Primero Dios, con Gerardo Farías

JOEL 2 - EL DÍA TEMIBLE DEL SEÑOR

Gerardo

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El tema principal en el libro de Joel, es el día del Señor: se lo refleja como un día temible y de venganza. Primeramente contra su pueblo, por haberlo abandonado, y por haber roto el pacto, y por haberse descarriado, cometiendo toda clase de pecados. Joel describe una plaga que azotó al país: una terrible plaga de langostas; pero luego Joel habla de otro ejército, que proviene del norte; un ejército que arrasará con todo, una posible referencia a los babilonios. Ese sería el ejército que Dios usaría para castigar a su pueblo. Y al contemplar semejante escenario, Joel invita al pueblo al arrepentimiento. Los llama a hacer ayuno y oración. Los llama a rasgar sus corazones, y no solo sus vestimentas. Los llama a que hagan un cambio profundo, y que se humillen en la presencia del Señor. Porque Joel sabe que Dios es compasivo y clemente; tardo para la ira y abundante en misericordia. Lo interesante de este capítulo es que Dios promete bendición: promete la lluvia temprana y la lluvia tardía. Las lluvias, en los tiempos bíblicos, y aún hasta el día de hoy son cruciales para que haya siembra y cosechas en Israel. Dios promete darles abundancia de alimentos, incluso para los animales. Pero la lluvia temprana y tardía también es una referencia a la promesa del Espíritu Santo, que aquí se promete. Dios prometió derramar su Espíritu sobre toda carne. Esto se cumplió parcialmente en el Pentecostés. El libro de Hechos nos muestra su cumplimiento: el Espíritu Santo descendió sobre los apóstoles y sobre los otros creyentes; ellos predicaron a todos los presentes en Jerusalén para la fiesta de Shavuot en diferentes idiomas (el don de lenguas). Y todos se maravillaban. Y ese día se bautizaron como 3000 personas. Esa fue la lluvia temprana. Ahora, nosotros estamos esperando la lluvia tardía - Dios nuevamente hará descender el Espíritu Santo sobre la iglesia, para que ésta predique el pronto regreso de Jesús, antes de que llegue el fin. ¿Te gustaría recibir el Espíritu Santo, y ser usado por el Señor para dar al mundo esa advertencia final? Espero que sí. Que el Señor te bendiga.