente la forma en que miles de millones de personas viven y trabajan. Y a su vez, estas preocupaciones enmarcan cuatro crisis centrales que están afectando a nuestra sociedad. Se trata de ideas que hasta hace poco tiempo resultaban pilares inamovibles e incuestionables de nuestra sociedad y hoy se encuentran en plena disrupción: Prosperidad, tecnología, legitimidad institucional y liderazgo.
Primero, la idea de que el mundo había alcanzado un nivel de prosperidad sólido y sostenible empieza a resquebrajarse. Además, la necesidad de un cambio radical en la matriz energética debido al riesgo climático determina un desafío enorme a las estructuras económicas y productivas establecidas. Asimismo, las grandes plataformas tecnológicas también ponen en riesgo las formas de contratación laboral y los niveles de empleo.
Esas disrupciones, las que afectan a la prosperidad y la tecnología, están provocando que las instituciones, que se fundaron para que los sistemas legales, educativos, financieros y políticos funcionen, sean cuestionadas. El problema es que muchas de estas instituciones son las que cimentan nuestra vida. Perder la confianza en ellas genera aún más incertidumbre.
Finalmente, nos enfrentamos a una crisis de liderazgo. Nuestros líderes parecen incapaces de resolver estos problemas en la escala necesaria.
Todas estas crisis tienen aspectos en común y se derivan de los tipos de actividades que realizamos diariamente y también están interconectadas.
Ahora las buenas noticias: en las crisis se encuentran las oportunidades. Tenemos la chance de construir un futuro más sostenible y resiliente, en el que todas las personas puedan prosperar.
CAPÍTULO 3: Las cinco buenas prácticas para los directorios
AR: El trabajo de la gerencia es centrarse en la situación actual y operar sobre ella. En cambio, los directores tienen el deber de tener una visión a largo plazo, comprender las macrotendencias y ayudar a que sus empresas puedan proyectar su rol en el futuro.
Algunas ideas para llevarlo a la práctica:
Primero, estar atentos a un futuro cambiante
Asegurarse de que los directores tengan acceso a expertos externos para comprender las tendencias macroeconómicas y sus implicancias.
Segundo, integrar ese futuro cambiante a la estrategia
Los riesgos y oportunidades globales deben ser incorporados en el proceso de evaluación de riesgos y en la supervisión de estrategias. Comprender concretamente cómo estas situaciones podrían afectar a la empresa y cuándo.
Tercero, incorporar métricas de sustentabilidad al tablero de control
Trabajar con la gerencia para identificar las métricas que se deben monitorear e informar regularmente al directorio.
Cuarto, hacer partícipes de ese futuro a nuestros talentos
Examinar las implicancias de las macrotendencias para la propia población de talentos de la empresa y las comunidades en las que opera.
Quinto, coherencia entre lo que se dice y lo que se hace
Asegurarse de que la gerencia establezca metas de impacto social y que el directorio las supervise. Ser transparente con las partes interesadas sobre cuáles son esos objetivos y cómo la empresa los alcanzará.
CAPÍTULO 4: Conclusión
AR: En resumen, adaptar la estrategia de la organización para lograr un futuro sostenible ayudará a los directorios a afrontar estas crisis, a descubrir oportunidades, construir un futuro más resiliente y posicionar a sus empresas para afrontar el cambio en forma exitosa.
Desde PwC Argentina estamos para ayudarte. Hasta el próximo podcast.