Por Encima De Las Nubes
Una vision de la vida desde una perspectiva cristiana.Entendiendo nuestra vida desde la perspectiva de Dios y su Palabra.
Por Encima De Las Nubes
La Division: Una Arma Eficaz
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En este episodio confrontamos una realidad que está afectando la imagen del evangelio en nuestros tiempos: la guerra interna entre cristianos, especialmente en las redes sociales. A través de las palabras de Jesús en Marcos 11:23 —“El que no es conmigo, contra mí es; y el que conmigo no recoge, desparrama”— reflexionamos sobre cómo nuestras discusiones, ataques públicos y opiniones elevadas a doctrina están desparramando en vez de recoger.
También exploramos la advertencia de Jesús en Marcos 11:17: “Todo reino dividido contra sí mismo es asolado; y una casa dividida contra sí misma, cae.”
Hoy, más que nunca, vemos esa casa dividirse por pleitos, contiendas, interpretaciones fuera de contexto y guerras digitales que no edifican, sino que hieren y confunden.
Este episodio es una llamada a la madurez espiritual:
a recoger con Cristo, a corregir en privado, a edificar en público, a dejar que Dios sea el juez final, y a recordar que el propósito del evangelio nunca fue ganar discusiones… sino transformar vidas.
Si deseas profundizar en la unidad del cuerpo de Cristo, este episodio es para ti.
Saludos, mis amados hermanos y amigos, bienvenidos a otro episodio más en este podcast por encima de las nubes. Este que te habla tu hermano y amigo Anel Pérez te da la bienvenida a otro episodio más. Este día hablando sobre la división. Como un arma totalmente efectiva dentro de la guerra espiritual. Y te preguntarás por qué la división y por qué el tema. Bueno, vamos a hablar bajo el texto bíblico de Marcos 11, 23 y Marcos 11, 17. Marcos 11, 23 dice el que no es conmigo contra mí es y el que conmigo no recoge desparrama unas palabras de Jesucristo muy importantes, muy esenciales y muy necesarias de entender en el día de hoy. en el tiempo en el que estamos viviendo. Esta división de la que hablo es esta guerra espiritual, esta guerra de teología, teológica, de opiniones, de pensamiento, que ocurren dentro de las redes sociales, cristianos peleando entre sí por... diferentes opiniones dogmáticas, doctrinales, tirándose al medio, si pudiéramos llamarlo de esa forma. Y Jesucristo nos advirtió de cierta forma al respecto, nos dijo, como dice Marco 11, 17, que una casa dividida no prospera, un reino dividido no prospera, cae. Y creo que es sumamente importante que este tipo de temas se hablen, se dialoguen, se expliquen, se enseñen. Para no... para no hacerle la vida fácil, si pudiéramos llamarlo de esa forma, para no hacerle la guerra fácil y no servir nosotros de instrumento de Satanás cuando nos ponemos en estas diferentes situaciones. Así que es una guerra que no debiese existir, es una lucha que no debiese existir entre nosotros los cristianos y Y creo que es tiempo de que nos paremos firmes en la brecha y comencemos a pensar al respecto, a dialogar al respecto, a ser un poco más cuidadosos, más sensatos a la hora de expresarnos en las redes sociales, a la hora de criticar una postura, de tratar de corregir un pensamiento teológico o un pensamiento quizás doctrinal. Por las razones que sean, seamos un poquito más sensatos, más prudentes. Cuando nos ponemos a ver que Jesucristo está diciendo el que no es conmigo contra mí es el que conmigo nos recoge de esparramas. Vemos también a Pablo hablando en un momento dado a una de las iglesias, dejándole saber, mira, yo sé que hay algunos que predican por darme por la cabeza, hay unos que predican por amor, hay unos que predican porque tienen deseo, diferentes razones. Y Pablo dice, mira, a los que prediquen, a fin de cuentas están predicando a Cristo, ya sea por contienda, ya sea por rebeldía, ya sea por por vanagloria están predicando a Cristo y creo que ese es un punto importante que debiésemos considerar siempre a la hora de estar criticando quién habla de Jesucristo y quién no es una pena es una tristeza ver las guerras que hay en las redes sociales demandas que hay porque se Están utilizando nombres o imágenes de hombres de la fe, mujeres de la fe, porque se están diciendo cosas que no son ciertas. Cuando Jesucristo, una de las bienaventuranzas de Jesucristo decía Bienaventurado soy cuando por mi causa os vituperen y os persigan y digan toda clase de mal contra vosotros mintiendo. Es una bienaventuranza que hablen mal de nosotros mintiendo, no que digan la verdad, sino mintiendo. Creo que somos bienaventurados al respecto y son cositas que la iglesia debe estar tomando en consideración, debe estar mirando y debe a fin de cuenta de dejar a Jesucristo pelear nuestras batallas. Si estas personas hablan de Jesucristo y no comparten nuestra forma de doctrina, no comparten nuestra manera de nuestra forma de pensar, porque somos educados de una forma y yo son educados de otra. Pues mira, después que estén predicando a Jesucristo, que prediquen a Jesucristo, la gente se va a encontrar con Jesucristo. El Espíritu Santo va a convencer de pecado a las personas y el Espíritu Santo va a santificar a las personas. Es ese encuentro con Jesucristo, ese encuentro con el mismo Dios, el que nos va a cambiar, el que nos va a hacer sentir culpables de nuestro pecado y nos va a hacer reflexionar y nos va a hacer cambiar, nos va a transformar. No es lo que yo diga, no es lo que tú diga, no es lo que los demás piensen, es lo que el Espíritu Santo va a operar en la persona y cuánto la persona va a dejar que el Espíritu Santo trabaje en ellos. A fin de cuentas, mi hermano, mi hermana, mi amigo, mi amiga, el día del juicio final. no soy yo, no eres tú quien le va a pasar factura a las personas que no hicieron las cosas de forma correcta, va a ser el mismo Jesucristo. Y él en una ocasión lo expresó y dijo en aquel día muchos vendrán diciendo en mi nombre o en tu nombre hicimos esto, hicimos lo otro, echamos fuera demonios, sanamos enfermos, hicieron tantas cosas, se predicó la palabra, se llenaron estadios, se cantó y se llenaron miles de personas vinieron a Cristo. Perfecto. Y Jesucristo les va a decir apartados de mí porque nunca os conocí. Él es el único que conoce a fin de cuenta el corazón del hombre y las intenciones del corazón del hombre. Así que vamos a dejar los que prediquen a Cristo. Vamos a dejarlo porque cuando nos ponemos nosotros a pelear, cuando nos ponemos nosotros a discutir, a tratar de corregir, especialmente en las redes sociales, donde todo el mundo ve, donde todo el mundo ahora mismo es algo que está. a otro nivel de rápido, de veloz, que una vez está ahí, ya está ahí. Y puedes tratar de quitarlo para atrás al segundo, pero ya hay un montón de gente que lo vio. Un montón de gente que lo vio, que lo escuchó, lo que sea que hayas dicho, que hayas visto, que hayas hablado, que hayas puesto, escrito. Y ¿Qué hacemos con eso? Creamos división dentro de la misma iglesia. Decimos que la iglesia es un lugar seguro. Vengan a Cristo. Tenemos paz en Cristo. Y cuando el mundo que está en tiniebla está en oscuridad, que está totalmente perdido, deseoso de encontrar paz, deseoso de encontrar alivio a la vida tan pesada que llevan, ven estas luchas. ¿Qué usted cree que va a pensar? Van a pensar que realmente la iglesia es un lugar seguro, que realmente como un cristianos nos amamos, nos queremos como una familia, como una comunidad cristiana, como un reino unido. Claro que no. claro que no lo van a ver así, lo que van a ver van a decir, mira, esta gente no sabe ni lo que quieren, ellos se matan entre ellos mismos, se tiran entre ellos mismos. Hay una canción de Marcos Vidal que dice que antes se llamaban nazarenos, después cristianos, hoy ya no se sabe ni cómo llamarlos porque son tantos grupos, hay tantos. Dice Marcos, antes morían abrazados en la arena del circo romano, hoy discútense al oral, hay que al o no las manos, la diferencia de opiniones que tenemos hoy en día, la diferencia doctrinal, la diferencia de teológicas que podemos nosotros tener son tantas, son tantas. que nos hemos desenfocado de lo que realmente tiene sentido y es el evangelio de Jesucristo, es predicar esa palabra. Así que Marcos 11 17 dice todo reino dividido contra sí mismo es asolado y una casa dividida contra sí misma cae, no prospera, no se levanta, no prosigue, no tiene victoria. Y eso es lo que a veces sucede cuando nosotros nos miramos en un espejo, cuando la iglesia se mira en un espejo y empieza a mirar esas guerras que tienen. Y después nos preguntamos, mira, ¿qué está pasando? Que la gente no quiere convertirse, que no ocurren milagros, que no hay sanidades, no hay esto, no hay lo otro, ya no hay manifestación del Espíritu Santo como antes. Nos hacemos tantísimas preguntas. Y esto ocurre no porque la palabra haya perdido su eficacia. Esto no ocurre porque el Espíritu Santo esté dormido y no esté haciendo su trabajo. Esto simplemente ocurre porque nosotros mismos Hemos creado división dentro de nosotros mismos. No estamos en unidad y al no estar en unidad no podemos recibir y tener la misma conexión que tenía o que esperaba Jesucristo que tuviésemos cuando estaba orándole al Padre, diciéndole Padre que sean uno como tú y yo somos uno. Allá en el libro de Juan. La palabra de Jesucristo no ha cambiado en lo absoluto y nosotros como iglesia no debemos perder nuestro enfoque. No solamente estamos luchando contra principados y potestades, contra gobernantes de las regiones celestes, en los ámbitos espirituales. Estamos luchando contra nuestra propia carne, contra un mundo en oscuridad, en necesidad, para que también nosotros nos pongamos a pelear contra nosotros mismos. Sabe... No... criticamos si la persona que predica alzala voz o predica en voz baja, si se mueve mucho, si no se mueve mucho, si habla en lengua, si no habla en lengua, cómo ora, cómo adora, qué estilo de música escuchan, se mueven, cantan, qué utilizan. Criticamos los versos que citaron, si los sacaron de contexto, si utilizaron una versión diferente a Reina Valera 1960, eso no es lo que dice ahí. Y todas estas cosas comenzamos nosotros mismos a luchar. ahí la palabra tiene la palabra tiene una vertiente tan y tan espectacular de una fuente que no se acaba que no se termina y que siempre estamos aprendiendo usted puede leer un versículo bíblico hoy y a usted le dice algo lo lee 10 años más tarde y le dice algo totalmente diferente y no es porque la palabra en sí misma cambió porque el significado cambió porque la interpretación cambió es porque su vida la vida suya la mía tienen unas experiencias que entonces la palabra ya va llevando otro enfoque al momento en el que estamos leyendo y eso es sumamente importante de entenderlo o sea que cuando escuchamos a alguien que probablemente da una interpretación diferente a lo que usted y yo estamos acostumbrados a escuchar la persona no es un hereje la persona no está fuera de lugares simplemente tiene una visión distinta de acuerdo a su experiencia y el Espíritu Santo, que es el mismo que le da a usted la forma de entender y de pensar, que me da a mí la manera de ver las cosas y de analizarlas a la luz de la Escritura, le dio a esa persona quizás una forma diferente de ver las cosas. Por eso la Escritura nos manda que debemos probar los espíritus, que debemos probar los espíritus. Vamos a pasarlo todo a la luz de las Escrituras. Todo. Nos tiramos, decimos ese es un hipócrita, ese es un falso, ese es esto, ese es lo otro y criticamos de aquí y de allá. ¿Con qué propósito? Aunque la gente no escuche, el que lo va a escuchar o el que la va a escuchar, lo va a escuchar. Eso no va a haber quien lo elimine. Es la misma palabra dice que en los postreros días o en los días que estamos viviendo, vendrían muchos que tendrían tanta necesidad, tanto comezón de oír que se amontonarían para escuchar a personas que lo único que saben hablar son disparates a veces pero dentro de esos disparates probablemente digan Jesús te ama Jesucristo murió por ti Jesucristo es la luz del mundo Jesucristo es el camino Jesucristo es la verdad Jesucristo es la puerta que te lleva al cielo Jesucristo es el único camino al Padre Jesucristo es el único que puede perdonar tus pecados Jesucristo es el único que murió en la cruz del Calvario por ti Jesucristo puede sanarte Jesucristo puede darte vida Jesucristo puede ayudarte puede resolver tu problema puede resolver tu matrimonio y aunque todo lo de más que digan sean embustes mentiras y disparates eso nada más que se quede en el pensamiento de la persona más que suficiente es lo único que necesita recordarle a Dios de momento decirle Señor me acuerdo que escuché esta palabra de que tú sanas y yo creo que tú sanas es que tú perdonas los pecados y yo me arrepiento de los míos y me gustaría que me perdonara que me limpiara eso es lo único que es importante eso es lo único que es importante Así que mientras nosotros nos ponemos a pelear y estoy generalizando, mientras nosotros la iglesia nos ponemos a pelear y a discutir en las redes sociales y a pelear entre nosotros mismos, hay un mundo allá afuera que nos está observando y hay un enemigo que le está hablando al oído y le está diciendo, viste, no se llevan bien, ¿qué te pueden ofrecer? ¿Qué tienen esa gente? El Cristo que ellos sirven, al Dios que ellos les sirven, mira cómo los tiene peleando entre ellos mismos y ellos no saben ni lo que quieren ni lo que tienen. Y creamos más confusión.
SPEAKER_01Creamos más confusión. Así que no.
SPEAKER_00no veamos cuando las personas difieren de nuestro pensamiento como nuestros enemigos. A mí me gusta discutir, me gusta tener conversaciones, discusiones, y digo discusiones en el sentido de debatir, debatir de temas, debatir de opiniones, debatir de opiniones bíblicas, debatir. ¿Por qué me gusta debatir? Porque al tiempo que yo estoy expresando lo que yo entiendo, lo que yo creo, lo que yo he aprendido, estoy escuchando la opinión diferente a lo mío y me hace pensar, me hace a analizar, me hace verlo la persona puede traer un punto de vista totalmente diferente al mío, viéndolo desde otra perspectiva y que uno puede decir wow, no lo había visto de esa manera pero si yo me pongo a pelear y a discutir, tú estás mal y entonces están criticando no escuchen a fulano, no escuchen a fulana por esto, esto y lo otro ¿qué hago? y créeme, no soy inocente de esto porque lo he hecho anteriormente también simplemente algo que ha tocado recientemente fuerte mi corazón al ver tantas discusiones y tantas guerras dentro de las redes sociales que me han hecho pensar, que me han hecho analizar, porque a fin de cuentas, ¿qué hago cuando estoy haciendo este tipo de cosas de manera incorrecta? Estoy poniendo piedra de tropiezo a aquel que quiere echar para adelante, a aquel que quiere buscar de Dios, a aquel que necesita. Y yo no quiero ser piedra de tropiezo para nadie, ni mucho menos poner piedra de tropiezo a alguien. Así que no confundamos la tradición, no confundamos fundamos lo que aprendimos antes recordemos que los mismos fariseos y los escribas criticaron a Jesucristo y su manera de llevar el mensaje porque tenían una visión totalmente diferente a la suya así criticaron a Pablo así criticaban a Pedro porque tenían una visión diferente estaban tan sumergidos en lo que habían aprendido del pasado lo que habían entendido y habían conocido que no se dieron a la tarea de analizarlo no hicieron como Pablo que dijo todo lo eché por estiércol todo lo eché a un alado a una esquina porque quería aprender de Cristo Quería ver nuevamente dónde fallé, conociendo las escrituras de rabo a cabo, como él decía, siendo tan excelente en el conocimiento de la ley. Algo se le había escapado que no entendía y quería conocer entonces al dador de la vida. Aquel que desde Génesis se había estado hablando de él hasta el momento que se encontró con Pablo para poderlo entender, para poder comprender y para poder llevar el mensaje. Así que nuestro trabajo no está en convencer a la gente. Nuestro trabajo está en llevar el mensaje de salvación que Cristo sana, salva, bautiza y viene. Que hay vida, que hay esperanza en Jesucristo, que hay paz en Jesucristo. Ese es nuestro trabajo. Lo demás le toca al Espíritu Santo, le toca a Dios bregar con las personas. Como mencioné ahorita, Pablo en cierta ocasión enfrentó problemas similares donde habían cristianos, hermanos, gente de la misma iglesia llevándose a los tribunales por diferentes razones, diferentes cosas. Y Pablo le llama la atención y le dice, mira, no somos personas maduras capaces de ayudarnos a resolver nosotros mismos entre nosotros los problemas y tenemos que estar ventilándolos al aire, allá a la gente que no son de Dios, que no son cristianos. que no son del mundo, especialmente cosas relacionadas con la vida espiritual. Como dije, el otro día escuché, leí que alguien quería demandar a un evangelista porque utilizó la foto de sus parientes que eran cristianos, que ya fallecieron, hombres de la fe, que probablemente tengan unas repercusiones legales en el ámbito humano, en el ámbito regular, por haber utilizado una foto sin permiso. Porque decía, no, porque esa persona no comparte la misma forma de pensamiento o el mismo pensamiento y lo que hace es entonces mancillar el nombre de la persona de la foto y me puso a pensar a fin de cuenta el nombre que están mancillando es el de Jesucristo, esas personas ya no están aquí es el nombre de Jesucristo el que está puesto en los labios de Raimundo y todo el mundo y es a él al que unos bendicen y otros le echan la culpa por las cosas que están pasando, ¿por qué? porque somos nosotros mismos los que causamos esta serie de divisiones, así que Pablo les dice, mira, algunos predican por contienda, por envidia o por rivalidad Dejenlo. Están predicando a Cristo y eso es lo que es importante. A fin de cuentas, el juez se llama Jesucristo. No nosotros. Jesucristo dijo no te fijes en la paja que está en el ojo de tu hermano cuando tú tienes una vida en el ojo tuyo. No seamos hipócritas. Vamos a limpiarnos nosotros antes. Y como nosotros estamos en una constante purificación porque no llegamos a ser perfectos, prácticamente no debemos estar mirando la paja de nuestro hermano, de nuestra hermana, de nuestro amigo, de nuestra amiga. Debemos estar pendientes a nosotros de lo que debemos cambiar lo que debemos hacer que en todo
SPEAKER_01lo
SPEAKER_00que nosotros hagamos promovamos unidad entendamos que no todo el mundo predica igual que no todo el mundo enseña igual que no todo el mundo adora de la misma manera Y eso está bien. A fin de cuentas, Jesucristo, digo, el mismo Dios dijo, engañoso es el corazón más que todas las cosas y ¿quién lo conocerá? Yo Jehová, que conoce, disierne los pensamientos del hombre, el de lo más profundo. Aun cuando nosotros mismos no los entendemos, Dios los entiende. Las intenciones, todo eso. Así que vamos a dejárselo a Dios. No podemos decir que todo lo que vamos a decir no va a causar controversia, pero nosotros somos los que tenemos la decisión, tomamos la decisión de cómo eso nos afecta. Dice la Escritura que miremos todo, examinemos todo, desechemos lo malo y retengamos lo bueno. Si hay virtud alguna en algo, si hay algo digno de alabanza, digno de admirar, digno de ser recordado, reconocido, en eso pensemos. A eso nos llama la escritura. Vamos a hacerlo. Si tenemos que llamarle la atención a alguien porque entendemos que está totalmente fuera de lo que es el ámbito espiritual, de lo que es bíblico, de lo que es doctrinal, no de esas ambigüedades o aún así pensando que mira, vamos a llamarlo aparte. No expongamos, no critiquemos a la persona que probablemente fue un typo, probablemente fue algo pues se desafó sin querer, dijo algo que no debía decir porque fue lo que pensó de momento, vamos a llamarlo aparte, vamos a hacerlo en privado, Vamos a hacerlo en privado. A fin de cuentas, como dije, Dios es el que conoce el corazón de las personas y las intenciones. Por su fruto, mi hermano, nosotros los conocemos. Sabemos quién son. Así que volvamos, volvamos a lo esencial del evangelio, volvamos a la base, al fundamento, a la fe. Recuperemos ese contenido espiritual necesario que es el que da a que es el que da esperanza, que es el que transforma. Y es que Jesucristo sana, salva, bautiza y viene. Que en Jesucristo hay paz. Llevemos el mensaje de Jesucristo. Que Dios se encargue, que el Espíritu se encargue, el Espíritu Santo se encargue de transformar las vidas, de levantarnos, de corregirnos, de enseñarnos, que seamos partícipes en la guerra espiritual para levantarle las manos al que está caído, para levantarle aquello, para levantar a aquellos que están en el suelo, que se sienten derrotados para rescatar del mundo a esas vidas perdidas. Sirvamos para eso y no para envidiarlo. y armas para allá. No para confundir más a la gente. Hablemos la verdad de forma consciente, de manera correcta. De manera correcta. Si tenemos que pedir perdón porque dijimos algo incorrecto y eso hizo que una persona se alejara, se enojara, se molestara, pidamos perdón. Pidamos perdón. Necesitamos pelear contra un enemigo en común que se llama Satanás. Necesitamos unir nuestras fuerzas para llevar ese frente de batalla al lugar correcto y al enemigo correcto. No a nuestros hermanos en la fe no tenemos lucha contra carne y sangre sino contra principados principados y potestades contra gobernantes en las regiones celestes eso nos enseña la escritura vamos a entender eso vamos a comprender eso vamos a profundizar en eso vamos a escudriñar realmente las escrituras para que podamos entender cuál es nuestro llamado cuál es nuestro propósito para que hemos sido salvos y es que nos toca ser así que Dios te bendiga Dios te guarde, espero que esto te sirva y ayuda y que puedas encontrar en Dios esa esperanza, esa paz. Si has sido lastimado o herido, regresa a Dios. Él no tiene la culpa. Busca un lugar donde puedas buscar de Dios. Y para la próxima, antes de comenzar a criticar y a pelear en las redes sociales, piénsalo dos veces. Llama a la persona aparte, envíale un mensaje aparte para que la persona entienda, comprenda y puedan entonces aclarar los puntos. Así que Dios te bendiga, Dios te guarde y gracias por escucharnos en este episodio de Por Encima de las Nubes. Nos veremos nuevamente próximamente el sábado próximo. Dios te bendiga. Chao.