Primero Dios, con Gerardo Farías
Primero Dios, con Gerardo Farías
ZACARÍAS 3 - VESTIDO DE GALA
Use Left/Right to seek, Home/End to jump to start or end. Hold shift to jump forward or backward.
Zacarías 3 nos lleva a una escena solemne: Josué, el sumo sacerdote, está de pie delante del Ángel del Señor. Pero no aparece vestido con su ropa sacerdotal impecable, sino con vestiduras viles, sucias, contaminadas. Y a su lado está Satanás, acusándolo. La imagen es poderosa: el representante espiritual del pueblo está manchado. Josué no tiene defensa propia. No puede señalar sus méritos. No puede negar su condición. Está delante de Dios tal como es. Y allí aparece el evangelio: Satanás acusa, pero Dios reprende. El Señor dice: “Jehová te reprenda, oh Satanás… ¿No es este un tizón arrebatado del incendio?” Esa frase resume la gracia. Josué no está allí porque fue perfecto, sino porque fue rescatado. No está vivo porque nunca cayó, sino porque Dios lo arrebató del fuego. Todos estabamos destinados al fuego, a la perdición. Nuestros pecados nos separan de Dios, y de toda esperanza. Pero ahí, en nuestra condición desesperada, aparece el Salvador, ofreciéndonos perdón y esperanza. Satanás conoce nuestras manchas y las usa para condenarnos. Nos recuerda nuestros pecados, caídas, debilidades y fracasos. Pero Zacarías 3 muestra que la última palabra no la tiene el acusador, sino el Intercesor. Bajo una mirada adventista, esta escena se relaciona profundamente con el ministerio de Cristo en el santuario celestial. Jesús no minimiza el pecado, pero tampoco abandona al pecador arrepentido. Él se presenta como nuestro Abogado, nuestro Sumo Sacerdote y nuestra justicia. Te invito a leer este maravilloso capítulo, y a reflexionar en el Juicio Final, donde todos tendremos que comparecer ante el tribunal divino. Que el Señor te bendiga.