El Ministerio de la Fe Viviente

Rev. David Trawick Testimonio

Titus

Use Left/Right to seek, Home/End to jump to start or end. Hold shift to jump forward or backward.

0:00 | 14:57
SPEAKER_00

Amén. Qué grande es nuestro Señor. Aleluya. Yo creo que yo ni nadie puede añadir algo más de lo que ya hemos sentido. Amén. Estaba orando y pensando del hombre allí en el estanque de Betesda el hombre que estaba allí esperando y esperando y esperando y en aquel tiempo Pocas veces el Espíritu se movía. Pero nosotros esta mañana hemos sentido la verdadera presencia de Dios. Si no aprovechaste a la presencia de Dios, no puede echar la culpa al pastor. No puede echar la culpa a los músicos. Yo vi pobre hermano

SPEAKER_01

Pedro.

SPEAKER_00

Sí. Y tres cantantes. Ayúdame, dijo el pastor a hermano James, porque cansó. Pero qué maravillosa la presencia de

SPEAKER_01

Dios.

SPEAKER_00

Y quiero aprovechar cada vez que mueve el Espíritu de Dios. Como dijo el pastor Shukraf a ti todos los años pasados. No quiero perder esta sombra de lo que Dios quiere hacer. Y otra cosa, hermanos, que me gusta mucho es la traducción. Cuando el hombre vino al Señor y dijo, ¿me puede sanar? Y dijo a él, si es su voluntad, ¿me puede sanar? Y el Señor, me gusta como dice en español, él dijo, quiero, quiero. Y Dios tiene deseo. de tocar nuestra vida. Es su deseo. Él quiere, hermano Jack. Pues los hijos piden a su papá, papi, papi, dame esto, dame esto en la tienda, dame, mami, mami, mami. Y decimos, vamos a ver. Significa que no. Y ellos lo saben. Pero el Señor no es así. Cada vez que necesitamos algo, Él nos va a bendecir con esto. Amén. Entonces, no creo que puedo decir algo más para mejorar el culto. Solamente venga esta noche con la misma esperanza. Y en vez de sentir la presencia allá, pasamos para acá. ¿Por qué, Pastor David, hermano David, por qué? No es diferente, es parte de la iglesia aquí, parte de la iglesia allá, parte de la iglesia ahí en el otro edificio. Pero, hermanos, hay algo especial que hemos dedicado el altar para ser un lugar donde nosotros podemos enfrentar, confrontar, realizar recibir de Dios aquí enfrente. Y si ustedes son como yo, a veces yo pienso, no quiero ser el primero. No si es de Dios. No si Dios quiere que paso enfrente. ¿Cuánto han sentido eso? ¿Verdad? Le voy a decir algo. El diablo no te va a decir pasar al altar. Nunca jamás. Nunca va a decir pasar al altar y ahora busca a Dios. El diablo no tiene ese pensamiento. Entonces, cuando se sienta, yo quiero pasar enfrente. Pero estoy tímido. Venga con nosotros. Amén. Entonces, yo quiero decir que vengan esta noche con el mismo deseo. Amén. Los que pueden, los que no van a estar en otro lugar predicando. Pero voy a dejar con ustedes. Cantaron varias veces unos dos coritos o canciones de victoria. De victoria. Y... En... En la primera de Juan, capítulo 5, habla de cómo nosotros podemos tener la victoria. Yo tengo un amigo que se llama Alex, un joven que vive en Savannah, Georgia. Y cuando él tenía unos 19, 20 años, estaba pasando un tiempo difícil. Y él me dijo, hermano David, no si puedo vivir en victoria. Estaba sincero. No si puedo porque las tentaciones, la situación de la vida, mi mente, lo que he escuchado, lo que he visto, todo eso viene a mi mente y creo que tal vez yo no puedo vivir en victoria. Pero... Voy a dejar con ustedes los dos puntos que yo sentí esa mañana a decir a ustedes que hay una fuente de victoria. Y esto es el Señor Jesucristo. Él es la fuente de victoria. Entonces, si tienes problemas o dificultades de seguir adelante, de quedarse fiel, de leer la palabra de Dios diario, de orar, de confiar en Dios. Si tienes problemas, hay que ir a la fuente de victoria. Entonces, en Romanos 8, 37, antes en todas estas cosas, somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. La victoria no viene de mi propio poder. No puedo. Pero en Cristo, aquel que nos amó, somos más que vencedores. Si necesitas vivir en victoria, vive en Cristo Jesús. La palabra dice que nueva criatura es. Las cosas viejas pasaron y aquí todos son hechas nuevas. Entonces hay que vivir. Cualquier persona que está en Cristo, va a tener la victoria también. Ese es el poder del sacrificio de Cristo y también la promesa de Cristo es San Juan 3, perdón, San Juan 16, 33. Estas cosas os he hablado para que en tengáis paz. En el mundo, Tendréis aflicción. ¿Cuántos han sentido eso? ¿Cuántos levantaron esa mañana pensando, uy, qué problema tengo? Estamos preparando para culto y no si falta de, ¿cómo se dice? Fluido en el cuerpo, pero en estos días he sentido dolor de los músculos aquí en el tronco de mi cuerpo. Se siente como algo me está apretando en mis músculos y estaba preparando para venir al culto. Pero hermanos, dice la palabra de Dios que en este mundo tendréis aflicción, pero confiad. Vamos a tener aflicción. Vamos a enfrentar aflicción. Esta es la vida, es normal, es natural. Me llamó mi hija esa semana y un amigo de su hijo. A las siete años perdió su vida. En la escuela tuvo un ataque de asma, se fue a casa, intentó descansar, la mamá se fue a ver cómo estaba y había muerto. ¿Qué problema? Imagínense. Es imposible. Lo que se siente de ellos. Pero dice la palabra de Dios. Pero confiad. yo he vencido al mundo este no es el fin hermanos y cuando mueve el espíritu como movió hasta mañana hay que aprovechar porque necesito que me llene más el espíritu de Dios entonces la fuente de poder no es nuestra fuerza sino es el poder y la palabra de Dios y por último hermanos las necesidades para vivir en victoria hay cosas que necesita campo para vivir en victoria. Primero, saber la palabra de Dios. ¿Cómo puede uno ser un buen cristiano si no sabe la palabra de Dios? Hermano Tito habló hace poco de leer el Nuevo Testamento. Podemos hacerlo, hermanos. Antes del fin del año podemos leer todo el Nuevo Testamento. Hay que saber la palabra de Dios. Esa es una necesidad para vivir en victoria. No podemos, imposible tener la victoria sin la palabra de Dios. Hay importancia de estudiar la Biblia, estudiar la Biblia para entender las promesas que Dios nos ha dado. Vestidos, dice Efesios, vestidos de toda armadura de Dios para que podáis estar firmes contra las acechanzas del diablo por la palabra de Dios. También hay que actuar por medio de sus instrucciones. Mi abuelo trabajaba en una prisión. Ahí estaba un señor encarcelado por su vida. Ese hombre tenía la capacidad con su mano derecha de escribir un poema. Con la mano izquierda escribía otro poema a la vez. Y decía otro poema por su boca. el que tenía tanto tiempo de que hacer podemos saber hacer cosas podemos saber las instrucciones de la palabra de Dios podemos tener conocimiento de la palabra de Dios pero es otra cosa actuar lo que dice la palabra de Dios Si me amáis, guardad mis mandamientos. Estamos hablando de vivir en victoria. En muy poco tiempo nosotros vamos a regresar a Honduras y no vamos a poder estar aquí, pero quiero escuchar de que ustedes están viviendo en victoria. Necesito saber la palabra actual de sus instrucciones y mantener un fe fuerte. Hay importancia, hermanos, en confiar Inquebradamente Inquebrantadamente Que Dios es fiel En agosto De 2021 Se murió mi esposa De 29 años Y hay Algo difícil pero hermanos podemos tener fue difícil actuar la palabra de Dios le voy a decir la verdad difícil seguir pero yo tuve que agarrar lo que estaba en la mente y decir esto es la verdad

SPEAKER_01

y

SPEAKER_00

tengo fe Es pues la fe, es pues la fe, la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve. Porque por ella alcanzarán buen testimonio los antiguos. es como dijo el pastor esta mañana es fácil para nosotros acostumbrar de lo que hemos tenido y de repente encontramos que no estamos viviendo en victoria estamos sobreviviendo nada más Es una existencia nada más. Pero yo quiero tener la victoria. Amén. Entonces, hermanos, les animo que cuando pase el Espíritu Santo, venga al altar, levante las manos y oren. Como esta mañana me dio mucho gusto ver a ustedes orando uno por otro. Es lo que necesitamos hacer. Amén. ¿Cuánto quieren la victoria? Amén. Amén. Dios les bendiga. Amén.