Reflexiones de los Mensajes de la Virgen Maria en Medjugorje
En estos Podcasts reflexionamos sobre las palabras preciosas de Nuestra Madre, la Reina de la Paz. Palabras hermosas que vienen del Cielo como un regalo para nosotros.
Reflexiones de los Mensajes de la Virgen Maria en Medjugorje
También Ustedes Pueden Ser Santos...Eso Depende De Ustedes.
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En esta Cuaresma comenzamos una serie de reflexiones sobre la santidad. La Virgen nos recuerda que todos estamos llamados a ser santos: los justos, los que aman y los que sufren. La santidad no es perfección, es amar a Dios sobre todas las cosas y procurar ser mejores cada día, con humildad.
Ven espíritu santo, llena los corazones de tus fieles y encienden ellos el fuego de tu amor envi, tu espiritu y todo será creado y se renovará la faz la tierra durante esta cuaresma. Vamos á comenzar una serie de reflexiones sobre un tema que la virgen ha repetido muchas veces a lo largo de los años. La santidad. No vamos á quedarnos en un solo mensaje. Vamos á ir desmenuzando varios mensajes en los que ella nos habla claramente del camino de la santidad, porque en cuando el cielo insiste es porque esencial para nuestra vida. Y hoy vamos a empezar con dos mensajes que se iluminan entre sí. El mensaje que la virgen nos dió el de febrero de los nos dice, queridos hijos, en este tiempo de gracia, los invito nuevamente, á ofrecer sus vidas, á Dios, para que él los guíe hacia la resurrección por medio de su conversión personal hijitos. Dios está cerca de ustedes y atiende sus oraciones, pero vd. Están adormecidos. Por eso él me envía á ustedes para despertarlos y para que brillen en santidad como una flor de primavera. Gracias por haber respondido á mi llamado. Aquí está la frase clave para que brillen en santidad. Entonces, la pregunta es qué significa brillar en santidad? Para entenderlo, vamos a un mensaje donde la virgen lo explica con una claridad impresionante. En el mensaje del de diciembre. Los nuestra madre no dice, queridos hijos, les hablo como vuestra madre madre de los justos madre madre de aquellos que aman y sufren madre de los santos hijos míos también ustedes pueden ser santos. Eso depende de ustedes. Santos son aquellos que aman sin medida al padre celestial, aquellos que lo aman sobre todas las cosas. Por eso, hijos míos, procuren ser siempre mejores. Si procuran ser buenos, pueden ser santos sin pensar que lo son. Si piensan que son buenos, no son humildes. Y la soberbia los aleja de la santidad. Quienes son los justos? Cuando la virgen dice madre de los justos, no está diciendo los perfectos en la biblia. El justo es el que quiere vivir rectamente delante de Dios. El justo es el que lucha por hacer el bien. El que busca la voluntad de Dios, el que cae, pero se arrepiente el que vuelve á levantarse el que quiere vivir con honestidad y con fe no es impecable, es fiel. Es un corazón que quiere caminar con Dios. Y ahora reflexionamos quiénes son los que aman. No son los que sienten bonito. Son los que aman cuando cuesta los que perdonan, los que sirven, los que no responden con odio los que hacen el bien, aunque nadie los aplauda. Por eso la virgen define la santidad así santos son aquellos que aman sin medida al padre celestial, los que lo aman sobre todas las cosas. Ahí está la clave. La santidad es amar á Dios primero y quiénes son los que sufren? Son esos hijos que cargan cruces en su cuerpo, en su alma, en su familia, en su corazón. Pero no es el sufrimiento en sí. Lo que santifica es el sufrimiento vivido con fe ofrecido unido, á Cristo, los que sufren y siguen amando los que sufren y siguen confiando los que sufren y no se endurecen ahí también está la santidad. Luego nuestra madre nos dice procuren ser siempre mejores. Esto es precioso porque lo vuelve muy práctico. La virgen no nos habla de perfección. Nos habla de ser mejores, más humildes, más pacientes más misericordiosos, más honestos, más dóciles. Á Dios es la santidad del día. Á día ahora hay un peligro. La soberbia. Y aquí la virgen es finísima. Cuando nos dice si procuran ser buenos, pueden ser santos sin pensar que lo son. O sea, no te fijes en ti, no te aplaudas, no te compares y lo aclara todavía más. Si piensan que son buenos, no son humildes. Y la soberbia los aleja de la santidad. La santidad no se presume, se vive en humildad. El santo no se mira á sí mismo. Mira, á Dios, conclusión. Entonces ahora entendemos mejor el mensaje del de febrero. El padre la envía para despertarnos, para sacarnos del letargo espiritual y para que brillemos en santidad. Y que es santidad amar a Dios sobre todas las cosas, procurar ser mejores cada día, vivir con humildad, amar, perdonar, servir. Y esta serie cual eres mal apenas comienza porque sí, también nosotros podemos ser santos. Dios.