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81. Leo Lavalle: La Trayectoria de una Leyenda del Tenis Mexicano

Adrian Romo Madrigal y Alan Domínguez Season 2 Episode 81

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En Explorer Podcast, Alan y Adrián entrevistan a Leo Lavalle, extenista profesional mexicano y hoy analista, quien relata cómo inició en el tenis por una familia tenística y su formación en clubes de México. Cuenta que a los 13 años se fue becado a una academia en Florida para seguir creciendo, combinando estudios con viajes y torneos, y cómo en pocos meses pasó de planear ir a la USC a hacerse profesional tras buenos resultados internacionales y contratos con marcas. Describe la soledad del tenis, retos mentales, exposición temprana a ambientes difíciles y la importancia del físico. Habla de mentores clave (Nancy Realme, Yves Lemaitre y Raúl Ramírez), del valor de competir fuera de México, y critica el rezago por falta de guía, recursos y visión federativa. Narra su historia en Barcelona 92, donde entró como alternate al singles y llegó a cuartos. Recomienda a padres y jugadores guiarse por resultados, disciplina y horas de trabajo.

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Adrian

Bienvenidos a Explorer Podcast, el espacio donde el deporte y la educación se unen para transformar vidas. Cada episodio está diseñado para inspirarte y ofrecerte herramientas que puedas utilizar en tu vida diaria. Gracias por pasar un tiempo con nosotros el día de hoy, todos a bordo y comenzamos.

Speaker

Qué tal? Bienvenidos a un nuevo episodio en Explorer Podcast. Mi querido Alan, ¿cómo estás?

Speaker 2

Adrián, muy contento, muy contento como, como cada episodio, como cada vez que estamos, tenemos la oportunidad de estar aquí platicando en esta ocasión, la verdad, con un invitadazo, eh, un invitado que representa una etapa muy importante del tenis en México, la verdad, exjugador profesional, campeón de Wimbledon, nada más y nada menos. Y bueno, a lo largo de su carrera llegó a posicionarse entre los mejores del mundo, tanto en singles como en dobles. Y además, no, cabe destacar que representó a México en los Juegos Olímpicos, dejando, por supuesto que una huella, tanto dentro como fuera de la cancha. Y bueno, hoy sigue ligado al, al deporte, al tenis, como analista, como voz autorizada, compartiendo bastante de su experiencia y su visión de, del deporte, eh, específicamente en el tenis. Hoy tenemos y con todo gusto recibimos a, eh, Leo Lavalle. Leo, muchas gracias por estar en Ex-Explorer Podcast.

Speaker 3

Es un gustazo estar con ustedes, Alan y Adrián. Mucho-- muchas gracias por la invitación.

Speaker 2

Gracias a ti, Leo. Y bueno, me, me arranco. Quiero aprovechar al máximo este, este tiempo que tenemos. Y justo lo comentábamos fuera de micrófonos, eh, Leo, nosotros acá en Explorer, la gran, la gran comunidad o la gran mayoría de nuestra comunidad se dedican al tenis, al deporte que conoces mejor que nadie, eh, por tu trayectoria. Platícanos cómo fue que diste con el tenis, qué, qué fue eso que, que sucedió en tu vida, en tu entorno, que te hizo tomar por primera vez una raqueta.

Speaker 3

No, bueno, yo crecí de, de, de niño en el Club Franz, en el Club Tacubaya y haciendo todos los deportes, realmente vengo de una fami-familia muy tenística. Mi abuelo fue el fundador del Junior Club, el mítico club ahí en la Condesa, y mi papá siempre fue un apasionado al tenis y, y bueno, crecí haciendo todos los deportes y poco a poco me fui, eh, me fui metiendo cada vez más al tenis, pero realmente por mi padre. Y era un chavo que todos los días estaba en el club de, de ocho de la mañana a 10-- a, a nueve de la-- a siete de la noche, todos los días, este, haciendo todos los deportes. Pero sí, la pasión de mi, de mi familia por el tenis fue la que me metió de lleno.

Speaker

Oye, Leo, qué interesante. Y a ver, eh, cuéntame, hacías todos los deportes. Ahí me llama la atención algo en particular que, pues creo que hay muchas familias y hay muchos chicos que, que pasan por ese mismo, eh, digamos, ese mismo proceso de practicar diferentes disciplinas deportivas, donde llega el momento tal vez de tomar la decisión, eh, para especializarse en alguna, en alguna disciplina deportiva. En tu caso, ¿cuál fue ese momento? ¿Cómo es que se dio ese momento? Y si pudieras transmitirle a nuestras familias si existe un momento adecuado, no sé, tal vez una edad o alguna cosa que tenga que suceder para tomar la decisión de especializarse, Leo.

Speaker 3

Eh, mi decisión fue a los trece años y fue porque tuve la oportunidad de irme a un, a una academia be-- este, becado en, en Florida, eh, pero como que me fui encasillando por el tenis, ¿no? Siempre jugando los torneos nacionales, pero realmente una edad importante fue a los trece años cuando mi papá decide y dice: "¿Sabes qué? Aquí ya no vas a seguir creciendo como tenista. Creo que es un buen momento para irte a una academia de tenis". Y él tenía un amigo que tenía una casa cerca de Inverrary y donde estaban abriendo una academia de tenis y es ahí donde mi papá decide mandarme. Y cuando yo llego ahí habían otros chavos de, de otros países, de Venezuela, como, eh, Morris Y, y bueno, ahí es donde realmente empieza el impulso. Estuve ahí cuatro años y regresaba a jugar los torneos nacionales en México y, y mi ascenso fue muy rápido porque empecé a tener mucho éxito en los torneos nacionales de México y en las giras internacionales empezábamos a tener buenos resultados a nivel-- en esa época se podía jugar los torneos nacionales de Estados Unidos y teníamos buenos resultados en Estados Unidos y en, en San Francisco. Y, y cuando tuve la oportunidad ya más adelante de irme a la universidad, había firmado para irme a USC, a la Universidad del Sur de California, donde los grandes tenistas mexicanos habían estado ahí, el Pelón Ozuna, Raúl Ramírez, Chente Sarazúa, propio Jorge Lozano. Y, y pero de ahí pa-pasa algo curioso, gano un torneo profesional importante en San Luis Potosí, eh, de dieciocho, diecisiete años, y, y Raúl Ramírez me invita a jugar un torneo satélite, de esos torneos satélites que eran en toda la República Mexicana. Juega dobles conmigo y termino ganando ese torneo satélite y con esas, con esos dos resultados tenía un ranking aproximadamente del doscientos del mundo y es ahí donde me hacen invitaciones, eh, IMG, eh, es una empresa que se dedica a hacer torneos y a representar jugadores. Me, me proponen ir, ir a jugar en Ginebra, que en esta-- en ese momento era como un-- el equivalente a un Masters 500 Ginebra, Conde de Godó y, y otro 500 haz de cuenta en Hong Kong. Me ofrecen, eh, un-unas invitaciones para ir a jugar esos torneos. Pido permiso al, al coach de USC de no entrar hasta enero. Entonces, de septiembre a diciembre me voy a esos torneos. En Ginebra le gano a Heinz Gunthardt, un, un veinte del mundo suizo, que después fue entrenador de, de Steffi Graf. Le gano a él, hago cuartos de final. Eh, al-- y curiosamente fue el año del terremoto de México en el 85. Y entonces ya no voy al Conde de Godó Eh, voy a Ginebra, le gano a, a, a Brad Gilbert, hago cuartos de final y con esos dos resultados termino 80 del mundo en diciembre de ese año 86. Y es ahí donde decido hacerme profesional, eh, y ya no ir a la universidad, a USC. Firmo contratos importantes con Adidas, con Volkswagen. Eh, en esa época jugaba con una raqueta de madera que se llamaba Prince. Y entonces ya me puedo dedicar de lleno al tenis profesional y es ahí donde hago un brinco importante, pero todo fue muy rápido. O sea, fue en menos de seis meses mi vida cambió tenísticamente hablando cuando pensaba de, de, de juvenil a irme a un, a una universidad, eh, colegial, eh, mi, mi, mi salto al profesionalismo fue muy rápido

Speaker 2

Bastante rápido y se, se dice fácil, ¿eh? O sea, ahorita lo dijiste, lo resumiste en unos minutos, pero debe haber sido una locura. Y justo a, a raíz de esto que nos platicas, Leo, entre tanto torneos, viajes, todo este trajín que conlleva estar en el alto rendimiento en el tenis, quiero preguntarte cómo, cómo vivías o cómo llevabas la parte educativa. Eh, además, e-en, en ese, en ese tiempo no había tantas opciones como hay ahora de, de, de poder tener una educación más flexible o que las escuelas puedan brindar estos permisos. ¿Tú cómo lo vivías, Leo? Este, te daban oportunidad, este, al, hacías trabajos extra, ¿cómo era para ti esa, pues esta combinación de meterle con todo al tenis porque era lo que, lo que estabas haciendo muy bien, pero tampoco descuidar la escuela porque eso te iba a ayudar a alcanzar el objetivo de la, de la universidad en Estados Unidos?

Speaker 3

Sí, es una buena pregunta. Es-- los últimos dos años me la pasé viajando todo el mundo y en la, eh, escuela que yo estaba, en la high school que yo estaba, se llamaba Nova, Nova University en Fort Lauderdale, y me daban la oportunidad de llevarme mi trabajo, de llevarme todos mis libros, estudiar y regresar cada dos o tres meses y hacer los exámenes. Y era muy pesado porque muchas veces, eh, pues ni abría los libros, eh, porque estaba totalmente inmerso en el, en el mundo del tenis. Pero es una, es una, es un gran reto ahora, y ahora tienen muchas opciones como la que ustedes dan de poder estar estudiando en línea y de, y de poder estar también sacrificándote mucho, muchas horas de, de, de ponerle al tenis también.

Speaker

Qué interesante, Leo. Y, y bueno, y eso que estás hablando que era una escuela en Estados Unidos, que probablemente estaba mucho más avanzada que las escuelas acá, tal vez un poquito más acostumbrada a tener atletas de alto rendimiento, quiero pensar eso, y que me imagino ya estaba, digamos, más adecuada y con todo y todo, debió haber sido un reto grandísimo. No quiero imaginar cómo eran las escuelas acá en México en aquel entonces. Y fíjate que yo me quedé muy clavado, eh, Leo, en un comentario que hiciste en tu anterior respuesta, que dijiste, eh, o bueno, más bien que, eh, en tu familia dijeron: "Aquí ya no vas a seguir, eh, creciendo como tenista". Eh, tuvieron que emigrar, tuvieron que irse a Estados Unidos, tuvieron que buscar nuevas oportunidades. Desde tu perspectiva, Leo, ¿qué ha cambiado? ¿Qué ha cambiado ahora en México? O sea, eh, para el tenista actual, para el chavo que está en esa lucha, en ese proceso, en ese deseo tal vez de llegar a, a college o bien, eh, llegar a ser tenista profesional, ¿qué crees que ha cambiado en eso? O sea, el tenista mexicano en un momento dado tendrá que migrar también a, a otro país para seguir creciendo en el tenis.

Speaker 3

Yo creo que en esos momentos los grandes jugadores siempre lo hacían. Raúl, Raúl Ramírez, aunque vivía en Ensenada, siempre estaba jugando, eh, en el área de San Diego y estaba tratando siempre de jugar torneos internacionales y así lo hizo el Pelón Suárez. O sea, antes siempre los mejores jugadores, eh, tenían que competir a nivel internacional y, y, y en mi opinión creo que era lo correcto, ¿no? Ahora veo a muchos jugadores que no dan esa, no dan ese brinco por varias razones. Puede ser el aspecto económico, puede ser el aspecto de, de que no tienen un guía realmente. Pero en mi caso, mi padre, que era como un apasionado al tenis, lo tenía muy claro y como que él ya tenía trazado, eh, e-ese camino que yo, que yo lo recorrí. Me costó muchísimo trabajo porque llegué a vivir con una familia, eh, en Estados Unidos y casi, casi que hablaba llorando cada, cada semana diciéndoles que me quería regresar. Y mi papá me dijo: "No, nosotros te preguntamos, hiciste el compromiso de por lo menos quedarte un año escolar, cumple tu año escolar". Y conforme fueron pasando los meses, como que me fui asentando, me fui en-entendiendo, eh, lo, lo, lo difícil y lo solitario que es el tenis, pero me acostumbré. Me acostumbré a una temprana edad, como a los seis meses ya, como que dije bueno, voy a acabar el año y terminé el año y dije bueno, creo que, que fue difícil al principio, pero voy a hacer el esfuerzo de echarme el segundo y tercer año. Y, y así acabé la, la, el, el high school, ¿no? Pero no es nada fácil y creo que tienes que tener como un, eh-- en este caso mi papá fue el que me empujaba y decía: "¿Sabes qué? Hiciste este compromiso, vamos a hacerlo y vamos a echarle muchas ganas". Y, y así fue

Speaker 2

Qué interesante, Leo. Y quiero, quiero abordar justamente en este tema y entrando a un tema vital, vital para el deporte y principalmente para el tenista, que el, el deporte es muy solitario, el tema mental. Empezando, eh, an-antes de entrar a, a, a cancha, a competencia, todo esto previo es un reto impresionante, Leo. Justamente quiero preguntarte cómo encontrabas ese equilibrio, porque, en su-- digo, amabas, amas el tenis, o sea, era algo que disfrutabas, pero ¿cómo encontrabas ese equilibrio entre disfrutar lo que hacías, pero aparte, pues llevar esta exigencia de, de lo que conllevaba estar allá con este, este acompañamiento, estos conse-consejos que te daba tu papá, que seguramente en su momento decías: "Híjole, no, o sea, no me digas esto, yo quiero hacer otra cosa", pero era parte de la, de, pues de ese camino, de ese acompañamiento. ¿Cómo vivías este equilibrio, este, Leo, de, de seguir disfrutando, pero a la vez, conforme ibas avanzando en tu carrera y se iban volviendo, eh, los retos aún más exigentes y, y pues empezaba un poco la presión?

Speaker 3

Sí, no, no fue fácil y, y no tienes las herramientas que tenemos ahora. Creo que es el aspecto de la vida y de-- y la educación que te dieron tus papás como familia lo que te prepara, ¿no? Porque te enfrentas a muchas cosas, eh, muy duras a una temprana edad y si no, eh, no tienes una, una base sólida en esos momentos. Por ejemplo, la primera vez que llegué a Estados Unidos, a la primera reunión que fui de high school, de, de, de todas estas gentes empezaron a, a pasar marihuana, ¿no? Por, por, por-- yo tenía trece, catorce años y yo casi, casi que, que la pasaba de un, de una persona a otra. Entonces, eh, la primera vez que fui a un torneo, eh, profesional, a los quince, dieciséis años, me mandaron a un torneo satélite a jugar torneos profesionales. Yo llegué al, al, a la sede del torneo y Y bueno, hice el check-in en el hotel y de repente lo-- me, me quedé como del doce del mediodía a las cinco de la tarde sentado en las canchas de tenis porque veía pura, pura gente grande y no me animaba a pedirles que querían-- a ver si alguien quería entrenar conmigo. Hasta que de repente por una de las canchas, este, por atrás, eh, escuché una voz de, de un mexicano gritando: "¡Me lleva la fregada!" ya sabes, esa voz de mexicano que no-- que, que conoces rápidamente. Y entonces ya me acerqué y era, y que era, este, Héctor Ortiz, en paz descanse, eh, que era un-- fue un profesional mexicano. Y entonces le dije: "Oye, ¿tú eres de México?" "Sí". "Oye, pues, este, pues estoy aquí llegando". "¿Tú quién eres?" "Soy Leo Lavalle, mucho gusto, no qué". "¿Qué necesitas?" Me peloteó quince, veinte minutos. Me quedé con él, eh, y con su compañero de, de habitación ahí. O sea, son, son experiencias que tienes que vivir y que, y que, y que es algo impresionante, porque entonces empiezas a lidiar con gente mucho más grande que y, y, y otra vez, eh, drogas en la noche, eh, te quedas así como: "Bueno, ¿esto qué onda?", ¿no? Pero e-empiezas a tomar decisiones de trece, catorce, quince años que al final, gracias a Dios, que fueron, buenas decisiones, pero cualquier, cualquier persona se puede meter en problemas rápidamente. Y, y pe-- y viendo hacia atrás dije: "Qué increíble que mi mamá haya permitido que, que, que mi papá me haya puesto o expuesto en situaciones de este tipo a una e-- a una edad tan temprana", ¿no? Pero, pero bueno, son cosas que vivimos, que se vivían en los ochentas, noventas, eh, que a-- que ahora creo que está como más controlado y como que no, no estamos los papás tan locos de, de-- o queremos tener o tenemos más herramientas para poder tener mayor control de lo que puede vivir un niño joven a una temprana edad.

Speaker

Qué interesante, Leo. Totalmente. Yo creo que ha cambiado y, y creo que también tus papás te dieron esa libertad y, y sabían, eh, lo que estaban haciendo, sobre todo por la persona que eres tú, Leo. Sobre todo porque estoy seguro que ellos sabían las bases, eh, eh, que tú, que tienes, que, que esos cimientos que estoy convencido que en tu familia te dieron y que, bueno, a pesar de estar en una edad vulnerable, bueno, pues mira, pudiste sortear eso y más y llegar a, a grandísimos niveles, eh, Leo. Así que bueno, felicidades, felicidades por eso, felicidades a tu familia también por, por haberlo hecho, haberlo intentado. Y como dices, creo que ya ha cambiado mucho la cosa. Incluso, pues la comunicación ahora es, eh, eh, buenísima, es extraordinaria ahora, eh, muy diferente a como era antes. Ahora puedes estar, pues, eh, como estamos en este momento nosotros, ¿no? En una videollamada charlando en diferentes partes de la república, incluso diferentes partes del mundo. Así que bueno, creo que sí, creo que la tecnología también va ayudando mucho a esto y, y bueno, cada vez se profesionalizan más lugares así. Eh, Leo, por ahí me brincaron un par de preguntas. Mencionaste obviamente a tu papá, eh, mencionaste también a Héctor Ortiz, eh, como una, una persona, digamos, que te, pues que te ayudó tal vez en ese momento. Eh, yo quiero preguntarte, eh, dos cosas. Em, ¿cuál se-- cuáles serían dos aspectos, dos, tres aspectos importantes que puedas mandarles, eh, como mensaje a los papás que nos están escuchando? O sea, si bien tu, tu, tu familia, tus papás se atrevieron a hacer lo que hicieron contigo, pero ¿qué mensaje les mandarías a los papás, eh, de los atletas de alto rendimiento en general? Si hablamos en lo particular, los papás de los tenistas, ¿qué mensaje les mandarías? O sea, co-- eh, ¿cuál, cuál para ti crees que son los, los aspectos más importantes que tenga que, eh, desarrollar un papá con sus hijos? Esa es una de las preguntas. Y la otra es: mencionaste a Héctor Ortiz y estoy seguro que en tu vida hubo, pues, eh, diferentes mentores, diferentes, eh, tal vez modelos a quienes seguías. ¿Quiénes eran tus modelos a seguir, eh, Leo, y por qué?

Speaker 3

muchas veces siento yo, eh, y lo veo ahora de-de-desde el banquillo y, y fuera un poco de la cancha, que los papás pe-- pierden un poco de piso de qué es lo que quieren lograr con sus hijos, ¿no? Y, y para el, los resultados son los que van marcando la pauta, ¿no? Si no estás progresando paulatinamente, ganando torneos nacionales, ga-ganando torneos internacionales, eh, no puedes aspirar a ser profesional, ¿no? Creo que los resultados o los números son muy fríos y son los que van marcando la pauta hasta dónde quieres llegar con tu hijo o hija, ¿no? Eh, hay muchos, muchos, muchos papás que están empujando y empujando y empujando cuando realmente los jugadores o los chavos o los, o las niñas o los niños no han tenido sus resultados. Y es ahí donde empieza a haber un conflicto, eh, duro, porque el niño se empieza a dar cuenta de que no tiene nivel para estar donde los, los papás están empujando al chavo, ¿no? Entonces, creo que los resultados son los que van marcando el camino y eso es muy importante para contestar tu primera pregunta. Y, y la segunda, la verdad que tuve gente muy valiosa en mi vida y muy agradecido con Nancy, Nancy Realme, que es una maestra, mujer que me impulsó desde niño en el Club Francia, en el Club Tacubaya. Era una apasionada del tenis llega a México porque se, se casa con un torero, con Óscar Realme Y el padre de ella fue el entrenador, fíjate, el entrenador del papá de Chris Evert Lloyd, eh, una familia de Chicago y, y donde ella venía de una formación tenística increíble y fue una maestra increíble, sobre todo porque, eh, te puedo decir de los ocho a los 12, 13 años me enseñó a ser muy competitivo y me enseñó a ser un jugador muy, muy técnico con, con golpes muy, muy buenos, practicando mucho la devolución del saque, practicando mucho, eh, los diferentes "spines", que en esa época era muy difícil aprender. O sea, encontrar hoy en día a buenos maestros es, es algo increíble y, y en este caso tuve mucha suerte de haber tenido en esta época de formación a Nancy Realme. Posteriormente, ustedes ya lo conocen a Yves, Yves Lemaitre, quien fue que el, el que me empezó a llevar a los torneos internacionales, me llevó al Orange Ball, que fue un torneo por, por equipos que México quedó en segundo lugar con él. Eh, me enseñó a, otra vez más, a seguir esa pasión que teníamos por el tenis. Hablábamos, desayunábamos, comíamos y cenábamos tenis todos los días. Y era algo increíble, ¿no? Porque él tenía, eh, él había vivido con el Pelón Ozuna, él había vivido toda la gran época de Raúl Ramírez, la época cuando le ganaron a Jimmy-- a Estados Unidos, este, ganándole Raúl a, a Jimmy Connors. Entonces, tenía también una gran pasión por el tenis y eso me lo impregnó increíble. ese fue una, una persona muy importante también en mi vida, Yves, Yves Lemaitre. Posteriormente, Raúl, ¿no? Raúl Ramírez era, eh L-- para el jugador más competitivo que, que ha tenido México era pura garra. Eh, cuando jugaba era todo corazón, es-- corría todas las pelotas, era un jugador muy defensivo. Eh, y, y también él, él cuando yo empezaba mi carrera me buscó para jugar esa gira, él ya casi retirado, él, él jugó cuatro o cinco torneos, eh, conmigo a dobles y, y también fue una persona muy importante en mi vida porque era una inspiración y era, eh, el que me enseñó la disciplina, el que me enseñó el que hay que, hay que meterle muchas horas y, y dependiendo de la cantidad de horas que le metes al entrenamiento, eh, los resultados iban a ser, eh, el, el resultado de, de todas estas horas, ¿no? Entonces, creo que esas tres personas fueron muy importantes en mi vida y muy agradecido con, con cada etapa que, que logré pasar con cada una de ellas

Speaker 2

Claro, Leo, indudablemente todo esto que te fueron sumando las, las personas que, pues con los que tuviste la fortuna de, de ir, de que te fueran acompañando en ese camino, realmente, digo, se dice ya ahorita a, a, eh, en el futuro puedes, pero a lo mejor si no hubieras coincidido con otras personas, otra cosa hubiera sido, hubiera sido una historia diferente, seguramente igual de exitosa, pero no, no, no igual. Entonces realmente qué, qué fortuna, Leo. Y como mencionabas ahorita, pues también, eh, además de este acompañamiento, pues es, es resultado de, de tantas horas de trabajo, de, de, de desayunar, de comer, de cenar tenis, de, de vivirlo, de realmente ser un apasionado. Y, y a raíz de estas, de estas, de este esfuerzo de tantas horas, Leo, se vienen dando, pues ya ahora que los, los logros aún más grandes. Eh, fuiste campeón juvenil de Wimbledon y de US Open. Y después digo, ahorita vamos a entrar a esa etapa, pero, pero ¿cómo se fue dando esto, Leo? O sea, ¿en qué momento se da el brinco de--? Obviamente se va a decir fácil, pero después de tanto esfuerzo, ¿cómo es que te vas, eh, te vas encontrando con estas, pues con estos grandes retos que de los cuales saliste victorioso?

Speaker 3

Una generación muy competitiva y mencioné a Yves Flemeth, pero viajábamos con, con Yves, eh, el hijo de, de Yves, eh, viajábamos a todos los torneos internacionales desde muy chiquitos, viajábamos con el Bebé Moreno, ehm, y creo que fuimos como creciendo juntos en esa generación. Teníamos la oportunidad de jugar los torneos nacionales de Estados Unidos y convivíamos con los mejores jugadores de Estados Unidos y, y siempre estuvimos, eh, al por tú. O sea, nunca, eh, como que nu-- siempre creímos, crecimos de que le podíamos ganar a cualquiera y soña-soñaba mucho en grande, eh, y creo que eso nos preparó a que, a que esos mismos jugadores nos los íbamos a encontrar más adelante, eh, en el profesionalismo. Jugamos una final el Bebé Moreno y yo del Orange Bowl, que le ganamos a Boris Becker y a Bruno Orešar, eh, le ganamos a Péter Korða y a Cyril Suk, eh, Korða que posteriormente llegó a ser, eh, campeón del Abierto Australiano, eh, en los mayores. Nos enfrentamos también en, en, en torneos importantes, eh, en Palermo le ganamos a Korða y Suk, yo jugando con un jugador, el, el hermano de Adriano Panatta, Claudio Panatta. Entonces siempre como que estuvimos desde muy chiquitos, desde los doce, trece años, compitiendo al, compitiendo al más alto nivel y eso creo que fue lo que hizo la diferencia, que nuestro o el, o mi proceso de juvenil a profesional fue muy rápido

Speaker

Qué buena historia y, y qué importante, Leo, eh, estar en un entorno así, estar en un entorno competitivo. Ya lo platicaba con nosotros también Alejandro Hernández hace algunos episodios y justamente nos decía eso Álex. O sea, Álex, e-entiendo, e-e-estando en Tijuana tenía también ese acceso para, para ir a Estados Unidos y competir también con, con tenistas de buen nivel. Y bueno, pues qué fortuna, qué fortuna la que, la que tuviste, Leo. Creo que es algo en lo que tenemos que trabajar acá en México, me parece, eh, generar ese entorno competitivo que para ustedes o para los tenistas se les haga lo mismo competir contra un extranjero que contra un nacional. O sea, al final creo que normalizarlo es algo bastante bueno porque tal vez eliminas ese nervio, ese miedo, ese temor o ese respeto que pudiéramos tenerle a los adversarios en, en otros países, que creo que siempre, que siempre sucede. Y entrando en este tema, justamente, Leo, yo quiero preguntarte algo que, que les he preguntado a, a personas que tienen esa autoridad como la tienes en el tenis, Leo, y, y es e-entender qué nos falta a los mexicanos. O sea, ¿qué crees desde tu perspectiva, eh, pues, eh, como extenista, ahora como comentarista, eh, también como padre de familia? O sea, ¿qué le falta al tenista mexicano? Porque en esa época de, de, hablabas de los 80, 90, había, pues muchos tenistas que estaban por ahí metidos. estuviste por ahí rayando en el top cincuenta, pero ahora es difícil encontrar tenistas que estén en el, en el top cien. ¿Qué nos falta, Leo, desde, desde tu óptica?

Speaker 3

Yo veo muy el gap que tenemos, eh, de nuestros mejores tenistas en México con el gap de lo que es-- de los mejores tenistas del mundo, ¿no? Es, es muy, muy grande todavía. Eh, y, y la única manera, en mi opinión, de reducirlo es salir. Salir y tratar de buscar estar, eh, a ese nivel. creo que el último jugador que lo ha hecho ha sido Rodrigo Pacheco en los últimos años. Rodrigo hizo ese esfuerzo. Alan Lemaitre hizo un esfuerzo muy grande de conseguir el dinero para que Rodrigo pudiese, a partir de los catorce, quince años, jugar en Europa, jugar en Estados Unidos, jugar a ese nivel. Eh, y eso lo llevó a, a ser el mejor juvenil del mundo. Eh, terminó como número dos del ranking, pero vemos, eh, que falta mucho a eso. El gap que tenemos ahorita de nuestros mejores juveniles al gap que hay, eh, de los mejores juveniles del mundo es muy grande todavía y eso tiene que, eh, reducirse de alguna manera y obviamente se necesita mucho dinero para hacerlo. Se dice fácil cuando lo platicamos, pero, pero creo que es algo muy importante y que, por otro lado, veo a todos nuestros federativos que vienen de un, de un background no tenístico para cuando se dan cuenta de las necesidades, de lo que realmente necesita el tenista mexicano, ya es tardísimo. Eh, yo quisiera ver que se acercaran mucho más a todos o los pocos tenistas que hemos tenido, eh, y, y todas estas historias que pudiésemos aportar para, para poner un pequeño granito de arena de, de cuál sería el camino más rápido para, para poder, eh, salir de este, de este pantano. Eh, y no lo hacen, ¿no? Porque, porque se sienten como, como invadidos, se sienten como que, eh, los hacemos sentir que son-- que no tienen la preparación o que no tienen el, el know-how. Y eso creo que sigue frenando el desarrollo del tenis en México.

Speaker 2

Indudablemente, Leo, y es parte de lo que hablábamos hace un momento de general entorno. O sea, por supuesto que, que personas que están a cargo de, de este, de estos temas pueden tener el conocimiento y la experiencia, pero no la visión de lo que tiene alguien que, que estuvo ahí dentro de la cancha, ¿no? Un, un tenista que realmente conoce, pero mejor que nadie las necesidades y los puntos que hay que reforzar. Entonces, indudablemente es algo, o es-- ahora que es un-- un área de trabajo que, de, de, de mejora que, que realmente se tiene en el deporte mexicano, eh, y principalmente en el tenis, que incluso que el tenis actualmente no es-- todavía no es el deporte popular de México, imagínate cómo, cómo estará la, el tema, ¿no? Se requiere, se requiere echar la lupa, eh, sobre esto. Y bueno, Leo, hablando de, del deporte mexicano, eh, quiero, quiero que nos platiques cómo fue todo el tema de, de Barcelona 92. Te tocó, eh, tuviste la oportunidad de representar a México en los Juegos Olímpicos. Platícanos, así que, eh, ¿cómo, cómo viviste esa experiencia? Qué, qué orgullo, por supuesto. Me imagino que fue una de, de las experiencias cumbres de tu carrera. Platícanos cómo viviste todo esto tan-- que, que llena ta-- de orgullo tanto a quienes están, eh, jugando, a quienes lo-- a quienes tienen la oportunidad de verlo

Speaker 3

El tenis es un deporte tan solitario y es un deporte tan individual que los mejores resultados que yo tuve, eh, fueron en, en, eh, en Copa Davis, que jugabas por México, que había un equipo, que llegabas con anticipación, que te preparabas con, con ese equipo todo el tiempo y, y tuvimos muy buenos resultados porque los otros, eh, trescientos días al año te la pasas solo, ¿no? Y, y creo que representar a México en los Juegos Olímpicos, fui a dos Juegos Olímpicos en Seúl, fui a los Juegos Olímpicos también de Barcelona y el-- la historia de Barcelona fue algo increíble porque yo iba tan solo a jugar dobles. Yo iba, eh, como doble-- como el mejor doblista en ese momento, en el 92, tenía de una final en Wimbledon en el 91. Y las reglas en ese entonces era jugar de pareja con Pancho Maciel, que él era el número uno mexicano representando a, a México en los Juegos Olímpicos de Barcelona. Y la historia es increíble porque llego y le digo: "Pancho, ¿estás listo? Vamos a prepararnos". Pancho, curiosamente, no era nada doblista, jugaba muy poco dobles, pero las reglas eran así. El mejor doblista iba a jugar con el mejor singlista. Y, y llego y le digo: "Pancho, estás-- estoy prendido, vamos a, a que nos vaya todo dar". Y me dice: "Leo, ¿qué crees? Estoy lastimado. Este es mi último torneo de mi carrera. Juego los Juegos Olímpicos, me regreso a Querétaro, me voy a casar con Christy y me voy a meter a estudiar leyes a la UAC". Le digo: "Pancho, no jodas". Le digo: "¿Cómo me dices eso? O sea, y no voy a poder jugar el dobles. Eh, voy a hacer un esfuerzo por jugar el singles y te pido una disculpa". Llega el día del partido, juega tres juegos y se retira en el dobles, ¿no? Le digo: "Pancho, no, increíble, que-- ¿cómo me haces eso? Son los Juegos Olímpicos". Y estoy ahí cabizbajo, eh, y se me acerca uno de los organizadores y me dice: "Oye, firma para el lucky loser, perdón, para el lucky loser, para-- firma de alter-- de alternate, porque va a haber, va a haber oportunidad de que entres al singles". Y entro a ju-- a-- entro de alternate al singles, gano la primera ronda, gano la segunda ronda, gano la tercera ronda. Le gané a Henri Leconte, al francés, le gané a, a-- si bien recuerdo, a un, eh A un holandés, eh, en la primera ronda y me meto a los ocho mejores para jugar por la medalla contra Jordi Arrese, ¿no? Pero son de las, de las, de las historias que, que muy poca gente sabe, ¿no? Yo tan solo iba a jugar al dobles. Termino teniendo un gran torneo de ciento veintiocho jugadores. Termino perdiendo los cuartos de final, eh, con Jordi Arrese. Eh, tuve ahí una situación que se me cayó la gorra en un ma-- en un set point. Termino perdiendo en cuatro sets. Yo ya venía de haberle ganado a Jordi Arrese en Copa Davis en Marbella en el 89. Entonces conocía muy bien, eh, la clase de jugador que era Jordi Arrese, pero en esta ocasión me te-terminé perdiendo. Pero fue una gra-- eh, fue una, una grata experiencia haber llegado a los cuartos de final en Barcelona 92.

Speaker

Qué buena historia, Leo. Y qué orgullo, caray. De verdad, o sea, como dices, son historias que, que muy pocos conocen, pero creo que ahora con, con Explore Podcast, bueno, muchos más irán conociendo. Y, y la-- de verdad es que a mí, o sea, se me enchina la piel de nada más de escucharte y de, y de ver cómo se dio toda, toda esta parte, que al final de cuentas, pues son cosas que siempre ocurren, eh, eh, que bueno, pues evidentemente será un toque de suerte, pero hay que estar preparado, hay que estar ahí listos para que cuando pasen este tipo de cosas, pues se puedan, se puedan aprovechar. Leo,

Speaker 3

sí, Pancho Maciel fue su último torneo, se regresó a Querétaro, se casó con Cristina y se metió a estudiar leyes en la UAC, en la cual terminó, eh, pero ese es el último torneo que jugó Pancho Maciel. Increíble. Tenía veintiséis años Pancho Maciel.

Speaker

Increíble. Cuando veintiséis años, pues ahora es el, la edad, creo que donde van iniciando el prime. Es justo el prime y, y, y, y se retira en, en esa edad, eh, este, tan, pues tan joven. Oye, pues qué buena historia. Qué buena historia, Leo. Y, y a me vino una pregunta a la mente que es, eh, pues nos hablas de todos estos retos, logros, eh, oportunidades que se dieron en el camino, pero pues ahora que a toro pasado, eh, Leo, ¿hay algo que hubieras cambiado en tu vida? Alguna decisión, tal vez, eh, no sé, alguna cosa que hubieras querido cambiar en toda tu trayectoria como tenista

Speaker 3

Como, como dices, este, el hoy ya no existe, pero a lo mejor ser-- haberme dado cuenta a una temprana edad de la importancia del físico. A me tocó esa transición de, de cuando los jugadores, cuando Iván Lendl, eh, cuando los mejores jugadores empezaron a trabajar en el gimnasio y eso quizás yo no me di cuenta, quizás cuando yo ya tenía seis, siete años en mi circuito profesional, pero creo que hubiera sido una gran diferencia si yo hubiera visto o yo hubiera visualizado eso antes. Pero por todo lo demás creo que fueron quince años consecutivos de mi carrera, que estuve cinco años dentro de los mejores cien del mundo. Eh, tuve una carrera bastante longeva y ta-tan solo tuve una operación en la rodilla derecha, eh, pero realmente no tengo nada más que arrepentirme más que dejé todo en esos quince años de, de carrera profesional.

Speaker 2

De acuerdo, Leo, nos consta que lo dejaste todo porque los, los resultados y, y lo que haces actualmente lo, lo refleja. Y bueno, ahorita hablamos de, pues de todos estos, estos logros, de, pues de la parte, de la parte dulce, ¿no, Leo? Pero también quisiera que pudieras compartir durante esa trayectoria cuáles fueron, eh, o cuál fue el reto más difícil, eh, ya sea dentro o fuera de la cancha, porque eso creo que te, te, te forja más que, que los logros, que las victorias, que por supuesto se aprende, pero para ti, ¿cuál fue ese, ese mayor reto durante esta-- estos quince años?

Speaker 3

Yo creo que hoy se habla abiertamente de, de la salud mental, ¿no? Pero creo que en una carrera y sobre todo de tan niño, eh, y en esas épocas todo lo aprendíamos, eh, conforme se te fuera presentando esa soledad, esa, eh, cuando había lesiones, cuando tenías que jugar lastimado, eh, era muy duro. Muchas veces, eh, pensabas ya retirarte o dejar el tenis, pero el tenis es un deporte que tienes que estar, eh, los trescientos sesenta y cinco días del año, eh, a, a un nivel físico decente para poder competir. Y muchas veces eso no sucedía. Y eso causaba mucha frustración, causaba mucha, eh, desesperación y, y, y creo que ese es lo-- el aspecto más, más difícil del tenis, ¿no? Que es un deporte demasiado solitario. Eh, es un mundo irreal, porque realmente vas a los mejores torneos, eh, y te tratan impresionante. Las fiestas es increíble, te dan de comer impresionante. O sea, todo es en una burbuja, que cuando sales de esa burbuja es, es muy, muy, muy difícil, eh, poder, eh, entenderlo. Y creo que ese es el aspecto más difícil del tenis. Es, es, es como, como estar en una-- es como estar en Disneylandia por muchos años y cuando tienes que salir de ahí, mucha gente no sabe cómo lidiar con ello. Y creo que ese es el aspecto más, más difícil del tenis profesional

Speaker

Interesante, interesante, Leo. Y, y bueno, qué gran consejo y más viniendo de ti, Leo. Yo, pues coincido, eh, con todo lo que has comentado y, y de lo que mencionabas en la parte, la parte física me parece, me parece fundamental, me parece algo, eh, que hoy por hoy incluso es mucho mayor. O sea, si empezaba en aquel entonces con Ivan, Ivan Lendl y todos estos tenistas que empezaban tal vez a apostarle más, a ver más conocimiento de cierto tipo de ejercicios, cuáles eran los ejercicios especializados para los tenistas, pues al día de hoy está mucho más avanzado. Vemos en los actuales tenistas que el, el tema físico termina siendo, creo yo, mmm, el factor, ¿no? El factor clave para, pues, eh, decidir quién, quién gana y quién no gana el, el título. Entonces, bueno, pues ahí está el comentario y el cual pues visualizaste desde, desde hace ya algunos años y que al día de hoy creo que ha trascendido todavía aún más. Y bueno, y en estos retos que tuviste que lidiar, pues también es bastante interesante lo que nos comentas, Leo. Y yo quiero cambiar, eh, un poquito el, el tema, regresarme a la parte del triángulo deportivo que está conformado obviamente por el tenista, por los padres de familia y por los entrenadores. Ya hemos platicado de los padres de familia, ya hemos hablado un poquito, eh, pues de algunas recomendaciones, mensajes, eh, eh, que pudieran tener y bueno, con la experiencia también, eh, en tu familia, Leo. Pero ahora quiero focalizar mi pregunta hacia el tema de los entrenadores. Si hubiera un mensaje que tuvieras que mandarle a los entrenadores, ¿qué les dirías, Leo?

Speaker 3

Es difícil, ¿no? Ahora Eh, hay muchos niveles de entrenadores. En México, eh, el entrenador es un entrenador que lo primero es sobrevivir económicamente. Los entrenadores en México, eh, tienen que sobrevivir primeramente económicamente, ¿no? Y, y eso es un tema, eh, que lo pongo aparte. Después hay, hay el entrenador que tiene esa gran pasión, ese gran sueño, eh, de, de, de poder ser entrenador de alto rendimiento. Y es bien difícil porque, eh, es-- son entrenadores que, que difícilmente han salido de México y les hace falta ese fogueo internacional para entender mejor lo que es el alto, alto rendimiento, ¿no? Entonces, hablábamos de, de, de cuáles son los factores de por qué no tenemos tenistas en México. Creo que ese es un gran problema, que todos los entrenadores que tenemos se han forjado en México y no han tenido oportunidad de, de ver qué es lo que, lo que hace la diferencia a nivel internacional. Eh, y, y creo que ese es un, un gran problema. Pero los entrenadores, lo más importante es, eh, que haya cerca del jugador un entrenador que te transmita pasión, que te transmita todo el cien por ciento del conocimiento. Y, y, y creo que eso es muy importante para que, para que encienda a ti como jugador esa, esa gran pasión y ese amor por el tenis, ¿no? Eh, pero es un tema muy, muy grande, pero, pero eso es lo que, lo que yo veo aquí en México. Y es por eso que, que, que los entrenadores a nivel internacional se cotizan con, con unos sueldos impresionantes, porque los mejores entrenadores son los entrenadores que ya han tenido es-esa, esa posibilidad de estar en todos lados y que tienen esa experiencia, que tienen esa también esa doce-docencia de haber estudiado todos estos, estos temas. Hoy en día, por el otro lado, ahora en este 2026 que estamos, ya tienes acceso a, a muchísimas formas de, de, de cómo están haciendo las cosas. Es como, como que lo tienes ya mucho más, más abierto, como que lo tienes ya todo en internet. Y eso creo que a los entrenadores que tienen esa gran pasión, eh, tienen ahí un material impresionantemente enorme, ¿no? En lo que hay en el, en el online, eh, o en las, eh, inteligencias artificiales que tenemos ahora, ¿no? Entonces, el panorama yo hoy en día creo que ya no hay tantos secretos, es cómo interpretas lo que tienes, eh, presente y cómo Que te sirve y que no te sirve y, y cómo puedes ir trascendien-trascendiendo en el día a día.

Speaker 2

Claro, claro, estamos llenos de, de nuevas herramientas, de posibilidades y entre tanto también tiene su nivel de dificultad, ¿no? El saber qué, qué elegir para ver qué es lo que nos sirve a nosotros. Hay cosas que no, pero sí, a-afortunadamente tenemos cada vez más, más recursos, Leo. Y yo quiero ahora abordar otra etapa, digamos que ahora que tu-- la etapa actual, este, de tu, de, de lo que haces ahora como, como comentarista, como analista. Platícanos cómo se dio esta transición, Leo, de, de dejar el alto rendimiento, pero seguir involucrado en, en el tenis ahora detrás de una pantalla, ahora fuera de la cancha. ¿Cómo vives los partidos ahora estando de fuera? Platícanos cómo, cómo es esta etapa que seguramente la disfrutas, eh, impresionantemente.

Speaker 3

Y la verdad que te tiene que gustar, ¿no? Porque son, son jornadas de muchas horas cuando, cuando estamos transmitiendo, eh, partidos, sobre todo en los Grand Slams, que puede haber jornadas de siete u ocho horas consecutivas. Pero a me gusta mucho como, como tratar de transmitir lo que la gente no ve o lo que está sucediendo, el, el porqué va-- está haciendo la diferencia un jugador que el otro. Eh, y disfruto mucho, sobre todo ver esa, eh... Hoy en día todo el trabajo que se hace f-fuera, fuera de los, de los partidos, eh, me parece que es algo increíble, ¿no? La gente no se da cuenta el trabajo que viene atrás en los últimos torneos que ha hecho Sinner y él constantemente lo está mencionando, ¿no? Cómo el trabajo que hace fuera de los, de los partidos es lo que está haciendo la diferencia ahora, ¿no? Eh, en fin, yo disfruto mucho ver todo eso, ¿no? Con qué facilidad puede él verse tan invencible cuando está jugando en una cancha de tenis. Pero lo que no se ve es lo que hay detrás de cada jugador para poder, eh, transmitir, eh, ese buen tenis día a día, ¿no? Porque es algo increíble. Cualquier jugador En cualquier época se puede mencionar lo, lo difícil que es mantener cierto nivel. Cada quien a su nivel, ¿no? Jannik Sinner, eh, Carlos Alcaraz están quizás a un nivel que no están los demás jugadores, pero para mantenerlo se necesita realmente un trabajo impresionante, eh, que eso no se ve y creo que eso a me apasiona mucho y, y disfruto mucho cuando lo ves en las transmisiones.

Speaker

Y así lo disfrutamos nosotros también, Leo, de verdad que sí. Y creo que eso es algo de lo, eh, importante que es, eh, bueno, tener este antecedente de haber sido tenista profesional, porque pues a pesar de estar bien preparado, porque hay grandes comentaristas de tenis, eh, muchos que no, que no hayan tal vez logrado, eh, ju-- haber jugado como profesional o que hayan tenido la experiencia de haber jugado, pues creo que es un ingrediente que siempre les falta, ¿no? Y lo tienes y creo que lo, lo reflejas, eh, muy pero muy bien en cada transmisión, Leo. Y bueno, quiero ir cerrando esta charla, Leo, de verdad que es maravillosa, pero tampoco queremos, pues disponer mucho de tu tiempo. Y quiero preguntarte, eh, Leo, ¿en qué sueñas? ¿En qué sueñas, Leo? Eh, platícanos tus sueños y, y cómo ves, y cómo ves el tenis mexicano en, en unos diez años, Leo

Speaker 3

Uy, e-esa pregunta de qué es lo que, lo que sueño es, amanecer y sentirme bien cada día, tratar de, eh, poner el granito de arena para que-- para mantenerme en forma, para mantenerme, sen-sentirme bien. Soy muy agradecido de poder, eh, estar sano y que, y que todos los que estén alrededor mío estén, eh, estén bien, eh, y contentos, ¿no? Haciendo lo que hacen. Tengo tres hijos, estoy muy involucrado con todo lo que hacen ellos y las cosas sencillas de la vida. O sea, realmente no, no, no le pido mucho a la vida más que, más que tener trabajo, tener mucha salud, eh, y que la-las personas que estén alrededor mías que estén contentas haciendo lo que les guste. Ese es, ese es como, como trato de vivir cada día cuando me, me levanto cada día

Speaker 2

Claro, Leo, dentro de esas, de esas pequeñas cosas es donde se encuentra le, la gran satisfacción o eso de, de seguir, como bien dices, se-- sitio de bien, estar acompañando a tus hijos, creo que es la mayor satisfacción que se puede tener. Y yo quiero preguntarte también ya, ya para ir cerrando, Leo, ¿qué consejo le, le darías a, a, a estas generaciones de, de chicos y chicas tenistas de, a lo mejor de, de la edad en la que comenzaste, doce, trece años? ¿Qué consejo les darías? Porque digo, es, es un mundo de información que necesitan aprender y que necesitan ir madurando, pero, pero inicialmente, ¿qué, qué, qué es lo que les dirías a estas generaciones, Leo?

Speaker 3

Uf, yo creo que, que el mayor aprendizaje que me ha dejado mi carrera es que con, con, con sacrificio, pero no sacrificio, porque pues al final te gusta lo que estás haciendo, pero que si le pones muchas horas a lo que, a lo que te gusta, eh, no te vas a equivocar. Siempre va a haber cosas muy positivas, muy buenas, eh, y que no se olviden de, de tener esa disciplina y de ponerle todas esas horas a lo que más les gusta, eh, y que al final se vuelve parte de tu vida y eso te, te abre la, la, la pauta para tener... para que tus sueños se puedan cumplir y puedas llegar a, a tener muy, muy buenos resultados para lo que estás soñando.

Speaker

Creo que es un extraordinario mensaje, Leo, de verdad. Y bueno, pues no me queda más que agradecerte y pues darte un muy breve pero muy merecido reconocimiento, Leo, por, pues por ser la persona que eres, por tu tiempo, por tu trayectoria, Leo, por tu legado. Eh, bueno, estás, eh, al menos pa-para mí, para mi gusto y mi percepción dentro de los mejores jugadores en la historia del tenis mexicano, Leo, y eso es de reconocerse. Ahora, pues también reintegrándote al tenis a través de la, de la comunicación y creo que eso es un privilegio para, pues para quienes les gusta el tenis y nos gusta el deporte. Así que bueno, yo te agradezco mucho, Leo, te agradezco tu apertura, te agradezco tu sinceridad, esta forma y, y además lo quiero decir aquí, e-e-este, en los micrófonos abiertos, eh, bastó con un mensaje de, de WhatsApp para que nos dijera claro que sí, estoy dispuesto. Incluso se logró esta charla en, en, en muy pocos días, Leo, sabiendo que tienes una agenda apretada, sa-sabiendo, eh, pues, eh, la personalidad que eres. Así que yo te agradezco de verdad muchísimo esa apertura, eso lo valoro mucho y creo que también nuestra comunidad va a valorar mucho. Leo, gracias nuevamente. No si hay algo más que quieras agregar.

Speaker 3

No, muchas gracias a ustedes, Adrián y Alan. Disfruté mucho la plática y estamos a sus órdenes y nos vemos pronto

Speaker 2

Esperemos que sí, Leo, será un honor para nosotros. Y me uno a las palabras de Adrián, de agradecerte por este espacio, por, por poner tu granito de arena en el deporte mexicano y principalmente en el tenis, que es un deporte hermoso, Leo. Muchísimas gracias. Gracias a las personas que estuvieron aquí en este episodio y nos vemos y nos escuchamos en la próxima.

Speaker

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