Biblioteca Polymata
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Reseña - El último abrazo
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Reseña: El último abrazo
Speaker 4Hola, polímata, ¿cómo estás? Vamos hoy con una nueva reseña de la Biblioteca Polímata, en concreto el libro El último abrazo. No podía faltar en la biblioteca un libro que hablase de nuestros compañeros planetarios, y ese es este libro. Discípulos de Descartes, como Malebranche, veían el grito de un animal herido como el ruido de una máquina averiada. Para él, los animales no tenían alma ni sentían. Eran mecanismos de alta precisión, como el de un ordenador, como el de un reloj. Hoy, por contra, muchos dueños ven a sus perros como si fueran humanos con pelo. Frans de Waal, el autor de este libro, escribió El último abrazo para escapar de estos dos extremos. De Waal pasó más de cuarenta años estudiando a los primates, conviviendo con ellos, analizando su comportamiento e intentando entrever sus emociones. nunca habría traído un libro sobre primates a la biblioteca, pero este nos ayuda a entendernos mucho mejor y de paso a comprender también al resto de animales que viven con el autor usa sus vivencias personales con chimpancés como mamá para aterrizar la discusión. Mamá es el primer chimpancé que sale en el libro y en la portada. Antes de hablar de empatía, de duelo o de reconciliación, el autor nos hace mirar una escena concreta, nos traslada a un momento de su vida y nos obliga a mirar a los primates como individuos con alma, miedos, preocupaciones, ilusiones e intereses. Según va avanzando el libro, se hace difícil no humanizarlos, incluso cuando hablamos de animales como las ratas o cualquier otro mamífero. Dewal tiene claro que la vieja frontera entre humanos y animales autómatas ya no se sostiene. Si compartimos con otros mamíferos buena parte de la historia evolutiva, sería muy extraño que nuestras emociones hubieran aparecido de golpe como una rareza caída del cielo. lo razonable es esperar continuidades, versiones más simples, más parciales o más ligadas al contexto de cada especie, pero continuidades al fin y al cabo. El libro me ha convencido especialmente cuando muestra esas continuidades en escenas concretas. Por ejemplo, una rata que libera a una compañera atrapada antes de ir a por el chocolate que tiene justo a su lado. O un chimpancé que consuela a otro después de una pelea De Waal hace esto muy bien, eso de meterte en la escena porque por momentos deja de lado los estudios y te muestra los casos. Eso no significa, por supuesto, que no mencione muchos estudios y no se base en ciencia. Y esto precisamente es lo que te ayuda a engancharte al libro y a pedir más y más. Aunque también puede generar dudas a los más escépticos, lo podría entender perfectamente. Si tú eres de los que prefieres libros que estén completamente blindados por bibliografía, pues aquí puedes, eh, quizá levantar una ceja, sobre todo cuando el autor se mete de lleno en la mente de los animales e interpreta lo que estos animales están sintiendo. A mí personalmente el libro me ha gustado mucho pero no creo que esté exento de problemas. En algunas ocasiones, De Waal parece escribir con algo de resquemor contra los que para mí son generalmente hombres de paja. Me explico. Por dar un solo ejemplo, en uno de los primeros capítulos carga contra aquellos que solo ven conductas egoístas en la naturaleza. No nombra a Dawkins de El gen egoísta, pero es obvio que se refiere a él Y yo que he leído con detenimiento El gen egoísta, veo claramente que la versión construida por de Waal no es ni precisa ni justa con la obra. Pero bueno, se lo paso. El libro me compensa con creces. He aprendido mucho sobre los primates, sobre sus emociones, pero también he aprendido mucho sobre mí mismo, sobre nosotros. Quizás lo que más me ha interesado es que de Waal no presenta las emociones como adornos sentimentales. En un animal social, sentir sirve para orientarse entre el resto, saber cuándo acercarse, cuándo retirarse o cuándo conviene echar una mano a alguien. Visto de ese modo, la empatía, la vergüenza o la culpa dejan de parecer rarezas humanas y se entienden mejor como herramientas de convivencia animal. Antes de entrar en la guía de lectura, quiero destacar lo bien escrito que está el libro. No esperes encontrar un libro académico ni especialmente pedagógico. No tiene tampoco la estructura de Hábitos atómicos ni la erudición de Armas, gérmenes y acero, pero tiene algo que muy pocos libros escritos por científicos tiene: te sumerge por completo en las historias. y ahora te voy a contar un poco cómo leer este libro, mi propuesta. Bien, El último abrazo tiene un prólogo, siete capítulos y una conclusión. Es un libro de una extensión media, unas cuatrocientas páginas, algo menos, pero se lee con facilidad. de Waal en el libro, ya te he dicho, mezcla recuerdos personales, escenas con animales, experimentos, discusión científica. Y esta mezcla funciona bien, a veces puede dar la sensación de que avanza de forma algo errática, dispersa Te lo digo para que lo tengas en cuenta desde el primer momento y no te agobies con eso si eres muy estructurado. Bien, el prólogo. El prólogo merece la pena porque explica cómo observa De Waal. El capítulo uno, que es el que presenta a mamá, que es la protagonista del libro, este es imprescindible, no tanto por lo que cuenta, sino porque marca el tono del libro, ¿vale? Y tiene esa escena tan visual de mamá muriendo. también leería con atención el capítulo dos sobre antropomorfismo, esta palabra complicada y también el capítulo tres, que habla sobre la empatía. Ahí están varias de las ideas claves del libro. Respecto a los capítulos cuatro y cinco, a mí me han gustado, pero, bueno, si tuviese que dejar algunos a un lado serían estos. Tienen ideas interesantes sobre repugnancia, vergüenza, culpa, poder, jerarquía... Pero si vas justo de tiempo lo puedes dejar. El capítulo seis para mí es bastante importante, así que lo metería. ¿Por qué? Porque aquí habla mucho sobre la, sobre la justicia. Sí, los animales también tienen sentido de la justicia. Y el capítulo siete a mí me ha gustado mucho, pero bueno, entiendo que a no, no a todo el mundo le va a gustar igual. Básicamente, lo que hace es sacar las conclusiones éticas del resto del libro. Va a hablar de sintiencia, de sufrimiento animal, así que para mí es imprescindible, pero puedo entender que te lo saltes si no te interesa el tema. Y sin más, te dejo con el libro. Léelo sí o sí porque te va a gustar. Nos vemos en el grupo de Telegram comentando. Hasta pronto.