Human Rights Magazine
Exploring inequality, abuse and oppression around the world, we hear from those directly involved in an issue, examine the structural context to find why rights abuse exists, and look for possible solutions.
Read articles related to these issues and episodes at the web site of The Upstream Journal - www.upstreamjournal.org.
We are pleased to see that Human Rights Magazine is a top-rated human rights podcast at Feedspot. (https://blog.feedspot.com/human_rights_podcasts/)
Human Rights Magazine
Migrantes desaparecidos, abandono institucional y una respuesta popular
Use Left/Right to seek, Home/End to jump to start or end. Hold shift to jump forward or backward.
En un esfuerzo desesperado por escapar de la pobreza y la violencia, miles de personas han sido encontradas muertas, o han desaparecido, en México, especialmente en los desiertos a lo largo de la frontera con Estados Unidos.
Para las familias y amigos de los desaparecidos, el sentimiento de impotencia y pérdida es especialmente duro al no poder recuperar ni identificar sus cuerpos. Frente al abandono, la violencia y el silencio institucional, miles de familias centroamericanas continúan buscando a sus seres queridos que han desaparecido a lo largo de las rutas migratorias que cruzan México.
En este episodio de Human Rights Magazine, Alexia Santoro explora cómo, frente a la indiferencia estatal, han surgido redes de solidaridad y movimientos de base que, desde Honduras hasta California, transforman el dolor en acción y la ausencia en una forma de resistencia colectiva.
Human Rights Magazine is produced by The Upstream Journal magazine. The host, Derek MacCuish, is editor of both. If you agree that informed reporting on human rights and social justice issues is important, your support would be welcome. Please rate the podcast wherever you listen to it, and tell your friends about episodes that you find interesting. Why not consider making a financial contribution to help us cover costs? You are always welcome to email with your comments.
Derek MacCuish: En un esfuerzo desesperado por escapar de la pobreza y la violencia, miles de personas han sido encontradas muertas, o han desaparecido, en México, especialmente en los desiertos a lo largo de la frontera con Estados Unidos.
Para las familias y amigos de los desaparecidos, el sentimiento de impotencia y pérdida es especialmente duro al no poder recuperar ni identificar sus cuerpos. Frente al abandono, la violencia y el silencio institucional, miles de familias centroamericanas continúan buscando a sus seres queridos que han desaparecido a lo largo de las rutas migratorias que cruzan México.
En este episodio de Human Rights Magazine, Alexia Santoro explora cómo, frente a la indiferencia estatal, han surgido redes de solidaridad y movimientos de base que, desde Honduras hasta California, transforman el dolor en acción y la ausencia en una forma de resistencia colectiva.
Alexia Santoro:Autoridades mexicanas, estadounidenses y centroamericanas han mostrado una respuesta limitada, e incluso indiferente, frente a la crisis de personas migrantes desaparecidas. En este episodio de Human Rights Magazine, nos adentramos en las historias de organizaciones, fundaciones y comités que han surgido desde abajo, como respuesta a la falta de justicia por parte del Estado.
Dentro de mi investigación para este proyecto, tuve la fortuna de poder hablar con el profesor Raúl Diego Rivera Hernández, director de Estudios Latinoamericanos de la Universidad de Villanova en Pennsylvania, y actualmente se encuentra trabajando en un documental.
Raúl Diego Rivera Hernández:El documental tiene, digamos, un enfoque hemisférico en donde planteamos, mi colega y yo, Tania Romero, que es cineasta y documentalista, que la crisis de la desaparición de migrantes se tiene que enfrentar desde una perspectiva hemisférica, desde la perspectiva de la región centroamericana, por supuesto México, que es donde desaparece la gran mayoría de la migración centroamericana, y también la parte que nos ha parecido fundamental mencionar es lo que está sucediendo en la frontera México-Estados Unidos, donde también hay miles de desaparecidos.
Alexia Santoro:Y justamente, este episodio retoma esa iniciativa al presentar, desde una perspectiva hemisférica, diversas historias e iniciativas de resistencia frente a esta crisis que no es solo humanitaria, sino también, como veremos a lo largo del episodio, profundamente familiar y personal.
Dándonos a conocer la lucha de las familias centroamericanas, escuchamos a Iveth de Los Ángeles Pineda Ávila, la directora ejecutiva de COFAMIPRO: El Comité de Familiares de Migrantes Desaparecidos de El Progreso, Yoro. Por otro lado, escuchamos a Marisol Méndez, coordinadora de incidencia de la Fundación para la Justicia, quien nos habla del importante trabajo de justicia transnacional que impulsa esta organización.
Y finalmente, desde California, escuchamos a Ely Ortiz, director ejecutivo de Águilas del Desierto, una organización sin fines de lucro que se dedica a la búsqueda de personas desaparecidas en los desiertos de California y Arizona.
A través de ellos, conoceremos cómo estas iniciativas nacen desde las propias familias de las víctimas. Juntos, nos muestran el poder de la colaboración transnacional y comunitaria en la búsqueda de justicia, memoria y dignidad.
Para entender la crisis, Marisol Méndez nos explica, a continuación, las mayores problemáticas que enfrentan los comités de familiares en su lucha por la justicia.
Marisol Méndez:Bueno, yo diría como algunas problemáticas que hemos visto más recurrentemente es que no hay una cifra como clara del número de personas migrantes desaparecidas en el país. Lo que hay es un subregistro que está en el Registro Nacional de Personas Desaparecidas, pero esa cifra, pues, no refleja la realidad y no coincide con otras cifras no oficiales. Por ejemplo, hay otros organismos como la OVM que tienen una cifra mayor de personas migrantes desaparecidas y fallecidas en el tránsito migratorio. El Equipo Argentino de Antropología Forense también tiene otra cifra y los comités de familias tienen otras cifras. Entonces, pues, el número de personas migrantes es mayor que el que está reportado oficialmente.
Tampoco hay adecuadas investigaciones de los hechos. Una vez que ya se reportan las desapariciones de migrantes, no se investigan con eficacia y no hay resultados para identificar quiénes cometen las desapariciones, dónde las cometen, cuál es el perfil de las víctimas y, en consecuencia, tampoco hay una política de prevención.
Y algo importante es que, pues, no se investiga tampoco si en las desapariciones hay una posible intervención de autoridades. En las rutas migratorias hay policías, militares, personal del Instituto Nacional de Migración que se encargan de regular la migración irregular y, bueno, ellos están en las rutas y, sin embargo, a pesar de que hay señalamientos de que también puede haber colusión de autoridades, pues, esto no se ha investigado ni se ha aclarado en la mayoría de los casos. Entonces, hay deficiencias en las investigaciones, tanto en la parte técnica como también una falta de voluntad política para que las investigaciones avancen.
Entonces, hay un gran índice de impunidad en los casos de desapariciones de migrantes y así lo han señalado también varios organismos. El último en señalarlo fue el Comité contra Desapariciones Forzadas, cuando visitó México, señaló que, en términos generales, pues, la impunidad en el país es muy alta, casi del 98% y en casos de desaparición, más.
Alexia Santoro:
Dando a conocer esta situación, le pregunté directamente a Iveth Pineda, directora ejecutiva de COFAMIPRO, por un lado, cuál era la actitud del Estado hondureño frente a la crisis y, por otro, cómo es que se resentían estos esfuerzos de coordinación con las autoridades.
Iveth Pineda:Fíjese que la verdad de las cosas aquí en Honduras no es muy visualizada la desaparición. Casi no se toca mucho el tema, ¿verdad? Porque quizás en las agendas de nuestro gobierno no es una prioridad. Desafortunadamente, no es una prioridad para los estados. Mencionan que no existen hondureños desaparecidos, pero, sin embargo, cada comité cuenta con registros de expedientes de personas desaparecidas hondureñas en la ruta migratoria. Y entonces no es que no tengamos comunicación o no es que no tengamos relación con el gobierno, sí las tenemos, simplemente que no hemos logrado coordinar ciertas actividades o ciertas estrategias para hacer los procesos de búsqueda. Sin embargo, siempre nos hemos sentado en mesas de trabajo, siempre nos hemos sentado en mesas de diálogo, de poder coordinar.
Alexia Santoro: Ya que en la gran mayoría de los casos se trata de una desaparición transnacional, las autoridades mexicanas son quienes tienen que responder a las demandas de los familiares. Esto es lo que Iveth Pineda afirma acerca del trabajo de las autoridades mexicanas.
Iveth Pineda:Con México, de igual manera, es la misma situación. Sí hemos trabajado con autoridades, sí hemos puesto denuncias ante México, sí hay denuncias ante la Fiscalía de México. Esto a través del mecanismo MAEBI. Y estas denuncias, pues, sí han ayudado a hacer la búsqueda, pero también se ha quedado corto en dar respuestas a muchas familias. Entonces es como el mismo mecanismo que hace que también las autoridades no busquen, que sean búsqueda de escritorio, no anden en búsqueda de terreno. Entonces es lo que exige la familia. La familia exige al Estado de México que haga su búsqueda en terreno, no por escritorio, de oficio tras oficio, sino ya una búsqueda. Y, lastimosamente, pues, las madres aquí en Honduras no cuentan con una visa mexicana ni con una visa humanitaria. Para ellas decir: yo quiero ir a hacer la búsqueda, sentirme parte, que estoy buscando a mi hijo o velar por los otros hijos.
Entonces eso también complica la comunicación, porque las familias están con ese dolor, esa angustia. Entonces, cuando ven autoridades mexicanas, autoridades hondureñas, lo que ellas quieren es como gritarles, va, que busquen, que vean la verdad. Y más bien esto hace que los trabajos se paralicen, porque quieras o no, eso también perjudica a que las autoridades sigan buscando, porque se cierran de que no, para qué vamos a estar buscando, y si son madres que no respetan o que no saben lo que están diciendo. Entonces, quieras o no, esto también tiende a molestar a muchas personas y lo que ellos hacen es cerrarse, se cierran en su escritorio y listo. Entonces esto también ha limitado mucho el trabajo de campo.
Alexia Santoro:Lo que Iveth nos da a entender aquí es que, cuando las autoridades no hacen su trabajo, son los comités de familiares desaparecidos quienes deben seguir alzando la voz y seguir resistiendo el silenciamiento. Raúl Diego Rivera Hernández nos platica desde su perspectiva de investigador de este proceso a través de la Caravana de Madres Centroamericanas.
Raúl Diego Rivera Hernández:El otro punto que nos parece importante es que los familiares centroamericanos, como en el caso de México, pues son los que realmente mantienen la lucha viva, la lucha por la verdad, la lucha por la justicia. Las madres de Centroamérica desde principios del siglo XXI comenzaron lo que se conoce como las caravanas de madres centroamericanas a México, empezaron moviéndose de forma muy precaria a grupos pequeños, llegaban siempre a la frontera México con Centroamérica, a la zona de Tecún Umán, Ciudad Hidalgo, Máximo Tapachula, y esos fueron como los primeros intentos de visibilizar el caso de las desapariciones de sus hijos.
Más adelante, cuando entra el Movimiento Migrante Mesoamericano, que es un actor político clave en este fenómeno de la migración, es cuando las caravanas ahora sí se vuelven grupos de mujeres mucho más grandes, donde se les tramita un tipo de permiso para transitar de manera segura y libre por México, donde se les organiza una agenda con distintos puntos en México.
Entonces, la caravana como forma de protesta política itinerante es una acción colectiva muy potente en términos de empoderamiento para las mujeres, empoderamiento también para los familiares de personas desaparecidas, porque es un proceso en el que van, en el caso de los centroamericanos, de los familiares, conociendo la ruta por donde desaparecieron sus hijos, donde van escuchando activistas, van escuchando periodistas, van escuchando defensores de derechos humanos sobre los peligros que experimenta la migración en tránsito, van conociendo los albergues, intercambiando experiencias con sacerdotes en la ruta migratoria que se han encargado de cuidar, albergar y dar santuario a los migrantes, van conociendo también más sobre los derechos que tienen sus familiares, los derechos que tienen ellos como migrantes y también, y eso es un punto muy importante, van generando una especie de conciencia colectiva del importante rol que tienen como madres buscadoras, como un actor colectivo, un actor político colectivo encargado de visibilizar el dolor de otras madres que no pudieron viajar a México.
Entonces hay madres que vienen cargando no solamente la imagen, la fotografía de su hijo desaparecido o de su familiar desaparecido, sino que traen la de la vecina, la de la amiga, la de otro familiar y se convierten en este fenómeno de madres colectivas que están apoyando justamente a otras que no pudieron venir a México.
Y otro punto que creo que es importante es que, en ese proceso de ir deteniéndose en distintos puntos del país, van desarrollando una voz política. Entonces, también eso hay que verlo como un proceso.
Las madres pasan de ser madres buscadoras a convertirse en activistas, defensoras de derechos humanos, pasan a convertirse en líderes de sus colectivos y pasan a asumir un rol que les da no solamente mucha autoridad con respecto a las otras familias que están representando, sino también ante los distintos actores políticos con los que se reúnen en México. Autoridad frente a los periodistas, autoridad frente a personas que trabajan temas de derechos humanos, autoridad frente a policías migratorias, autoridad frente a gobernantes, frente a diputados, etcétera.
Alexia SantoroEl proceso de empoderamiento político de familiares de personas migrantes desaparecidas se ve fuertemente reflejado en la historia de Ely Ortiz, que hoy dirige las Águilas del Desierto.
Ely OrtizMuy breve te voy a contar mi historia, cómo es que yo estoy involucrado en este grupo. En el año 2009, desafortunadamente pues también perdí un hermano y un primo que intentaron cruzar la frontera de México con Estados Unidos por el área de Arizona, y el coyote pues los abandonó, los dos murieron. Los encontramos cuatro meses y medio después de que los dejaron, pues encontramos ya los puros restos humanos, se puede decir los esqueletos de ellos. Y de ahí me di cuenta de que ayuda pues no era tan común, tal vez porque no había tocado una situación personal así. No lo entendía, no, pero ya cuando viví eso me di cuenta de lo que se sufre, lo que sufre un familiar al perder un, pues ahora sí, un ser querido que viene en busca de una mejor vida y pues no lo logra. Es un sufrimiento muy grande.
Como te decía, de ahí me di cuenta que no había suficiente ayuda, no, y yo me metí de voluntario con el grupo que en ese momento me ayudó. Era el único grupo que había. Me metí de voluntario con ellos después de que me ayudaron a encontrar a mi hermano y a mi primo. Poquito tiempo me salí, por circunstancias que estaban fuera de mí, de mis posibilidades. Después se salió mucha gente de la organización esa y decidieron reunirse para volver, pues en un proyecto que querían hacer un nuevo grupo, no, pero tenerlo muy bien estructurado y fui invitado a participar en ese grupo.
Me acuerdo ese 12 de junio del año 2012 nos reunimos por primera vez en un parque. Hicimos desde el primer, desde el primer día, pues armamos la mesa directiva de la organización, me eligieron presidente en ese momento, pues yo claro acepté porque yo me sentía en deuda, que tenía yo que regresar parte de lo que a mí me habían ayudado. Y ahí yo fui como, pues me comprometí con ellos siempre y cuando ellos, pues se interesaran en hacer serio el trabajo, no, y pues estuvieron de acuerdo. Ahorita ya contamos con más de 100 voluntarios y se puede decir que en los 13 años hemos alcanzado nuestro nivel más alto que hemos contado, son como más de 1,200 personas ayudadas a rescatar con vida y ayudado a encontrar como 189 restos humanos me parece, pero pues eso se dice fácil, pero a lo largo de los 13 años es muy, muy difícil.
Alexia SantoroLas Águilas del Desierto surgen como alternativas en la búsqueda de campo que se niegan las autoridades a hacer, tal como nos contaba Iveth Pineda. Ely Ortiz, junto con más de 100 voluntarios, asume el trabajo que debería estar en manos del Estado.
Ely Ortiz
Mira, nosotros esa, esa dinámica, yo pienso que, al principio te lo dije, no, se mira que no hay apoyo cuando se nombra nada más la palabra migrante, prácticamente te cierran las puertas. Las autoridades, pues no le ponen mucho empeño, se puede decir de cierta manera, y nosotros, porque pasamos esa, esa situación, entendemos a la gente. Un, un agente de patrulla fronteriza lo hace porque está haciendo su trabajo, ¿no? Si se les da un reporte para que vayan a buscar, pues tal vez no van a ir al lugar, nada más van a ir a pasearse por el lugar y no van en esa misión de buscar, ¿no? Porque no, no, no les interesa, lo están haciendo por trabajo, no lo están haciendo por convicción, porque tengan ese, pues ese amor por la gente, se puede decir, ¿no?, para, para poder hacer lo imposible para poder encontrarlos. Las autoridades no, no le ponen ese, ese, ese empeño, se puede decir, en cada caso.
Hemos tenido casos de, muy frecuentemente de, en el consulado de, pues a veces ya de tantas llamadas que hacen los familiares están desesperados, queriendo buscar información de sus seres queridos y llega al punto de que el consulante contesta, pues. Entonces, por eso, que tienen más confianza con nosotros, se les da más, se sienten más cobijados, más apoyo con nosotros que, que las propias autoridades. Ha llegado al punto de que, como te comentaba hace rato, teníamos una sola línea y contestábamos 50, 60 llamadas al día y el consulado tiene un centro de llamados con varios operadores y no les contestaban, ¿no? Yo me preguntaba por qué, si nosotros con una sola línea tratamos de ayudar a todos, ¿por qué las autoridades hacen eso? Y, pues, cosa que la burocracia nunca lo va a entender…
Raúl Diego Rivera HernándezSi nos ponemos a pensar, el fenómeno de la desaparición es uno de los fenómenos de violencia más fuerte, si no es que el más fuerte que existe, porque no solamente afecta a la persona desaparecida sino al círculo de familiares, amigos y a la comunidad entera, y es un crimen, digamos, que no se cierra o no llega a un fin o no se cierra el ciclo, así no, hasta que sepamos qué sucedió con la persona desaparecida y podamos tener respuestas a una serie de preguntas que los primeros en hacérselas, por supuesto, son los familiares.
Lo importante es que estos comités se organizan en torno al fenómeno del dolor. El dolor es como el motor, el eje que los une, es un dolor político que los lleva a trasladar sus demandas, sus exigencias, a lugares públicos en donde comienza realmente ahora sí el proceso larguísimo de exigir justicia y buscar la verdad para saber qué sucedió con sus familiares.
Alexia Santoro
Una de las iniciativas de COFAMIPRO es ofrecer apoyo y acompañamiento psicosocial a las familias de personas migrantes desaparecidas. Lo que Iveth Pineda nos comparte a continuación refleja cómo, a través de programas como este, ese dolor puede transformarse en fortaleza para seguir buscando, luchando por verdad y justicia y manteniendo esperanza.
Iveth PinedaCuando perdemos o existe la desaparición de un familiar, pues se generan muchas dudas en nuestro pensamiento y una de ellas es la culpa, ¿no? Que fue por mi culpa, porque yo le dije que quería un mejor hogar, o es mi culpa porque le exigía a mi papá que quería estudiar, o es mi culpa porque yo quería un hogar estable y seguro para mis hijos y mi esposo se fue y todo esto lo que lleva es un desgaste emocional, ¿no? Entonces, emocionalmente no estamos estables, ni logramos equilibrar esa emoción y es por eso que entra el acompañamiento psicosocial desde COFAMIPRO, de poderle enseñar a las familias a aprender a vivir con el dolor.
No pretendemos ni queremos que las familias se olviden de su familia, ni tampoco cerrar un duelo y decir ya falleció, pues aquí termina todo, al contrario, no. Sí es como enseñarles a la pérdida ambigua de que, aunque no sabemos si está o no está, usted tiene que continuar, porque tiene hijos, tiene trabajo, tiene esposo, hay planes de vida, hay que fortalecer esos planes de vida, pero sin dejar a un lado la búsqueda de estas personas desaparecidas. Si ya falleció, pues vamos a cerrar un duelo, que no sea un duelo culposo, que sea un duelo reparador, sano. No es culpa mía, yo no quise esto, y es por eso que los comités se caracterizan por eso, cuando hay un acompañamiento psicosocial, se nota, se nota porque la familia está más empoderada, la familia logra hablar, no pierde el miedo en sí de poder exigir, no está con ese, cuando la van a entrevistar, que llora, de que no pueden hablar, que se prohíben.
Entonces, cuando vemos una familia muy empoderada, muy acompañada, logra exigir, ¿verdad?, la búsqueda por su familiar, por las demás personas, logra hablar de lo que está pasando, de lo que quiere lograr con esta búsqueda, y esto es a través del acompañamiento psicosocial, porque nosotros separamos, cuando hacemos los talleres, solo invitamos a familiares de migrantes desaparecidos, entonces ya todos han pasado por lo mismo, ya todos han pasado por llanto, han pasado por sueño, han pasado por pérdida de apetito, han pasado por depresiones, entonces esto los lleva a hacer una empatía. Entonces, cuando ya somos más empáticos, como si yo veo a mi compañera llorando, yo ya lo siento, me duele, entonces ya comparto esa misma emoción con ella, y esto es a través de los grupos.
Alexia Santoro La ayuda, la comunidad, la solidaridad que se crea, que se comparte en estos comités, como COFAMIPRO, no son esfuerzos restringidos, sino que, a través de todas estas iniciativas sociales, empieza a resaltar el elemento más importante para combatir la crisis, que es la colaboración. Marisol Méndez nos platica del trabajo que se hace en la Fundación para la Justicia. Específicamente, nos cuenta por qué es que optan por un enfoque de justicia transnacional y de qué manera esta idea de colaboración, de asistencia, de participación colectiva, está en el centro de la lucha.
Marisol Méndez Sí, la necesidad de tener un enfoque transnacional tiene que ver mucho, sobre todo en estos casos de desapariciones y masacres de migrantes en México, porque quienes los buscan o quienes buscan justicia son sus familiares que están en sus países de origen. Porque los migrantes desaparecidos, pues, son personas que estaban en tránsito en México, muchas con la intención de llegar a Estados Unidos y cuando ellas desaparecen o son asesinadas, pues quienes buscan justicia son sus familias, pero sus familias están en sus países de origen, que son Honduras, Guatemala y El Salvador, porque son los principales países expulsores de inmigrantes hacia México. Y son pues quienes están como en mayor tránsito hacia Estados Unidos. Esto, o sea, como al darnos cuenta de esto, pues digamos que fue evidente la necesidad de estar en contacto muy cercano con las familias, con las familias y con los comités de familias buscadoras de migrantes.
Nosotros acompañamos a las víctimas, a los familiares de las víctimas migrantes desaparecidas y también víctimas de masacres de migrantes, litigamos casos ante la fiscalía y en nivel judicial y promovemos y acompañamos, pues, que las familias presenten sus denuncias por desaparición, porque justamente esta es una barrera que impide que los casos se reporten. Cuando las familias se encuentran fuera de México, es difícil que ellas puedan conocer qué mecanismos hay para denunciar una desaparición aún estando en sus propios países. Y nosotros, por eso, también impulsamos la creación de mecanismos transnacionales para la búsqueda y para el acceso a la verdad y la justicia.
Por eso es que también, digamos que se abrió como un equipo de la Fundación en esos países para poder acompañar de cerca a las familias. Y acompañarles significa pues ayudarles a hacer sus denuncias, a ir a los consulados a presentarlas, a facilitarles los medios para tener reuniones a distancia con autoridades de la fiscalía y que la fiscalía les pueda informar sobre los avances de las investigaciones. Por eso es como esta visión transnacional, porque requiere una cooperación entre países, tanto de donde han desaparecido las personas o han sido víctimas de delitos, como de aquellos países donde están las familias.
Así se diseñó el MAEBI, la Comisión Forense y más recientemente participamos en la creación o diseño de una mesa de búsqueda de migrantes. Hay un acuerdo que es como de hace dos años o tres del Sistema Nacional de Búsqueda que creó una mesa específica para la búsqueda de migrantes y ese documento se creó con aportes de la Fundación. Se diseñó conjuntamente con la Fundación y nos parece que es un buen ejemplo justamente de un mecanismo transnacional.
Alexia Santoro De igual manera, Iveth Pineda comenta los esfuerzos de COFAMIPRO de colaborar con comités y organizaciones en Honduras, Centroamérica y México:
Iveth Pineda Pues en la red de comités unidos por verdad y justicia es donde estamos todos los comités a nivel nacional. Esto también fue una iniciativa de COFAMIPRO, el podernos sentar con cada coordinador del proyecto de los comités y partir de ahí es como poder coordinar y hacer un mismo trabajo en conjunto y poder que cada uno de sus coordinadores pudiera visualizar las necesidades como colectivo y a través de ahí pues generar actividades para las familias en pro de la búsqueda.
Entonces, a través de estas reuniones y estos encuentros que hemos tenido, pues se han venido generando una mejor articulación, una mejor meta, un mejor apoyo para todos los comités. Entonces, por eso, desde ahí, nosotros desde el comité apoyamos a los otros comités en el crecimiento institucional, en su asesoramiento de cómo es el llenado de las fichas, en los procesos de repatriación o notificación y a partir de ahí es como nosotros también tenemos comunicación con los comités de Guatemala y El Salvador, que ayudamos a articularles información de cómo son los procesos de acompañamiento psicosocial y también en participar en otras actividades que ellos tienen como invitación.
Nosotros participamos y también damos la participación a México. En México ha habido demasiados colectivos en los cuales se ha participado, como el Movimiento Mesoamericano, que hace las caravanas de madres, como el Movimiento por Nuestros Desaparecidos, que también participamos nosotros desde COFAMIPRO. (...) Estamos pensando hacer en los próximos años con el comité de Guatemala y El Salvador, el poder articular y poderles dar las herramientas, ya que desde nosotros estamos haciendo dos guías: una guía de acompañamiento psicosocial a familias de desaparecidos y de otros fallecidos, y la idea es poderles dar esa herramienta a los colectivos y que desde sus propios países empiecen ellos a darle acompañamiento a las familias, ya como una guía, que se pueda hacer en el caso de desaparecidos.
Si tienen psicólogo, pues cómo deberían ellos empezar a hacer las dinámicas, formar grupos, formar talleres, asignar tareas, etcétera, todo lo que se podamos encontrar. Y esta guía se está haciendo con las familiares directamente de COFAMIPRO y el psicólogo de COFAMIPRO. Entonces son prácticamente la experiencia de las familias que han pasado por estos procesos, cómo ellas pueden apoyar a otras familias que no sean hondureñas. Entonces sí es algo que ya lo estamos trabajando.
Alexia Santoro Ely Ortiz nos lleva a través del proceso de una búsqueda en el desierto. Nos revela aquí cómo, en cada nivel —desde el activismo social, al trabajo judicial, y hasta la búsqueda de campo— hay una casi imperatividad de colaborar, aunque, como aquí veremos, pueda ser muy complicado y, sobre todo, tardado.
Ely Ortiz Entonces, cuando ya tenemos los permisos, es que nosotros hablamos a los voluntarios. Mandamos un mensaje, tenemos un grupo de WhatsApp de todos los voluntarios: “Tenemos búsqueda para tal fecha”, una semana antes, dos semanas antes, y depende con las personas que respondan: “Ok, sí los puedo acompañar”, es cuando, si se reportan 30-35 personas, es cuando nosotros empezamos a preparar todo: cuánta comida vamos a necesitar, cuántos vehículos vamos a necesitar. Empezamos a hacer el planeamiento con la logística de estudiar los mapas: dónde vamos a entrar, cuánto vamos a caminar, por dónde vamos a regresar, todo eso.
Si se llega a encontrar a la persona se tiene que hacer un reporte. Luego, si se llega a encontrar los restos humanos de esa persona, se habla al sheriff, el sheriff habla al forense, el forense va y recoge los restos. Nosotros avisamos a la familia: “Ok, encontramos los restos humanos, estos. No aseguramos que sea tu familiar, pero la información que nos diste es muy probable que sí. El único que va a decidir o va a estar seguro 100% familiar va a ser el forense, entonces comunícate con el consulado”. Va a ser todo el proceso.
Desafortunadamente, Alexa, una situación así es muy tardada. Es muy tardado porque, si ya son restos humanos, ya son prácticamente el esqueleto, se tienen que ir al ADN, y un ADN sí es demasiado tardado. Puede durar un año, un año y medio en poder sacar, este, las muestras de ADN de la familia y de los restos para hacerlos compatibles, pues. Entonces ese es el proceso que nosotros usamos en estas búsquedas que hacemos. Vamos buscando.
Alexia SantoroLa búsqueda de campo en el desierto es una labor físicamente difícil y emocionalmente desgastante. Sin embargo, todas las personas que participan lo hacen de forma voluntaria. Cuando le pregunté a Ely Ortiz si había algún requisito o cualificación para ser parte de las búsquedas, su respuesta me impactó: nos invita a reflexionar sobre la importancia de solidarizarse con estos esfuerzos, de pensar en el papel que está jugando la sociedad civil frente a la crisis y de qué manera se podrían ampliar estos esfuerzos.
Ely OrtizMira, antes no, no tenía, sí, nada más el único requisito que se le llamaba, no, eran dos cosas: una, estar legal en el país, porque constantemente estamos en la frontera y tenemos, pues, mucha interacción con Patrulla Fronteriza; y lo más importante, yo les decía, no, pues es tener buen corazón para ayudar, porque no todas las personas tienen ese corazón para ayudar.
Se empezó a organizar más todo (...) ya hay dos compañeros, uno que vive en Nuevo México, el otro que vive en Phoenix, Arizona, que son los encargados de dar las capacitaciones a los nuevos voluntarios. Ahí se les explica qué es el trabajo de Águilas del Desierto, cómo hace el trabajo, las cosas que necesitan, qué vas a hacer llegando. Ya se les explica, ya es una capacitación completa, no. Ya, tomando esa capacitación, ya se agrega a un nuevo grupo de voluntarios nuevos, y ya es cómo se va organizando esto.
Voluntarios, tenemos voluntarios de muchos países: tenemos voluntarios americanos, tenemos salvadoreños, hondureños, mexicanos, no recuerdo qué otros países. Tenemos maestros de universidad, tenemos doctores, tenemos paramédicos, de mucha diversidad de profesiones, y todos, pues, se interesan en la labor de Águilas del Desierto. Y pues nosotros nos sentimos muy orgullosos, porque, a pesar de nosotros no tener esa preparación, pues siempre a personas les llama la atención cómo es que hacemos el trabajo nosotros, que no contamos con ninguna preparación profesional.
Raúl Diego Rivera HernándezAsí que bueno, por ahí es donde yo creo que hay que ver este fenómeno, desde una perspectiva hemisférica: coordinar esfuerzos y, sobre todo, acompañar a las familias. Yo creo que eso es algo que cualquier persona, por menos desempoderada que esté, puede al menos acompañar a una persona, puede al menos apoyar a una familia y puede también solidarizarse estando, ahora sí, como dicen, hombro con hombro, codo con codo, con las familias migrantes centroamericanas.
Alexia SantoroFrente a la inacción de los Estados, la violencia estructural y el silencio institucional, lo que emerge con fuerza es la organización colectiva: comités, fundaciones y redes de búsqueda que cruzan fronteras, que sostienen la esperanza y que convierten el dolor en acción. Las historias que hoy escuchamos no solo denuncian una crisis hemisférica, también iluminan caminos: de resistencia, de solidaridad y de justicia construida desde abajo.