Cantando en Cubano

Discomanía y algo más (55)

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DISCOMANÍA Y ALGO MÁS redescubre noticias de la música en Cuba. Mes de febrero de 1958. Nuevo espacio de crítica, comentarios y entrevistas en Radio García Serra. Llegan a La Habana, desde Panamá, empresarios para contratar a Benny Moré, Roberto Faz y Fernando Álvarez con vista a los carnavales panameños. ¿Cómo era una noche en el Ali Bar? El cartero trae nuevo mensaje del colaborador Jaime Delgado Cartagena. Tres discos destacados: Celeste Mendoza, Rolando Laserie y Tito Gómez con la Riverside. En El reporte final, la vida de Laureano Suárez, Suaritos.

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CANTANDO EN CUBANO

2ª TEMPORADA

Episodio 153: Discomanía y algo más (55)

PREMIUM

 

 

Te saluda Gaspar Marrero. DISCOMANÍA Y ALGO MÁS redescubre noticias de la música en Cuba. Mes de febrero de 1958. Nuevo espacio de crítica, comentarios y entrevistas en Radio García Serra. Llegan a La Habana, desde Panamá, empresarios para contratar a Benny Moré, Roberto Faz y Fernando Álvarez con vista a los carnavales panameños. ¿Cómo era una noche en el Ali Bar? El cartero trae nuevo mensaje del colaborador Jaime Delgado Cartagena. Tres discos destacados: Celeste Mendoza, Rolando Laserie y Tito Gómez con la Riverside. En El reporte final, la vida de Laureano Suárez, Suaritos.

Para este episodio, tomo el ejemplar de Show, La revista de los espectáculos, número 48 en su importante e indispensable ejecutoria de casi ocho años, entre 1954 y 1962.

Este ejemplar de la revista Show, fechado en febrero de 1958, anuncia que su director, el doctor Carlos Manuel Palma, acababa de estrenar su programa radial con comentarios, críticas y entrevistas, relacionado todo ello con el ambiente artístico. El programa del doctor Palma, director de Show, salía al aire de lunes a viernes, de dos a dos y treinta de la tarde por los 660 kilociclos de Radio García Serra. El gacetillero de la revista pronostica que se espera que ese programa alcance de inmediato un rating extraordinario, similar al que obtuviera el espacio Show en la medianoche, también conducido por el doctor Carlos Manuel Palma, el cual fue premiado en las selecciones del año 1956.

Por espacio de unas horas, visitaron La Habana Tito Ramos y Ricardo Gaytán, en enero del 58, reconocidos empresarios de Panamá. Su intención fue la de contratar a artistas y grupos musicales para los ya cercanos carnavales panameños. Las gestiones de Gaytán y Ramos tuvieron como intermediario en La Habana al representante artístico Eugenio Tito Garrote. Todo ello concluyó con las firmas de Benny Moré y su Orquesta Gigante, del cancionero Fernando Álvarez y de Roberto Faz y su Conjunto. La revista Show dejó constancia gráfica de la visita al cabaret Ali Bar de los empresarios panameños, con la presencia de Faz, Fernando Álvarez, el representante Tito Garrote y Alipio García, propietario del Ali Bar.

Gracias a un extenso e ilustrado artículo de la revista Show, visitaremos, precisamente, el cabaret Ali Bar, un lugar alegre y exitoso en La Habana. En los últimos tiempos, al Ali Bar se le ha calificado como El Rincón del Benny, en recuerdo de noches imborrables, cuando El Bárbaro del Ritmo complacía a sus seguidores desde la pista de aquel centro nocturno en las afueras de la capital.

Con el título Las voces más populares y un gran conjunto alternan en su pista, la revista Show describe su presencia en el cabaret Ali Bar. El subtítulo expresa: Benny Moré y Orlando Vallejo, el Conjunto de Roberto Faz y el cantante Fernando Álvarez, llenan un elenco cubanísimo que provoca el delirio de la concurrencia.

El reportaje de Show es, principalmente, y por fortuna, gráfico. Vamos a las imágenes que conforman esta reseña: Una fotografía a todo lo ancho de una página, junto a su margen superior, muestra una singular reunión ante un cartel del Ali Bar y junto a la victrola, que asoma tímidamente a la derecha. Sonrientes, posan ante la lente Roberto Faz, cantante y director de su conjunto; el actor, recitador y animador Ignacio Valdés Sigler; Alipio García, empresario de su Ali Bar; el maestro de ceremonias, Gualterio Núñez y, junto a la victrola, como si cantara con su disco, el cancionero Fernando Álvarez.

Otra imagen del Ali Bar en enero de 1958: vistiendo la cubanísima guarachera, sacando insospechados sonidos de su tumbadora, a la altura de su cintura, Bárbaro Vidal Zaldívar, el gran Jabuco, como lo califica el redactor, pone ritmo a una conga callejera. El periodista de Show añade: Jabuco, por sí solo, es un show y se le reputa como el mago de la tumbadora, porque sabe arrancarle vibraciones que nadie hasta la fecha había logrado en la ejecución del instrumento. Nota al margen: es triste que no se le mencione entre los grandes de la percusión en la música cubana.

La siguiente página de la revista Show, donde se describen las noches en el cabaret habanero Ali Bar, comienza con otra foto a todo lo ancho. Necesaria esa amplitud, pues se trata de una foto con el Conjunto de Roberto Faz. En total, nueve músicos respaldan a Faz: cuatro trompetistas, Fernando García, Pedro Rodríguez Nerey, Mario Sorí y Pedro Rolando Forneiro; el ya citado Jabuco, el contrabajista Arquímedes Rodríguez, Nelson Arocha al piano y las voces de Faz, Rolito y Reyes.

Las gráficas de cierre de este reportaje acerca del cabaret Ali Bar, en la revista Show, captan, en plena actuación a Orlando Vallejo y a Benny Moré. Del cancionero y bolerista, dice el pie de foto: Orlando Vallejo es también un favorecido del público por su emoción en la interpretación de las canciones románticas. Añade: Los enamorados tienen en la voz de Vallejo un consuelo y un estímulo. Y del Benny dice el redactor de este reportaje gráfico: De Benny Moré, atracción principalísima del Ali Bar, hemos dicho que tiene estilo propio en la interpretación del folklore criollo; muy buena cuadratura y muy rítmico. Y cierra esta opinión una frase lapidaria: Benny Moré, en su género, lo mejor que haya producido Cuba en estos tiempos. En suma, casi innecesario mi apunte, toda una constelación de aquel momento en el Ali Bar.

El cartero

Hace poco, El cartero me trajo un nuevo mensaje, desde Colombia, del gran amigo y fiel colaborador de CANTANDO EN CUBANO, Jaime Delgado Cartagena. Por su importancia, lo transcribo: A propósito de los programas Cantando en Cubano y Discomanía estuve buscando en los archivos y no pude encontrar un programa "especial" dedicado a Joseíto Fernández. Tengo dudas si falló mi método de búsqueda o no existe aún tal programa. ¡Un abrazo!

A este cordial mensaje, que recibo, como todos, con sumo interés, respondí a nuestro amigo Jaime Delgado Cartagena en estos términos: Mi muy estimado Jaime, usted está en lo cierto. No he dedicado aún episodio alguno a Joseíto. Tomo nota, pues, y lo tendré en cuenta. En efecto, todavía no tiene su capítulo en nuestra serie. Y conste que hay muchos más que merecen, como él, aparecer en estos episodios: Carlos Embale, Cheo Marquetti, Alfredito Valdés, Ignacio Piñeiro… en fin, la historia de la música cubana es tan grande que todavía hay muchos a quienes recordar. Motivos más que suficientes para proseguir con este proyecto histórico musical. Gracias, Jaime, por su amable sugerencia. Y quedo, como siempre, a la espera de otro mensaje que me traiga El cartero.

Según lo publicado por la revista Show, en febrero de 1958, hay tres producciones discográficas que su redactor considera como lo más destacado en discos recién llegados a las discotecas, esto es, los establecimientos comerciales especializados en la venta de discos. 

Tales producciones son: La versión de la inolvidable Celeste Mendoza, acerca del corrido mexicano Que me castigue Dios. Dice el gacetillero que está en tiempo de guaguancó. Pero, si escuchas este disco, te percatarás que su ejecución responde, en realidad, al estilo de bolero guapachá que el maestro Ernesto Duarte impulsó con la propia Celeste y con Rolo Martínez. Esta interpretación de Celeste Mendoza se recoge en el disco sencillo 1014 del sello Gema. En la otra cara, aparece el bolero Soy tan feliz, de José Antonio Méndez. En estas grabaciones, Celeste es respaldada por la Orquesta de Bebo Valdés.

Otro de los discos destacados por la prensa en febrero de 1958 es el primer Lp con la voz y el estilo de Rolando Laserie, El Guapo de la Canción. Fue, coincidentemente, el primer Lp del sello Gema, código 1001. Con la Orquesta y los arreglos del maestro Ernesto Duarte, Laserie deleita a los discómanos con páginas como Mentiras tuyas, Qué es lo que pasa, Tenía que ser así y, sobre todo, su primer e inesperado éxito con el tango bolero Las cuarenta, de Gorrindo y Grela. En lo bailable, El Guapo de la Canción incluye, en este Lp de 1958, Buche y pluma na’ má, Son de máquina y otro gran éxito: Domitila, de Ricardo Díaz.

Y la tercera producción que impactaba de veras en febrero de 1958, según recoge la prensa de entonces, fue la imborrable e imprescindible versión de Tito Gómez, con la Orquesta Riverside de Pedro Vila, acerca de Vereda tropical de Gonzalo Curiel. Se editó primero en un sencillo del sello Puchito con El chachachá de los perros, de Francisco Bejerano, en la otra cara. Y, ambos, después, en el Lp titulado Una noche en Tropicana, codificado como el 521 del catálogo de la propia marca Puchito, de Jesús Gorís.

El reporte final

Una triste noticia conmovió al sector radial en febrero de 1958: el fallecimiento de Laureano Suárez, conocido popularmente como Suaritos. Ante el infausto acontecimiento, Rafael Martínez Sixto, miembro del entonces Colegio Nacional de Locutores, dedicó al veterano radiodifusor unas líneas de su sección Desde mi antena, en la revista Show.

En opinión de Martínez Sixto, el deceso de Suaritos devolvió a todos a la etapa primigenia de la radio en Cuba, momento que el redactor calificó como años gloriosos, durante los cuales, Suaritos fue singular protagonista. Asimismo, apunta: Fue el hombre que más piezas musicales dedicó; quien sacó el mayor provecho a las grabaciones. Para ello, recuerda el locutor Rafael Martínez Sixto, contrataba estrellas internacionales para que le grabaran de manera exclusiva. No las quería en actuaciones personales.

En su emisora Radio Cadena Suaritos, Laureano Suárez tuvo por mucho tiempo, bajo contrato, al cancionero Fernando Albuerne, consciente del luminoso futuro que le esperaba al gran intérprete. En cuanto a la publicidad, recordaba Martínez Sixto en su nota homenaje a Suaritos, fue este veterano de la radio quien implantó aquellas menciones comerciales que comenzaban con aquella expresión de No es lo mismo… Y, por si fuera poco, Suaritos fue el primero en enfrentarse a la entonces Asociación de Anunciantes de Cuba, por las increíbles estadísticas en su contra en las encuestas.

Cuando sintió que su enfermedad se intensificaba, tomó la decisión de vender su querida emisora Radio Cadena Suaritos a una empresa que operaba la planta Radio Aeropuerto Internacional. Al recordar a Suaritos debo añadir que afrontó no pocas injusticias como la de aquella empresa a la cual Suaritos le cerró el contrato y que, en represalia contra él, instaló su programa en otra emisora para colocar estrenos que copiaba de las trasmisiones de Suaritos y los anunciaba como propios. Toda una piratería a la cual Laureano Suárez respondió intercalando su voz en todas sus grabaciones identificando su emisora. El nombre de Suaritos no puede olvidarse al escribir cualquier historia de la radio de Cuba.

Con esto termino por ahora. Si te interesaron estos apuntes, ¡házmelo saber en los comentarios! Haz clic en el enlace situado en la descripción. Es Gaspar Marrero quien se despide hasta el próximo capítulo de DISCOMANÍA Y ALGO MÁS, La música en la prensa. Serie Premium, solamente para suscriptores de… CANTANDO EN CUBANO… ¡No te pierdas el próximo episodio!