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Discomanía y algo más (52)
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DISCOMANÍA Y ALGO MÁS redescubre noticias de la música en Cuba. Mes de junio de 1957. Primer disco Lp cubano de Pedro Vargas. Nuevos sencillos RCA Victor del cancionero Luis García y de la Orquesta Aragón, con Joseíto Fernández como invitado. Roberto Faz y su Conjunto en producciones Puchito. Debut de Hugo del Carril y éxito en televisión de Esther Borja. Grandes triunfos de Radio Progreso en reciente survey. En El reporte final, concluye el artículo titulado Interesante recuerdo sobre la elaboración de los discos LP.
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CANTANDO EN CUBANO
2ª TEMPORADA
Episodio 148: Discomanía y algo más (52)
PREMIUM
Te saluda Gaspar Marrero. DISCOMANÍA Y ALGO MÁS redescubre noticias de la música en Cuba. Mes de junio de 1957. Primer disco Lp cubano de Pedro Vargas. Nuevo sencillo RCA Victor del cancionero Luis García. Roberto Faz y su Conjunto en producciones Puchito. Debut de Hugo del Carril y éxito en televisión de Esther Borja. Grandes triunfos de Radio Progreso en reciente survey. En El reporte final, concluye el artículo titulado Interesante recuerdo sobre la elaboración de los discos LP.
Por esos días de junio de 1957, El Tenor de las Américas, Pedro Vargas, finalizaba las sesiones de grabación para su primer disco Lp en Cuba. Tal y como lo reporta la prensa, el nuevo álbum fue conformado con melodías que el gran intérprete mexicano, en visitas previas a La Habana, había dejado para discos sencillos de la RCA Victor Cubana. A propósito, es la primera nota que he encontrado acerca de una RCA Victor Cubana. La empresa Discuba, reconocida filial de la Victor en la Isla, quedaría oficialmente fundada poco menos de dos años después, en 1959.
Los arreglos musicales para este disco cubano con la voz de Pedro Vargas fueron elaborados por los maestros Rafael Somavilla y Adolfo Guzmán. Ambos se situaron al frente de la Orquesta CMQ, para respaldar al Tenor de las Américas. El comentarista discográfico del Diario de la Marina reproduce la opinión del director artístico de la Victor en Cuba, Eliseo Valdés, acerca de la orquesta. Según él, se trataba de una sinfónica chica.
Más detalles. Para esta producción, la Orquesta CMQ fue reforzada con trompa, oboe y amplias secciones de cuerdas: violines y violonchelos. Ello complementaba el habitual formato de la Orquesta del Circuito CMQ, basada en percusión cubana, trompetas, trombones y saxos. En cuanto a la grabación propiamente dicha, Jorge Penichet, como de costumbre, asumió esa responsabilidad. Dice el periodista: fue el encargado de modular, con la partitura a la vista, las variadas notas graves y agudas de tres docenas de instrumentos. Pensemos, pues, en unos cuarenta profesores.
Del repertorio incluido en este disco, Fernando Fernández Bárcena, el habitual comentarista del Diario de la Marina, no ofrece pormenores. Al respecto dice: El Tenor de las Américas ha volcado en este, su primer Long Playing cubano, un atractivo repertorio de música cubana. Revisando la Enciclopedia Discográfica del imprescindible Cristóbal Díaz Ayala, se editaron en Cuba dos LP’s de Pedro Vargas. El que aparece fechado en 1957, con arreglos y dirección de Guzmán y Somavilla, es el álbum titulado Vargas canta canciones de Matamoros, código comercial RCA Victor LPM 1573. Contiene doce boleros de Miguel, creador de su criollísimo Trío Matamoros. En orden, en el lado o cara A, Lágrimas negras, Mi única boca, consignado como La única boca, y Juramento; además, Penas ocultas, Ansias y Olvido. En la cara B, Dulce embeleso, Lo que es amar y Como la tuya, no, y se completa el álbum con Promesa, Un regaño de amor y Triste, muy triste.
He aquí otra de las propuestas de la sección Grabaciones populares del Diario de la Marina. El cancionero Luis García disfrutaba de gran popularidad con su versión acerca de Alma, corazón y vida, vals peruano de Adrián Flores, registrado en el sencillo 7041 de la Victor, el cual entró al mercado cubano del disco a mediados de junio de 1957. Casi enseguida, salió un sencillo, a 45 vueltas por minuto, con otras dos grabaciones de Luis García: Para llegar a ti, bolero original de Jacinto Martínez Arana, y Preludio a un romance, con la firma del maestro Julio Gutiérrez.
Reproduzco ahora el comentario de Fernández Bárcena. Acerca de la interpretación de Luis García, expresa: Preludio a un romance tiene una letra interesante, una melodía bastante aceptable y una labor por parte del cantante y la orquesta de Humberto Suárez digna de encomio, aunque, opina el comentarista, sin los vuelos necesarios para convertirse en un hit del momento. Al bolero Para llegar a ti, el crítico discográfico lo califica como Tonada pasajera, vocalizada con menos bríos que en Preludio a un romance. Este sencillo RCA Victor de 1957, con el cantante cubano Luis García, es el 7240, editado también a 78 revoluciones por minuto.
Exactamente cinco meses después de terminada su edición en las instalaciones de la RCA Victor, en los Estados Unidos, llegaron a las discotecas cubanas, es decir, aquellas tiendas especializadas en la venta de discos, el sencillo 7191, editado en los dos formatos, 45 y 78 revoluciones por minuto. Es una nueva propuesta de la Orquesta Aragón, con la voz invitada de Joseíto Fernández, autor de las dos selecciones: el bolero cha El día de mañana, según Fernández Bárcena bien orquestada y pieza muy bailable con la amplia y vigorosa voz de Joseíto, y Así son, boncó, consignada como guaguancó, aunque, a mi parecer, no suena como tal. Dice el comentarista que Así son, boncó es otra instrumentación de primera. El tema de la pieza es barriotero, propio del asiduo a las victrolas.
El primer contrato para discos del naciente Conjunto de Roberto Faz fue firmado por el recordado sonero cubano con el sello Puchito de Jesús Gorís. Después de grabar varios sencillos, desde abril de 1956, Puchito colocó a disposición de melómanos y coleccionistas su LP 516, titulado, simplemente, Roberto Faz y su Conjunto.
En su columna publicada en junio del 57, el redactor del Diario de la Marina dice acerca de esta producción, la primera en Lp del Conjunto de Faz: Con selecciones como El bombón de Elena, Oriente, cuna florida, La tijera, Jovellanos, Sabrosona, Suena tu bongó y otras de actualidad, se trata de un disco con mucho ritmo, muy bailable, bien grabado. Añade Fernández Bárcena: Este Lp responde cabalmente a sus propósitos: deleitar al público cubano, amante de los ritmos animados. La orquesta —es realmente un conjunto— suena estupenda. Y la única deficiencia es que, en algunas piezas, opina el periodista, los montunos se repiten mucho.
Pasamos ahora a la página Radiovisión, a cargo del veterano periodista Alberto Giró, publicada los domingos en el Diario de la Marina. Como ya es habitual, Radiovisión comienza con la selección titulada Menciones de Honor de la Semana en Televisión.
La noche del 20 de junio de 1957 marcó el debut del actor y cantante argentino Hugo del Carril. Su primera presentación, ante cámaras y micrófonos de CMQ Televisión, Canal 6 en La Habana, tuvo lugar en el programa Jueves de Partagás. La nota sugiere que Hugo del Carril acababa de llegar de la Argentina, un largo viaje aéreo que, no obstante, no opacó en nada la clase estelarísima del gran artista. Concluye el redactor: Una positiva atracción para el Canal 6.
Entre el destaque para escritores, actores, actrices y directores, aparece, en estas Menciones de Honor de la Semana en Televisión, nuestra inolvidable Esther Borja, quien actuó en la noche del miércoles 19 de junio del 57 en el habitual Casino de la Alegría, por CMQ Televisión. Argumenta el redactor: Como siempre, su presentación fue un regalo de arte para los telespectadores. Alberto Giró concluye: La señora Borja es artista cubana que honra a la televisión cubana.
Pocas horas antes de salir esta edición del Diario de la Marina, la cual nos sirve para el presente episodio de DISCOMANÍA Y ALGO MÁS, se dieron a conocer los resultados de la más reciente encuesta nacional, que en Cuba se llamaba entonces survey, a cargo de la Asociación de Anunciantes de Cuba. El informe revela un gran triunfo de Radio Progreso, La Onda de la Alegría, al lograr el segundo lugar nacional y el primer lugar en la encuesta dominical.
Acerca de este logro de Radio Progreso, explica Alberto Giró que los programas musicales de La Onda de la Alegría se elaboraban atendiendo a las preferencias de los radioescuchas. De tal manera, Radio Progreso llevaba a su programación y, particularmente, a sus espectáculos en vivo en su Estudio Uno, a los artistas más populares y mejor cotizados. Agrega el comentarista radial: Radio Progreso está en lo cierto cuando lleva los hits musicales a su Pizarra Verde. La cobertura nacional de la emisora permitía que las peticiones musicales llegaran a La Onda de la Alegría mediante cartas desde toda la República. Todo ello otorgaba credibilidad a la selección de la Pizarra Verde de Radio Progreso.
El reporte final
En anterior capítulo, El reporte final incluyó un primer fragmento del artículo titulado Interesante recuerdo sobre la elaboración de los discos LP. En aquella ocasión, recorrimos el proceso, desde la selección de la música a grabar y los arreglos, hasta la confección de la cinta llamada máster. Esta vez, concluyo la reseña de lo escrito, en junio de 1957, por el ingeniero Eugenio Vesa, miembro de la Sociedad de Ingenieros de Sonido.
La cinta máster contiene las obras musicales destinadas a un nuevo disco LP. Entre una y otra obra, se colocó un fragmento de cinta en colores sin sonido, para identificarlas. Esa es la cinta que se lleva a una placa. Para ello, en 1957, se usaba una máquina grabadora de discos con más de doscientas libras de peso y en ella se colocaba la placa, con base de aluminio y cubierta de acetato. Su diámetro era mayor al que tendría el Lp, de diez o de doce pulgadas.
Entonces, se enciende la máquina grabadora. La cabeza que cortará la placa, mediante una aguja caliente, se baja y comienza el corte. En ese momento, se enciende la reproductora con la cinta master y el operador prepara las ecualizaciones hechas, anteriormente, a cada toma. A medida que avanza el corte, un microscopio, que está acoplado al plato de la grabadora de placas, facilita la comprobación de la marcha del proceso.
El equipo grabador de esta placa era extremadamente exacto. La estría que debía cortar medía, tan solo, una milésima. Para conseguir la perfección, el aparato debía estar a nivel y protegido de vibraciones. Mientras funcionaba, no podía escucharse ningún sonido, pues ese ruido mecánico pasaría a la grabación y sería perceptible en el disco ya terminado. Como el Lp tiene dos caras, era necesario cortar dos placas master, una para cada lado del disco.
La etapa final se identificaba como galvanoplastia. A la placa master se le cubría con una finísima capa de plata pura, para introducirla en un baño electroquímico que le aportaba una capa de níquel. Después, se separaba la placa de la capa niquelada, pasa a un torno y, con el auxilio del microscopio se perfora el centro. Queda terminado el master de níquel, ya listo para las prensas. Pastillas de vinilo se colocaban entre los moldes y así quedaban terminadas las copias del Lp. Debes comprender que, para hacer las copias, el procedimiento se repetía una y otra vez: una pastilla de vinilo, un disco.
Como seguramente has podido apreciar, lo que conllevaba confeccionar un disco de larga duración, o Lp, hace más de medio siglo, era extraordinariamente complejo y agotador. Esta afirmación se resume en el final de este artículo escrito por el ingeniero Eugenio Vesa y publicado en el Diario de la Marina en junio de 1957. El último párrafo aconseja: Recuerde esta historia y cuide sus discos, que dan un trabajo bárbaro para hacerlos.
Con esto termino por ahora. Si te interesaron estos apuntes, ¡házmelo saber en los comentarios! Haz clic en el enlace situado en la descripción. Es Gaspar Marrero quien se despide hasta el próximo capítulo de DISCOMANÍA Y ALGO MÁS, La música en la prensa. Serie Premium, solamente para suscriptores de… CANTANDO EN CUBANO… ¡No te pierdas el próximo episodio!