siempremente
Ni diario, ni ordinario. Voy a documentar, compartir, contar y comparar mis versiones, evoluciones y sentimientos en el tiempo a través de mis viajes. Para estar cerquita de los que están lejesitos, desparramados y en destiempos. Que de pasada mis lecciones le sirvan a alguien más, que mis aventuras alegren un rato, que las filosofadas nos lleven a un lugar distinto para seguir aprendiendo, siempremente.
siempremente
Carta: “A un paso de la meta”
Use Left/Right to seek, Home/End to jump to start or end. Hold shift to jump forward or backward.
Una carta que habla de lo que sentimos cuando estamos a punto de llegar, de esos sentimientos raros y confusos, que asustan, emocionaban y empiezan los hormigueos de sentir que estamos cerca de algo nuevo, grande o una línea de llegada a lo real.
Hoy quiero compartir una carta. Una carta que escribí para mí — y quizá también para ti.
Este episodio va a resonar contigo… que estás a punto de cruzar una meta que alguna vez sentiste lejana.
Una carta que habla de lo que sentimos cuando estamos a punto de llegar, de esos sentimientos raros y confusos, que asustan, emocionaban y empiezan los hormigueos de sentir que estamos cerca de algo.
De cuando la meta se vuelve real, y es tan importante a ver empezado, como lo es cruzar la linea final.
La meta no es solo externa, sino una reconexión interna y un manejo de un tablero de emociones parpadeando por todos lados como torre de control.
A lo mejor para ti esa meta se ve como un nuevo negocio, estas horneando un nuevo proyecto, un nuevo bebé, empezar una nueva etapa, cerrar un contrato de la casa de tus sueños, una nueva competencia o simplemente salir del hoyo que parece no tiene fondo.
No importa si arrancaste a medio año, a medio tanque, con pocos recursos.
Avanzar muchas veces significa sentir que en el camino se te están haciendo pesadas las cuestas, ya se bajo la emoción, ya se puso seria la cosa, ya no es tan divertido y mágico como cuando empezó, ya te tiemblan las piernas, vas rosado, sudado, cansado o no ves la recta final y ya vas hecho papaya.
Esta va para cuando no has llegado, pero ya avanzaste y no vez la luz.
Recordatorio: sigue caminando, sigue a tu ritmo, todo pasa.
Aqui va:
Querida yo,
Lo lograste.
Antes de dar ese primer paso el día de la carrera, quiero hacer una pausa y honrar este momento.
Conociéndote, probablemente pongas este audio en tus últimos entrenamientos, o el mismo día de la carrera cuando lleguen todas las dudas que te compraste y que habra que ir soltando paso por paso.
Tranqui que yo te acompaño.
Porque esto no se trata solo de correr 42 kilómetros — se trata de cada kilómetro que ya te trajo hasta aquí.
Oye loca, solo en tu entrenamiento has recorrido mas de 500 kilómetros, le has dedicado más de 100 horas en 18 semanas; amiga, date cuenta que ese día solo toca salir a celebrar el proceso para cerrar el capítulo.
Para empezar, ni en tus planes estaba y por algo la vida te dio la oportunidad y el tremendo regalo de encontrar una nueva version de ti.
Me acuerdo cuando dijiste incansablemente que jamas lo harías, y luego llegó un — un “tal vez algún día”, “yo creo que si me animo”, “si se arma”, y ahi vas como gorda en tobogán que eres, lanzándote al vacío y esuchando esas vocecitas que vivían en silencio al fondo de tu mente.
Y ahora, tu cuerpo está fuerte. Tu corazón está firme. Tu mente está clara.
Hiciste el trabajo.
Vas por ahí haciendo tus reels de puro jujujijaja y los chitoretes que te avientas en tu entrenamiento con tu grupo.
Pero también sé que las lágrimas que tienen que salir, van a salir, déjalas, no son solo por orgullo — vienen de algo más profundo.
Te escuche dudosa de tus capacidades, te vi desconfiada y cansada.
De todas las veces que batallaste, ahí seguías insistiendo, apareciendo al entrene, incluso cuando fue difícil o no te gusto que te retaran, quedarte atrás, o ser la última, ser la nueva, ser la tortuga o no saber para qué rayos te habías metido a semejante quilombo.
De los madrugones, los músculos adoloridos, las dudas silenciosas, las pequeñas victorias.
Tus videos chistosos y tu cara recién levantada que pones en tus stories para reírte hasta de ti misma, porque parar no era opcional.
Te vi entera, te vi rota, y en pedazos.
Pero te veo reconstruida — más fuerte y más chistosilla cada vez.
Quiero que le agradezcas a tu cuerpo — no solo por lo que hará el día de la carrera, sino por todo lo que ya ha hecho por ti.
Que bueno que dejaste atrás esas ideas limitantes de como se tenían que ver tus piernas, o como no te iban a dar las rodillas porque no tenias cuerpo de runner ni eras atleta de olimpiadas.
Quiero que honres a tus versiones del pasado, a la que un día dijo sí a este plan, sí a este nuevo sueño; y también a las versiones de ti que dejaste ir, a las le dieron entrada y nuevo aire a las pequeñas partes de ti que se lo fueron creyendo.
Quiero que le hagas espacio a todas las emociones — miedo, alegría, tristeza, esperanza, orgullo — que están surgiendo ahora.
Creete todo lo que has logrado y lo que se viene.
Siente la adrenalina de la competencia, no veas al de a un lado, enfócate en avanzar y dejar atrás lo que ya fue.
Liberate de los pensamientos intrusivos, la culpa y todos los intentos fracasados; ya aprendiste lo que tocaba aprender hasta hoy.
Vele dando la bienvenida a todo.
Saluda a tu vecino, al extraño que esta en la esquina de la baqueta, sigue tomando agüita, cámbiale a la playlist, súbele al volumen.
Haz lo que necesites hacer, síguele.
El día de la carrera, cuando se ponga difícil (porque se pondrá difícil ya que los niveles de energía van de picada), voy a recordartelo:
Perteneces aquí.
Tienes derecho a ocupar este espacio — en este recorrido, en este momento, y en tu propia vida.
Lo estás haciendo chingon
Pon atención esto, repítetelo, fuerte y claro:
-No tengo que demostrar nada.
-En la meta me espera una version de mi que todavía no conozco pero la estoy construyendo y va con todo, la vas a encontrar cuando la veas, pon atención cuando llegue
-No corres por la medalla, no eres keniana y acuérdate que nomas te dan una banana
- Escucha y cuida tu cuerpo, lo único que debes romper son los limites en tu cabecita meneña
-Agradezco a los que me hicieron crecer en el camino a preparame, a los que me acompañan, a los que me inspiraron, y a los que andan ahi a medio camino nomas echando gritos para mantenerme animada, nunca llegas lejos sola, esto es trabajo en equipo.
- El amor es contagioso, sonríele a la pinche vida aunque te haga las jetas mas ojetes de la universo, y de paso también sonríele al vecino que va desvielando, igual o peor que tu ahorita, cada quien escoge sus batallas, tu a lo tuyo
- Deja pasar al que traiga prisa, ve a tu ritmo, siente tu corazón, tu cuerpo y cuida tu energía.
- Termina como campeona, frente en alto y papada escondida, porque sino la foto pa los fans estara fatal
Oye, ya pa terminar:
Solo tienes que seguir avanzando, aquí y en la vida — una respiración, un paso, un kilómetro y un paso a la vez.
Estoy tan orgullosa de ti.
No por ser perfecta — sino por ser real, por ser resiliente, por ser muy tú.
Vamos a terminar esto que ya estamos más cerca de cuando empezamos este episodio.
Metele candela y a lo mejor un poco de regueton si vas muy lenton.
Con amor,
Yo merengues.
[Cierre del episodio]
— Espero te haya gustado esta carta, puedes compartirla si crees que le ayuda a alguien que conoces.
Si estás escuchando esto y también estás cerca de una meta, como sea que eso se vea para ti, recuerda:
Tu esfuerzo de todos los días, suma y vale la pena.
Tus lágrimas cuentan, déjalas salir.
Aligerate y respira. Toma agüita, y respira.
Y este momento… es solo el comienzo de todo lo que puedes ser.
Gracias por estar aquí siempremente.
Nos vemos en la línea de llegada.