Primero Dios, con Gerardo Farías

MATEO 19 - EL DIVORCIO, LOS NIÑOS, Y EL PELIGRO DE LAS RIQUEZAS

Gerardo

Use Left/Right to seek, Home/End to jump to start or end. Hold shift to jump forward or backward.

0:00 | 9:27

En este capítulo vemos a Jesús confrontando la dureza del corazón humano. Los fariseos quieren discutir los límites del divorcio, pero Cristo los lleva al principio: “lo que Dios juntó, no lo separe el hombre”. El problema no era solo legal; era espiritual. Cuando el corazón se endurece, busca permisos para hacer lo que ya decidió hacer. Jesús no rebaja la voluntad de Dios para acomodarla a la fragilidad humana; llama al hombre a volver al diseño santo del Creador. Dios nos creó para vivir en familia. Lo que Dios juntó, no lo separe el hombre. La única razón bíblica válida para el divorcio es el adulterio, o la infidelidad. 

Después vemos a Jesús bendiciendo a los niños. Los discípulos reprenden a los padres por que, aparentemente están molestando al Maestro. Pero Jesús reprende a sus discípulos, y les reitera que para Dios los niños son muy importantes. Y quienes sean como ellos, entrarán al reino de los cielos. 

Luego aparece el joven rico, aparentemente correcto, religioso y moral. Pero Jesús toca el verdadero centro de su vida: sus riquezas. El joven guardaba mandamientos, pero no había entregado el corazón a Dios. Su tristeza revela su ídolo. Esta escena destruye una falsa seguridad: no basta con parecer obediente si hay algo que ocupa el lugar de Dios. La salvación no se compra con conducta externa ni con reputación religiosa; solo es posible por la gracia de Dios obrando en un corazón rendido.

Este capítulo nos deja una pregunta muy importante: ¿qué área de mi vida sigo defendiendo delante de Dios? Puede ser una relación, una ambición, una posesión, una herida o una excusa. Jesús no llama a una entrega parcial, sino total. Y aunque para el hombre esto es imposible, para Dios todo es posible. Hoy es el día de soltar lo que compite con Cristo y seguirle sin condiciones. Que el Señor te bendiga.