Por Encima De Las Nubes
Una vision de la vida desde una perspectiva cristiana.Entendiendo nuestra vida desde la perspectiva de Dios y su Palabra.
Por Encima De Las Nubes
Episodio 7 — “Buscar un nuevo lugar con el corazón en alerta”
Use Left/Right to seek, Home/End to jump to start or end. Hold shift to jump forward or backward.
En este episodio hablamos de una realidad que muchos creyentes viven en silencio: cómo buscar un nuevo lugar espiritual cuando vienes herido, desconfiado y en modo supervivencia.
Salir de una iglesia que te lastimó ya es difícil… pero entrar a una nueva puede sentirse aún más desafiante.
Aquí exploramos, con honestidad y compasión:
- por qué tu corazón en alerta no es inmadurez, sino una respuesta natural al trauma espiritual
- cómo funciona el modo supervivencia cuando intentas congregarte de nuevo
- el miedo real a ser etiquetado o malinterpretado
- la libertad de no tener que contar tu historia para justificar tu proceso
- las señales que te ayudan a discernir si un lugar es seguro, sano y libre de manipulación
- la verdad de que puedes sanar mientras buscas, sin presión ni prisa
- y la certeza de que Cristo sigue siendo seguro, incluso cuando Su pueblo no lo fue
Este episodio está acompañado de versos bíblicos que sostienen, validan y acompañan tu proceso, recordándote que Dios no te exige perfección… solo te invita a caminar hacia donde hay vida, paz y descanso para tu alma.
Si estás en transición, si estás buscando un nuevo lugar, o si simplemente estás tratando de volver a confiar, este episodio es para ti.
Tu corazón merece un lugar seguro.
saludo mis amados hermanos y amigos bienvenidos nuevamente a por encima de las nubes hoy continuamos con el episodio número 7 de la serie cuando la iglesia deja de ser un lugar seguro gracias por acompañarnos este tiempo por seguir hasta este lugar hasta este tiempo perdón este número 7 de esta serie y como dijimos anteriormente no queremos con esta con esto criticar a la iglesia queremos proveer herramientas en la medida que podamos para esas personas que están heridas que están que han sido lastimadas dentro de la congregación y para aquellos que quizás de una manera u otra hemos herido hemos sido partícipes de esas heridas de otras personas pues encontremos la manera de sanar seamos prudentes a la hora de utilizar las escrituras y cuando tengamos personas que vienen heridas que vienen lastimados pues entonces podamos saber cómo trabajar con ellos de una manera eficiente y de una manera productiva para ellos Si hasta aquí has llegado y te sientes todavía en ese proceso de sanidad o de búsqueda de sanidad. Quiero que sepas que el Salmo 34 verso 18 dice cercano está Jehová a los quebrantados de corazón. Y si tú sigues, estás llegando hasta este tiempo, hasta este momento y todavía continúas con el deseo, con el anhelo de buscar de Dios, con el deseo de seguir hacia adelante, de encontrar ese lugar. esa paz y esa manera de sanar ya tienes más de la mitad de la batalla gana así que hoy vamos a hablar de un tema que muchas personas a veces se encuentran en medio de esa situación en medio de ese problema de esa lucha mental y emocional y es cuando están buscando un lugar para adorar a Dios otro lugar un lugar nuevo donde estar, donde sentirse en paz, pero con un corazón desconfiado, cansado, en modo de alerta, con el sistema de defensa al 100. Así que vamos a ayudarnos porque si salir de un lugar donde probablemente llevabas años en ese lugar, donde tienes tu familia, amistades de años, donde eras partícipe de muchas actividades, donde estabas en el liderato, hacías muchas cosas si salir de ahí es difícil porque estás herido llegar a un lugar nuevo no necesariamente va a ser más fácil puede ser mucho más difícil de lo que a veces uno espera El modo o la manera en que tu corazón se encuentra en este momento, en alerta, con ese sistema de defensa al 100, en capacidad total, analizando todo, buscando, viendo todo, observando todo, es real. No es que seas inmaduro, no es que estés mal, es algo que es normal. porque es un sistema de defensa, no solamente que la misma palabra te manda, como dice Proverbios 4.23, sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón porque de él mana la vida, sino también nuestro propio sistema tiene ese sistema de defensa cuando recibimos trauma, cuando recibimos algún tipo de herida para protegernos. Así crecemos, así vamos creciendo en nuestra vida regular y en nuestra vida espiritual también. En psicología se conoce como flight or fight o sea te vas o peleas una de las dos y eso es normal porque porque estás tratando de protegerte estás tratando de sanar es obediencia es discernimiento así que cuando llegas a ese lugar nuevo comienzas a analizarlo todo comienza a estar pendiente de todo porque porque quieres estar seguro porque tu corazón te está dejando saber, tu mente te está dejando ver,¿ok? Y si te vuelven herido, entonces comienzas a mirarlo todo, comienzas a mirar los gestos, el tono de voz con el que se habla, lo que se dice, cómo se acerca a las personas, cómo te reciben, cómo se tratan entre ellos, las enseñanzas, las evalúas, las analizas, las pasas por el filtro y sigues preguntándote,¿me van a volver herido? Y eso, mi hermano, mi hermana, mi amigo, mi amiga, es normal que pase. De hecho, es usar el discernimiento, es sabiduría. y aunque es sabiduría y discernimiento también puede llegar a sentirte culpable por eso por sentir que estás desconfiando pero no te sientas así bueno no es que no te sientas no le permitas a ese sentimiento encontrar cabida en tu corazón porque no hay razón para sentirte culpable por protegerte por cuidarte es lo más importante repito sobre toda cosa guardada guarda tu corazón porque de él mana la vida es una palabra que está ahí para ti para mí para cuidarnos para protegernos y si algo dijo Dios en Isaías capítulo 42 verso 3 es que el pablo que humea no se apagara Así que mientras tú estés con el deseo de buscar de Dios, con la intención de seguir sirviéndole a él, con el deseo de encontrar un lugar para dar lo que Dios te ha dado y para recibir lo que Dios quiere darte. Tú no te vas a pagar. Dios no te va a dejar pagar. Pero es necesario que reconozcas que ese modo en el que te encuentras, ese modo de supervivencia es real. No es falacia, no es simplemente estado emocional porque eres sensible. No es porque es real y ese estado emocional te puede llevar a pensar o llevar a protegerte de tal manera que llegas a un lugar nuevo. Es herido, lastimado, con la intención de sanar. con ese sistema de defensa activo al 100, como dije, y te encierras, no te abres, no confías en todo el mundo, no confías en nadie en ese momento, no te involucras en las actividades de la iglesia, no hablas de tu pasado, no te expones, inclusive no te permites recibir lo que quizás Dios te está dando a través de esas personas sin saberlo ellos que te están dando la mano o la ayuda y no es porque no quiera como dije anteriormente tienes un sistema activo en ti que es necesario reconocer y ese sistema de supervivencia ese modo de supervivencia Y eso no te permite abrirte de esa manera, no te permite hacer esas cosas. Y está bien. Es normal. Y hasta cierto punto puede ser sabiduría, puede ser sabio. Como dije, estás utilizando tu discernimiento, el discernimiento que el Espíritu Santo te ha dado para saber lo que es de Dios y lo que no es de Dios. Pero recuerda que como dice el Salmo 147, verso 3, que él sana a los que Quebrantados de corazón y venda sus heridas. Decía el salmista en el capítulo 57.1. En la sombra de tus alas me ampararé hasta que pasen los quebrantos. Jesucristo te hace ese... Ese acercamiento, esa invitación constante cuando usted en esa situación, como dice Mateo capítulo 11, verso 28. Venid a mí todos los que estén trabajados y cargados, que yo os haré descansar. Eso no era simplemente o no es simplemente para las personas que no conocen a Cristo. Es para aquellos que conocen a Cristo y aún así están cargados, están trabajados, están heridos, están lastimados. Él te está haciendo el llamado para que vengas a él, para que te aceptes. acerques a él para que lo busques a él para que le entregues a él esa carga ese peso que lleva que no puede no te permite continuar se lo entregué una de las razones importantes por la que a veces entramos en ese modo de supervivencia es porque lamentablemente la historia ha sido un fiel Testigo de que muchas veces cuando nosotros nos abrimos, cuando nosotros contamos nuestra historia, cuando nosotros contamos nuestro pasado, cuando nosotros confiamos en las personas. Somos etiquetados en la iglesia, lo vemos desde la manera en que nos ven, nos pueden ver como personas inestables, personas que estamos brincando de iglesia en iglesia, cabritos, personas que no se quieren someter y usted póngale nombre. Y quiero que sepas que esa no es la intención de Dios. De hecho, nunca Dios ha querido que juzguemos, que nos juzguemos unos a otros. Eso no es lo que él ha querido. Lo dice en su palabra que no juzguéis para que no se haya juzgado. Así que esas etiquetas definitivamente que de Dios no vienen. Y es necesario que los que recibimos las personas seamos sabios, seamos prudentes y nos ayudemos unos a otros. Esa es la intención. ese es el deseo de Dios que seamos uno no importa en qué lugar nos congreguemos a donde estemos la idea es que sirvamos a Dios y busquemos agradarle y que cada día nos unamos más como familia como hermanos en la fe ese es el deseo Jesucristo dijo yo soy el buen pastor y mis ovejas oyen mi voz y me siguen Él te conoce Él sabe quién tú eres. Él sabe lo que cargas en tu corazón. Él sabe la herida que llevas. Él sabe quién te hirió, por qué te hirieron, cómo te hirieron. Sabe lo que lo que lo que cubre tu corazón, lo que está guardando tu corazón. Ese deseo constante de querer sanar, de querer agradar a Dios, de volver a ser esa persona única que podía adorar a Dios con esa libertad de sentirse cómodo en un lugar, de sentirse parte de esa comunidad. Él lo sabe.
UNKNOWNÉl lo sabe.
SPEAKER_00Y te deja saber en Romanos 8.1 que ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús. Y mientras tú estés en Cristo Jesús, mi amigo, mi amiga, mi hermano, mi hermana, no hay condenación para ti. Lo que digan los demás es irrelevante. Es irrelevante porque el único que tiene la llave para que tú entres al cielo es el único que tiene y te da salvación, el único que te va a dar esa paz que sobrepasa todo entendimiento, el único que te va a dar acceso al Padre para que estés con Él en el cielo, se llama Jesucristo. No es el pastor, no es el líder de los caballeros, la líder de las damas, de los jóvenes, no es el presidente del concilio, no es el maestro, no es el evangelista, no es el misionero, no es el hermano que se sienta a tu lado, no es ninguno de nosotros que estamos aquí en la tierra tenemos esa llave es jesucristo así que ninguna condenación viene de parte de él para aquellos que están en él para aquellos que buscan servirle para aquellos que tienen el deseo de servirle así que si llegas a ese lugar nuevo y te sientes de esa manera no tienes que contar tu historia no tienes que decir explicar por¿Por qué te fuiste? No tienes que justificar tu salida a la decisión de moverte de un lugar a otro. No tienes que contar tu trauma. No tienes que abrir tu corazón de inmediato. No tienes que confiar en todo. No tienes que involucrarte rápido. No, no tienes que hacer ninguna de esas cosas. Eso a veces toma tiempo y es necesario. Es necesario sanar en ese proceso. Es necesario discernir a quién le puedo contar, a quién le puedo hablar.¿Quién me puede escuchar que me pueda dar la mano para levantarme? Para sanar, para no volver a ser herido, para que no me sigan tirando piedra, para que no me etiqueten. Toma tiempo y no tienes que hacerlo de inmediato, no tienes, no tienes que hacerlo, no tienes que hacerlo. Eclesiastes capítulo 3 verso 7 dice hay tiempo de callar y tiempo de hablar. Cuando llega el tiempo de hablar. Entonces, con la dirección del Espíritu Santo, usted habla lo que tenga que decir, lo que tenga que soltar. No todo tiene que decirlo, no todo es necesario que los demás lo sepan, pero a veces es necesario que sepan algo para que puedan ayudarnos e inclusive para que ellos puedan aprender. Así que. Para que tú sanes, no tienes que hacerlo rápido. Hay heridas que sanan en un día, dos días, tres días. Hay heridas que toman tiempo y hay heridas que toman años en sanar completamente. Así que la rapidez, la presión no se acelera o no acelera la sanidad. no se usa para sanar lo que tienes que tener confianza que no es a través de ser forzada es poco a poco poco a poco poco a poco Ahora, cuando llegas a ese lugar, cuando entras en ese espacio, definitivamente que te va a llegar la pregunta.¿Es este el lugar seguro?¿Es este el lugar donde voy a sanar?¿Donde no me van a herir?¿Es este el lugar donde Dios quiere que yo esté? Quisiera decirte que hay una fórmula única para saberlo de inmediato, pero hay veces que puede ser que lo sepas en un día, puede ser que lo sepas en una semana, puede ser que lo sepas en meses. Pero una cosa sí es segura, es que hay unas señales que debes estar pendiente. que no debes pasar por alto, que son las que te van a confirmar que ese es el lugar. Hay momentos, hay sucesos, como me pasó a mí, a mi esposa, cuando estábamos buscando una iglesia donde ir por primera vez, donde Dios nos dijo, o Dios me dijo, ve a la iglesia que hace dos semanas pasaste y no entraste, porque era tarde. Mientras me estaba preparando y pensando a qué iglesia iba a ir, a qué lugar ir. Y donde Dios nos llevó fue un lugar especial. espectacular, unos pastores espectaculares, perfecta, no, no era perfecta, no era perfecta, pero nos ayudaron a crecer, crecimos hasta que tuvimos que mudarnos a Estados Unidos, pero todavía mantenemos comunicación, todavía nos amamos como hermanos en la fe, oramos unos por los otros, pero Cuando eso pasa, esas señales que existen que no debes pasar por alto, es que sientes paz. Sientes libertad. Sientes gracia. Sientes descanso. Te sientes en paz, tranquilo. Sientes que puedes volver a ser tú. No tienes que enmascarar lo que sientes, no tienes que enmascarar la herida, no tienes que seguir ocultando ese dolor que llevas cargando por tanto tiempo. No, no tienes que hacerlo. Sientes esa tranquilidad. Sientes ese amor de esa congregación, de esa gente. Jesús dijo en Mateo capítulo 7, verso 16, y es algo que no podemos pasar por alto, es que por sus frutos los conoceréis. Los frutos no se pueden cambiar, no se pueden alterar. Y algo sumamente importante, mi amigo, mi amiga, mi hermano, mi hermano. Y esto quiero que lo que lo que te lo grabes en tu mente, en tu corazón, lo escribas en las paredes, lo guardes bien guardado de modo que siempre lo recuerdes. Es lo que dice Segunda de Corintios, capítulo 3, verso 17. Donde está el espíritu del Señor, allí hay libertad. La identidad de la iglesia, la identidad de los que le sirven a Dios, la identidad de los creyentes, la identidad del pueblo de Dios es su presencia. Y donde está su presencia, ahí tú vas a encontrar sanidad. Ahí tú vas a encontrar libertad. Ahí tú vas a poder ser tú. Vas a recibir paz. Eso no significa, como dije, que va a ser un lugar perfecto. Eso no significa que no va a ser un lugar donde vas a ver cosas que probablemente no te agradan, pero vas a sanar tu herida. Vas a sanar tu herida y Dios te va a proteger de seguir siendo herido de la misma forma. Es un lugar sano, es un lugar donde vas a recibir palabra de Dios no adulterada. Es ese lugar que estás buscando. Y una de las cosas que vas a darte cuenta es el amor que puedes recibir de ese lugar porque según dice primera de juan capítulo 4 verso 18 el perfecto amor echa fuera el temor ese miedo a sentirte retraído a no participar a no involucrarte a no abrirte a no abrir tu corazón a no ser parte de se vaya completamente completamente Ahora, entre tanto que estás buscando ese lugar, porque puede ser que encuentres el lugar rápido, puede ser que encuentres el lugar en unas semanas, en unos meses. Solo Dios sabe. Permítete ir sanando. Entre tanto que lo buscas, permítete sanar, permite que el Espíritu Santo siga operando en ti, que Dios siga operando en ti.¿Cómo tú haces eso? Manteniendo esa comunicación con Dios, manteniendo esa relación con Dios. No puedes esperar a sentirte sano para comenzar a buscar otro lugar y quedarte en tu casa. No, no puedes esperar a ser perfecto o encontrar ese lugar perfecto para decidir voy a entrar. No esperes sentirte fuerte como estabas antes de que te hirieran para buscar un lugar. Y tampoco tienes que llegar súper confiado de que este es el lugar perfecto porque ya tienes confirmación. No. Toma tiempo. Puede ser que sean unos días, puede ser que sean unas semanas, puede ser que sean meses. Pero cuando encuentres un lugar a donde ir, donde entiendas que puedes ir, llega. Aunque tengas todavía la herida abierta, aunque tengas el corazón roto, aunque estés cansado. Solamente llega en silencio, tranquilo a observar, a analizar, a ver, a seguir esperando esa confirmación de Dios. Recuerda que Dios va a conformar tu alma tal como lo dice el Salmo 23 3. Él confortará mi alma. Él multiplica las fuerzas al que no tiene ninguna. Si estás cansado, Dios te va a multiplicar las fuerzas. Poco a poco tú vas a seguir. No pienses que estás cansado y por eso no vas a continuar. No estás cansado. Ahí es donde entra Dios a trabajar contigo. Y él te va a llevar a ese lugar perfecto, como lo dice en Jeremías capítulo 6, verso 16. Y hallaréis descanso para vuestra alma. Así que no esperes encontrar ese lugar perfecto. No esperes para decidir voy a ir, voy a buscar, voy a mirar, voy a observar. Lo que Dios espera de ti es que tú te muevas, que tú camines adelante. Siempre en la dirección hacia él. Es lo único que le está pidiendo. Busca la dirección de Dios. Eso no lo sueltes nunca. Ya vamos terminando y quiero que te lleves esto y lo recuerdes que buscar un nuevo lugar, buscar un lugar donde vas a ir, donde entiendes que debes moverte de donde estás para poder sanar no es traición. Es guardando tu corazón. Tal como lo dice Proverbios. Sobre toda cosa guardada. Guarda tu corazón. Porque de él mana la vida. Es discernimiento, es darte cuenta que donde estás no estás recibiendo lo que necesitas y necesitas llegar al lugar donde tienes lo que Dios tiene para ti. No estás recibiendo la palabra de Dios tal como estás siendo herido o herida y necesitas moverte. Es obediencia, como dije, a esa protección del corazón. Porque Jesucristo dijo en Juan capítulo 10, verso 10, yo he venido para que tengan vida y para que la tengan en abundancia. No para que te mueras. Él te va a enseñar el camino por el cual debes andar. Como lo dice el Salmo 32 8. Jehová te pastoreará siempre. Isaías 58 11. Dios está deseando que que tú. sigas abriendo tu corazón a Él, reconociendo que Él es ese lugar seguro, reconociendo que Él está ahí. Y que independientemente a veces utilizamos la expresión no mires a los hombres, mira a Jesús, que tiene una gran verdad. Eso es lo que realmente Jesucristo está buscando, pero no para que te quedes en el lugar donde estás, donde estás siendo herido. Es para que simplemente no lo abandones a él o no le den la espalda a él pensando que él tuvo algo que ver con eso. No, él está para ayudarte, él está para levantarte, él está para darte ese hálito de vida que necesitas. Para continuar. Como dije anteriormente, a los que recibimos gente herida. Vamos a levantarle las manos sin importarnos de dónde vienen ni qué pasó. A veces nos involucramos tanto en esas cosas que nuestra humanidad, nuestra mente. nos traiciona y comenzamos a herir sin querer, a etiquetar sin querer, a ponerle bozar al vuelque trilla cuando dice la palabra que no se le va a poner bozar al vuelque trilla. Comenzamos a hacer una serie de cosas que no ayudan a la sanidad de la persona. Por el contrario, los quiere más, los destruye más. Los echamos afuera. El que está herido, no esperes encontrar ese lugar perfecto. Nunca lo vas a encontrar. Pero sí vas a encontrar un Dios perfecto. Un Dios que te va a guiar, un Dios que te va a levantar, un Dios que te va a dirigir. Y recuerda, el mundo es sumamente amplio y ancho. Angosto es el camino que llega al cielo. Hay espacio suficiente para los que se quieren perder. No te salgas del camino angosto. No dejes el camino angosto. Busca la dirección de Dios para que Dios te lleve a ese lugar. Perfecto para ti. Para la sanidad de tu alma. Para que puedas levantarte. Así que. Te dejo así que gracias por escucharnos. Gracias por escuchar este episodio por encima de las nubes de la serie. Cuando la iglesia deja de ser un lugar seguro, nos vemos el próximo sábado, si Dios lo permite, con el episodio final de la serie. donde vamos a hablar de cómo, cómo en medio de esta situación donde hemos sido heridos, permitirle a nuestro corazón volverse a Dios y volver a abrirse de forma tal que realmente obtengamos esa confianza en Dios. Porque si algo no podemos descuidarnos es que el enemigo no va a perder oportunidad alguna para hacerte pensar que Dios es culpable de lo que te ha pasado, que Dios es culpable de las heridas, que Dios es culpable de los que te hirieron porque él pudo evitarlo pero no lo hizo no no le permitas al enemigo ganar terreno de esa manera yo siempre va a buscar tu bienestar siempre siempre te va a proteger entre tanto que estás buscando pídele a dios dirección pídele a dios dónde quieres a dónde quiere el que tú vayas Y como dice el Salmo 61, verso 2, llévame a la roca que es más alta que yo. Permítete sanar, permítete llegar a Dios. a los demás, permitámonos tener la dirección de Dios, la del Espíritu Santo para poder ayudar a esas personas, para poder levantarnos las manos. Ese es el deseo de Dios, que seamos uno, que busquemos a Dios de corazón, que no nos dejemos llevar por la presión de este mundo, por la presión de las personas, que realmente amemos de corazón, que reflejemos ese primer amor. Así que Dios te bendiga, Dios te guarde. Gracias por escucharnos y recuerda, puedes escribirnos a por encima de las nubes dos arroba gmail punto com. No puedes escuchar en Spotify, en Apple Music, Amazon Music, Apple Podcast y en Pandora. Así que. Gracias, Dios te bendiga, Dios te guarde y hasta la próxima. Que te saluda tu hermano y amigo Anel Pérez. Te bendiga.