Reflexiones de los Mensajes de la Virgen Maria en Medjugorje

Oren, Oren, Oren... Y Trabajen En La Conversión Personal.

Paty Gallego Season 4 Episode 48

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En este mensaje, la Virgen nos invita a la conversión del corazón para que nuestra vida irradie paz, amor y la presencia de Dios. La pregunta es: ¿qué estoy irradiando yo?

Ven espíritu santo, llena los corazones de tus fieles y encienden ellos el fuego de tu amor. Envía tu espíritu y todo será creado y se renovará la faz de la tierra. Hoy. Vamos á meditar. Un mensaje muy profundo de la virgen. Un mensaje que nos invita á examinarnos con sinceridad porque nos habla de la santidad y de la conversión personal. Escuchemos sus palabras el de agosto en los 1009, nuestra madre empieza por decirnos, queridos hijos, hoy los invito nuevamente a la conversión hijitos. Ustedes no son suficientemente santos. Y no irradian santidad á los demás. Por eso oren, oren, oren y trabajen en la conversión personal para que sean signos del amor de Dios para los demás. Yo estoy con ustedes y los guío hacia la eternidad que cada corazón debe anhelar. Gracias por haber respondido á mi llamado. Estas palabras de la virgen pueden parecer fuertes cuando dice ustedes no son suficientemente santos y no irradian santidad á los demás. Pero María no nos dice esto para desanimarnos. Nos lo dice para despertarnos, porque cada uno de nosotros queramos ó no siempre estamos irradiando algo. Nuestra vida siempre transmite algo á los demás. La pregunta es, qué estoy irradiando yo? Qué transmito? Á los demás con mi vida? Irradió paz ó transmito inquietud irradió paciencia o impaciencia irradió bondad o dureza irradió misericordia. O juicio y crítica La pregunta es, irradiamos la presencia de Dios o irradiamos nuestro propio hu? La virgen nos está recordando algo muy importante. La santidad no es una apariencia exterior. No es parecer muy religioso. No es hablar mucho de Dios. La santidad es un corazón transformado por Dios, un corazón que ora un corazón que busca Dios, un corazón que se acerca á los sacramentos, un corazón que pasa tiempo con el señor. Por eso la virgen insiste y con tanta fuerza oren or or. Pero no se trata solamente de repetir palabras. Se trata de orar con el corazón. Cuando una persona ora de verdad con el corazón. Con esa profundidad y con esa certeza de que Dios está cerca de que Dios le escucha y de que Dios la ama, algo comienza a transformarse dentro de ella. Cuando una persona or sabiendo que Dios existe, que Dios la mira, que Dios la escucha, que Dios está cerca, entonces su corazón comienza á cambiar. Dios siempre escucha, dió siempre está cerca. Muchas veces el problema no es que Dios esté lejos. El problema es que nosotros estamos lejos de él, pero cuando el alma vuelve á Dios en la oración, cuando el corazón se abre de verdad, algo empieza á transformarse. El orgullo comienza á caer la dureza se suaviza, el egoísmo comienza a purificarse y entonces la vida empieza a irradiar algo distinto. Empieza á irradiar paz. Empieza á, irradiar misericordia. Empieza á, irradiar amor, porque un corazón que vive cerca de Dios no puede ocultarlo. La presencia de Dios termina reflejándose en la vida. Conclusión, el mundo necesita luz, pero esa luz no vendrá de discursos ni de estrategias humanas. Vendrá de corazones que viven cerca de Dios, corazones que oran corazones que se convierten corazones donde Dios pueda habitar. Porque cuando eso sucede, algo cambia la vida. Comienza á, irradiar paz. La vida comienza á irradiar amor. La vida comienza a irradiar la presencia de Dios. Y entonces nuestra vida se convierte en lo que la virgen nos pide. Un del amor de Dios para los demás.