Por Encima De Las Nubes

“Dios no tiene planes B”

Anel Pérez and Zuli Perez

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Escríbenos dejándonos saber tu nombre y desde donde nos escuchas. Déjanos tu petición y oraremos por ti.

En este episodio de Por Encima de las Nubes, vamos a hablar de una verdad bíblica: “Dios no tiene un plan B para ti.” La Palabra nos revela que en el carácter de Dios, El no improvisa, no reacciona sorprendido, no corrige sobre la marcha. Su plan A nunca falla.

Muchos creyentes y personas apartadas viven con la sensación de que arruinaron el propósito de Dios, que sus errores obligaron al Señor a “reacomodar” Su voluntad. Pero la Biblia revela algo completamente distinto: Dios no se equivoca. Su plan es perfecto, eterno y suficiente.

A través de pasajes como Isaías 46:9–10, Proverbios 16:9, 1 Pedro 1:20 y Romanos 8:28, exploramos cómo la soberanía de Dios permanece intacta incluso cuando nosotros fallamos.
Jonás, Pedro, José… todos son evidencia de que la desobediencia o las circunstancias humanas nunca cancelan el propósito divino, antes bien son parte de ese plan perfecto de Dios.

En una conversación honesta y profunda, vamos a dialogar sobre preguntas reales:

• ¿Puede un error mío arruinar el plan de Dios?
• ¿Qué hace Dios con mis temporadas oscuras?
• ¿Cómo descanso en Su voluntad cuando no entiendo lo que está pasando?

Este episodio es una invitación a soltar la culpa, dejar de vivir como si Dios estuviera decepcionado, y confiar en que Él escribe recto incluso con nuestras líneas torcidas.

Porque cuando miramos por encima de las nubes… vemos que el Dios que no improvisa, tampoco nos abandona.

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Saludos, mis amados hermanos y amigos. Bienvenidos nuevamente a otro episodio más en Por Encima de las Nubes. En esta ocasión vamos a hablar sobre un tema muy interesante, muy importante dentro de la vida cristiana bajo el tema Dios no tiene planes B. Este tema, a mi manera de verlo, es muy importante para el cristiano porque muchas veces se ha podido escuchar, estás retrasando los planes de Dios, no has logrado alcanzar lo que Dios tiene para ti porque estás negándolo, te estás desviando o estás haciendo una serie de cosas. Y aunque pudiera parecer que es algo real y hasta cierto punto bíblico, la realidad es que no refleja la soberanía de Dios. Y Vamos a hablar sobre esto y quisiera que si tienes la oportunidad le dediques un ratito a escuchar, a analizar lo que la palabra de Dios tiene para tu vida. Dios no improvisa. Una de las características de Dios es que Dios es omnisciente. O sea, todo lo sabe, conoce el principio, conoce el final de todo desde antes de que nosotros tengamos idea de lo que Dios quiere hacer en nuestra vida. O sea, El plan de Dios está diseñado de principio a fin sin alternativas. Esto es lo que hay. Dios dice esto es lo que voy a hacer y esto es lo que voy a hacer. Y para eso vamos a utilizar el libro de Isaías, capítulo 46, versos 9 y 10, donde Dios le está diciendo al pueblo, o sea, yo soy Dios, que él es Dios, y le está mandando a recomendar al pueblo, mira, acuérdense de las cosas pasadas, de lo que se dijo que iba a ocurrir y ocurrió. Porque mi consejo permanecerá y haré todo lo que quiero. Y eso es algo bien, bien interesante, es reconocer que Dios mismo no lo está hablando de Isaías en lo particular, no lo está hablando ninguno de los apóstoles, no lo está hablando ningún pastor, ningún evangelista, ningún misionero, ningún podcaster, nadie. Simplemente Dios mismo está diciendo en Isaías 46, versículos 9 y 10, que él es Dios y que él, Va a hacer lo que dijo que iba a hacer conforme a como él lo estableció. Y eso es algo bien, bien interesante. Y te lo voy a leer completo. Dice acordado de las cosas pasadas desde los tiempos antiguos, porque yo soy Dios y no hay otro Dios y no hay semejante a mí. Y nada hay semejante a mí, que anuncio lo porvenir desde el principio y desde la antigüedad. Lo que aún no era hecho, que digo, mi consejo permanecerá y haré todo lo que quiero. Dice más todavía el 11 que llamo desde el oriente al ave y de tierra lejana al varón de mi consejo. Yo hablé y lo haré venir. Lo he pensado y también lo haré. O sea, en la característica de omnisciencia de Dios, Dios no ejecuta de acuerdo a las circunstancias que se le presentan. Dios establece una forma de trabajar. Dios establece su plan y es lo que va a hacer. Y eso es lo que nos dice Isaías 46, versos 9 y 10 y 11. O sea, Dios no improvisa y es algo que siempre debemos tener bien claro. Dios no improvisa, Dios no reacciona de acuerdo a las circunstancias, Dios no corrige sobre la marcha. Ese es uno de los atributos más espectaculares que definen A Dios como Dios. Satanás no tiene ese poder. El hombre no tiene ese poder. Nadie más tiene ese poder fuera de la Trinidad. O sea, él lo sabe todo, conoce todo lo que va a ocurrir en el mañana. Dios sabe quién eres tú. Dios conoce de lo que eres capaz. Dios sabe dónde vas a fallar en el camino. Dios conoce que vas a ser exitoso y dónde vas a estar un poquito menos exitoso, pero lo conoce absolutamente todo. Y aún así, esta es la parte más maravillosa de Dios, de la manera en que yo lo veo, que su gracia, su misericordia nos alcanza aún conociendo todas nuestras debilidades, todas nuestras fallas, todos nuestros momentos desde antes de nacer hasta el día en que morimos, todo lo que vamos a ocurrir, las altas, las bajas, las fallas, dónde vamos a estar bien, dónde vamos a estar mal, dónde vamos a estar en diferentes estados. Las conoce todas y aún así nos escoge. Mira qué cosa más maravillosa. Jeremías 1 5 dice antes que te formase en el vientre, te conocí y antes que nacieses, te santifiqué. te di por profeta a las naciones. Y muchas veces pareciera que pensamos que estamos atrasando a Dios, que nuestras decisiones opacan a Dios, que nuestras decisiones aguantan el plan de Dios, que nuestras decisiones retrasan el plan de Dios. Y Si lo viéramos desde el punto de vista humano, pudiéramos pensar que se sienta a decir... ¡Uh! Esto no lo vi venir. O me equivoqué con Anel, o me equivoqué con Zulio, o me equivoqué con fulano, o me equivoqué con fulana. Pero Dios no funciona de esa manera. Si realmente Dios es un Dios omnisciente, si realmente Dios es Dios, entonces Dios no se puede equivocar. Dios escoge de acuerdo a su plan perfecto, a lo que Él quiere establecer. No de acuerdo a nuestro plan... no de acuerdo a nuestro propósito, no de acuerdo a la manera en que nosotros quisiéramos ver las cosas o como nosotros establecemos que deben ocurrir las cosas, sino en la manera en que él lo estableció conforme a su plan. O sea, las circunstancias mías, No cambian el plan de Dios. Mis decisiones, lo que parecieran que son mis decisiones, no cambian el plan de Dios. Cuando Dios establece un plan con alguien en particular, todo lo que esa persona va a pensar, decir, hacer, actuar, ya está dentro de ese plan de Dios. O sea, no podemos pensar que Dios se olvidó de nosotros porque simplemente nosotros nos negamos a hacer algo o tomamos quizás decisiones incorrectas o inclusive hasta nos apartamos por un tiempo de los caminos del Señor. O quizás estás apartado de los caminos del Señor ahora mismo y hay una palabra sobre ti que ya Dios habló a tu vida en tiempos antiguos, en años anteriores, semanas anteriores, meses anteriores. Si Dios es quien habló, si fue Dios quien realmente te dio la palabra esa palabra se va a cumplir antes de que tu vida en esta tierra termine y eso es algo maravilloso donde Dios va a completar la obra que ha comenzado en ti o sea Dios no se ajusta a nuestras circunstancias nuestras circunstancias se ajustan y se adaptan al plan de Dios Proverbios 16, 9 dice el corazón del hombre traza su rumbo, pero el Señor corrige sus pasos. A veces nosotros nos hacemos de idea, nosotros nos ponemos, vienen a la mente cosas de verdad que Dios nos habla y tenemos en la Biblia a Pablo que quería ir a un lugar a predicar la palabra y el Espíritu Santo no se lo permitió, lo propuso ir a otro lugar y el Espíritu Santo tampoco lo dejó, sin embargo, le mostró una visión de dónde quería ir, que quería que fuera a Macedonia a llevar el mensaje. Habían personas allí especializadas esperando escuchar ese mensaje, esperando recibir una palabra de fortaleza. Y el Espíritu Santo mismo le enderezó los pasos a Pablo, lo llevó a donde tenía que llegar. A veces nos enfocamos tanto y tanto y tanto y tanto en nuestros planes que nos damos duro, nos damos muchos dolores de cabeza a nosotros mismos, porque la realidad es que no funciona como nosotros queremos, funciona como Dios lo estableció, como Dios lo dijo, como Dios lo habló. Pensar que nosotros tenemos el poder, la capacidad, la autoridad para arruinar el plan de Dios, nos hace a nosotros vivir en el oblivio, en una fantasía, en un mundo irreal. Porque realmente no funciona así. ¿Cuántas veces podrás haber escuchado decir que creo que dañé los planes que Dios quería hacer conmigo? Pues porque hice esto, hice lo otro, tomé estas decisiones, me casé, me divorcié, me alejé de Dios. O alguien que te diga, mira, lo que pasa es que estás atrasando los planes de Dios para tu vida porque no estás siendo obediente, no quieres seguir, no quieres hacer lo que Dios quiere que hagas. La realidad es que tenemos una variedad de ejemplos bíblicos, si no son suficientes. Y vamos a tocar solamente una de ellas vamos a hablar primero Jonás cuando Dios llama a Jonás para llevar el mensaje a Ninive lo primero que según nos relata la Biblia es que Jonás dijo por aquí es más cerquita y arrancó y se fue vio las circunstancias que podía experimentar en Ninive vio una serie de cosas que dijo no yo no voy para allá esa gente son malos esa gente son difíciles mejor que Dios los mate o que busque Dios a otro más sin embargo nada de eso que cambió los planes de Dios, conocemos la historia de Jonás, se fue para Tarsio, arrancó, tomó un pasaje para Tarsio y en camino a Tarsio se levantó una tempestad que quería prácticamente partir el barco en dos, lo tiran al agua porque pues, él dijo, pues tírenme en el agua que por culpa mía es que hay esto allá Dios le prepara un pez que se lo traga, lo tiene por tres días allá, lo vomita en la orilla y de ahí entonces vuelve en el capítulo 3, versículo 1 y 2 1 y 2 Vino palabra de Jehová por segunda vez a Jonás diciendo, levántate y ve a Nini, ve a aquella gran ciudad y proclama en ella el mensaje que yo te diré. ¿Que Dios pudo haber escogido otro? Claro que pudo haber escogido otro. Había más profetas en la ciudad de Israel en el tiempo de Jonás, pero Dios quería que fuera Jonás. ¿Que todas esas cosas sirvieron un plan? Claro que sí. Primero, Nini era un pueblo que creía en el dios Pez o en la diosa. En el camino a Tarsis, en el barco, todas esas personas al final, después que lo tiraron al agua, que vieron que el mar se calmó, según Jonás se lo había dicho, dice la Biblia que comenzaron a adorar a Dios. En esos tres días que estuvo en el vientre del pez, tuvo la oportunidad de reconocer su error, de reedificarse, reestablecerse él mismo en su pensamiento y decir, ok, Señor, yo voy a hacer lo que quieres que yo haga, lo voy a hacer, lo voy a cumplir. promesa lo vomitan en la orilla del agua la gente que lo ve salir de un pez de la boca de un pez y estar vivo y seguir caminando y seguir como si nada ese mensaje se esparce lo que le permite a él llevar el mensaje y tener un pueblo de Nínive que era malo según lo describe la Biblia receptivo al mensaje sabemos lo demás el pueblo se arrepiente Dios no lo destruye el no es en ese momento Pedro Pedro dice la escritura que Dios lo llamó y le dijo yo sabes eres Pedro y sobre esta roca edificaré mi iglesia no que Pedro era la roca pero que y a él le iban a entregar las llaves del cielo la intención era que Pedro iba a ser el primero que iba a predicar un mensaje para comenzar la iglesia después de eso Pedro le dice yo no te voy a fallar yo prefiero morir por ti no hagas esto no hagas lo otro, Jesucristo le dice ¿sabes qué? quiero que sepas que me han pedido para zarandearte y lo único que he rogado al Padre es que tu fe no falle, pero cuando regreses confirma a tus hermanos, todo el mensaje que Dios le dio, que Jesucristo le dio, antes de decirle lo que iba a ocurrir con él, que iba a fallar que lo habían pedido para zarandearlo, ya le había dado una palabra de que sobre él edificaría la iglesia sobre ese momento en particular, no sobre Pedro, sobre Jesucristo, pero sobre ese momento en particular que iba Pedro a predicar donde sabemos que se convirtieron tres mil almas, vinieron al Evangelio en una sola predicación, con un mensaje simple y sencillo no mucho adorno, ni mucha teología, simplemente mensaje, palabra de Dios palabra de salvación eso no descalificó a Pedro no descalificó a Jonás para no hacer el trabajo, no cambiar los planes de Dios? Pudiésemos pensar que sí, pero la realidad es que no. Todo estaba en el plan perfecto de Dios. Por eso cuando Jesús se lo encuentra después que Jesucristo resucita, que lo manda a llamar, lo encuentra cuando está pescando y le dice, Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que estos? Respondió, sí, señor, sabes que te amo. Y él le dijo, apacienta mis corderos. Volvió a decirle la segunda vez, Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pero Pedro le respondió, sí, señor, sabes que te amo. Le dijo, pastorea mis ovejas. Le dijo la tercera vez, Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro se entristeció de que le dijese la tercera vez, ¿me amas? Y él le respondió, señor, lo sabes todo, sabes que te amo. Jesús le dijo, apacienta mis ovejas. perfectamente diseñado el plan de Dios. Ya Pedro sabía lo que era negar a Jesucristo, ya Pedro sabía lo que había hecho la falla y aún así la misericordia de Dios lo alcanza. Solo que pasa después de ahí que la gente había matado a Jesucristo, no le dio a Pedro ese deseo de que se mueran todos porque mataron a Jesucristo, aunque revivió, pero que se mueran todos no, sino lo utilizó para traer vidas al evangelio. El plan de Dios siguió siendo perfecto. José. Para tener unos cuantos, como dije, hablamos de estos tres. José. José recibió la palabra de que a través de las visiones de que él iba a dirigir, de que él iba a ser jefe, de que iba a estar al frente, de que su familia se iba a postrar delante de él. Lo que elevó un celo, envidia, hasta odio, pudiéramos llamarlo, de sus hermanos y hasta un regaño que cogió de su papá. venden a José a unos mercaderes, los mercaderes lo llevan a la casa de Potifar, allá lo venden a Potifar, entra en la casa de Potifar, allá Dios lo prospera en la casa de Potifar, se levanta la esposa de Potifar, lo seduce o trata de seducirlo, crea una mentira, lo meten preso, se encuentra con dos hombres presos que le servían al faraón, el panadero y el copero, el panadero tuvo un sueño, el copero también, el panadero le dieron sentencia el copero le dijeron va a ser restaurado eventualmente el copero se encuentra con que el faraón tiene un sueño y nadie se lo puede interpretar pero se acuerda entonces del que le interpretó el de él y que se dio tal cual y lo mismo con el del panadero y se lo comenta al faraón el cual lo llama le dice lo que es no solamente José le puede interpretar el sueño sino que se cumple en ese momento esa transformación donde todo lo que José pasó en el camino lo llevó a ese momento a estar en el lugar perfecto en el lugar donde Dios quería que ocurriera que él iba a estar al frente de la nación que prácticamente su familia iba a estar postrado delante de él y sabemos la historia su familia llegó se postró y de 72 personas aproximadamente que entraron salieron casi 2 millones de personas de ahí israelí judíos y durante ese tiempo Dios los cuidó Dios los protegió y durante el tiempo que José estuvo vivo en Egipto estuvo al mando fue prácticamente después del faraón el segundo al mando ninguno de esos eventos ninguna de esas circunstancias humanas que le pasaron a José en el camino guiaron o alteraron en lo más mínimo el plan de Dios si vamos un poquito más a la historia sabemos que Abraham Dios le dijo tu pueblo va a ser cautivo por una nación por 400 años y cuando vemos la nación de Egipto 400 años estuvo cautiva sin contar el tiempo que estuvieron en paz fueron 400 y pico en total entonces dígame usted si el plan de Dios no se materializa de una manera tan y tan espectacular donde tal cual punto y coma Ni una tilde, ni un punto, ni nada se desaparece, sino que su palabra se cumple. De hecho, él dice el cielo y la tierra pasarán, pero mi palabra no pasará. O sea que si alguna vez usted pensó. que Dios se olvidó de usted, que Dios ya no tiene, no lo considera usted para el plan que Dios habló a su vida. Y vuelvo y digo, todo esto es pensando que es Dios quien habló a tu vida, porque mire que hay muchas personas que dicen cosas como si fuera de Dios, como si viniera de parte de Dios y nunca vienen de parte de Dios. Por eso la misma escritura dice que escudrillemos los espíritus y para eso necesitamos discernimiento. Dios utilizó en cada una de estas situaciones los eventos que ocurrieron para materializar su plan a la perfección, para cumplir su propósito. Todo estaba incluido en el plan divino. Cuando Dios Cree Adán y Eva cuando Dios lo pone en el huerto del Edén. Dios sabía absolutamente todo lo que iba a ocurrir desde ese momento hasta el día de hoy, lo que va a ocurrir mañana y al final. Y eso lo vemos en el libro de Revelaciones o de Apocalipsis, donde está establecido prácticamente el final del mundo y cómo va a ocurrir. Eso lo sabemos.

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Entonces.

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Una de las de los momentos más espectaculares que nos señala la palabra es la cruz. Es el momento de la cruz, es la redención de la humanidad, es el momento de salvación, es el momento donde cambia la historia completa de la humanidad. Primera de Pedro dos, primera de Pedro uno, verso 20 dice Cristo fue destinado desde antes de la fundación del mundo. A qué? A morir en la cruz del Calvario. para darnos vida y para darnos salvación a ti y a mí. En el huerto del Edén, cuando Dios está estableciendo juicio, le dice a la serpiente de la mujer, yo voy a levantar uno que te va a pisotear la cabeza. Cumplido en el día de la cruz. Estas cosas nos dejan ver a nosotros que Dios no está haciendo, llegando a conclusiones antes de tiempo, donde Dios está diciendo, déjame cambiar esto aquí y allá, porque esta gente hizo esto, esto y lo otro. Dios no tiene un plan B. Lo de Dios es el plan. Y como dije en el verso que leímos al principio en Isaías 46, 9 y 10, lo que él dijo, tal como lo dijo, él lo va a hacer. Según lo pensó, se va a materializar. Si el hecho de que Dios no improvisó ni tan siquiera en la salvación, ¿qué nos deja ver eso? Que si Dios para la humanidad entera no tuvo un plan B, mi hermano, mi hermana, mi amigo, mi amiga, tampoco lo va a tener para tu vida o para la mía. Cuando Dios te llamó, cuando Dios, desde antes, según vamos a aplicar el verso de Jeremías, desde antes que nos formase Dios en el vientre de nuestras madres, ya Dios nos conocía, ya Dios sabía quiénes éramos, para qué íbamos a servir, qué era lo que íbamos a hacer. Y desde antes ya nos santificó, nos preparó, nos puso en el lugar correspondiente, con las instrucciones correspondientes, nos dio las capacidades necesarias para lo que vamos a hacer. Yo no puedo pretender ser lo que Dios no ha establecido para mi vida hacer. Yo tengo que hacer lo que Dios quiere exactamente que yo haga. Por ejemplo, si Dios quiere que yo sea maestro, yo no puedo pretender ser evangelista si no es mi llamado. Si Dios quiere que yo sea pastor, yo no puedo ser misionero si no es lo que Dios me ha llamado. Yo no puedo ser el que barre la iglesia si Dios no me ha llamado a barrer la iglesia y No es que no sirvamos, no. Tenemos que servir y todo eso se puede hacer siempre y cuando todo esté en el plan perfecto de Dios. No porque sea menos o porque sea más, sino porque a cada uno de nosotros Dios nos ha dado unas capacidades y un llamado, un ministerio para nosotros llevarlo a cabo y realizar. Y el ministerio más grande es llevarle el mensaje de salvación a toda criatura, donde quiera que vayamos, a donde quiera que estemos, donde quiera que nos encontremos. Y para eso no necesitamos títulos ni posiciones en lo absoluto. Así que. Romanos 8, 28 dice, y esto es un verso que nosotros repetimos con tanta frecuencia, pero cuando llegan los momentos realmente duros, difíciles, dudamos, cambiamos nuestra manera de pensar, inclusive cuando vemos las situaciones en otras personas, es cuando decimos, ah, lo que pasa es que no estás haciendo la voluntad de Dios, lo que pasa es que estás haciendo esto y aquello otro. Ahora, ¿qué dice ese versículo? Bien claro, dice, a los que aman a Dios y sabemos que todas las cosas nos ayudan a bien a los que aman a Dios aquellos a los que conforme a su propósito han sido llamados y sabemos y sabemos y lo dice bien claro y sabemos o sea es algo que es presente está presente lo sabemos lo reconocemos lo entendemos que todas las cosas ayudan a bien esto es a los que aman a Dios a los que conforme a su propósito han sido llamados y la explicación Más profunda ese verso lo podemos dejar para otro día. Hoy estamos hablando de los planes de Dios o del plan de Dios para tu vida. No son algunas circunstancias, no son algunos momentos, no son algunas situaciones. Todas te ayudan para bien. Todas ayudan al crecimiento espiritual, al plan que Dios ha establecido en nuestras vidas. Podemos ver en ese verso bíblico que todo tiene un propósito y una razón de ser, que Dios no necesita tener un plan alterno por si acaso usted y yo no podemos completar el proceso. aún aquellas cosas que parecen que ya inevitable, que parecen que ya todo se acabó, probablemente los mismos hermanos de José pensaron, pues ya lo vendimos, ya se lo llevaron, olvídate, se lo tienen por ahí esclavo, probablemente se lo matan, ya nunca más lo vamos a ver. Y qué sorpresa la de ellos cuando fueron a buscar grano, trigo, allá a Egipto y que se encuentran con su hermano José, que es prácticamente el que está al frente de toda la tierra de Egipto. ¡Wow! ¡Qué cosa más espectacular! Ese lo que ocurre en tu vida, lo que está ocurriendo en tu vida hoy, que pudiera parecer que ya no está en el plan de Dios, que todo se salió de control, que la vida lo que te está dando son golpes, que probablemente te sientes alejado y piensas, wow, ya no voy a hacer lo que Dios dijo que yo iba a hacer. Yo te quiero hablar a ti en esta hora. Y quiero que dejes de vivir como si Dios estuviese decepcionado de ti. Si bien es cierto que Dios se molestó con la humanidad y creó el diluvio y todo lo demás. No es menos cierto que por amor, según Juan 3, 16, Dios envió a su hijo al mundo, a su único hijo al mundo para morir en la cruz del Calvario. para que por su amor, para que a través de su sangre todos pudiésemos obtener salvación y redención y pudiésemos ser reestablecidos en la gracia de Dios. Así que Dios no está decepcionado de ti, mi hermano, mi hermana, mi amigo, mi amiga. Desde antes de tu nacer ya Dios sabía todas las cosas que ibas a hacer, en todas las cosas que ibas a fallar y en todas las cosas que te ibas a caer. pero también los momentos en los que te ibas a levantar. Y vuelvo y digo, esto es para aquellos en los cuales Dios ha dado palabra. Que Dios no ha dado palabra, sabes, pues, que va poco a poco en el caminar, pero sigue siendo parte de ese plan perfecto de Dios. No eres... un plato de segunda mesa, o sea, ah, porque aquel no lo hizo, entonces Dios me escogió a mí. No, vamos a la historia, vamos a ver a un Saúl que Dios escoge conforme al corazón del pueblo y al deseo del pueblo. Dice, quieres rey, le dijo Dios al pueblo, pues yo te voy a dar un rey conforme a como lo deseas. Escogió un hombre conforme a como el pueblo quería y probó a través de ese hombre el punto que Dios quería traerle al pueblo. Ahora, cuando Dios decide traer era David, no está tratando de arreglar lo que se había dañado como si Dios hubiese cometido un error no, Dios escogió a Saúl de acuerdo al corazón del pueblo y cuando le habla a Samuel le dice, ya yo me he escogido a uno conforme a mi corazón conforme al plan de Dios conforme a lo que Dios quería, ya te aprobo el punto esto es lo que va a hacer el hombre que escojas, pues yo te voy a traer uno que va a trabajar conforme a mi a mi plan, y eso es exactamente lo que hace con David no está arreglando como si Dios se hubiese equivocado si no está después de haberle probado al pueblo esto es lo que hay entonces ahora yo te voy a probar lo que hace un hombre conforme a mi corazón conforme a mi plan conforme a mi propósito así que no eres plato de segunda mesa quiero que lo sepas hazte ponte eso en la mente y no dejes que el enemigo ni nadie ni el enemigo ni nadie te mete en la cabeza que Dios se equivocó contigo o que ya Dios no te va a usar o que Dios te está usando a ti porque aquel no quiso, porque no funciona así. Estás exactamente donde su perfecta voluntad te puso desde antes de la fundación del mundo, donde su gracia te iba a alcanzar, donde su gracia te ha alcanzado y donde su gracia te ha de llevar a cumplir ese propósito que Dios tiene para su vida. Así que ve soltando esa carga que llevas probablemente por años pensando que arruinaste el plan de Dios para tu vida, que arruinaste tu destino, que ya no vas a hacer lo que Dios dijo que iba a hacer porque el hombre estableció una serie de reglas y formas a por qué no puedes. Si Dios dijo que ibas a ser pastor, ya no puedes ser pastor porque como ya te divorciaste o hiciste esto, hiciste lo otro, estuviste preso de aquí y de allá y no cuadras con las reglas, con las dogmas establecidas por la institución religiosa. Quiero que sepas que Dios no se rige por instituciones religiosas. Dios es soberano y Dios hace como él quiere, con quien quiere y cuando él quiere. Y como en el plan de él has estado, has sido parte de ese plan soberano de él. Lo que Dios te dijo que ibas a hacer, lo vas a hacer. Así que ni las reglas humanas te van, van a cambiar el plan de Dios, ni lo que hayas hecho que pudiese pensar o hacerte pensar que le fallaste a Dios tan grande que Dios. ¿Te desechó y ya no va a hacer nada contigo? No, quiero decirte que no funciona así. El propósito de Dios no depende de tu mérito, de lo que hagas. No depende de cuán inteligente puedas ser. No depende de cuán estudioso puedas ser. No depende de la profesión que puedas tener, del título que puedas poseer. No depende de cuántas veces vas a la iglesia, de cuántos días de ayuno y oración haces al año. No depende de cuántas horas estás orando todos los días. El propósito de Dios para tu vida depende de su soberana voluntad. Depende de él, de la fidelidad de Dios mismo. Cuando él llama, él capacita y él envía a hacer las cosas. Así que confía en el plan de Dios, confía en lo que Dios ha hablado a tu vida y está dispuesto, presto a ser ese ente de cambio, a ser ese... objeto o ese vaso, esa vasija que Dios va a utilizar. Presta tu oído para cuando Dios diga, ahora es que lo vas a hacer. Tal como le dijo Ezequiel, vas a estar un tiempo callado, voy a pegar tu lengua a tu parada, pero cuando yo la suelte, que te diga que vas a hablar, vas a hablar. Y hay de ti, si no hablas, lo que yo te digo, que hables. Si lo que hoy pudiera parecer un desvío, un retraso, una falla, un traspié, mañana se era parte de tu testimonio y podemos analizar nuestras vidas. Mire, en un momento dado, en mi juventud, yo no entendía lo que era. Yo nací, fui nacido y criado en el evangelio. Yo no sabía lo que era tener un vacío en el corazón porque no lo tenía, no lo sentía, no había experimentado eso. Yo no sabía por qué las personas llegaban a la iglesia a través del mensaje, estaban llorando, a veces pasaban al frente al altar y volvían otra vez a su vida en normal, otros simplemente no se negaban y decían que no, que no se iban a convertir a Cristo, que no iban a aceptar a Cristo. Y yo me preguntaba en mi juventud, en mi niñez, pero ¿y por qué? ¿Cómo es posible? Y escuchaba testimonios de personas que decían, no, y yo tenía un vacío y ahora que estoy en Cristo, ese vacío está lleno. Yo no sabía lo que era un vacío porque nunca lo había experimentado. Y en mi adultez, lo que En un momento dado yo pensé que fue una mala decisión mía, que de hecho fue una mala decisión mía. Pero dentro de ese plan perfecto de Dios, que me fui al mundo, estuve dando bandazo en el mundo por 10 años. Y por los últimos dos años, antes de yo regresar al evangelio, yo lloraba todos los días. Yo hablaba con Dios todos los días porque yo quería regresar al evangelio, pero yo no podía regresar a Cristo. Había algo que me aguantaba y No eran vicios de ninguna clase, de ningún tipo, nada que humanamente me pudiera detener a para buscar a Cristo, más allá de que simplemente yo tenía que experimentar para poder entender aquel que no puede llegar. Esa barrera que me impedía a llegar a la iglesia, que no era nada humanamente posible. que pudiésemos describir. Parte de ese propósito de entender eso, ese vacío que ocurría en ese tiempo, que tuve en ese tiempo, realmente se llenó. Tuve que experimentar ese vacío para poderlo entender. Y usted podrá decir, ah, pero es que Dios no va a permitir eso. Bueno, vamos a ver exactamente qué fue lo que le pasó a Pedro. Si Dios no le permitió a Pedro experimentar eso, ese despego de Dios, ese rechazo prácticamente de él mismo, por haber fallado a Dios. Y dígame usted si entonces Dios no lo restauró y después Pedro aprendió al respecto de eso. Entre tantos otros que la Biblia menciona y puede mencionar. Así que mire, es que Dios no tiene un plan B. Eso que me pasó a me sirve de testimonio. Lo que te está pasando y a ti te va a servir de testimonio para poder alcanzar otras vidas mañana. Camina en obediencia, no con miedo, no en fracaso. Segunda de Timoteo 1 7 dice porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio. Recuerda que ese amor que Dios te ha dado y te ha extendido, te ha alcanzado y por él es que hemos sido salvos, por él es que hablamos de salvación, por él que podemos caminar en victoria. Y tal como dice Primera de Juan capítulo 4, 18, en el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor. Y ese perfecto amor se llama Jesucristo. Dios no te está esperando o tiene un plan alterno por si decides no llegar. Dios te está guiando hacia el propósito eterno que él mismo diseñó para tu vida. Y tu proceso y mi proceso son diferentes. Y tu proceso y el proceso de tu amigo, de tu amiga, de tu esposa, de tu esposo, de tu pareja, de tu pareja, del pastor, de cualquiera es diferente. Cada uno es distinto. Dios trabaja de manera individual con cada persona. O sea que lo que me pasó a no necesariamente te va a pasar a ti. Así que Dios te está guiando en ese propósito. Ten fe en eso. Efesios 1 4 dice según nos escogió en Él desde antes de la fundación del mundo. Según nos escogió en Él desde antes de la fundación del mundo. Dios no tiene planes B Dios tiene un solo plan su voluntad perfecta y soberana y dentro de ese plan no eres un accidente no eres un error no eres un proyecto fallido no eres alguien que metió las patas y ya no tiene manera de restablecerse y que pudo cambiar los planes de Dios eres parte de una historia eterna que por cualquier cosa por lo que nosotros querramos hacer o decir Dios No puedes ser frustrada porque no está en lo que puedas hacer o en lo que yo pueda hacer. No lo decidiste tú, no lo decidí yo, no lo decidió tu pastor, no lo decidió tu hermano, tu padre, tu madre. No, no lo decidió la nación, lo decidió Dios. Y en esa soberanía, en esa omnisciencia y en esa omnipotencia del Todopoderoso, confía, espera en Él, descansa en eso. Dios no improvisa y como él no improvisa, tampoco te abandona. Dios no tiene, mi hermano, mi hermana, un plan B. Así que Dios te bendiga, Dios te guarde, recibe esa gracia de Dios y permita a Dios que puedas encontrar esa paz y restablecerte o llegar al lugar en el propósito que Dios te ha dado, ha puesto en tus manos y no vivas más en frustración, sino que vivas en victoria, porque el plan de Dios para tu vida se ha de cumplir. Él va a terminar, Él va a completar la obra que ha comenzado en ti. Así que Dios te bendiga, Dios te guarde. Espero que este episodio, esta palabra pueda llegar a tu corazón y te pueda dar un poco de esperanza, un poco de paz en el Señor. así que nos veremos próximamente en otro episodio de Por Encima de las Nubes así que Dios te bendiga Dios te guarde un abrazo en el Señor