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Resumen - El cuerpo humano

Val Muñoz de Bustillo Sanz

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Diego

Resumen de el libro"El cuerpo humano". O lamata hoy vamos con él. Resumen del libro maravilloso de Bill Bryson llamado el cuerpo humano. Capítulo 1 Cómo construir un cuerpo humano una curiosidad genial con la que empieza el libro. El cuervo humano podría fabricarse con materiales de ferretería por apenas unos euros. Resulta que necesitamos al menos 59 elementos para crear una persona. Seis de ellos que son el oxígeno, el hidrógeno, el carbono, el nitrógeno, el calcio y el fósforo constituyen la mayor parte de nuestro cuerpo. El resto aparecen en dosis minúsculas, aunque, por supuesto, necesarias un pellizco de selenio, unas motas de cromo o incluso unas trazas de cadmio. El camio por si no lo sabías, es un tóxico que llega a nosotros a través de las plantas. El componente estrella es el oxígeno que supone más de la mitad de nuestro peso al hidrógeno. Se convierte en agua la sustancia que nos da densidad y peso. Como suele decirse, estamos principalmente compuestos de agua. El carbono, el segundo en peso, es bastante caro de conseguir en su forma más pura, Lo que hace si uno quisiera construir un ser humano, que el presupuesto superase los miles de euros, pero no nos engañemos. Aunque reuniéramos todos los materiales necesarios y contratáramos a los mejores ingenieros, no lograríamos crear ni una sola célula. Lo asombroso es que de esta colección de átomos inertes surja un organismo que parpadea 14,000 veces al día, que fabrica 1,000,000 de glóbulos rojos cada segundo y que mantiene en marcha más de 37,000,000 con b de células en sincronía más o menos perfecta. En cada célula se esconden dos metros de ADN enrollado con una perfección inaudita. El ADN es el manual de instrucciones que consigue que todos estos átomos inertes cobren vida, algo que, por cierto, lleva ocurriendo desde hace más de 3000 millones de años. No te parece extraordinario que durante todo ese tiempo, cada uno de nuestros antepasados consiguió reproducirse antes de desaparecer. Visto así, nuestro linaje es una cadena ininterrumpida de éxitos. De ahí nuestra perfección. Bueno, quizá no seamos tan perfectos. Tenemos mus del juicio que no caben en la mandíbula. Tenemos caderas estrechas que complican el parto a la mujer espaldas proclives al dolor, a diferencia del pez cebra que puede regenerar su corazón, nosotros carecemos de la capacidad de reparación. Incluso dejamos de producir vitamina c por una enzima que se perdió en el camino evolutivo. Nuestro cuerpo es un paño de millones de años de ajustes improvisados. Convienen olvidar lo improbable que resulta nuestra mera existencia. Somos una máquina que trabaje sin descanso durante décadas flexible, adaptable, capaz de reir, capaz de recordar una melodía de enamorarse o de emocionarse con una puesta de sol y todo ello a partir de átomos que no tienen ni una chispa de conciencia propia. Capítulo 2 El exterior: la piel y el pelo

La piel es nuestro mayor órgano y el más versátil mantiene dentro lo que debe quedarse dentro y deja fuera lo que podría dañarnos nos da forma, regula nuestra temperatura, produce pigmentos que nos protegen del sol y además nos permite sentir el mundo. Cuando pasamos calor, sentimos frío. Notamos el roce de una mano, el dolor de un corte, todo ello pasa por nuestra piel. Formalmente se la conoce como sistema cutáneo y ocupa más o menos unos dos metros cuadrados. En total pesa entre cuatro y siete kilos en los párpados. Su grosor es de apenas cero como mac dos milímetros, mientras que en las palmas de las manos y los pies puede llegar a ser 20 veces más gruesa. Y a diferencia de otros órganos, casi nunca falla la capa exterior. La epidermis está compuesta íntegramente por células muertas. Perdemos unos 25,000 copos microscópicos de piel por minuto. Eso es una barbarie más. Más de 1,000,000 cada hora. seguramente habrás excusado alguna vez eso de que nuestra casa es principalmente piel? Bueno, pues sí, efectivamente. Bajo esa fina capa de epidermis. Encontramos la dermis, que es un jardín de vasos sanguíneos, terminaciones nerviosas, glándulas de sudor y de cebo, y las raíces de los folículos pilosos de ella brota el pelo que está hecho de la misma queratina que la piel. Cada uno de nosotros albergan millones de poros que transpiran continuamente para mantenernos frescos. El sudor y el sebo se mezclan para formar una película grasienta que nos protege y lúbrica nuestra piel y además, mantiene alejados a muchos microbios. Cuando un poro se obstruye, aparecen los molestos granos, una prueba de que el sistema no es perfecto. Además de protegernos. La piel es también un órgano de comunicación. Millones de receptores diminutos traducen lo que sucede ahí fuera en sensaciones. Los llamados corpúsculos de meisner detectan un roce leve, los de ruffini, el calor, los de paccini, la vibración. Gracias a estos receptores, Podemos disfrutar de un masaje o soltar un plato que está demasiado caliente. Pero no te olvides, es el cerebro quien en última instancia interpreta cómo nos sentimos Por eso el mismo roce puede sentirse como algo sensual o como una agresión, dependiendo del contexto en el que estemos. En Latitude es donde el sol pega fuerte. El cuerpo produce más melanina, que es un pigmento que provoca que la piel se oscurezca. Esto nos ayuda a protegernos del sol. Nos ayuda a proteger el ADN de las células de la piel por contra. En latitud es frías, como en noruega, por ejemplo, con menos luz, la piel se aclara para dejar pasar la poca radiación solar que lo que haces ayudarnos á fabricar vitamina d. Ahí tienes otra maravilla del cuerpo humano. La piel ha evolucionado para encontrar un equilibrio entre la protección y la creación de vitamina. Por su parte. El pelo es una curiosa extensión de la piel. Brota de los folículos que tapizan casi todo el cuerpo y crece de manera cíclica. Cada pelo vive unos tres años en la cabeza y apenas unas semanas en las cejas. Su color proviene del mismo pigmento que tiñe la piel, la melanina que con la edad se agota y deja paso a las temidas canas. El pelo no es otra cosa que una fibra muerta que nos AIS isla del frío, nos protege del sol y también nos da ese aspecto único que ayuda que los demás nos reconozcan.

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Capítulo 3 El yo microbiano Como ya vimos extensamente en el libro, yo contengo multitudes dentro y sobre nosotros. Vive un gran número de organismos diminutos. Son las bacterias, los hongos, los virus y las arqueas que son las que forman el llamado microbio. Estos diminutos serrees nos ayudan a digerir a fabricar vitaminas, a mantener el equilibrio químico y también a defendernos de muchas enfermedades. En realidad somos una comunidad biológica más que un individuo aislado. En palabras de la bióloga Lin margulis. Somos un ol viote fij. Esta palabra tan redonda oliente durante mucho tiempo se pensó que teníamos veces más células bacterianas que humanas. Pero los estudios recientes lo desmienten. El número es más o menos el mismo. En realidad no es tan importante la cantidad como la diversidad de bichos que tenemos. Cada persona alberga miles de especies diferentes y el conjunto de genes microbianos de todos esos seres supera en millones a los nuestros. Cada zona del cuerpo tiene su propia fauna, la nariz, la boca, la piel, los in destinos. Incluso los párpados son hábitats ecosistemas distintos con comunidades especializadas. En el intestino es donde se concentra la mayor parte de esta fauna. Allí viven decenas de miles de especies que nos ayudan a extraer energía de los alimentos y también producen sustancias esenciales. por ejemplo, la vitamina b o el ácido fólico. Algunas bacterias intestinales también influyen en el estado de ánimo. Porque fabrican compuestos como la serotonina que actúan sobre el sistema nervioso. Cuerpo y sus microbios están mucho más conectados de lo que parece. Una de las características que hacen tan resistentes a los microbios es que se adaptan extraordinariamente rápido. Pueden intercambiar genes entre sí y mutar en cuestión de horas. la écol, que es una bacteria muy común que seguramente te suene, nos provoca problemas digestivos. Por eso nos suena, pues este bich puede producir más generaciones en tres días que los humanos en toda su historia. Por eso surgen con tanta facilidad variante resistentes a los antibióticos. Afortunadamente, la mayoría de microorganismos no son un problema para nosotros. De los más de 1,000,000 de microbios conocidos, sólo unos 1400 causan enfermedades humanas. Los demás viven en un equilibrio pacífico con nosotros, pero cuando ese equilibrio se rompe, es decir, cuando ocurre la disbiosis de esto hablamos en yo que tengo multitudes, bien sea por una infección o por una dieta pobre o también muy común por el tratamiento con antibióticos es cuando aparecen los problemas. Qué clase de problemas? Bueno, pues los conoces bien, diarreas, alergias, inflamación e incluso cambios en el metabolismo. recuperar esa estabilidad cuando se ha perdido es uno de los retos de la medicina moderna. Algo que me resultó muy curioso cuando leí yo con, tengo multitudes, es lo único que es el microbio de cada uno de nosotros. Podríamos decir que es como una huella digital. Compartimos pocas especies de bichi, incluso con quienes vivimos. Es curioso que cuando besamos, por ejemplo, intercambiamos millones de bacterias, pero en pocas horas, cada cuerpo recupera su perfil original. Vamos como si fuese una especie de limpieza étnica de bichi y poco más te cuento. Espero que todo lo que te he contado cambie la forma de entender tu cuerpo. El cuerpo humano no es un ente independiente, sino una alianza de células y microbios que colaboran para mantener la vida. Capítulo 4 El cerebro Dedicamos todo un libro al cerebro en la biblioteca. Así que no me voy a extender demasiado en este capítulo dentro del cráneo en apenas kilo y medio de masa blanda, se concentra todo lo que somos, es decir, nuestras memorias, el lenguaje, las emociones que sentimos, nuestra identidad. El cerebro es con diferencia el órgano más complejo que se conoce. Está compuesto entre un cinco y un por percent de agua, y el resto es grasa y proteínas. A pesar de la simplicidad de los materiales que lo conforman, consigue producir filosofía matemáticas y también obras de arte. Su aspecto es engañoso porque parece frágil. Es como un blandy blue. Este motivo, está protegido por el cráneo y no tiene receptores de dolor. En las últimas décadas, hemos aprendido mucho sobre el cerebro. Quizás lo más asombroso es que todo lo que experimentamos, desde que nacemos hasta que morimos, son impulsos eléctricos que el cerebro traduce en experiencias a partir de simples señales. Crea una realidad completa. Funciona con una eficiencia sorprendente y aun así consume alrededor del percent de la energía del cuerpo. Usa unas cuatrocientas calorías diarias, lo mismo que un puñado grande de frutos secos. Y pensé a lo que puede aparecer. Gasta lo mismo cuando pensamos justamente que cuando nos relajamos en el sofá, eso es porque el cerebro se encarga de muchas cosas, además de pensarse justamente Y de hecho esto, hay gente que no lo hace. Casi nunca. Esas cuatrocientas calorías también se queman para coordinar los movimientos para percibir estímulos externos, mantener el corazón funcionando y también los pulmones respirando. Vamos que sin el cerebro no somos absolutamente nada. Durante años, se pensó que el cerebro tenía 100,000 millones de neuronas, pero hoy somos un poco más precisos y sabemos que tiene 86,000,000 aproximadamente. Cada neurona puede conectarse con miles de otras mediante las llamadas sinapsis. De esta manera, forman una red de billones de enlaces en un solo centímetro cúbico. Hay tantas conexiones como estrellas en la vía láctea, esa red tupida de células más allá del número total de células es lo que realmente explica nuestra inteligencia. Cómo hemos organizado el cerebro? Bien, lo dividimos en tres grandes regiones. La más extensa es el tele encéfalo, que es la sede del pensamiento consciente. Se parte en dos hemisferios unidos por el cuerpo calloso. es curioso, como el hemisferio izquierdo controla la parte derecha del cuerpo y viceversa. Asimismo, cada hemisferio se organiza en cuatro lóbulos, el frontal, que es el que gestiona la planificación, el control emocional y la toma de decisiones. El Parietal, que es el que interpreta las sensaciones del tacto y la temperatura, el temporal, que es el que procesa los sonidos y parte de la memoria. Y, por último, el occipital, que es el el encargado de la visión. Debajo de todo esto está el cerebelo, que es mucho más pequeño, pero que tiene más de la mitad de las neuronas del cerebro. Este se encarga del equilibrio y de la coordinación de los movimientos. Y en la base, el tronco encefálico regula las funciones automáticas, la respiración, el sueño, el remo cardíaco, su daño equivale la práctica a la muerte cerebral. Además, también hay otras pequeñas. Es estructuras que seguro que te suenan, que son claves. El hipocampo, que es el que ida la memoria, la amígdala que gestiona las emociones, el hipotálamo que regula el hambre, el sueño y la temperatura, y el tálamo que actúa como estación de paso para la información sensorial. A pesar de su complejidad, las partes del cerebro humano no son muy diferentes delante de un ratón o de un perro. Lo que lo distingue es el modo en que estas partes se conectan y se comunican pensar, hablar, recordar o imaginar. No dependen de tener un órgano diferente, sino de usar el mismo órgano parecido de un modo único. Podríamos decir que casi mágico. Capítulo 5. La cabeza. Durante siglos, la cabeza generaba mucha curiosidad. Nadie entendía bien qué ocurría dentro de este envoltorio que aloja el cerebro intuían que la forma de la cabeza se relacionaba con la mente o el carácter en el siglo XIX. Esta curiosidad se transformó en una pura obsesión. Europa vivió una auténtica fiebre por medir y clasificar cráneos. Se creía que el tamaño y las protuberancias del cráneo podían revelar la inteligencia o la moral de una persona. Hoy nos parece absurdo, pero durante décadas la frenología y la cría se consideraban ciencias bien respetables. Barn Davis, un médico inglés llegó a reunir la mayor colección de cráneos del mundo, convencido de que las diferencias raciales y sociales quedaban grabadas en los huesos. Robaba, tumbas traficaba con restos estudios llenos de conclusiones racistas que entonces les parecían perfectamente razonables. A falta de un conocimiento del cerebro, se buscaba en la anatomía Una respuesta a los comportamientos humanos. Mientras tanto, la ciencia seguía avanzando en Francia, el anatomista Pierre Paul broca hizo un descubrimiento decisivo estudiando el cerebro de un hombre que solo podía pronunciar la sílaba tan localizó la zona del lóbulo frontal responsable del habla. Ese hallazgo inauguró la neurología moderna por primera vez, se vinculaba una función concreta con una región específica del cerebro todavía hoy, esa zona se llama área de broca. Sin embargo, el propio broca cayó en las trampas de su época. Estaba convencido de que las mujeres y los hombres de piel oscura tenían cerebros más pequeños y menos desarrollados. Una idea que sostenía, midiendo y descartando los resultados que no coincidían con sus prejuicios. Este broca. La fascinación por los cráneos venía de antiguo, pero alcanzó un punto grotesco. Durante sus años se creía que se podía medir la moral, el talento o incluso la honestidad, observando la forma de la cabeza. La frenología afirmaba que los bultos del cráneo correspondían con las facultades mentales, aunque sus métodos eran de todo menos científicos, influyeron durante décadas en la educación, la criminología y la política. La idea de que la mente podía verse físicamente, sedujo a toda una generación. La ciencia tardó varios siglos en comprender que los rasgos del carácter y la inteligencia no guardaban relación con el tamaño, la forma del cráneo, sino con la organización del cerebro. De hecho, un cerebro más grande no implica necesariamente más inteligencia. No obstante, el cerebro humano no es el mayor ni el más denso del reino animal, pero su estructura y la forma en la que sus partes se comunican lo hacen único. Capítulo 6. La boca y la garganta La boca es un orificio tan familiar que solemos olvidar lo arriesgado que resulta usarla espacio estrecho compartido por dos sistemas vitales, el digestivo y el respiratorio. Por ese mismo canal, pasa el aire que respiramos y la comida que ingerimos. Y basta un pequeño error para que lo que debería ir al estómago acabe la traquea. Ningún otro mamífero está tan predispuesto al atragantado como nosotros. Como casi todo esa vulnerabilidad tiene su origen en la evolución. Cuando el ser humano adoptó la postura erguida, el cuello se alargó y la laringe descendió. Ese cambio hizo posible el habla articulada, pero también redujo la separación entre el tubo digestivo y el respiratorio. Tragar algo que hacemos unas 2000 veces al día es un proceso complejo que involucra alrededor de 50 músculos. El cerebro coordina cada movimiento para que la lengua impulse el alimento. La EP epiglotis cierre la vía respiratoria y la comida va ya por el camino correcto. La sincronía es tan precisa que podemos comer, respirar, hablar y reír sin pensarlo ni un momento. Aun así, el atragantado sigue siendo una causa muy frecuente de mortalidad. La boca también es un laboratorio químico y un centro sensorial. La lengua está cubierta de papilas gustativas que utiliza para distinguir el dulce, el salado, el amargo, el ácido y el menos conocido. Um, mami. Pero el gusto real depende tanto del olfato como del sabor. Como habrás percibido, cuando estás congestionado, la nariz la tiene tapada y la comida pierde sus matices. La diferencia entre dos alimentos salados procede del olfato, no de la lengua, es decir, si olfato la diferencia de sabor entre el ladoo de vainilla y el hadado de fresa es prácticamente imperceptible. En la boca. También encontramos a las glándulas saliva que producen alrededor de un litro de saliva al día. La saliva está formada por una mezcla de agua, principalmente encimas y minerales. Todo esto mantiene la boca húmeda, protege los dientes, inicia la digestión y neutraliza las bacterias nocivas, no a todas, pero a una parte. Algo que no todo el mundo sabe es que la saliva contiene a mi lasa. La mi lasa es una encima que descompone los carbohidratos, de modo que la digestión empieza antes de que la comida llegue al estómago. En la parte posterior de la garganta, viven las amígdalas y las menos conocidas a denoys, una especie de porteros sistema inmunitario. estas glándulas son los primeros en examinar lo que entra por la boca o la nariz y dar una señal de alarma si procede cuando ven algo sospechoso. Ambas forman parte de él llamado anillo de wal deer, un cinturón de tejido linfático que vigila la la entrada del cuerpo por donde pasan el aire y la comida en la infancia. Este cinturón trabaja sin descanso. Por eso se inflaman con frecuencia. Con los años se encogen y dejan el trabajo a otros defensores del organismo. Al parecer no son indispensables para vivir y si se eliminan el sistema inmunitario se organiza sin problema a lo largo de la historia, la boca ha sido también una fuente de problemas inagotable. Las infecciones dentales eran comunes y a menudo mortales antes de la llegada de los antibióticos. Si recuerdas y lo leíste. Ger Damon nos contaba en armas gérmenes y acero que la revolución agrícola fue el inicio de una peor salud mental, porque en ese momento aumentó radicalmente el consumo de cereales. muchos de los problemas dentales provocan un daño en el esmalte. El esmalte es una sustancia que es durísima la más dura del cuerpo. Pero aunque resiste casi cualquier cosa, una vez que se daña, no se regenera. Cuando esta noche testes levantó los dientes y pasándote el hilo. recuerda que la higiene bucal es uno de los avances más importantes en salud pública. Hoy la vamos por hecha, pero no siempre fue así. Como ves, la boca y la garganta son un sistema sorprendentemente sofisticado que nos sirve para hablar, para respirar, Saborear los alimentos tragar y también para defendernos de las infecciones. Capítulo 7. El corazón y la sangre El corazón es un órgano pequeño de unos 300 gramos, pero su trabajo es incesante. Late unas 100,000 veces y bombea más de 6,000 litros de sangre al día. A lo largo de una vida, es esfuerzo. Equivale a levantar una tonelada a más de 200 kilómetros de altura. A pesar de ello, rara vez falla antes de los 60. Su función es simple pero esencial. Mantiene la sangre movimiento durante todo el tiempo. Cada contracción impulsa el fluido a través de un sistema de más de 95,000 kilómetros de vasos sanguíneos. El corazón está dividido en cuatro cavidades, dos aurículas y dos ventrículos. Se trata de dos bombas sincronizadas. Una envía la sangre a los pulmones para oxigen, mientras que la otra la distribuye por el resto del cuerpo. Curiosamente, la sangre que pasa por el interior del corazón no nutre al propio corazón. En cambio, este recibe oxígeno a través de las arterias coronarias. De ahí viene parte de su vulnerabilidad. Si esas arterias se bloquean, el músculo morirá por falta de oxígeno o dicho de otro modo, sufrirá el famoso infarto. El ritmo del corazón va así. Cada latido tiene dos fases las sto. Cuando el corazón se contrae y expulsa sangre, la diástole cuando se relaja y se llena de nuevo. La presión que ejercen esas fases es lo que se mide cuando nos toman la atención. una lectura típica de 100 2080 milímetros de mercurio indica la presión máxima y mínima dentro de las arterias. Como, ya sabes, si la tensión se mantiene alta durante muchos años, el corazón debe trabajar en exceso, y esto aumenta el riesgo de infarto y de accidente. Cerebro vascular qué es lo que contiene la sangre que es tan preciado? La sangre está compuesta por glóbulos rojos blancos, plaquetas y plasma cada minuto, recorre el cuerpo entero. Los glóbulos rojos son células. Es clave que transportan el oxígeno gracias a una molécula llamada hemoglobina. El cerebro, pese a su pequeño tamaño, recibe alrededor del 15% del flujo sanguíneo, pero los riñones consumen todavía más cerca del por 100. Cada órgano y cada tejido depende de ese suministro continuo para seguir vivo. El oxígeno es esencial porque permite a las células quemar esos nutrientes como la glucosa y con ello producir energía. El sistema circulatorio trabaja a contrapelo. Mover la sangre por venas y arterias es una lucha constante contra la gravedad. Cuando nos ponemos de pie cerca de un litro de sangre, tiende a acumularse en las piernas, afortunadamente, las válvulas de las venas y la contracción de los músculos evitan que se quede ahí por mucho tiempo. Esta es una de las razones por la que moverse con frecuencia es tan importante porque las piernas ayudan al corazón a bombear la sangre. Capítulo 8. El departamento de química

El cuerpo humano es como un laboratorio químico que trabaja día y noche. Millones de reacciones se producen cada segundo para mantenerlo en marcha, transformar alimentos en energía, regular la temperatura, controlar el crecimiento, el sueño, el apetito, el estado de ánimo y muchas cosas más. Detrás de todo este trajín. Hay pequeñas mensajeras químicas que viajan por la sangre llevando órdenes de un órgano a otro. Estas son las llamadas hormonas, las verdaderas coordinadoras del cuerpo. No hay muchas hormonas, pero su influencia es enorme. se producen en las glándulas endocrina, un conjunto de árganos dispersos, como por ejemplo, el pancreas, la tiroides, las supra renales, los testículos y los ovarios. Estas glándulas vierten sus productos directamente en la sangre. Desde ahí viajan hasta los tejidos donde pueden actuar. Una pequeña cantidad minúscula de estas moléculas puede desencadenar cambios gigantescos. El páncreas es uno de los órganos esenciales. Produce insulina y g glucagon. Dos hormonas que mantienen el nivel de azúcar estable en sangre por su parte. Las glándulas suprarrenales situadas sobre los riñones liberan adrenalina y cortisol cuando el cuerpo necesita energía rápida. La glándula tiroides situada en el cuello, regula la velocidad de todas las reacciones metabólicas y la hipófisis. Una estructura diminuta en la base del cerebro actúa como jefa de orquesta. Es decir, coordina el trabajo del resto de las glándulas mediante sus propias señales químicas. El sistema endocrino funciona con una precisión milimétrica. Cada hormona tiene una misión muy concreta. La insulina, por ejemplo, permite que la glucosa entre las células, la adrenalina prepara el cuerpo para reaccionar ante el peligro. La melaina marca el ritmo del sueño lax menos conocida. Regula el metabolismo, la testosterona, la hormona masculina. Digámoslo así. Y los estrógenos, la femenina. controlan el desarrollo sexual. Y por último, la oxitocin interviene en el parto, la lactancia y los vínculos afectivos. todas las glándulas trabajan al unísono, ajustando constantemente el equilibrio interno. Esa coordinación es tan delicada que un pequeño fallo puede alterar todo el sistema. Un exceso o una carencia hormonal puede afectar al estado de ánimo al metabolismo, al peso al sueño. Por eso el cuerpo dispone de circuitos de control que miden de forma continua las concentraciones y ajustan la producción según sea necesario. Es un sistema de retroalimentación parecido a al de unta. Si hay demasiada hormona, se reduce la emisión. Si falta se estimula su producción. Para mí, lo fascinante de este sistema es que las hormonas no distinguen entre la mente y el cuerpo. Lo que sentimos tiene consecuencias químicas y esas reacciones a su vez, modifican lo que sentimos. El tres, por ejemplo, activa la liberación de cortisol y adrenalina. Pero si esa activación se mantiene durante mucho tiempo, el cuerpo se desgasta y enferma.

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Capítulo 9. En la sala de disección: el esqueleto

Ver un cuerpo sin vida cambia la idea que tenemos de nosotros mismos En la sala de dirección. La anatomía deja de ser un concepto abstracto de líneas suaves y se convierte en carne, hueso y visceral. Lo primero que sorprende es que el cuerpo despojado de piel y color ya no parece una máquina perfecta, sino una construcción improvisada llena de cables, tubos y tejidos blandos. Pese a esta visión, ese más hijo de órganos funciona con precisión milimétrica cuando estamos vivos. El esqueleto es el andamiaje que lo sostiene todo está formado por 206 huesos que proporcionan soporte al resto del cuerpo de pequeño. Yo pensaba que los huesos eran piezas inertes, pero nada más lejos de la realidad. Son tejidos vivos y muy vivos. Cada hueso está lleno de vasos sanguíneos y de médula ósea. En ella se producen los glóbulos rojos en un adulto. Esa médula fabrica millones de células sanguíneas cada segundo. Los huesos, además de servirnos como soporte, también son depósitos de calcio y de fósforo. Cuando el cuerpo necesita calcio, el esqueleto lo libera y cuando sobra lo almacena a lo largo de la vida, el sistema óseo se renueva sin parar Cada siete o 10 años, renovamos prácticamente todo nuestro esqueleto en la parte de las articulaciones. Los huesos están cubiertos de cartílago, un material muy muy elástico más resbaladizo que el hielo. Permite que los estremos de los huesos selice deslizen sin fricción. Lo malo es que el cartílago no se regenera bien. Dicho desgaste está detrás de muchas limitaciones y dolores que asociamos a la edad y explica por qué acaban haciéndose tantos reemplazos de cadera. Los huesos están unidos por ligamento y el movimiento lo producen los músculos al tirar de ellos. La disposición de tendones y articulaciones es un ejemplo magnífico de diseño evolutivo. Cada movimiento complejo, como cerrar una mano o girar el cuello, es el resultado de una coordinación perfecta entre docenas de piezas. La muñeca, por ejemplo, concentra nervios, vasos, tendones en un espacio mínimo así conserva una movilidad impresionante. Los huesos también nos revelan el pasado de los muertos. Nos permiten conocer la edad a la que murió una persona, algunos elementos de su dieta y también enfermedades que sufrió. Los huesos muestran si una persona era fuerte, si sufrió carencias en su infancia o si cargó peso de forma repetida, cada esqueleto cuenta una historia. ahora ya sabes, como podemos saber, tantas cosas sobre los antiguos faraones de Egipto.

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Capítulo 10.¡En marcha! Bipedestación y ejercicio

Este capítulo le debe mucho a Daniel, el liebermann, el escritor de uno de nuestros libros de la biblioteca, la historia del cuerpo humano, como nos enseñó liebermann profusamente, caminar sobre dos piernas ahora nos parece lo más normal del mundo, pero es uno de los mayores logros evolutivos de nuestra especie. De los cientos de primates que existen. Sólo nosotros andamos erguidos todo el tiempo. Ese cambio ocurrió hace unos 3,000,000 de años y transformó por completo nuestro cuerpo y nuestra forma de vida. Los primeros humanos bípedos como Lucy, el famoso fósil de austro lepe a farsis, pagaron un precio por ese avance al dejar los árboles y caminar a campo abierto se volvieron más vulnerables a los depredadores. Sin embargo, la postura erguida ofrecía muchas ventajas. Como por ejemplo, transportar herramientas y armas mientras andaban ver más lejos por encima de la yerba de la sabana y regular mejor la temperatura bajo el sol africano porque tenían menos cuerpo expuesto al sol para caminar. El cuerpo tuvo que rediseñarse casi desde cero. el cráneo se inclinó hacia adelante y la columna adquirió su característica forma de s. Esto lo hizo para poder sostener la cabeza. La pelvis se ensanchó y las piernas se alargaron con un fémur inclinado hacia adentro. Las rodillas le hicieron más grandes y los pies desarrollaron arcos elásticos y un talón robusto. También apareció un músculo clave, el glúteo mayor que estabiliza el tronco al caminar ó correr y que ahora sirve para que muchas influencias de fitness se gan en la vida. Caminar es una proeza de coordinación mientras damos un paso, pasamos casi todo el tiempo con un pie en el aire, haciendo pequeños ajustes para no perder el equilibrio. Por eso los bebés necesitan meses de práctica antes de poder andar. Algo que poca gente sabe es que es muy posible que la VIP pest y el habla se desarrollarán al mismo tiempo. La disposición de la cabeza, el cuello y la laringe que se modificó para permitir una voz articulada Fué un accidente afortunado de tener una postura erguida. Digo es posible porque no podemos saber cuando el ser humano comenzó a hablar. Pero lo que sí que parece claro es que si en ese cambio evolutivo no lo podríamos haber hecho. Caminar erguidos tienen muchas ventajas, pero la velocidad no es una de ellas a cambio. Somos los corredores más resistentes del mundo animal. Nuestra capacidad de mantenernos frescos gracias al sudor y a la eficiencia de caminar erguido es una ventaja única del mundo animal. Por ello, las bandas de cazadores recolectores cazaban y cazan todavía usando la estrategia de agotar a sus presas hasta la muerte. La modernidad ha producido un gran des desajuste, nuestros antepasados andaban y trotaban durante horas cada día hoy. Sin embargo, un americano medio no anda más de 30 minutos. El cuerpo que evolucionó para moverse. Vive hoy. La mayor parte del tiempo sentado, el se detar, altera todo el sistema. El corazón se debilita, los músculos pierden fuerza y la circulación se vuelve más lenta. Más allá de ser un hábito saludable. Moverse con frecuencia es una necesidad fisiológica. Y aquí no estoy hablando de pegarnos dos horas en el gimnasio cada día, nuestro cuerpo necesita caminar, subir escaleras y mantenerse activo durante todo el día. Tomás. Jefferson lo resumió hace más de dos siglos de la siguiente manera, si el cuerpo es débil, la mente no será fuerte. Es decir, nuestro equilibrio físico y mental depende en gran medida de recordar algo que la evolución dejó muy claro. El ser humano está hecho para moverse.

Diego

Capítulo 11. Equilibrio

Mantenerse en pie. Parece sencillo, pero es una hazaña de coordinación constante. El cuerpo humano está en equilibrio gracias a una serie de ajustes invisibles que se corrigen cada segundo. Caminar girar la cabeza o agachar sin caernos implica la acción conjunta. De múltiples partes, el oído interno, la vista, los músculos y el cerebro. El oído interno es el corazón del sistema del equilibrio. Allí se encuentran el sistema vestibular, que es un conjunto de pequeños canales llenos de líquido que destetan el movimiento y la posición del cuerpo. Dentro de esos conductos. Hay minúsculos cristales y células sensibles que al desplazarse con el movimiento, envían señales al cerebro sobre nuestra orientación en el espacio. Si esos cristales se mueven donde no deben por una infección, por ejemplo, o por un golpe, es cuando aparecen los mareos o los vértigos. el equilibrio depende de tres fuentes de información que el cerebro combina en cada momento. El oído interno, que es el sistema vestibular que le dice al cerebro cómo se mueve y en qué posición está la cabeza, la vista que le da una referencia del entorno, el horizonte, los objetos que tiene alrededor el movimiento y, por último, los receptores de los músculos y articulaciones que informan sobre la posición del cuerpo y la tensión muscular. un ejemplo de cómo estos sistemas funcionan al unis o no sucede cuando giramos la cabeza. El sistema vestibular detecta el movimiento y envía una señal a los ojos para que se muevan en la dirección contraria y mantengan la mirada fija. Este es el llamado reflejo vestibulo ocular, un mecanismo automático que evita que la imagen se desenfoque una absoluta maravilla de la evolución. Como es de esperar. Si cerramos los ojos, el cerebro pierde una de sus tres fuentes de orientación y por eso tiene que confiar solo en el oído interno y en la información muscular. De ahí que mantener el equilibrio con los ojos cerrados, pues resulta bastante difícil. Y ahora que, ya sabes, esto, entenderás mejor. Por qué te mareas cuando viajas en el interior de un barco, el oído interno siente el movimiento, pero los ojos no lo perciben. Esa contradicción confunde al cerebro que interpreta el desajuste como si hubiese un problema. Y entonces es cuando, pues te mareas o tienes náuseas. Algo que te pueda ayudar es mirar al horizonte. Porque alineas lo que vemos con lo que el oído percibe y como pasa con prácticamente todo en el cuerpo con la edad, los receptores del equilibrio pierden precisión. Los músculos responden más lento y la vista se debilita. esto explica que la gente mayor tenga tantas caídas. Una forma de compensar esta decadencia es fortalecer los músculos y realizar ejercicios de coordinación y equilibrio. El final de este capítulo también aborda un aspecto más amplio del equilibrio. cada sistema corporal, bien sea de temperatura, presión arterial, azúcar ph, depende de mecanismos de autorregulación que funcionan como un termostatos. Si algo se altera, el cuerpo intenta devolverlo al punto de equilibrio. Esta maravillosa capacidad de mantener la estabilidad en medio del cambio es la famosa homeostasis.

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Capítulo 12. El sistema inmunitario

El sistema inmunitario es la defensa del cuerpo, una red compleja y distribuida que patrulla cada rincón del cuerpo en busca de amenazas está repartido por todo el organismo, la piel, el cerumen, las lágrimas, los ganglios linfáticos, la médula ósea, el bazo, el timo, incluso el intestino. Su tarea es distinguir entre lo que es bueno para el cuerpo y lo que no, y de ese modo actuar con rapidez. Cuando detecta algo estraño la primera línea de defensa son las barreras físicas y químicas, es decir, la piel, el moco, la saliva, los ácidos del estómago, todos ellos impiden la entrada de la mayoría de los invasores. Pero si algo logra superarlas, entran en acción los macó fagos y también los neut atróficos que engullen bacterias o restor celulares sin mucho filtro. Es una defensa rápida pero poco específica. Si el enemigo sigue persistiendo, se activa la respuesta adaptativa mucho más sofisticada en ella intervienen los linfocitos b y t. Células que trabajan en equipo y que son muy avispadas cómo funcionan los linfocitos b? Fabrican anticuerpos que se adhieren al invasor y marcan su destrucción y entonces entran en juego los linfocitos t que identifican las células infectadas y las eliminan directamente. Ambos tipos de células pueden recordar al enemigo, de modo que si vuelve a parecer, la respuesta es inmediata. Esa memoria es la base de las vacunas. El cuerpo aprende a reconocer un patógeno sin haber sufrido la enfermedad. aquí una nota importante. Las vacunas no infectan al paciente. Las vacunas contienen antígenos que son versiones debilitadas o inactivas de un germen específico, o bien el modelo genético para que el cuerpo los fabrique. Esto no causa enfermedad, pero es suficiente para activar una respuesta inmunitaria. Cierro. Pero como no hay nada perfecto, el sistema inmunitario no siempre acierta. a veces se confunde y se vuelve en contra nuestra dando lugar a las conocidas enfermedades como por ejemplo, la artritis romanide o el lupus Otras veces reacciona de forma exagerada ante. Estímulos inofensivos. esto es lo que causa las alergias. Al final, todo se traduce en un equilibrio delicado entre vigilancia y contención. Cada persona tiene un sistema inmunitario único influido por la genética, la edad, la dieta, el sueño, el estrés y también el en torno. Incluso el estado de ánimo puede modificar su eficacia. El cansancio ó la ansiedad debilita la respuesta. Esto ya lo sabrás tú por propia experiencia en conjunto, el sistema inmunitario es una red inmensa y flexible capaz de enfrentarse miles de amenazas distintas cada día. Su éxito consiste en saber cuándo actuar y cuándo no hacerlo.

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Capítulo 13. Respire hondo: los pulmones y la respiración

Respiramos todo el tiempo desde que nacemos hasta que nos morimos. Pero rara vez pensamos en ello, lo hacemos unas 20,000 veces al día sin darnos cuenta. Y con cada respiración, el cuerpo realiza un intercambio de gases con el mundo exterior, toma oxígeno y expulsa de óxido de carbono, manteniendo aquí la vida en marcha. Los pulmones son los encargados. Des este proceso dos órganos blandos y elásticos que ocupan casi toda la cavidad torácica. Tienen una superficie interna enorme. Unos 70 metros cuadrados. El aire entra por la nariz o la boca pasa por la tráquea, los bronquios y los bronquiolos hasta llegar a los diminutos alveolos. Cada Belo está rodeado por una red de capilares diminutos donde se produce el intercambio. El oxígeno pasa la sangre y el dióxido de carbono es expulsado. La distensión y contracción de los pulmones sucede gracias al diafragma, un músculo que tiene forma de cúpula que separa el torax del abdomen al contraerse el diafragma baja y genera una presión negativa en los pulmones que aspira el aire hacia dentro al relajarse por contra. El aire sale expulsado hacia afuera. Los pulmones también filtran el aire cada día. Pasan por ellos decenas de miles de litros de aire cargados de polvo, bacterias y contaminantes de todo tipo. Los cis que recubren las vías respiratorias atrapan esas partículas Y las expulsan con ayuda del moco y la tos. Aun así, el sistema tiene un límite. El humo del tabaco, por ejemplo, destruye los cis y paraliza ese mecanismo dejando las vías desprotegidas la respiración, como todo en el cuerpo, está regulada por el cerebro en concreto por un pequeño centro nervioso en el tronco encefálico. Éste ajusta la frecuencia según la cantidad de dióxido de carbono que halla en la sangre. Frente a lo que somos pensar, no respiramos por falta de oxígeno, sino por exceso de theodos. Por último, Bryson nos recuerda lo frágil que es este sistema. Enfermedades como el asma, la neumonía o el enfisema afectan directamente a los alveolos o a las vías respiratorias y dificulta en el intercambio de gases, aun así como pueden comprobar los fumadores que llevan varios años sin fumar, los pulmones tienen una capacidad notable de recuperación, siempre y cuando se les dé descanso y aire limpio.

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Capítulo 14. El placer del buen comer

Comer es un acto que empieza con la vista y el olfato sólo con oler o pensar en comida. El cerebro activa glándulas, saliva y preparar el estómago. La saliva, además de facilitar la devolución contiene encimas que comienzan a descomponer los carbohidratos cuando tragamos el alimento baja por el esófago y llega al estómago, un saco muscular con ácido clorhídrico y algunas enzimas digestivas. En el estómago, el ácido disuelve las proteínas parte de ellas y elimina la mayoría de los microorganismos ingeridos. Después el bolo alimenticio pasa intestino delgado, donde ocurre la parte moar de la digestión. Allí. El páncreas añade cimas que degradan grasas, proteínas y azúcares. el hígado secreta, la bilis que emulsiona las grasas y las vellosidades intestinales absorben los nutrientes que entran en la sangre y viajan finalmente al resto del cuerpo, Lo que no se puede aprovechar. Sigue su camino hacia el intestino grueso. En ese lugar, las bacterias intestinales fermentan lo que queda y recuperan el agua y los minerales. Ese ecosistema microbial. Produce vitaminas y ayuda a mantener el equilibrio del sistema digestivo. No voy a profundizar más en el sistema digestivo ya que en el próximo capítulo lo vamos a hacer. Qué otras cosas podemos decir sobre el acto de comer, pues que está profundamente ligado al cerebro y al sistema del placer. El sistema nervioso y las hormonas como la grea y la leptina regulan cuando y cuando comemos. Sin embargo, la evolución nos preparó para un mundo de escasez, para uno de abundancia. Por eso, cuando nos ponen delante alimentos grasos como el queso o los dulces, pues el cerebro libera dopamina, que es la hormona del deseo y esto hace que quedamos repetir y repetir cuando quizá deberíamos parar. Ya lo comentamos en el capítulo de la boca, pero lo repito, la lengua detecta sólo sabores básicos. El dulce, el salado, el amargo, el ácido y el umami es el olfato el que aporta los matices de sabor. Por eso la comida parece insípida cuando tenemos la nariz tapada. En definitiva, la digestión convierte la comida en energía, pero el placer de comer convierte la supervivencia en algo maravilloso que además podemos compartir con nuestra familia, amigos y que está presente en todo tipo de tradiciones y rituales.

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Capítulo 15. Las tripas

De vuelta con el intestino. El intestino es un órgano de unos ocho metros de largo. El encargado principal de convertir comida en nutrientes. Además alberga el mayor ecosistema microbiano del cuerpo y una red nerviosa tan densa que a menudo se le llama el segundo cerebro. Como ya dije en el capítulo anterior, el proceso de digestión principal comienza en el intestino delgado, donde la bilis y varios tipos de enzimas descomponen los restos de comida en nutrientes que son absorbidos por las vellosidades intestinales. Estas vellosidades son estructuras diminutas que aumentan enormemente la superficie de absorción del intestino. A través de ellas. Los azúcares, aminoácidos y ácidos grasos entran en la sangre en la linfa y viajan hacia el hígado que procesa los nutrientes y los convierte en glucógeno, proteínas y otros elementos que el cuerpo puede usar. Por último, se envían allá donde se necesitan. Una nota rápida aquí, la linfa es un líquido amarillento que circula por el cuerpo a través del sistema linfático, que es parte del sistema inmunitario. está compuesta principalmente por glóbulos blancos Y su función es recoger el exceso de líquido y de deshechos de los tejidos y luego transportarlos a los ganglios linfáticos para su filtración y así poder devolver el líquido filtrado a la sangre. Y una cosa más entre sus funciones también está combatir infecciones. Así que como ves, el sistema linfático, aunque es bastante desconocido, hace muchísimas cosas. Sigamos. Los restos de la fiesta pasan al intestino grueso, o sea lo que sobra del intestino delgado pasa al grueso y ahí se recupera todo el agua y las sales de aquello que las enzimas no lograron descomponer. En esa tarea interviene miles de especies de bacterias que fermentan la fibra produciendo gases, o sea, los pedos hacia los grasos y vitaminas de los grupos k y b. ahora sabemos que esa comunidad microbiana la microbiota intestinal influye en la digestión, el sistema inmunitario e incluso en el estado de ánimo, el intestino también tiene su propio sistema nervioso. Este está formado por unos 500,000,000 de neuronas que funcionan con bastante autonomía. Coordina las contracciones que empujan la comida hacia adelante y también regula la secreción de en cimas y de hormonas. Este cerebro abdominal como le podríamos llamar se comunica con el cerebro principalmente a través del nervio vago que se ha puesto muy de moda últimamente. De modo que el estado emocional puede alterar la digestión porque está conectada con el cerebro y también al revés. El malestar intestinal puede afectar al estado de ánimo. El proceso digestivo entero dura la friolera de entre 24 y 72 horas a lo largo de ese tiempo, los alimentos son exprimidos al máximo para extraer todo lo posible de ellos. Cuando popularmente se dice que la digestión se hace entre sus cuatros, en realidad lo que nos referimos es al tiempo que tarda en vaciarse el estómago, la digestión dura muchísimo más. El sistema digestivo es resiliente como todo en el cuerpo, pero hay varias cosas que pueden alterarlo. Obviamente una mala dieta, el estrés crónico, pero también el uso de antibióticos o la falta de movimiento. Como ves el estrés y la falta de movimiento perjudica absolutamente a todo.

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Capítulo 16. El sueño.

Camera

Dormir no es simplemente descansar. Es una función biológica esencial, tan necesaria como respirar o comer durante el sueño. El cuerpo y el cerebro realizan tareas que no pueden realizar despiertos. Estamos hablando, por ejemplo, de consolidar la memoria, reparar tejidos, equilibrar hormonas y limpiar deslechos. El sueño sigue un ciclo regular gobernado por el reloj circadia un sistema interno que sincroniza nuestras funciones con la luz y la oscuridad. El núcleo, su pragmático es clave en esta sincronización. Recibe información directa de los ojos. Cuando hay luz, el cerebro mantiene el estado de alerta. Cuando oscurece la glándula pineal libera mela tonina, que es la hormona que induce el sueño. Por eso es tan importante que nos dé el sol por el día a ser posible y evitar la luz por la noche. La luz azul principalmente de ahí que las personas con dificultad para dormir ingieran mela tonina sintética, que es una de las cosas que se sabe que ayudan. Dormimos en ciclos de unos 90 minutos que se repiten varias veces por noche. Cada ciclo alterna fases del sueño ligero, profundo y rem, que son los famosos movimientos oculares rápidos en el sueño profundo, el cuerpo se repara, disminuye la frecuencia cardíaca, la presión arterial y la temperatura durante la fase rem. El cerebro está muy activo. Aparecen los sueños más ví vividos es cuando se reorganiza los recuerdos y aprendizajes. No dormir bien nos afecta prácticamente todo la falta de sueño altera. El metabolismo favorece la obesidad y la diabetes debilita el sistema inmunitario y reduce la capacidad de concentración y memoria. Dormir menos de seis horas de manera habitual Equivale en términos de riesgo cardiovascular, a tener la presión alta o a fumar. Imagínate, idealmente, deberíamos aspirar a dormir entre siete y nueve horas, pero si eres de los que duermen menos de siete horas, no estás solo. Según datos de la sociedad de española de neurología, la mitad de la población adulta no duerme lo suficiente. Aun así, existen unos pocos individuos que llevan una vida completamente normal durmiendo seis horas. La clave no es el número exacto de horas, sino cómo te sientes y funcionas durante el día. Si te despiertas sin alarma con energía y sin somnolencia, probablemente estás durmiendo las horas que necesitas. Como todo en nuestro cuerpo. El sueño también está regulado por moléculas y hormonas. Las principales son la de nosna, que se acumula durante el día. Y general somnolencia, la ya mencionada mela tonina, que marca el inicio del descanso y el famoso cortisol que sube por la mañana para activar el cuerpo y baja por la noche cuando no estamos estresados, por supuesto. Así que cuando se altera el funcionamiento normal de esas sustancias bien sea, porque tenemos turnos nocturnos por pantallas o por estrés. El cuerpo se desorienta.

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Capítulo 17. Las partes pudendas. Hablar de los genitales sigue generando incomodidad, pero son una parte más del cuerpo humano y muy importante, todos sabemos que sirven para tener niños y que son una fuente de placer, pero también son parte de nuestra identidad y participan en el sistema inmunitario. En el hombre, los testículos producen espermatozoides y testosterona la hormona qué regular el deseo sexual? La masa muscular y el desarrollo de rasgos masculinos como el bello facial están situados fuera del cuerpo en el escroto, porque la producción de esperma requiere una temperatura un poquito inferior a la corporal. Desde allí los espermatozoides maduran En el epitimo y se desplazan hasta laurera donde se expulsan en la eyaculación. El pene está formado por tres columnas de tejido esponjoso. Estas tres columnas se pueden llenar de sangre cuando el sistema nervioso y las hormonas se ponen en marcha. La erección se produce cuando el cerebro anticipa una posible situación sexual y envía la orden de aumentar el flujo sanguíneo hacia esa zona. Los vasos sanguíneos se dilatan, la sangre queda atrapada en el tejido y entonces el pene se endurece preparado para el coito por su parte en la mujer, los ovarios son el equivalente funcional de los testículos, producen óvulos y hormonas sexuales, sobre todo los estrógenos y la progesterona que regulan el menstrual y la fertilidad. Cada mes. Uno de los ovarios libera un óvulo que viaja por las trompas de falopio hasta el útero. Si no hay fecundación, el endometry la capa interior del útero se desprende, y eso es lo que percibimos como la regla, la menstruación, el clitoris, ese grano olvidado durante mucho tiempo es un órgano puramente sensorial. Su único cometido es proporcionar placer a la mujer. este cometido no es baladí, Ya que es lo que la evolución ha diseñado para que la mujer desee el coito y, por lo tanto, se reproduzca el tiene mayor densidad de nerviosas que cualquier otro órgano del cuerpo humano. Lo que se vea simple vista es diminuto, pero es mucho más grande de lo que aparenta Y una curiosidad, el pene y el clitoris se forman a partir del mismo tejido embrionario. Así que podríamos decir que aproximadamente son lo mismo. El orgasmo es tan en placentero porque es el modo en que la evolución recompensa la procreación durante el orgasmo, tanto en hombres como en mujeres, intervienen los mismos circuitos cerebrales que procesan la emoción, la recompensa y el apego se liberan cantidades ingentes de oxitocin. Dopamina y endor finas que son neurotransmisores y hormonas que fortalecen los vínculos y reducen el estrés como ves hacer el amor como dormir es muy bueno para la salud. Capítulo 18. En el principio: la concepción y el nacimiento Si lo piensas por un momento. Pocos acontecimientos son tan asombrosos como crear una vida. Desde que un espermatozoide logra atravesar el lóbulo se inicia una secuencia precisa de transformaciones en una semana. El embrión ya tiene células madre. Quedará en origen a todos los tejidos del cuerpo en pocas semanas late un diminuto corazón. En tres meses, unos párpados minúsculos ya pueden parpadear en total bastan 280 días y apenas 41 ciclos de división celular para construir un ser humano completo. Pero el proceso no está es lento de riesgo ni de imperfecciones en torno al uno, 2% de los óvulos fecundados si implantan fuera de útero, que son los llamados embarazos tópicos, también son muy frecuentes. Los abortos espontáneos, algunos por fallos en la placenta, que es un órgano sorprendentemente complejo que durante siglos fue ignorado. La placenta todavía es una gran desconocida. Hoy se sabe que actúa como filtro o conexión entre la madre y el feto sutra. Oxígeno distribuye hormonas, bloquea toxinas y compens en la medida de lo posible, los excesos de la madre, los excesos o carencias. Si la creación de la vida es un fenómeno asombroso, el parto es un momento crudo y mágico al mismo tiempo. El cuerpo parece tener un reloj interno que tras unos 280 días, dispara la producción de unas hormonas que activan el útero y desencadenan las contracciones. Es un proceso doloroso y largo. Ya lo explicaba Daniel, liebermann en la historia del cuerpo humano para poder caminar erguidos. Tuvieron que estrecharse las caderas de lomo sapiens. El resultado, la cabeza del bebé. Cabe a duras penas por el canal del parto y te preguntarás cómo sale. Entonces el bebé. Pues, gracias. Aquel cráneo que todavía es blando, se deforma ligeramente para poder entrar nada más salir de su madre. El cuerpo del bebé ejecuta una serie de necesarias y perfectamente orquestadas acciones. Los pulmones se vacían del líquido amniótico, se infl y la sangre empieza a circular de forma independiente. Al pasar por el canal del parto. El recién nacido se impregna del microbio vaginal de la madre, una primera colonización bacteriana que dicen que lo protegerá toda la vida. Por eso los niños nacidos por cesárea, que son uno de cada cuatro en España, presentan un poco más de riesgo de alergias, asma y diabetes tipo uno. A los pocos minutos de nacer, la madre amamantará al niño y probablemente lo acabará destetando a los seis meses de vida. La leche materna, además de nutría el bebé aporta defensas inmunológicas, bacterias bene oficiosas y hormonas que regulan el crecimiento. Pese a ello, la industria de la leche modernizada. Ha moldeado hábitos y políticas durante décadas, a menudo con consecuencias graves en aquellos países donde el agua del grifo no es segura y por lo tanto, el bebé está tomando una agua de mala calidad los primeros de 1000 días desde la concepción hasta que el niño cumple los dos años, son decisivos en la salud que tendrá de adulto. Por ejemplo, se sabe que una mala nutrición el tres o las enfermedades de la madre cuando el niño está en su vientre. podrían suponer hipertensión, diabetes o problemas cardíacos cuando el niño se convierta en un adulto. Capítulo 19. Los nervios y el dolor El cuerpo está lleno de cables invisibles. Cables entre comillas, claro, son los nervios una red de más de 150,000 kilómetros que conecta cada rincón del organismo con el cerebro. Gracias a ellos, percibimos el mundo. Y también sabemos qué ocurre dentro de nosotros. Todo movimiento, sensación. Cada reflejo depende de ese sistema eléctrico y químico que trabaja una velocidad asombrosa. Algunos impulsos nerviosos viajan a más de 400 kilómetros por hora más rápido que ave. El sistema nervioso se divide en dos grandes ramas. El central está formado Por el cerebro y la medula espinal e interpreta las señales y toma decisiones por su parte. El periférico transmite órdenes a los músculos y recoge información del exterior a través de los receptores sensoriales. Las neuronas nunca se tocan directamente. Se comunican liberando moléculas químicas llamadas neurotransmisores en esos pequeños espacios a los que llamamos sinapsis. Esa chispa química es lo que nos permite mover un dedo, sentir frío o recordar un olor. Lo que nadie sabe en realidad es como esa actividad dero química se convierte en o da lugar a experiencias subjetivas concretas. El famoso problema difícil de la conciencia, el sistema nervioso o periférico tiene una parte autónoma que es la que mantiene en marcha el organismo sin que lo controlemos de forma consciente. Sus dos ramas. La simpática y la paras simpática actúan como un acelerador y un freno. Cuando sentimos miedo o estrés, la parte simpática activa la la adrenalina acelera el corazón y dilata las pupilas después. El sistema para simpático es el que nos devuelve a la calma. Por ejemplo, cuando meditamos estamos activando el sistema paras simpático. Pese a lo maravilloso del sistema nervioso. también es el responsable de lo que todos evitamos. Sí, estoy hablando del dolor. El dolor no es otra cosa que una interpretación del cerebro. Cuando una zona del cuerpo se lesiona, las terminaciones nerviosas, los nociceptors envían señales de alarma. El cerebro las recibe, las valora y decide la intensidad del dolor. Por eso el dolor físico puede aumentar con el miedo o disminuir con la distracción en casos est extremos como el de un soldado herido de bala, el dolor no aparece hasta que el soldado se encuentra en un lugar seguro. Igual, nunca te has parado a pensarlo, pero el dolor cumple una función vital. Es la forma en la que el cuerpo protege su integridad. Las personas con insensibilidad congénita el dolor suelen morir jóvenes porque no perciben daños evidentes. Y eso losaba matando. Esto no es muy común. Lo más común es el extremo contrario. Aquellas lesiones nerviosas o enfermedades como la fibro mialgia en aquel cerebro, sigue percibiendo dolor aun cuando ya no hay daño, no hay peligro. Desgraciadamente, yo sufrí esto hace unos años, tuvo una lesión de cadera. Me operé. Pero cuando se suponía que se tendría que haber ido el dolor, seguí con dolor y solo pude recuperarme. Gracias a que un fiso me ayudó a educar mi cerebro para que ya no percibiera peligro y cesara el dolor. Capítulo 20. Cuando las cosas se ponen feas: las enfermedades. Pese a su asombrosa complejidad. El cuerpo funciona bien la mayor parte del tiempo, de modo que cuando no lo hace, es desconcertante. Las enfermedades son un recordatorio de lo poco que comprendemos nuestro propio organismo. La ciencia nos ha ayudado a encontrar los patrones de algunas dolencias, pero otras aparecen, se esfuman y regresan sin dejar rastro. Un buen ejemplo de estas rarezas la enfermedad de aidi que en afectó asiento de personas en Islandia. estas personas tenían síntomas difusos, dolores, fatiga de presión y de repente desaparecían. Brotes parecidos. Surgieron años después en estados unidos y Europa siempre con el mismo cuadro. y sin una gente identificable, nadie pudo determinar su causa. Todavía existen enfermedades ahí fuera que no encajan en ninguna categoría conocida. La enfermedad de a kri no es una excepción. Lo mismo pasó con el llamado sudor de picardía en Francia, dos siglos después, nadie sabe qué eran ni porque se extinguieron. Otro caso desconcertante es el de aquellos microbios comunes que de repente se transforman en asesinos. Este es el caso de la bacteria elbe qui que provocó un brote mortal en Wisconsin en la medicina moderna, ha reducido el impacto de muchas enfermedades, pero no ha eliminado su misterio. Incluso con antibióticos, vacunas y secuenciadores genéticos, seguimos sin saber porque algunas personas enferman y otras no lo hacen ante el mismo patógeno. Ni por qué ciertos males aparecen de repente y desaparecen sin razón. En realidad, el cuerpo nunca estuvo pensado para durar eternamente ni para funcionar sin errores. Su propósito es mucho más modesto. Resistir lo suficiente para permitir reproducirnos. Cada enfermedad es un pequeño tropiezo en el equilibrio tan frágil que sostiene la vida. Y aunque la ciencia siga empujando los límites y aprendamos a reparar lo que antes parecía irremediable, hay una verdad que cuesta aceptar. El verdadero milagro no es que enfermemos, sino que pasemos tanto tiempo sanos. Capítulo 22. Cuando las cosas se ponen muy feas: el cáncer. El cáncer no es una enfermedad única. Es mejor definirlo como un conjunto de miles de formas distintas de descontrol celular. En esencia, ocurre cuando una celula deja de obedecer las reglas del juego y se reproduce sin control y empieza a invadir su entorno cada día. En cada uno de nosotros se producen millones de divisiones celulares. La mayoría siguen el plan genético al pie de la letra, pero de vez en cuando, algo sale mal. Si el error pasa inadvertido o los sistemas de reparación fallan, esa célula puede convertirse en una futura célula tumoral. Normalmente el cuerpo detecta y elimina estas anomalías, pero a veces una de ellas logra escapar. El cáncer es tan antiguo como la vida multi celular. Se han encontrado rastros de tumores en fósiles de dinosaurios y momias egipcias. En cierto modo, es el precio de tener un cuerpo que se renueva constantemente. Cuantas más divisiones celulares ocurren, más oportunidades hay de que una de ellas se salga del guion y la edad. La exposición a radiación, ciertos virus o el tabaco aumenta en este riesgo. Pero incluso cuando cumplimos todo lo que hay que hacer, el cáncer sigue apareciendo. Una célula cancerosa se comporta como una rebelde, se reproduce sin control y acaparará recursos del cuerpo para alimentarse. También forma nuevos vasos sanguíneos. Y cuando está en una fase muy avanzada, puede desprenderse y colonizar otros órganos. Y esta es la temida metástasis, la característica que hace que el cáncer sea realmente mortal. El cáncer durante siglos fué un misterio total. Se creía que procedía de la s negra. Los golpes, incluso de la tristeza, sólo fué en el siglo xx cuando entendimos su verdadera naturaleza genética. Hoy sabemos que la mayoría de los tumores comparten un conjunto de mutaciones clave. estas mutaciones alteran los genes que controlan el crecimiento y la muerte celular. Y ahí está el problema. Por fortuna, durante las últimas décadas, los tratamientos han avanzado enormemente la cirugía, la radioterapia y la quimioterapia abrieron el camino, pero luego llegaron las terapias dirigidas que atacaban mutaciones específicas. Y también la inmunoterapia que enseña el sistema inmunitario a reconocer y destruir las células malignas. En algunos casos, como ciertos tipos de cánceres de piel de pulmón, estas estrategias han convertido una sentencia de muerte en una enfermedad crónica. Aun así, desgraciadamente, todavía no existe una cura universal porque cada tumor es diferente. Dos cánceres del mismo órgano pueden comportarse como enfermedades totalmente diferentes. Y ahí está el reto. Capítulo 23. El final. Por más que la medicina y los buenos hábitos hayan duplicado la esperanza de vida en pocas décadas, el desenlace sigue siendo el mismo. Todos vamos a morir. La diferencia es que hoy lo hacemos más tarde. Eso sí también más lentamente en por primera vez en la historia. Las enfermedades no contagiosas como el cáncer, la diabetes o los fallos cardíacos superaron a las muertes por enfermedades infecciosas. Es decir que hoy lo que nos mata es más el estilo de vida moderno que se basa en sedar, comer demasiado estrés excesivo, soledad más que los bichos o las infecciones. Las estadísticas son claras en los países desarrollados. Nueve de cada 10 personas llegan a los 65 años, la mayoría en buen estado. Pero esa longevidad tiene un precio cerca del 60% de las muertes. Ocurren tras un largo período de decadencia física en estados unidos, un tercio de los mayores pasa por una unidad de cuidados intensivos en sus últimos tres meses de vida. Hemos ganado años si. Pero no necesariamente buenos por cada 12 meses de vida adicionales, solo 10 se viven con buena salud con una salud razonable. Los avances médicos siguen aportando beneficios, pero son modestos incluso si diésemos con la cura para todos los tipos de cáncer. La esperanza de vida mundial aumentaría apenas tres años. Si fuese en el primer mundo, estaríamos hablando de más años. Por supuesto. Por su parte, eliminar todas las enfermedades cardíacas sumarían cinco, así que envejecer nos guste o no. Es inevitable, aunque no sabemos con certeza porque envejecemos. Los científicos tienen tres grandes hipótesis que te las voy a contar aquí, pero no lo sabemos con seguridad. La primera es que los genes acumulan errores con el tiempo. La segunda es que el cuerpo se desgasta por su uso continuado. Y la tercera es que las células se saturan de desechos tóxicos que ya no pueden eliminar. Bryson nos dice que lo más probable es que sean las tres cosas a la vez. A comienzos de los años 60, el biólogo Leonard high flick que las s humanas solo pueden dividirse unas 50 veces antes de morir. Es el llamado límite de high flick. En cada división, los extremos de los cromosomas, los llamados teleros famosos teleros se acortan hasta que llega un punto en que la célula deja de reproducirse. Esto llamó muchísimo la atención. Al principio se creyó que alargar los temeros sería la clave de la inmortalidad. Pero el tiempo demostró que solo explican una pequeña parte del proceso. Hoy, la ciencia Se inclina más bien a pensar que no hay un único reloj biológico, sino que son muchos los genes, los procesos químicos, la acumulación de mutaciones, las inflamaciones, los radicales libres. Vamos que todos ellos contribuyen a que el cuerpo pierda funcionalidad y esa capacidad maravillosa de repararse. podemos ralentizar ese desgaste. Lo podemos hacer con ejercicio con dieta con descanso, pero no lo podemos detener a aquí. Hago un inciso personalmente, esta me parece una enseñanza vitalmente importante. Vivir temiendo la vejez y la muerte puede ser una fuente de sufrimiento continua. Creo que lo mejor es aceptar que va a llegar y hacerlo cuanto antes. La paradoja es que nuestra época obsesionada con prolongar la vida apenas sabe como asumir la muerte. Vimos esto largo y tendido en el maravilloso libro uno de mis favoritos de la biblioteca, ser mortal de at tuga gude, este cirujano que es un gran escritor. Además vivimos más, pero también pasamos más tiempo enfermos dependientes y solos. Y esto es algo único de nuestra sociedad. Personalmente, esto es algo que me deprime bastante, Me pasa además mucho porque cuando pase por mora, talas, que es un barrio muy cercano al mío, es un barrio muy envejecido. Y la verdad es que me deprime ver cómo hay tantas personas que ya no son capaces de andar ni de hablar ni de disfrutar de la vida, personas en las que no se ve ni un pequeño hálito de vida, pero ahí siguen a veces durante años. Conclusiones. Y hasta aquí este extenso resumen. Espero que te haya gustado. Espero que no te hayas saturado de datos. Seguramente sí. Bueno, es un resumen en realidad para escuchar en unas cuantas veces. Este libro no es un libro de grandes tesis. Más bien es un libro para maravillarse y redescubrir de un modo fascinante lo que ya vimos en el colegio en el instituto. Sin embargo, hay tres grandes ideas que quiero rescatar para terminar. La primera es que la complejidad del cuerpo es algo todavía incomprensible para la mente humana. Sólo el cerebro tiene miles de misterios que tardaremos décadas en descubrir y dada la complejidad, sabemos mucho menos de lo que nos gusta admitir. Desconocemos buena parte de los mecanismos fisiológicos y de las enfermedades que sufrimos. De hecho, muchas veces logramos atajar ciertos síntomas o enfermedades, pero desconocemos los mecanismos que hay detrás. Por último, no somos individuos, somos olob vios ecosistemas de células, hongos, bacterias, virus, lo que llamamos yo es en realidad una alianza entre todos estos bichi hasta pronto.