Por Encima De Las Nubes

La Verdad Detrás de Juan 15:7

Anel Pérez and Zuli Perez

Use Left/Right to seek, Home/End to jump to start or end. Hold shift to jump forward or backward.

0:00 | 22:46

Escríbenos dejándonos saber tu nombre y desde donde nos escuchas. Déjanos tu petición y oraremos por ti.

Juan 15:7 es un verso bien conocido … y al mismo tiempo mal malinterpretado.

Muchos lo presentan como una promesa de que Dios concederá todo lo que pidamos, pero Jesús no estaba hablando de deseos personales ni de metas terrenales. Estaba hablando de permanencia, de obediencia, y de una relación tan profunda con Él que transforma lo que pedimos y por qué lo pedimos.

En este episodio exploramos cómo una mala interpretación puede llevar a la frustración espiritual, al desánimo y hasta a dudar de la fidelidad de Dios. También descubrimos la verdadera realidad detrás del texto: cuando permanecemos en Cristo, nuestras peticiones se alinean con su voluntad, y eso siempre será hecho.

Este mensaje es una invitación a volver al corazón del Evangelio, a dejar atrás las expectativas centradas en el ego, en lo que este mundo ofrece y a abrazar la vida que Jesús realmente prometió: una vida donde lo eterno es más importante que lo pasajero, y donde la gloria siempre sera para Él.

SPEAKER_00

Saludos mis amados hermanos y amigos, bienvenido a otro episodio más en este podcast por encima de las nubes. Te damos la bienvenida si es la primera vez que nos escuchas y te invitamos a que escuches los capítulos anteriores, los episodios anteriores. Todos son muy buenos. La idea es llevar palabra de Dios, educar y que. no sea nuestra opinión, sino que sea la misma palabra la que nos enseñe, la que nos eduque. Hoy vamos a hablar sobre una verdad o sobre la verdad que hay detrás de Juan 15 17. Y por qué queremos hablar al respecto? Ese verso bíblico dice Si permanecéis en y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis y os será hecho. La verdad es que. Muchas veces, por alguna razón extraña, se nos olvida la primera parte de todo ese verso, las primeras dos secciones y simplemente utilizamos la última parte que dice pedir todo lo que queréis y os será hecho. Y vemos eso como una verdad absoluta y no como una promesa condicionada. Y de eso vamos a hablar hoy al respecto. ¿Por qué de esta forma? ¿Qué realmente Jesucristo trató de decirnos? ¿Qué puede causar cuando nosotros enseñamos, predicamos o hablamos una verdad que no está completa, que es incorrecta o simplemente utilizamos una serie de versos fuera de contexto con el fin de mantener nuestra opinión que sea la que es y acomodar esos versos a nuestra vida, a lo que nosotros queremos hacer. Y el problema en mismo no es el verso, sino en cómo lo utilizamos. Muchas personas utilizan este verso, como dije, esa verdad absoluta, pero lo utilizan la última parte. Pedid todo lo que queréis y os será hecho. Y se nos olvida toda la primera parte, que es si permanecemos en y mis palabras permanecen en vosotros, entonces pedid todo lo que queréis y os será hecho. Si lo ponemos de, si lo miramos de la parte de atrás, desde atrás hasta Adelante podemos decirlo de esta forma. Pedir todo lo que queréis y os será hecho. Si mis palabras permanecen en vosotros, si ustedes permanecen en mí. Las palabras de Jesucristo. Creo que así se hace un poquito más fácil quizás de verlo, de entenderlo. Pide lo que quieras, que Dios te lo va a dar. Esa es la forma en que muchas veces la gente lo enseña, lo educa. Si usted viene a la iglesia, si usted es cristiano, si usted busca de Dios, usted pida lo que usted quiera, que Dios se lo va a dar. Y aunque la verdad es que Dios te va a dar lo que quieras, todo va a ir condicionado a si la palabra de él permanece en nosotros y si nosotros permanecemos en él. Ir a la iglesia, decir que somos cristianos, decir que creemos en Cristo no nos hace permanecer o no nos hace ver como que permanecemos en Jesucristo. Nuestros frutos son los que dan ese testimonio. Así que la clave en estos versos es permanecer en él, es la permanencia. La promesa está condicionada. Si no permanecemos en él, si su palabra no permanece en nosotros, entonces no va a haber el cumplimiento que dice todo lo que pidáis será hecho. Cuando nosotros permanecemos en Dios y su palabra permanece en nosotros, nuestra manera de pensar cambia. ¿Por qué cambia? Porque entonces ya no estamos pensando en nosotros mismos, ya no estamos pensando en lo que el mundo nos dice que nosotros debemos tener, lo que nosotros debemos hacer, sino que estamos pensando en lo que Jesucristo quería hacer. Jesucristo quería que nosotros fuésemos por el mundo a predicar este evangelio a toda criatura. El que creyera y fuera bautizado será salvo. Ir y llevar las buenas nuevas. Ir y predicar el evangelio. Ir y demostrarle al mundo entero que nosotros servimos a Jesucristo. Ser embajadores del reino de Dios en la tierra. Ese es el propósito. Y cualquier cosa que influya o que ayude a que eso se pueda cumplir, esa va a ser nuestra mente. Nuestra petición va a ir en esa dirección. No va a ir en la dirección en la que nosotros querramos y nos llame el deseo de nosotros hacerlo, sino en el Vamos a pensar más como él, vamos a actuar y vamos a vivir más como él. ¿Por qué? Porque es su palabra entonces la que va a regir nuestra manera de pensar. Es su palabra la que nos va a gobernar, la que va a estar dentro del corazón. Jesucristo dijo que no es lo que entra al hombre, lo que contamina al hombre, sino lo que sale del hombre. Así que si nosotros nos alimentamos de palabra de Dios, si nosotros nos alimentamos en esa comunión con Dios, en esa intimidad con Dios, creamos esa relación que no se pueda romper, creamos esa línea, esa conexión lineal que simplemente estemos conectados con Dios constantemente, lo que va a salir de nuestra boca es exactamente lo que consumimos. Consumimos palabra de Dios, va a salir de nuestra boca palabra de Dios. Va a salir entonces lo que realmente Dios quiere que nosotros hagamos y vivamos. Y mire, y quiero aclarar, no es que Dios no cumple promesas y no es que Dios no da y no provee en lo material, en lo secular, claro que cuando todo eso se alinea a la voluntad de Dios, claro que cuando eso nos ayuda a que nuestro espíritu nuestra vida espiritual florezca en lo que la gente pueda ver que mira, Dios nos está bendiciendo y nosotros estamos bendiciendo a la gente, porque de qué me vale a tener el banco lleno, vivir una vida, tener una casa espectacular si la gente a mi alrededor le está pasando necesidad, si yo estoy Estoy encerrado en casa y lo único que me enfoco es en mi trabajo, en mi casa, en mi familia y no me enfoco en nada más. Y me olvido de Dios, me olvido de las cosas de la iglesia, me olvido de trabajar en la iglesia porque estoy tan centrado en las cosas que tengo que hacer. que no puedo enfocarme en la iglesia en los trabajos dentro de la iglesia en la obra de la iglesia porque si no me desenfoco de lo que el mundo me dice que debo tener porque para el mundo el trabajo en la iglesia es ¡ah! no hay gran cosa se dice que tienes que ser tener título tener este ¿verdad? grados académicos espectaculares estudiar en unas universidades espectaculares para ser bien reconocido y usted mírelo usted estudia en Harvard y no es lo mismo que estudiar en la Universidad de Pensilvania que sale de Harvard, usted tiene un estatus social espectacularmente alto. Eso es lo que el mundo nos enseña. Pero Jesucristo nos habla diferente. ¿Y qué pasa? Cuando nosotros enseñamos las cosas desde ese punto de vista de que todo lo que pidamos realmente a Dios, Él nos lo va a dar, sin la otra parte, sin educar bien en la otra parte, creamos una pared, creamos tropiezos, ponemos tropiezos, piedra de tropiezo a aquellas personas que están tratando de buscar de Dios. ¿Por qué hacemos eso? ¿Qué ocurre? ¿Por qué eso pasa? Porque las personas empiezan a sentirse un poquito incómodos porque tienen unas expectativas de que todo lo que pidamos a Dios, Él no nos va a dar. Salud, cuando nosotros querramos salud, Dios no nos va a dar. Cuando nosotros querramos un carro nuevo, Dios no nos va a dar. Cuando querramos una casa, un trabajo, que nuestra situación financiera querramos irnos a dar unos paseos, unas vacaciones, claro, Dios no nos va a dar. Y mire qué ocurre, mire qué ocurre. Pero y cuando no pasa, cuando no pasa, cuando realmente no nos da damos cuenta que lo que pasa es que eso no está en la voluntad de Dios, porque no es el problema, no es pedir el problema es estar contento con la respuesta sea cual sea Sea cual sea. Y ahí es donde mucha gente entonces comienza a tropezar. ¿Por qué? Porque ven esa promesa como una garantía absoluta cuando realmente esa promesa está condicionada. Y usted ve gente que no busca de Dios, que no sirve a Dios decir todo obra para bien cuando las cosas le van mal. Todo lo que pidamos, Dios nos lo va a dar. Vamos a pedir. Y si no, gracias a Dios que sí. Si Dios quiere, estas cosas van a pasar. Pero cuando no pasan. Es a Dios mismo que le echamos la culpa y con él es con quien peleamos y nos enojamos y nos sentimos que estamos totalmente molestos, incómodos. Cuando la verdad es que si no estaba en la voluntad de Dios, una no nos lo va a dar. Y segundo, si no estamos en él. tampoco ¿por qué? porque la promesa es condicionada Entonces, la persona cuando no recibe, cuando esas expectativas no se cumplen, comienza a dudar de la existencia de Dios, comienzan a dudar del cuidado de Dios, su fe comienza a desvanecerse, a debilitarse, comienzan a llevar una vida de frustración, de desánimo, de confusión. Y no es porque realmente Dios falló, sino porque interpretamos mal las Escrituras, nos enseñaron mal las Escrituras y pensábamos que era de esa manera y como pensábamos que era de esa manera, como niños chiquitos, perdón, comenzamos a dar pataletas, a dar perrietas, que no funcionan. Y mire, Que Dios nos da lo que necesitemos. Eso es lo que dice la palabra. Dice más buscar primeramente el reino de Dios y su justicia. Y todas las cosas, todas estas cosas serán añadidas. Las cosas que realmente son necesarias para nuestra existencia, para vivir, para estar bien delante de Dios, para que al final Dios sea glorificado. Esas son las cosas que Dios nos va a dar. Cuando nosotros comenzamos a pedir desde nuestros propios deseos, de acuerdo a como el mundo nos ha dicho que nosotros debemos vivir para demostrar que tenemos éxito, que somos personas exitosas, que estamos bien, que las personas nos admiren. es porque comenzamos a ver lo que otros tienen y decimos yo quiero eso yo quiero eso otro yo quiero aquello otro vuelvo y digo no nacemos sabiendo eso tenemos que ver y decimos contra eso es bueno para esto para esto y para lo otro y porque realmente me hace falta no porque él lo tiene y yo lo quiero tener sino porque entiendo que es bueno que vale la pena que funciona me va a ayudar en estas áreas me va a servir para esto claro que que eso está bien pero cuando nosotros estamos simplemente porque pues si él lo tiene yo también lo quiero porque eso me va a ver como diría un hijo mío uno de mis hijos, eso me va a hacer ver cool, pues ok cuando puedo entonces postearlo en las redes sociales y decir mira con lo que Dios me bendijo wow y al otro que no le ha podido contestar una petición, no perdón no que no le ha podido el otro no ha recibido, no ha podido recibir de Dios todavía una contestación a su petición porque no está en el plan de Dios en el momento, que hace con esa personas, los haces ver menos, los haces sentir mal no porque no tengan fe sino porque simplemente utilizaste mal algo, muchas veces hay que ver como nosotros alcanzamos y como logramos esas llamadas bendiciones y se las achacamos a Dios, recordemos Satanás fue atentar a Jesucristo y en una de las cosas que le dijo le enseñó, dice la escritura, que le enseñó el mundo los reinos de él y la gloria de ellos y que le dijo, todo eso te voy a dar y postrado me adorares y esa es la misma tentación que nos ofrece a nosotros todos los días si haces esto de esta manera mira lo que puedes obtener vas a tener este estatus vas a crecer mira vas a alcanzar este doctorado vas a alcanzar esta maestría vas a alcanzar este bachillerato y vas a estar mira entre los grandes Cuidado, cuidado con las intenciones. Vamos a pasarlas por la Escritura, por la Biblia. ¿Por qué? Porque no podemos estar deseando lo que otros tienen. No podemos desear vivir como los otros viven. No podemos querer alcanzar un lugar prestigioso en esta sociedad, en este mundo que va contrario a Dios, que va a hacer que a nosotros nos admiren y no que realmente Dios sea admirado, engrandecido y exaltado. Jesucristo dijo no hagáis tesoros en la tierra por una razón única y lógica. Lo dijo. También mencionó y dijo es bien difícil que un rico entre al reino de los cielos. Las cosas en este mundo tienen fecha de caducación. No es porque nosotros seamos extraterrestres que él no nos mandó a no hacer tesoros aquí en la tierra. Este no es nuestro destino final. Lo que él tiene para nosotros quiere mucho más sentido. vale la pena mire y para que usted vea que Dios si contesta las peticiones y especialmente aquellas que usted guarda en su corazón y que no las dice a nadie cuando yo fui a comprar cuando yo estaba en busca de una casa perdón yo le dije al señor estas cosas yo quiero una casa que tenga un basement un garaje para guardar mis cosas cosas de trabajo y tener un lugar tranquilo donde uno estar en el basement o lo que sea tres cuarto para mi esposa y para para mi hijo Alan que tiene autismo y para cuando nos venga a visitar Ian, nuestro otro hijo o Yadiel, cuando vengan cualquiera de ellos o alguna visita lo tenemos ahí, de hecho ese cuarto que tenemos adicional lo utilizamos como un cuarto de oración para una serie de cosas que tenga un lugar tranquilo para que Alan por su condición, ni moleste a la gente, ni nosotros tengamos que estar demasiado preocupados porque si sale afuera, pues algo le pase. pues mire, Dios nos dio la casa que nosotros queríamos en un lugar tranquilo, en un lugar donde los vecinos no son molestados por los gritos a veces de Alan y si él sale afuera puede estar tranquilo tenemos un perrito que sale afuera y está tranquilito y no molesta a nadie pero dentro de mi corazón había otra serie de cosas que yo no se las pedí a Dios en ese momento yo en la casa que tenía anteriormente cuando tengo una casa me gustaría tener un sunroom, un área donde yo pueda estar tranquilo de cristales que yo pueda ver así para afuera, ver televisión, sentarme ahí tranquilo en invierno, que tenga una chimenea, que tenga un lugar cómodo, un patiecito, un lugar para guardar mis herramientas afuera, un shed. Pues miré. Todas esas cosas vinieron incluidas en la casa, no porque yo las andaba buscando, porque de hecho no las miré cuando estaba buscando la casa, sino porque Dios sabía lo que había en el corazón. Ninguna de ellas tenía la intención Tenía la intención o la razón de ser guau. de irme por encima de nadie porque nuestra casita, gracias a Dios, es una casita sencilla, humilde, pero tiene esas amenidades que realmente a nosotros nos hacen sentir bien. Así que Dios contesta las peticiones cuando están dentro de la voluntad de Dios. Tenemos que recordar que el mundo nos ha enseñado una serie de cosas que se deben hacer, que se deben proyectar para que la gente nos vea, nos admire y digan que somos personas exitosas. Nuestra carne va siempre en busca de esas mismas cosas, de satisfacer el ego, de satisfacer esas necesidades internas que no van de acuerdo al espíritu. La misma palabra nos los enseña y nos dice que la carne y el espíritu están luchando constantemente. No se alinean. ¿Por qué? Porque el espíritu le pertenece a Dios y la carne definitivamente fue contaminada cuando el hombre pecó. Así que esas dos cosas, si a esas dos cosas le unimos también a Satanás, Tenemos una trilogía de enemigos espectaculares que lo único que quieren es alejarnos del lugar donde Dios está preparando, preparado para nosotros, que tiene preparado para nosotros ese lugar donde él quiere que nosotros estemos. Así que. Cuando Jesucristo nos mandó a ser tesoros en el cielo y no en la tierra. Es porque aquí todo es temporal. Nuestra misma vida aquí en la tierra es temporal. La misma Biblia dice que nosotros somos como la flor del campo, que hoy somos y mañana desaparecemos. Pero Dios nos ofrece un lugar mejor, nos ofrece algo mejor, una vida eterna junto a él, una vida en abundancia, en paz, en tranquilidad, donde vamos a caminar por calles de oro y mar de cristal. Eso es lo que nos dice la Escritura y eso es lo que creemos y lo que predicamos y lo que enseñamos. Pablo dijo, porque esta leve tribulación momentánea produce en nosotros un más excelente peso de gloria. Dijo un mágico parafraseo, lo que nos espera a nosotros lo que estamos pasando en el tiempo presente no se pueden comparar con la gloria venidera que en nosotros ha de manifestarse. Así que esas son cosas que el mundo, la carne y el enemigo tratan de que nosotros nos olvidemos de eso y pensemos, nos enfoquemos en lo de aquí, en lo que estamos viendo ahora. Cuando nosotros permanecemos en Dios, cuando su palabra permanece en nosotros, nuestra manera de pensar cambia y entonces nuestras peticiones van a ir dirigidas a aquellas cosas que pueden exaltar el nombre de Dios, que lo van a exaltar, que pueden ayudarnos a expandir el evangelio, a predicar esta palabra, que pueden ayudarnos a reflejar su voluntad perfecta, lo que él quiere que nosotros realmente estemos haciendo y lo que quiere que nosotros nos enfoquemos, lo que vale la pena. Así que No podemos dejarnos influenciar por las cosas de este mundo. No podemos dejarnos influenciar por las cosas que nos ofrecen, que nos venden por ahí como que si esto es lo más bonito. No, mire, hay que realmente profundizar en la escritura. Jesucristo dijo escudriñar las escrituras porque en ellas parece que está la vida eterna. Ahí es donde realmente nosotros encontramos esa manera de agradar a Dios. Esa palabra que nos dice cómo vivir una vida agradable delante de Dios es Esa palabra que nos enseña cómo nosotros debemos conducirnos para poder alcanzar la vida eterna. Así que no podemos coger a Juan capítulo 15, verso 7, y utilizar la última parte, pedir todo lo que queráis y os será hecho. No. Tenemos, como dije al principio, pedir todo lo que querramos siempre y cuando estemos haciendo la voluntad de Dios, o sea, que su palabra permanezca en nosotros y nosotros permanecemos en Jesucristo. Porque, como dije, ya no vamos a pedir conforme a nuestros propios deseos carnales. Vamos a pedir conforme a la voluntad de Dios. Así que esa promesa que es condicionada va a tener su cumplimiento va a tener un resultado espectacular cuando nosotros tengamos una relación con Dios directa Cuando nosotros seamos constantes, firmes, cuando nosotros seamos obedientes, porque la permanencia en Dios se refleja en obedecer su palabra. Obedecemos, no nos rendimos ante lo que el mundo nos ofrece, no nos arrodillamos a las ofertas de este mundo, sino que mantenemos nuestra firmeza en él. Nos alineamos a su propósito. Eso es permanecer en Dios. Eso es hacer que su palabra permanezca en nosotros. Así que recuerda, no es que todo lo que se te venga a la mente para pedir, eso es lo que Dios te lo va a dar, no. Acuérdate que Dios es quien conoce las intenciones del corazón, lo que está ahí y nos va a dar aquello que nos va a beneficiar en nuestra vida espiritual, que nos va a acercar a él y no alejarnos de él. Ese trabajo que estás esperando, si va en contra de lo que realmente Dios quiere para tu vida, si te va a alejar de Dios de una manera u otra. Dale gracias a Dios porque no lo cogiste, porque no te lo dieron en vez de molestarte con él e incomodarte. Si la casa que estás buscando te va a llevar a que simplemente vas a estar tan enfocado en querer pagar la casa, en querer enfocarte en todo lo que tiene que ver los gastos de la casa y no vas a poder ni tan siquiera sacar tiempo, poner tu mente clara para buscar y hacer el trabajo que Dios te ha entregado en las manos para hacer. Dale gracias a Dios por eso, en vez de molestarte también. Si la enfermedad, al igual que Pablo te ha mostrado, te está enseñando que en eso el poder de Dios se perfecciona en tu vida, esa gracia de Dios está revelada en tu vida a través de lo que estás pasando dale gracias a Dios por eso por esa oportunidad que tienes de estar más cerca de Dios y no más lejos de él porque la voluntad de Dios siempre va a producir perfección en nuestra vida espiritual y como dice Romanos 8.28 todo obra para bien a los que aman a Dios a los que conforme a su propósito han sido llamados y entonces todo lo que pidamos al Padre en su nombre en el nombre de Jesucristo os será hecho porque vamos a pedir con conforme a su voluntad y no conforme a la nuestra. Recuerda, la clave en todo esto es permanecer esa es la clave, permanecer permanecer en Cristo y que su palabra permanezca en nosotros así que Dios te bendiga Dios te guarde, espero que esta palabra haya traído claridad a tu vida, que hayas tenido oportunidad de escucharla escucharla completa y que realmente sea de bendición a tu vida no buscamos cambiar las escrituras por el contrario, hemos aprendido que hay muchas cosas que nos han enseñado de forma incorrecta, gracias a Dios nos ha dado ese privilegio de entender ¿Por qué? Porque hemos utilizado versos fuera de contexto y lo que hemos creado es confusión. Y por la gracia de Dios, mi deseo es que hoy tengas un poquito más de claridad. Así que Dios te bendiga, Dios te guarde y nos veremos pronto en otro episodio más.