Por Encima De Las Nubes

“El Discernimiento: Don Esencial en la Vida de Todo Creyente”

Anel Pérez and Zuli Perez

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En este episodio vamos a definir y recalcar la importancia de ese don en la vida cristiana: el discernimiento.
En un tiempo donde todo parece espiritual y donde cada opinión se presenta como “revelación”, la Biblia nos llama a probar los espíritus (1 Juan 4:1) y a ejercitar nuestros sentidos para distinguir entre lo que viene de Dios y lo que nace del corazón humano.

Exploramos qué es realmente el discernimiento bíblico, por qué no es meramente un don sino una responsabilidad para todo creyente, y cómo evitar caer en la trampa del falso discernimiento que se alimenta del ego y no del Espíritu.
A través de pasajes como Hebreos 5:14, Romanos 12:2 y Santiago 3:17, este episodio expone la diferencia entre el ejercitar correctamente el discernimiento que edifica y uno que destruye; entre escuchar la voz de Dios y confundirla con nuestras emociones.

También aprenderás tres preguntas prácticas para evaluar si estás discerniendo correctamente:

  • ¿Está alineado con la Palabra?
  • ¿Refleja el carácter de Cristo?
  • ¿Produce fruto del Espíritu?

Finalmente, recordemos que el discernimiento no es para presumir, sino para proteger el alma, caminar en la voluntad de Dios y evitar los engaños disfrazados de espiritualidad.
Un llamado claro a vivir como creyentes sensibles a la voz del Señor, capaces de ver por encima de las nubes.


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Saludos, mis amados hermanos y amigos. Bienvenidos a otro episodio más en Por Encima de las Nubes. Este que te habla tu amigo y hermano Anel Pérez te da la bienvenida a otro día más, a otro momento más para encontrarnos con Dios, para hablar un poquito referente a la palabra, referente a los temas que nos afectan día a día, especialmente en el ámbito espiritual, en la iglesia, dentro de nuestra comunidad cristiana. Este día, ¿verdad?, quiero... quiero hablar sobre uno de los dones del Espíritu Santo, que es el discernimiento. Y quiero traerlo desde el punto de vista de lo que es el discernimiento, lo que no es el discernimiento, y trabajarlo desde la perspectiva de cómo nos ayuda a nosotros como cristianos a reconocer entonces cuál es la función de este don tan maravilloso que es el discernimiento. Así que, Primera de Juan, capítulo 4, verso 1, dice, Amados, no creáis a todo espíritu, sino probad los espíritus si son de Dios, porque muchos falsos profetas han salido por el mundo. Y por eso es que es muy importante, mi hermano, mi amigo, mi hermana, mi amiga, que nosotros ejerzamos con sabiduría, con entendimiento y conozcamos la función del discernimiento. Así que, ¿qué es realmente el discernimiento? Para muchos el discernimiento es simplemente ver las cosas malas, las cosas demoníacas, ver donde lo que está mal dentro de una persona, ver si esa persona está mintiendo o no está mintiendo, ver las cosas que están negativas en esas personas que definitivamente no nos ayudan en nuestra vida regular. Y eso, mi amado hermano, es bien importante reconocerlo. ¿Por qué? Porque eso no es el discernimiento. Eso no es el discernimiento. Bueno, eso no es todo el discernimiento. El discernimiento no es independiente Simplemente una intuición, no es un sexto sentido, no es un feeling, un algo que te sale de adentro, que de momento dices, uy, esta persona como que me trae algo malo, no sé, algo malo en esa persona. No es un yo siento de esta forma, no, no. No es ese sexto sentido que se habla mucho. La Biblia lo presenta como una capacidad de distinguir entre lo que es bueno y lo que es malo. lo que es la buena voluntad de Dios y lo que es mi deseo y mi anhelo. O sea, lo que viene del hombre. Hebreo 5.14 dice, resumido, que las personas maduras en el Evangelio, maduras en Cristo, no los viejos, maduros en Cristo, tienen los sentidos ejercitados por el uso del discernimiento profético. para poder discernir entre el bien y el mal. Ese discernimiento nos ayuda a nosotros a poder reconocer realmente cuál es la voz de Dios. En un mundo en el que vivimos que está tan lleno, plagado de ruido, de un montón de voces, de un montón de personas que claman tener la verdad, que claman tener ciertos dones, que claman ser los más espirituales, personas que la cultura que te trata de envolver en lo que quieres, lo que crees, qué es lo que entiende la cultura, qué es lo correcto, qué es lo que es esencial, qué es lo que debe ser. En un mundo tan liberal en el que vivimos, donde sabemos, sabemos que por las señales que hay estamos viviendo tiempos finales, pues se nos hace cada vez más difícil realmente reconocer la voz de Dios si no ejercitamos con sabiduría, con entendimiento y constantemente el discernimiento. Y discernir eso que es bíblico, eso que está en la palabra, eso que está ahí, no es manipularlo de una manera que se acomode a mi vida, sino que mi vida se acomode a la palabra. Entender realmente cuál fue el propósito de Dios en la escritura. Cuando leemos un verso, hay muchísimas personas que lo tratan, que a veces tratan de sacar los versos de contexto para simplemente poder defender su opinión y su deseo. Ahí, mi hermano, mi hermana, mi amigo, mi amiga, es que nosotros tenemos que tener mucho cuidado como ejercemos ese discernimiento. ¿Y a quién le creemos? El discernimiento, más allá de ser un don, es una responsabilidad amplia. Y es un don y está el don de discernir los espíritus. Y es más amplio que simplemente saber si este es espíritu de Satanás o este es el espíritu de Dios. No. Muchas veces nuestros propios deseos, nuestras propiedades, propios anhelos, nuestras propias maneras de pensar y las cosas que a veces nos llegan a la cabeza que parecen buenas, inclusive pareciera a veces que son por el beneficio de la obra, no necesariamente vienen de Dios, no necesariamente son impulsadas de Dios. Por eso, coger el verso bíblico que dice que Dios es quien pone tanto el querer como el hacer por su buena voluntad en el hombre y ponerlo como un todo y cada vez que algo bonito y bueno que me conviene a mí, que yo quiero que ocurra, Llega a mi mente y a mi corazón. Yo no puedo simplemente decir esto es de Dios. Tengo que realmente pasarlo por el filtro. Tengo que confirmarlo con Dios. Tengo que hablar con Dios. Tengo que trabajar con eso. Y para eso necesitamos tener intimidad con Dios. En Romanos 12, 2, la Biblia nos dice que tenemos que ejercer el discernimiento para poder comprobar cuál es la buena voluntad de Dios. ¿Qué es lo que realmente Dios quiere para tu vida? ¿Qué es lo que Dios quiere para mi vida? Y por eso tenemos que ejercerlo. Y por eso es que eventualmente, según lo vayamos ejerciendo cada vez más, vamos a ser diestros. Vamos a estar bien formados en el uso del discernimiento y vamos simplemente a poder distinguir con un poco más de facilidad lo que realmente es la buena voluntad de Dios, lo que es la voz de Dios, no la mía, no lo que dicen las demás personas. Así que eso, mi amado hermano, es discernimiento. Filipense 1, 9 y 10 nos manda a trabajar delante de Dios conforme a su voluntad para poder distinguir y aprobar lo que es bueno. No todo lo que parece bonito, no todo lo que parece espiritual, no todo lo que parece tener un buen sentido, que parece que es lo correcto, viene de Dios. El discernimiento en la vida del cristiano, mi hermano, no es para nada, para nada opcional. Y cuando hablamos de este don de discernimiento, no podemos simplemente pensar que es un superpoder. No podemos esperar que sea algo malo. ¡Wow! Que yo soy el más grande ahora, tengo una espiritualidad más grande o esa persona que lo ejerce tiene una espiritualidad ¡Wow! Tremendo, tiene una intimidad con Dios espectacular. No, de hecho, el apóstol Pablo nos dice no conforméis a este siglo, sino transformados por medio de la renovación de vuestro entendimiento para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, como mencioné anteriormente. Y eso es esencial, no es opcional, no es para algunos cristianos en específico. que alguien probablemente lo ejerce un poquito más y el Espíritu Santo lo usa un poquito más en ese aspecto. Sí, eso ocurre, pero no es porque sea más espiritual que usted o que yo, es porque el Espíritu Santo entiende que va a usar a esa persona en ese momento para eso en particular. ¿Con qué propósito? ¿Por qué lo hace? No podría decirle, no me atrevo a decirle es porque es más espiritual que yo o más espiritual que usted, porque si usted está, si hoy suena la trompeta y usted se va con Dios, pues usted es igual de espiritual que esa otra persona. Y muchas personas hoy piensan que eso es un superpoder. Lo utilizan inclusive como una credencial. Hay personas que tienen que estar diciendo yo soy un yo soy quien tiene el discernimiento. Yo soy una persona que disierne aquí en la iglesia. Yo soy esto, lo otro y la gente me tiene que escuchar porque yo soy quien Dios le habla para ver las cosas. La persona que posee los dones del espíritu no tiene, no tiene. que promoverlo. No tiene. Porque los dones del Espíritu no son para beneficio personal, para beneficio propio. Son con el fin de edificar la iglesia y de que la iglesia crezca. Que las personas alrededor suyo de la comunidad cristiana y aquellos que inclusive no son cristianos puedan ser beneficiados por la gracia divina de Dios. No por lo que usted cree que puede poseer como un Don especial, único, que lo hace usted ver más grande que las demás personas. No es una credencial, no es una medalla que usted la puede exhibir de aquí, de allá. No, el discernimiento. se comprueba, como dijo Jesucristo en Mateo, por su fruto los conoceréis. O sea, una persona que tiene que recalcar y decir que yo tengo el discernimiento, el don de discernimiento, que yo soy la persona que discerne, que sabe discernir aquí en la iglesia, más nadie lo sabe hacer, el único que interpreta lengua, el único que hace esto y lo otro. Pero la vida regular de esa persona, la vida secular de esa persona, no refleja una vida de una persona realmente sometida a Cristo y con Cristo. Y quiero hacer pausa No es que somos perfectos, pero una persona que está todo el tiempo cayendo en lo mismo, en lo mismo, en lo mismo, en lo mismo, en lo mismo y que utiliza esos dones que dice poseer para beneficio personal, para el uso y la manipulación de las personas a su alrededor, para mantener un estatus dentro de la comunidad eclesiástica de altura que pueda ser reconocido, que la gente vaya donde esa persona. Pásalo por la palabra. Y no es que no le crea a todo lo que dice. No, no, no, no. Por eso la Biblia nos dice que hay que examinarlo todo, retener lo bueno. Por eso la Biblia nos dice que hay que probar los espíritus para saber si son de Dios o no son de Dios. Ni los títulos, ni los años dentro de la iglesia, ni las veces que Dios haya podido usar a esa persona ejercitando algún don en particular puede garantizar que esa persona realmente tenga lo que dice poseer todo el tiempo que dice poseerlo. El discernimiento... Escuche esto. El discernimiento viene, viene acompañado de humildad. Por eso dije, no hay que estar enseñándolo y poniéndolo en un cartel muy grande. Yo soy el que tiene el discernimiento. Eso no hace falta. Es totalmente innecesario. El Espíritu Santo, que es el dueño y señor de los dones, quien lo da a quien lo quiere dar y quien lo ejercita cuando lo necesita en donde lo necesite, es el único que necesita promoverlo a usted cuando quiera promoverlo desde ese punto de vista para que usted pueda llevar entonces o utilizar ese don de la manera que el Espíritu Santo quiere que usted lo haga. No es para que usted sea reconocido, porque si dentro de ese reconocimiento usted se le llena el ego un poquito, créame que está... pisando terreno bien pantanoso, está pasando una línea bien fina donde puede estar robándole o queriéndole usurpar la gloria a Dios. Y Dios es muy claro en eso. Y él dice que él no comparte su gloria con nadie. El discernimiento espiritual. que viene a través de Dios, viene con sabiduría y como lo dice Santiago 3.17, que es pura, es pacífica, es amable y está lleno de misericordia. ¿Por qué digo estas cosas? Porque si lo que usted entiende que es discernimiento y usted va a promover, usted va a promover ese discernimiento, Ese famoso discernimiento va a divulgar lo que según usted el Espíritu le dio y eso lo que va a crear son controversias, va a robar la paz a la iglesia, va a crear división, va a hacer daño. Y a usted en ese caso lo va a decir porque no, esto hay que decirlo porque esta es la verdad y la verdad hay que decirla. Sin importar el daño que usted vaya a causar al respecto, sin analizar las consecuencias al respecto, sin tan siquiera realmente considerar, considerar. cuánto daño puede causarle a esa vida o a esas vidas que puedan estar envueltas en eso que usted claman. Haber recibido de parte de Dios como un discernimiento. Dios puede darle un discernimiento muchas veces con el único propósito de que usted ore por esas personas, ponga a esas personas en oración, ayude a esas personas a levantarse. Quizás pueda hasta sacarlo aparte y ofrecerle ayuda y decirle, mira, Dios me mostró esto y quiero saber cómo te puedo ayudar, cómo podemos trabajar esto, cómo podemos manejar de esta manera. Inclusive hay ocasiones donde Dios te va a dar la razón o la respuesta para para lo que necesitas hacer al respecto con esa persona con esa situación para hacerlo no es para que te llenes el ego no es para que hagas daño cuando esas cosas están dentro de pues entonces mire no creo que venga de Dios acuérdese Satanás es un mentiroso Satanás lo que vino fue a matar robar y destruir Satanás conoce todo lo que nosotros hacemos todos los días porque están bien pendientes sus demonios están bien pendientes a todo lo que hacemos todos los días lo que decimos lo que con nuestra boca expresamos, lo que escribimos, lo que vemos, todo. Y bien puede, sabiendo que Dios tiene un plan con usted, bien puede utilizar a otra persona y decir que tiene el discernimiento y revelarle lo que usted quizá hizo mal o simplemente exagerarlo de una forma tan y tan brutal que Haga que usted se incomode totalmente o esa persona se incomode totalmente y se vaya de la iglesia. Y con ese tipo de situaciones tenemos que tener mucho cuidado. Los dones no son para destruir, los dones no son para dañar. Como dijo originalmente, los dones están para el uso y la edificación de la iglesia. El discernimiento, como dije, viene acompañado siempre de humildad. Y el peligro de esto es cuando realmente confundimos la voz de Dios con nuestra propia voz interna, interior, y hasta con la voz del mismo enemigo. Como dije, Satanás se disfraza como un ángel de luz. Lo dice la Escritura. Dice que anda como un león rugiente, siempre tratando de imitar lo que Dios hace, lo que Dios quiere para el hombre, pero Obviamente Dios quiere para el hombre el bien y que tenga una vida eterna con él. Satanás quiere el mal y que simplemente se aleje de Dios por completo. Dañar, robar, destruir. Eso es lo que nos dice la escritura. No todo lo que piensa usted que parece bueno, como dije al principio, viene de parte de Dios. Hay personas, de hecho, hace poco había un reguero en las redes sociales, y cojese que hay que tener mucho cuidado, donde se estaba criticando a este pastor por lo que estuviera haciendo, y el pastor le decía, no, porque eso me lo puso Dios en el corazón. La realidad es que muchas de las cosas que estaba haciendo no iban muy acompañadas, no iban acompañadas con la Escritura, como que no cuadraban, pero se formó ese reguero. Y lo que quiero traerle es que el pastor está diciendo porque él entendía que era algo bueno es llevar el evangelio, es evangelizar, pero de la forma que lo iba a hacer había un problema. Chocaba con la enseñanza de Cristo, chocaba con el mensaje que Cristo nos dejó, chocaba con el ejemplo de Jesucristo. Y cuando eso entonces comienza a tener un choque, pues entonces hay algo que no me cuadro y algo que no está bien. Y ahí es donde uno tiene que tener entonces ese discernimiento para poder Poder entender lo que es la buena voluntad de Dios, saber distinguir la voz de Dios y lo que es mi voz. El discernimiento trae madurez. Cuando lo ejercemos con frecuencia, vamos creciendo, vamos entendiendo, vamos reconociendo la voz de Dios cada vez más, cada vez más, cada vez más fácil. el tono de Dios, el tono de la voz de Dios, la manera en que opera, la manera en que trabaja contigo en tu vida, porque Dios trabaja conmigo diferente a como trabaja contigo el mismo Dios, pero como me conoce a muy bien y te conoce a ti muy bien, sabe qué va a ser efectivo en mi vida y qué va a ser efectivo en la vida, qué no va a ser efectivo en mi vida, qué no me va a ayudar, en que aunque sea la verdad y aunque sea lo correcto, él va a buscar la manera de que yo entienda lo que él me quiere decir y como él va a buscar la manera en que yo entienda lo que él me quiere decir, él sabe encontrar esa forma correcta, ideal, para poderla trabajar. Lo mismo hace contigo y lo mismo hace con todos. Y cuando vamos ejerciendo ese don de discernimiento y lo vamos practicando y lo vamos trabajando, cada vez más se nos va a ser más fácil entender ese, reconocer la voz de Dios, perdón. Así que, ¿cómo sabemos si estamos utilizando bien el don de discernimiento? Mira, tres cositas. La primera es, Pasarlo por el filtro de la palabra. Si no cuadra con la palabra, no con algunas cositas, la palabra no se contradice. No es como dije, coger un texto bíblico y sacarlo de contexto para poderlo acomodar dentro de mi opinión o dentro de lo que yo quiero hacer. No, no es acomodar lo que yo quiero hacer dentro de toda la palabra, dentro de toda la escritura, no cantitos, no pedazos. Salmo 119, 105 dice que la palabra es como lumbrera que alumbra. Mi camino, mis pasos, mi manera de caminar y por dónde voy. Lo segundo, esto refleja el carácter de Cristo. Analícelo, analícelo. Cuando vemos la historia de la mujer samaritana, cuando vemos la historia de la mujer adúltera, cuando vemos la historia de diferentes hombres y mujeres que tuvieron la oportunidad de encontrarse con Jesucristo, donde Jesucristo no utilizó de manera abrupta la palabra, sino que con amor impartió amor. el conocimiento, el perdón, la ayuda, la misericordia, si lo que yo voy a hacer, si lo que Dios supuestamente me está dando a como discernimiento y lo voy a dejar ver o lo voy a llevar, si no refleja el carácter de Cristo como Él operó, pues, tenemos un problema. Puede estar muy de acuerdo con la Biblia. Como dije, las mujeres adulteras se la llevaron y la acción era apedrearla. Jesucristo dijo, el que de vosotros esté libre de pecado, que tire la primera piedra. Nadie le tiró la piedra. Después le pregunta, ¿qué pasó? ¿Dónde están los que te acusaban? Ninguno me acusó, ninguno se fue. Yo tampoco te voy a acusar ahora. Vete y no peques más. Así de simple. tenía toda la razón para aplicar la ley que estaba vigente en ese momento. Sin embargo, utilizó misericordia porque mismo dijo que no había venido a este mundo para destruir al mundo, sino para que el mundo fuera salvo por él. Y esa debe ser nuestra manera de pensar. No es destruir al hermano, no es destruir a la hermana, no es destruir una familia, no es destruir al amigo o a la amiga. Es buscar la forma en que crezcan, que se levanten en el evangelio, que crezcan, que sean más productivos, que se salven, que lleguen al cielo. Esa realmente es la manera de nosotros, que nosotros debemos de pensar cuando utilizamos la Escritura, cuando utilizamos la Palabra de Dios, cuando utilizamos los dones que Dios nos da, cuando utilizamos esas oportunidades que tenemos como esta, las redes sociales. Tenemos que ser bien conscientes de que no es que simplemente llevemos un mensaje, es reconocer la audiencia que vamos a tener. Porque si lo que yo voy a decir va a lastimar la iglesia, va a lastimar la imagen de Jesucristo, Estoy perdiendo el tiempo. De hecho, le estoy haciendo la vida fácil al diablo porque estoy utilizando las herramientas que Dios me dio, la oportunidad que Dios me dio para hacerle daño al propio cuerpo de Jesucristo, para lacerarlo. Y así no debe ser. Jesucristo dijo en Mateo 11, 29. Aprended de que soy manso y humilde de corazón. Aprended de mí. O sea, sigamos su ejemplo. Sigamos su ejemplo. Lo próximo que debemos hacer. Están los frutos o el fruto del espíritu. dentro de esto que voy a hacer, dentro de esto que estoy discerniendo, está aquí, está dentro, están los frutos. Dice Gálatas 5, 22, 23, y estos son, te los leo y te los repito. Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, mansedumbre, templanza, contratales, cosas, no hay ley. Si dentro de lo que nosotros vamos a hacer, eso está ahí dentro. cumple o cuadra con el carácter de Dios, va de acuerdo, está alineado a la Escritura, pues lo estás haciendo bien. Lo estás haciendo bien. Y si aún después de todo eso, todavía, todavía, todavía tienes dudas como las tuvo Gedeón, Pídele a Dios confirmación. Dios no tiene prisa. Dios no está en nuestro tiempo. El Cairo de Dios es totalmente fuera de nuestro tiempo. Un día para el Señor son como mil años y mil años como un día. Eso para Él no es nada. El tiempo es nada. El tiempo es nada. Así que cuando Él quiere hacer algo, Él lo va a hacer. Y si usted quiere estar seguro de lo que usted va a hacer o está haciendo Pídale a Dios discernimiento, pídale a Dios confirmación, pídale a Dios que le compruebe que eso realmente viene de Dios. Y como dije, y eventualmente en la medida que usted vaya aprendiendo a conocer la voz de Dios y cómo Dios opera en su vida y con usted, se le va a ser más fácil bregar con esto. Así que recuerde, los dones o el discernimiento, que en este estamos hablando de esto en particular, no es para estar publicándolo como que yo soy quien lo tengo. No. Eso es totalmente innecesario, antibíblico y no cuadra con las Escrituras. Muchas veces se hace con el fin de manipular, de mantener a una gente por debajo, de hacerle ver a los demás que usted es superior, que usted tiene una conexión con Dios tan y tan espectacular que Dios es el único que le habla a usted, que el único que ve las cosas es usted y hace que las demás personas se sientan menos, hace que las demás personas comiencen a dudar de Dios, comiencen a dudar de la fe. comiencen a dudar de los dones que Dios les ha dado y comiencen a dejar de usarlos porque simplemente creen en lo que usted está diciendo. Y la Biblia es muy clara y dice, Jesucristo dijo, cualquiera quisiera tropezar a uno de estos pequeñitos, está hablando de nosotros, mejor le fuere que se atase una piedra de molino al cuello y se echare al mar. Así que yo a usted lo pienso dos veces, trato de hacer bien el discernimiento con sabiduría para que eso no pase. El discernimiento busca que seamos cristianos sensibles a la voz de Dios, que aprendamos, que aprendamos de lo que Él quiere para nuestras vidas. ¿Cuál es la buena voluntad? Que aprendamos a distinguir la voz de Él entre tanto ruido que hay en este mundo. Hay una serie, una cantidad, hay una cantidad, mi hermano, de... de voces, de sonido, de ruido en este mundo ahora mismo que las redes sociales las noticias la televisión lo que uno lee todo, todo lo que está trayendo es para que el hombre y la mujer se vayan alejando de Dios, crean que no existe Dios porque hay un caos en el mundo crean que Dios se olvidó de nosotros, crean que Dios es malo porque hay una serie de cosas que ocurren que para nosotros es totalmente insensible pero por esas cosas fue que Jesús Cristo dijo, por eso fue que Jesucristo dijo que por causa de la maldad, el amor de muchos se enfriaría en estos tiempos, pero el que perseverar y hasta el fin, hoy tengo problemas con la boca, el que perseverarse hasta el fin, ese sería salvo, salvo. Así que yo espero que Este pequeño resumen de lo que realmente es el discernimiento, la manera en que opera el Espíritu Santo en este uso en particular, cuál es el propósito de Dios para darnos dones como este, que es con el único propósito del bienestar, el crecimiento, el fortalecimiento de la iglesia. No es para el uso personal y para el beneficio propio, para nada es. Seamos humildes, seamos sencillo. Nuestra ganancia, nuestra meta, nuestro premio no está aquí. No está aquí. Está en el cielo. Jesucristo fue bien claro cuando dijo nosotros no pertenecemos a este mundo. No nos hagamos amigos de este mundo. No guardemos tesoros en este mundo, no hagamos tesoros en este mundo. Hagamos todo allá arriba, en lo espiritual, en ese ámbito. ¿Por qué? Porque este mundo está corrompido por el mismo Satanás. Satanás es el príncipe de este mundo. Tiene en su mano, en su control, los gobiernos y todo lo demás. No es que está por encima de Dios, pero está utilizándolo con el fin de hacer daño. Y va a ser mientras Dios no le diga hasta aquí llegaste. Porque tiene, ¿verdad? La puerta abierta, va a seguirlo haciendo. No porque seas cristiano, él simplemente va a decir, no, no lo voy a tocar. Porque recuerda, ni al mismo hijo de Dios, que lo conocía muy bien, muy bien, lo dejó quieto. Trató de seducirlo, trató de tentarlo. Y una de las cosas que el enemigo ha utilizado en estos días, en estos tiempos, es una de esas tentaciones que le hizo a Jesucristo, que le dijo, le mostró todos los reinos y la gloria del mundo y todo, todo. y le dijo todo esto te daré si postrado me adorare no tenemos que venderle el alma al diablo tenemos que cambiar el mensaje y con eso tenemos lo que él nos quiere ofrecer pero perdemos el de allá arriba así que Dios te bendiga Dios te guarde gracias por escucharnos por compartir recuerda por encima de las nubes no puedes escribir a por encima de las nubes dos arroba gmail punto com y lo puedes escuchar por diferentes áreas en las redes sociales Spotify Pandora Apple Podcast. Todos esos. Inclusive en Facebook. Lo pongo en Facebook. YouTube. Todo lo puedes conseguir. Nos busca por encima de las nubes con Anel y Subir. Y ahí nos encontramos. Así que Dios te bendiga, mi hermano, mi hermana. Ha sido un placer. Ha sido definitivamente un placer estar contigo en este día. Así que nos veremos en otra ocasión más por encima de las nubes. Dios te bendiga.

UNKNOWN

Gracias.