Explorer Podcast

82. Luis Enrique "La Araña" Herrera: Una Vida Dedicada al Tenis.

Adrian Romo Madrigal y Alan Domínguez Season 2 Episode 82

Use Left/Right to seek, Home/End to jump to start or end. Hold shift to jump forward or backward.

0:00 | 1:10:24

Envíanos un mensaje

En Explorer Podcast, Adrián y Alan entrevistan al extenista mexicano Luis Enrique “La Araña” Herrera, ex top 50 y destacado en Wimbledon, hoy formador de jóvenes. Explica el origen de su apodo por su rapidez e inquietud desde niño en el Club Alemán, su inicio en una familia tenista y el momento decisivo a los 11 años como recogebolas en Copa Davis al ver a Raúl Ramírez, cuando decidió ser profesional. Relata su migración a una academia en Florida, la exigencia académica familiar, su ascenso juvenil (número 2 del mundo) y el paso al profesionalismo. Habla de la soledad, la ayuda de una psicóloga, y de referentes como Maciel, Lozano y Jimmy Connors, a quien venció y retiró en Wimbledon 1992. Como entrenador en Moratoglu Guadalajara, enfatiza intensidad, planificación y estructura nacional, promoviendo competencia internacional desde edades tempranas.

------------
En Explorer School somos una escuela internacional online diseñada para deportistas de 7° a 12° grado, con la flexibilidad que necesitan para entrenar y competir.
Mándanos un WhatsApp al 55-3023-9180 y con gusto te compartimos todos los detalles.
------------

Gracias por escucharnos. Si crees que este episodio puede interesarle a algún familiar amigo conocido, no dudes en compartirlo. Recuerdas suscribirte y darnos una calificación de cinco estrellas para que más personas nos puedan encontrar. Si quieres conocer más de Explorer School envíale un mensaje de WhatsApp a nuestro Vikingo Bot al (473) 106 0030.

Adrian

Bienvenidos a Explorer Podcast, el espacio donde el deporte y la educación se unen para transformar vidas. Cada episodio está diseñado para inspirarte y ofrecerte herramientas que puedas utilizar en tu vida diaria. Gracias por pasar un tiempo con nosotros el día de hoy, todos a bordo y comenzamos. Qué tal? Bienvenidos a un nuevo episodio en Explore el pódcast. Mi querido Alan, ¿cómo estás?

Alan Dominguez

Adrián, una vez más, muy contento de estar en un episodio más de Explorer Podcast. Y hoy es un episodio que, que en particular nos emociona mucho. Adrián, nosotros siendo apasionados por el tenis y por todas las-- los referentes mexicanos que ha tenido este increíble deporte. Hoy tenemos a alguien que, eh, si, si te gusta el tenis o no, de, de igual forma seguramente has escuchado su nombre. Él fue top cincuenta del mundo, histórico en Wimbledon y ahora talen-- formador de talento de, de jóvenes. Y bueno, está con nosotros en Explorer Podcast, Luis Enrique, mejor conocido como la Araña Herrera. Luis, bienvenido a Explorer Podcast

Spider

Qué tal? ¿Cómo están? Adrián Alan, mucho gusto y, y un placer estar aquí con ustedes en este pódcast

Alan Dominguez

El gusto es nuestro, Luis. Y bueno, yo quiero-- esta pregunta la tengo desde que se pactó este episodio: ¿por qué la araña, Luis? ¿Por qué ese, por qué ese, pues ese mote, ese apodo? Platícanos un poquito

Spider

Mira, la verdad hay varias versiones y la que yo siempre he dicho que es la original es porque desde muy chiquito yo en mi club, que yo soy del Club Alemán de México, en la ciudad, eh, me movía muy rápido y era muy inquieto. Siempre estaba-- me subía a los árboles y cuando jugaba tenis muy rápido y, y ahí me pusieron Araña, ahí en, en, en el Club Alemán. Y luego lo escuchó un, un periodista, Rick Rand, que en paz descanse, que era un periodista muy conocido en el ámbito del tenis, y se me fue quedando. Esto lo tengo a los nueve años, ocho, nueve años, si no me equivoco, por ahí. Salió del Club Alemán.

Adrian

Excelente. placer tenerte por acá, Araña. Qué gusto, de verdad. Ya estábamos, eh, cazando esta entrevista ya desde hace tiempo y mira qué bueno que se nos dio. quiero, pues preguntarte para irnos al origen, a los inicios, ¿cómo fue que empezaste en el tenis, eh, Araña? ¿Cómo fue que te involucraste en este deporte? ¿Practicabas alguna otra disciplina? Cuéntanos un poquito más de esto

Spider

Bueno, yo, yo vengo de una familia de, de todos mis hermanos tenistas. Yo soy el más chico de cuatro y todo porque mi padre es un fanático del tenis. jugó, pero él lo agarró ya un poco más grande y, y, y nos inculcó el tenis, ¿no? Mis hermanos, de nuevo, todos fueron muy buenos, campeones nacionales, graduados en-- por el tenis en Estados Unidos. Y pues yo era desde chiquito el, el, el aguador, ¿no? Mis papás trabajaron en la federación en un, en un tiempo donde fueron los mejores programas, eh, fueron los-- gran parte deee, de que surgieran esos programas. Entonces viajaban, eran los capitanes de los viajes a Estados Unidos, las giras de verano, las giras de invierno en el Orange Bowl. Y yo a los seis, siete años, pues era el aguador y la mascota. Y ahí, y ahí fui aprendiendo y agarrando muchísimo esa pasión, ¿no? Por, por el deporte. Entonces, eh, así es como comienzo en mi club, en el Club Alemán, eh, siempre, eh, siguiendo los pasos de mis hermanos y, y un poquito más cuidado en el aspecto de que menos importancia me ponían a mí. No, no me pelaban, yo era en la pared, mis otros hermanos mayores estaban ahí, jugaban y competían y a no me pelaban. Y así yo fui mejorando hasta que bueno, ya fui de los mejores de México. Pero es algo muy curioso porque, porque de verdad no, no, no tenían el ojo tan metido en todo el tiempo, ¿no? Porque eran otros tres arriba de y, y ya cuando salió, pues ya, gracias a Dios, ya estaba como que ya había pasado ese, esa etapa. Entonces, eso es, eso es bien importante, que se nos olvida

Alan Dominguez

Qué interesante, Araña. Y seguramente e-esta dinámica que, que mencionas donde a lo mejor no, no estaban tanto los focos sobre ti hizo que, pues te fueras desarrollando, digamos que un poquito en silencio, ¿no? Que fueras mejorando, que te fueras ahora que siendo el, el, el gran tenista que fuiste para que el momento en el que ahora ya estuvieron sobre ti dijeran: "Ah, caray, ¿e-en qué momento, en qué momento surgió este talento?" Y, y mi pregunta va hacia allá, eh, Araña, ¿en qué momento, si bien vienes acompañado y, y arropado de una, de un entorno del tenis, de, de tu familia, de tus hermanos, en qué momento decidiste que querías, pues meterle de lleno al tenis? O sea, que no era nada más un hobby o que no era, no era nada más para, pues para estar en el club ahí en familia, sino que realmente quisiste, eh, dedicarte al alto rendimiento. Eh, ¿tienes un punto en particular, un punto de inflexión que recuerdes que dijiste a partir de este momento yo supe que quería ser tenista, eh, profesional?

Spider

Muy buena pregunta y claro que lo tengo. siempre lo tengo muy presente. Fue-- tenía 11 años y yo era recogebolas en las Copas Davis que eran en el Club Chapultepec y pues le recogía bolas a Raúl Ramírez, a, ¿no? A, a, a los equipos, eh, importantes. en esa vez, esa vez estaba jugando, si no me equivoco, era, eh, México contra Australia, donde Raúl Ramírez le gana el último punto a Mark Edmondson de Australia y, y yo era recogebolas. En ese momento yo ya estaba afuera. Eh, eh, n-no si a ustedes les tocó, no, no su trayectoria, pero el Chapultepec había unos sillones verdes que los ponían con unas toallas de Coca-Cola y la bandera de México siempre estaba. Entonces, yo me acuerdo que, eh, cuando a Raúl Ramírez lo sacaban en hombros y tal, yo dije: "Yo quiero esto, yo quiero jugar profesional, yo quiero representar a México". Y fue justamente ahí cuando yo me acuerdo que fue mi primera decisión real de decir: "Yo, yo quiero ser tenista". No se me olvida. Bueno, gracias a Dios que no, tuve, tuve la oportunidad, la suerte, lo que, lo que haya pasado de, de, de poder tener las oportunidades, ¿no? Pero, pero ese fue el momento, claramente

Adrian

Increíble y qué gran fuente de inspiración, Raúl Ramírez, eh, Oye, cuéntanos y justo ahí quiero entrar en, en ese tema, en el tema de, pues de los referentes, de si bien ahora eres un referente para muchos, Araña, pero para ti, ¿quién era ese referente y por qué?

Spider

Híjole, eh, yo tengo varios. Te, te-- yo, yo creo que en, en una carrera, eh, e-en un momento determinado de toda tu carrera tienes como claves, ¿no? En, en, en-- conforme vas cambiando y conforme vas pasando. Te repito, yo estuve muy cerca de todos los mejores jugadores de México ya de, de, de después de Raúl Ramírez. Raúl Ramírez realmente lo vi jugar y luego ya no, no lo vimos, pero Francisco Maciel, Jorge Lozano, Leo Lavalle, Agustín Moreno, que ellos son por lo menos entre cinco y ocho años mayores que yo, pero, pero fueron mis ejemplos. Al final de cuentas, cuando yo, los perseguía a ellos, yo quería ser como ellos, sobre todo cuando, Francisco Maciel sobresale y, y empieza a ser de los mejores del mundo. Jorge Lozano en dobles, número uno, jugaba muy bien singles. Y obviamente Leo fue de los mejores jugadores juveniles junto con Agustín Moreno y ganaban Wimbledon. Y pues yo estaba muy cerca de ellos, pero al final los, los veía y quería ser como ellos. Entonces, seguí mucho sus pasos. Poco a poco, eh, los fui alcanzando, que eventualmente pues fueron mis compañeros y jugué con ellos, eh, en, en, en las Copas Davis. Yo debuté Copa Davis con Jorge Lozano, él me debuta a de pareja. En fin, pero ellos realmente fueron a nivel internacional, obviamente que, eh, Jimmy Connors para fue muy importante en su momento y luego yo lo retiro, ¿no? Entonces es muy chistoso, porque sí, Jimmy Connors me encantaba cómo jugaba. é-él puede ser que fue el, el jugador que más, eh, admiraba en su momento, ¿no? Como niño

Alan Dominguez

Pero qué interesante, Araña, y como bien mencionaba Diane, ahora eres ese referente para muchos jóvenes, muchos, eh, niños que están arrancando en este, en este camino. Y platícanos un poquito más ya de, de esta decisión, estos 11 años que tú, eh, decidiste después de haber estado ahí recogiendo bolas e-en la Copa Davis, eh, ¿cómo fue? ¿Cómo fuiste escalando? ¿Cómo fuiste tejiendo este camino, Araña? Es decir, ¿qué siguió después? Eh, estabas en El Alemán, al-- después fuiste a otro lado, con otro entrenador. Platícanos cómo, cómo fuiste tejiendo este, este camino.

Spider

Sí, mira, eh, y, y creo que es bien importante, sobre todo para su audiencia aquí, porque aquí es donde entra un poquito lo que es lo académico, ¿no? Para, para, para mi papá para mi madre siempre fue importante lo académico y fue prioridad. No te voy a decir que me exigían dieces, pero me exigían ochos y nueves para poder seguir. Eh, yo-- llega un momento clave, como a los trece años, que, que a me busca un entrenador, Gary Kessel, que fue mi entrenador muchos años, que, que acaba de fallecer, y fue el que me empieza a jalar para irme a Estados Unidos. Y, en, en un momento que en México empieza a haber mucha apertura de algunas academias, los, los jóvenes Leo, Bebeto, ellos ya estaban en Estados Unidos, incluso algunos estaban con él. Y yo me quiero ir, ¿no? Yo llegué un momento que le digo a mi padre: "Ya me quiero ir, ¿no? Algunos compañeros ya se fueron y me voy a quedar atrás". Y yo tenía doce, trece años. Me dijo: "Estás loco. No te vas a ir todavía de ningún-- de ninguna manera, aquí te quedas y todavía no te vas a ir". Yo seguía con mi escuela normal, iba en las tardes a entrenar a mi club y, y, y llevaba todavía un, una, un crecimiento muy normal. ya, ya cumpliendo casi catorce años, entre trece y catorce, es cuando ya, eh, me dice mi padre: "Ya es momento ahora para que te vayas un poquito más sólido, con mejores bases". Y emigro a Estados Unidos, a, a Florida, me voy a una academia de tenis, Gary Kessel Tennis Academy, donde sigo intercalando los estudios con, con el entrenamiento, ¿no? Entonces, ese fue otro-- parte muy importante, un punto muy importante en mi carrera, donde ahí en esa academia, pues habíamos veinte o veinticinco niños del mismo nivel, más o menos de la misma edad, eh, que, que jugábamos bien, ¿no? Fue, fue un, un momento muy clave en mi carrera

Adrian

Oye, Araña, y ¿te retiraste, digamos, de, del circuito, eh, mexicano? O sea, dejaste, abandonaste de cierta manera el circuito mexicano, te enfocaste 100 allá en Estados Unidos. O sea, te desarrollaste allá en, en tu etapa juvenil. Y tengo una pregunta más: ehm, ¿en qué momento decidiste, eh, ruta del profesionalismo? O sea, ¿cómo se dio esa parte o ya lo tenías muy claro desde que te fuiste allá a Florida?

Spider

No, a ver, va, eh, la, la primera, eh. Yo, yo sigo jugando el circuito juvenil un añito más, porque yo, yo al cumplir mi, mi, mi primer año de 16 y menores, yo juego en 18 y menores. Nos, nos saltamos ya una categoría. El primer torneo en Monterrey pierdo en cuartos de final muy duro con un Mario Pacheco, que era el número uno. No, no, no, no gano. Eh, me voy a Europa y la segunda parte del año, ya en 16 y menores, todavía en el circuito nacional, yo teniendo 15 años, ya gano los nacionales. Yo ya regresaba de Estados Unidos, yo-- m-mi, mi, mi casa era Florida y la academia y todo, pero ya ese, ese fin de año yo ya gano un par de nacionales en 18 y menores, eh, sobresalgo, y fueron mis últimos torneos nacionales. Yo a partir de los 15 años ya no volví a jugar torneos nacionales en México A los 16 empiezo a jugar algunos torneos profesionales, los que estaban aquí en, en San Luis Potosí, eh, jugaba algunos satélites que en ese momento no son-- no eran Futures, eran satélites. cuatro torneos para llegar a un Masters. O sea, era muy diferente, pero yo empiezo a incursionar un poquito en el profesionalismo y el circuito juvenil a nivel mundial. Todavía no estaba tan estructurado como ahora, pero ya había un circuito a nivel mundial. O sea, ya había una gira de, de diez semanas en es-- en, en Europa en el verano, estaba Sudamérica. me acuerdo que e-en ese enero yo me voy a Sudamérica en, en dieci-- en mi primero de 16 o 18, en mi primero de 16 menores y gano, gano cinco torneos o cuatro torneos en Sudamérica, ¿no? Entonces, a tener resultados importantes ya en el, en el circuito infantil, en el circuito juvenil mundial. Entonces, eh, llego a ser número dos del mundo, si no me equivoco, ese, ese verano, ehm, en, en, en Europa. Nunca me va superbién en los, en los Grand Slams: cuartos de final, perdía con gente importante que ganaban los torneos o algo, pero bueno, estaba entre los primeros cinco del mundo, ¿no? También a nivel s-singles y dobles. Y, y yo seguía una carrera muy pareja, tanto a nivel juvenil como los inicios a nivel profesional. Nada espectacular tampoco, pero, pero muy sólida, ¿no? Eh, subiendo bastante. Y ahí es donde viene otra decisión importante que es, chin, yo, yo hacía mi escuela en Estados Unidos, hacía lo que es high school me ayudaban bastante, ¿no? En la escuela donde estaba, que se llama Cardinal Gibbons. Gary, que es el que nos entrenó, tenía muy buen arreglo donde, pues nos dejaban viajar y llegábamos y hacíamos exámenes y a estudiar y a hacer exámenes y todo, que la verdad se complicaba. Cuando, cuando viene todo este de los viajes juveniles a nivel mundial, yo ya viajaba bastante, entonces se me empieza a atorar la escuela. Me empieza, me empie-- yo empiezo a tener un poquito de, de problemas con la escuela, costaba trabajo. Eh, todavía no, no existía lo que ustedes tienen ahora con Explorer, existía lo que era el sistema abierto, que era: "Vayas a un examen". Ni por aquí a nunca me pasó, ¿no? Y en Estados Unidos había una cosa que se llamaba por correspondencia. Era, estudiabas por correspondencia, que, que era lo parecido a, a la abierta, ¿no? Pero sí, en mi escuela nos dejaban, me dejaban viajar y yo tenía que regresar y me metía en un, una semana a la librería a hacer exámenes y ahí que te vaya bien ¿No? Entonces, eh, llega un momento contestándote un poquito a lo de, a lo de cuándo me vuelvo profesional. Yo no creo que decides ser profesional. creo que solito el nivel y, y todo te tiene que ir jalando a, a, a, a, a ser profesional. Si estás dudoso o si, o tú, o si decides porque no-- porque quieres y no porque tienes el nivel, pues híjole, va a s-- va a estar bien difícil, ¿no? Entonces, poco a poco mi nivel iba subiendo y, y de nuevo, de-- tenemos un, una, perdón, una, una decisión importante que se toma a nivel familiar, ¿no? Donde les dije yo a mis papás: "O, o, o, o me dejan dejar la escuela o, o dejo-- o, o le bajo al, a los viajes y al tenis, porque no puedo las dos". Ahorita no se pueden las dos. Yo entraba a mi senior year en Estados Unidos y, y era el número dos del mundo, los primeros del mundo. Todavía me quedaban dos años, si no me equivoco, a nivel juvenil. Tenía buenos resultados y, y pues yo ya quería perseguir algo más hacia el profesionalismo, ¿no? Y no querían, me decían "no, y no". Hasta que bueno, junta familiar, mis hermanos y todo el mundo, pues bueno, apoyaron, cómo no, que es una superoportunidad, siempre puede regresar a estudiar. Y, y al final me dejan y, pues de ahí ya m-m-me enfilo totalmente a, hacia seguir jugando y el profesionalismo. Y, y de nuevo, ahí es. No es que yo te pueda decir: "Ah, yo decidí ser profesional". Realmente, eh, eh, los momentos me iban llevando cada vez más, ¿no? Porque incluso en mi época pensarlo ir a college. O sea, i-ir a college era como: "Chin, ya no pudiste ser profesional, ahora te vas a college". yo ni lo volteaba a ver, Yo, yo ni pensaba en eso. Yo estaba muy claro ya en el momento que me dieron carta abierta de ir hacia, hacia adelante y, y jugar y, y llegar a ser profesional. Entonces así fue más o menos cuando yo ya doy el brinco, ¿no? A-a-al profesionalismo

Alan Dominguez

Qué decisión tan más importante, Araña, en conjunto con tu familia? Y por supuesto que iba a acompañar esa, esa decisión no más fue como de: "Ah, te dejamos dejar la escuela". No, es porque vemos tu desempeño en el tenis. O sea, justamente tú, lo justificabas con, con tu desempeño en el tenis y probablemente, seguramente lo, lo, lo has visto así siempre. Es una decisión que, que marcó tu vida, Araña, en ese, en ese tema. Y además nosotros acá en Explorer siempre decimos, eh: "A veces el, el, el estudio, la escuela no tiene vigencia, el deporte o el ser deportista sí", porque realmente conforme pasa el tiempo puedes esperar uno o dos años o un, un tiempo para regresar a estudiar, pero el, el cuerpo no, el tiempo y el cuerpo no perdona. Entonces, si estabas en tu mejor, por decir, en tu "prime" en ese momento de juvenil, pues tenías que aprovechar ese, ese, ese potencial y todo lo que, lo que ibas, lo que estabas trabajando, Araña. Y quiero preguntarte ya en este punto donde entraste a-- viajabas muchísimo, estabas ya enfocadísimo en el tenis, ¿cómo manejabas la, la parte mental? En el sentido de que todos sabemos que el tenis es un deporte muy solitario, eh, muy solitario. Viajas, pues casi siempre solo con tu entrenador o co-- a veces con compañeros, pero ¿cómo viviste esa transición de, pues de estar viviendo acá en México con tu familia, Araña, y después irte a Estados Unidos? Pues digamos que no solo porque no, no estabas solo, en la academia, pero sin familia. Platícanos cómo-- qué, qué, qué tanto te, te, pues te pegó este tema de, de desapego de la familia cuando te fuiste a Florida.

Spider

Sí. De nuevo, m-m-muy buenas preguntas porque, porque son importantes. yo no, yo no me acuerdo-- c-cuando yo era j-chico y joven y a los 14 y a los 16 y a los 18 no tenía ningún problema. Yo lo que quería era jugar y ser el mejor y me fui y me iba y, y adiós, ¿no? Y te digo, y antes no teníamos esto que, que puedes hablar y, y, y haz de cuenta que lo tienes aquí al lado. Antes todavía a me tocó la época, ya me tocó el fax ya de profesional, pero todavía cuando yo me voy a Florida eran cartas, ¿no? Y, y, y el teléfono era du-- carísimo hablar a México y no se podía. Entonces, si me dices a mí, yo recuerdo que yo no sufría nomás mismo, yo no tenía ningún problema. Yo lo que pensaba, dormía, comía y pen-- era tenis, ¿no? Y cómo le hacía para ser mejor y qué tenía que hacer ahora para ser mejor. Nunca tuve ningún problema en ese aspecto hasta después, ¿sí? Porque ya después de que se empiezan a juntar los años, yo empiezo, como les decía, a los quince, 16 años, ya a viajar mucho, a salir, a viajar desde muy joven. Y, y luego ya viene un poquito ya cuando uno se vuelve profesional y ya el profesional sigue siendo, pero deja de ser-- se, se convierte en tu trabajo, Se convierte en mi profesión, por eso es profesional. Y ahí es cuando empiezas a tener-- yo, yo ahí es donde empiezo a tener un poquito más de conflictos con eso, ¿no? Cuando, cuando empiezo a sentir un poquito la soledad, cuando me empieza a costar más trabajo. Y, y ahí tuve la suerte de contar con una persona que me ayudó muchísimo, una psicóloga, Alexis Castori, que fue psicóloga de Dan Lendl, de Jaime Izaga, de muchos, ¿no? Ahí. Y, y ahí ella me ayuda a tratar de sobrellevar eso. Pero bueno, cuando ya es, ahí es donde yo siento. En, en el ámbito infantil, juvenil y en esos aspectos, cero. O sea, ni por acá. Yo lo que quería era jugar y jugar y jugar y cómo le hago y a dónde me voy y cómo soy mejor y, y ahora entreno más y, y me hablaban los domingos: "¿Y por qué no me hablas?". Pues, pues sor-- no sé, Pero no, no tenía, eh-- nosotros una, una familia muy unida. Te digo, todos mis hermanos se fueron, mmm, se, se empezaron a ir todos muy unidos, pero, pero cada quien agarró su, su patín muy joven, ¿no? Y muy pronto. Entonces, híjole, pobre de mis papás, pero para nosotros no hubo problema, ¿no? Eh, sobre todo en el mío, te digo, yo no, yo no tuve ese problema de, de soledad, como me cuentan muchos compañeros que sufrieron y muchos dejaron de jugar porque nunca pudieron estar fuera de casa o lejos o todo. Entonces, eh, yo tuve esa, esa suerte, ¿no? De no, no sufrir.

Adrian

Qué interesante, Araña. Y, y bueno, pues sí, creo, creo que es una, una suerte, pero también una preparación mental y estoy seguro que en familia te dieron todas esas bases, eh, toda esa seguridad, toda esa confianza, tranquilidad para que fueras feliz. Entien-- me estoy tratando de imaginar, eh, cómo era tu contexto en esos inicios y yo creo que, o sea, te veo, te veo como contestaste al principio del por qué Araña, que estabas por ahí trepado en los árboles y andabas en todos lados y eras muy inquieto. Me imagino que así fue tu infancia y, y creo que estas bases son tan importantes. Y el mensaje acá para los papás es creo que es ese, es pues darles la seguridad, dar, darles la confianza a los chicos para que se puedan desarrollar en cualquier ambiente. Y creo que fue así en tu caso. Ya cuando pasaste al profesionalismo, me imagino tal vez ya cambia la dinámica, un poco más la presión por ganar, un poco más la presión tal vez por, eh, bueno, pues, ciertas frustraciones de enfrentan-enfrentarte a rivales, pues de mucha jerarquía, de mucho peso. bueno, me, me, me, me gusta mucho lo que dices. Creo que es bien importante también siempre tener una persona que pueda acompañarte en estos, en estos casos. La parte mental, que creo que es uno de los pilares fundamentales para el desarrollo, no solamente de los tenistas, sino de cualquier atleta. Araña, yo me quedé clavado, eh, un poquito con el tema que mencionabas, eh, de, de cuando te fuiste y tuviste que migrar a, a Florida. Ehm, es decir, eh, tuviste que tomar o tuvieron que tomar en familia la decisión de, de que te fueras para allá. Yo quiero preguntarte qué ha cambiado al día de hoy, o sea, de tu época en los, eh, ochentas, noventas, eh, ¿qué es lo que ha cambiado ahora, Araña? O sea, eh, el camino para un chavo que quiera ser, eh, tenista, eh, de alto rendimiento, ¿tiene que emigrar también? ¿Tiene que irse a Estados Unidos a alguna academia? acá, eh, temas de formación. Ahora lo estás haciendo acá excelentemente bien con, con Moratoglu en, en Guadalajara. Pero cuéntanos un poquito más cuál crees que deba ser la ruta, qué ha cambiado de tu época al día de hoy.

Spider

Bueno, eh, definitivamente hay varias cosas. Eh, ¿no? Si separamos un poquito lo que es a nivel internacional y mundial, eh, ha-han cambiado-- los tiempos son antes. O sea, antes, quiero decir, si tú-- si yo me fui a los catorce, quince años fuera de casa, si mi entorno no era el ideal, pues ahora lo hacen más joven, ¿no? A los doce, trece años. O, o, o-- y si no tienes que migrar encontrar un lugar donde pueda ser un poquito el entrenamiento ya muy específico. Ahora, desde muy chicos es-- somos, profesionales, ¿no? Y les decimos a nuestros alumnos y lo tienen todo planeado y hacemos sistemas y hacemos programas y hacemos y microcitos. antes, pues no, antes órale, te tocaba ir a tu academia dos veces a la semana, jugabas, todo. Ahorita se ha vuelto un poquito todo más profesional. En el ámbito internacional, de nuevo, creo que ahorita se está abriendo una gran apertura para que pases por college, ir a la universidad. Como yo les decía, en, en mi momento la universidad era fracaso. O sea, tu irte a la universidad era un fracaso totalmente. Solo poquitos los tenían claros, porque te voy a decir, tuve compañeros americanos que fueron muy buenos, incluso mejores que yo, y, y se-- me di-- me decían: "Yo me voy a ir dos años a college, a Stanford, y luego ya te alcanzo". Y yo decía: ¿Cómo? Pero si eres el... Ya, y, y así lo hicieron. Y, y, y yo no entendía todavía, porque para era fracaso, ¿no? Para ellos todavía lo tenían más claro. ahora, ahora es una gran herramienta, ahora es una, una ¿no? ¿Qué, qué, qué se ha dado? ¿Por qué? Porque también, eh, en, en nuestra época, en mi época, eh, est-- todos, todos sobresalimos a los diecisiete, dieciocho años, ¿no? En, en hombres los mejores eran ya a esa edad, ¿no? Goran Ivanišević, Nicolas Kulti, Pete Sampras, Michael Chang, eran-- a ver, era Andre Agassi ganaban torneos profesionales a los dieciséis años Diecisiete, ya eran veinte del mundo, treinta del mundo. Se fue, se fue cambiando un poco, la gente duró más en los mejores del mundo y los, y los jóvenes tardaban en madurar y en llegar. Hu-hu-hubo un cambio fuerte en, en, en el, e-e-en el circuito, en la madurez del circuito. Con las mujeres más o menos similar, eran muy jóvenes, muy jóvenes. Ahora siguen siendo jóvenes, pero bueno, no a los trece años de Capriati ni de Seles, ahora son a los dieciséis, diecisiete, ¿no? Pero, eh, creo que el, el paso por, por la universidad en Estados Unidos es, es un, es un, uno muy bueno, ¿no? Porque te ayuda a madurar, te ayuda a entender más, todos los resources de una gran universidad: entrenadores, doctores, trainers. Entrenas con seis jugadores de tu mismo nivel, siete jugadores, que eso si no estás en una academia, en un lugar, en una selección nacional, pues está difícil que tengas ocho o nueve compañeros que, que juegan como tú. Entonces, ah, hay, hay, hay, hay una muy buena, eh, un muy buen cambio en, en, en ese, en ese camino, en ese pathway para, para seguir jugando. Creo que tienes un poquitito más de tiempo para, de nuevo, si tu nivel es suficiente para poder, eh, tener una carrera profesional, no? Ese, ese ha sido el principal, el principal cambio. Eh, a, a nivel México, pues bueno, obviamente nosotros ya estamos aquí al cien por ciento metidos. Creo que nos hace falta mucho estructurar, no hay nada claro. Eh, no, no, no, no te se-- no, no quiero decir cosas, eh, negativas, pero bueno, no, no, nos, nos hace falta mucho una estructura y tratar de, de ayudar a estos jóvenes, a estos niños, eh, en, en ese camino previo a la universidad, si queremos ver. Gracias a Dios, pues te digo, hay, hay lugares como el mío, como Moratoglu, que tenemos un, un, un, un, unas ayudas tremendas de la mejor academia del mundo. Entonces, bueno, esos caminos ya no se nos cierran, ¿no? Porque, pues tenemos contactos, tenemos ideas, tenemos todo para poder tratar de, de sobresalir. Pero s-- pero, pero no ayuda que nuestro entorno y nuestra competencia y nuestra estructura, pues no esté bien. Desgraciadamente, vamos a tener que seguir volteando a dónde, en lugar de tenerlo aquí, que ya como sistema o como masa, pues eso le toca a la federación, no a nosotros.

Alan Dominguez

Claro, claro, Araña, concuerdo. Es crear el, el entorno adecuado, el-- lo, lo más adecuado posible para, como bien mencionas, no, no, no que la primera opción no sea voltear a ver hacia afuera, sino que tratar de hacerlo hacia adentro. Sabemos que, que se tienen que alinear muchas cosas y bueno, se está trabajando en ello y pues por supuesto que todos están y estamos poniendo nuestro granito de arena, Araña. Y ahora yo quiero, antes de que continuemos platicando de tu-- de, de cómo llegaste a, pues ahora que a la cumbre, justamente quiero ir para allá. Lle-llegamos, pues ahora que uno de los momentos o varios de los momentos más importantes de tu carrera, Araña, el, el juego con Jimmy Connors en el, en el 92. También representas-representaste a México en Copa Davis y jugaste Panamericanos. Eh, platícanos cómo fue todo ese, ese camino hacia, hacia la cumbre y en especial si nos puedes, eh, platicar cómo viviste más el tema de, de ese, de ese juego ante Jimmy Connors en el 92.

Spider

Sí, mira, de, de, de nuevo, eh, de, de, de recordar estas preguntas que me hacen y todo, todo va pasando más o menos, ¿no? Tienen que ir pasando lo-los, los, los pasos y tienes que ir subiendo esos escalones. Ahora que yo hablo mucho con los papás de mis alumnos y todo, se quieren saltar mucho etapas y los escalones y es bien difícil porque, eh, muy pocos lo logran o muy pocos lo hacen, o si no, no se los saltan, pero los pasan muy rápido. Otros se quedan atorados en algunos y luego lo logran. A me toca u-un poquito lo que es, este, de nuevo, eh, yo tuve mucha suerte en el, en el momento que yo empiezo a viajar mucho a nivel mundial, eh, ha-hay bastante apoyo de la federación. Yo, yo muy pocas veces viajé solo, sino es que mm, nunca, casi siempre viajé con un entrenador, ya sea de la federación o, alguien me lo ponía, mi papá o mi entrenador. Y, y, y pues eso siempre fue de gran ayuda, ¿no? Porque, porque vas mejorando y es mejor que ir solo. Eh, me toca, eh, cuando yo salgo ya de juvenil a nivel mundial, que es mi último año de, de juniors nivel mundial, yo ya no juego tampoco a nivel el, el, el grupo, el circuito juvenil, yo básicamente ya era profesional, juego los Grand Slam, jugaba dobles, yo empecé jugando muy buen dobles. Entonces, yo me iba, de cuenta ahorita que está Roland Garros y yo llegaba una semana antes y jugaba la quali del profesional. jugaba dobles del profesional. Y luego jugaba singles del junior y dobles, que en algunas veces llegué a la final en dobles. Entonces, había veces que echaba cuatro semanas en, en un Grand Slam en esos últimos años que jugaba profesional y junior. Entonces, era, era chistoso. Y, y de ahí vas aprendiendo, porque pues estás metido en, en, en los, en los cocolazos. Todavía ahí digo, tenía diecisiete años y ya jugaba profesional en dobles, estaba en los lockers donde estaban los profesionales, entrenaba con los profesionales y eso es una, es una gran ayuda, ¿no? Y viene mi primer torneo Grand Slam, yo juego en Wimbledon, que califico y juego contra Boris Becker en la cancha central. Si no me equivoco, eso debe haber sido ochenta y nueve, noventa. Tenía diecinueve, dieciocho o diecinueve años Y, y le doy un gran partido, dos muertes súbitas o tres muertes súbitas. Un partidazo, me gana, pero bueno, todo eso te va llenando de experiencias y de confianza, ¿no? Decir: "Pues yo, yo puedo, ¿no? Yo puedo, yo pertenezco, ¿no? Yo soy parte de ella". Y, y fueron-- y fui, fui, fui mejorando. Y sí, en Wimbledon era donde tenía mis mejores resultados y me toca esa fi-- ese, ese primer round contra Jimmy Connors en el 92 que me comentas. Pero la gente no sabe, yo venía de un muy buen año, yo ya era número sesenta, yo creo, del mundo, setenta, por ahí debe haber sido. Yo era mu-mu-muy favorito contra Connors. transmisión, eh, Arthur Ashe, que en paz descanse, él, él transmitía para HBO y él decía, dice: "Aquí el, el favorito y el que debe de ganar este partido es, es Luis Enrique Herrera". Yo venía de jugar una final en pasto en Manchester, ganado Malave a Washington, le había ganado a Brad Gilbert en semifinal. O sea, yo tenía ya muy buenos resultados y, y, y llegaba contra Connors que, que bueno, no dejaba de ser Connors. Connors venía en su, en su, ya sus últimos torneos. Era una persona muy difícil, de haber sido mi héroe, ya luego cuando lo conocías en el locker y todo, era muy difícil, muy pesado, nada amigable. Ese héroe que teníamos se nos cayó. Y, y me toca ganarle ahí en Wimbledon un partido duro, difícil y, y lo retiro. Ese fue su último partido de Jimmy Connors, no volvió a jugar. Pero ya dentro del partido, yo-- mi entrenador, que pues también era su héroe, Jimmy Connors, un entrenador americano y todo, guau. Y teníamos una estrategia muy clara, ¿no? Que era, era jugarle de una forma a Jimmy Connors le tenías que sacar aquí al, al cuerpo, mucho los, los ángulos, pasaba muy bien. E-era, era no darle mucha fuerza porque él contrarrestaba muy bien. Entonces, teníamos la estrategia muy clara. Le gano el primer set, si no me equivoco, seis-uno, seis-dos. Y dije: "De aquí soy". Y empecé a jugar más duro y empecé a sacar y me metió seis-uno. Y dije: "No, me regreso a mi estrategia de, de, de no darle mucho, mucho, fuerza, ratonarle un poquito al estilo mexicano, slices, muchas bajaditas". Y sí, le pude ganar ahí, eh, un, un buen partido y después todavía le gano a Chuso Matsuoka, si no me equivoco, ese año y otra vez. O sea, fue de mis mejores torneos, definitivamente. Y, y ¿qué les puedo decir? Pues imagínate, Jimmy Connors, un escaparate tremendo en una cancha que era-- ya no existe, caramba, era, era la cancha que estaba pegada al estadio, le llamaban, eh, la cancha uno Era bien bonita porque era un estadio que estaba bastante, eh, chiquito, acogedor, tenías a la gente muy encima. Entonces, yo tuve la suerte de jugar en el estadio con Boris Becker, que es un estadio padrísimo el de Wimbledon, y luego tuve la suerte también de jugar en esa cancha que ya no existe. Entonces, eh, gra-grandes anécdotas, padre

Adrian

Qué grandes anécdotas, qué gran ejemplo, qué emoción. Platicas y me emociono, Araña, de verdad, porque además, pues a, a nosotros nos tocó, o sea, nos tocó verte, nos tocó, eh, pues ser por ahí la, la porra de la Araña Herrera. Eh, antes de entrar a, a la entrevista, platicando con mi esposa, le decía: "Oye, voy a entrevistar a la Araña Herrera". Decía: "Oye, qué padre". Eh, este, yo fui, creo que fueron con toda la familia a echarte porras, no me acuerdo en dónde, si fue en, en Canadá, en Montreal, en algún lado, que andaban por allá viajando. No, no, no recuerdo bien, pero, pero, pero iban a echarte porras, eras el, el referente y creo que de repente va pasando el tiempo, Araña, y se nos van olvidando estos grandes ídolos. estás definitivamente, eh, dentro de los mejores, eh, tenistas que ha tenido México en nuestra historia y creo que no se nos puede olvidar. Creo que es bien importante para la nueva camada de jugadores que tienen esa intención de, pues de llegar al profesionalismo, de siempre estar mirando a los referentes. Y algo que me parece fundamental, Araña, es, eh, que hayas tomado la decisión de reinsertarte en el tenis, es decir, de regresarle al tenis algo de lo que a ti te dio ahora en una etapa como, como entrenador, como directivo, pues en la parte de la formación de talentos. Cuéntanos un poquito más cómo fue esa transición, preguntarte por qué, por qué decidiste regresar. Mira, platicando con otros colegas tuyos, con otros muy buenos extenistas, Alejandro Hernández, platicando con el propio Leo Lavalle, pues, eh, realmente son pocos los que regresan a, al tenis, eh, y le dan, y le dan algo, ¿no? Algo de lo que creo que, pues les dio a ustedes. Cuéntanos, eh, por qué fue esta decisión, cómo es que continuas en el tenis y cuál es tu misión como entrenador, Araña.

Spider

Híjole, de nuevo, padrísimo. Me, me encantan e-e-estas preguntas y sobre todo ojalá que como dices, sí, definitivamente creo que, este, los muchos o pocos que pudimos jugar a otro nivel están muy olvidados. Ya pasó hace mucho, pues yo fui el último que estuve entre los primeros del mundo hace treinta y tantos años. es, es un eslabón muy roto, muy-- yo creo que ya está perdido. Yo creo que tenemos que empezar a crear el nuevo eslabón, porque definitivamente creo que ya no se van a agarrar de mí, ¿no? O sea, porque los chicos de ahora, pues ni idea. Me conocen los papás, entienden los papás, entienden los mayores todo esto, pero independientemente de eso, tampoco los, lo, lo-- ni siquiera los federativos o la gente que está manejando tenis tampoco lo entiende, porque tampoco lo vivió, a menos de que haya sido muy tenista, pero entonces no, no entienden el valor que podemos tener para, para poder contribuir o ayudar. E-en mi caso, fíjate, eh, Adrián y Abel, yo siempre supe que iba a ser entrenador. Creo que desde los diecinueve, veinte años me gustaba ayudar. "Oye, que va yo", "Sí, ¿a dónde voy?", "Oye, que esto". Sí, no si me lo inculcó mi papá, la gente que, que tenía a mi alrededor, pero a me gustaba, siempre me gustó. Tuve muy buen ojo desde chico. Tenía muy buen ojo para leer los partidos, para leer a los contrincantes, mi scouting. lo tenía, ¿no? Entonces, yo sabía claramente que, que, que me iba a dedicar a, a enseñar o a, a tener mis, mis escuelas, no? Y, y lo hice. Mi transición todavía jugaba cuando puse mis primeras escuelas en, en los clubes Casa Blanca, ahí con Mauro Müller, que me dio la oportunidad. Pero, pero lo tenía muy claro, ¿no? Que, que quería yo ser entrenador. Em, una de las cosas que yo batallo mucho ahora que estoy aquí en México con, con la gente que tengo y mis colaboradores y mis entrenadores, les, les trato de inculcar mucho el, el, la pasión y el valor de tener esa vocación. que, creo que en, en, en México, nos falta esa vocación de entrenador ¿No? Que, que el argentino lo tiene, que el español lo tiene, que el francés lo tiene. y nosotros desgraciadamente no, ¿no? Nosotros, sea, de lo que es un entrenador, entrenador, ¿no? Una responsabilidad hacia tu alumno, una responsabilidad de mejora, cómo nos dedicamos a que, a que él sea mejor, ¿no? Eh, creo que es ahí donde, donde yo estoy tratando de, de inculcar muchísimo más a mis, a mis, a mis colaboradores, a la gente con la que trabajo, a la gente con la que platico cuando el podcast. Eso es lo que yo más he, me he dado cuenta que, que nuestro entrenador mexicano le falta esa vocación. Eh, que lo he notado con otros que lo tienen. Por ejemplo, los argentinos que me-- que, que, que tuve la oportunidad de, de colaborar con Javier Frana, con otros entrenadores en, en Wii y ahora los aquí. Nada que ver. O sea, nada que ver. Tienen, tienen una garra y una de que mi jugador va a salir porque depende de mí, porque yo lo voy a hacer. Y entonces no, no ponen de pretexto que los papás, no ponen de pretexto de que no hay dinero, no ponen de pretexto nada. ven cómo le hacen y lo sacan. Entonces, es un poquito esa mentalidad que nosotros tratamos de, de, de inculcar. Pero, pero de verdad, yo, yo nu-nunca-- si-siempre tuve e-e-esa, ese gusanito de, de querer enseñar. De nuevo, tuve muy buena gente a mi alrededor de entrenador, mi entrenador Gary, tuve otros como Eddie Herrmann, mi papá, la gente que me entrenó, el Gato Ordaz, to-todos fueron buenos entrenadores que siempre me fueron dejando algo, ¿no? Incluso en Copa Davis alguna-- la fortuna de tener a, a Yves Lemaitre, a los, ¿no? Ramírez en algún momento, lo mejor el que menos, pero, pero tuve muy buenos entrenadores que con ellos fui aprendiendo a hacer esa transición y es bien importante, pero, pero sí, a me encanta y, y me dedico al 100 a eso

Alan Dominguez

Claro. Y qué más con toda esa experiencia y con todo lo aprendido en esa carrera tan impresionante que tuviste, Araña. Y ahorita que hablabas de, del tema de los entrenadores, eh, esto se entiende y estoy de acuerdo, a veces hace falta, como bien mencionas, esa pasión. A-algunos entrenadores no, no, no vamos a generalizar, pero algunos a lo mejor lo ven como, pues como su trabajo y mientras más clases den y mientras más niños tengan, pues económicamente es mejor, ¿no? Pero, pero muchas veces, eh, para el bien del jugador o de la jugadora, el enfoque tiene que ser diferente. Tú, si tu, si tuvieras el poder, Araña, de armar al entrenador ideal para ti, de todo lo que has aprendido de estos entrenadores, eh, argentinos, españoles, de los que tuviste tú, ¿qué elementos tomarías de todo esto que aprendiste para armar, eh, a, a tu entrenador ideal? ¿Có-cómo sería para ti este entrenador? Pues ahora que modelo para, para, para lo que siempre has querido, Araña.

Spider

Sí, o-obviamente el, el tenis es un, un deporte muy característico en el aspecto de que t-trabajas con gente individual, ¿no? No es un equipo y es, es un deporte que, que hay muchas formas de hacerlo. Entonces uno tiene que creer mucho en lo que está haciendo, en lo que está tratando de impartir, en lo que estás diciendo. a, a, a nivel, e-e-a nivel, eh, entrenador es muy parecido a un nivel jugador. Tienes que tener unas características como la disciplina, ¿no? Como el ser responsable totalmente, ¿no? Responsable en, en el aspecto, en todos los aspectos de tu persona, de tu tiempo, de tu diálogo, de tu forma de comunicar y responsable en, en el resultado que estás teniendo con tus, con tus clases, ¿no? Desde sean clases privadas de adultos o hasta clases c-con niños. Obviamente, entre más tiempo tienes a tu alumno puedes planear mucho mejor. Donde es donde creo que nuestros entrenadores, de nuevo sin generalizar, dónde es donde nos cuesta muchísimo más trabajo lo que es el trabajo de planeación y el trabajo de oficina y el trabajo entre comillas para algunos que es el, el tedioso o el feo, ¿no? Porque hay muchos muy buenos en cancha ta, ta, ta, ta, ta. Pero bueno, ¿y? ¿No? Para mí, para lo más importante o lo que yo trato de enseñar o lo que yo trato de hacer y que sigo haciendo cuando a llega un, un niño con su papá o, o un joven, entre más joven me gusta mucho más cuando tienen diez años, once, doce años Porque pues bueno, todavía tienes tiempo de poder ha-- de, de poder hacer algunos cambios importantes, ¿no? pues yo lo primero que hago e-es trato de visualizar, eh, de acuerdo a los, a los comentarios, pues cómo va a estar ese niño en cuatro años cinco años, yo lo puedo hacer o qué tengo que hacer para que ese niño que tiene diez años, a los quince años pues esté jugando a nivel mundial o esté jugando de acuerdo a sus objetivos y a sus cualidades y todo, ¿no? Todos, todos tienen un valor. A me encanta desde el que tiene la intención de j-- ganar el interior del club hasta el que quiere ser número uno del mundo. Todos tienen su importancia y su valor y, y su desafío, ¿no? Porque es un, un gran desafío. Entonces, de nuevo, yo creo que el, el, el entrenador tiene que tener esas cualidades de ser responsable, ser, eh, su-sumamente, eh, disciplinado, disciplinado con su tiempo, disciplinado con los objetivos. Tiene que tener la característica de poder trabajar en pizarrón y en, y en, y en oficina, porque ahí es donde planeas. O sea, es, es casi, casi como un proyecto, como un negocio. tratas de hacer un plan y haces un camino, ¿no? Y ese lo vas a ir moldeando. No quiere decir que va a estar perfecto, te vas a equivocar. Va a haber muchos factores del por qué sí, no el por qué no, pero por lo menos entiendes de si no llegaste a los objetivos, por qué, ¿no? Dónde, dónde estuvo mal tu planeación, dónde pasó. Muchas veces se lastima el jugador, muchas veces el, el entrenador no, no, no pudo dar. Te puedes equivocar. Yo me he equivocado mil veces. He tenido, he tenido cinco o seis jugadores de los mejores diez del mundo a nivel juvenil y muchos otros que, que, que pienso que los voy a hacer mejores y no puedes, ¿no? Y haces más o menos lo mismo y todo. Pero, pero si, si te mantienes creo que fiel a los objetivos claros, a tus valores y, y a lo que más o menos tienes que ir trazando, eh, siempre el, el resultado es bueno, Pero, pero si, si me dijeras aquí es lo que nos falta, ese trabajo de, de oficina y de planeación, y luego llevarlo a cancha

Adrian

Qué interesante. Dicen que aquello que no puedes medir, no puedes controlar y si no lo puedes controlar, no lo puedes mejorar tampoco. no hay un punto de referencia para, pues para seguir mejorando. Al final creo que el objetivo es ese, es mejorar, eh, más allá de los resultados. Creo que siempre se puede aprender. Así que, bueno, pues muy interesante. Creo que es un gran consejo para la comunidad también de entrenadores y de personas que están ahí en el escritorio, ¿verdad? Que se pongan en este tema. Creo que me parece superinteresante. Oye, Araña, yo quiero preguntarte, eh, en tus manos, eh, digamos a nivel federativo, donde el dinero no sea un factor, si hubiera una cosa que pudieras cambiar, ¿qué sería?

Spider

A nivel nacional como federativo, ¿no? Sí, sí. Pero con el objetivo de, de

Adrian

En lo que-- claro

Spider

Yo creo que lo, lo, lo, lo primero que tenemos que cambiar es, es la estructura. O sea, no hay estructura. ¿Y a qué me refiero con estructura? O sea, no tenemos un camino o un pathway donde el jugador de México empieza en el club o en una academia, de ahí pasa a jugar sus, sus torneos locales, de ahí pasa a jugar sus torneos, eh, seccionales, nacionales. Pero junto con esa estructura de competencia, tenemos que tener la estructura de entrenamiento y de enseñanza. Y junto con esa estructura de enseñanza y de torneo, tenemos que tener una estructura de complementos de viajes, de qué tienen, de todo para, para que, para que el niño sepa qué tiene, ¿no? Porque ahorita, ¿qué pasa? Nuestros alumnos en México juegan y son campeones y si no estás como papá o el de la asociación o nosotros como academia: "Oye, te tienes que ir a Europa, oye, vamos a salir, vamos a que aprendas a que juegues con güeritos y serios y todo", bla, bla, bla, la federación no lo entiende, no lo hace o no hay un camino, ¿no? Realmente eso es, eso es lo que yo creo que en México está muy difícil, que ahora ya llevando aquí tres años te puedo decir que, que hay una tremenda, eh, desconexión entre federativos, organizadores, papás y niños. Cada quien hace lo que quiere, no hay ningún tipo de, de guía. sí, creo que nos hace falta un poquito agrupar, hacer una mejor estructura

Adrian

O sea, por lo que estoy entendiendo y, y a ver si, si coincidimos, Araña, eh, porque no veo el tenis, no entiendo mucho cómo es el desarrollo, la evolución y creo que nos puedes aclarar esto. Yo veo mucho talento, o sea, veo niños de categorías, eh, de 10, de 12, de 14 con un talento tremendo y de repente cuando pasan a esa categoría de 16, 18, que creo que es, pues, eh, eh, el último eslabón en, en la parte juvenil, repente el embudo se hace pequeño y se hace, eh, más chiquito y ya vemos, eh, muy poca participación en este tipo de torneos y, y vemos que, que muchos, eh, este, tenistas, eh, terminan por, por salirse del tenis o por dedicarse a otra cosa, tomar otra, otro camino. Me imagino que es ahí justo lo que dices, ¿no? Ese, e-e-ese caminito, porque, pues creo que el circuito es bueno, es competitivo, pero termina por no pasar nada. ¿Es ahí, en esa etapa justamente de la categoría de 16, donde debería tal vez de existir un programa donde se monten los mejores, eh, a nivel nacional y que puedan hacer algún circuito fuera de México acompañados por la federación? ¿Esa sería una de las soluciones? ¿Nos puedes complementar un poquito más, Araña?

Spider

Yo, yo, yo me iría más atrás, Adrián. Yo creo que ese es un gran problema. Yo creo que sí. Y, y más o menos siempre ha sido, ¿no? Obviamente a los dieciséis, diecisiete, e-e-e-el, la pirámide está acá abajo y, y se empieza a achicar con lo-- siempre ha sido. Ahorita está muy notorio, ahorita está ridículo. O sea, ahorita no? Entonces, por eso te digo, yo creo que el problema ya viene desde muy atrás, desde, desde, desde todas las categorías, desde diez y menores. O sea, tenemos, como dices, creo que hay talento, creo que hay bastante que juega muy bien el te-- al tenis. si lo podemos comparar con niveles importantes de Estados Unidos o de Europa. Estamos muy por debajo del nivel, muy, muy, muy por debajo. Pero, pero por, por muchas circunstancias que yo, yo ahora que estoy metido, pues, pues las veo y digo: pues con razón, ¿no? O sea, no, es, es-- a se me hace muy simple, ¿no? Y, y te digo, yo todo esto lo hablo desde mi trinchera. nunca he podido... No, no, en algún momento tratamos de ayudar, tratamos de meternos, pero bueno, hay, hay muchas circunstancias, ¿no? Pero, pero desde, desde lo que yo veo, y es una opinión que, que, que es, es muy personal y, y todo, yo creo que se tienen que cambiar muchas formas de, de, de, de pensar, muchas formas de estar. Un ejemplo muy claro, por ejemplo, eh, ahora que estoy en los torneos nacionales, que vemos y compartimos muchas cosas o los torneos locales, eh, los niños de, de, de ocho y de diez y menores ponen árbitro, les dicen to-- es totalmente lo, lo opuesto. O sea, yo como les digo mucho a mis, a mis, a mis papás de mis alumnos ahorita que juegan más o menos bien, que con todo respeto les digo: bueno, todo lo que han hecho en treinta años en México, hay que hacerlo opuesto, porque no, no hemos podido. Entonces, todo lo que han hecho y todo lo que han dicho y todo, totalmente al otro lado, a ver qué pasa. Porque desgraciadamente, si no es gracias a, a Rodrigo Pacheco, que eso es un, eso es un logro de, de, de Alan Lemaitre y de la gente que está rodeada de él, muy personal, no fue producto de un sistema ni de nada, fue un producto de, de ellos, ¿no? Entonces, hay muchas situaciones y conceptos que nos-- que no nos estamos dando cuenta que hacen que nuestros jugadores no tengan el nivel y tengan la capacidad. Y ahí viene un poquito la cultura, somos con nuestros hijos a nivel general, no? Entonces, sí, creo que, creo que hace falta muchísimo conocimiento y muchísimas formas de, de tratar de decir: esto va a cambiar y nos va a costar mucho tiempo, pero tenemos que empezar por algún lado, Entonces, yo creo que es antes, yo creo que ya a los dieciséis años nos hace pu-- nos hace falta mucho ta-tratar de darles el seguimiento a los que están jugando más o menos bien, que, que sigue, ¿no? Porque yo veo ahorita que estuve en el Eddie Herr en diciembre y en Orange Bowl, que son los torneos más o menos donde te das cuenta a nivel infantil y juvenil, pues no había mexicanos Habíamos dos, no? Cuando antes ganábamos los torneos y éramos protagonistas de los torneos, ahorita ni siquiera vamos, ¿no? Entonces, qué caract-- si me dices qué característica tuvo Francisco Maciel, Leo Lavalle, Agustín Moreno, Luis Enrique Herrera, Oliver Fernández, Alejandro Hernández, Enrique Abaroa, Eddie Casas, o quince jugadores que estuvieron entre los mejores del mundo a nivel infantil, a los dieciocho años y a nivel profesional, la primera característica que tuvo, que te puedo decir que los federativos no lo saben, es que todos empezamos a competir internacionalmente a los diez y menores. Tuvimos nuestro toque en el Mundial de Venezuela, tuvimos nuestro toque en el Orange Bowl, salíamos al, al, al camp de no qué, ta, ta, ta, ta. Entonces, eso ya está, entonces hay que hacerlo. A los mejores jugadores de diez y menores hay que llevarlos a entrenar a Moratoglu, Florida, aunque sea un verano de dos. No podemos ir dos semanas con un coach a entrenar. Sáquenlos, que empiecen a, a ver al guerito que es igual que él, que come lo mismo que él y que tiene dos pies y dos manos. Oye, ¿y en doce qué pasó? Bueno, pues en doce ya empezaron a hacer y tuvieron resultados y empezaron a entrenar de esta forma. y, y, y no lo hacemos, ¿no? Entonces, que, creo que si no lo hacemos desde abajo, si no tenemos algunos claros, ¿no? Te digo, yo en mi programa y en mi metodología de enseñanza, a, yo empiezo desde el minitenis, ¿no? En el minitenis mi objetivo, eh, eh, primero es enseñarles a mover los pies, a que el, el tenis se juega moviendo los pies vas a sudar. Les pongo unas sonajas en los pies, les pongo así, ta, ta, ta, ta. Porque ya cuando tengan diez años no, quiero batallar con que muevan los pies. Y luego les enseño a manejar algunos conceptos de ética, bla, bla, bla, y técnica, y bla, bla. Y ya a los doce años, pues yo no quiero batallar ni que muevan los pies ni que tengan... ya les quiero enseñar a jugar, ya les quiero enseñar a hacer las cosas. Entonces, te digo, es más fácil a un nivel academia o a un nivel personal que a un sistema, ¿no? Pero bueno, creo que es bien importante, eh, empezar antes. Ya a los dieciséis años ha-habrá algunos muy rescatables, pero serán pocos.

Alan Dominguez

Concuerdo,

Spider

¿no? menos, sí.

Alan Dominguez

claro, concuerdo, Araña. Y justamente, eh, quiero recordar hace algunos-- hace varios episodios tuvimos aquí, eh, a un buen amigo de, de Explore Podcast, un gran entrenador, Víctor Piñones, él es español, y nos mencionaba que justamente en España a los ocho años ya tienes que decidir si realmente quieres meterle con todo al tenis. Y decía: "Si, si decides después de nueve, 10, ya vas tarde, o sea, ya vas muy, muy tarde". Y pues creo que es parte de esa, pues de esa, de esa cultura, de eso que a veces hace falta el decidirte y realmente saber si es lo que quieres. Si no es lo que quieres, está bien, pero si es lo que quieres, meterle con todo, porque la verdad es que el, el tiempo se pasa muy rápido y lo tienes que-- le tienes que sacar el mayor provecho, eh, a todo esto, Araña. Y mencionabas ahorita todo el-- todo lo que necesita o lo que hemos visto que, que hace falta mejorar en tanto entrenadores, en acompañamiento de, de los padres de familia. Pero ¿qué mensaje le da-- le mandarías a los, a los jugadores y a las jugadoras, eh, de, pues juveniles, eh, Araña, que van empezando? ¿Qué es algo que has visto o qué detectas que, que le podrías aconsejar para, pues para ser exitosos en este camino?

Spider

Sí, lo que nosotros tratamos de escu-- de, de, de, no-nosotros tratamos de meter realmente mucho aquí en Moratoglu, eh, Guadalajara, eh, y lo que yo trato de, de inculcarles y, y de que lesione es que tienen que entrenar con una pasión, una intensidad y una intención siempre, ¿sí? De nuevo, ¿qué tenemos los mexicanos? Somos amigables, somos superchacoteros, somos ah. Pero el tiempo pasa y se te empieza a ir, y se te empieza a ir, y se te empieza a ir. Entonces, yo, yo trataría de, de, de, de, de inculcar y lo que trato de inculcar es: el, el deporte es, es mu-- es padre, es divertido, te puede gustar, es, es una gran parte de disciplina de vida, ¿no? Y sobre todo el tenis creo que da, te da muchísimas cosas en, en tu formación personal. Pero, pero hay que, hay que hacerlo lo mejor que puedas y todo con una intención clara, ¿no? Lo que, lo que nos cuesta mucho trabajo es que el-- nuestros niños vengan a un cincuenta por ciento o a un cuarenta por ciento, hoy sí, pero mañana no. Y, y eso se refleja muchísimo conforme van creciendo, ¿no? Y, y pues ya el tiempo se te empieza a pasar y se te empieza a pasar. Que es la, que es la diferencia que tenemos, que, que yo lo veo con, con algunos de nuestros jugadores y, y ves los internacionales, bueno, la fisicalidad, ¿no? Con la que juegan, el, el, el, la pasión, el decir-- se mueren. Y los nuestros tienen una pasividad como si ah, no pasa nada, me voy al shopping y acabando me voy a ir a comprar mis botas. No sé. Entonces, está padrísimo, porque tampoco te voy a negar esto, o sea, somos una cultura padrísima y todo, pero tenemos que entender que también cuando entramos a cancha y cuando queremos esto, pues hay que, hay que meterle y hay que hacerlo con intención y con intensidad. La gran diferencia que tenemos los mexicanos con argentinos, con españoles y con europeos es la intensidad del entrenamiento. no tenemos esa intensidad. Y, y vuelve del entrenador, ¿eh? O sea, somos los entrenadores los que lo tenemos que exigir, ¿no? Seguramente estos españoles todo van aquí-- eh, yo mando a veces algunos jugadores a Europa, España y todo, y ellos me dicen: "Híjole, me dicen lo mismo que y me regañan igual que y me regañan, pero ahí no, ahí me hago los pedazos" Porque los otros treinta lo hacen, ¿sí? Entonces es con lo que batallas. Aquí tenemos que hacer que los otros treinta también lo hagan. Entonces es, es, es una-- eh, se va logrando, la verdad es que se va logrando, vamos teniendo un poquito de, de esos objetivos, pero cuesta si, si tu, si tu entorno no es, ¿no? Pero, pero eso es lo principal, que, que nuestros alumnos jueguen, crezcan, se diviertan. Es muy diferente tener el tenis social al tenis competitivo o el tenis ya más dirigido al competitivo, ¿no? A me da mucha risa que muchos papás se va su hijo al, al match o algo: "Ah, ve y diviértete". Digo: "Uta madre, pues no qué tan divertido es que te quieran ganar, que tengas los nervios aquí, que vayas y te despertaste a las siete de la mañana para ir a entrenar y después de entrenar vas a la escuela y después al gimnasio". ¿Qué, qué tan divertido...? Para divertido es ir a jugar golf, ir al, al cine, ir a la playa, ir a surfear. Ahora, me encanta otro, como yo les digo: "A ver, tiene que gustarte, que-- tienes que sentir la mariposa y eso te tiene que gustar. Tienes que a-a-a-a-a realmente agradecer y, y entregarte al a-- al entrenamiento diario, no a la competencia, al entrenamiento diario. Eso es lo que te tiene que gustar y apasionar". Pero tan divertido no qué, qué, qué tan padre es. Te digo, a no me costó trabajo y, y cuando me vuelvo entrenador, me acuerdo que mis primeros en-entrenamientos de entrenador fue con Copa Davis, con Alejandro Hernández, con Mariano. Y bueno, empezábamos-- yo empezaba a las seis de la mañana, seis y media, y terminaba a las ocho de la noche y yo decía: "Chin, qué duro está esto". yo lo hacía como jugador y no, no me daba cuenta, lo hacía muy bien, pero es durísimo. O sea, es muy, muy pesado. Ahora, que tiene su hijo, que es competitivo y todo, híjole, pobres, durísimo. Pero bueno, te tiene que encantar

Adrian

Te tiene que encantar y creo que ahí está la clave. O sea, creo que al final si amas el deporte y si lo haces por amor y tienes esa pasión, creo que costará menos trabajo, ¿no? Eh, que muchos de los chicos tal vez puedan llegar a un 50 pero por ahí está rodando un videíto que siempre me aparece de Rafa Nadal que dice: "Bueno, si estás al 50, entrena al 50", ¿va? O sea, da tu máximo, ¿verdad? No, no, no, no importa, no importa cómo estés, cómo llegues a, a la academia, a tu entrenamiento, da lo más que puedas dar. Y creo que esa intensidad de la que hablas tiene muchísimo sentido. Ya lo decía también en otro episodio don Raúl González, y el, y él hablaba de la palabra determinación. Nos, nos hablaba también de un proyecto a largo plazo y qué importante también pensar en el largo plazo, porque pues, eh, lo sabemos, ¿no? Queremos resultados inmediatos y a veces como papás creemos que tenemos a la próxima Araña Herrera, ¿no? Al próximo Leo Lavalle, al próximo, eh, Pete Sampras, ¿no? En-- porque pues ganó un torneíto ahí de, de ocho años, de nueve años y, y no nos damos cuenta que es una carrera, pues de resistencia, no de velocidad. Y esto creo que es bien importante, ¿no? Sumarle esa pasión, esa intención, esa intensidad, esa determinación y pensar en el largo plazo. y en este sentido, Araña, yo quiero preguntarte, porque bueno, pues ahora regresas y a, a, al tema de, de, pues de enseñar, vas a la enseñanza y se nota que lo haces con muchísima pasión, con muchísima intención, con muchísima intensidad también. Pero ¿en qué sueñas? ¿En qué sueña Luis Enrique "La Araña" Herrera?

Spider

Bueno, eh, mira, ya llevo muchos años siendo, siendo coach y me encanta y, y, y digo: "Bueno, ya terminé esta etapa, ¿no? Ya mi hijo ya está en la universidad también", ¿no? Porque muchas veces lo haces ya y de pronto vienen estos proyectos y digo: "Ching, otra vez". Y, y ahorita que fui a Nacional, que estuvimos juntos, digo: "Bueno, creo que esta ya va a ser mi última vez de este torneo nacional". Y seguramente el próximo año tendré la razón y todo. A me encanta. Pero, pero bueno, o-obviamente, no te voy a decir que me-- he tenido la oportunidad de coachar gente muy buena. Eh, he podido llevar niños desde, ¿no? Tuve una chica que la tuve desde los seis años y fue la número ocho del mundo y pasé toda su carrera. Tuve otra niña que ganó Wimbledon junior, que también empecé a los seis años. O sea, he tenido tanto buenas ex-experiencias y todo como también no tan buenas. de las cosas que, que es mi lema y lo que yo trato es: yo trato de desarrollar el máximo potencial que el alumno tenga y que el alumno te-- me deje, ¿no? En, en el entorno. Eh, me equivoqué muchísimas veces. Pensé que yo iba por-- con Alejandro Hernández, que es ahora mis mejores amigos y todo, dije: "No, yo a Alex lo voy a meter a cincuenta, ¿cómo nadie lo metió? Voy a poderlo". no, no pude. Y no se puede, y fue peor. mucho crees que... Y, y la verdad es que lo, lo único que te queda es, es tratar de entender y de, y de realmente desarrollar lo máximo que se pueda. Yo ya ni ni no. Me he equivocado muchísimas veces también con gente que, que pensé que no iba a jugar bien al tenis y son de los mejores. A me tocó colaborar muchos años con la USTA y me tocó el grupo que ahorita está ganando, ¿no? Eh, Tommy Paul, Taylor Fritz, Tiefo. Yo los tuve a los dieciséis años, viajaba con ellos diez semanas. Y, y los primeros toques que yo tuve con ellos, bueno, eran John, eran los mejores de Estados Unidos, pero tenían cero disciplina. Iban totalmente en contra de lo que yo sentía y pensaba. Y, y yo les decía en ese momento era José Higuera así, y, y Joel Figueras y otros. Y les decía: "Pero ¿qué hacemos con estos? Estos no van a poder, ¿no? Que juegan muy bien, que José... Ay, Taylor Fritz no metía uno. A la recta todos". Y nos hablaba José: "No le vayan a decir nada, que le siga pegando duro, aunque no la mete". Le digo: "José, pero no la mete". "No le digas nada, va a jugar muy bien". "Oye, pero es una joda Y mira, o sea, habría perdido mi casa y mi coche y todo. Mira, si te hubiera tenido que apostar a los quince, dieciséis años por ahí. Fueron madurando, fueron creciendo, fueron... Renata Sarasúa, ¿no? Renata Sarasúa es un ejemplo de y ta, ta, ta, está muy bien. Santiago González, que yo apoyo y que voy con él y todo. Santiago tenía una excelente carrera a los dieciocho años, diecinueve, estaba perdido, pues, eh, míralo. Entonces, lo que he aprendido muchísimo es ya no sabes qué puede pasar. No tengo la bolita mágica, no tengo nada. Lo único que tengo son experiencias, conocimientos que trato de hacer y de generar el máximo potencial que puedo en mis alumnos Eh, son muchos factores para crear un jugador de alto rendimiento: los papás, económicos, momentos. Es, es difícil, no? Entonces, eh, yo, como dijimos en algún momento, yo trato de, de hacer un proyecto, un programa, ver hacia dónde voy, qué necesitamos hacer y, y conforme vayamos avanzando es ir desarrollando ese potencial que tienen los, los chicos y los alumnos. Y cuando llega otro jugador un poco mayor, bueno, cómo se puede arreglar y, y tratar de ir buscando esa, esa mejora y ese potencial, porque nunca sabemos hasta dónde llegue. O sea, yo no, no te puedo decir. yo no, yo no-- me encantaría, me encantaría tener esa cualidad y, y saber si este va a ser número cien del mundo o número... Entonces, lo único que nos queda es trabajar al cien por ciento y lo mejor que podamos al día a día. dónde, no sé. Pero lo que conmigo obtienen y, incluyo a mis entrenadores, es que les vamos a dar nuestro cien por ciento para que ellos lleguen a su cien por ciento

Alan Dominguez

Araña y van a llegar hasta donde les alcance su máximo potencial, acompañado, empujado y desarrollado por, por quienes los, los acompañan, en este caso por, por sus entrenadores. Qué, qué interesante, Araña. Y después de tantos años de, de trayectoria, tanto como jugador y co-- ahora como entrenador, ¿qué significa el tenis hoy en tu vida, Araña?

Spider

No, bueno, el tenis creo que siempre va a estar ligado a mí. Me encanta. Te digo, me apasiona platicar, ya se dan cuenta. me recuerdan muchos, muchos, muchos anhelos, muchos momentos que son el porqué estamos aquí. Eh, definitivamente es mi trabajo y es mi profesión y de eso vivo. Eh, gracias a Dios he tenido la oportunidad de tener, eh, muy buenas, eh, gentes a mi alrededor, tanto como que me enseñaron, como mis socios, que está. Ahorita tengo-- estoy en un grupo increíble que es GS Sports, son unos promotores y unas personas, Gustavo Santos Koy y su hijo Gustavo Junior, tienen una visión padrísima y con ese, con ese afán de ayudar y de crecer y de ser mejores, ¿no? Entonces, pues por eso te, te unes y estamos aquí padrísimo. Pero sí, eh, el tenis sigue siendo, eh, m-mi pasión. Me levanto todos los días y estoy aquí al pie del cañón: cómo puedo ser mejor, cómo puedo aprender más. Y es lo que hago, ¿no? Tengo obviamente mis-- me encanta el golf, me encanta la pesca, soy muy tranquilo, entonces va más o menos de la mano, pero, pero el tenis es, es mi vida al 100

Adrian

cómo no, este, después de todo lo, lo que has vivido, Araña. y mira, pues qué, qué fortuna que te hayas podido rodear de, de grandes personas. mencionabas a, familia Santos Coy, que, eh, pues han venido a, a revolucionar el tenis, han venido a aportar, no? Su granito de arena y a mejorar, a contribuir con esta gran visión de lo que están haciendo. Araña, es un placer platicar contigo. Como siempre, gracias por todas estas experiencias. Quiero aprovechar simplemente, pues para darte un breve, pero muy merecido reconocimiento, Araña, eh, por, pues por ser el ser humano que eres, por la trayectoria tenística que has tenido, por, eh, pues ser ahora un grandísimo entrenador y bueno, pues por ser una gran persona, entiendo, como todos, con grandes aciertos, grandes errores, pero al final de cuentas con una pasión, eh, y una determinación inquebrantable. Araña, como lo decía don Raúl González, así que bueno, lo reconozco en ti, que siga ese buen trabajo, que siga esa intensidad y estoy seguro que, pues se, se darán los, los resultados, ¿verdad? Esperemos que, que se logren muchos campeones ahí en, en, en, en Moratoglu o en donde estés. Así que bueno, eh, Araña, eh, gracias, gracias nuevamente, gracias por tu tiempo. No si hay algo más que quieras agregar

Spider

al contrario, un placer. De verdad es que un, un muy, muy agradable, eh, conversación y, y pues bueno, estamos en la lucha y, y, seguir, no hay que parar hasta ver de nuevo a nuestro tenis y a nuestro deporte que sea protagonista importante. Ese es, es algo que tenemos, esa es, esa espinita clavada y esperamos quitarla

Alan Dominguez

Así es. Y, y con personas como tú, Araña, estamos seguros que, que el tenis está en, en buenas manos en este momento. Me uno a las palabras de Adrián. De verdad, muchísimas gracias por este espacio. Nos llevamos no nada más grandes historias, grandes experiencias, sino que muchísimo aprendizaje. Pues para todos los que amamos el tenis y que por supuesto queremos verlo, verlo crecer en México, gracias por compartirnos tu experiencia, Araña, tu visión y sobre todo por seguir aportando tanto a estas nuevas generaciones. Eh, "Explora el podcast" siempre va a ser, va a ser tu casa, Araña. Gracias también a todas las personas que estuvieron en este episodio. Nos vemos y nos escuchamos en la próxima

Spider

Muchísimas gracias,

Speaker

Gracias por escucharnos. Si crees que este episodio puede interesarle a algún familiar amigo o conocido, no dudes en compartirlo. Recuerdas suscribirte y darnos una calificación de cinco estrellas para que más personas nos puedan encontrar. Si quieres conocer más de Explorer School envíale un mensaje de whatsapp a nuestro vikingo bot al 473 106 0030. Esto es todo por hoy. Nos vemos en el próximo episodio.