Aquí entre dos
Aquí entre dos es un podcast para hablar sin filtro de lo que se siente crecer, cambiar, evolucionar y tratar de encontrar tu camino en los inicios de la vida adulta.
Conversaciones reales sobre emociones, relaciones, propósito, amor propio y crecimiento en general, sin verdades absolutas. Escuchando pero no juzgando.
Un espacio para sentirte acompañado/a, entenderte mejor y recordar que no tienes que tenerlo todo resuelto para empezar a avanzar.✨
Aquí entre dos
La relación con tu cuerpo
Use Left/Right to seek, Home/End to jump to start or end. Hold shift to jump forward or backward.
Empecemos a normalizar hablar de nuestras inseguridades y a construir un nuevo diálogo sobre todo aquello que la sociedad nos ha impuesto como “cuerpos perfectos”. Se trata de acompañarnos, escucharnos y recordarnos que nuestro valor no depende de cómo nos vemos ni de cuánto pesamos, sino de la forma en la que aprendemos a habitar y amar nuestro cuerpo.
Hacer tabú es un tema que debería ser lo más normal. Mis hábitos eran fatales a mis 17, 18. Literal, creo que ahorita respiro y subo de peso. Que la gente va a decir que estoy gorda. Hola, bienvenidos a otro nuevo episodio de Aquí Entre Dos. Yo soy So. Yo Minoslava. Y hoy vamos a hablar de un tema que creo que a muchos de esta generación nos inquieta muchísimo y es la relación que tienes con tu cuerpo. Venga, está fuerte. Me gusta mucho este tema porque creo que ahorita es cuando tenemos que empezar como a normalizarlo y poderlo hablar y me encanta que hoy lo estemos haciendo tú y yo. Sí, creo que es como un tema que siento que le atormenta a muchísima gente. Y oigan, hoy sí me traje el libreti porque luego nos pasa que Miro se está diciendo como alguna idea y se me va. Entonces, pues ya, lo vamos a anotar. Súper. Venga, pues a darle. Empieza tú, Sofí. Empieza tú. ¿Yo? Sí. Ok. Bueno, me gustaría empezar diciendo que, otra vez, a lo que nosotros decimos aquí, lo decimos como desde la información que ya investigamos, desde lo que nosotros hemos vivido, lo que cada una siente también, porque creo que eso es como lo más bonito de esta parte del podcast, comunicarles nuestro sentir y qué es lo que pensamos sobre este tema porque creo que entre más lo platiquemos entre nosotros pues es más fácil como asimilar lo que de pronto nos va pasando conforme vamos creciendo y evolucionando y que el cuerpo cambia y que el cuerpo evoluciona y que conforme vas creciendo pues evidentemente o sea físicamente pues cambias entonces entre más lo normalicemos y lo platiquemos abiertamente creo que es más positivo y como que puede ser mejor para las personas que están a nuestro alrededor que también sientan como esta confianza de poder hablarlo sin penas sin como como se dice como hacer tabú un tema que debería ser lo más normal sí justo o sea siento que esta etapa como que de crecimiento o sea obviamente como a los 16 17 pues estás flaquita o sea puedes comer absolutamente lo que sea tomar muchísimo o sea bueno siento que hábitos así pésimo sí entonces siento que llega una etapa como ya tus 18, 19 20, que pues ya ves que tu cuerpo empieza a cambiar, que no empieza a reaccionar de la misma forma y siento que eso muchas veces si genera como que mucha depresión de, o sea, ¿qué está pasando con mi cuerpo? ¿por qué está cambiando? en mujeres es mucho más común como, pues como que tener un poquito más de grasita, por o sea, mera anatomía literal pero pues las caderas un poco más anchas y así, entonces siento que como que ese shock de verte al espejo y que no te guste lo que estás viendo, o sea es como no sé, o sea a mí me pasaba que ya todo el día me sentía mal ya todo el día me sentía incómoda no me gustaba de que ya viera la gente entonces creo que sí es como una etapa muy complicada. A ver a mí me gustaría, porque ahorita que dijiste entre los 18 y 19 20, o sea me choque un poquito de ese dato porque yo les comparto así abiertamente hace apenas que cinco o seis meses que empecé a ver que mi cuerpo estaba cambiando como que empecé a subir de peso o sea literal creo que ahorita respiro y subo de peso así o sea me muevo y ya subo de peso como que empezó me empezó este shock de que oye mi cuerpo ahora sí está cambiando porque yo durante o sea desde la adolescencia hasta hace seis meses literal o sea no estoy jugando mi cuerpo era el mismo mi cuerpo siempre fue el mismo hace seis meses como que empecé un poquito a cambiar mis hábitos y mis tiempos en todo porque yo decía es que como que no me puedo permitir que mi cuerpo empiece a cambiar sin mi consentimiento ¿sabes? y ahorita me siento rarísima en mi cuerpo porque durante tantos años desde la adolescencia hasta ahorita como que tuve el mismo cuerpo o sea nunca afortunadamente y se los comparto desde el amor o sea nunca tuve celulitis nunca estrías me salieron así que dos en cada lado o sea no tenía problemas con mi cuerpo de nada y hasta ahorita me está empezando a salir celulitis como que ya me veo así muchas imperfecciones y más en las piernas que es mi parte favorita de mi cuerpo y para mí se está haciendo muy chocante como verme en el espejo y decir es que así no o sea no soy yo sabes no me siento yo no siento que este sea mi cuerpo no me siento cómoda no me o sea ya ni siquiera uso de que falditas porque a mí me encanta usar faldas y vestidos porque me siento muy incómoda pero eso está pasando apenas ahorita a mis casi 20 a mis casi 30 años años, y obviamente sí está siendo un poco difícil, o sea, este shock de decir, mi cuerpo está cambiando, y lo está haciendo sin mi consentimiento, y lo está haciendo aún, o sea, por sobre todo lo que yo hago para que mi cuerpo no cambiara como lo está haciendo, y entonces me está chocando y vivo como en ese tormento todos los días, y aunque tomo, o sea, de verdad mis hábitos son, creo, o sea, no los así de que súper atleta y los mejores, pero sí creo que como bien, o sea, tomo un montón de agua, hago mucho ejercicios, hago todo lo necesario para que mi cuerpo no cambie y aún así está cambiando y nadie me preparó para esto, o sea, yo no me suscribí a esto cuando me dijeron que iba a cumplir casi, o sea, 30 años y está siendo muy shocante y lo comparto así porque siento que muchas personas están en la misma, que están pasando lo mismo que yo y que les da muchísima pena decirlo y más como que al contrario, no sé si es como mi sistema de defensa de que lo cuento a todo el mundo como para que yo solita, o sea, como protegerme, no lo sé, pero sí está siendo demasiado como es un proceso que estoy viviendo, un poquito difícil con mi cuerpo porque justo no me siento cómoda nunca o sea, está cañón que neta bueno, no sé también si te pase que, bueno, o sea, ahorita que nos cuentas que pues ahorita empezaste a sentir como estos cambios de que apenas ahorita siento que yo sí empecé como chiquita, o sea yo creo que justo, o sea, como que cuando cumplí bueno, a ver, para empezar mis hábitos eran fatales a mis 17, 18. Ah, igual las mías. Y era de que sí comía de que papas casi todos los días, que sí, no sé, en la uni o así. Y siento que ahí fue como mi época de desmadre, entonces empecé a tomar muchísimo y siento que sí, una de las principales razones por las cuales dejé de tomar y salir fue porque me sentía tan incómoda en mi cuerpo, o sea, de verdad, yo ya me veía listo y yo decía, güey, es que yo no estaba así. O sea, como que ya ponerme, o sea, ropa que a mí antes... me encantaba y me hacía sentir de que guau, me la ponía y decía de que wey, es que la gente va a decir que estoy gorda. Yo estoy diciendo que ahí empieza como otra etapa que fue de, pues voy a hacer de que más ejercicio, siempre he hecho mucho ejercicio, entonces era de que hacía ejercicio, comía mejor, este, justo pues al alcohol lo reduje muchísimo, pero luego entraba esta frustración que yo decía, wey, estoy haciendo un chico de ejercicio, estoy comiendo súper bien, de que nutrió a y dietas y con todas las pinches nutriólogas que fui que no digo que sean malas o sea obvio he ido con unas muy buenas mi cuerpo seguía igualito o sea me seguía sintiendo hinchada no bajaba y no bajaba y no bajaba y para mí como que también siento que era frustrante también como la parte social de decir como uy esta niña se la vive haciendo ejercicio se la vive comiendo de que super fit y no sé qué pero pues la sigo viendo igual o sea como que para mí también es lo que pensaban los demás no sé era horrible porque a ver obviamente en redes sociales siempre vas a subir la mejor foto siempre entonces como que mi miedo era de que me vieran en persona y me dijeran de que wey está gorda no estás como en tus fotos entonces se empezó a hacer como un no sé una frustración fuertísima que yo decía wey es que ya que hago o sea estoy haciendo todo bien y mi cuerpo sigue igualito yo sí creo que ahorita que dijiste tienen muchísimo que ver los hábitos los buenos hábitos desde siempre. El otro día justo compartí en mis historias un post que me salió, no me acuerdo exactamente los datos, pero es así como el Alzheimer empieza a los 20 años, la diabetes empieza a los 30, la no sé qué empieza a los así, ¿no? O sea, como que estaban los ejemplos y las edades y yo 100% sí creo que los hábitos son parte súper importante de, o sea, desde que eres chiquito, pero cuando eres joven y menso como nosotros a los 16, 17, pues obviamente no te importa, o sea, te da igual, aparte justo como no subes de peso o los que digo depende también cada organismo pero yo por ejemplo comía y comía y comía y comía y yo no subía de peso yo podía comer así cinco panes al día y nunca subía de peso o sea literalmente mi desayuno era una concha y un vaso de leche mi snack del mediodía para el recreo en la secundaria o en la prepa era una bolsa de papas de perdón de galletas marías así me la comía toda güey así en la noche llegaba y me comía otra concha con mi vaso de leche y así todo Todos los días. Todos los días era lo mismo, porque aparte yo soy de Michoacán, el pan de allá es súper rico. Entonces yo estoy súper acostumbrada a comer pan dulce. O sea, aparte de pan dulce, o sea, dijeras, bueno, así un pan fancy de sin gluten. Pero la verdad es que sí, o sea, el pan dulce yo me lo comía ya ahorita. Para comerme un pan dulce es así como le doy una mordida y no sabes la culpa que siento de decir, es que si le muerdo ya subí un kilo y si me la acabo ya subí 10. Y sí, o sea, y es horrible vivir con esa ansiedad de no puedo comer nada, justo hago mucho ejercicio como bien y todo y ya cuando como algo ya me da mucha culpa y además pienso que ya por eso ya valió todo lo demás pero sí, los hábitos desde que eres chiquito, o sea, aunque te da lo mismo y aunque te da igual si engordas o no engordas sí, creo que es muy importante que desde ahí tú empieces como a generar estas como, pues no sé porque no soy experta en ese tema, pero como toda la parte interna de tu cuerpo que se empiece como a acostumbrar a vivir bien, a que no le metas basura todo el tiempo y yo creo que yo me tardé muchos años en darme cuenta de eso porque mi cuerpo es tan bueno y ha sido tan bueno conmigo que justo yo no tenía celulitis yo no estaba gorda yo no tenía grasita yo no tenía pancita yo no nada y abusé tanto de él que hoy a mis casi 30 ya está como oye de que oye ya te voy a pasar la factura ya te dejé 30 años y tú sigues en las mismas pues algo estaba sucediendo y sigo en las mismas entre comillas porque vuelvo a lo mismo mis hábitos han cambiado extremadamente y creo que son muy buenos y como muy bien y todo pero también sí creo que influyen mucho lo que hice muchos años atrás, que hoy ya es como de, o sea, ya te va la factura, ni modo. Claro, justo ahorita que decías lo de la culpa, o sea, siento que ya está cañón, que ya estás tan metido en tus hábitos, que justo, o sea, te toca salir a comer con amigas, de que la copita del vino y la pizza, ¿sabes? Que es de que, güey, de que no, de que todo mi proceso se va a ir, o de que, ay, pues vamos a desayunar, de que justo el pan, o de que, o sea, cosas ricas que Disfrutas con gente que quieres y así. Que ya está cañón, que ya está eso como que no lo quieras hacer por tener culpa. Y sí me ha pasado muchísimo que es de que, ay, vamos a comer, vamos a cenar. Y yo de que, no, la neta no. O sea, prefiero comer mi pescado y verduras en mi casa que ir a disfrutar una comida. Que a ver, o sea, siento que tampoco se trata de eso. O sea, siento que sí hay que tener como este balance entre, güey, sí cuida tus hábitos, pero también date los gustitos que quieras, ¿sabes? Como que siento que con mi roomie me pasa mucho. Que las dos somos súper de hacer ejercicio, comer bien. Sí, me encanta. O sea, me encanta que las dos somos como... O sea, nos encanta como ese estilo de vida, ¿no? Pero como que siempre tenemos esta como disonancia las dos de que queremos comer algo rico, pero es como de que no. A ver, o sea, pues si queremos alcanzar nuestros objetivos, no podemos de que... O sea, tenemos que ser constantes y tenemos que... O sea, es que hasta hubo un punto que pesábamos cada gramo de comida. Todo el tiempo ya era de que pesar, pesar, pesar y así y entonces como que nosotras es de que a ver o sea si quiero disfrutar esto porque pues quiero disfrutar la vida quiero estar bien de que no quiero estar como con esto en la cabeza pero por otra parte es de que wey pues es que si sigo rompiendo esto como voy a lograr lo que quiero. Ayer estaba platicando justo con una de mis cuñadas que fuimos a comer y me decía que oye sigues haciendo ejercicio y yo si pero o sea aunque haga ejercicio siento que mi cuerpo no se está modificando nada y ahorita no sé por qué me da un hambre como modo de embarazada, o sea yo quiero comer todo el día a todas horas todo lo que no puedo comer pero lo que voy con esto es hasta ahorita yo igual como que me estoy poniendo pues esa regla o ese bloqueo o impedimento de es que no puedo comer esto es que no sé qué, es que si le muerdo y es que si la dona y es que si el no sé qué y antes yo nunca, o sea yo sigo siendo más bien, sigo estando en contra de las dietas, o sea yo nunca en la vida hice dieta y afortunadamente nunca tuve también como esa ansiedad que ahorita estoy viviendo de otra forma del estar contando los gramos y que si la mana y que si el tamaño de la proteína y que si el arroz y que si comes muchos carbohidratos o sea yo lo veía con muchas personas cercanas y decía yo no podría vivir así de estar contando cada cosa que me como y de que si ya me pasé ya siento que ya valió todo el proceso ¿no? porque la realidad es que uno no es así y también el otro día me salió un post que es una chava que es nutróloga decía para subir un kilo tenías que comer no sé cuánto para subir tres kilos necesitas comerte no sé cuántos tacos. Entonces ya como que yo también en mi cabeza dije, a ver, o sea, date cuenta de cómo te estás hablando y de que realmente no por morderle a la concha, por comértela completa, vas a subir un kilo. O sea, no es imposible, no se puede. Pero obviamente la parte mental es cierto que influye muchísimo y si no le ganas a esa parte y si no le ganas como a tu diálogo interno, vas a seguir como en este bucle de estar en lo mismo y en lo mismo y en lo mismo. Y al final ni vas a llegar a ningún lado, ni vas a disfrutar el proceso, ni vas a ver el cambio tampoco, ni físico, ni mental, ni nada, y no estás llegando como a ningún lado, y yo ahorita estoy en ese punto donde no estoy llegando a ningún lado, estoy haciendo muchas cosas para atacar esto que estoy viviendo, pero aún así me está costando mucho trabajo. Ah, y lo que iba con el ejemplo de mi cuñada es que me decía, es que la comida es tan rica, o sea, como para disfrutarla y todo, y como sí comerlo rico y disfrutar así una buena comida y que digas, uy, me la comí, qué a gusto, sin tener que después decir como, chin, me encantó, pero me siento culpable, ya no me la voy a volver a nunca. La verdad está horrible y yo no les recomiendo que vivan así, que lo hagan porque al final tú solito estás entrenando a tu cuerpo, a tu mente, a tu cerebro, a que haga estas conexiones neuronales que te hagan pensar y decirte lo mismo todo el tiempo y no llegas a nada. Y justo ahorita esta parte que decías que era súper mental, siento que si tú tienes ganas de comerte algo, que te lo comas y que digas, a ver, lo voy a disfrutar, me supo delicioso y genuinamente lo disfrutes, ¿sabes? Porque cuando te lo comes y ya estás pensando, es que si me como esto me voy a engordar tu mente es tan poderosa que te vas a sentir mal te vas a sentir inflamada este entonces siento que justo el diálogo que te estés diciendo antes de comer si de verdad tienes ganas de salir con tus amigas de comerte esa dona de porque siento que también nosotras mujeres o sea en nuestro ciclo hay semanas en las que wey si te quieres comer todo todo o sea todo entonces es de que wey si tu cuerpo te lo está pidiendo cómetelo si que no sea algo de todos los días O sea, justo mantener como estos hábitos, pero o sea, no te sientas mal si te quieres comer tu postre favorito un día. Ya lo que iba con todo esto es que siento que esta parte del cuerpo y esta parte como que nos genera tanto ruido viene del cómo nos ven los demás y que no te sientes valiosa por no verte de cierta forma. O sea, el miedo a que no te acepten por cómo te ves. Ajá. O sea, como que tu valor depende, o sea, tú crees que tu valor depende de tu cuerpo y del cómo te ves y pues creo que tu persona va muchísimo más allá de eso. Sí, 100% de acuerdo y porque a ver ahorita porque ya podemos como salir un poquito de la parte física o de cómo te ves pero también creo que está como todo lo demás que no tiene nada que ver con tu físico o sea bueno sí pero no o sea porque estamos hablando como mucho del peso y de que te la celulitis y de que te crece la cadera o lo que sea pero también yo por ejemplo he vivido con un issue toda mi vida desde chiquitita porque literal casi casi así nací y me voy a aventanear horrible aquí enfrente de todos pero yo por ejemplo tengo un tema con mis axilas yo tengo las axilas manchadas desde que tengo memoria o sea desde que tengo 5 o 6 años y entonces para mí ha sido un tema súper incómodo y de pena y de no querer usar blusitas porque me choca y porque me choca que las vean y a toda la gente me dice es que solo tú te las ves o sea nadie te las ve y aparte no las tienes manchadas como tú crees pero yo solita durante tanto tiempo me dije lo mismo que ya también me lo creí tanto que ya para mí es imposible salir al mundo con una blusa así porque es como o sea no puedo no puedo y obviamente mis cuñadas, mis amigas, muchísima gente me dicen de que es que, en serio, o sea, estás perfecta, o sea, no se te ve nada, no tienes nada. Obviamente, durante todos los años me hice millones de tratamientos, me puse millones de cremas, este, ácidos, así, de todo, y eso sí hizo que se me mancharan más, y entonces ahora menos, uso blusitas así de tirantes o lo que sea. Sí. Y, pero a lo que voy con esto es, o sea, yo realmente me lo creí tanto, y me enfrasqué tanto en eso, que era lo único que veía de mí, ¿sabes? O sea, no veía justo el que las piernas las tenía perfectas, que no tenía ni un gramo de celulitis, que nunca me salieron granitos que nunca, muchas cosas que mi cuerpo ha sido tan bueno conmigo, que me enfrasqué en varias cosas en este caso o sea lo que estoy compartiendo en mis axilas que ese diálogo ya me lo creí y yo misma hice y me llevé a como que se hiciera totalmente realidad, si es que no era, ahora ya lo ves porque yo solita lo provoqué. Justo ya veros haciendo que eso que dices de que wey no te pusiste esa blusita o así, a mi también me pasaba mucho que yo o sea toda la vida he sido de que piernoncitas y digo me encantan mis piernas pero ponerme una falda como que me sentía súper incómoda y sentía que justo o sea como que yo crecí muy rápido o sea si soy un poco alta y crecí muy rápido entonces o sea me salieron muchísimas estrías así de que las piernas entonces no sé luego veía niñas que así con faldas y yo decía ay wey se les ven hermosas ¿sabes? pero yo me la ponía y yo decía wey ajá a lo que iba con todo esto es para llegar a tu punto sí se ven los ríos precisamente por, o sea, ni siquiera es con nosotros el problema, es con lo de, con allá afuera, o sea, con el cómo, el qué van a decir de mí, el cómo voy a llegar a un lugar con mis axilas manchadas, o sea, el cómo voy a un lugar con mi falda y con mis estrías, o sea, el cómo nos ven siempre, todo, y esa validación muchos años vino de allá afuera, y hoy ya lo entiendo, y la neta, me valen mis axilas, me valen lo que tenga, me vale, o sea, como que ya digo, ya no lo quiero, ya no quiero seguir en eso, si ahorita estoy en este duelo con mi cuerpo porque estoy conociendo otra parte que antes no tuve pero aún así siento que hoy también ya es como ya voy o sea si las tengo manchadas pues ya las tengo manchadas ya no puedo hacer nada no puedo volver a nacer para que me pongan unas nuevas o sea ya no puedo hacer nada pero siento que si la validación siempre vino de allá afuera y no desde el decir como me hubiera encantado decir esto que o sea lo que tú dijiste ahorita hace 10 años de a ver yo voy a poner la blusa que yo quiera y me vale lo que digan los demás más bien era como el no me la pongo porque qué tal que me juzgan porque qué tal que me señalan porque qué tal que la línea me dice que no sé qué y es horrible darme cuenta de eso de que no lo hice o dejé de hacer muchas cosas por el que dirían y no porque realmente yo no quisiera o sí quisiera es que siento que si hay como una etapa en la vida que justo es como que secundaria primaria secundaria que justo como que ahí los cuerpos todos empiezan a cambiar este o sea yo justo le estaba contando a unos amigos que o sea que le digo a mí me bajó súper chiquita y como que apenas me empezaron a crecer las boobs y así pero fui como de las primeras Entonces a mí se me hacía súper incómodo que me voltearan a ver, o sea, como que supieran que me estaban creciendo así. Entonces yo de verdad, o sea, sufría, ¿sabes? Como que también el estar escuchando de que, ay, ya viste que no sé qué, y en lo este no sé qué. Entonces como la gente también se la vive criticando cuerpos, pues de ahí viene mucho el de que, güey, pues es que como que esto no se ve tan bien en mi cuerpo, de que qué van a decir los demás. Y ese miedo de que hablen. O sea, perdón que te interrumpa, pero si no se me va a olvidar, ahorita que lo dijiste, o sea, que que estamos como los dos extremos aquí, porque yo, por ejemplo, me desarrollé este que es súper grande y yo decía, es que ¿por qué todas ellas ya tienen movies y por qué yo no? O sea, yo quiero usar el famoso cuerpiño y yo, o sea, yo decía, es que yo no puedo usar porque yo no tengo nada y todas las demás ya tienen un buen y yo decía, yo voy a estar así toda la vida y sí me quedé así, ¿verdad? Pero, o sea, en ese momento yo lo veía desde el otro lado tuyo, ¿sabes? O sea, tú decías que, ay, ¿por qué yo tengo? Y yo decía, ¿por qué yo no tengo? Claro, y siempre va a ser un nunca vas a estar conforme con lo que tienes, siempre vas a estar buscando y más, y más, y más, pero bueno, algo que siento que sí me pasó muchísimo, o sea, tipo, la verdad es que todas las mujeres en mi familia tienen boobs, y yo siento que justo lo que les digo, su mente es tan poderosa, que yo todos los días me repetía, me repetía, please que no me crezcan, que no me crezcan, que no me crezcan, que no me crezcan, güey, ¿no me crecieron? ¡No! Ya sé, neta, sé que güey, ¿cómo lo revierto? ¡Ay, no! No, a ver, yo decía, yo quiero que me crezcan, yo quiero que me crezcan, yo quiero que me crezcan, porque aparte mi mamá tiene también un buen, entonces yo decía, ¿por qué yo no? O sea, ¿por qué no me las heredo? O sea, ¿yo por qué que tengo mal? ¿O por qué nací sin tener? Si ella tiene muchas y se supone que es mi ama, pues me las tuvo que haber heredado de alguna forma. Yo al revés, o sea, yo decía, es que yo quiero que me crezcan, yo quiero que me crezcan. Pues ya, ya nunca así. Wow, incluso yo veía, pues como tengo cinco hermanos, o sea, todos muy grandes, el mayor me lleva 16 años, entonces cuando él llevaba a sus amigas, o amigas o a sus novias a la casa yo las veía y a mi edad o sea eran así enormes o sea súper altas de que con las caderas o sea las boobies así como yo las veía de que así inmensas hacia arriba y yo hoy que tengo o sea su edad digo de que sigo teniendo el mismo cuerpo que a mis 15 o sea no lo estoy entendiendo y digo estoy contenta con eso hasta ahorita que ya les dije que está cambiando todo pero yo las veía y decía es que a mí cuánto me va a salir ese cuerpo sabes de que porque a mí nunca se me ensancharon las caderas porque a mí nunca o sea no me veo así como grandota no sé raro sí pero pues bueno o sea cada quien lo vivió desde su experiencia claro y así como nosotras hay millones que yo creo que dicen lo mismo o cosas similares obvio y justo es esta parte de que nunca vas a estar conforme con tu cuerpo si te la vives criticando porque si te la vives criticando todo lo que ves o sea güey el día de mañana vas a decir no y ya me salió no sé qué y ahora el brazo no sé qué o sea entonces siento que o sea aprende a abrazar tu cuerpo agradecerle por lo que hace por ti todos los días o sea de verdad tenemos un cuerpo tan perfecto completo que te permite hacer todo lo que quieres o sea caminar ejercicio platicar con la gente que quieres abrazar a la gente que quieres entonces muchas veces estamos tan enfocados en el cómo nos vemos para que los demás nos perciban de tal forma que pues a veces se nos olvida muchísimo agradecer que neta estás completa estás sana no y yo creo que también un fact que les puedo dar que yo lo he comprobado millones de veces es que no importa cómo te veas lo que tú decías ahorita lo voy a complementar un poco no importa cómo te veas no importa los kilos que peses no importa si te tienes granitos si no tienes si tienes boobies si no tienes lo que importa en una persona y lo que nosotros deberíamos también de aprender como sociedad a amar y a pedir de otras personas no es el físico sino lo que llevas por dentro y lo que realmente importa que es quién eres qué tienes para aportar y no solamente que te veas bien porque al final eso tú vas a crecer y se va a acabar, o sea, a mis casi 30 no se está acabando, pero ya se está deteriorando, y la neta, yo sí volví y digo no manches, o sea, tantos años que desperdicié, como juzgando mi cuerpo, estando incómoda con mi cuerpo, o hablándome de ciertas formas, que hoy digo, chin, o sea la regué, la súper regué y quisiera regresar el tiempo, para no haberme hablado de la forma en la que me hablé y porque yo ya entendí, y me tocó aprenderlo también de la mala, que lo que importa en mí es todo lo que yo tengo que aportar todo el amor que yo comparto, todo lo que hago por los demás el que yo vivo para servir a los demás que el cómo me vea o que si mis axilas o que si mis granos ¿sabes? claro es mucho más importante y creo que hoy como sociedad lo deberíamos de normalizar y de y de hacer como no sé cómo decir como cada uno de nosotros deberíamos de darnos la tarea de buscar mejores seres humanos por dentro y no solamente por el cómo se vean y también está y la chamba está en nosotros de que si ves a una persona con sobrepeso si ves a una persona que tú lo ves y como que logras percibir esa inseguridad y eso que también sea tu chamba poder hacerlo sentirse cómodo y que no se sienta más juzgado y más señalado porque ya de por sí hay muchos humanos alrededor juzgándolo y señalándolo como para que haya uno más claro o sea todos tienen espejo en su casa todos saben que onda exactamente que sea chamba de cada uno de nosotros el no juzgar exacto 100% ahorita que estabas diciendo que o sea que literalmente el cuerpo va a cambiar va a cambiar, va a crecer, o sea, siento que estamos en la mejor etapa, o sea, que debemos estar más... Sí, en nuestra prime era. Ajá, literal, o sea, debemos estar de que bien con nuestro cuerpo y justo, o sea, me pasa igual con uno de mis mejores amigos, que vemos fotos de hace tiempo, que decíamos, güey, estaba súper bonita, tenía un cuerpazo, de que estaba súper flaquita, súper marcada, no sé qué, y yo me acuerdo que en ese punto de esas fotos... yo tampoco me sentía suficiente entonces probablemente el día de hoy que me juzgué y que digo últimamente me he sentido mejor con mi cuerpo pero o sea como que también el ay es que está longita y que si la espalda y que si el brazo y así en unos dos años que vuelva a haber fotos de hoy en día voy a decir wey estaba increíble entonces pues justo o sea estamos como en la mejor etapa o sea si quieres trabajar para tener un mejor físico y fuerte, sentir mejor contigo misma, hazlo, pero siento que es hacerlo desde la parte del, o sea, hazlo desde el amor, desde porque te quieres, porque quieres tener un cuerpo sano y así, en vez de hacerlo desde el castigo, desde el, es que no, este, y ya, y, o sea, como que siento que los hábitos que tenemos, los tenemos que hacer desde el amor. Como bien, porque me hace sentir bien, porque me va a nutrir bien, no desde, es que no puedo comer esto, porque me va a engordar, porque X. Estoy haciendo ejercicio, ¿por qué lo disfruto, porque me da energía, porque me hace sentir que... Sí, porque nutre tu cuerpo. Ajá, no desde el castigo de, es que tengo que hacer ejercicio, qué hueva, me choca ir al gimnasio, me choca cargar peso, me choca hacer esto, y lo haces con coraje, entonces tu cuerpo tampoco lo está recibiendo como con ese amor literal. Ajá, ajá, no, y porque aparte, vuelvo a lo mismo, el tema mucho es la sociedad, o sea, lo estás haciendo, a lo mejor, o comerte tu ensalada todos los días, que las ensaladas, para empezar, no son buenas, o sea, no que no sean buenas, pero no tienen nada, pues es por agua, o sea, tú lo lechuga y tus crotones no tienen nada
SPEAKER_01nutritivo.
SPEAKER_00A lo que voy es, si te comes la ensalada, por poner el ejemplo, porque la de al lado, porque la de enfrente se la está comiendo porque es lo que le funciona y porque es lo que todo el mundo come, porque es lo que dicen que es lo correcto, lo más sano, y te lo estás comiendo por eso también, o sea, no te va a servir, o sea, no, si a ti no te llena, si no te está nutriendo, si tú necesitas más carbohidratos a lo mejor, si tú necesitas lo que sea, que sea por ti y no porque los demás lo estén a haciendo porque la sociedad lo diga o porque tu mejor amiga lo hace o porque tú veas que la súper mega coach, súper fit de Instagram lo hace y tú lo hagas y te vaya a funcionar, o sea, siempre que lo hagas por y para ti y no por la aceptación de los demás y no porque los demás lo estén haciendo o porque esté de moda. Justo eso, o sea, siento que en Instagram es de que que si la dieta para bajar no sé cuántos kilos, si haces esto, vas a bajar. Estamos en los retos keto de 21 días que salieron millones en pandemia, yo decía esos retos keto, o sea, mejor ponte a hacer ejercicio. Sí, sí, todos los días y ya. Sí, dejen de seguir como eso que ven en redes sociales porque eso tampoco les va a funcionar. O sea, siempre tienen que hacer algo de acorde a su cuerpo, a sus medidas, géneros, hormonas, o sea. Sí, exacto. Y más nosotros las mujeres. O sea, yo, por ejemplo, con un experto que en algún momento nos vamos a traer, espero aquí al podcast. Él comparte mucho como esta parte de bienestar y es cinco veces recortines y sabe muchísimo como de este biohacking humano. Y él habla mucho sobre... el ayuno o el ayuno intermitente y el ayuno profundo. Cuando yo empecé a recibir esta información, yo decía yo quiero hacer ayuno profundo, me urge hacer ayuno profundo porque así voy a bajar todos los kilos que tengo de más y entonces voy a hacer muchísimo ejercicio y me voy a poner perfecta así del cuerpo que yo siempre he querido. Y me dijo, ¿sabes qué? Tú no puedes para empezar porque tú tienes un tema hormonal complicado. En ese tiempo cuando lo empecé a hacer, yo tenía un pólipo y entonces me dijo, si tú haces eso, o sea, te vas a ir a dar al hospital. No lo puedes hacer, no puedes hacer ayuno profundo. Y ustedes como mujeres es todo un proceso y es un proceso más difícil que hagan un ayuno profundo si no lo hacen con alguien que las está acompañando porque su tema hormonal, su tema del organismo, su tema no sé qué, no sé qué, no sé qué entonces no lo puedes hacer, yo te puedo ayudar lo puedes hacer, creo que lo hice de 32 horas, pero no más de eso porque yo ya estaba así en la hora 31 estaba a punto de desmayarme pero porque el cuerpo de la mujer empieza a reaccionar de diferente forma, el de los hombres puede ser mucho más dócil a este ayuno profundo, pero también que todo lo que hagas o no vayas a hacer lo hagas súper informado de forma inteligente súper consciente y otra vez vuelvo a lo mismo y lo repetiré cien veces que lo hagas por ti y no porque era el famoso este que hay uno intermitente que todo el mundo hacía si no te funciona pues no lo hagas encontrarás otra cosa que sí te funcione pero sí que lo hagas súper informado y lo más importante de nosotras como mujeres que lo hagas acompañada de alguien de un experto que te esté guiando y acompañando todo el tiempo para que justo no te pase algo o sea peor de lo que que ya tenías por seguir modas o por creer que ya con eso vas a lograr cosas mágicas nada es de la noche en la mañana o sea tú dices ya vas haciendo ejercicio desde hace no sé cuántos años y haces ejercicio todos los días como 10 veces y no es y aún así dices ¿no? que tu cuerpo y que no sé qué y que la lonjita y así o sea es un trabajo que nunca vas a terminar de hacer y que sepas que no es de la noche en la mañana y que es un proceso y que no vas a ver cambios en una semana o sea es imposible tienes que ser constante en tu diálogo positivo, tu diálogo interno positivo, en hacer ejercicio, en tener buenos hábitos, en tener este acompañamiento, la suma de todo, ajá. Y justo, o sea, no solo es como la chambita física de come bien, haz ejercicio, es la parte mental, o sea, creo que cuando empiezas a aceptar más a tu cuerpo, a tener mejor relación y así, hasta empieza a fluir como que todo muchísimo más, creo que, o sea, aparte de lo físico, creo que la chamba real es la mental, porque creo que eso es lo que nos cuesta muchísimo más el aceptarnos, el hacerlo justo como decía, desde el amor y así. Y pues que wey, o sea, de verdad tu cuerpo no determina tu valor como persona. O sea, justo lo que decías, o sea, va mucho más en qué tipo de persona eres, cómo te relacionas, qué le dejas a la gente que te rodea, tu inteligencia, las pláticas que tengas, o sea. Yo creo que, o sea, hasta esta pregunta, cuando estés como en este punto de que te veas en el espejo y digas, híjole, se me ve la lonja, se me ve la panza, lo que sea, vea, pregúntate como, a ver, si yo me muero ahorita en una hora, ¿de qué se van a acordar los demás? ¿Qué es lo que yo voy a dejar en este mundo si yo me muero ahorita en una hora o mañana? ¿Cómo me veo? ¿Cómo se veía mi cabello? ¿El que si tenía la lonja o no? ¿El que si pesaba 60 o 50 kilos? Por supuesto que no, se van a acordar en lo que les dejaste a ellos, en lo que les pudiste compartir, en quién eres, en qué los ayudaste, en qué les pudiste servir, en lo que tú te compartías desde el corazón y no desde cómo te veías. Eso a mí me ha ayudado un poco como también a pensar de que a ver, que no te importes al final si te vas, se van a acordar más de lo que compartiste con ellos que de cómo te veías o cuánto pesabas. Y siento que es como mucho de moda, ¿sabes? O sea, si lo vemos como en una línea del tiempo así de la historia pues años así millones de años, una mujer gordita era así de que lo más bello del mundo. Años atrás era de que muchas boobs y muchas de que pompis, pero de que
SPEAKER_01cinturita
SPEAKER_00y ahorita es ser un palo o sea no boobs no pompas de que ser así súper flaca para ser súper modelo y sabes no y eso con todo respeto y aquí respetamos cuerpos y colores y todo pero yo sí creo que es muy difícil que tengas un cuerpo así de flaquito que esté sano o sea yo creo que no no se puede o sea tiene que ser mucho de genética siento o sea para que esté sano sí pero justo o sea veo a muchas amigas mujeres y todo que están tan frustradas por no ser ese palo que a ver o sea también todos los cuerpos son súper diferentes o sea si tú eres como de complexión justo como más curvy así no puedes esperarte ese palo porque así no es tu cuerpo entonces siento que eso te mete también muchísimo a temas de no voy a comer temas alimenticios o sea y temas ya como que mucho más profundos igual a ver si tú estás como en un proceso así que sientes que tienes como algún TSA sí te diría o sea hablar con un psicólogo creo que es lo mejor también en pedir ayuda que no te dé pena o sea creo que muchas pasan por esto y creo que ir con un psicólogo también te puede salvar la vida porque qué horror estar pues en batalla constante con lo que comas con él cómo te ves con no sé creo que sí son temas muy ahorita que dijiste lo de los desórdenes alimenticios la verdad es que o sea nosotros otra vez respetamos mucho la experiencia o lo que sea que estés viviendo en este momento o si ya lo viviste o si conoces a alguien que lo esté viviendo lo respetamos 100% pero sí poder normalizarlo y que al final por eso es este capítulo que tú tengas como, a ver, si no tienes las herramientas y si no eres psicóloga y si tienes a alguien que a lo mejor lo está viviendo que le digas, oye, yo te acompaño, o sea, vamos vamos a buscar a alguien que te ayude no sé quién, pero debe haber psicólogo o nutriólogo, alguien que te ayude o que tú solita, si te da tanta pena decirlo, que tú solita digas, oye ya lo escuché, ya lo vi tengo estas alarmas, tengo esto que ya me está diciendo que necesito ayuda da ese paso, o sea, no necesitas que no y te lo diga sé súper valiente y no tiene nada de malo porque te aseguro que no eres la única que lo está viviendo ni que lo va a vivir ni que lo ha vivido y que tú puedas solita como dar ese paso de decir voy a ser valiente para después yo poder ayudar a alguien más a ser valiente si es que estás pasando por esto claro 100% y bueno a ver ya para cerrar yo lo único que también te quiero dejar es que cuides mucho el contenido que consumes no solamente en redes sociales sino en películas en series ya me acuerdo que cuando yo estaba súper de moda la famosísima Gossip Girl, que hoy sigo viendo porque me encanta y es mi guilty pleasure. Sí, es buenísima. La verdad sí, pero te están enseñando tal cual una vida de unos adolescentes que al final si la ves a tu edad, a los 15, 16, 17, hay muchas cosas que sí te empiezas a creer que es lo correcto o que es la forma en la que debes de vivir o que es la forma en la que te debes de ver y sí creo que mucho lo que ves allá afuera siempre es lo que inconscientemente se te queda y lo que de verdad El del de repente como que se te presenta o te encuentras intentando replicarlo o hacerlo igual. Ahorita, por ejemplo, también la... No me gustaría decir nombres, pero es súper famosa, no creo que nunca escuché esto. O sea, tipo esta Ariana Grande. O sea, estaba súper bonita, tenía el cabello súper lindo, tenía un súper cuerpo y todo. Y cayó tanto en esta nueva... Ajá, porque aparte ya habíamos pasado por esta moda. Estaba como súper de moda antes, luego ya como que los cuerpos ya de... los tamaños peores, un cuerpo normal todo era como la moda y ahorita está regresando de nuevo el ser súper súper súper flaca y también creo que el cuidar eso que vemos todos los días y lo que consumimos todos los días es súper importante para que empieces a cambiar si es que quieres cambiar en esta área de tu vida, ese diálogo interno y el cómo te ves y en lo que tú aspiras hacer y verte porque si sigues viendo eso que hay allá afuera que al final mucho de eso tampoco es real porque también otro ejemplo, por ejemplo no sé, Belinda. O sea, antes era bonita, pero se transformó a un ser humano completamente diferente y eso, hermana, no es real, hermano, no es real. O sea, se operó de todo y qué padre, qué bueno, muchos quisiéramos operarnos también, a lo mejor muchas cosas, no digo que esté mal, no estoy juzgando, solo estoy diciendo, date cuenta que ella tuvo la fortuna de tener como ese presupuesto para operarse absolutamente todo y para tener ese cuerpo perfecto que nos enseña todos los días. Y para tú llegar a eso, pues a lo mejor A lo mejor también te tendrías que operar, a lo mejor yo también, a lo mejor tú. Pero que tú te des cuenta, uno, si sí quieres eso, si sí quieres verte como ellas se ven, si estás dispuesta a pagar el precio y el proceso que ellas llevaron para verse como se ven ahorita. Que tampoco es sano. Y eso, lo único que te quiero que te quedes de este comentario es que te des cuenta que nada de eso es real. Tuvieron que pasar por millones de cirugías y operaciones para verse como se ven ahorita. Entonces tampoco te puedes comparar con algo... que no es real de cierta forma. Natural, sí. Natural, ándale, esa es la palabra correcta. No te puedes comparar con algo que no es natural y que no estés buscando esa perfección si a ti no te hace feliz. Sí, o sea, justo siento que, o sea, lo podemos ver cañón con todas las actrices de ahorita, justo, o sea, que dices de que Ariana Grande, o sea, genuinamente, ok, llegó a ese estado de ser súper flaquita, pero, o sea, perdió su chispa, perdió, hasta siento que su color, ¿sabes? Sí, sí se ve así como toda. Siento que, o sea, también no se ve ella tan bien llegar a esos puntos, ¿sabes? Pero deja tú que se vea bien. O sea, creo que vuelvo a lo mismo. No es como que nosotros digamos se ve bien o se ve mal porque no. O sea, aquí el punto no es juzgar ni señalar. Lo que digo es creo muy lo profundo que eso no es sano. Que es lo que nos están enseñando a nosotros que es sano cuando no es algo real. Porque a ver, siento que también hay cuerpos que son súper delgados que dicen no puedo subir, no puedo subir, no puedo subir. Entonces justo no es la parte de cómo se vea tu cuerpo, sino el qué tan sano lo estás tratando. O sea, sí. Si tienes problemas alimenticios, si no, si estás comiendo, si no, si... O sea, no sé. Siento que todos los hábitos. Y la meta es estar sano, no estar como se ven los modelos o modelos de Instagram, ¿sabes? Bueno, ahora sí ya casi para concluir, yo quiero dejar de nuevo este comentario que es que tú hagas la chamba de hacer sentir bien a los que están alrededor de si tú ves a una chavita que a lo mejor le cuesta que a lo mejor tiene inseguridades te puedes acercar con ella y desde el amor y desde la humildad hacerla sentir bien e intentar ayudarla o darle como ese buen comentario genuino de oye te ves súper bien o sea me encanta como se te ve la blusa me encanta como se te ve el cabello me encantan tus brazos wow o sea un buen comentario siempre puede hacer la gran diferencia en una persona en quien sea o sea no necesariamente que tenga sobrepeso o no tenga o se vea bien o se vea mal sino en gente general, que seamos estos buenos seres humanos, por favor, y que dejemos de normalizar el estarnos juzgando todo el tiempo, el estar hablando mal de los demás, o el estar hablando a las espaldas de otras mujeres, de que, oye, te ves súper bien, y darte la vuelta y decir, claro que no, se ve horrible, o sea, siento que eso también está súper normalizado, y por favor, tenemos que aprender a ser mejores seres humanos. Y mientras tú estés criticando, ya sea con tu amiga, con, o sea, aunque sea una persona que le tengas muchísima confianza, el hecho de decirle de que, wey, como que se le ve horrible, no sé qué. Ya cuando tú te pongas algo, o sea, tú solita ya vas a estar de que, puta, es que si no, mi amiga hubiera dicho que, güey, ya no se me ve tan bien. Entonces, güey. Sí, exacto. Mi mamá siempre dice, o sea, si no tienes nada bueno que decir, mejor quédate callado, güey. No tienes nada bueno que decir, cállate, cállate. Porque de verdad, o sea, puede ser toda la diferencia. O sea, me acuerdo que una vez en el antro, un chavo, porque yo también tengo issues con mi boca porque la tengo chueca y porque el estrés es me hace que se me haya recorrido la mandíbula y un show tengo, ¿no? Entonces, una vez un chavo me dijo, oye, es que me gusta mucho tu sonrisa. Yo me quedé que, órale, y yo siempre he estado peleada con mi sonrisa porque tengo los dientes muy largos y porque se me ve como bastante la encía cuando sonrío. Entonces, que el chavo llegara y me decía, oye, es que me encanta tu sonrisa. O sea, ese comentario es súper tonto y que es de un chavo que hoy ni sé cómo se llama, ni sé quién era, ni dónde vive. Le agradezco mucho ese comentario porque digo, qué padre que yo solita me estoy juzgando, pero qué bonito que llegue una persona súper externa a ti y te diga, oye, se te ve bonita o qué bonita sonrisa o qué no sé qué. O sea, está muy padre que nosotros hagamos ese cambio y ese pequeño gesto puede hacer toda la diferencia, así como los malos comentarios hacen toda la diferencia también de acomplejar más a una persona, de incomodar más a una persona o de generarle una inseguridad que a lo mejor ni siquiera tenía por un mal comentario. Y siento que no solo estás haciendo sentir bien a la otra persona, sino poco a poco te vas a ir sintiendo mejor tú de ay, qué bonito que hice sentir bien a esa persona, de que qué lindo que... O sea, porque siento que a mucha gente le da pena decir las cosas. De que, ay, qué bonito que ya pueda ser como un poco más segura de mí misma y pueda yo también decir como este tipo de cumplidos de así. Y parte de eso que estábamos hablando, ponte lo que quieras. O sea, si te quieres poner esa faldita, si te quieres poner ese vestido, póntelo. O sea, siento que justo ahorita que les decía que es que no me gusta ponerme falditas de así. Últimamente me han puesto de que shorts, falditas, vestiditos. Y no saben lo bonita que me siento poniéndomelo, ¿saben? Entonces, sí. Siendo que cuando te lo pones con seguridad y te paras derechita y bonita y así, o sea, cambia totalmente la diferencia. Siendo que la seguridad con la que caminas, con la que estás, con la que convives, eso, eso sí te hace súper atractiva. Ajá, exacto. Súper atractiva, o sea, atraes a la gente porque la gente siente esta seguridad de que, ay, mira, o sea, esa niña, o sea, guau, la transmite. Entonces, no tanto es el cómo te ves, sino el... La energía. La energía. energía, sí, porque eso sí se ve y se siente y se transmite cañón. Porque si tú llegas toda así, de que incómoda con la faldita y la... Sí, o sea, la gente... Le va a notar más. Tú ponte lo que se te dé la gana, ponte lo que te haga sentir bonita, lo que te haga sentir... Sí, tú. Y que te valga... y se te ve la estría, lo que sea. Y a ver, creo que esta plática se volvió un poquito muy hacia mujeres, pero también los hombres, los hombres también tienen issues, también tienen incomodidades, también tienen inseguridades y también, o sea, qué padre que también puedas llegar con un chavo y decirle, oye, qué padre se te ve, no sé, la tallera o lo que sea, un buen comentario, porque también ellos sufren esta parte, aunque es a lo mejor un poco menos, pero también porque ellos no lo dicen, no lo hacen tan normal, pero bueno, también, O sea, esto no es de hombres ni mujeres, creo que es de ambos y de todos los que existan. Obvio, yo también tengo amigos que dicen... que ese wey está mamadísimo, está grandísimo y así. O sea, ese wey se inyecta 400 cosas. Es lo mismo, es lo mismo de las mujeres operadas. Los hombres también se inyectan y se meten cosas y también se operan, solo que no es como tan normalizado. Pues bueno, creo que justo para ir cerrando, la seguridad es clave. Deja de ver tu cuerpo por el qué tan valiosa eres o no. O sea, te voy a hacer estas preguntas. ¿Estás trabajando en tu cuerpo porque te amas, porque quieres estar bien? ¿O estás trabajando en tu cuerpo porque quieres quieres sentirte suficiente, quieres sentirte validada por los demás, quieres que la gente te quiera más, entonces sí pregúntate como desde dónde estás trabajando y desde dónde estás como juzgando tu cuerpo. Sí, y esto no tiene nada que ver con que te conformes, o sea, siempre obviamente es buscar tu mejor versión, hacer todo lo que esté en tus manos para llegar a esa versión que tú quieres ser, o sea, no que digas como, ah, ya, así como estoy, pues ya me voy a quedar, pues tampoco se trata de eso, se trata de que actúes, de que hagas la chambita, de que mejores, de que busques tu mejor versión, de que no te conformes, pero siempre por amor y desde el amor hacia ti por ti y ya lo demás y lo que está de afuera viene en consecuencia y listo pues bueno aquí estamos a favor de los buenos seres humanos así que por favor sé un buen ser humano sé una buena ser humana y ábrete a hacer esos buenos comentarios y ábrete a normalizar esto y que por favor disminuyan los malos comentarios y las personas que los malos comentarios sí como bueno ahorita para o sea no sé mi mamá era mucho de que ay pues es que esa bolusita como que se le ve que Que es de que, a ver, ma, o sea, ¿tú qué sabes? O de que, no sé, luego de, ay, oye, te ves muy flaca, o sea, aunque tú sientas que eso es un cumplido, o sea, tú no sabes si esa persona está pasando por una depresión horrible, si está dejando de comer. Ajá, justo. Entonces, tampoco nunca sabes por el proceso que estén pasando. El decirle que, ay, oye, estás más flaca, te ves bien, es de que, güey, pues me veía mal antes, o qué pedo, ¿sabes? Exacto. No sabía que antes estaba... Sí, entonces creo que solo hay que aprender a omitir como este tipo de comentarios y hablar de cuerpos ajenos. Sí, sí, métete al baño y dilos ahí en voz alta y luego vuelves a salir, o sea, no hay necesidad de decirlos en voz alta. Pues bueno, me gustaría que nos dijeran también, o sea, como en comentarios que empecemos a generar ya una conversación en redes y que nos digas, o sea, también como por lo que tú has pasado, cómo lo has hecho, qué te ha servido a ti, qué no te ha servido y también que lo podamos hablar y que ya se haga como este diálogo de que nos demos cuenta de que nos somos los únicos que nos sentimos así y que pues hagamos como esto más humano e interactivo, ¿no? Sí. Bueno, nos vemos en el siguiente capítulo, ¿no? El próximo martes. Gracias por escucharnos.
UNKNOWNBye. Bye.