Primero Dios, con Gerardo Farías
Primero Dios, con Gerardo Farías
ZACARÍAS 6 - LOS CABALLOS Y SUS CARROS DE GUERRA
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Zacarías 6 presenta una visión fuerte: cuatro carros salen de entre dos montes de bronce, tirados por caballos de diferentes colores. Estos carros representan los juicios y la acción soberana de Dios sobre las naciones. No es una imagen decorativa; es una declaración teológica: la historia no está fuera de control. Aunque los imperios parezcan dominar, Dios sigue gobernando.
Luego aparece una escena clave: Josué, el sumo sacerdote, recibe una corona. Esto es extraño, porque la corona normalmente pertenecía al rey, no al sacerdote. Pero ahí está el mensaje profético: Dios anuncia la venida de “el Renuevo”, aquel que edificará el templo del Señor y se sentará como rey y sacerdote. Desde una mirada cristiana, esta profecía apunta claramente a Cristo: Jesús es Rey, porque gobierna; y es Sacerdote, porque intercede. Él no solo tiene autoridad sobre el mundo, también tiene misericordia para salvar.
La aplicación es directa. Primero, no debemos vivir como si el mal tuviera la última palabra. Zacarías 6 nos recuerda que Dios mueve la historia, juzga la injusticia y cumple sus propósitos. Segundo, no podemos separar adoración de obediencia. El capítulo termina diciendo que todo esto sucederá “si oyereis obedientes la voz de Jehová”. La promesa de Dios no es una licencia para la pasividad; es un llamado a responder con fidelidad.
En resumen: Zacarías 6 nos muestra a un Dios que gobierna las naciones, anuncia al Mesías y llama a su pueblo a obedecer. Cristo es el verdadero Renuevo, el Rey-Sacerdote que edifica un templo vivo: su pueblo. La pregunta seria es esta: ¿estoy dejando que Cristo reine solamente en mis creencias, o también en mis decisiones?