TEMPLANZA

78: TEJEMANEJES

Juan Montero Season 8 Episode 78

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Estoy pensando en el regalo que el tito Donald ha traído a los venezolanos. De eso trata el episodio y de la implicación de los correveidiles españoles en la dictadura caribeña. La música, mientras pasado mañana no recupere el pendrive que me dejé en la escuela, sigue siendo "Only the Braves", Music by https://www.fiftysounds.com ¡Feliz Día de Reyes a todos! y por supuesto ¡Enhorabuena a los venezolanos! Seamos optimistas.

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La transcripción extendida de cada episodio
junto a las fuentes originales que lo justifican
se encuentran en mi blog disienta.

Pues como no sé adular ni fingir bondad, / sonreír a los rostros, halagar, engañar y tramar, / inclinarme con reverencias francesas y cortesía de mono, / he de ser tenido por un enemigo rencoroso.


                                   William Shakespeare. Ricardo III. Traducción de Luis Astrana


                                                         TEMPLANZA


                                         EPISODIO 78: TEJEMANEJES


La complejidad detrás de la polarización

La opinión pública está radicalmente dividida, y al igual que ha sucedido tras anteriores episodios, éste provocará la pérdida de seguidores por su enfoque matizado. Sin embargo, la realidad internacional no puede reducirse a los esquemas simplistas que ofrecen los medios de infoxicación occidentales ni a los gritos coléricos de las charos iracundas. Abordar estos temas exige un esfuerzo intelectual pausado, libre de consignas.
La caída de un régimen opresor como el venezolano es, sin duda, un motivo de celebración. Ocho millones de refugiados —más de medio millón de ellos en España— merecen la oportunidad de regresar a su tierra, de reconstruir sus vidas en el lugar donde nacieron, donde dejaron sus afectos y sus recuerdos. Pero esta alegría legítima no debe nublar el análisis de las consecuencias humanas de la invasión: jóvenes venezolanos y estadounidenses han perdido la vida, algunos por convicción, otros arrastrados por circunstancias económicas o sociales que los llevaron a alistarse. La guerra, incluso la que se presenta como "justa", siempre deja un reguero de dolor y falsedades.
A continuación, intentaremos  desentrañar las maquinaciones de dos regímenes en conflicto —el venezolano y el estadounidense—, sus pretextos, sus intereses ocultos y las conexiones que, como un hilo enredado, unen a políticos españoles con el chavismo. Porque, como veremos, detrás de los discursos grandilocuentes y las justificaciones morales, late una red de intereses económicos, y personales que rara vez trascienden a la opinión pública.

Venezuela: Del populismo al autoritarismo indisimulado
El proceso de descomposición democrática en Venezuela no fue repentino, sino el resultado de una degradación paulatina que se aceleró con la llegada de Hugo Chávez al poder. Lo que comenzó como un proyecto populista con discursos de justicia social derivó en un autoritarismo híbrido, que con el tiempo se consolidó como una dictadura plena. Las características de este régimen son tan evidentes que resultan incontestables:
Concentración absoluta del poder: El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) actuó como brazo judicial del ejecutivo, invalidando decisiones de la Asamblea Nacional, suspendiendo elecciones regionales y revocando inmunidades parlamentarias. Maduro acumuló funciones ejecutivas, legislativas y judiciales, eliminando cualquier atisbo de separación de poderes.
Represión sistemática: Más de 15.000 detenciones arbitrarias desde 2014, según informes de organizaciones de derechos humanos. Torturas, asesinatos selectivos y un clima de terror institucionalizado para acallar cualquier disidencia. En 2024, tras unas elecciones claramente amañadas, se registraron mil ochocientas detenciones irregulares y 25 asesinatos de terrorismo de Estado.


Fraude electoral 

Las elecciones de 2024 fueron una farsa. Imágenes filtradas en redes sociales —como las capturas de pantalla de los resultados reales— demostraron que la oposición había obtenido una victoria aplastante. Sin embargo, las actas nunca se publicaron, y los observadores internacionales denunciaron serias irregularidades.
Lo más llamativo, sin embargo, no es solo la gravedad de estos hechos, sino la complicidad internacional que el régimen ha recibido. Políticos españoles, en un alarde de cinismo o ignorancia supina, han seguido defendiendo a Maduro incluso ante pruebas abrumadoras.
He aquí algunas declaraciones memorables:
Pablo Iglesias (2013): "Venezuela es una de las democracias más consolidadas del mundo" (en referencia a la época de Chávez).
Íñigo Errejón (2014): "Los venezolanos comen tres veces al día" (una afirmación que, en pleno colapso económico, rozaba lo grotesco).
Irene Montero (2018): "Venezuela no es una dictadura, es un país con problemas, pero con un gobierno elegido democráticamente".
María Jesús Montero: "Venezuela es un país soberano y su gobierno legítimo debe ser respetado" (2020)
José Luis Rodríguez Zapatero: "Venezuela no es una dictadura, es un país con problemas" (2016).
Estas manifestaciones no son simples errores de juicio; son actos de complicidad con un régimen que ha destruido a su propio pueblo y que le ha hecho huir en masa.

EE.UU.: La doctrina del sheriff global y sus contradicciones
La invasión de Venezuela no es un hecho aislado, sino el último eslabón de una cadena de acciones que se remontan a la Doctrina Monroe (1823), según la cual EE.UU. se arroga el derecho a intervenir en Hispanoamérica para "proteger" al hemisferio de influencias extranjeras. 
Las excusas esgrimidas por Trump para justificar la invasión son tres:
La lucha contra el narcotráfico: Maduro fue acusado de trafico de drogas hacia EE.UU. y de colaborar con cárteles designados como "organizaciones terroristas". Sin embargo, esta justificación choca con el hecho de que, durante décadas, EE.UU. ha mantenido relaciones con regímenes igual o más corruptos cuando convenía a sus intereses. Por esa regla de tres ¿Qué impediría a Estados Unidos invadir Méjico?


La restauración de la democracia 

Trump declaró que EE.UU. "gobernaría" Venezuela hasta lograr una "transición segura". Una afirmación que, en boca de quien mantiene una idea personalista de ejercer el gobierno y  ha elogiado a dictadores como a Kim Jong-un, suena a puro cinismo geopolítico.
La protección de intereses regionales: La invocación de la Doctrina Monroe para evitar la influencia de Rusia, China o Irán en América Latina. Un argumento que, en el fondo, esconde el verdadero objetivo: mantener el control sobre los recursos estratégicos del continente.
Pero, como siempre, las excusas oficiales ocultan motivos más profundos:
1.º Control de recursos energéticos: Venezuela posee las mayores reservas de petróleo del mundo. Su crudo es vital para el sistema del petrodólar y la estabilidad de la divisa norteamericana en los mercados globales.
2.º Neutralización geopolítica: Maduro había tejido alianzas con Rusia, China, Irán y Cuba, naciones que desafían la hegemonía estadounidense. Romper esos vínculos era una prioridad.
3.º Beneficios económicos para las grandes corporaciones energéticas y del complejo militar - industrial: Empresas como Halliburton, ExxonMobil, Lockheed Martin o Raytheon se beneficiarán de los contratos posteriores a la invasión, tal como ocurrió en Irak, después de cuya invasión Halliburton, por ejemplo, recibió 39.000 millones de dólares en contratos, cuando su ex-CEO, Dick Cheney, era vicepresidente de EE.UU.
Asimismo, durante la presidencia de Bill Clinton (1993-2001), Halliburton recibió contratos en los Balcanes, en Irak y en Oriente Medio. La empresa había donado a su campaña  y Hillary  Clinton, en la suya de 2016, ni siquiera intentó distanciarse  de las donaciones de grandes empresas, mucho menos de las de Halliburton.

Irak (2003): Un precedente revelador


Para entender lo que ocurre en Venezuela, es útil recordar el caso de Irak, donde las excusas oficiales y los motivos reales distaban años luz:

Excusas oficiales:

Desarme de armas de destrucción masiva (ADM) que nunca existieron.
Fin del "apoyo al terrorismo" (un vínculo que nunca se sostuvo).
"Libertad para el pueblo iraquí" (un pretexto humanitario que ocultaba intereses económicos).

Motivos reales:

Petróleo: Irak tenía las segundas mayores reservas del mundo. Las petroleras estadounidenses (ExxonMobil, Chevron) obtuvieron contratos lucrativos tras la invasión.
Geopolítica: Eliminar a Saddam Hussein, incómodo para los títeres de Estados Unidos en la zona: Arabia Saudí e Israel, y reconfigurar Oriente Medio frente a Irán.
Beneficios corporativos: Halliburton (con Cheney al frente) recibió contratos sin licitación, mientras empresas como Bechtel y Blackwater se enriquecieron con la reconstrucción y la colocación de mercenarios.

El paralelo con Venezuela es evidente: tras la retórica de la "democracia" y la "lucha contra el narcotráfico", late el mismo interés por controlar recursos estratégicos y debilitar a los rivales geopolíticos de EE.UU., pero volvamos a España.

Los tejemanejes de los políticos españoles con el chavismo


José Luis Rodríguez Zapatero: La máxima expresión del chanchullo.


El caso de Zapatero es paradigmático. Tras dejar la presidencia, se convirtió en un lobista no declarado del régimen venezolano, con actividades que incluyen:
Intermediación con PDVSA: Según la UCO, Zapatero negoció la compra de barras de oro del Fondo de Desarrollo Nacional de Venezuela, en operaciones que involucraban a la vicepresidente Delcy Rodríguez.
Pagos millonarios: Recibió dinero por "asesorías" al gobierno venezolano, además de viajes en jets privados y estancias en hoteles de lujo.
Negocios familiares: Sus hijas, Alba y Laura, son dueñas de Whathefav, una agencia de deportes electrónicos que expandió sus operaciones en Venezuela tras un encuentro clave con Maduro. La empresa, aliada con el medio digital EL Server, ha visto un aumento significativo en su facturación desde 2023: ¡Fueron enchufadas, vaya!


Otros nombres bajo investigación


Raúl Morodo: Exembajador en Venezuela, investigado por enriquecimiento ilícito y como posible testaferro de Zapatero.
José Luis Ábalos: Exministro de Transportes, vinculado a irregularidades en el rescate de Plus Ultra (53 millones de euros públicos, con presunto blanqueo de fondos venezolanos) y que dijo no saber nada en el affair de las decenas de valijas diplomáticas de Delcy, que contenía oro o divisas, ni de su entrada ilegal en territorio Schengen.
Baltasar Garzón y Leire Díez: Investigados por sus vínculos con el chavismo.


El caso Plus Ultra: Un rescate sospechoso


La aerolínea, que operaba con un solo avión y acumulaba pérdidas de 12 millones de euros, recibió 53 millones de euros públicos en 2021. La Fiscalía Anticorrupción investiga si esos fondos se usaron para blanquear dinero y la venta de oro del Banco Central de Venezuela. La jueza que inicialmente investigó el caso lo archivó "por un nuevo error procesal" en otro caso donde ha intervenido la mafia o la corrupción generalizada, pero la Fiscalía ha retomado las pesquisas, acusando un "uso indebido de ayudas públicas", y como la Fiscalía depende del gobierno, ya sabemos que su asepsia está garantizada.


¿Justicia o impunidad? El futuro de Zapatero y sus allegados


Aunque Zapatero no ha sido formalmente imputado en España, su nombre aparece en varias investigaciones judiciales por:
Corrupción: Vinculación con contratos opacos con PDVSA.
Blanqueo de capitales: Operaciones con oro venezolano.
Presión política: Su posible papel en el rescate de Plus Ultra.
¿Podría ser extraditado a EE.UU.? En absoluto. España no puede extraditar a sus nacionales a países no comunitarios, salvo por requerimiento de tribunales internacionales. Sin embargo, si Zapatero viajara a un tercer país, EE.UU. podría intentar capturarlo.

Entre la hipocresía y los intereses ocultos


La caída de Maduro es, sin duda, una noticia positiva para los venezolanos pero esta nueva invasión estadounidense plantea las mismas preguntas de siempre:
¿Puede consentirse que un solo país actúe como sheriff global, decidiendo qué regímenes son "legítimos" y cuáles no?
¿Es posible todavía ocultar los intereses personales y la corrupción a gran escala que se esconde tras la retórica de la "democracia" y los "derechos humanos"?
¿Por qué ciertos políticos españoles siguen defendiendo a un régimen que ha empobrecido y ha reprimido a su pueblo, y que ha enriquecido con negocios opacos a algunos de ellos?
La impunidad persiste. Mientras, millones de venezolanos siguen esperando justicia y las condiciones adecuadas para regresar, no solo un cambio de tirano.