Academia Cristo Podcast
👉 Quiero comenzar a estudiar en Academia Cristo.
https://academiacristo.com/que-es-academiacristo#gsc.tab=0
Jesús dijo: Ustedes escudriñan las Escrituras, porque les parece que en ellas tienen la vida eterna; ¡y son ellas las que dan testimonio de mí!
Nuestra misión
Nuestro propósito es llevar el evangelio a los hogares en América Latina, haciendo discípulos por medio de la instrucción bíblica para que ellos puedan llevar las buenas nuevas de Jesucristo a otros. Queremos que todos conozcan a Jesucristo como su único Salvador.
Nuestras creencias
Nuestras creencias básicamente se resumen en tres principios.
- Creemos que SOLAMENTE LA BIBLIA se debe usar para definir nuestra doctrina. Las tradiciones, nuestras experiencias y aun la razón humana están sujetadas a la Palabra de Dios.
“Pero si aun nosotros, o un ángel del cielo, les anuncia otro evangelio diferente del que les hemos anunciado, quede bajo maldición.” (Gálatas 1:8)
- Creemos que somos salvos SOLAMENTE POR MEDIO DE LA FE en nuestro Señor Jesucristo, no por ninguna de nuestras obras.
“Ciertamente la gracia de Dios los ha salvado por medio de la fe. Ésta no nació de ustedes, sino que es un don de Dios; ni es resultado de las obras, para que nadie se vanaglorie.” (Efesios 2:8,9) - Y creemos que somos salvos SOLAMENTE POR LA GRACIA, que es el amor inmerecido de Dios.
“El amor consiste en esto, no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó a nosotros y envió a su Hijo, para que, ofreciéndose en sacrificio, nuestros pecados quedaran perdonados.” (1 Juan 4:10)
Si quiere ver una declaración de fe más amplia, favor de ver el documento titulado "En Esto Creemos".
Academia Cristo Podcast
LA COSECHA
Use Left/Right to seek, Home/End to jump to start or end. Hold shift to jump forward or backward.
Jueves 9 de julio de 2026
Lucas 10:2-3
«Y les decía: “La cosecha es mucha, pero los obreros pocos; rueguen, por tanto, al Señor de la cosecha que envíe obreros a Su cosecha. Vayan; miren que los envío como corderos en medio de lobos.”» (NBLA)
LA COSECHA
Cuando estaba en la escuela, trabajé durante varios años ayudando en granjas lecheras. Me gustaba estar cerca de las vacas y de los terneros. También disfrutaba trabajar en los campos.
Cada otoño llegaba el tiempo de la cosecha del maíz. El agricultor manejaba la cosechadora, mientras yo conducía un tractor que transportaba el maíz desde el campo hasta el lugar de almacenamiento. Más tarde, ese maíz serviría de alimento para el ganado.
Me gustaba formar parte de la cosecha.
En la lectura bíblica de hoy, Jesús también habla de una cosecha. Pero no se refiere al maíz ni a ningún cultivo. Habla de las almas de las personas.
En los días de Jesús había muchas personas que todavía no confiaban en él como el único Salvador del pecado, de la muerte y del infierno. Por eso les dijo a sus discípulos que la cosecha era abundante y que hacían falta más obreros.
Primero los invitó a orar. Debían pedir al Señor de la mies que enviara trabajadores para recoger esa cosecha espiritual.
Y luego añadió algo sorprendente:
«¡Vayan!»
Los mismos discípulos que estaban orando eran la respuesta a sus propias oraciones. Jesús los enviaba a anunciar las buenas noticias de un Salvador vivo a un mundo que estaba muriendo sin él.
Mira a tu alrededor.
Piensa en tu familia, tus vecinos, tus compañeros de trabajo, tus amigos o las personas con quienes estudias. ¿Ves cuán grande es la cosecha?
Hay muchas personas que todavía no conocen a Jesús ni confían en él. Sin la fe, siguen viviendo bajo el peso de su pecado, aunque Cristo ya pagó por sus pecados con su sangre derramada en la cruz.
Por eso seguimos orando para que Dios envíe más obreros a su cosecha.
Y mientras oramos, recordemos que Jesús también nos dice:
«¡Vayan!»
Tú también eres parte de la respuesta a esa oración. Jesús te llamó a la fe por medio de su evangelio y ahora te envía para compartir ese mismo mensaje con otros.
Qué privilegio tan grande: participar en la cosecha eterna de Dios.
Oración:
Señor Jesús, gracias por haber recogido mi alma para tu reino al llevarme a la fe en ti como mi Salvador. Envía más obreros a tus campos listos para la cosecha, incluyéndome a mí. Bendice nuestros esfuerzos para que muchas personas lleguen a conocerte y todo sea para tu gloria. Amén.