LEER TE DA MÁS
Me presento, soy Paulo Cosín autor de libros que explican, desarrollan y analizan las claves que permiten que los jóvenes y adolescentes encuentren su interés por los libros y la lectura.
¿A quién no le gusta leer? Esa es la pregunta que les hago a los jóvenes, y resulta que me sucede con frecuencia que más del 80% levanta la mano. A los 40 minutos agradecen que les hayas explicado por qué leer es importante para ellos, ¿qué sucede?
De eso hablaremos en los siguientes episodios de Leer te da más.
LEER TE DA MÁS
58- LEER TE DA MÁS con Paulo Cosín. El monstruo ES Frankenstein.
Use Left/Right to seek, Home/End to jump to start or end. Hold shift to jump forward or backward.
Consideramos que el monstruo es la criatura creada por el doctor Víctor Frankenstein, pero tras escuchar este episodio todo será diferente.
Don
SPEAKER_01Jeremías —¿Usted ha cometido errores? —No solo he cometido errores, sino también me he equivocado. Contestó con tono melancólico y con la mirada puesta en el horizonte. ¿Qué diferencia hay entre un error y una equivocación? El error es descuido, es parte del aprendizaje, quizá producto de la ignorancia o falta de experiencia. La equivocación, desde mi punto de vista, es más grave. Puede ser el intento de remediar un error con otro error, es decir, no aprender de la experiencia de errar. Los motivos pueden ser variados, falta de valor para aceptar o por ausencia Este diálogo
SPEAKER_03procede de cuentos cortos en una larga historia del autor mexicano Jorge Orozco. Él lo utiliza para explicar los errores que cometemos los profesionales y cómo aprender de ellos. en el que cometer errores puede resultar fatal. En el mundo del libro, con frecuencia, hacemos alusión a la obra Egos Revueltos del periodista español Juan Cruz. En ella indaga en la cara más oculta de los escritores, en sus ambiciones, inquietudes y obsesiones. Es un título muy bien elegido. Lo recordamos cada vez que los editores recibimos de los autores o los nos dice que es la mejor y la que más conviene a los demás. Esto, que es bastante frecuente, contrasta con la evidencia del error humano habitual. Esto lo observamos en la labor de corrección y revisión de cualquier escrito que recibimos para publicar. Porque si hay algo humano, es errar. De ahí viene el dicho, errare humanum est. Pero es más interesante como continúa. Perseverare autem diabolicum. Es decir, errar es humano, pero perseverar es diabólico. Meriseli nos lo revela con claridad en su obra Frankenstein o el moderno Prometeo, que escribió con sólo 18 años. Como con todo autor, su vida explica su obra. ¿Por qué? ¿Tiene sentido que el ser huérfana de madre tenga relación con que nos muestre la ilusión de crear vida? ¿Refleja su obra que fuera una mujer que se enamorara con 17 años de Percy Bysshe Selly? un hombre casado, filósofo, romántico, alineado con las ideas de su padre? ¿Y que se escapara con él y que fruto de esa relación se quedara embarazada, que luego falleciera su hija, que posteriormente la esposa de su amante se suicidara y que la sociedad de la época rechazara a esta pareja? Pero vayamos a Frankenstein. La idea fue concebida en ese viaje que comenzó en Francia y en el que la pareja de amantes decidió pasar el verano cerca de Ginebra con el poeta Lord Byron, su pareja Claire Clermont el hermanastra de Mary, y John William Polidori, médico y que fue el creador del relato, el vampiro. Así lo cuenta ella en la
SPEAKER_00introducción. Vi con los ojos cerrados, pero con una nítida imagen mental, al pálido estudiante de artes impías, de rodillas junto al objeto que había armado. Vi al horrible fantasma de un hombre extendido y que luego, tras la obra de algún motor poderoso, éste cobraba vida y se ponía de pie con un movimiento tenso y poco natural. Debía ser terrible, dado que sería inmensamente espantoso el efecto de cualquier esfuerzo humano para simular el extraordinario mecanismo del creador del mundo.
SPEAKER_03Por lo visto, durante esos días habían estado conversando sobre los experimentos que había realizado en el siglo XVIII Erasmus Darwin. Los hacía acerca de las posibilidades de devolver la vida a un cadáver. Se fundamentaban en el galvanismo una teoría del médico italiano Galvani sobre las conexiones eléctricas transmitidas por los nervios entre el cerebro y los músculos. Erasmus, sin duda, fue también una inspiración para su nieto Charles Darwin. y en muchos años después nos mostraría de dónde venimos. No sé a ti, pero a mí todas estas coincidencias me alucinan. Bueno, la cuestión a la que quiero llegar es ¿qué llevó a Víctor Frankenstein a dedicar años a investigar la posibilidad de crear vida? El personaje que nos describe su autora, y no el inventado para la reciente película de Guillermo del Toro y tantas otras, vivía feliz en Ginebra. Era muy querido por sus padres, por su hermano William, por su querida prima y prometida Elizabeth y por su íntimo amigo Glebart. Así describe su ambiente familiar.
SPEAKER_02«Tal era nuestro ambiente familiar, en el cual el dolor y la inquietud no parecían tener cabida. Mi padre dirigía nuestros estudios y mi madre participaba de nuestros entretenimientos. Ninguno de nosotros gozaba de más influencia que el otro. La voz de la autoridad no se oía en nuestro hogar». pero nuestro mutuo afecto nos obligaba a obedecer y satisfacer el más mínimo deseo del otro.
SPEAKER_03Con quince años le impacta la destrucción de un hermoso roble por la fuerza eléctrica del rayo de una tormenta. Con diecisiete, sus padres deciden que fuera a estudiar a la Universidad de Ingolstadt, en Alemania, que viene a satisfacer su deseo.
SPEAKER_02La riqueza es un objetivo inferior, pero qué fama rodearía el descubrimiento si yo pudiera eliminar de la humanidad toda enfermedad y hacer invulnerables a los hombres a todo, salvo la muerte violenta.
SPEAKER_03Pero antes de marchar, esa felicidad se quiebra al sufrir su primera desgracia, el fallecimiento de su madre.
SPEAKER_02Murió dulcemente, y su rostro aún en la muerte reflejaba su cariño. No necesito describir los sentimientos de aquellos cuyos lazos más queridos se den rotos por el más irreparable de los males, el vacío que inunda el alma y la desesperación que embarga el rostro. Pasa tanto tiempo antes de que uno se pueda persuadir de que aquella quien veíamos cada día y cuya existencia misma formaba parte de la nuestra, ya no está con nosotros. Que se ha extinguido la viveza de sus amados ojos y que su voz, tan dulce y familiar, se ha apagado para siempre. Estos son los pensamientos de los primeros días. Pero la amargura del dolor no comienza hasta que el transcurso del tiempo demuestra la realidad de la pérdida. Con el tiempo llega el momento en el que el sufrimiento es más una costumbre que una necesidad. Mi madre ya había muerto, pero nosotros aún teníamos obligaciones que cumplir.
SPEAKER_03Tras este suceso, acude a la universidad donde trata de responder a esa pregunta que le obsesiona. ¿De dónde vendrá el principio de la vida y
SPEAKER_02Tras noches y días de increíble trabajo y fatiga, conseguí descubrir el origen de la generación y la vida. Es más, yo mismo estaba capacitado para infundir vida en la materia inerte. Comencé la creación de un ser humano. Nadie puede concebir la variedad de sentimientos que en el primer entusiasmo por el éxito me espoleaban como un huracán. La vida y la muerte me parecían fronteras imaginarias que yo rompería el primero. Una nueva especie me bendeciría Vaya, ahí es donde ya se
SPEAKER_03siente invadido por la ambición científica de conseguir una meta nunca antes conocida y se olvida de su propósito y de sus consecuencias, a pesar de que aún recuerda el
SPEAKER_01consejo de su padre. El ser humano perfecto debe conservar siempre la calma y la paz de espíritu, y no permitir jamás que la pasión y el deseo fugaz turben su tranquilidad. No creo que la búsqueda del saber sea una excepción. Si el estudio al que te consagras tiende a debilitar tu afecto y a destruir esos placeres sencillos en los cuales nada debe interferir, entonces ese estudio es inevitablemente negativo, es decir, impropio de la mente humana.
SPEAKER_03Sin embargo, encuentra fácil la manera de justificarse. Y yo pregunto, ¿es capaz un investigador de frenar el empuje que lo mueve? ¿Podría avanzar sin él la sociedad? ¿Hay avances que habría sido mejor que no se hubieran producido? Eso me recuerda esa cita que se atribuye a Oscar Wilde, como tantas otras, o quizás a un proverbio chino, o a una lección de fábulas de Sopo, quién sabe, pero que seguramente has oído más de una vez. Ten cuidado con lo que deseas. Puede que se convierta en realidad. Pues bien, Víctor Frankenstein trabaja infatigablemente durante casi dos años con el único propósito de infundir vida en un cuerpo inerte. Se priva de descanso y de salud, hasta que por fin lo consigue.
SPEAKER_02Vi como la criatura abría sus ojos amarillentos y apagados. Respiró profundamente y un movimiento convulsivo sacudió su cuerpo. la hermosura del sueño se desvanecía y la repugnancia del horror me embargaban incapaz de soportar la visión del ser que había creado salí precipitadamente de la estancia fui a mi dormitorio pasé por la habitación sin lograr conciliar el sueño finalmente el cansancio se impuso y vestido me eché sobre la cama en el intento de encontrar algunos momentos de olvido me desperté horrorizado. Un sudor frío me bañaba la frente, me castañaban los dientes y movimientos convulsivos me sacudían los miembros a la pálida luz de la luna que se filtraba por entre las contraventanas. Vi al engendro, al monstruo miserable que había creado. Me tendía hacia mí una mano. Bueno, pues...
SPEAKER_03Podríamos justificar su actitud de escape, sus miedos, pero ¿quién no más que él es el responsable de su creación? Al leer esta historia me preguntaba quién sería realmente el personaje más monstruoso, si la criatura, de la que hablaremos en otro episodio, o su creador, que en todo momento rechaza su responsabilidad, que permite que la buena e lleve a la muerte a todos sus seres más queridos. Pero es que aún así, en la agonía de sus últimos suspiros de vida, es capaz de tomar aliento para arengar a los amotinados en el barco que lo ha acogido, que está atrapado en los hielos, donde la muerte es casi segura, y les reproche su cobardía que avergüenza a su capitán que los ha embarcado en esa expedición llamada La Gloriosa. Les insta a mantenerse firmes en el propósito de su capitán, a una costa de sus vidas.
SPEAKER_02Sed hombres, sed más que hombres. Sed fieles a vuestros propósitos, firmes como rocas. No volváis a vuestras familias con la frente marcada por el estigma de la vergüenza. Regresad como héroes que lucharon y vencieron, y que desconocen lo que es darle la espalda al enemigo.
SPEAKER_03Carácter testarudo, ciego e irracional hasta sus últimas consecuencias, sin importarle nada ni nadie. No solo hierra. sino que diabólicamente persiste en la equivocación, ajeno a cualquier responsabilidad. Y lo que es peor, pretende arrastrar a otras personas hacia un destino terrible. Y ahora ya cierro volviendo al inicio, con la relación que he aprendido leyendo Frankenstein entre errar, equivocarse y los egos revueltos. Lo hago con el deseo que nos expresa Orozco, el autor del cuento inicial.
SPEAKER_01Espero crecer y seguir aprendiendo con conciencia, aceptación y voluntad. pero sobre todo conservando la humildad. Perderla no solo sería un error, sería la peor equivocación.
SPEAKER_03¿Cómo puede este deseo hacerse realidad? ¿Podríamos pues entonces considerar que la humildad, en contraste con la soberbia y la vanidad, es la que nos ayuda a ser conscientes de nuestros errores y a no persistir en las equivocaciones? Si la respuesta es afirmativa, quizás, también solo así, humildemente, te digo… que leer te da más.