El Ministerio de la Fe Viviente
El Ministerio de la Fe Viviente
Rev. Tito Solamente Cristo vale la Gloria
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primero de corintios 31 30
SPEAKER_02perdón
SPEAKER_00aleluya
SPEAKER_01Primero de Corintios 1.30 dice, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual de Dios nos es hecho sabiduría y justificación y santificación y redención. ¿Para qué? Como está escrito, el que se gloría, glórese en el Señor. El que se gloría, glórese en el Señor. Amén. Pueden sentarse, hermanos. Yo voy a usar este versículo 30 para ser como la clave de lo que voy a decir esta noche. Amén. Aquí Pablo escribió esta carta a los corintios alrededor de los años 50 o 51 después de Cristo. Él estableció esta iglesia alrededor del año 50 después de Cristo. Después de la partida mantuvo correspondencia y cuidó de la iglesia así mandando cartas a ellos. Durante su ministerio de tres años en Éfeso, en su tercer viaje misionero, había hecho preocupantes informes sobre la laxitud moral entre los creyentes de Corinto. Para remediar la situación, escribió una carta a la iglesia que se ha perdido. Un poco más tarde, una delegación enviada por Chloé, un miembro de la iglesia de Corinto, le comunicó a Pablo la existencia de divisiones en la congregación Antes que pudiera enviar una carta para corregir los problemas, llegó otra delegación de Corinto con una carta donde se le hacían varias preguntas. Inmediatamente Pablo envió a Timoteo. para remediar aquel problema. Encontramos eso en 1 Corintios 4.17. Entonces fue que escribió la carta que conocemos como 1 Corintios, con la esperanza de que llegara primero que Timoteo. Como parece que Pablo la escribió al final de su instancia en Éfeso, se puede fechar alrededor del año 56 después de Cristo. Aquí encontramos lo que leí en la Biblia de Plenitud. Gracias. También dice la carta de Pablo, responde a diez problemas separados. El espíritu sectario, el incesto, los aspectos legales, la fornicación, el matrimonio y el divorcio, el comer alimentos ofrecidos a los ídolos, el uso del velo, el cortar el cabello, lo que creemos, la cena del Señor, los dones espirituales y la resurrección del cuerpo. Amén. Hay muchas personas, Si usted lee un comentario, un comentarista de este libro, de esta epístola, que dice que los corintios eran muy inmaduros, que habían dejado que el pecado entrara a la iglesia, pero una de las razones que ellos usan, ellos basan su creencia que era una iglesia inmadura, es que ellos fueron usados en los dones espirituales. Eso es lo que creen los que no creen en los dones espirituales. Pero vemos aquí en 1 Corintios 1.7 que Pablo dice esto. De tal manera que nada os falta en ningún don esperando la manifestación de nuestro Señor Jesucristo. Pablo no dijo a ellos que ellos cesaran de hablar en otras lenguas. que ellos cesaran de profetizar, que ellos cesaran de dar un mensaje en lenguas y luego interpretar las lenguas. No dijo a ellos que ellos cesaran de orar con los enfermos, de tener dones de sabiduría, palabra de sabiduría, palabra de conocimiento. Los diferentes dones que ha escrito ahí, En el mismo libro. Primero de Corintios. De los nueve dones espirituales. No. Él dijo. Quiero que nada os falte. En ningún don. Amén. Pablo no estaba diciendo ustedes son inmaduros por usar esos dones. No, yo quisiera que sean usados en esos dones. Aleluya. Pero eso es para otro tema otro día. Yo quisiera. Como por usar ese versículo, versículo 30, que dice, ¿para qué? ¿Cómo está escrito? ¿Dónde está escrito? En Jeremías 9, 23 y 24. Hermano Caleb, si puede buscarme Jeremías 9, 23 y 24, por favor. En español. Encontramos lo que dice lo mismo. El que se gloría, gloríese. En el Señor. Entonces. Para mí, cuando yo leí el versículo, vi unas cosas en este capítulo. Unas cosas que debemos rechazar de gloriar. Unos resultados que debemos, que debe hacer que nos gloriemos en el Señor. Y unas cosas que recibimos de Jesucristo que debe hacer que nos gloriemos en el Señor. Amén. Jeremías 9, versículos 23 y 24. Así dijo Jehová, no se alabe el sabio en su familia, ni en su valentía se alabe el valiente, ni el rico se alabe sus riquezas, no se alabe en esto el que se hubiere de alabar, en entenderme y conocerme que yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio y justicia en la tierra porque estas cosas quiero, dice Jehová. Amén. Entonces, como humanos, no debemos gloriar en las cosas carnales, pero debemos gloriar en qué? En entender a Dios y conocer a Dios. Aleluya, hermanos. Aquí encontramos esto en Jeremías 9, 23 y 24. Pero hay unas cosas que Pablo dice que yo creo que no debemos... en las cuales no debamos gloriar. Aleluya. Primeramente, no debemos gloriarnos, no debemos gloriar en el hombre. Dice aquí, versículo 11, porque he sido informado acerca de vosotros, hermanos míos, por los de Chloe, que hay entre vosotros contiendas. ¿Qué son esas contiendas, hermanos? Hay diferentes contiendas de que Quiero decir que cada uno de vosotros dice, yo soy de Pablo, y yo de Apolos, y yo de Cefas, y yo de Cristo. ¿Acaso está dividido Cristo? ¿Fue crucificado Pablo por vosotros? Amén. ¿O fuisteis bautizados en el nombre de Pablo?
UNKNOWNAmén.
SPEAKER_01¿Sabe qué? Se parece que Pablo estaba usando sarcasmo, ¿verdad? Amén. ¿Ustedes no fueron bautizados en mi nombre? Yo no fui crucificado por ustedes. ¿En quién debemos gloriarnos? En Dios. No debemos gloriarnos en el hombre. También dice, doy gracias a Dios de que a ninguno de vosotros he bautizado, sino a Cristo y a Gallo, para que ninguno diga que fuisteis bautizados en mi nombre. Aleluya. ¿Sabe qué, hermano? Santiago me ha dicho, hay un pastor de Cuba que quería bautizar a todos los pastores de nuevo. ¿Qué estaba haciendo? Creo que estaba haciendo algo así bautizando a ellos en su nombre, en el nombre del pastor, en el nombre de su organización. Estaba poniendo un nuevo nombre sobre ellos. Pues ya tenían el nombre de Jesucristo. ¿Por qué necesitan un nuevo nombre? ¿Por qué necesitan ser bautizados en el nombre del Champion? No, la Biblia no dice esto, vean. Ser bautizados en el nombre de las asambleas de Dios, de la iglesia de Cristo, de la Iglesia de Dios. ¿Saben que hay más denominaciones que se llaman Iglesia de Dios que todas las otras denominaciones? Hay la Iglesia de Dios que pertenece de la ciudad de Anderson, Indiana. Hay la Iglesia de Dios que pertenece a Cleveland, Tennessee. Diferente ciudad. ¡Amén! Muchas organizaciones, entonces puede decir, yo soy bautizado en la Iglesia de Dios, pero ¿de cuál ciudad? ¡Amén! Mucha confusión Pero no debemos bautizar a alguien en el nombre de alguien más. Debemos bautizarnos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Aleluya. No debemos gloriarnos en el nombre. ¿Saben qué? Los niños siempre se glorían en sus padres, ¿verdad? En la fuerza de sus padres. Mi tío cuando era niño estaba ahí jugando con la vecina, con la niña que era vecina al lado de la casa de mi abuela. Estaba jugando y la niña decía, pues mi papá tiene tal carro. Y mi tío dijo, pues mi papá tiene tal carro o algo. Mi papá tiene eso. Mi papá tiene eso. Y por fin mi tío dijo. Pues mi papá. ¿Quieres
SPEAKER_02predicar, mija?
SPEAKER_01Pues por fin mi tío dijo. Pues mi papá tiene un caulking gun. ¿Y saben qué? Ella no sabía que fue un caulking gun. Entonces tenía que regresar a casa y no tenía nada que decir. Amén. Mi tío ganó, no por... Por algo bueno, pero por falta de conocimiento. Amén. Me acuerdo que el hermano, hermano Barnett, Charles Barnett, dijo que cuando él... No era cristiano. Había dos hermanos Green. Se apellidan Green. Y ellos venían y hacían campañas en su área ahí en Missouri. Y uno era un predicador normal, bueno, que leía la escritura. Tenía algo, un bosquejo. Predicaba así, pero el otro predicador, el otro, eran hermanos, el otro predicador corría a este lado así, diciendo, ¡Gloria a Dios! ¡Aleluya! ¡Gloria a Dios! ¡Aleluya! ¡Amados hermanos! ¡Aleluya! ¡Gloria a Dios! ¡Aleluya! ¡Gloria a Dios! ¡Aleluya! ¡Gloria a Dios! ¡Amados hermanos! ¡Aleluya! Y casi no decía nada. Nomás decía, ¡Gloria a Dios! ¡Aleluya! ¡Amados hermanos! ¡Aleluya! Todo el tiempo que estaba predicando con muy poca de la palabra de Dios y muy poca de la palabra de Dios, que hacer del sermón. Hermano Barnett dijo, si yo me convertiera Yo no voy a ir a arrepentirme cuando tal hermano está predicando que dice nada más que gloria a Dios, aleluya. Yo voy a ir a orar, a ser salvo cuando el otro hermano está predicando que predica bien. Pero dijo, ¿sabe qué pasó? Tal hermano vino a hacer campaña, avivamiento. Estaba predicando diciendo, gloria a Dios, aleluya, amén, aleluya, amados hermanos, aleluya, gloria a Dios, aleluya. ¿Sabe qué? Yo sentía la convicción del Señor. Yo pasé al frente, me arrodillé, yo fui salvo. ¿Qué es eso, hermanos? No podemos gloriarnos en el hombre. Debemos gloriarnos en el Señor. Él no podía decir, yo fui hecho salvo, mientras que el hermano que predica bien, predicó, no. Aleluya. Él dijo, yo fui salvo por Jesucristo. También dice aquí, no debemos gloriarnos en la elocuencia, o sabiduría del hombre saben que los griegos dice aquí porque los judíos piden señales y los griegos buscan sabiduría si quieren leer todo el capítulo después hermanos Versículo 22 dice, porque los judíos piden señales y los griegos buscan sabiduría. Pero nosotros predicamos a Cristo crucificado. Para los judíos ciertamente tropezadero. Para los gentiles locura. Más para los llamados así judíos como griegos. Cristo, poder de Dios y sabiduría de Dios. Porque lo insensato de Dios es más sabio que los hombres. Lo débil de Dios es más fuerte que los hombres. ¿Qué estaba diciendo, hermanos? Los judíos quieren ver que algo revela el poder de Dios, un señal, un milagro. Los griegos quieren escuchar de la sabiduría de Dios a alguien que habla muy elocuentemente. Pero dice aquí... Él no está buscando eso, pero nomás estamos predicando a Cristo crucificado. No podemos gloriarnos en los milagros ni en la elocuencia de un hombre. ¿Saben qué? Debemos gloriarnos en un Cristo crucificado. ¿Pero qué dice aquí? más para los llamados, los que son cristianos. Así judíos como griegos, incluyendo a todos, ¿verdad? Cristo, poder de Dios, que están buscando los judíos, poder de Dios y sabiduría de Dios, que estaban buscando los griegos, la sabiduría. Y él está diciendo, si ustedes son cristianos, Jesucristo cumple todo para ustedes. Usted no necesita buscar Por la sabiduría humana. Ni tiene que buscar por el poder humano. Un milagro que alguien va a hacer. ¿Sabe qué? Necesito buscar a Dios. ¿Sabe qué? Podemos ser personas delucuentes. Yo he conocido a muchas personas que no sé si aún eran salvos, pero podían dar un mensaje muy bonito. Pero ¿sabe qué? Nos sentía la unción del Espíritu Santo. Y después de un tiempo reveló Dios que había pecado ahí. ¿Sabe qué? La palabra de Dios todavía la unción quebrará el yugo. También la palabra de Dios dice, la palabra de Dios nos volverá vacía. ¿Sabes qué? Hay algo más aquí que no tenemos adentro de nosotros mismos. No tenemos en nuestros propios poderes. No tenemos en nuestra propia autoridad. No tenemos en nuestras debilidades. Es el poder de Dios y la sabiduría de Dios. Ahí en el siglo XXVI. Nosotros tres cosas. Y él junta esas tres. Pues mirad hermanos nuestra vocación. Que no sois muchos sabios en una carne. Ni muchos poderosos. Ni muchos nobles. sino que lo necio del mundo escogió Dios para avergonzar a los sabios y lo débil del mundo escogió Dios para avergonzar a lo fuerte y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios y lo que no es para deshacer lo que es a fin de que nadie se jacte en su presencia. Esas tres cosas, sabios, poderosos, nobles. ¿Qué es eso? La sabiduría humana, la fuerza humana o la autoridad humana. Y la autoridad humana aquí dice, ni muchos nobles. Amén. La posición humana. ¿Saben qué? Cuando vemos aquí de la sabiduría humana, Los más intelectos del tiempo de Jesús vinieron a él y querían atramparle, ¿verdad? Los fariseos vinieron y no podían atrampar a Jesucristo en sus palabras. Los escribas vinieron y no podían atramparle en sus palabras. Los saduceos vinieron y no podían atramparle en sus palabras. Y no podían atramparle sus palabras. ¿Qué es eso, hermano? La sabiduría humana no fue nada para Cristo. Luego leemos de la fuerza humana. Dice aquí, hermanos, Salmo 20, versículo 7, estos confían en carros y aquellos en caballos. Mas nosotros, de nombre de Jehová nuestro Dios, tendremos memoria. Ustedes pueden buscar por todo lo que hay del poder del hombre, pero no va a ser nada a comparar con nuestro Dios. Me acuerdo de Faraón persiguiendo ahí a los israelitas y entró ahí entre el Mar Rojo, porque ellos habían abierto el Mar Rojo para que cruzaran los israelitas. ¿Y saben qué? En un instante... Cuando Dios cerró el mar sobre ellos, sobre el ejército de Faraón. Él hizo que los egipcios cambiaran de ser la nación más poderosa del mundo. A ser una de las naciones más débiles del mundo. A un instante. Ahora, hermanos, los Estados Unidos tenemos barcos grandes ahí en el Océano Pacífico alrededor de Indonesia. ¿Para qué? Porque estamos cuidando las rutas del aceite que entra y sale de China. Estamos ahora cuidando que no haya guerra. Tenemos tantos barcos ahí con sus aviones y todo ahí. Arriba de esos barcos, no sé cómo se llaman en español, aircraft carrier. Pero tenemos todo eso allí. Pero ¿sabes qué? En un instante, con un huracán, Dios puede cambiar a esta nación de ser la nación más poderosa del mundo a ser la nación más débil del mundo. Amén. En un instante. Igual, hermanos, no podemos gloriarnos en lo que es del hombre. En la fuerza humana debemos gloriarnos en el Señor. No podemos gloriarnos en la autoridad del hombre. Pues yo conozco a tal persona y tal persona, tal rico y tal alcalde, tal gobernador y tal representante. Ustedes me entienden, hermanos. Pilato dijo a Jesús, dijo a él, dice, ¿de dónde eres tú, Jesús? Y Jesús no le respondió. Pilato dijo, a mí no me hablas. No sabes que tengo potestad para crucificarte y tengo potestad para soltarte. Pilato pensaba que tenía autoridad. Jesús respondió, ninguna potestad tendrías contra mí si no te fuese dada de arriba. Por tanto, el que a ti me ha entregado, mayor pecado tiene. Tú no tienes autoridad. Mi papá tiene autoridad. Aleluya. Salmo 24, versículo 1 dice, De Jehová la tierra es su plenitud, el mundo de los que en él habitan. Dice la palabra de Dios que el corazón del rey está en la mano de Dios. Y él puede cambiar todo lo que quiera. Aleluya. Debemos gloriarnos en los resultados de estar en contacto con Cristo. Versículo 29 dice, ¿para qué? A fin de que nadie se jacte en su presencia. El fin de todo eso, no podemos gloriarnos en el hombre, no podemos gloriarnos en la elocuencia, en la sabiduría, en la autoridad humana, en la fuerza humana. Para que nadie se jacte en la presencia de Dios. ¿Sabe qué? Cuando venimos a Dios. La primera cosa que debemos hacer es humillarnos. Realizar, reconocer nuestra condición. Somos pecadores. Somos humanos. Yo no soy nada,
SPEAKER_02Señor.
SPEAKER_01Yo no soy nada, Señor. No me puedo salvar. No me puedo cuidar. No hay nada sin el Señor. Debemos reconocer nuestra dependencia en Cristo.
UNKNOWNAmén.
SPEAKER_01Amén. Más a todos que le recibieron, le dio potestad de ser hechos hijos de Dios. Amén. Nos da potestad de ser hechos hijos. Pero David le dice primero de Juan 3, si nacemos en Cristo, tenemos el poder de vivir sin pecar. Amén. No es nuestro poder, es el poder de Dios.
UNKNOWNAmén.
SPEAKER_01Debemos reconocer nuestra inhabilidad y la habilidad de Cristo. ¿Sabe qué? Hermana Alicia, prepárese para citar su versículo favorito, hermano.
UNKNOWNAhorita, hermana, ahorita.
SPEAKER_01saben que hermanos yo no puedo correr a la velocidad de 60 millas por hora me creen si o no yo no puedo volar ni por un segundo ni puedo nadar a 60 millas náuticas a la hora Pero ¿saben qué? ¿Saben qué? Si yo estoy en un carro, yo puedo ir a más de 100 millas por hora. Si estoy en un avión, yo puedo volar por 8 horas. Si estoy en un barco, yo puedo ir a la velocidad que el motor pueda, ¿verdad? Pero si estoy en Cristo,
SPEAKER_02No es en
SPEAKER_01mi habilidad. Es en la habilidad de Jesucristo. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece. Aleluya. Entonces, hermanos. Aquí hay los resultados de estar en contacto con Dios. Dice que nos hace sentar en lugares celestiales. Porque estamos en Cristo y Cristo está en los lugares celestiales. Amén. Dice que conocemos a Dios. Jeremías 9, 23 y 24 dice así, dice Jehová, no se alabe el sabio en su sabiduría ni en su valentía, se alabe el valiente, ni el rico se alabe en su riqueza, más el que se hubiere de alabar, alábese en esto, en entenderme y en conocerme que soy Jehová. Podemos gloriarnos en Cristo, ¿verdad?
UNKNOWNAleluya.
SPEAKER_01Aquí en versículo 30 da a nosotros cuatro cosas que dice que Jesucristo es y son cosas que hemos recibido o podemos recibir de Cristo. Más por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios. Sabiduría. Justificación, santificación y redención. Esas cuatro cosas. Sabiduría, la palabra de Dios dice Colosenses 2, 3. Hablando de Jesucristo. ¿En quién están escondidos todos los tesoros de sabiduría y conocimiento? Tú necesitas conocer algo, saber algo. Habla con Jesucristo. Él nos puede dar sabiduría. Él nos puede justificar. Eso es la salvación, parte de la salvación, hermanos, que recibimos en la salvación. Justificación es una palabra legal. Significa como un juez te hace como que nunca hubieras pecado, nunca hubieras hecho el crimen. Te justifica, te hace justo. Jesucristo nos da La justificación. Él nos santifica. ¿Qué es eso, hermano? Cuando somos salvos, nos libra de la presencia del pecado. Nos libra del poder del pecado. Ya no tiene poder sobre nosotros como antes. Y nos separa del mundo. Y nos separa para Dios. Aleluya. En lo mismo, hermanos, cuando ustedes se casaron, ustedes fueron separados de todos los demás, ¿verdad? Pero fueron separados a su esposo o a su esposa. Amén. Miren, hermanos, hay una conexión aquí. Hay la redención. Que Él pagó el precio para redimir a nosotros, para comprarnos para atrás. Hay una conexión en la santificación. Dios es la fuente de santidad. Y sin Él no hay nada de la santidad en nosotros. Y cuando recibimos a Cristo como nuestro Salvador... Él nos conecta con la fuente de la santidad.
SPEAKER_02Sin
SPEAKER_01esa fuente no podemos hacer nada santo. Pero con Él podemos vivir por Él santos. Entonces, ¿cómo voy a gloriar a Cristo? Hermanos, yo puedo gloriar a Cristo por salvarme. Amén. Yo puedo gloriarle. por darme lo que Él me ha dado. Yo puedo gloriarme en Él porque Él me ha separado del mundo, ha cambiado mi rumbo y me ha dado la salvación. Amén. No voy a jactarme en la elocuencia, en la sabiduría humana, en la autoridad humana. Voy a jactarme de la redención, de la salvación, de lo que Dios ha hecho por nosotros. Todo está en Cristo. Vivimos por Él y para Él. Aleluya. Amén, hermanos. Hermanos, vénganse a los satares. Vamos a orar por un momento ahora. Aleluya. Gracias al Señor.