Primero Dios, con Gerardo Farías

Oseas 6 - El poder de Dios para sanar y resucitar

Gerardo

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El único deseo de Dios, es que sus hijos retornen a sus brazos. El gran dolor de Dios, es que sus hijos se rehusaban a reconocerlo como su Padre, y lo dejaban para irse tras la idolatría, y los asesinatos y la prostitución. Y cómo el problema de Israel era profundo, e irremediable, Dios tuvo que usar medidas drásticas: los tuvo que despedazar; primero mediante las palabras de los profetas, y después literalmente mediante la invasión de los Asirios. Pero Dios aquí también les habla de su poder para sanar y para restaurar. Dios les promete resucitarlos. Se usa el lenguaje de la experiencia del profeta Jonás. En su rebelión, Jonás huyó del Señor, se subió a un barco, yéndose en la dirección contraria hacia donde Dios lo había enviado. ¿Qué hizo Dios? Le envió una tormenta. Y luego le envió un gran pez, que se lo tragó. Y allí permaneció el profeta 3 días y 3 noches. El profeta Jonás resucitó, de forma simbólica, cuando fue escupido por el gran pez, en la orilla del mar. Pero hay una persona que realmente murió, y realmente resucitó al tercer día: el Señor Jesús. Y Él murió y resucitó, para ofrecernos su vida, y su poder de resurrección. Para Dios no hay nada imposible. Él puede herir. Pero Él también puede vendar, sanar, restaurar, y resucitar. Su único deseo es que tú vuelvas a Él, y permanezcas en sus caminos. Que el Señor te bendiga.