Explorer Podcast
Bienvenidos a Explorer Podcast, el espacio donde el deporte y la educación se unen para transformar vidas. Cada episodio está diseñado para inspirarte y ofrecerte herramientas que puedas utilizar en tu vida diaria. Gracias por pasar un tiempo con nosotros el día de hoy, todos a bordo y ¡comenzamos!
Gracias por escucharnos. Recuerdas suscribirte y darnos una calificación de cinco estrellas para que más personas nos puedan encontrar. Si quieres conocer más de Explorer School envíale un mensaje de WhatsApp a nuestro Vikingo Bot al (473) 106 0030.
Explorer Podcast
85. Wendy Aguilar, Enseñanzas de una Olímpica
Use Left/Right to seek, Home/End to jump to start or end. Hold shift to jump forward or backward.
En Explorer Podcast, Adrián y Alan entrevistan a Wendy Aguilar, exatleta olímpica mexicana de nado sincronizado (Atlanta 1996), pedagoga y conferencista. Wendy cuenta que llegó al deporte por casualidad a los 9 años pese a temerle al agua, y cómo el cambio a entrenamientos más exigentes la confrontó con la desventaja; destaca el papel de su papá al validar emociones, cambiar la perspectiva y enfocarse en el proceso. Habla del valor del entorno y del trabajo en equipo, de aprender del error, de la medición por resultados en el día a día y de no reducirse a un resultado. Describe presiones, injusticias, cambios de reglas, la báscula y una depresión previa a Juegos Olímpicos, además de lecciones aplicables a la vida y al mundo profesional: foco, objetivos, soltar lo que no depende de uno y “quitar el ruido”. Presenta su programa para padres “Entrenar para la vida”, orientado a acompañar a hijos deportistas con equilibrio familiar.
------------
En Explorer School somos una escuela internacional online diseñada para deportistas de 7° a 12° grado, con la flexibilidad que necesitan para entrenar y competir.
Mándanos un WhatsApp al 55-3023-9180 y con gusto te compartimos todos los detalles.
------------
Gracias por escucharnos. Si crees que este episodio puede interesarle a algún familiar amigo conocido, no dudes en compartirlo. Recuerdas suscribirte y darnos una calificación de cinco estrellas para que más personas nos puedan encontrar. Si quieres conocer más de Explorer School envíale un mensaje de WhatsApp a nuestro Vikingo Bot al (473) 106 0030.
Bienvenidos a Explorer Podcast, el espacio donde el deporte y la educación se unen para transformar vidas. Cada episodio está diseñado para inspirarte y ofrecerte herramientas que puedas utilizar en tu vida diaria. Gracias por pasar un tiempo con nosotros el día de hoy, todos a bordo y comenzamos. ¿Qué tal? Bienvenidos a un nuevo episodio en Explorer Podcast. Mi querido Alan, ¿cómo estás?
Alan DominguezAdrián, como siempre, como cada semana, como cada episodio, muy contento de estar aquí, eh, en Explorer Podcast platicando de, de lo que más nos apasiona que es el deporte y la educación. Y en esta ocasión, Adrián, eh, a las personas que nos escuchan comentarles que es un episodio muy interesante porque está con nosotros, yo me atrevo a decir que alguien o de las pocas personas que pueden decir que fueron atletas olímpicos. Eh, ella, eh, fue atleta olímpica mexicana que llevó a-- que representó a, a nuestro país en los Juegos Olímpicos de Atlanta 96 en, en nado sincronizado, pero que ahora su misión en la actualidad va, va más allá del deporte. Ella es pedagoga, conferencista y una referente en formación de carácter, disciplina y familia. Una voz que realmente entiende el alto rendimiento, pero entiende a la vez lo que es la vida real. Hoy está con nosotros en Explorer Podcast, Wendy Aguilar. Wendy, bienvenida a Explorer Podcast.
wendyNo, muchísimas gracias, Adrián, Alan, gracias por esta invitación. Me encanta participar en dos ámbitos que además me apasionan, que es la educación, sin duda, y el deporte
Alan DominguezAsí es, Wendy. Nosotros encantados de que nos compartas, eh, tu, tu trayectoria y tu visión del deporte. Y bueno, yo, yo siempre me voy a lo básico, Wendy, la pregunta de cajón: ¿cómo fue que llegaste a esta disciplina? E-e-en México, pues realmente no, no estamos acostumbrados a ver este tipo de disciplinas de, de nado sincronizado, ese tipo de deportes. Pues en México nosotros somos fútbol, somos a lo mejor básquetbol, béisbol, pero ¿cómo nace este gusto, Wendy? ¿Viene de familia? ¿Lo adquiriste? Platícanos cómo, cómo fue este desarrollo para que llegaras a, a este deporte que, que debe ser increíble.
wendyPues fíjate que fue realmente una casualidad tal cual, porque además yo de niña le tenía miedo al agua. Son las ironías de la vida, que a veces coincides en espacios y lugares, pues que donde menos te imaginas. Y así La-- en realidad, fíjate que yo es-- bueno, mis papás... a mi papá le encanta el tenis y todos los deportes de Yo la verdad es que no digamos que muy coordinada para esos deportes. A diferencia de mi hermano, que los agarraba muy rápido, a mí me Tengo que decir y confesar que en general fui una niña que me costó muchas cosas. Desde que nací, nací con un problema de salud, con peso bajo. Eh, de hecho, yo me acuerdo del preescolar haber estado enferma mucho tiempo, eh, con defensas bajas y que yo creo que si a mis papás en ese momento les hubieran dicho: "Oye, tu hija va a ser una atleta de alto rendimiento", o sea, hubieran En la vida", o sea: "Me estás bromeando", ¿no? Pero así es la vida, nunca sabes en dónde, qué caminos te vas a encontrar. Yo me encontré con el, con este deporte por casualidad, porque cerca de mi casa, yo vivo en Satélite, en la Ciudad de México, y construyeron un club que se llamaba el Berrinbau. Y lo último que construyeron fueron las albercas. Por ejemplo, para mi papá sí era importante esto de la actividad, de hacer una actividad y no necesariamente deportiva, fíjate, porque me metieron hasta clases de música y cosas de arte y, y había como que esa inquietud en las tardes, no? De hacer un extra. Entonces, y bueno, se presenta el club que me quedaba caminando a diez minutos de mi casa y mi papá dijo: "Bueno, esto es una superoportunidad de, de tener un espacio tan cerca de para poder conocer deportes". Yo lo conozco porque inauguran la alberca. Yo no sabía que iban a inaugurar la alberca. Llego de casualidad y las veo bailando en el agua. A mí eso de verdad que me, me brillaron los ojos. Yo dije: "Esto lo tengo que aprender". yo imagínate que llego con mi mamá y le digo: "Mamá, ya encontré lo que quiero". Mi mamá: "Pues, qué es lo que quieres?". "Quiero bailar en el agua". Y voltea y me dice: "Pero si a ti te da pánico el agua". Tenía nueve años, fíjate, en ese entonces. Y yo nunca pensé en mi miedo del agua. O sea, yo lo único que pensé fue: "Quiero bailar en el agua". Entonces yo todavía le digo: "No, mamá, no te equivoques, no voy a nadar, voy a bailar". Entonces empecé de manera, yo te diría, muy circunstancial. Te lo prometo que fue algo que me-- como que me brillaron los ojos, te puedo-- así mi pasión de que vi algo y dije: "Esto lo tengo que aprender". me pasó con mi carrera, ¿eh? Cuando empecé a buscar carreras universitarias, que además durante mis viajes, que descubro, cómo las culturas, cómo la gente va cambiando y va cambiando por sus herramientas de educación. Por eso me incliné por estudiar pedagogía. O sea, a la gente le cambia la si tiene mucho más apertura conocimiento y más herramientas, tus decisiones cambian de una manera radical. No es un tema, yo te diría, ni siquiera un tema de, de adquisición de medios o materiales, sino es poder tener esa apertura que, que yo te diría, esta experiencia del pues en muchos momentos me atraían más los viajes Este, conocer lugares diferentes que el mismo del-- de, de una competencia, no? Hay, hay un momento porque además, fíjate, yo que os-- yo que-- yo entreno, o sea, empiezo a conocer este deporte a los nueve años. Al año entro a una competencia, quedo en segundo lugar en un estatal y después voy al nacional y quedo en tercer lugar. realmente lo que me movía era saber que iba a competir fuera de mi país, me iba a subir a un avión. Déjame decirte que los ochentas no viajabas como, como ahora se puede Entonces, para mí eso fue como un gancho también, La posibilidad de ir a otro país, de conocer otros lugares teniendo diez años, Además de todo lo que me enfrento entrando a una selección con niñas de mi misma edad, este, con características diferentes, eh, de nivel económico, social, cultural, educativo, colegios distintos, pero nos estaba reuniendo el talento. Entonces, yo ahí, ahí te voy a decir que creo que fue como el principio de algo que yo creo que ni siquiera mi papá se planteaba hasta dónde podía llegar. Pero creo que el tema, por ejemplo, del ambiente donde te desarrollas, pues a veces es más, más impactante, digamos, o es el empujón que te lleva o no te lleva, De-- yo podría decir que empiezo de una manera con un grupo de niñas me enseñan mucho en el sentido de que, pues yo vengo de un club privado, entrenaba dos veces, tres veces por semana, dos horas, y de repente tengo que entrenar, ah, primero un recorrido de una hora, porque era la alberca olímpica y yo veía-- vivía en Satélite, que es un recorrido como de una hora, y que además iba a entrenar todos los días y además iba a entrenar cuatro horas. Entonces, el, el cambio fue, pues que lo-- yo te diría en esta época, ¿no? Que estamos más acostumbrados a un poco la comodidad que como viajas más, puede ser que eso ya no sea tan-- un gancho tan atractivo, que ha cambiado la, la época y los tiempos. Pero en ese momento para mí fue: a ver, pues voy a conocer a estas niñas, pero al momento que voy conociéndolas, me voy dando cuenta que estoy por debajo del rendimiento de ellas Había quedado en tercer lugar, sin duda. Pero ellas corrían más, ellas nadaban más, ellas tenían más elasticidad, más fuerza. Yo en mi vida había hecho lagartijas, nunca había hecho sentad-- o sea, n-- eh, como que entrenaba la técnica y seguramente yo creo que tenía ese talento de manera más natural, pero, pues me faltaba desarrollar la otra Entonces, yo diría que aquí el estratega fue mi papá, porque me enfrenté a una situación de desventaja, de frustración, de ver que todas avanzaban y yo, pues iba ahí, no? Como podía. Y cuestionándome, ¿no? Pues ¿qué hago aquí si todas son buenísimas? No? Yo que, yo qué estoy haciendo en este lugar si me llevan demasiadas, demasiada ventaja. Pero te digo, aquí l-el que neutralizó todo esto fue mi papá, en el sentido de decir-- para empezar, él tenía una mentalidad de que cada cosa que se presenta es una oportunidad. Entonces, en la vida él me decía: "Hay que ser oportunistas, ¿no? Tú te ganaste tu lugar, o sea, como reafírmate lo que te ganaste". Pero fíjate, hizo otra cosa muy valiosa, porque cuando yo llego y le digo: "Papá, estoy no sé qué hago aquí, estoy muerta", ¿no? Entonces, él voltea y me dice: "Claro que estás agotada". O sea, reafirma lo que estoy viviendo y lo que estoy sintiendo. Y me dice: "Hoy quiero", me acuerdo que era un viernes, que descanses este fin de semana. Necesito que descanses", no? ¿Y qué-- y cuál es a veces la reacción más normal? "No, mija, tú vas a aguantar, tú puedes". no, no, es que tú tienes que descansar Esto ha sido muy brusco, esto ha sido muy fuerte. Pero, por otro lado, qué maravilla de lo que te estás enfrentando hoy, no? Entonces, fíjate, más allá de ver la desventaja como, pues como eso contradictorio, ¿no? De verlo como algo que te va pues, no sé, que te está invadiendo, que te va a afectar. No, te va a hacer crecer, no? Como diciendo: "Vas a aprender mucho de estas niñas, te vas a dar cuenta de, de, de todas las habilidades que vas a ir desarrollando". Porque además me dice: "Imagínate, si entrenabas la mitad y quedabas en el pódium, imagínate todo lo que puedes lograr o lo que puedes alcanzar, eh, entrenando el doble". Y más allá de lo que pueda pasar, porque él me decía: "Pues mira, ya te dijo la entrenadora no vengas, eres la última". Pues no, la verdad no, me voy retrasando en el calentamiento, los ejercicios y en la técnica, pues ya me y ya he empezado otra vez el ritmo, ¿no? Entonces, me dice: "Y entonces, ¿por qué te das por vencida antes de tiempo, no? Más allá de-- si no vas a dar el ancho, vas a llegar a otra competencia, te van a ganar decidirás qué vas a hacer. Pero no te des por vencido antes de tiempo, ¿no?" Y la pregunta de oro, que yo siempre la tengo, sobre todo y hasta el día de hoy, cuando empiezas a emprender cosas y cosas no-nuevas, pues cuántos quisieran estar en tu lugar, ¿no? Y muchas veces añoramos todas las treinta que no hay, pero pierdes de vista la que sí tienes. Entonces, fue, yo te diría, una cosa tan circunstancial y mi desarrollo deportivo se fue dando de una manera, te diría, con mucha naturalidad. como que parte del camino, es saber que estás en desventaja, ¿no? Pero parte del camino es que les vas a ir aprendiendo. porque además él me decía: "A ver, eres la última, más última que tú no hay nadie, pero tú sí las puedes rebasar Entonces, cambia totalmente la perspectiva de ver tu actividad, porque además yo cuando-- que a mí me atrae mucho y que busco incluso en mis hijos que se metan a algo que les apasione, independientemente qué tan bueno o tan malo eres, como que yo te diría la consecuencia. Pero en realidad lo que estás haciendo es porque te encanta hacerlo, no? Porque va a haber momentos en donde vas a dudar muchas veces, momentos donde, pues no le vas a ver el sentido. Yo los viví, yo lo viví clarísimo, muchos momentos en que quería renunciar. De hecho, por eso escribo el libro "Entrenando para la vida" y escribo la historia, porque además cuando yo me retiro, fíjate, cuando me retiro, siempre dije: "Voy a escribir un libro". Por circunstancias de la vida también llegué a ser conferencista, porque me invitan de la universidad y me dicen: "Wendy, nos gustaría que nos contaras tu historia", Quiero decirles, ya vamos a ir adelantando, pues terminé con mucho dolor Con un agridulce muy profundo en donde-- me acuerdo que cuando me hicieron esa pregunta de: "Wendy, queremos que nos cuentes tu historia". Pues yo de-- yo decía: "Pues, ¿qué voy a contar, no? De momento". Yo me acuerdo que al principio, pues les preguntaba a amigos, ¿no?: Oye, ¿a ti qué te gustaría saber de los Juegos Olímpicos?". entonces, que fue en Atlanta hace ya 30 años, nunca te enterabas qué pasaba con los atletas fuera de cámara, ¿no? Qué pasaba en las villas, qué pasaba en los comedores. Ahora lo vemos porque ya todo mundo trae la cámara y, y de todo nos enteramos, pero hace 30 años no te enterabas de nada. Entonces, en ese entonces a mí se me ocurrió como contar la parte más humana que vivía el deportista, no solo como la superioridad de, de lograr algo, ¿no? Supremo, porque además creo que en ese momento ni siquiera lo tenía, mmm-- o sea, no me había dado cuenta de la magnitud de lo que había hecho, porque crecí pensando que era lo normal, que, que el proceso de un deportista que, que estaba constantemente, pues era llegar a Juegos Olímpicos. Como que en, en-- de-- tardé muchos años pa' darme cuenta que el 0.001 llegaba a Juegos Olímpicos, ¿no? Y que no había sido fácil, ¿no? ahí fíjate que el día que me paré en un escenario, por ejemplo, yo dije: "Esto es lo mío". Me encantó. Me encantó de verdad, este, pararme, contar la historia, escuchar las preguntas, no? Que eso me enriquecía muchísimo más. Entonces, cada vez iba mejorando Pero igual, no era como ahora que terminas siendo deportista y ahora eres "speaker" y te va-- la verdad que te va muy bien y te llaman y todo. Pues en ese momento la verdad no. Yo dije: "Voy a hacer una pausa, esto me fascina y lo voy a regresar a hacer en otro momento de mi vida, pero en este momento tengo que acabar mi carrera, mi profesión, tengo que empezar a trabajar y como tengo que ubicarme al mundo normal", digamos, ¿no? Porque estaba, pues en el alto rendimiento esa era como mi, mi normalidad,
AdrianExcelente, Wendy. Qué, qué historia tan fascinante, qué cantidad de temas y de aprendizajes que nos has compartido con una sola pregunta. eh, pues estos inicios, eh, en, en el nado sincronizado y cómo se fue dando de manera circunstancial como lo mencionas. Hablas, eh, pues de cierta manera también del rol, del rol de tu papá, en este caso, que ahorita me gustaría hacerte por ahí una preguntita donde podamos darle doble clic ahí, poder profundizar. Hablas de pasión, hablas del retiro, que son temas bien importantes, sobre todo en atletas de alto rendimiento. Hablas de esta parte agridulce, ¿verdad? Que te dio el deporte, que también creo que valdría mucho la pena que podamos también abordar. hablas de, pues, eh, tus ventajas, eh, eh, competitivas, verdad? Eh, que, que, que tal vez lo tuyo era más la técnica, no tanto, eh, tal vez las capacidades físicas, ¿no? Como la resistencia. Pero pues bueno, creo que podemos ir abordando. Yo quiero empezar de todos estos temas que yo, eh, fui captando en esta respuesta tuya, Wendy, me gustaría que platiquemos un poquito más sobre el rol de los papás. creo que es algo que, que, que, que debemos darle ese enfoque, porque acá tenemos muchos papás, eh, en nuestra comunidad en Explorer y me gustaría que profundizáramos más. Eh, ya nos decías que tu papá, pues fue de cierta manera tu, tu coach en la parte mental, que te fue apoyando, te fue dando, pues, eh, con gran sabiduría, palabras que a ti te fortalecían. ¿Tú qué mensaje le mandarías a los papás en este acompañamiento que, que hacen con sus hijos atletas, Wendy?
wendyQué buena pregunta. Me encanta tu pregunta, Adrián. Fíjate que creo que va, hemos cambiado, yo siento que poco el, el, el sentido del rol del padre, ¿no? Eh, yo te voy a decir, creo que yo tuve un papá con un sentido, eh, muy natural, un, un sentido común muy claro. Y yo creo que a veces nos confunde con tanta información. O sea, creo que estamos en la época de más información que nunca. O sea, y la tenemos en una rapidez que creo que estamos perdiendo la esencia que tenemos hacia nuestros hijos, Empezando por nuestra historia. O sea, yo por ejemplo, a mí me ha costado ahora que estoy lanzando este programa de papás al principio por eso también me metí con todo esto del Instagram para entender cómo llegar a más gente y todo este rollo. yo estaba hablando, fíjate, a partir de una experiencia de, de una olímpica y en realidad la mayoría es el perfil de mis papás. O sea, no sé si les tocó escuchar una, un testimonio de, de Phelps, del nadador Michael Phelps. hace un, una declaración en donde dice, incluso yo hice un reel de, de él cuando él está hablando de que él no quiere que sus hijos toquen el alto rendimiento Y es muy fuerte, él dice: "Hay mucho dolor, hay mucho sacrificio, hay mucho". Entonces, nuestra tendencia natural como papás, pues no queremos ver sufrir a nuestros hijos. No nos gusta verlos que sufran. Pero por otro lado, yo veo, por ejemplo, la experiencia que vivo en, en mi dolor, ¿no? En esa frustración, cómo mi papá le da un giro por completo. le da un giro en el sentido de que: mira, esto es parte de lo que toca, pero no de un drama de irse como en dos caminos, de que puede ser: "Ay, mijita, tienes toda la razón", porque además era una friega llevar a la niña hasta el alberco olímpico. Digo, mi mamá era una genia porque se organizó con otras señoras y hacían rondas, ¿no? Creo que eso los papás tenemos la manera de buscar manos por otros lados y buscar otras alternativas, ¿no? Entonces, sí, sí veo como, como, como aterrizada la realidad. O sea, porque tampoco me puso en un, en un momento de víctima, ¿no? Decía: "Ay, no, pobrecita de ti, razón, ir hasta allá. No, mejor nos quedamos en el club", ¿no? Que podría haber sido una postura. O la otra postura: "No, mi reina, tú vas a ser-- a ver, tienes tercer lugar, tú eres la fregona de aquí, tú eres la mejor, tú eres la champion, tú--" O sea, me hubiera puesto e-- la carga de, de no sé qué cosas. en cambio me dijo: "Mira, okey, te llevan ventaja, tal. Nada más que no se te olvide que tú quedaste en tercer lugar y te ganaste ese lugar". hablo mucho del talento también. El talento lo desarrollamos, Puedes tener un talento que hay que desarrollar y todo el factor externo, todo el factor so-- este, ambiental. yo, yo me siento privilegiada y cada vez que yo me toca incluso a exponer y contar la historia y, y ir, pues, en diferentes, este, personas, ámbitos. Y digo: me tocó, fíjate, me tocó también un ambiente de compañeras de equipo con, con sus defectos, si tú quieres, pero con, con un sentido muy justo, de justicia muy clara. Por ejemplo, me preguntó una, una vez yo contando esta historia de que iba retrasada y no sé qué, y me dice una, una se-- una participante: "Oye, Wendy, ¿y no te hacían bullying tus compañeras? Así de voltear y: 'Uy, eres la última, uy'". digo: "La verdad, no O sea, no me acuerdo que yo me sintiera afectada porque mis compañeras se burlaran, que yo misma me sentía mal porque yo veía que ellas avanzaban y yo sentía que me ahogaba, ¿no? decía: pasa? Entonces, creo que esa, ese detalle hay que identificarlo muy bien como papás. sea, tenemos que neutralizar, yo siempre hablo como una neutralización de la situación, porque efectivamente a veces era un, un, un tema mío de rendimiento. A veces, por ejemplo, viví una injusticia, se podría decir, que una entrenadora, que hablo también de liderazgo, de una entrenadora que iba trabajando con su equipo durante dos años y de repente dicen: "Voy a incorporarte a cuatro atletas", porque dos además se salieron inesperadamente. Íbamos a un mundial en París. Este, yo tenía diecisiete años, acababa de tempe-- te-terminar mi temporada de juvenil. Me había ido muy bien de manera individual, el equipo le había ido muy bien. Y nos mandan llamar a cuatro. Y la entrenadora, desde que llegamos, o sea, todo el tiempo cuestionaba que éramos-- que por qué estábamos ahí, que por qué nos habían llamado, que por qué no sé qué, porque tal, tal, tal, tal. Y en ese momento, si me dices: Wendy, ¿qué era lo que te movía? Irme a París, porque además iba a Francia en los ochentas, a los diecisiete años y competir con las mejores del mundo. Entonces, lo que me dijera la entrenadora me entraba y me salía. Me entraba y me salía. Y yo decía: "Yo me voy a ir a París a las dieciocho". preguntes, tenía diecisiete años, pero mi enfoque estaba en que iba a competir con las mejores del mundo y que me iba a ir a París. Posiblemente, fíjate, en esta época quizá hubiera agarrado mi teléfono y hubiera dicho: "Bueno, pestes de la pobre entrenadora", le hubiera criticado, le hubiera dicho: "Es una bruja, mira lo que me hace, tal". No, pues no tenía eso. Y también hay que contenerse. Yo digo, hay que contener en esta época más. La-- hay que esperarse, porque nunca sabes qué cambios puede dar la vida. Yo voy a esa competencia, la verdad es que me va maravillosamente bien. Pero en el entrenamiento previo para competir, la entrenadora apagaba la música, me gritaba, me decía: "Es que no sé por qué estás aquí, no sé...". Claro que llegó un punto que ya estaba la presión a tal grado que empiezo a llorar y me quiero salir del agua. Y ahí, fíjate, una de mis compañeras se me acerca, me susurra al oído y me dice: "Wendy, tranquila, lo estás haciendo bien". Y volteo y tengo a todo el equipo diciendo: "Wendy, te ganaste tu lugar. Confiamos en ti". Entonces, fíjate cómo las circunstancias te ayudan, me pudo haber tocado una que diga: "Uy, churrazo el que tuviste, ¿eh? No sé ni por qué estás aquí". Es más, yo estoy igual que la entrenadora En cambio, fíjate, vieron el valor del resultado y aceptaron. Y eso le puso otro nivel. Entonces, cuando yo llego, por ejemplo, yo llegaba de los viajes y una cosa que yo contaba que yo llegaba a los viajes y lo primero que me preguntaban, por ejemplo, mi papá: Oye, ¿y qué tal era París? ¿Qué es lo que más te gustó del lugar? ¿Y qué comiste y te encantó?" "No, papá, es que aparte nos enojamos con el equipo. Entonces, agarramos y nos fuimos solas en el tren a no sé dónde, agarramos un mapa". Y, o sea, todo el viaje, toda la experiencia. Y ya después me decía: "Oye, por cierto, ¿y, y qué onda? ¿Cómo te fue de resultados? ¿Cómo te sentiste?" Ah, y ya le contaba la historia, ¿no? "Oye, pues qué dental. pues qué bueno, qué bien lo manejaste" o lo que sea. Este: "Oye, pues qué tu equipo". Y, y ya, ¿me explico? Pero no era así como llegar y: "A ver, mija, ¿ganaste o perdiste?" No? O sea, no, a ver, espérame. Primero quiero saber cómo te sentiste, qué ta-- qué disfrutaste, ¿no? Porque además era clarísimo que para mí el viaje era lo maravilloso, no? Entonces, creo que aquí, te digo, la magia o el arte de los papás es una, primero saber tu experiencia, no? Porque como te digo, la experiencia de Michael Phelps la experiencia que mi papá tuvo, porque al final, si tú me dices: "Mira, mis papás llevaron una olímpica". la pregunta que me hacían, imagínate la carga para mis hijos. Tus hijos van a ser olímpicos, porque además yo desde que me retiré, me desligué del alto rendimiento por completo. No era mi tema de conversación, no habías-- no vas a ver diplomas. Digo, mis hijos sabían la historia. De repente empezaban a competir. "A ver, mamá, enséñanos tus medallas, cuéntanos de tus competencias". para mí era muy importante que no tuvieran esa carga, porque también me tocó con atletas que sus papás habían sido olímpicos, algunos hasta medallistas, y ellos no querían hacer deporte, pero tenían la presión Y yo decía: "Qué tener la presión, tu papá es--" no, un poco como las profesiones. Es que mi papá es médico, mi papá es abogado, tiene el despacho, entonces yo tengo que seguir esa, esa secuencia. Entonces, yo de verdad que decía: "Oye, de por sí esto es pesadísimo, fuertísimo". Yo no creo que sentí la carga de que tenía que corresponder a mi papá un resultado, darle algo a mi mamá o algo tal, y así me costaba. Y yo decía: "Imagínate que no estás tan convencido, pero como tu mamá participó en Juegos Olímpicos, como a tu mamá le gusta este deporte, como a tu papá le gusta no sé tienes que ir". Entonces, eso también me hizo ver mundo también distinto en el sentido de que, a mí yo-- me tocó un privilegio de que yo si lo dejaba no iba a pasar nada. O sea, yo después vi ventajas, porque también eso me iba a abrir puertas para las universidades, eso me iba a abrir puertas para, eh, un trabajo, eso me iba a abrir puertas para-- qui-quizá esa fue mi ancla en un momento que quería renunciar a punto de ir a Juegos Olímpicos. Entonces-- y fue un ancla también que la situación económica de mi casa se afectó y que yo tenía una beca pa' poder estudiar. Entonces, de-depende tanto cómo quieres ver el, el deporte para tus hijos, como un plus para su desarrollo integral y su plenitud en todos los sentidos, te quieres quedar solo que sea el campeón y el mejor. tenía una compañera muy cercana, abuelo o bisabuelo fue a, al mundial en fútbol en un momento dado, yo desde que tengo memoria, que empezamos porque además trabajábamos juntas, ella me ganaba al principio y ella siempre, yo la escuchaba: "Es que yo voy a Juegos Olímpicos, es que yo voy a Juegos Olímpicos". Y, y todo el contexto de la familia: "Vamos a ir a Juegos Olímpicos". Ya en un momento de crisis donde empiezan a haber selecciones, había tal, a ella la verdad es que truena, se queda como al mi-- a la mitad, porque además yo te puedo decir de mis compañeras, pues tuve entradero y salidero, mmm, todo el tiempo. Entran, van, vienen, re-regresan. Acá yo tuve la fortuna que teníamos una participación individual. Ahora que decía Adrián que le gusta mucho el fútbol, a mí una de las cosas y una de las preguntas que siempre me hago, pues no es tan fácil seleccionar a tu equipo de fútbol, porque no hay un esquema individual que demuestre tus habilidades para saber quién sí y quién no. En mi caso, en mi época y en mi momento, teníamos una competencia individual donde tú sumabas puntos, entonces hacía más objetivo el deporte Justo en mis Juegos Olímpicos, fíjate, esa regla y dicen: "Quitamos figuras individuales, hacemos un equipo técnico otro equipo como el que veníamos trabajando libre". Entonces, fíjate, hay dos posturas, porque yo de manera individual, demostraba, ¿no? Mis, mis habilidades y todos mis resultados. Pero por otro lado, fíjate, si yo tenía dolor de estómago, si me iba mal o lo que sea, pues lo peor que podía pasar es que no entraba dentro de las primeras ocho, porque nadábamos diez, entraba, este, competíamos diez. Y ya. problema es que cuando das resultados en equipo no te puedes equivocar, porque si te equivocas no es que te afectes tú, es que afectas a todas Entonces, la correlación es más presión. Y por otro lado, depende más de la entrenadora. Y eso fue lo que me pasó. O sea, cuando esto cambia, pues la entrenadora tenía todo el control. Tenía el control completo de decir quién nada y quién no nada, porque ya no podíamos ir de manera individual a dar nuestros puntos. Entonces, esa subjetividad, que es un poco injusta, porque además, si-- es agridulce que yo tuve es que, a ver, durante todo mi trayecto, durante esos quince años, pues yo siempre estuve dentro del equipo, me gané mi lugar. De hecho, con este conflicto que tuve con la entrenadora, que, que voy al nacional, fíjense, voy al nacional, quedo como la sexta mexicana y deciden hacer un cambio y decir: "Van a entrar las primeras dieciséis", porque el equipo era de diez, "y van a trabajar durante cuatro meses con la entrenadora", con esta entrenadora que al principio no le caí bien. Este, y estamos cuatro meses, da los resultados y a mí me deja en onceavo lugar, o sea, fuera del equipo. Mira, yo lloraba porque estaba enojada, frustrada y yo decía: "Bueno, pero si ya en, en quedé en cuarto como la, la tercera mejor mexicana, luego quedo en sexto y ahora esta me deja en onceavo". De ahí tuve la fortuna que la federación dice: "A ver, un momento, se van las primeras doce a Canadá, con jueces neutrales, jueces que nadie sabe, a su nacional y como queden en Canadá, así se queda el equipo". Entonces, por ejemplo, yo llegaba con mi papá, ¿no? Toda trau-- enojada, llorando y, y, y la primera pregunta, la respuesta de mi papá era: ya ganaste", no? Y yo: "¿Cómo me dices que ya gané, papá, si no estás viendo que ya me están sacando?" "No, mi reina, es que ya ganaste. Cualquier resultado que obtengas lo vas a obtener en la pelea, en la alberca y compitiendo". Me decía: "Entonces, si no te va bien, pues ahí te vas a dar cuenta que tenía razón la entrenadora y que te falta trabajar más. Pero si te va bien y quedas dentro del equipo, vas a demostrar y vas a, a consolidar tu resultado y tú vas a estar mucho más tranquila". Entonces, me decía: "Cualquier postura, ya ganaste. Ve con toda la y la certeza de que ha sido la mejor y que la tienes que tomar". Entonces, sí me explicó cómo era ese, esa forma diferente, ¿no? De, pers-- de ver las cosas siempre en ventaja. O sea, aunque tú crees que estás pésimo: "No, no, espérame. que es-- ve dónde estás, ¿no? lo que tienes, mira lo que has logrado, mira tal". Entonces, tienes que agradecer.
Alan DominguezClaro
wendymegaoportunidad. Entonces, pues claro que el chip te cambia, ¿no? O sea, incluso a mí me dicen: "Wendy, ¿cómo se te ocurrió pensar en una familia tan grande?", ¿no? mucho digo: "Es que cuando recibes tanto, tienes que buscar la forma de poder ser generoso, porque si no te vuelves loco". Entonces, yo veo, por ejemplo, hablando de golf con la Lorena Ochoa, que hace una fundación y hace una serie de cosas, porque todo lo que creo que ha ganado, ha vivido, ha tenido, lo tiene que, que desbordar hacia los demás, ¿no? me-- quizá mi, mi, mi forma de desbordarme, pues fue a través de mi maternidad y a través de mi, de mis hijos, ¿no? Este, en donde si no eres como que esa generosidad, que ahí es en donde empiezan, pues esas depresiones, este, esa falta de sentido, ¿no? Que, que empieza a haber un vacío en el fondo. Y, y que te puedo decir que en esos quince años como atleta, pues viví un simulacro de la vida literal, no? Con toda la intensidad, con injusticia, si tú quieres. Después hubo rectificación con la entrenadora. O sea, la entrenadora, pues después vamos a un e-- imagínate, vamos a un evento a Europa y pues no había equipo y estábamos haciendo el ridículo, ¿no? Y entonces, l-- ahí la entrenadora dijo: "A ver, o hago algo o hago algo", ¿no? Mira, yo incluso cuando les hablo a las empresas, ¿no? Que cuando tú estás en disgusto con tu puesto, no te gusta, tu jefe te trata mal, pues tienes la alternativa de buscar otro En mi caso, pues hay una selección, o me cambio de país o me voy a otro lado, pero no me puedo cambiar de selección, porque solo es una. Entonces, ¿qué era lo único que yo tenía como herramienta? Dar resultados Si tú das resultados, y eso lo aprendí en el deporte, ¿cuál era mi herramienta y cuál era mi, vamos a decir que mi fuerza? Dar resultados. Si tú das resultados, no, no hay duda, ¿me explico? Va a haber un momento que va a tener que alinearse las cosas, más allá de estar desprestigiando, más allá de estar criticando, más allá de estar diciendo que no te lleva nada, pues tienes que darle el tiempo con y cambia totalmente. O sea, te puedo decir en muchos trabajos, a ver, yo cómo mido, ¿no? De hecho, mi cabeza está en donde si no hay tres mediciones por lo menos, cómo sabes qué valor te voy a generar o qué es lo que tú esperas de mí si no me dices cómo vas a medir. Y, y eso me lo dio el deporte, definitivamente. Aquí no, no eres así porque les caes bien o porque puede ser que sí hay empatía, pero si no das resultados, te van a sacar. Esa es la verdad. O sea, ya esos niveles te, te, te sacan, ¿no? y eso, pues lo, lo vi, o sea, lo viví desde chiquita. que si no daba resultados, pues me sacaban. Y, y, y que además, fíjate, dar resultados no es llegar a la competencia, no. Tú das-- empiezas a hacer el resultado en cada entrenamiento. O sea, lo que realmente te forma para que llegues a, a es el día a Es este-- bueno, ya me alargué mucho con
Alan DominguezSí.
wendyde los papás.
Alan DominguezNo, no, no, qué, qué, qué padre, Wendy, de verdad, qué, qué interesante todo esto que nos comentas porque, pues nos lo, nos lo dices de alguien que lo vi-lo vivió como atleta y ahora lo está viviendo como mamá. O sea, realmente el valor está ahí. Y bueno, de, de esto que nos platicaste yo destaco varias cosas muy interesantes. El primero, Wendy, es el, e-el, el que tu familia o tus papás entendieron el valor del proceso, que no nada más es un, un enfoque hacia resultados, sino que como tú lo dijiste hace un momento, e-e-el deporte te forma, te forma para la vida, que como decías, es un simulacro para lo que, pues, eh, cuando, cuando vamos creciendo nos vamos enfrentando. Y también que la adversidad, eh, te enseña muchas cosas y eso creo que lo, lo entendieron muy, muy bien ahí en, en familia, eh, Wendy. Y esto resultado de-del entorno adecuado en el cual tú te desarrollaste. Eh, y me refiero a, por ejemplo, tus compañeras que te alentaban, eh, en lugar de, de, de empujarte o de ponerte el pie cuando a lo mejor estabas teniendo un momento complicado, sino que realmente te arropaban, te alentaban. El tema de tu familia también. O sea, este entorno te hizo crecer y te hizo dar el, el máximo que tú podías en ese momento. Y pues todo esto te dio a entender, eh, que, que pues el resultado es una consecuencia, no es para lo que se trabaja en el día a día, sino que es pues para dar tu máximo, para hacer lo que te corresponde y en su momento el resultado llegará, será u-será una consecuencia. Wendy, la verdad que qué interesante. Y también nosotros, eh, acá en Explorer Podcast nos, nos gusta mucho hablar de un tema importantísimo que como bien mencionabas, a lo mejor hace tiempo o en décadas anteriores no, no se tenía muy bien, eh, eh, enfocado. No se, no se le daba la luz que a lo mejor se le da ahorita porque hay más herramientas, hay más conocimiento, que es el tema mental, Wendy, el tema de, de, de trabajar la mente ante la adversidad. Tú cómo vivías esto, Wendy? A lo mejor antes no había coaches, no había-- había un psicólogo que acompañaba a las selecciones o a los equipos, pero ¿tú cómo vivías este tema, eh, de, de, de refor-- reforzar la mente cuando tenías un, un reto u algo complicado? Wendy, ya sabemos que nos comentaste que tu papá era quien a lo mejor te ayudaba con esta contención, pero ¿cómo trabajabas tú esto? Porque definitivamente, y, y lo, lo sabemos en la actualidad, el tener forta-- una buena fortaleza mental o no hace la diferencia, eh, abismal entre un, un objetivo que se tiene planteado.
wendyFíjate qué buena pregunta, porque yo creo que te voy a decir que al final creo que es cómo demuestras tus resultados. Yo creo que lo más, lo más valioso para un atleta, bueno, en general, tú estás haciendo alguna actividad y que es medida, eh, no es que tuviera-- porque como tú dices, efectivamente no había ese acompañamiento como ahora hoy día, yo creo que a veces exageramos. Este, yo creo que a veces nos vamos a, a, al, al, al otro extremo del exceso mental y poco práctico y realista. Entonces, a veces convertimos a la gente víctima. Y, y hay que tener mucho cuidado, porque la línea es muy delgada, eh, en el, en el sentido de que, de que n-- tienes que ubicar como-- te voy a decir, yo, yo te diría que hasta previo a los Juegos Olímpicos, que toda la trayectoria que yo viví en lo personal, era a través de competencias individuales y después te ingre-- te grabas al y cómo ibas manejando, creo que tenía un grupo de compañeras también como con una mentalidad de crecimiento, que también esos son factores importantes, que quizá en su momento no los identifiqué. Y, y cuento una anécdota, por ejemplo, vamos al Panamericano del 91, que fue La Habana, Yo me equivoco y obviamente perdemos la medalla. Ya, ya en el 91, que además se estaba acercando 92 para Barcelona, que solamente se participaba en solo dueto y figuras individuales. dentro de esa terna, digamos, porque me iba muy bien de manera individual. En las rutinas me ponía muy nerviosa y me presionaba mucho. Bueno, llegamos a ese evento y ese lo tengo muy marcado, porque efectivamente perdemos la medalla por mi error Cuando yo salgo, por ejemplo, llega la entrenadora: "Wendy, pues ¿qué te pasó?" No sé. Y todas como que no sabían qué onda, qué estaba pasando. les dice: "Oye, es que hubo un error de Wendy porque se equivocó una cuenta, algo, un ejercicio lo hice mal". Y la respuesta fue voltear y decir: "Wendy, ¿qué necesitas para que esto no vuelva a pasar?" Yo incluso en las co-- en las conferencias que doy acerca de trabajo en equipo, para mí fue una ex-- una, un comentario que hizo toda la diferencia. Por qué? Porque pudo haber dicho: "Wendy, pues por tu culpa perdimos". O, o otra pudo haber dicho: "Oye, pues te dije que no la metieras, pues es que se pone nerviosa". O sea, pudo haber miles de reacciones. Ahora lo vemos en el fútbol, ¿no? O sea, si ganan, pues todos gritamos que ganamos, ¿no? Pero si llegamos a perder, a ver si no acusan: "Es que este no les, no se la pasó, este no cubrió, este no, mira, ve este burro", ¿no? O sea, y vemos a las personas señaladas, ¿no? De manera particular del error, porque cuando ganamos, ganamos todos, ¿no? Todos, todos estamos agarrados de la mano, pero cuando perdemos, no, nos soltamos. Y acá justo fue una reacción totalmente opuesta. Fue cuando más me sostuvieron y entendí, porque al final te digo, como era una rotación constante. Entonces, creo que esa parte mental, si te fijas, fue como muy natural. Fue una reacción de entender el equipo y de ahí cómo acogías a la que llegaba y cómo despedías a la que se iba. Porque además es muy fuerte, o sea, esto que te digo, ¿no? cómo, cómo, eh, tuvimos sí, en un momento, fíjate, yo me acuerdo que regresamos al Panamericano y además fue mi época así de ¡guau! Esplendor, digamos. Aguilar y ya salía en todas las planas mi nombre y, y el periódico y bueno, me sentía, qué te puedo decir, ¿no? Y me acuerdo que llega un, un psicólogo y nos dice: "Este, oigan, qué van a hacer después de esto?" Mira, yo en ese momento era la número uno. ¿Tú crees que me estaba planteando qué me voy a hacer después de que pase esto? A ver, ¿de qué me estás hablando? si, si estoy en el, en la cumbre y estoy en el mejor momento, que eso también. A veces vemos los malos momentos y cuando estás en el mejor momento, ¿no? Yo esa pregunta de: "A ver, imagínate que tu hijo ha ganado todos los partidos y tal", también está duro, no? ¿Cómo, cómo gestionas posibilidad de triunfo también? Entonces, yo me acuerdo que cuando él nos dijo, porque sí teníamos esporádicamente, no una cosa regular, lo tuvimos esporádicamente, pues sí me, sí me movió, ¿no? decir: "A ver, hay más cosas". Y me acuerdo perfecto de eso, porque después ya clasificamos a y resulta que bueno, ya después, fíjate, fuimos de-- participamos dieciséis países, solamente quedamos ocho países. Que además también tengo una anécdota muy buena, porque quedamos ocho países en ese momento y primera, la primera rutina ya estaba Estados Unidos, Canadá, Japón, Rusia, Francia y estábamos muy cerrada Holanda, China, México y Italia. De estos cuatro países iba a salir uno. al final sale Holanda. Y nosotras con el ego hasta no sé dónde empezamos a especular: "Oye, ¿y qué hubiera pasado si Holanda nos hubiera ganado?" Wendy, estás loca. Holanda no estaba bueno. Holanda, las cargadas casi se caen, el traje de baño, la música no era tan buena, tal. Es más, yo creo que si nos hubiera ganado Holanda, hoy les estuviera diciendo: "¿Qué creen? Que los jueces estaban medio tontos porque nos pe-perdimos nuestro lugar". O sea, y México merecido. Exacto, que todo era penal y era una injusticia. A que no era penal y que era injusticia total, no? Y a, y esa es nuestra mentalidad. Bueno, cinco minutos antes de que acabara el evento, se para el equipo holandés, nos entrega una zapatilla, que además la tengo. no sé si, este, la, la dije en el, en el, uno de los webinars que di. Nos da la zapatilla y nos dice: "Nos ganaron las mejores, las felicitamos, las vamos a ver por televisión y estamos felices de que ustedes vayan a Juegos Olímpicos". Trágame tierra, ¿no? A dónde me meto? Porque yo no lo hubiera hecho. O sea, no hubiera reconocido que alguien me ganara. Y eso que hicieron las holandesas, eso se llama primer mundo y mentalidad de crecimiento. teníamos mentalidad mediocre de tercer mundo. Y esto nos-- a mí, en lo personal, fue mi lección de vida para el resto de ahí para adelante. No hay rival ni más bajo ni imposible. todos en la pelea. Y aquí es cambiar el chip. Entonces, viví cosas que después de que las voy sacando, pues no-- quizá no es la normalidad de las personas deportivamente hablando. O sea, te podría decir, estuve en la élite de la élite, no solo por el resultado, sino por el-- la categoría de ambiente que había. Entonces, la parte de salud, yo te diría, tuve un gran privilegio. Ahora, ya al final, clasificadas tal, hay un cambio de reglas por parte de la entrenadora y nos saca una báscula y nos dice: "No se-- no me llevo gordas". Y yo ya decía: "Bueno, pues no sé qué-- quién está gorda, porque además entrenando ocho horas, diez, eh, ocho día-- eh, seis días a la semana, está la gordura mental y emocional". Y en ese momento sí te puedo decir que sí pedí la ayuda. No es que te la dieran tan fácil, pero sí la pedías. Y yo dije: "Yo tengo que buscar, porque me estoy hundiendo". Y entré en una depresión un año antes de Juegos Olímpicos, en donde yo jamás había pensado, pues que esto iba a pasar. Cuando yo ya estaba en la cumbre, ya había pasado por todo un trayecto de evaluaciones, ya había pasado por tal. Tú te imaginas, ha habido muchos temas del-- de la presión en deportes, eh, estéticos, digamos, o de apreciación, en donde el tema del-- de la báscula, incluso yo hice un reel en donde digo: "A ver, confundimos el peso con la técnica y, y confundimos con cosas de estética con el, el, el ejecutar tu actividad". O sea... Y eso nos tronó. Do-- lastimó mucho al equipo. Yo de jamás en la vida haber estado en una banca. en dos competencias en una banca viendo a mis compañeras, que eso también, eh, me sirvió. A ver, no hay que quedarnos con la primera pregunta o la primera situación, Que creo que eso, no sé si es algo personal o es algo que también ya estaba estudiando yo la universidad y empecé a trabajar otras cosas de manera indirecta, si tú quieres. Pues yo me acuerdo que estaba sentada en la banca y yo, y yo lloraba, ¿no? O sea, lloraba de coraje, porque además me pusieron de suplente el mejor resultado de todo el equipo Entonces-- y por otro lado decía: "Bueno, a ver, sin duda es una injusticia, pero no te quedes con la injusticia. alguna razón estás aquí y dale un sentido mayor a esa razón". Y no te quiero decir que era espontáneo ni nada. Era un proceso, porque además me tuve que aprender el lugar de todas. Sabía que la suplente pocas veces podía entrar y trabaja igual que tú sale en primera plana y no la entrevistan y no sale en la rutina, pero ella es importante y tiene que estar. Entonces, también me hizo darle un valor a todo el equipo y no solo a las titulares. Entonces, entendí una postura que si quieres, de manera injusta, pues por alguna razón te va a hacer más empática, ¿no? Y, y, y quizá no ser tan soberbia, porque claro que te vuelves soberbio y crees que eres invisible y crees que, o sea, nadie te va a ganar ni te va a quitar, ¿no? un poco te digo porque fui creada o hecha por resultados, pero aquí ya no podía dar resultados. Ya no había una competencia que me permitiera demostrar que podía dar. Entonces, también entendí otro en donde las personas no somos meramente un número, ¿no? Y lo cargas, Y además crees que los demás te están mirando y nadie te está mirando en realidad. Entonces, ahí entro yo a una, una crisis fuerte, existencial, porque a ver, logro y los premios, pues te van llevando a una realidad exterior, ¿no? Hacia afuera. Entonces, a mí lo que me empezó a deprimir es que sin-- cómo no voy a nadar la rutina y no me van a ver en televisión. Cómo no va a salir en el periódico, cómo no me van a entrevistar. O sea, voy a perder ese protagonismo, no? Eh, y, y eso era lo que me estaba hundiendo en realidad. Y ahí, fíjate, gracias a un terapeuta, empieza a trabajar conmigo y me acabo que acababa de ser el mundial reciente, estábamos en el 90 y-- ya, bueno, pues ya el 96, creo que había sido el 90, no me acuerdo en qué año, pero había jugado Hugo Sánchez. me acabo que en ese mundial a Hugo Sánchez casi no lo metieron a los partidos. me, me ha-- me dice este psicólogo, me dice: "A ver, Wendy, ¿quién es el mejor futbolista?" Hugo Sánchez", ¿no? Okey. "¿Y Hugo Sánchez jugó en todos los partidos?" "No". dejó de ser el mejor futbolista?" "No, claro que no". Y entonces, y ahí fue como, fue como una introspección que yo, la verdad, en un momento tendré la oportunidad de ver a Hugo Sánchez y entregarle mi libro y decirle: "Tú fuiste parte en tu momento más vulnerable y en el momento que tú crees que fuiste, traicionado o lo que quieras, quiero decirte que esa experiencia a mí me fortaleció ser la persona que soy hoy día". a veces miramos solo los logros y no vemos, pues esas fracturas o esos dolores son los que realmente te hacen crecer. Entonces, yo te puedo decir que haber tocado fondo y haber vivido esa parte, pues me llevó a flote a, a entender y regresar al origen, como les platicaba al principio, las vi na-- bai-- las vi bailar y yo dije: "Tengo que aprender eso", pues volví a regresar al origen de decir: Fascínate de por qué bailas en el agua",
AdrianMe encanta, me encanta, me encanta todo lo que nos dices, Wendy. Es increíble, la verdad, porque, bueno, a-ahorita estoy tratando de, un pequeño rompecabezas de preguntas para que quede en una sola pregunta y poderte hacer estas preguntas, pero hay, hay muchísimo material, eh, de fondo e información. Hablas de, del error, de, del error como, pues como un maestro del aprendizaje, hablas de el tema de los resultados y qué, qué importante también para toda nuestra audiencia y, y el hecho de que tú, eh, bueno, pues tu, tu, tu trayectoria, eh, la, la estuviste reflejando, eh, con base en resultados, pero entender también, por ejemplo, sobre todo en edades tempranas, que el resultado es una consecuencia, ¿verdad? Que no, no debería ser el enfoque, el resultado, sino, sino el trabajo diario, los hábitos. Al te diste cuenta que tuviste que regresar al o-- al origen. El origen es que amabas bailar en el agua, que te fascinó haber visto a alguien que estaba bailando en el agua y te diste cuenta que, que bueno, pues que, que, que todo finalmente era por eso. Y creo que ese mensaje es superpoderoso, Wendy, porque, de repente se nos va olvidando. De repente, que me toca coachar también a varios, a varios chiquitines, a, algunos, eh, adolescentes y algunos ya profesionales, pero, pero sobre todo en edades tempranas encuentro que, pues muchos se obsesionan por el resultado en esas edades tempranas y sobre todo los papás. Los papás se obsesionan. ¿Por qué? Porque, pues cuando el niño gana, el niño está más contento y los papás, pues los queremos ver siempre contentos. Entonces relacionamos como que el resultado debiera ser lo más importante y lo priorizamos como lo más importante cuando no debería de ser así. El resultado es una consecuencia de: es muy padre ganar, es padrísimo. Tú
wendyClaro,
Adrianlo
wendypor supuesto
AdrianO sea, decías: "Oye, yo quiero reflectores, quiero periódico, quiero prensa, que me estén preguntando". Sí, sí, sí, sí. Pero al final es tu trabajo, tu trabajo diario. Me encantó, pues la, la, la metáfora o la analogía que haces de Hugo Sánchez, de que en el mundial de 1994, Miguel Mejía Barón lo deja en la banca en un partido crucial, importantísimo contra Bulgaria, que pudo haber entrado por ahí a patear un penal. Al final, bueno, pues a toro pasado, ¿verdad? Nos descalifican. Ya después Miguel Mejía Barón también reconoce y dice: "Pues sí, pude haber metido a Miguel Mejía Barón, pero también pensaba que con lo que teníamos, pues íbamos a avanzar", ¿verdad? O sea, que qué posición también tan difícil de, del entrenador. Y Wendy, yo quiero Pues ver, eh, que, que, que podamos integrar mensaje, eh, positivo. Hace no mucho estaba viendo un video que verdaderamente me fascinó de Patrick Mouratoglou, un entrenador de, de tenistas de, de, de muy alto nivel, que hablaba de, pues lo complicado, lo difícil que es llegar a ser profesionales, en tu caso de llegar a, a ser un atleta olímpico, una atleta olímpica. Y, y bueno, hablaba que de los tenistas, pues llegan el cero punto cero tres por ciento a ser profesionales. Sin embargo, hablaba también que, eh, en las posiciones de liderazgo, sobre todo en las mujeres, pues es más factible que lleguen un setenta por ciento de las que tuvieron alguna actividad de alto
wendypronto
Adriano que hayan participado en deportes de alto rendimiento. Me gustaría que tú nos platicaras desde tu experiencia y ahora, pues, eh, eh, como, como profesional, ¿verdad? Eh, y a-apoyando a las diferentes empresas, a las diferentes, eh, compañías, ¿qué fue o qué es lo que para ti más, eh, se te ha quedado de tu actividad deportiva de alto rendimiento que has podido implementar en el mundo corporativo, Wendy?
wendyQué buena pregunta. Fíjate, mmm, igual te voy a decir una cosa contradictoria total. Creo que lo que más me llevo del deporte es que eres mucho más que un resultado. Y es que-- además te voy a decir una cosa muy fuerte, porque además te sientes utilizado. O sea, mientras tú das puntos, le sirves a los demás y en una organización pasa lo mismo. Mientras tú des resultados... A ver, lo voy a enfocar en dos-- de dos lados. El deporte sin duda te da una fortaleza en todos los sentidos, tanto físicamente, mentalmente, espiritualmente, emocionalmente. O sea, tienes una resiliencia de una manera que la has construido, ¿no? Eh, eh, en, eh-- o sea, es la mejor escuela que tienes para tener esos elementos, ¿no? Yo te puedo decir ahora mi hija mayor estudia, bueno, ya hasta ha terminado medicina. Ella hizo gimnasia olímpica y me dice: "Mamá, me quiero dedicar al, a la, a medicina del deporte", ¿no? Como, como lo, lo trae por-- me dice: "Por la fortaleza de la gente, la forma de cómo se recupera", y eso le, le impacta, ¿no? Entonces, creo que hay una ventaja estructural, si tú quieres, hablando de manera material y orgánica y química y todo esto que tiene ventajas el ser deportista. incluso te puedo decir, después de nueve embarazos, mi recuperación obviamente no se comparaba con alguien que nunca en su vida ha hecho deporte a alguien que ha hecho deporte, ¿no? Este, de cómo lo, lo llevas físicamente en ese sentido. Ahora, de fortaleza, yo te diría, más allá, que te das cuenta de que, no eres el resultado. Dos, te pueden desechar en cualquier momento. O sea, yo podía haber estado todavía hasta dos Juegos Olímpicos, uno por lo Yo te puedo decir que la más joven de mi equipo tenía diecisiete años, y sabes cuántos Juegos Olímpicos le hubiera quedado a ella? Y además era muy buena. Pero, pues hubo circunstancias en donde ya no dependían de nosotros. Entonces, un factor que, que yo identifico es: lo que dependa de mí, lo voy a, a sacar hasta el máximo. Voy a dar todo, me voy a desgastar todo lo posible. Todo lo que no dependa de mí, voy a soltar por completo. Por-- y, y yo te voy a decir una cosa. Por ejemplo, cuando yo empiezo a trabajar profesionalmente, empecé a escalar rápido, empecé a dar resultados, formo un equipo de trabajo muy rápido, empecé tal. Y cuando yo decido ya tener mi primer y que me hacían ofertas de trabajo, después, cuando estoy embarazada del segundo, porque todavía el primero puedes trabajar, después llega el segundo. Y ahí sí yo dije: "Yo quiero dedicarme cien por ciento a mi maternidad Yo voy a regresar profesionalmente porque esto no acaba. Y yo vivo una experiencia en concreto, porque cuando yo estoy estudiando en la universidad, estoy viajando, estamos en el 92, estamos empezando a, a, a tener resultados para los juegos siguientes. Y llego con la directora y le digo: "Oye, ¿sabes qué? Estoy rebasada", porque viajaba un mes, tomaba clases dos semanas, se volvía a ir, ve-- o sea, fue un desgaste que no voy a sacar el semestre, ¿no? Le decía, o sea, estoy-- me estoy tronando. ella me dijo una cosa que me quedó grabada para el resto de mi vida y me dice: "Mira, Wendy, esto que tú estás haciendo en este momento ya no regresa. Esto que estás haciendo físicamente no lo vas a recuperar, pero tu carrera, tu profesión, no se va a ir a ningún lado y la vas a acabar cuando tú quieras. Esa no tiene edad ni tiene fecha de caducidad". Cuando ella me dio esa claridad, esa luz, me dice: "Da-- ahorita date de baja, termina estas materias que ya tienes y cuando tengas que regresar, vas a Aquí tienes puertas abiertas", ¿no? Un poco ahorita hablando de la educación, de que no quería perder lo que llevaba. Y cuando-- entonces ya regreso, termino mi ciclo metida a mi mundo deportivo y ahora lo vivo desde cara a mi maternidad, Porque la disyuntiva de la mujer es que la vida profesional en mi época, si trabajabas, pues te veían feo. Ahora las que trabajan y quieren dedicarse a sus hijos las ven feo. Este, o sea, entonces me di cuenta de algo: haz lo que se te dé a ti la gana. O sea, tú decide por Nunca vas a-- nunca nadie va a estar conforme, siempre vas a estar criticada, siempre. Pero más allá de lo que puedan decir los demás, tú enfócate en lo que tú quieres y, y, y métele lo que tú quieres. Entonces, creo que estar más enfocadas, yo te puedo decir, en general, los atletas nos enseñan a focalizar y decir: "A ver, métete este proyecto, ve la meta clara a corto, mediano y largo plazo". Este, algo que leí que me encantó, por ejemplo, eh, lo dijo un artista, ahorita se me fue el nombre, de que habla del aspecto que una cosa es la pasión y otra cosa es el propósito. Y el propósito es el que le da significado a lo que buscas. Y la pasión es lo que te hace pleno, lo que te, le... ¿no? Entonces, creo que cuando vives en esa intensidad, porque te pones al máximo de tus capacidades, Y por eso también eres más vulnerable Tú elegiste al final ese camino. Y como tienes toda esa elección estás renunciando a muchísimas otras cosas, pues al final eso es lo que te focaliza y es lo que te lleva, no? Entonces, digo, tengo millones de anécdotas de, pues que claro, me decían, ¿no? Eh: "Ay, Wendy, es que tu vida es muy aburrida", Pues así me decían de deportista y también cuando me dediqué, que mis hijos eran chiquitos y que yo decía: "A ver, no tengo prisa". Gracias a Dios tuve el privilegio también de que mi marido me dio a elegir, porque pues a veces se necesitan dos sueldos, También no-- así que es un privilegio poder decir: "Oye, voy a estar tiempo completo y voy a desarrollar otras cosas", pero sin esa presión económica, ¿no? Tam-- o sea, es un factor. Entonces, creo que eso de, de, de ver claras, objetivos claros, más allá de toda la crítica que pueda haber a tu alrededor. Incluso, no sé, seguramente ya leyeron el libro de, este, "Hábitos Atómicos"- Que no sé si recuerdan, al final hay una pregunta que le hacen a un entrenador y le dice: "Dime un factor que tú identificas que te hace lle-llegar al alto rendimiento o no de tus atletas que conoces". Y no sé si recuerdan que él dijo: "Aprenden a aburrirse". Yo cuando oí eso, porque además todo el tiempo me decían que mi vida era muy aburrida, que siempre hacía lo mismo, que no sé qué, porque somos muy rutinarios. A ver, ¿qué te hace perfecto? El entrenar constantemente lo que tienes que hacer, eso te perfecciona. Y, y, y para otros puede ser aburrido, pero a mí siempre encontraba algo diferente, ¿no? el, el estar en una casa y estar atendiendo niños y estar tal, pues puedes decir: Oye, tu vida es muy aburrida". Pues sí, puede ser que sí sea aburrida para algunos, pero para mí tiene un significado porque va más allá de la misma actividad que tú ves. Entonces, si tú me dices: "Wendy, de realmente lo que más aprecias hoy día y más añoras de tu mundo deportivo, pues es que te focalizabas, te metías a lo que te gustaba y aprendes a, a quitar el ruido". Y yo creo que eso necesitamos en este, en este momento con redes sociales, no crecí con redes sociales. otra cosa que me gustó que comentas, fíjate que cuando yo le hablo a niños, sobre todo en primaria cosas así, cuando yo termino se me acercan y me dicen: "Wendy, gracias por decirme que te costaba trabajo, porque a mí me cuesta muchísimo lo que hago y me doy cuenta que es parte de, de, del camino". Entonces, de poderles bajar el estrés, ¿no? Porque miramos mucho redes sociales y todo el mundo es feliz, exitoso. Es más, si ves las mías dices: "Guau, Wendy es lo máximo". Y, eh, he pasado muy mal también, ¿no? Porque mostramos esa parte. Yo digo: "Créanle el 20 porque el 80 de realidad es otra". pues estamos en este mundo de esta forma. Incluso las niñas, ¿no? Me dicen: "Wendy, ¿cómo le hacías para los cafés? Y cuando tus amigos se iban y tú te ibas a entrenar y no ibas a la fiesta o no ibas tal". Y yo les de verdad les digo: "Miren, ustedes tienen todo un reto mayor, porque yo me enteraba por fotos, yo me enteraba de otra manera. Ustedes lo tienen en vivo, ustedes lo viven en ese momento porque están viendo el video, pero créanle la mitad", porque de otra sugerencia que les hago a los papás también de: a ver, si la niña quiere, llévenla a la fiesta Llévela, porque además ella misma tiene que elegir y decir: "Híjole, estoy dejando este entrenamiento por, por esta fiesta que la verdad no está tan padre, me puedo ir más temprano o me puedo ir tal". O sea, como que ese, momento de que aprendas a elegir. Ahora, como nos cuesta renunciar, ¿no? Y la elección te hace renunciar, todo-- queremos todo, ¿no? Que en este momento quiero tal. Yo incluso a las profesionistas les digo: "Oigan, si en este momento es su prioridad, es su vida de familia, esto, no-- su vida profesional no se les va a ir y ustedes van a crecer de otra manera. No, no, no, no van a perder el tiempo", porque además hay una creencia-- a mí si me dices: "Oye, perdías el tiempo entrenando", no. "Oye, perdías el tiempo cuidando a tus hijos", pero cero. Te construyes, pero eso depende cómo lo quieras ver. creo que definitivamente el estar, te digo, en un ámbito que te digo, aparte mi profesión me ayudó muchísimo a aterrizar que viví, que, que, que en un momento dado fueron dolorosas, muy dolorosas, que siempre les digo: "Cuando hay una crisis, está la crisis. No, no, no lo vean. Gracias a Dios pasan, así como los triunfos, ¿no? Los triunfos también son pasajeros, pues las crisis también son pasajeras". Entonces, en la medida que tú aprendas más bien a gestionarlo, yo creo que la clave es tu experiencia de vida, ¿no? O sea, como yo te digo, pues a mis hijos les tocó una mamá olímpica, ellos contarán una historia diferente, contarán su historia, De lo que les toca. Pero no podemos proyectar o que yo diga: Es que ahora mis hijos tienen que ganar medalla", Ahora mis hijos-- ahora ninguno quiso hacer nado sincronizado. Tuve futbolistas, gimnastas olímpicas, basquetbolistas y ahora tengo una patinadora, en hielo. Tuve de hockey también. Eh, o sea, y yo digo: "Bueno, viva la diversidad". Este, claro que te fortalece. Te digo, yo también estoy convencida del arte, todas las actividades artísticas. Ahora también a mí se me hace que el deporte va a tener un auge muy importante por, pues porque es el que nos equilibra con todo el tema de redes sociales, que está fuertísimo para nuestros adolescentes, todo este tema de redes sociales y que, y que hay que saber cómo, cómo gestionar, pero primero gestionando nosotros nuestra historia, ¿no? Como yo te decía, en un principio le hablaba a papás que vivieron mi historia, pero la mayoría no vivió mi historia, vivió más la historia de mis papás. Y, y, y regresar como a ese origen de sentido y de ver las cosas como medios, no como fines. Es un medio más que te ayuda a crecer tu ser. que en los ámbitos de familia, que una riqueza que tenemos en la familia es que tú eres quien eres, pasado ningún proceso de selección, no tienes que dar puntos, no tienes que dar nada ser querido, amado y contenido en esos momentos en donde necesites ese apoyo, ¿no? y hablo de familias imperfectas, porque no existe ninguna perfecta, pero creo que aquí entra muchísimo, muchísimo tu proyección de experiencia, porque es como si yo pensara fueron los Juegos Olímpicos lo que me dio y en realidad no fueron los Juegos Olímpicos, fue todo lo que hubo a, eh, a mi alrededor, que la consecuencia fueron Juegos Olímpicos, pero no fue el resultado de Juegos Olímpicos. Porque si esa fue mi creencia, pues imagínate, entonces mis hijos tendrían que ser olímpicos. no, entonces no, serían-- no, no, no, todo lo contrario, porque algo tan bueno podía haberse convertido en algo muy malo. y cuántas atletas conocemos que, que han sufrido mucho y, y terminan haciéndoles injusticia. O sea, yo les puedo decir que yo estaba a semanas de que me podían dejar en las gradas o me podían dejar en el aeropuerto o incluso vivimos una situación, eh, fuerte en, en Juegos Olímpicos casi para descalificarnos por un tema de un dopaje de una de mis compañeras y que les puedo decir que todas pudimos haber estado dopadas Este, pensé que me ibas a decir algo, Adrián. Bueno, ahí para, para que lean la historia, el libro está en Amazon. Este, ahorita no sé por qué lo pusieron en promoción, me pusieron en promoción, pero ahí viene mucho más de fondo, pues todo lo que-- te digo que es un agridulce al final. O sea, y si vemos-- no quiero ser como que todo lo malo porque no es cierto, pero tampoco todo fue una maravilla. O sea, creo que el paga-- el, el estar dispuestos, que creo que esa es, esa es como la mentalidad de que cuando tú llegas a una competencia y estás dispuestos a, a que el resultado que sea es el resultado que, que, que, que qui-- que vas a-- como vas a reconocer, no sé, como, como un poco el concepto este de mi papá. A ver, el estar en esa competencia, el estar en ese evento, ya ganaste, no? O sea, no es el nivel lo que te va a a ti un estándar de crecimiento. Tú eres la que le vas a poner ese nivel. Y n-- ¿no? Es, eh, como mucha gente dice: "No, cuando yo llegue al puesto fulano, ¿no? entonces me voy a comportar como, como..." No, no, es que compórtate hoy como si fueras ese puesto, ¿no? Compórtate como si fueras una olímpica o una participante de alto rendimiento o una profesional, pues te-- así en los entrenamientos. Entonces, es-- yo te diría como un concepto de vida, no, no solo un concepto de, de aquí en este momento voy a aparentar esto, ¿no? Y yo al-- más como los que tenemos hijos, pues somos, somos el modelo que más rollo que oyen es lo que te ven y eso arrastra, ¿no? el cómo actúas-- fíjate, a mí nunca me había pasado, yo nunca tuve la experiencia de lastimarme antes de una competencia, por ejemplo. Nunca dejé de competir por una situación así, porque no la y la vivo con una de mis hijas, De estando de viaje y entonces en la preparación y de repente me puedo imaginar todo lo que pudo haber pasado en su cabeza. toda la inversión de entrenamiento, todo esto para que yo no pueda porque me duele Y yo decirle: "No pasa nada, esto es parte del-- ahora sí que esto es parte del proceso, no? Ahora nos tocó vivir esta experiencia, pues vivámosla", no? Pero no te puedes arriesgar patinadora que vivimos en, en, en este, en estos últimos Juegos Olímpicos con una factura de no sé qué que tenía, pero ¿cómo no va a jugar, no va a participar en Juegos Olímpicos? Creo-- hubo otros factores también económicos, hubo otros factores que también ahora en esta época, eh, eh, la, eh, los patrocinios, pues también son un factor de presión fuerte, ¿no? Yo me tocó una época que éramos amateur, no recibíamos patrocinios. Entonces, también el pensar que yo iba a vivir del deporte era impensable. sí puedes vivir, si lo sabes gestionar bien, del pero, pues también tiene su presión extra, ¿no? De que si no das el resultado, pues no sé cómo te pueden penalizar. En fin. sea, creo que no hay que perder la esencia del deporte. O sea, no hay que dejarnos llevar con el ruido. Digo, ahorita lo estamos viendo con esto-- con el Este, esto de la hidratación y ahora otro factor de no sé qué, todos los pleitos que hubo con los palcos de la gente, este-- o sea, se mueve mucho dinero y mucho interés y político. Entonces, no hay que perderlo.
AdrianClaro. Como dijo Maradona alguna vez, ¿no? La pelota no se mancha. en fin, creo, creo que el mensaje va por ahí y, y me parece maravilloso, como tú dices, no perder la esencia del deporte. Y creo que es bien importante también como lo mencionaste también al origen. Para qué juegas, para qué haces tu disciplina, para qué estás en el deporte o por qué lo haces. Y creo que eso es lo mara-- lo maravilloso, regresar, los cimientos, a las bases de recordar, eh, realmente por qué lo hacemos. Wendy, es un privilegio, un honor, eh, estar aquí platicando contigo. Creo que podemos hablar por horas y horas y de verdad es, eh, pues mucho el aprendizaje que nos das. La verdad nos encanta. Creo que hay un mensaje muy profundo en lo que tú mencionas y bueno, en este trayecto que tú viviste, pues que además lo mencionas con todas sus realidades, ¿no? Que fue un proceso para ti, pues agridulce. Creemos que la dulzura está llegando, pues ahora en tu plenitud también como mamá, como una mamá olímpica de nueve, eh, este, eh, eh, chicos y chicas que, pues has, eh, logrado también aprender tantas cosas e-en, en el tema deportivo que creo que lo llevas muy bien ahora como mamá, eh, pues además como, eh, pues profesionista y creo que eso es demasiado valioso, Wendy. Así que bueno, pues que siga esta dulzura, este, desbordante, eh, en tu familia, en tu época profesional. Yo quiero, pues, eh, darte un breve pero muy merecido reconocimiento, Wendy, porque se dice fácil, pero fuiste una atleta de, de élite, una atleta olímpica, una atleta que llegó a representar a nuestro país, cosa que yo creo que muchos en algún, en algún momento de nuestras vidas hemos soñado. Tú lo hiciste, eh, llevaste por ahí el escudo nacional representando y llevando el nombre de México en lo más alto. Y esto pues la verdad es supersuperreconocible, Wendy. También quiero, pues valorarte como mamá, quiero valorarte ahora como profesionista, que sé que estás haciendo una chamba pues padrísima. También entendemos que estás desarrollando un curso muy, muy padre que está próximo por arrancar. Cuéntanos, dinos un poquito más de esto también. Eh, Wendy, cuándo inicia, eh, dónde te podemos contactar, cuáles son tus redes sociales para que pues, eh, se lleven esta información
wendyPues mira, las redes sociales entrenar para guion bajo la vida es un curso que tiene-- es un programa, yo diría, que tiene la finalidad justo entrar en esa reflexión como papás. Cada situación y cada familia somos muy particulares, muy independientes, cada uno tenemos que identificar justo cuál es nuestra fortaleza, cuáles son nuestras oportunidades y cómo desarrollar el talento de los hijos. También fíjate que toco un tema importante, efectivamente a mí me tocaba los reflectores. Yo tengo un hermano que era muy talentoso y en su momento como que todo se fue de mi lado y él quedó un poco aislado, quedó un poco abandonado. veces llega a pasar, ¿no? Que, que dejas de equilibrar un poco la funcionalidad y de repente se enfocan mucho en el deportista y de repente el artista o el que le gusta otra actividad no, este, no es mirado igual. Entonces, este, digamos que este curso, este programa tiene la intención de a partir de tu hijo deportista o en caso de que todos sean deportistas, porque nada más, por ejemplo Adrián, que tiene tres disciplinas totalmente diferentes y me imagino que también eso enriquece mucho a la familia, porque no es lo mi-- o sea, cada deporte tiene, pues se va a decir que sus debilidades y sus fortalezas y cómo papá tú puedes aprovechar, porque también como les digo, tuve experiencias de amigas que efectivamente llegaron a Juegos Olímpicos, pero con un desgaste familiar muy fuerte hoy día ni siquiera tienen contacto con sus, con su papá o con su madre, ¿no? Entonces como que no vale la pena. Yo digo, e-esto tiene que ser algo que nos fortalezca, nos ayude a crecer y a tener ese lenguaje, pero, pero sin esa fantasía de: "Es que voy a ser campeones". Mira, yo te decía incluso una amiga y me pasó por eso pensé en este desarrollo de programa a papás que en donde llegaba la mamá con una niña de diez años, "es que mi hija va a ser olímpica". Y yo le decía: "Mira, ella lo puede decir, pero tú no lo digas, porque, porque si no va, qué pasa?" Ya tiró toda la borda, ya no valió la pena, ya. yo me acuerdo que de momento como que me dice: "Wendy, hasta que no me lo dijiste con esa claridad, me que-- me creí el juego de que diciendo eso entonces se iba a cumplir". Entonces, le digo: "Estamos me, eh, metidos en un ambiente tan, pa-- materialista, tan superfluo también un poco, muy a la ligera y no vemos el impacto que podemos generar en las personas que más queremos". yo no conozco a ningún papá que de verdad no adore a su hijo y todo lo que hace lo hace en beneficio de él. O sea, yo hoy día no conozco a nadie, que a veces nos confundimos o a veces no dam-- no vemos el impacto. Y yo, pues lo viví de alguna forma y es parte de mi experiencia también con hijos de todas las edades y características diferentes y cómo tienes que hablarle diferente a cada uno, identificar y que es un trabajo nuestro, porque los adultos y los encargados, y que, y que también tiene que haber un crecimiento personal importante, porque también que nos descuidamos. A veces estamos volcados tanto en la vida de nuestros hijos, en sus actividades, que te pierdes. Y es el concepto del nido vacío, ¿no? Porque, pues tus hijos tienen que agarrar su camino y tienen que brillar y hacer sus cosas, pero también tienes que brillar tú y hacer las
Alan DominguezClaro
wendyva, va una cosa más integral, yo diría. No es que no quiera campeones, o sea, claro que claro que quiero resultados, pero hay que entender los resultados desde una, desde un equilibrio y una cosa amplia. creo que los primeros, porque yo estoy convencida de que nadie da lo que no tiene O sea, un vaso de agua, aquí mi vaso de agua me va a dar agua, no me va a dar café ni té, porque no
Alan DominguezMhm.
wendyni café ni té, me va a dar agua. Y así nosotros cómo nos tenemos que llenar, estar desbordados para poder entonces realmente ayudar y favorecer a, a nuestros hijos principalmente. Entonces, que el programa, te digo, sí ha-habla del deporte, pero creo que es una reflexión hacia los padres y definitivamente, fíjate, me llamó la atención, Adrián, que justo cuando estoy hablando pedí un webinar y me dice una mamá: "Oye, pero esto no lo puedes dar a los hijos". Digo, nuestra tendencia de quiero para mi hijo, ¿no? Y yo: "No, no, no, esto es para papás". hijos ya necesitarán otras cosas, tal, pero necesitamos muy claros. Yo digo, sobre todo con mucha claridad, este, y también nosotros trabajar lo que necesitemos, ¿eh? Porque en un momento también yo dudé y dije: puede ser que mi dolor también esté quitando un poco de posibilidades a mis hijos. O sea, ¿no? Como, como Michael Phelps, ¿no? Que puede ser que uno de hijos quiera ser nadador de primer liga y él con todo su tema diga pues lo vas a tener que acompañar, ¿no?
Alan DominguezClaro, claro. Wendy, qué, qué interesante, ¿verdad? Estaremos, por supuesto, atentos a, a las redes sociales para, pues para poder, eh, recibir esta información, este curso, todo eso que, que realmente nunca se para de aprender. O sea, realmente hay que estar en constante actualización, aunque haya papás, entrenadores, eh, jugadores, jugadores que digan: "Pues yo ya sé todo". No, realmente no. O sea, sabes lo que, lo que pasaba hace un tiempo y ahora pues tienes que actualizarte y aprender lo nuevo. Entonces, estaremos atentos. Wendy, muchísimas gracias de verdad por tu tiempo, por-- para estar aquí con nosotros platicando, de-desbordándonos de tu conocimiento, regresando un poquito de lo que tú aprendiste. Wendy, realmente me uno a las palabras de Adrián en este reconocimiento, porque, eh, justo lo acabo de decir, eres de las pocas atletas, eh, que además de haber vivido esta etapa, que en tu caso fueron 15 años, pues ahora le estás regresando al deporte lo que a ti te dio en ese momento, eh, entrando en este, justo en este, en esta dinámica de, de dar lo que, lo que recibimos. Entonces, gracias Wendy por tu tiempo, gracias a las personas que estuvieron en el-- en este episodio. Nos vemos y nos escuchamos en la próxima.
wendyMuchas gracias
SpeakerGracias por escucharnos. Si crees que este episodio puede interesarle a algún familiar amigo o conocido, no dudes en compartirlo. Recuerdas suscribirte y darnos una calificación de cinco estrellas para que más personas nos puedan encontrar. Si quieres conocer más de Explorer School envíale un mensaje de whatsapp a nuestro vikingo bot al 473 106 0030. Esto es todo por hoy. Nos vemos en el próximo episodio.