LEER TE DA MÁS
Me presento, soy Paulo Cosín autor de libros que explican, desarrollan y analizan las claves que permiten que los jóvenes y adolescentes encuentren su interés por los libros y la lectura.
¿A quién no le gusta leer? Esa es la pregunta que les hago a los jóvenes, y resulta que me sucede con frecuencia que más del 80% levanta la mano. A los 40 minutos agradecen que les hayas explicado por qué leer es importante para ellos, ¿qué sucede?
De eso hablaremos en los siguientes episodios de Leer te da más.
LEER TE DA MÁS
59- LEER TE DA MÁS con Paulo Cosín. El síndrome del impostor y la ilusión de Sosias.
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¿Te has sentido alguna vez cómo un impostor? ¿Quiénes somos realmente cuando nos metemos en la piel de los personajes de ficción, o cuando adoptamos actitudes o realizamos actos por imitación de otros? ¿Qué decisiones tomamos o nos gustaría tomar? ¿No estamos realmente transformándonos? ¿No estamos tomando decisiones personales? ¿No tomamos partido por uno de los lados de la justicia? ¿No se nos viene a la mente un Jekyll cercano que oculta un Hyde?
Antes de ahora. Ha habido hombres que han alquilado matones de oficio para realizar sus crímenes, quedando a resguardo sus propias personas y su reputación. Fui yo el primer hombre que echó mano de ese recurso para gozar de sus placeres. Fui el primero que dispuso de la facultad de presentarse en público con un aspecto de amable respetabilidad y que un instante después podía despojarse de esos atavíos postizos y zambullirse en el mar de la libertad. gozaba de una completa seguridad. Figúrese, ni siquiera existía. Con que dispusiese del tiempo justo para huir hasta la puerta de mi laboratorio y de un par de segundos para hacerme la mezcla y beberme el preparado que siempre tenía a punto, cualquier cosa que Edward Hyde hubiese hecho desaparecía como la mancha que deja el aliento sobre un cristal. Y aparecía en su lugar, tranquilo y en casa, reavivando la lámpara de su estudio Henry Jekyll. un hombre que podía reírse de toda sospecha.
SPEAKER_00Este fragmento, habrás adivinado, pertenece a la obra El extraño caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde de Robert Louis Stevenson que se publicó en 1886. Seguro que has oído hablar de esta obra o has visto alguna adaptación al cine. Jekyll define su vida como la sequedad de una vida de estudios y es Hyde quien le permite vivir con una maldad pura en la que descubre que disfruta con plena satisfacción. Un impostor es alguien que adopta una identidad falsa. Se hace pasar por alguien que no es. Pero, ¿crees que es esto lo que le sucede al Dr. Jekyll cuando se convierte en Hyde? Aquí se nos plantea un tema complejo. Es algo muy parecido a lo que oímos que sucedía con la verdad o con la mentira en episodios anteriores. Pero en este caso la verdad se refiere a quienes somos realmente y cuáles son nuestros actos que nos definen. ¿Podríamos decir que Spiderman, Batman, Superman y todos los superhéroes son impostores? Todos estos superhéroes adoptan otra identidad. Sin embargo, ¿no son ellos mismos pero mostrándose de distintas maneras? Algunos lo llamarían trastorno bipolar. Los espías también guardan su misión oculta. Por algo los llaman agentes secretos. Solo aquellos que los contratan conocen su objetivo y, si actúan en contraespionaje, son capaces de engañar incluso a los de uno y otro bando. ¿No es la misma persona pero desempeñando roles diferentes? Supongo que lo que nos debería importar es el motivo por el que se asume esa otra identidad o por el que un personaje se hace pasar por otro. Hace unos días, en una serie policíaca de casos de desaparecidos, un delincuente que conoce a una persona más o menos de su estatura y con bastante parecido físico, incluso se hace un tatuaje idéntico, lo sigue y lo atropella, le roba el documento de identidad y a partir de ahí utiliza su identidad para extorsionar, defraudar bancos, etc. Más adelante aparece el cadáver de ese impostor desfigurado, pero con el tatuaje visible y en el reconocimiento del cuerpo, el inspector que lleva el caso por cerrarlo, consigue que los padres lo reconozcan. conozcan, aunque en su foro interno no estén seguros. Al final los padres entierran a su hijo como si fuera un delincuente. Pasados muchos años se descubrirá la historia real y se llega a localizar el cadáver del hijo, es decir, el que fue atropellado por su impostor. Es una historia muy interesante que demuestra la importancia no solo de lo que somos, sino de lo que las personas que nos importan y su entorno creen que somos. En la película Face Off contra Cara o Cara a Cara de 1997 que dicen que fue la mejor película de su director John Wood Un agente del FBI asume la apariencia física de su peor enemigo con el objetivo de tener un plan terrorista. Pero todo se tuerce, pues también el terrorista toma la apariencia del agente. Imagina a partir de ahí la historia que puedes crear. A mí me recordó a un cuento de Mary Shelley, la autora de Frankenstein, que se titula La transformación. El marqués Torella, un noble rico, viudo, tiene que exiliarse por un tumulto político. Esto le obliga a dejar a Juliet, de 8 años, en casa de un buen amigo, también viudo, que vivía con su hijo Guido, de 11. Los dos jóvenes crecieron juntos prometiéndose amor eterno en la siguiente escena que nos relata Guido.
SPEAKER_01Llevé a Juliet a la capilla de nuestra casa e hice que tocara las reliquias sagradas. Intimé su corazón infantil y profané sus labios de miña con el juramento de que sería mía, sólo mía.
SPEAKER_00El marqués de Torella regresó pocos años después y se hizo más rico y próspero que nunca. Al poco tiempo, el padre de Guido fallece, dejándole una gran herencia que no tardan de espilfarrar en París, el lugar de sus sueños. Guido se describe a sí mismo de la siguiente manera.
SPEAKER_02Era arrogante y amaba el alarde, y por encima de todo, carecía de control alguno. Mis jóvenes amigos se mostraban ansiosos por alimentar pasiones que les proporcionaban placer. Se me consideraba atractivo, era maestro en todos los logros de un caballero. No estaba relacionado con ningún partido político, incluso llegué a ser el favorito de todos. Debido a mi juventud se me perdonaba toda presunción y altivez, y así me convertí en un joven consentido. ¿Quién podía controlarme? No las cartas y consejos de Torella, sólo la fuerte necesidad que visitaba bajo la aborrecida forma de una bolsa vacía. Y
SPEAKER_00arruinado nos dice.
SPEAKER_02Mi corazón ansiaba mis correrías infantiles. Casi era un mendigo. Sin embargo, podría regresar, reclamar a mi prometida y reconstruir mis riquezas.
SPEAKER_00Se juega su última carta, vende lo último que le queda, el palacio de su padre, para su plan.
SPEAKER_02Le mandé a mi prometida una jaca española sin igual, cuyos jaeces centelleaban con joyas y telas de oro. En todas partes hice grabar las iniciales de Juliet y su guido.
SPEAKER_00Su regalo obtuvo el favor a ojos de ella y de su padre. Pero el marqués, conociendo el afán despilfarrador de su futuro yerno, pone condiciones al uso de su fortuna por parte de la futura pareja. Guido se enfurece por semejante acuerdo, se niega a seguir adelante, obliga a Julieta a desobedecer a su padre y, al negarse esta, planea raptar a su amada. pero, a mitad de su empresa, es sorprendido por el marqués y sus criados. La descripción de cómo se sentía es insuperable.
SPEAKER_02«Un caballo enfurecido por un jinete con espuelas punzantes no era más esclavo que yo de la violenta tiranía de mi temperamento. Un espíritu maligno poseía mi alma». irritándola hasta la locura. Escuché la voz de la conciencia en mi interior, pero si me entregué a ella durante un fugaz intervalo, sólo sería un momento antes de haberme arrancado como por un remolino, transportado en la corriente de la furia desesperada, juguete de tormentas generadas por el orgullo.
SPEAKER_00Así que acaba solo, sin amigos. ¿Qué podía hacer? No se arrodillaría a pedir perdón. Antes prefería feriría
SPEAKER_01perecer mil muertes. Jamás obtendría su victoria. Odio juré. Un odio eterno. ¿Odio de quién? de un proscrito errante a un noble poderoso.
SPEAKER_00Buscando esa muerte, pagó por una playa rocosa en la que presencia un naufragio. Deseaba ser uno de esos marineros que estaban muriendo ahogados, cuando de pronto uno de ellos se encuentra varado en la costa. ¿Pero era un ser humano?
SPEAKER_01Seguro que nada igual había existido antes. Era un enano con ojos entrecerrados, facciones distorsionadas y cuerpo deforme. Se convirtió en un horror a la vista.
SPEAKER_00El enano poseía un baúl con centellantes joyas, resplandeciente oro y pálida plata, y se lo ofreció a Guido a cambio de intercambiar sus cuerpos durante solo tres días. ¿Qué crees que hizo Guido? Pues aceptó. Le costó menos transformar su cuerpo que su carácter. ¿Qué crees que hizo el enano? Pues no volvió pasado los tres días. Así que Guido fue en su busca, procurando no ser visto por su aspecto deforme y se lo encontró en el palacio del marqués de Torella celebrando la noticia de la boda de Juliet y el suplantador el marqués que lo quería como un hijo y que había hecho todo lo posible por encauzar el temperamento desatado de Guido y su hija Juliet que siempre lo amó vieron por fin esa transformación que tanto habían deseado Guido por fin había madurado Su carácter era ahora templado, amable, humilde. Ya eran todos felices, cuando de pronto apareció el guido real bajo ese aspecto terrorífico. La historia no termina aquí, y puedes leerla, muy recomendable el final, o terminarla como tú quieras. Pero me lleva a contarte lo que es la ilusión de Socias. Es un término que proviene del personaje Socias, un esclavo en la comedia clásica Anfitrión de Plauto, uno de los autores de comedia más afamados de la antigua Roma. En esa obra, el dios Mercurio se hace pasar por Socias, el criado del general anfitrión para ayudar a Júpiter a seducir a Alcmena, la esposa del general. Existe un trastorno psiquiátrico denominado síndrome de Capgras, en el que el que lo sufre cree firmemente que una persona cercana ha sido reemplazada por un impostor o un doble idéntico. Fue nombrada en honor a Jean-Marie-Josep Capgras, psiquiatra francés, que en 1923 informó del caso de una mujer de 74 años que afirmaba que su esposo había sido reemplazado por un extraño. facilidad a los demás familiares, todos excepto a su esposo. Este síndrome también se llama ilusión de socias. Recuerdo otra película en la que un gemelo sustituye a otro y lo reemplaza en todos los asuntos de su vida, familia, su mujer, etc. ¿Crees que alguien notó el cambio? En definitiva, este recurso tan frecuente en las obras de ficción que hemos visto con socias que ya está presente en la Roma Antigua, la podemos ver en otras obras como El príncipe y el mendigo de Mark Twain o en Historia de dos ciudades de Dickens, pero eso lo dejamos para otro día, no os quiero desvelar lo que sucede antes de tiempo. Las obras de ficción nos muestran por tanto los motivos por los que nos transformamos en otros, pero cuando lo hacemos, ¿seguimos siendo nosotros? ¿Quiénes somos realmente cuando nos metemos en la piel de los personajes de ficción o cuando adoptamos actitudes o realizamos actos por imitación de otros? ¿Qué decisiones tomamos o nos gustaría tomar? ¿O cuando las tomamos en nuestra imaginación, las defendemos o las justificamos frente a otros, no estamos realmente transformándonos? ¿No estamos tomando decisiones personales? ¿No tomamos partido por uno de los lados de la justicia? ¿No se nos viene a la mente un Jekyll cercano que oculta un Hyde? Y teniendo esto en cuenta, Si eso sucede, ¿no es verdad que nos encontramos ante un poder transformador de los libros y que por eso leer te da más?