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Resumen - Cómo mueren las democracias
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Resumen del libro"Cómo mueren las democracias".
CameraHo lamata qué tal estás? Vamos hoy con el resumen del libro como mueren las democracias de los autores hipólogos de harbar, Steven levitsky y Daniel cbl. Antes de empezar el resumen, quiero hacer una notación, dado que el libro tiene un enfoque muy americano, pensado que podía ser útil añadir información y contestó sobre España, ya que la mayoría de los miembros de la biblioteca se es de España en aquellos capítulos que tenga sentido, que son muchos, eh, creo que las enseñanzas de este libro son aplicables al caso español, aunque no se pueden traducir literalmente. Así que iré metiendo algunas puntualizaciones. Creo que los ejemplos locales de bueno, el estado de la política y del gobierno y los últimos años en España nos van a ayudar. Espero que te guste. Vamos a empezar.
DiegoIntroducción.
CameraDurante décadas, dimos por hecho que las democracias sólidas como la estadounidense podían arse pero sin romperse. Las derivas autoritarias siempre apuntaban a otros lugares. Golpes militares en América latina regresiones abruptas en Europa durante los años 30 tanques en las calles y presidentes derrocados. Ese era el modo en el que caia en las democracias habitualmente. Sin embargo, cuando observamos lo que ocurre hoy en estados unidos, el se gu no encaja exactamente en los últimos años, sobre todo desde la aparición de Donald Trump. Han aparecido señales inquietantes políticos que tratan a sus rivales como enemigos ataques a la prensa, constantes amenazas con impugnar elecciones y un debilitamiento deliberado de los contrapesos institucionales. Todo ello, a pesar de ser una democracia, una de las democracias más antiguas del mundo, un país con una constitución fuerte y una gran tradición liberal. Ahí surge la pregunta central de este libro. Cómo puede una democracia caer sin un golpe de estado? El caso chileno de nos sirve como recordatorio del viejo patrón. Un golpe militar abrupto y visible que rompe la democracia en pocas horas. Pero ésa no es la estrategia dominante. Hoy, la erosión de la democracia ahora suele estar provocada por líderes elegidos en las urnas que utilizan su legitimidad para alterar poco a poco las reglas del juego. Venezuela es un caso de manual del que hablaremos durante todo el resumen. Hugo Chávez ganó con apoyo masivo. Las elecciones presidenciales de durante sus primeros años impulsó reformas votadas por la ciudadanía y mantuvo una fachada democrática mientras concentraba poder neutralizaba a jueces y medios y manipulaba el terreno electoral. El proceso fue largo y gradual, tanto que durante años muchos venezolanos siguieron creyendo que vivían en una democracia real. És. Esa es la estrategia ganadora, la degradación silenciosa, al menos la estrategia ganadora en el mundo moderno. No hay una abolición formal de la constitución ni militares en las calles, sino que la grieta se abre poco a poco a través de reformas técnicas, reformas que favorecen al gobierno, cambios electorales, est, estratégicos, presión o presiones sobre instituciones independientes y una opinión pública que cada vez es tan más desorientada. Sabemos que esta estrategia ha dado resultados en democracias más débiles que la estadounidense, pero la pregunta que se hace los autores es, podrá estados unidos y otros países occidentales principalmente europeos, enfrentarse a los nuevos dictadores en potencia?
DiegoCapítulo 1. Alianzas fatídicas.
CameraMuchos creen que Mussolini llegó al poder por la fuerza, pero no fue así. Llegó porque varias figuras influyentes de la época pensaron que podían aprovecharlo para estabilizar un país que estaba hecho trizas por las huelgas, la violencia política y el gobierno incapaz. Bueno, en realidad, varios gobiernos que se sucedieron y que eran incapaz de gobernar. Así que el rey Víctor Manuel III lo invitó a gobernar para contener el caos y políticos como giti o salandra lo vieron como una solución. Pero lo que no esperaban es lo que sucedió más tarde. Alemania por su parte, la Alemania nazi siguió un camino parecido cuando hinder acumuló apoyo popular. Parte de la élite conservadora creyó que su entrada en el gobierno. Iba a ser estratégica para tener el poder. Lo veían como un agitador útil que podía canalizar la frustración social de la época. Pensaban que su gabinete lo controlaría, lo nombraron canciller y en muy poco tiempo desmontó la democracia desde dentro le salió mal. Pero este patrón no sólo se dio en la Europa de entreras en Venezuela ocurrió algo similar, aunque en este caso ocurrió de una manera mucho más paulatina, más des espacio. Durante décadas, acción democrática y koeye habían gobernado de forma estable. Pero la crisis económica de los años quebró este equilibrio. El descontento se multiplicó, las protestas arrasaron Caracas y la clase política se fracturó en ese clima Chávez que había sido un militar golpista. No lo olvidemos, no habría llegado lejos sin el impulso clave de rafael caldera caldera que quizá no lo conozcas. Había sido presidente en Venezuela y había roto con su partido y presentó a cha vez como una solución para los problemas del país. Aquella alianza fue el inicio de un proceso que transformó la democracia venezolana en un sistema. Llamémoslo híbrido un sistema que cada vez se hacía más y más autoritario. Y no sé si te habrás dado cuenta, pero lo que comparten la Italia de Mussolini, la Alemania de Hitler y la Venezuela de hugo Chávez es que el autoritarismo no entró por la fuerza, sino que entró por invitación de otros. Y como es lógico, entró disfrazado de una solución excepcional en tiempos de crisis. Como contrapunto esperanzador, tenemos el ejemplo de Bélgica en el 36, un caso muy poco conocido. En plena ola fascista de Europa con el realismo que era un movimiento fascista belga, creciendo y creciendo, el partido católico afrontó un dilema difícil. Podía pactar con los extremistas y asegurarse una mayoría o cerrar filas con fuerzas a las que llevaban décadas combatiendo. Escogieron lo segundo, expulsaron a los candidatos con simpatías ultras y radicales y buscaron acuerdos con socialistas y liberales. ese bloqueo conjunto dejó a los sexistas fuera del poder en un momento crítico para Europa. Bélgica no era un país con una tradición democrática especialmente robusta. Simplemente sus líderes tomaron la decisión correcta en el momento adecuado. Estos ejemplos nos permiten entender una de las tesis clave del libro. Las democracias no suelen derrumbarse porque la ciudadanía se enamore de un autócrata. Suelen hacerlo cuando los partidos tradicionales bajan la guardia, buscan ventajas tácticas a corto plazo o actúan movidos por el pánico. Los partidos son los guardianes del sistema democrático, por lo menos para los autores, seleccionan quien entra y quien se queda fuera. Quién merece legitimidad y quién no. Cuando cumplen esa función, los est extremistas que dan arrinconados se quedan fuera de juego. Conclusión, las alianzas son clave. Las acertadas pueden salvar democracias como hemos visto, pero las equivocadas pueden hundirlas. Y ahora me gustaría hablarte del contesto español en España durante décadas, los grandes partidos nacidos de la transición actuaron como filtros bastante eficaces. El régimen del dejó fuera la estrema derecha nostálgica del franquismo y también marginó a los grupos abiertamente revolucionarios y también trató de no depender de partidos que justificase la violencia. El pacto, como siempre en estos casos, era imperfecto, sobre todo en lo que tiene que ver con el país vasco en navarra, pero había una idea clara. Ciertas fuerzas no podían formar parte del gobierno, porque si se quería estabilidad. Había que mantenerlas alejadas con la fragmentación del sistema de partidos en la última década. ese filtro se ha debilitado claramente pepe y pesó ya no compiten solo entre ellos, sino que dependen cada vez de más actores que se mueven en los márgenes del consenso del 78. En algunos territorios. El pepe gobierna gracias a vox, un partido con un nacionalismo excluyente, agenda rec centralizadora bastante agresiva y una relación tensa con algunos derechos y libertades civiles que se han alcanzado las últimas décadas. Por el otro lado, tenemos al peso que se apoyan, fuerzas que cuestionan abiertamente la arquitectura territorial del estado o incluso fuerzas como bildu que arrastran un pasado de violencia política. Por fortuna, y aquí quiero mandar un mensaje tranquilizador, la situación política de España dista mucho de la Italia de Mussolini hoy, incluso de la Alemania de Hitler. Pero lo que quiero mostrar aquí es que la lógica del caso español es similar. Los partidos moderados necesitan a las minorias extremistas, si no pacto yo con ellos. Al fin al cabo, dicen, pues va a apartar el otro y voy a estar perdido. Cada bloque se convence de que puede domesticar a ese aliado incómodo de que lo está utilizando tá cticamente y de que el riesgo está controlado, pero o sorpresa. A veces las cosas no son así.
DiegoCapítulo 2. Salvaguarda del estado en USA. Si en tantas democracias han apareció líderes est extremistas capaces de hundir el sistema porque en estados unidos no llegó nadie así a a la casa blanca hasta la respuesta. No parece estar en unos votantes especialmente sens satos, sino en los partidos políticos. Esto ya lo adelantábamos en el capítulo anterior. Durante más de 200 años, los partidos Filtraron a los populistas con tendencias autoritarias. La tendencia autoritaria en estados unidos no es nueva. Durante la gran depresión surgieron centenares de grupos de extrema derecha. El caso más llamativo fue el del padre Colin, un sacerdote católico que utilizaba la radio para difundir un nacionalismo furioso, pero no se quedaba así. Era también antisemita y simpatizaba por los regímenes fascistas europeos. Sus discursos llegaban a decenas de millones de personas cada semana defendía la abolición de los partidos y ponía en duda el valor de las elecciones, pero aun así fué escuchado y admirado por una gran parte del país. Más adelante en plena guerra fría, Joseph McCarthy, este seguramente te suene. Explotó el miedo al comunismo para legitimar listas negras, persecuciones y censura. Llegó a tener el respaldo de casi la mitad de la opinión pública y en los años 60. George gobernador de Alabama combinó pues un mensaje bastante racista abiertamente racista. Desafiaba además las leyes de derechos civiles y tenía un lenguaje populista que parecía traer a amplios sectores de la clase trabajadora blanca. Y si uno se queda solo con estos nombres, el cuadro es realmente inquietante. McCarthy Wallace. Todos encajaban bastante bien en el perfil de demagogo que los padres fundadores de estados unidos temían, eran populistas, atacaban a las minorías, despreciaban las normas y jugaban con la idea de que la voluntad del pueblo está por encima de cualquier constitución. Sin embargo, ninguno de ellos llegó a la presidencia En distintos momentos entre un 31 por percent de la población, simpatizó con estos personajes o con sus movimientos debajo de la superficie liberal de este país, siempre ha asistido una beta autoritaria dispuesta a escuchar a líderes que prometen orden, castigo o venganza. Bueno de este país, hablando de estados unidos, pero de cualquier país, porque los seres humanos tenemos esa tendencia bastante marcada. Qué es lo que mantuvo a los estados unidos a salvo de estos personajes? Pues fueron los partidos, los partidos políticos durante la mayor parte de la historia estadounidense. Para llegar a la presidencia, era casi imprescindible pasar por los aparatos demócrata o republicano. Y esos aparatos eran organizaciones fuertes compuestas por políticos que se conocían entre sí, deshacía muchos años y que tenían unos incentivos fuertes para evitar riesgos excesivos. Las candidaturas se decidían en convenciones controladas por delegados, líderes estatales y caciques locales. El procedimiento era oscuro opaco. Democrático en realidad, pero cumplía su función y cuál era. Cribar a los aspirantes antes de que estos sacasen demasiado la cabeza en estas reuniones se hablaba del temperamento del candidato de su estabilidad emocional, de su disposición a respetar acuerdos y también de su capacidad para gobernar sin llegar a incendiar el país. Este sistema no es que garantizase la elección de buenos presidentes. Pero si reducía la probabilidad de que un extremista se colara en el gobierno demagogos, como el padre Collin podía despertar un fervor entre el pueblo, pero no superaba el filtró de los partidos. Estos sabían que para llegar a la presidencia, necesitaban algo más que su carisma. Otro ejemplo de manual de tirano en potencia al que pararon los pies fue el del senador republicano Joseph McCarthy. mientras su cruzada anticomunista resultó útil, se toleró, pero cuando empezó a atacar a todo el mundo, incluidos militares y aliados, el senado le paró los pies. Los dirigentes del partido entendieron que permitirle seguir escalando era peligroso incluso para la propia supervivencia política de estos partidos. los autores comparan este funcionamiento con lo que sucedió en otros países, por ejemplo, en la Europa de entre guerras, las elites conservadoras no supieron o no quisieron bloquear a figuras como Hitler o mussol por contra. En estados unidos, la guerra de secesión sirvió de aprendizaje. Cómo bueno, tras el conflicto, las tensiones entre el norte y el sur. Entre blancos y negros eran brutales. Aun así, con el tiempo demócratas y republicanos fueron aceptando que podían alternarse en el poder sin destruirse. Aprendieron a conceder legitimidad básica al bando rival. Sí, incluso aunque loaran probablemente cada vez que los partidos vetaban a una estreita reforzaban esa idea de que aquí dentro se juega con ciertas normas y de que quien no las asume se queda fuera. Y por eso, durante buena parte del siglo xx, ningún candidato abiertamente antidemocrático llegó a estar ni siquiera cerca de la casa blanca. Estas salvaguardas no estaban escritas en ningún sitio, no formaban parte de la constitución ni de ninguna ley. Eran el producto de prácticas acumuladas de hábitos de reglas no escritas. Pero precisamente este era también su punto débil. porque de algún modo eran vulnerables al carácter de los partidos y sus líderes dependían de que los líderes del partido siguieran creyendo en sutilidad y tuvieran también la capacidad de imponer estas normas. Y qué hay del contexto español? Bueno. En España. Los cortafuegos han funcionado de forma distinta. Aquí no ha habido primoreas masivas ni convenciones abiertas al estilo estadounidense. Lo que ha habido han sido partidos muy jerárquicos con listas cerradas y mucha disciplina interna, a veces demasiada durante estos años. Eso actuó como un filtro bastante eficaz. Las cúpulas del pepe y pe decidían quién entraba las listas y mantenían lejos del poder estatal. Tanto a los nostálgicos del franquismo como a los sectores vinculados saeta en el país vasco. El problema de este modelo es que cuando las direcciones de los partidos decidieron abrir la puerta a partidos que estaban más escorados hacia la izquierda o a la derecha, El votante tuvo poco margen para frenar este movimiento porque al final cabo, los votantes votamos a los partidos, no a las personas en España. Estoy hablando. Esto es lo que hemos visto con la entrada de vox en los gobiernos autonómicos o con la entrada de bildu y jus en la aritmética de gobernabilidad nacional. Capitulo 3. La gran abdicación republicana. El capítulo se centra en un giro histórico, un giro que cambió la política estadounidense para siempre. El partido republicano dejó de actuar con un guardián del sistema y comenzó a abrir las puertas a figuras que antes habrían sido vetadas sin contemplaciones. El punto de partida está en los años 60 y 70, cuando la aprobación de las leyes de derechos civiles que daban derechos a los negros cambió por completo el mapa político. El partido demócrata perdió gran parte del sur y el partido republicano empezó a traer votantes que se sentían amenazados por los cambios raciales y sociales que estaban ocurriendo. Esa re alineación creó una base más homogénea y más dispuesta a respaldar discursos duros. Me estoy refiriendo adentro de cada uno de los partidos transición coincidió con la aparición de nuevos medios conservadores. Primero fué la prensa, luego la radio conservadora y finalmente, y la más conocida la cadena fox new que empezó en este universo mediático, dió voz a los extremistas de derechas también castigó a los más moderados del partido de republicano y obligó a los líderes republicanos a mirar permanentemente hacia su derecha. El siguiente paso de la deriva fue el debilitamiento deliberado de las estructuras tradicionales del partido. De qué estamos hablando? Pues, de que grupos de presión bien financiados como american for prosperity o freedom Works empezaron a tener más influencia que los propios dirigentes republicanos. Su capacidad para financiar campañas castigar a los que no eran leales y promover candidatos cambió los incentivos dentro del partido. Las primarias se transformaron en una especie de amén ideológico permanente. Quien se desviaba mínimamente de la línea ideológica más dura. Corría el riesgo de ser desafiado por un candidato más extremista que él. Este nuevo entorno castigó a los republicanos moderados. Dirigentes que no trae época, habrían actuado como cortafuegos. Empezaron a mirar hacia el otro lado porque no querían ser señalados a lo largo de los años 90. Y esta dinámica llevó a episodios cada vez más graves. La presidencia de Obama intensificó el resentimiento de una parte de los conservadores que aprovechó estratégicamente el famoso movimiento tip party. Muchos de los líderes del tip parti se presentaban como azotes del establishmen y trataban a los democrats como enemigos existenciales. Aunque sus propuestas eran a menudo inverosímiles, su valor político residía en esa capacidad que tenían para intimidar a los republicanos tradicionales. En cierto modo, eran un poco matones. En este contexto, las señales clásicas de autoritarismo, como cuestionar la legitimidad del adversario tolerar la violencia política o poner en duda las elecciones empezaron a aparecer dentro del propio partido republicano. Así que cuando Donald Trump apareció en escena, esas transformaciones habían vaciado en gran parte la La función esencial del guardián que el partido había desempeñado durante el siglo y medio no necesitaba convencer a líderes republicanos experimentados porque esos líderes ya no podían frenar a nadie. El surgimiento de un demagogo no es lo sorprendente. Ya hemos visto que muchos le han precedido. Lo sorprendente, lo realmente sorprendente es que su partido fuera incapaz de detenerlo. La llamada gran abdicación Fuese abandono lento de la responsabilidad de filtrar a quienes amenazaban las normas del juego democrático. Y qué pasó en el contexto español en España también hemos visto como quienes deberían actuar como freno. Han dejado de hacerlo. El pepe pasó de tratar a box como una fuerza incompatible con el gobierno a apoyarse en ellos en varias comunidades en el otro lado, el pee que prometían no pactar con independentistas ni con bildu depende hoy de ellos para gobernar. Y para ello ha tenido que aceptar indultos de condenados por el proceso, eliminar el delito de edición y aprobar la amnistía y también negociar con un partido que no olvidemos que viene de eta bildu. Y mientras tanto, pepe y pesó han usado durante años el bloqueo del poder judicial como un arma política, aun sabiendo que eso daña la justicia. En los medios ocurre algo parecido. Las cadenas se han organizado en dos bandos, básicamente la cesta y la ser que cargan contra la derecha constantemente, mientras que la copa el b c y otros medios se van al lado contrario, con discursos cada vez más duros sobre inmigración ó seguridad y como no radio televisión española, es acusada una y otra vez con bastante fundamento de ser el medio de propaganda del gobierno de turno. Cuando periodistas y partidos normalizan alianzas incómodas o desdibujan el concepto de verdad para apoyar a los suyos. El problema ya no es un líder concreto. El problema es que las élites dejan de actuar como cortafuegos. Ya esto, desgraciadamente, se le suma un tono político cada vez más inflamado unidas podemos ha presentado a la derecha como una mafia corrupta Y desde la derecha se responde acusando la la izquierda de traidores u ocupas ese clima. Erosiona algo esencial la idea de que el rival es legítimo y de que los árbitros pueden equivocarse sin estar vendidos. Capítulo 4. La subversión de la democracia. Conclusiones. Los autócratas elegidos democráticamente es rara vez destruyen la democracia de golpe. El proceso suele comenzar con una sensación de impaciencia. La democracia requiere negociación, diálogo cesiones e impone límites para un líder populista conchas de poder absoluto. Esto es realmente frustrante. Fue el caso de Alberto Fujimori, que desde el primer día chocó con un congreso hostil tribunales que frenaban sus decretos y medios de comunicación que miraban con receló sus movimientos. A partir de ahí comienza una erosión progresiva del sistema con gestos que a priori nos pueden parecer inofensivos. Normalmente cada acción contra el sistema se justifica diciendo que se quiere combatir la corrupción, que se quiere reforzar la seguridad o que se quiere depurar la política o regenerar la democracia. Si te suena esto, pero detrás de esa retórica, aparecen tres orgias que se repiten una y otra vez. Vamos a ver cuáles son. La primera consiste en apresar a los árbitros, es decir, controlar las instituciones encargadas de fiscalizar el poder. Cuales son estas tribunales, policía, fiscalías, agencias tributarias y organismos reguladores. Mientras estas instituciones sean independientes, pueden investigar los abusos del líder y de sus amigotes. para un autócrata. Como te puedes imaginar, esto no es nada gracioso. Por eso buscan colocar a sus amigotes en puestos clave. Presionan a los jueces, usan el aparato estatal para su propio beneficio, etcétera, etcétera. Una vez capturados los árbitros, el gobierno gana impunidad y además obtiene un arma para poder perseguir a aquellos que le desafían. La segunda estrategias Consiste en marginalizar a los actores clave. Un régimen autoritario no necesita silenciar a toda la sociedad. Basta con comprar intimidar o aislar a quienes pueden coordinar la resistencia. Quiénes son estos? Pues normalmente en medios de comunicación influyentes. Líderes empresariales con poder figuras culturales respetadas y también a otros políticos carismáticos Fujimori con vladimiro Montesinos al mando perfeccionó esta técnica en Perú como lo hacía compraba propietarios de canales de televisión, presionaba periodistas críticos y llegó a pagar a diputados para manipular las elecciones. La tercera y última estrategia consiste en reescribir las reglas del juego. Cómo pues se llevan a cabo cambios constitucionales y reformas electorales, principalmente todo, por supuesto, bajo una pátina legal y bien intencionada. Pero el objetivo es asegurarse ventajas permanentes. Los autores mencionan un ejemplo extremo que ocurrió en el sur de estados unidos al finalizar la guerra civil. Cuando la reconstrucción terminó y las tropas federales se retiraron, los gobiernos blancos del sur recuperaron el control y empezaron a probar leyes diseñadas para impedir la votación de los negros. Eran medidas que tenían una apariencia neutral, pero no, no lo eran en absoluto. Aquí. Lo importante es entender que solo un cambio no destruye la democracia. La clave está en la acumulación progresiva de cambios. Una sola reforma puede parecer razonable para reformas cada una envuelta en una retórica de una mejora institucional. Pueden pasar desapercibidas. Pero cuando juntas todo eso, lo que ocurre es que se va alterando la herencia de la democracia. La posición pierde capacidad de competir. La justicia deja de actuar con neutralidad y la información pública se vuelve menos plural. Las elecciones pueden seguir existiendo, pero ya no son justas y, por lo tanto, ya no existe una democracia real. Y, como puedes imaginar, las crisis aceleran todo este proceso, una amenaza at terrorista, un intento de golpe militar, una pandemia, una ola de violencia o a veces una crisis económica importante. Ofrecen la excusa perfecta para concentrar el poder y lo podemos ver con el ejemplo paradigmático de Hitler, quien aprovechó el incendio del resac para tomar medidas autoritarias. Lo mismo pasó con Erdogan y el golpe fallido de que lo utilizó para purgar tribunales, cerrar medios de comunicación y expandir su autoridad. Recuerda, las crisis suelen disparar el apoyo popular del líder. Y esto lo que significa es que la oposición tiene menos poder y por lo tanto, tenemos un problema. Qué te puedo contar de España del contexto español? Bueno, pues en España, obviamente no vivimos un proceso autoritario, pero si se perciben algunos movimientos que recuerdan a esta erosión lenta que describe el capítulo. El caso más evidente bajo mi punto de vista es el de apresar a los árbitros. Un ejemplo de ellos sucedió en tras el nombramiento de dolores delgado, que era una ex ministra del partido socialista como fiscal general del estado. En ese caso, la fiscalía se acercó demasiado al gobierno. La ley lo permite, por supuesto, pero la señal que recibe la gente cuando ve algo así es que los controles pueden moldear según convenga al poder político de turno. Algo parecido ha ocurrido con el centro de investigaciones sociológicas, el cs el cir de tezas bueno, pues el cif debería ser un organismo objetivo. Que proporciona información útil a la sociedad. Pero sin embargo, existen sospechas bastante fundadas de que el gobierno lo está utilizando con intereses partidistas. Otra de las derivas usadas por muchos gobiernos con ambiciones autoritarias es el uso excesivo del decreto ley. Lo que debería ser una herramienta excepcional. Se ha convertido en una forma habitual de legislar sin debate, porque es una reforma urgente. Pedro Sánchez se ha convertido en el presidente con el dudoso honor de ejecutar más decretos ley por año. Y por último, no quiero dejar de mencionar a radio televisión en española que completa este cuadro tan tan feo que, si bien no se ha convertido en el nodo de la época franquista, ya que no hay una censura como tal. Pero si existe una tendencia clara a tratar la radio televisión pública como un instrumento político más. Esto, por supuesto, no es algo único de radio televisión española ni ocurre solo. Ahora ha sucedido siempre. Y también ocurren otras televisiones públicas como tele Madrid. Pero bueno, no quiero dejar de señalar esta deriva cada vez, en mi opinión, más radical de propaganda de los medios públicos. Tal y como señalan los autores, ninguna de esas prácticas destruye la democracia española, pero juntas revelan una disposición del gobierno a estirar las normas informales que sostienen el sistema y esas justamente la advertencia del capítulo. Las democracias no caen cuando aparece un lide autoritario, sino cuando se da cuenta de que puede empujar y empujar los límites del poder sin consecuencias. Capítulo 5. Los guardarraíles de la democracia.
CameraDurante mucho tiempo. La política estadounidense se sostuvo sobre una confianza casi mítica en su constitución. Se veía como una máquina perfecta capaz de contener abusos de poder y mantener estable un país enorme y diverso. Y es verdad que históricamente funcionó Lincoln expandió sus poderes durante Durante la guerra de secesión, el sistema volvió al equilibrio y cuando Nixon intentó usar el estado para encubrir sus delitos, los controles institucionales acabaron obligándolo a dimitir. El problema es que esas defensas formales nunca han sido suficientes por sí solas. Me explicó. Las constituciones, incluso las mejores tienen grietas. Tienen huecos por donde la gente inteligente se puede meter lo que realmente ha mantenido a flote. La democracia estadounidense y tantas otras durante dos siglos son las normas informales. la primera, la tolerancia mutua. La segunda, la contención institucional. La tolerancia mutua consiste en aceptar que el rival político es un adversario legítimo, no un enemigo. Mientras se mantuvo esa idea, perder unas elecciones no se vivía como una amenaza existencial. por el otro lado, la contención institucional es la otra cara. Renunciar voluntariamente a usar todo el poder que uno tiene para machacar. Al contrario. En los momentos clave, presidentes y congresistas optaron por la auto contención, un ejemplo, no manipular el tribunal supremo y no convertir cada resquicio legal en una palanca partidista. Bien, entonces, por qué llamamos a estas normas guardar railes? Pues porque impedían que la rivalidad política se convirtiera en una guerra total. Cuando funcionaban el sistema, entraba en un círculo virtuoso. Si aceptas al rival como legítimo, te cuestan menos moderarse. Y si te moderas, refuerzas esa legitimidad. Dicho esto, también podía ocurrir lo contrario cuando la desconfianza a flora perderse, vuelve intolerable. Y ahí es cuando se rompe la contención. El capítulo recupera un episodio ilustrativo de la Inglaterra del siglo XVII. Estoy hablando de la lucha entre el Parlamento y Carlos i, esta lucha estaba alimentada por acusaciones cruzadas de traición y herejía. Este conflicto fue quemando y quemando los límites no escritos que sostenía la monarquía. actor forzó sus prerrogativas hasta el extremo convencido de que el otro era una amenaza demasiado grande. El resultado una guerra civil. Este tipo de dinámica encaja perfectamente con la trampa típica de muchos sistemas llamada escalada tonela h. Me la describe muy bien en el libro que hemos leído la biblioteca pensando en sistemas en dicha trampa, dos actores quedan atrapados en una competición que va erosionando el sistema que comparten Pero bueno, dejando esto a un lado, la reflexión principal del capítulo es que estados unidos hoy ya muestra señales de desgaste de estos dos. Guarda raíles. La idea del adversario legítimo se ha ido. Desvaneciendo con la polarización y la contención institucional. Se ha ido rompiendo con estrategias cada vez más agresivas, el uso de maniobras legales límite y un uso de las prerrogativas presidenciales y legislativas que antes se consideraba impensable. Y qué hay? Me dirás del contexto español? Bueno, pues te cuento durante la segunda república española. La desconfianza entre bloques creció hasta que los adversarios dejaron de reconocerse como parte del mismo proyecto político. La polarización creció y cavando. Empezó a ver al otro como una amenaza existencial. esa dinámica terminó anulando cualquier posibilidad de contención. Y es que cuando una sociedad entra en ese terreno, las instituciones ya no sirven de freno. Y el conflicto acaba devorándolo todo. Y la guerra civil española es en este sentido una advertencia clara de lo que ocurre cuando la tolerancia mutua desaparece y cuando la competición política se convierte en una lucha sin reglas, obviamente y afortunadamente, no estamos en la España del 36. Sin embargo, la degradación democrática es clara y no hay que subestimar los productos de esta situación social. Si evaluamos la España de hoy los guarda raíles de la España actual, pues también se ven grietas bastante claras. La tolerancia mutua se ha ido deteriorando desde la moción de censura que desalojó a rajoy al presidente rajoy en a partir de ahí se empezó a hablar de gobierno ilegítimo pacto de perdedores a salto al poder sin pasar por las urnas y con el tiempo, la cosa no ha hecho más que empeorar. Un bloque acusa al otro de golpe de estado por la amnistía, mientras que el otro habla de fachas con toga ó de lofer. Para qué? Para describir decisiones judiciales que no les gusta que no encajan con lo que esperaban. El mensaje de fondo es que el rival ya no juega limpio y, por lo tanto, no merece gobernar. La contención institucional también se ha ido erosionando. para empezar, el consejo general del poder judicial estuvo años y años a medio gas y sin renovarse, porque pepe y pesó en no se ponían de acuerdo, porque estaban anteponiendo el cálculo partidista al funcionamiento normal de la justicia. Por otro lado, tenemos las reformas legales aceleradas. Este es otro síntoma, la modificación del código penal para rebajar las penas de la antigua edición, cambiar la malversación. Todo esto se tramó por vía acelerada y obviamente vinculada a los acuerdos con el independentismo catalán. Asimismo, la ley de amnistía para los implicados en el proceso Estuvo ligada a la investidura del gobierno en. Todo esto entra en el terreno de la legalidad, pero se ha forzado el marco al límite. Para qué? Pues, para sobrevivir en el poder. En resumen. El sistema español no está al borde del del colapso, pero encaja bastante bien con el patrón que describe el capítulo dos grandes bloques que se ven cada vez menos como rivales legítimos y cada vez más como amenazas.
DiegoCapítulo 6. Las reglas no escritas de la política estadounidense. Durante buena parte del siglo xx, las instituciones estadounidenses funcionaban porque había un acuerdo implícito que marcaba los límites de lo que se podía hacer y lo que no. Ese fué un efecto colateral positivo de crisis profundas, como la guerra de secesión durante las décadas, los políticos procuraban tratar al adversario con cierto respeto y evitaban convertir cada conflicto en un juicio moral. Dicha actitud explica por qué Roosevelt, con un gran apoyo detrás, no consiguió sacar adelante su intento de ampliar el tribunal supremo. por qué no lo consiguió porque su propio partido le paró los pies porque pensó que era un movimiento demasiado arriesgado. Ésta era una forma de decir que había líneas que no debían cruzarse, aunque la ley lo permitiera y aunque el propio presidente quisiera hacerlo. En el senado pasaba algo similar. Existía el filibusterismo, que es una táctica que en estados unidos permite a una minoría bloquear una ley simplemente prolongando. El debate era una arma de oposición muy potente, pero durante década se usó con mucha prudencia. Los senadores sabían que si abusaban de ella, podían convertir la cámara en un lugar ingobernable. Así que mantenían un acuerdo no escrito para no forzar más de la cuenta. Hubo momentos en los que ese equilibrio se rompió. El macartismo es un ejemplo claro. Se llegó a un punto en el que acusar a alguien de traición. Se convirtió en un arma política habitual. También se dieron excesos presidenciales, como la expansión del poder ejecutivo en tiempos de Roosevelt, pero en esos momentos críticos aparecieron contrapesos a veces dentro del propio partido. Entre los años 50 y 70, el sistema entró en una etapa de estabilidad poco común. El congreso investigó a Nixon cuando intentó usar el estado para protegerse del Watergate. Los tribunales actuaron sin plegarse al ejecutivo. Incluso los presidentes más poderosos aceptaron sentencias que no les favorecían esa estabilidad. Sin embargo, tenía un lado oscuro. Parte del entendimiento entre los dos grandes partidos políticos dependía de mirar hacia otro lado en asuntos raciales. Evitar ese conflicto permitió mantener la cooperación política en otros ámbitos. El coste humano y democrático fue enorme, pero el efecto inmediato fue que se que se redujo la polarización durante años y que hay de España. Bien, hablemos de España. En España. También hubo una época en la que la tolerancia y la contención institucional eran parte de la cultura política. Aunque se nos haya olvidado, a pesar de los desacuerdos, existía un respeto básico hacia las instituciones y hacia la legitimidad del rival. Ese clima se mantuvo durante buena parte de la transición y los primeros años de democracia. Pero como suele pasar con el tiempo, esa contención se fue desgastando. Se nota, por ejemplo, en el uso creciente de vías excepcionales para probar reformas que antes se tramitaban con más deliberación. también ha cambiado la relación con el tribunal constitucional. Antes era habitual que los partidos aceptaran sus decisiones, aunque le resultarán incómodas. Hoy, cada sentencia se recibe como una victoria o una derrota partidista. Sea cual sea la resolución. Siempre hay un bloque que la interpreta como un guiño político. El senado ha vivido algo parecido. La figura del beto autonómico que debía servir para proteger sensibilidades territoriales se ha convertido en una herramienta de bloqueo más dentro de la guerra de partidos, y lo mismo ocurre con la cultura parlamentaria diaria, la cortesía institucional que durante años funcionó bastante bien como una amortiguación esencial. se ha ido resquebrajando. Las comisiones y los plenos se han llenado de descalificaciones insultos personales, algo que antes era algo excepcional. Capítulo 7. El desmantelamiento El capítulo arranca con un episodio que marcó un antes y después en la política estadounidense. Estoy hablando de la muerte del juez antonin escalia en hasta entonces, cuando un presidente tenía una vacante en el tribunal supremo, la cubría era una práctica asentada durante el siglo y medio. En este caso, Obama nominó a Merrick Garland, que era un juez moderado y respetado y, por primera vez en la historia, el senado controlado por el partido republicano se negó siquiera estudiarlo. En ese momento se rompió un acuerdo tácito que había mantenido la estabilidad del supremo durante generaciones. Hay que retroceder a los años 80 y 90 para entender la raíz del problema Es la figura clave. Seguramente no te suene, pero fue muy importante y vamos a ver por qué su estilo era agresivo y su manera de entender la política era la de un combate total. to marcó un giro cultural dentro del partido republicano. Hasta entonces, la cámara funcionaba con cierto espíritu de colaboración. Los líderes de ambos partidos se trataban con decoro. Rompió. Todo esto de forma deliberada empezó a usar un lenguaje que pintaba a los demócratas como corruptos y morales y peligrosos para el país. Ese estilo se extendió al senado con la llegada de una nueva generación de políticos que rechazaban cualquier compromiso. El filibusterismo dejó de ser una herramienta excepcional y pasó a ser de uso común contra Bill Clinton por el caso levinsky encaja perfectamente en este deterioro. Se usó la destitución presidencial como un arma partidista, no como debe ser un recurso estremo para defender la constitución. Otro elemento decisivo fué la polarización creciente del electoral. El partido republicano perdió la diversidad interna que antes moderaba su comportamiento. Al mismo tiempo, surgieron movimientos como el tea party que empujaron al partido hacia posiciones más y más extremas. Con todo esto, la cortesía institucional y el respeto a la legitimidad del rival fueron perdiendo fuerza. La política estadounidense entró en una dinámica en la que cualquier táctica era válida, siempre y cuando te ayudase a ganar las elecciones. Y qué hay de España? bueno, pues aunque en España no ha habido un equivalente claro a new green beach, mi opinión, mi opinión es que Pablo iglesias es quien se acerca más a esta figura. Por qué? Bueno, porque los dos introdujeron un estilo de confrontación áspero y una visión de la política en clave moral donde el adversario se ve como un enemigo y no como alguien legítimo. Iglesias cambió el tono del debate público reconfiguró a la izquierda y a diferencia de otros líderes emergentes, terminó entrando en el corazón del ejecutivo. Como vicepresidente del gobierno, ese salto le dio una capacidad de influencia institucional que no tuvo ningún otro dirigente tan extremista. Dicho esto, la comparación tiene un límite claro griet transformó desde dentro a un partido histórico y cambió la cultura política de los estados unidos. Pablo iglesias llegó muy arriba. Es verdad, pero no reescribió la arquitectura interna del sistema. Su impacto ha sido muy importante en el discurso y en la agenda, pero sinceramente, no creo que haya cambiado la estructura del juego político. Capítulo 8. Trump contra los guardarraíles de la democracia El capítulo se centra en el primer año de tramp en la casa blanca, un período que puso a prueba esos límites invisibles que sostienen la democracia desde el principio. Tramp adoptó un estilo de choque frontal, atacó a los medios calificándolos de enemigos del pueblo, cuestionó la legitimidad de los jueces y alimentó la idea de que había llegado al poder para enfrentarse a un establishmen corrupto. Esa mezcla de victim mismo y agresividad no era nueva en la historia de otros líderes con inclinaciones autoritarias, pero en estados unidos tenía MXN$1 distinto porque chocaba de lleno con normas muy asentadas. Trump no sólo tensó el ambiente político. Además, intentó modificar la relación con los llamados árbitros del sistema. Qué quiero decir con esto? Bueno, que presionó a las agencias de inteligencia y al FBI para que le mostrarán lealtad personal, no al gobierno, sino a él personalmente. También trató de intervenir en investigaciones que podían comprometerle presionó al director del FBI para que suavizara el caso de Michael Flint, su asesor de seguridad nacional que había mentido sobre sus contactos con Rusia. Y cuando el fiscal especial, Robert Mueller, eh, empezó a acercarse a su círculo en la investigación sobre la injerencia rusa en las elecciones de pues tram valoró seriamente destituirlo para protegerse En paralelo lanzó ataques repetidos contra jueces federales cuando éstos intentaban frenar sus órdenes ejecutivas. Y mientras tanto, dejaba claro que consideraba el poder judicial como un obstáculo injusto más que como una institución independiente. Su estilo verbal, centrado en amenazas públicas, insultos a periodistas y acusaciones de fraudes sin pruebas fue llevando los límites de lo aceptable a un terreno más turbio. Lo que antes era impensable, empezó a aparecer como una parte normal del debate público. Y es cierto que en ese año, en ese primer año, tram no consiguió derribar los guarda railes, pero no dejaba de golpearlos otro ejemplo más, no en vez de apartarse de sus negocios para eliminar cualquier conflicto de intereses, los delegó a sus hijos una decisión que es legal, pero que es contraria al espíritu de contención que habían respetado sus antecesores. Algo parecido ocurrió cuando nombró a su hija y a su yerno como asesores. La ley lo permitía, pero quebraba una tradición pensada para evitar nepotismos otra de sus costumbres y lo siga haciendo a día de hoy. Exactamente igual es la mentira. Tram mintió con una frecuencia desconocida en la política moderna. No sólo exageraba también fabricaba datos, inventaba su puestos, elogios o victorias, y negaba hechos comprobados. La consecuencia ha sido un deterioro en la confianza de la gente. Cuando el líder don país se pasa por el forro, la verdad, la ciudadanía pierde un punto de referencia esencial. Pero cuidado aquí no hablamos de una pérdida de confianza solo sobre tra, sino sobre el sistema en general. Y aquí la pregunta de fondo que debemos hacernos es qué habría ocurrido si tram se hubiera enfrentado a una gran crisis nacional? En momentos de crisis como atentados, guerras emergencias graves. El presidente de estados unidos disfruta de un poder extraordinario y el sistema se vuelve más permisivo. El libro nos recuerda cómo otros líderes con impulsos autoritarios aprovecharon esas crisis para consolidar su poder. Afortunadamente, el primer año de Trump no terminó en el desmantelamiento de la democracia estadounidense, pero sí que nos proporcionó información útil. Esto no lo dice el libro porque es un libro de, pero yo te voy a contar un poco lo que ha pasado desde entonces. Qué podemos añadir de la deriva política en estados unidos y sobre todo de Trump ese momento? bueno, pues cuando se escribió ese capítulo tram, apenas llevaba un año en la casa blanca. Ya se veía que no respetaba demasiado las normas, pero aún no se había enfrentado a una crisis que pusiera realmente a prueba sus límites, pero paciencia porque sí, esa crisis llegó. llegó con las elecciones de perdió frente a Joe Biden. Y en lugar de aceptar el resultado, decidió negar la derrota. Afirmó sin ninguna prueba que le habían robado las elecciones. Habló de un fraude masivo y convirtió esa idea en el centro de su discurso. Empezó a presionar a cargos republicanos en estado. Es clave para que encontraran de algún modo votos que le ayudasen o cuestionaran los resultados. Alentó demandas judiciales y también promovió teorías conspiradoras. O sea, hizo todo lo que pudo. La escena más brutal que todos conocemos. Fué el 6 de enero de cuando una multitud de seguidores asaltó el capitolio para intentar impedir que el congreso certificara el resultado electoral y aquello por mucho que puedan decir algunos no fue un arrebato espontáneo. Llegó tras semanas y semanas de negar la derrota. El objetivo era usar todos los resquicios posibles para mantenerse en el poder. Antes se echó que las instituciones respondieron de forma ambigua. Por un lado, los tribunales rechazaron una tras otra. Las demandas sin pruebas, varios cargos republicanos y los estados se negaron a ceder a la presión. Y el vicepresidente Mike Pence terminó certificando el resultado. El traspaso de poder a Biden se produjo. Desde ese ángulo, los guarda raíles. Podemos decir que funcionaron la constitución y un puñado de personas consentido de la responsabilidad sostuvieron el resultado electoral, pero la reacción del sistema político fué mucho menos tranquilizadora. Por qué? Porque la mayoría de los congresistas republicanos se alineó con la narrativa del fraude, Y a día de hoy, un porcentaje bastante elevado del electoral conservador sigue convencido de que las elecciones de fueron robadas y no sólo eso, el partido republicano se negó a romper con tram incluso después del asalto al capitolio. Así que esas no son buenas noticias en absoluto. Tras su salida del poder, Trump afrontó varias causas penales por sus intentos de alterar las elecciones. Pero aun así, el tribunal supremo amplió la inmunidad presidencial y cuando volvió tras ganar las elecciones de los cargos federales, se retiraron porque el departamento de justicia siempre intenta evitar que un presidente esté procesado. Mmm durante el ejercicio de sus funciones. Así que Trump regresó a la casa blanca tras ganar las elecciones de y bueno con una mayoría republicana. Además, en ambas cámaras y en su segundo mandato, ha arrancado con una avalancha de órdenes ejecutivas y decisiones destinadas a deshacer buena parte de las políticas de la etapa de Biden y también a politizar todavía más la administración federal. De hecho, varios analista apuntan a que algunas de las medidas es tiran al límite las leyes y normas que regulan el funcionamiento del estado visto desde hoy. El experimento del que hablaba este capítulo ya no es un escenario hipotético, sino que sabemos que un presidente con impulsos autoritarios intentó anular unas elecciones. Desencadenó un episodio de violencia política y aun así sobrevivió a ello. Y qué hay del contexto español? Bueno, pues en España, afortunadamente no tenemos a Donald Trump. Si bien ya hemos comentado que Pedro Sánchez y su gobierno han utilizado muchas de las tretas señaladas por los autores, eh? Pero bueno, la comparación con Trump no me parece justa, pero sin embargo, me gustaría señalar algo que es evidente y es que Pedro Sánchez ha utilizado la mentira como forma de gobierno. Sánchez no llega a los niveles alucinógenos de Trump. Pero si ha instalado un patrón claro de afirmaciones falsas y contradictorias, cuando le conviene políticamente ejemplos conocidos, voy a decir los más conocidos, pero hay muchos, eh, por ejemplo, dijo que no gobernaría con podemos y lo hizo. Dijo que no pactaría con bildu y lo hizo repitió que no concedía una amnistía. Y la aprobó. y también dijo que no haría ciertos indultos que no estaban en su agenda. Y finalmente los concedió. Así que, bueno, no tenemos aún Trump, pero sí que tenemos aún mentiroso en el poder. Capítulo 9. Cómo salvar la democracia La democracia estadounidense no ha sido nunca una estructura blindada. Ha pasado por momentos muy difíciles y por etapas en las que la desconfianza fué tan intensa que el país terminó en una guerra civil, lo que permitió reconstruir el sistema fué la capacidad de los dirigentes para crear y sostener normas informales que contuvieran la rivalidad política. Lo curioso de todo esto es que esa estabilidad se apoyó en la exclusión política de una parte enorme de la población, sobre todo los afroamericanos del sur. Cuando esto se corrigió en los 60 con las leyes de derechos civiles, la democracia aumentó, pero también entró en una fase donde la política empezó a ordenarse por líneas raciales e idents. Y esa reorganización creó el clima polarizado que hoy parece tan difícil de revertir. En este punto surge la cuestión de fondo. Qué puede ocurrir cuando una democracia como el estadounidense ha dejado que sus normas informales se deterioren? A partir de ahí se abren tres horizontes diferentes. en el primero. Los autores imaginan una recuperación rápida en la que la crisis actúa como advertencia. En el escenario tram pierde apoyo. Los republicanos corrigen el rumbo y estados unidos vuelven una estabilidad razonable sin necesidad de una gran transformación institucional. En el segundo escenario bastante más oscuro, el partido republicano se alinea con tramp. Retiene la presidencia las dos cámaras del congreso y con el tiempo, consolida una mayoría en el tribunal supremo desde esa posición. Utiliza tácticas duras constitucionales para fabricar mayorías electorales duraderas. Endurece la inmigración PGA los censos restringe el voto anticipado. Aprueba leyes de identificación de votantes Y elimina obstáculos como el filibusterismo. La democracia no desaparece de hoy para mañana, pero se va quedando vacía. Y el tercer escenario que se sitúa un poco entre medias, la democracia sigue siendo formalmente competitiva, pero los guarda raíles están muy debilitados. La polarización se mantiene alta y el juego duro se normaliza. Puede salir del poder, pero el estilo de Trump, el estilo trampista y también la erosión de las normas permanecen ahí. en ese contexto, sólo hay solución si se reconstruyen los hábitos que permitían que los rivales políticos conviven sin considerarse enemigos acérrimos. Cuando este análisis se escribió en la idea de una recuperación rápida, todavía estaba sobre la mesa. Sin embargo, los años posteriores cambiaron la lectura. La negativa de Trump aceptar la derrota de nos mostró que el daño era más profundo de lo que sugería el análisis inicial. las instituciones todavía resisten, pero han pasado momentos muy difíciles. Además, el comportamiento del partido republicano después de la crisis del capitolio dejó claro que revertir la dinámica no iba a ser sencillo. Trump siguió siendo la figura dominante del partido, mantuvo un apoyo sólido y finalmente ha vuelto a la casa blanca, pese al peligro que supone Trump para la democracia estadounidense, los autores insisten en que ninguna democracia se salva solo derrotando a un líder. La cuestión de fondo es si el país es capaz de restaurar la tolerancia mutua y la contención institucional en un contexto que ahora es mucho más diverso de lo que era mucho más desigual y está mucho más polarizado que en el siglo xx. La experiencia chilena aquí podría servirnos de ejemplo. Su transición en los años 80 no resolvió las diferencias entre socialistas y democ estamos. Pero sí que creó un clima de cooperación que evitó que el país volviera a a hundirse. Mis conclusiones. Dada la importancia capital de este libro. He querido hacer unas conclusiones personales. Este es un libro importante porque despierta el lector y le obliga a mirar con más desconfianza a sus líderes políticos en el manual del dictador, vimos que los dirigentes no actúan por altruismo. Se deben a la coalición que los mantienen el poder en una democracia. Esa coalición son sobre todo los votantes en una dictadura, una élite reducida de militares caciques o magnates. Esta obra nos abre todavía más los ojos. Señala esos comportamientos que, siendo legales, erosionan poco a poco la democracia para un líder concha de poder siempre será tentador reducir la coalición a la que tiene que rendir cuentas. Es más fácil contentar a una minoría de donantes, cargos fieles y medios a fines que a millones de ciudadanos. Nuestra obligación. Si no queremos acabar en un país cada vez más autoritario y con menos controles es fiscalizar a nuestros líderes, tanto si son de nuestra cuerda como si no. Al final, lo más importante no es quien gobierna, sino vivir en un país donde haya paz y libertad.