Por Encima De Las Nubes
Una vision de la vida desde una perspectiva cristiana.Entendiendo nuestra vida desde la perspectiva de Dios y su Palabra.
Por Encima De Las Nubes
“En las Manos del Viñador”
Use Left/Right to seek, Home/End to jump to start or end. Hold shift to jump forward or backward.
En este episodio de Por Encima de las Nubes, exploramos una enseñanza transformadora que Jesús nos dejo: la poda espiritual.
A la luz de Juan 15:2, descubrimos que cuando Dios corta, no destruye… prepara.
Cuando remueve, no castiga… purifica.
Cuando reduce, no limita… multiplica.
A través de una mirada profunda a los tipos de poda —la poda de formación, la poda de la copa, la eliminación de ramas mal orientadas y la eliminación de chupones espirituales— entenderás cómo Dios trabaja en tu carácter, tus relaciones, tus hábitos y tu propósito.
Este episodio te ayudará a interpretar:
- Procesos que no entiendes
- Pérdidas que te duelen
- Cambios que no esperabas
- Puertas que se cerraron
- Personas que se alejaron
No como castigos… sino como intención divina.
Aquí descubrirás que:
- Dios corta lo que tú nunca cortarías
- Dios remueve lo que ya no te permite crecer
- Dios redirige tu energía hacia lo que sí produce fruto
- Dios prepara multiplicación donde tú solo ves reducción
Porque en las manos del Viñador…
nada se desperdicia, nada se pierde, nada es en vano.
Saludos, mis amados hermanos y amigos. Bienvenido a otro episodio más en este podcast por encima de las nubes. En este día vamos a hablar sobre. Un tema que considero muy interesante basado en Juan capítulo 15, verso 2 y bajo el tema en las manos del viñador. Y quiero que hablemos un poquito al respecto, que lo entendamos, que lo procesemos un poquito. El tema, perdón, el verso bíblico dice todo pámpano que en mí no lleva fruto lo quitará y todo aquel que lleva fruto lo limpiará para que lleve más fruto. y me gustaría que prestaras un poquito de atención y lo trataras de analizar lo trataras de visualizar porque creo que muchas veces se utiliza, se habla del verso bíblico y se dice y muchas veces lo que se piensa es el que no está haciendo las cosas bien pues Dios lo va a cortar de su de su reino o de su jardín y lo va a echar a quemar en el lago de fuego y ¡Gracias! Me gustaría que profundizáramos un poquito más en este tema interesante en las manos del viñador. Y algo bien interesante es cuando hablamos de este verso bíblico, hay que irse entonces a lo que es podar una planta. Es lo que es el servicio agrícola, lo que hacen los agricultores. La poda de las plantas tiene diferentes funciones, diferentes formas de hacerlo. Y es bien interesante cuando usted entonces lo puede aplicar a la vida del cristiano basado en este verso bíblico. Como dije en Juan capítulo 15, verso 2. Repito, todo pámpano que en mí no lleva fruto lo quitará y todo aquel que lleva fruto lo limpiará para que lleve más fruto. Este fue Jesucristo hablándole a los discípulos en referencia a lo que Dios haría con las diferentes personas. Y cuando Jesucristo está diciendo a todo aquel que da fruto lo limpiará para que dé más fruto, no está buscando intimidar, no está buscando castigar, no está llamando la atención para simplemente hacer sentir mal o hacer sufrir a la persona que va a estar en el proceso, sino él dijo que era para que diera más fruto. Y cuando usted lo mira desde ese punto de vista, lo va a limpiar, lo va a trabajar, lo va a procesar. Y como sabemos, los procesos no todos son este de hecho creo que ningún proceso es agradable y Y pasa uno por diferentes situaciones en medio del proceso, pero tiene un propósito, tiene un fin. Y vamos a ver cómo lo trabajamos con este verso bíblico. La poda, mi amado hermano, mi amigo, es un acto de amor, es un acto de visión. Tiene la intención de que la planta, en este caso el cristiano, produzca más. No solamente se queda estancado en un área y creció un poquito y da unos poquitos de fruto, sino que dé más fruto mejores frutos, crezca más, sea más abundante, no solamente en sus ramas, sino también en sus frutos. Cuando Dios decide mirarte y comenzar a trabajar en tu vida, a podarte, a limpiarte, a cultivarte, La intención de él es llevarte al lugar, al nivel que él ya diseñó, al nivel que él ya trabajó, que él ya en su mente preparó desde antes de que tú nacieses, desde antes de que te formases en el vientre de tu mamá. Ya Dios te había trabajado, había decidido qué era lo que iba a hacer contigo y qué era lo que tú ibas a hacer en la vida. Entonces, cuando él lo hace, lo hace con propósito, lo hace para que llegues a ese nivel. No es con la intención de que te sientas incómodo o mal. de que pienses que te están arrancando una serie de cosas, de que todo el tiempo estás metido en procesos, de que se están cerrando puertas, de que amistades te dejan, de que tienes que soltar una serie de actitudes, una serie de cosas que te gustan hacer. Todas estas cosas van dentro de lo que es podar. La poda espiritual no es un concepto abstracto, es realmente un proceso real, es un proceso que tiene una intención, es un proceso que es personal. y como es personal usted no puede usted sabe que es agricultor no puede podar todos los árboles todas las plantas De igual forma, una. Dos, no lo puede hacer en el mismo tiempo. Hay que saber escoger el tiempo. Y tres, ¿qué tipo de planta es? ¿Cuánto tiempo lleva? ¿Cuántos años tiene? Todo eso se toma en consideración a la hora de podar una planta o un árbol. Y de igual manera ocurre en el cristiano. El cristiano cuando llega por primera vez al Señor, hay unos cambios. Hay unos cambios. Y una de esas cosas es que lo primero que hace es que aceptamos a Cristo, que llegamos a la iglesia, llegamos a servirle, queremos a servirle, pero hay una serie de cosas que muchas veces nosotros ni sabemos que hay que cambiarlo, que ni sabemos que hay que mejorarlo, que ni sabemos que hay que rendirlo, que ni sabemos ni tenemos la intención o pensamos que a lo mejor no es nada malo, esto es normal y pensamos que está todo bien y probablemente en algunas otras personas eso no tenga ningún tipo de inherencia o de referencia repercusión, pero probablemente en ti sí. Entonces, Cuando esas cosas comienzan a ocurrir, cuando esas cosas empiezan a quitarse, cuando esas cosas empiezan a removerse, muchas veces, mire, duele. Muchas veces es incómodo porque, especialmente cuando uno está empezando, porque hay cosas que uno no entiende. Hay cosas que uno no comprende y no son necesariamente, y no estamos hablando de cosas dogmáticas que la iglesia dice que esto hay que hacerlo, que esto no hay que hacerlo, que esto lo otro. No, no estamos hablando de eso. Estamos hablando del proceso en el cual Dios nos sumerge en el momento En el momento que comenzamos a servirle, en el momento que decidimos seguir y entrar en el camino que él ha diseñado para nosotros. Y esto es bien interesante. Él sabe. Y conoce que dentro de nuestras vidas y alrededor nuestro hay una serie de cosas, áreas, personas, habilidades, actitudes, trabajos, diferentes cosas que te roban energía, que te roban nutrientes, que te alejan un poco de él. te desenfocan del caminar que él tiene diseñado para ti, del trabajo que él tiene para ti, del ministerio que él tiene para ti. Y cuando esas cosas comienzan a removerse, como te dije, duele. A veces no están, ¿cómo diríamos? No están abiertos, no están... revelado desde el principio por qué estamos pasando las situaciones, por qué nos están removiendo estas cosas, por qué estas cosas están pasando en nuestras vidas, pero eventualmente cuando nos sometemos a él y dejamos que el viñador haga su trabajo, pues entonces nosotros eventualmente lo vamos a comprender y lo vamos a entender. Hay diferentes tipos de poda, como dije al principio, diferentes formas de podar, diferentes cosas que hay que hacer y busqué un información. Yo conozco un poquito, pero no soy tan agricultor. Mi abuelo lo era, mi papá sabía un poquito, pero yo eso no lo heredé. Así que está la poda de formación. Y la poda de formación es cuando un árbol está empezando a crecer, usted comienza a cortarle una serie de ramitas porque usted quiere llevarlo de la manera que usted quiere que crezca, de donde usted quiere ponerlo, de lo que quiere que haga, para donde quiere que se ramifique y todo lo demás. Eso usted tiene que irlo cortando. Entonces usted va cortando una serie de ramitas y tiene que saber cuáles son esas ramitas y esas ramitas para poderlo hacer. Y cuando Dios comienza a trabajar en nuestras vidas, comienza a hacer esas escuelas. o comienza a estructurar nuestra vida espiritual de esa manera, de forma tal que nosotros vamos a ir experimentando quizás cositas que no nos agradan mucho, como dije ahorita, pero él nos está dando forma, él nos está trabajando, él nos está llevando, él nos está mostrando lo que es bueno, lo que es malo. Comienza a decir, ok, esto que estás haciendo, esto no es lo que yo quiero que tú hagas, esto no está bien, esto es pecado, esto es malo. Y como dije, no estamos hablando de dogmato, No estamos hablando de lo que a veces las iglesias ponen y proponen, que muchas de ellas están basadas en la escritura, no es tampoco pensamiento de hombre, sino que en esos primeros años hay una formación, existe un trabajo que hay que hacer de la misma manera, que hay un árbol que se prepara con ese propósito. Dios nos enseña a orar. Dios nos va corrigiendo a veces, muchas veces, muchas de las veces, de una manera suave, sutil, que pareciera que no molesta y lo hacemos con mucho amor. Dejamos lo que tengamos que dejar. Vamos cambiando una serie de cositas poquito a poco y va estableciendo en nosotros una doctrina que es sana, una doctrina que es basada en su palabra, basada en su intención, una doctrina que Nos lleva a la santidad que él demanda del cristiano, no la santidad humana ni la perfección humana, sino que nos va llevando a la estatura del varón perfecto que es Cristo Jesús, llevándonos a ese nivel poco a poco. Esa es la intención. La segunda es la poda de copa. La poda de copa en la jardinería es donde se corta la parte superior de los árboles, de las plantas, la parte arriba, con la intención de que no suba mucho, pero que sí se siga expandiendo mucho. Y aunque Dios no tiene la intención de que usted no crezca, hay ocasiones en que tiene que llevarlo a un solo nivel para que usted entonces se pueda expandir y así la luz pueda llegar y la información de Dios y toda la dirección del Espíritu Santo pueda llegar a usted de forma completa y no que usted simplemente se enfoque en unas áreas en específico, como en este caso crecer, crecer, seguir subiendo, seguir subiendo. subiendo, seguir subiendo y no realmente solidificarse y expandirse. En este proceso, Dios comienza a cortar lo que es el orgullo. Dios comienza a cortar lo que es la autosuficiencia cuando usted realmente se cree que usted puede hacer las cosas por sí mismo, que no es dependiente de Dios. Y donde el querer crecer con esa rapidez y facilidad le va a impedir a usted realmente enfocarse en Dios y lo va a ir alejando un poco de Dios porque va demasiado rápido y lo único que se interesa es crecer, crecer, crecer y crecer. Y usted sabe que hay árboles que son como pinos, vamos a ponerlo de esa forma, que simplemente crecen, crecen, crecen, crecen. No sé si usted los ha visto y prácticamente lo único que hacen es crecer y no tienen ramas que se extiendan, que den sombra, que den cobija y que den lugar o espacio para que los animales se trepen, hagan sus nidos, las aves y todo lo demás. Y lo único que hacen es eso. Y la intención de Dios no es que te sientas mal porque simplemente te cortó y ya no No vas a crecer más nadie ahí. Llegaste al nivel donde él quería que llegaras. Ahora es necesario que te expandas hacia los lados, que comiences a expandirte, que comiences a abrir tus ramas para que otras personas puedan cobijarse en tu conocimiento, en esa sabiduría que Dios te ha dado, en los dones que Dios ha derramado y ha puesto en tu vida para que lo puedas hacer. Mire qué cosa más espectacular. El próximo es la eliminación de ramas mal orientadas. Estas ramas muchas veces son las que van creciendo, que crecen o hacia abajo o van creciéndose para adentro, para dentro del tronco o entre medio de las otras ramas. Y lo que hace es rozarse. El viento les da, se rosa, chocan unas con las otras y no permiten que la luz entre y llegue completa a todo el árbol de manera uniforme. Y cuando Dios comienza a cortar esas ramitas de mal orientadas que han crecido mal, ahí es donde se ven envueltos todos esos pensamientos que te impiden realmente alcanzar el nivel de fe, el nivel de entrega que Dios quiere. Esos pensamientos que te llegan a la mente, que te dicen esto no vale la pena o tú puedes hacer esto y con esto no hay ningún problema. Y de manera que sí, sigo creciendo. Te han habido... ramitas de aquí y de allá y vamos moviéndonos de aquí y de allá y esto no es ningún problema y puedo hacer esto y puedo hacer esto otro y puedo hacer esto otro y puedo seguir haciendo esto y puedo hacer esto también. Y hay veces que esos trabajos, inclusive dentro de la iglesia, esos ministerios, tantos ministerios, tantos trabajos, tantas cosas a la misma vez, hacen que el árbol realmente no produzca, que se estanque, que choquen las ramas unas con las otras, que los ministerios choquen unos con otros y que no haya ese Ese crecimiento saludable que realmente espera el viñador que haya llegado. en nosotros, el agricultor que haya en nosotros, en el cristiano. Y cuando Dios comienza a cortarla, te corta ministerio el de aquí y de allá, te llevan a pensar que tienes que soltar esto, que tienes que soltar esto otro. Una vez más, no es ni para que te sientan mal, no es para que te humillen, no es para que digan que eres un fracaso, no es para que pienses que Dios no te quiere, que Dios no te está dando ese apoyo que Él quiere, que Dios no está queriendo que tú crezcas por el Al contrario, Dios quiere que tú crezcas de la manera saludable, pero que lo hagas en el propósito de él, que lo hagas conforme a como él lo diseñó, conforme a como él lo tenía pensado, lo tiene pensado. Porque como dije en un episodio anterior, Dios no tiene planes B. Dios no anda haciendo guessing. Dios no está buscando a ver qué pasa, cómo puedo manejar esta forma, cómo puedo manejar con él de esta manera o con esta otra. Mira, hizo esto, hay que cambiarlo de esta forma. Dios va a ir cortando poquito a poco. Recuerde que cuando el hombre pecó, cuando Adán y Eva pecaron, toda carne se contaminó. Y como dice la misma escritura, por cuanto todos pecaron, todos están destituidos de la gloria de Dios. Y cuando nosotros llegamos al evangelio, nosotros no llegamos sanos, nosotros no llegamos bien, nosotros llegamos con malas costumbres, nosotros llegamos con una serie de malos hábitos que hay que recortar, que hay que comenzar a trabajarlo. Y de igual manera, a veces el deseo de que trabajar en la obra del Señor, de querer hacer todo lo que nos pongan a la mano. Yo soy culpable de eso. En mi caso en particular, a veces queremos hacer tanto porque decimos esto es para Dios, esto es para Dios, esto es para Dios, esto es para Dios y nos desenfocamos de lo que realmente es importante, de lo que realmente Dios quiere. A veces abandonamos la casa, la familia, todo, todos los trabajos, todo. Inclusive no le podemos prestar atención a un buen ministerio porque estamos enfocados en varios al mismo tiempo y todos están chocando. Y esta es donde se Se corta la eliminación de ramas mal orientadas. ¿Qué es la cuarta fase o la cuarta forma de podar? Es la eliminación de chupones. ¿Qué son chupones? No son cosas que se pegan así. Eso no es. Los chupones son esos brotes que parecen como unos toconcitos, vamos a ponerlo de esa forma, que crecen pegados al tronco en diferentes áreas que se van poniendo cada vez más duro y lo que hacen que se ponen más duro, varias cositas no producen fruto eso para empezar, no producen fruto consumen energía, consumen nutrientes, consumen el sol, consumen de todo lo que realmente se supone que el árbol tenga para que pueda reproducirse, para que pueda hacer lo que tiene que hacer esos chupones realmente lo que hacen es ocupar espacio, chupar como dije, esos nutrientes que son buenos para el árbol. En el caso de nosotros los cristianos, se pueden ver como esos compromisos que a veces tenemos de más, como dije anteriormente, cosas que a veces tenemos de más, que lo que hacen es consumir y no producen nada, no producen ningún tipo de fruto. A veces estamos en trabajos donde ahí lo que hacemos es cosas que no agradan a Dios, no porque realmente querramos hacerlo, sino porque estamos ahí bajando el tiempo. Estamos creciendo ahí, nos aferramos ahí y ese trabajo nos está chupando. Trabajos que a veces están llamándote 24 7, que estás todo el tiempo sumergido en el trabajo, pensando qué es lo que tienes que hacer en el trabajo y te están desenfocando. Vas a la iglesia, no te disfrutas de un servicio, no sacas tiempo para orar, no sacas tiempo para hacer lo que Dios te llamó a hacer dentro de su obra, sino que estás enfocado en ese tipo de cosas, conversaciones que te drenan, que te sacan amistades, que a veces lo que hacen es chuparte la vida. chuparte la vida y no producen en tu vida nada. Lo que hacen es llenarte de cargas y cargas y cargas y extraer de ti lo más que puedan. Tampoco crecen, tampoco producen y lo que están es chupando de ti. No sé si te puedas identificar con eso. Y cuando Dios comienza a trabajar en nuestra vida, él ve esa serie de cosas y comienza a cortar y a veces vemos que las amistades se van de aquí, se alejan de allá o pasa algo que ya no podemos estar con ellos, que tenemos que alejarnos, que la comunicación cada vez menos y una serie de cosas. Y mire, mi hermano, mi hermana, mi amigo, mi amiga, realmente es Dios quitando esos chupones. Y muchas veces hay que hacerlo en el caso de cuando uno está empezando, cuando uno está comenzando a buscar de Dios, tiene que hacerlo lo más temprano posible. ¿Por qué? Porque entre más tiempo pase, más duro es, más espacio ocupan, más difícil es arrancarlo y más daño sufre el árbol cuando lo cortan. Esas ansiedades que muchas veces tenemos por diferentes cosas, cosas que queremos hacer, cosas que deseamos, cosas que anhelamos, que nuestro enfoque va dirigido a eso. Como dije, son cositas que van creciendo, que se están formando en el corazón, en la mente y no producen, nos alejan de Dios, nos impiden llegar al lugar que Dios quiere y está diseñando para nosotros. Así que Dios remueve esas áreas de tu vida, esas cosas de tu vida, de nuestra vida, con el solo propósito de que nosotros entonces podamos recibir todos los nutrientes y darles el mayor y obtener de ellos, perdón, el mayor provecho posible. Y eso es lo más espectacular cuando usted lo mira desde esa perspectiva, cuando usted lo mira desde la perspectiva que entonces ahora usted va a poder recibir todo lo que Dios quiere darle y que usted lo puede Entonces poner a producir y poder expandirse y poder hacer esta es la cosa más espectacular. Y si no, pero si nos enfocamos, entonces lo que estamos perdiendo, lo que nos están quitando, lo que estamos dejando, lo que tenemos que soltar. Y entonces esos pensamientos vuelven a llegar, ocupan espacio, se ponen más duro, cada vez más duro, más duro. Esos chupones y son más difíciles de arrancar, más difíciles de soltar. Y a veces cuando hay que cortarlo. Duelen un poquito más. Así que cuando Dios remueve personas de tu vida, ya no estamos hablando de una poda interna personal que... yo tengo que soltar algo, yo tengo que dejar de hacer algo, Dios está removiendo esa serie de personas porque ya tenemos un problema relacional. Son relaciones que nos afectan, son relaciones que nos atrasan, son relaciones que nos aguantan, son relaciones que nos limitan en una serie de áreas en la vida espiritual y Dios tiene que entonces irlas sacando, eliminando. A veces Dios tiene que moverte de un lugar para que te alejes de esas personas, te remueve a veces de tu propia familia A veces te remueve de la iglesia donde te estás levantando porque entiende que ahí no es el lugar donde te vas a formar porque hay personas ahí que te están haciendo daño, que te están limitando, que te están aguantando, que están impidiendo tu crecimiento. Y cuando esas cosas ocurren, quiero que lo veas desde esta perspectiva. No te sientas mal. Quiero que veas que Dios está trabajando en tu favor porque él quiere llevarte al lugar que él anhela y desea. Ese lugar que él desea y anhela para que tú crezcas, para que tú te puedas reproducir, para que tú des cada vez más fruto, para que no tengas que llegar al punto donde lo que hagas sea consumir, consumir, consumir, consumir y no produzcas nada. Y mire que hay personas que aún en la iglesia lo que hacen es consumir, consumir, consumir, consumir, consumir, pero no producen nada.
UNKNOWNPiensa en eso.
SPEAKER_00Y... A veces podemos llegar a pensar que cuando esas cosas ocurren, cuando Dios nos está removiendo a esas personas de nuestra vida, ya sea porque se enojan, porque se van, porque nos tenemos que mover por diferentes cosas y no sigue esa relación. A veces podemos llegar a pensar que nosotros tenemos un problema y que somos un problema y que estamos solos y que estamos aislados y que nadie nos quiere o que creamos algo y queremos quizás intentar cambiar nuestra manera de ser con el fin de que esas cosas no nos pasen. Piénsalo dos veces. No necesariamente Es así. Muchas veces no es así. Te digo más. Cuando estamos en el Señor y queremos agradar a Dios, nunca es así. Simplemente Dios está removiendo lo que te impide crecer. Cuando vemos estas cosas todas juntas, cuando vemos todas esas cosas todas juntas, podemos crecer. Ver realmente y aplicar este verso de Romanos 8, 28, pero no necesariamente la primera parte, que es lo que muchas veces la gente hace. Todo obra para bien a los que aman a Dios, todo obra para bien a los que aman a Dios, todo obra para bien a los que aman a Dios y dejan de lado, aparte no incluyen. restan la otra parte que dice esto es a los que conforme a su propósito han sido llamados inclusive personas que ni tan siquiera sirven a Dios quieren buscar de Dios anhelan buscar de Dios repiten y le decimos no te preocupes que todo obra para bien todo obra para bien todo obra para bien pero no esto es a los que aman a Dios primero y segundo a los que conforme a su propósito han sido llamados si usted como árbol Le cae un pedazo de material encima porque no estaba en el lugar correcto. Si usted está haciendo las cosas fuera de lugar y comienza a ver unos cambios drásticos, unas consecuencias por sus acciones, esto sí que no siempre viene de parte de Dios. Estas son consecuencias de nuestros actos, de nuestra manera de pensar y de nuestra manera de proceder. Muchas veces las razones por las cuales nos suceden cosas en nuestra vida nos aguantan el crecimiento, nos están cortando esas ramas mal orientadas, nos están cortando los chupones, nos están dando formación. Muchas veces no tienen explicación en el momento, pero cuando nosotros realmente confiamos en nuestro agricultor, en nuestro creador que nos conoce mejor que nadie, porque recuerde, Dios nos creó y nos creó con propósito y en su diseño. Él nos hizo conforme a su imagen y semejanza. Nos diseñó igual que su forma de ser para que nosotros seamos como él. Y en el proceso de la salvación, cuando Cuando Cristo vino, vino con la intención de restaurar esa relación de que poco a poco fuéramos llegando a la estatura del varón perfecto, nos fuéramos llevando y dirigiendo hacia su manera de pensar y hacia su manera de ser a tal nivel que podamos vivir. con Él, que podamos coexistir con Él, que podamos tener entrada al reino de los cielos, que podamos llevar una vida agradable a Él y que Él puede entonces habitar y cohabitar con nosotros. Y por eso nos envió al Espíritu Santo, para que poco a poco nosotros fuéramos restaurándonos, fuéramos santificándonos, fuera llevándonos a ese nivel, quitando de nuestras vidas esas cosas que no son agradables, que nos impiden crecer y llevándonos al propósito de Él en nuestras vidas. Y cuando esas cosas pasan, cuando llegue el momento de dar fruto, usted va a dar frutos abundantes Usted va a dar fruto en abundancia, no solamente fruto en abundancia, sino fruto agradable, fruto que realmente llama la atención, atrae, gusta, satisface, tiene beneficios para los demás, para quien lo consume, lo que usted habla, lo que usted dice, lo que usted toca, trabaja, en donde usted se mueve. Todas esas cosas comienzan a fluir de manera correcta cuando ya Dios ha hecho, está haciendo en usted. Estas cosas, los frutos cada vez son más, los frutos cada vez son más grandes, más saludables, más productivos. Sus ramas no están secas, no se secan, sino que continúan en ese crecimiento, en esa manera tan espectacular como el que conoce el flamboyan. Esto es para los borinquas y algunas quizás personas de Latinoamérica. El flamboyan crece y es un árbol que no es demasiado de alto, aunque sí es grande, no es demasiado de alto, pero sí se expande bien brutalmente. Y la sombra queda en una cosa tan y tan espectacular que usted se puede sentar ahí tranquilo y a veces ni si llueve ni se moja de tan frondoso que es el flamboyante. Y así. Usted podrá ser, usted se podrá convertir en ese producto del grano de mostaza que crece. Las aves pueden llegar a anidar en usted, pueden llegar a consumir, las personas pueden llegar a refugiarse bajo su sombra, a recibir de lo que usted puede ofrecerle, porque ese es nuestro trabajo, esa es nuestra encomienda, es llevar este evangelio, es llevar este maná, este fruto a las demás personas, donde quiera que estemos, Donde quiera que hagamos las cosas, como dice la Escritura, que todo lo que hagamos lo hagamos como para el Señor y no para los hombres. Y cuando eso ocurre, mi hermano, mi hermana, mi amigo, mi amiga, usted va a notar una diferencia. Las personas van a llegar porque ven en usted algo nuevo. Bueno, algo que produce fruto que realmente satisface el alma. Así que ya no solamente usted se va a ver frondoso, sino que también va a producir en abundancia. Ya no se ve vacío, no se ve vulnerable. No se ve dañado, sino que se ve en producción máxima. donde cuando usted mira para atrás, donde esos momentos que pareciera que le dolía, que estaba perdiendo una serie de cosas, que probablemente se preguntaba qué me está pasando, qué está sucediendo, por qué me están pasando estas cosas. De igual manera como Job se preguntó, yo lo único que quiero es hablar con el creador, con Dios, con el viñador, porque yo quiero saber qué es lo que está sucediendo, porque yo entiendo que yo estoy haciendo las cosas correctas. Así que no es que usted esté haciendo las cosas mal, no es que todo lo que usted haga está mal, son cosas que son externas, que lo impiden, que le impiden a usted crecer, que le impiden a usted producir. Y Dios, como sabio, como omnisciente que es, que conoce absolutamente todo su futuro, todo lo que está a su alrededor, su potencial, todo lo que usted es capaz de dar y está diseñado para dar, pues lo quiere llevar a eso, lo quiere llevar a ese lugar, a ese momento. Y entonces usted va a decir, wow, valió la pena. Usted va a comenzar a notar que esas cosas que fueron extraídas de su vida, esas ramas que fueron cortadas en un momento dado, esas limitaciones que a veces nos pusieron para seguir subiendo, creciendo, tenían su razón de ser. Porque la realidad es que Dios no hace las cosas a ver qué ocurre. Él hace las cosas porque ya tiene un propósito y tiene un plan. Ya tiene una visión de usted. Ya tiene una visión de a dónde usted quiere. Él quiere que usted llegue de a dónde usted va. y lo que usted va a producir. Él ya sabe y dice, pues ok, tengo que hacer esto, tengo que hacer esto otro para que Anel pueda llegar a lo que yo quiero que él haga. Tengo que hacer esta serie de cosas. Y a veces de momento no es llamativo, no es agradable, no es no es de conocimiento abierto para todo el mundo. Dios está haciendo esto por esto. No, pero como dije anteriormente, ahí es donde aplicamos entonces Romanos 8 28 y podemos comenzar a pensar que eso nos ayuda a pasar por el proceso, a pasar por la situación, a entender que Dios tiene un plan detrás de todo lo que está ocurriendo en nuestras vidas y decimos todo. obra para bien. Todo lo que me está ocurriendo a mí hoy obrará para bien. Dios me va a llevar al lugar que Él quiere, que ha diseñado para mí, porque me ama, porque yo lo amo, porque Él me ha llamado con ese propósito y yo no estoy aquí recio y con la intención de desobedecer o no querer someterme a Él, sino con la intención humilde de acercarme a Él, de entregarme a Él y de dejar que Él haga en mi vida lo que Él ha diseñado para mí. Así que estás en las manos del viñador. Recuerda eso. Y como él conoce y sabe absolutamente todo en sus manos, nada es un desperdicio. Lo que él hace, lo hace con intención y lo hace con propósito. Nada es vano y aunque a veces duele y molesta, incomoda y no entendemos. Mañana te vas a dar cuenta de que valió la pena, de que lo que Dios está haciendo en tu vida hoy tenía propósito, tiene propósito. en propósito y vas a producir frutos en abundancia. Lo que hoy parece que para ti es una pérdida, mañana va a tener resultados positivos, donde esa área en particular va a estar llena de fruto y vas a florecer. Así que Dios te bendiga, Dios te guarde. Espero que esto te pueda servir, sea de bendición para tu vida. Suscríbete a nosotros a Por Encima de las Nubes, el podcast, nos puedes encontrar en diferentes áreas en YouTube, nos puedes encontrar en Spotify, Amazon Music, Apple Podcasts, Pandora, diferentes áreas. Pero más que cualquier otra cosa, quiero que Dios te bendiga, que Dios te llene de salud, que Dios te dé la satisfacción de poder ver esos frutos y de poder entender que el proceso en tu vida realmente tenía un propósito. Así que no te hagas resistente, no trates de impedir que Dios haga el trabajo que él quiere hacer para que Puedas dar más fruto para que puedas producir, para que puedas expanderte, para que puedas crecer, para que puedas realmente ser fuerte, fortalecerte y poder resistir. Él sabe lo que hace. Él sabe cuál es el plan que tiene para tu vida. Él sabe dónde tú puedes estar y a dónde él te quiere llevar. Así que Dios te bendiga, Dios te guarde. Recuerda, nos puedes escribir a por encima de las nubes 2 arroba gmail.com. Repito, por encima de las nubes 2. Así que Dios te bendiga, Dios te guarde y nos veremos prontamente en otro episodio por encima de las nubes. Dios te bendiga.