Academia Cristo Podcast
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Jesús dijo: Ustedes escudriñan las Escrituras, porque les parece que en ellas tienen la vida eterna; ¡y son ellas las que dan testimonio de mí!
Nuestra misión
Nuestro propósito es llevar el evangelio a los hogares en América Latina, haciendo discípulos por medio de la instrucción bíblica para que ellos puedan llevar las buenas nuevas de Jesucristo a otros. Queremos que todos conozcan a Jesucristo como su único Salvador.
Nuestras creencias
Nuestras creencias básicamente se resumen en tres principios.
- Creemos que SOLAMENTE LA BIBLIA se debe usar para definir nuestra doctrina. Las tradiciones, nuestras experiencias y aun la razón humana están sujetadas a la Palabra de Dios.
“Pero si aun nosotros, o un ángel del cielo, les anuncia otro evangelio diferente del que les hemos anunciado, quede bajo maldición.” (Gálatas 1:8)
- Creemos que somos salvos SOLAMENTE POR MEDIO DE LA FE en nuestro Señor Jesucristo, no por ninguna de nuestras obras.
“Ciertamente la gracia de Dios los ha salvado por medio de la fe. Ésta no nació de ustedes, sino que es un don de Dios; ni es resultado de las obras, para que nadie se vanaglorie.” (Efesios 2:8,9) - Y creemos que somos salvos SOLAMENTE POR LA GRACIA, que es el amor inmerecido de Dios.
“El amor consiste en esto, no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó a nosotros y envió a su Hijo, para que, ofreciéndose en sacrificio, nuestros pecados quedaran perdonados.” (1 Juan 4:10)
Si quiere ver una declaración de fe más amplia, favor de ver el documento titulado "En Esto Creemos".
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TU DIOS
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Sábado 11 de julio de 2026
Rut 1:16-17
«Pero Rut le respondió: «¡No me pidas que te deje y me aparte de ti! A dondequiera que tú vayas, iré yo; dondequiera que tú vivas, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios será mi Dios. Donde tú mueras, moriré yo, y allí quiero que me sepulten. Que el Señor me castigue, y más aún, si acaso llego a dejarte sola. ¡Sólo la muerte nos podrá separar!”» (RVC)
TU DIOS
Años antes de pronunciar las palabras que leemos en el pasaje de hoy, Rut vivía en Moab, una nación vecina de Israel. Su suegra, Noemí, había llegado allí junto con su esposo y sus dos hijos durante un tiempo de necesidad en Israel.
Mientras vivían en Moab, los hijos de Noemí se casaron con mujeres moabitas. Una de ellas era Rut.
Pero la tragedia golpeó a la familia. Primero murió el esposo de Noemí. Después murieron también sus dos hijos. De pronto, Noemí quedó viuda y sin hijos.
Entonces decidió regresar a Israel.
Noemí animó a sus nueras a quedarse en Moab. Una de ellas, Orfa, regresó con su familia. Pero Rut tomó una decisión diferente.
¿Por qué dejaría su hogar para acompañar a su suegra a un país extranjero? Allí no tenía familiares, amigos ni ninguna garantía para el futuro.
La respuesta se encuentra en una frase sencilla, pero profunda:
«Tu Dios será mi Dios».
Al formar parte de la familia de Noemí, Rut había llegado a conocer y creer en el Dios verdadero. Había aprendido acerca de su amor, sus promesas y del Salvador que habría de venir.
Por eso estaba dispuesta a dejar atrás todo lo que conocía. Aunque la decisión seguramente fue dolorosa, Rut comprendía que nada en este mundo era más valioso que permanecer junto al Señor.
El mismo Dios que Rut adoraba es también nuestro Dios.
Él es el único Dios verdadero. Es el Dios que vino a este mundo en la persona de Jesucristo para rescatarnos del pecado y de la muerte eterna. Jesús entregó su vida por nosotros y resucitó para darnos el perdón y la vida eterna.
Por eso, cuando te sientas tentado a poner tu confianza en otras cosas o a alejarte de él, recuerda todo lo que Dios ha hecho por ti.
Recuerda el amor que te mostró en Cristo.
Y, al igual que Rut, podrás decir con gratitud y confianza:
«Tu Dios será mi Dios».
Oración:
Amado Señor, gracias porque eres mi Dios. Gracias por amarme, perdonarme y hacerme tuyo por medio de Jesucristo. Amén.