Vos Bailá.
Vos Bailá es una frase que mi papa siempre me decia, y es basicamente es una forma de ver la vida. En la que no importa tanto lo que te pasa sino que hacés con eso.
Te invito a quedarte y escuchar mis pensamientos acerca de la vida.
Soy Chia Maiorano, mamá, creadora de contenido, emprendedora, y 100% aries.
Vos Bailá.
Agradecer el amanecer
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Hay días que empiezan antes de que salga el sol. Y si aprendés a mirarlos, también pueden enseñarte a agradecer todo lo que ya tenés. Este episodio habla de eso.
Que lo disfrutennnn :))))
Buenas, buenas. ¿Cómo están? Bienvenidos una vez más a un nuevo episodio de Voz Baila Podcast. Yo soy Chia Mayorano. Vengo muy bien cumpliendo semana a semana con mi nuevo capítulo. Quiero que me lo reconozcan. La verdad es que estoy muy contenta de haber retomado este hábito que me fascina, que me pone contenta, que me calma también. Muchas veces es un poco mi lugar de calma, de paz. La verdad es que nuestra cabeza está a mil todo el día, o por lo menos hablo por mí. Trato muchas veces de callarla y de sentir un poco más. cuesta, es difícil y a veces me sirve mucho analizar un poco esos pensamientos y un poco entender de dónde vienen así que vamos de nuevo con este nuevo capítulo que se va a llamar agradecer el amanecer y creo que cuando termine un poco lo van a entender y lo que quiero charlar por acá es que me di cuenta que hay algo que hago casi todas las mañanas por no decir todas las mañanas y quienes me siguen hace tiempo seguramente ya lo saben porque me encanta comunicarlo también y mostrarlo porque siento que es un momento del día hermoso y es que me levanto muy temprano ¿no? De ahí surge el club de las 7, de ahí surgen todas estas personas que me cruzan y me dicen Chida, siento que hace 8 horas que estás despierta y son las 9 de la mañana. Y un poco sí, es un poco mi esencia y mi manera de vivir. Pero cuando digo temprano no hablo de las 7 y media o tal vez una rutina que se podría llamar rutina normal o común entre por lo menos las que somos mamás. Hablo de salir de mi casa en la medida de lo posible o al menos levantarme cuando todavía es de noche, cuando las calles están totalmente vacías, cuando el mundo parece como ir un poco más lento y justo antes de ir a entrenar porque me gusta mucho hacerlo durante la mañana también un poco por esto, siempre me pasa lo mismo, llego como a un punto del camino entre mi casa y el lugar donde vaya a entrenar, ya sea cuando me voy a correr al parque o cuando me voy al gimnasio o a donde sea, llego a un punto en ese trayecto que miro el cielo y un poco espero ¿y qué es lo que espero? espero que salga el sol, o sea, es como son unos minutos, yo sé que es ese momento exacto en el cual yo sé que falta muy poquitito para que salga el sol o no para que salga el sol los días nublados sino para que aparezca esa claridad esos minutos previos al amanecer y no sé bien cuándo empezó esta costumbre la verdad es que no lo puedo identificar no recuerdo cuándo fue la primera vez que dije epa que interesante este horario del día solamente sé que se volvió mi momento literalmente favorito del día y no es por romantizar es porque verdaderamente siento algo muy lindo en ese momento del día y casi siempre saco una foto o hago algún video o subo alguna historia la misma foto que seguramente viste mil veces en mis historias si me seguís por Instagram y a veces voy escuchando música a veces voy escuchando la radio que también me encanta a veces voy en silencio pero casi siempre hago lo mismo que es pensar, reflexionar y cuando termino de pensar y de reflexionar siempre termino agradeciendo siempre es un momento posta de mucha gratitud agradezco básicamente estar viviendo un amanecer más y durante mucho tiempo pensé que simplemente me gustaban los amaneceres como hay personas que les gusta el atardecer pero hace un tiempito que estoy como con un proceso interno que ya les conté en el capítulo anterior como de un poco volver a mí preguntarme algunas cuestiones que tal vez normalizaba dentro mío y hace algunos días o este tiempo en realidad que entendí que capaz no era solamente eso no es que simplemente me gusta el amanecer y me gusta sacar esa foto capaz había algo mucho más profundo escondido ahí porque hay cosas que hacemos durante años ¿viste? y tal vez no nos preguntamos por qué las hacemos. Y recién después de tal vez analizarlo un poco, entendemos por qué las hacíamos, ¿no? Como si el cuerpo hubiera entendido algo mucho antes que la cabeza. Y siento que eso fue exactamente lo que me pasó a mí. Hace unos días, mientras veía uno de estos amaneceres de mi semana, pensé mucho en mi papá, porque también lo que hago mucho cuando me voy a la mañana, sobre todo cuando me voy a correr, que ustedes ya saben porque ya se los he contado muchas veces, que es una actividad que a mí verdaderamente me relaciona mucho con mi papá. Y yo no sé si ustedes son... creyentes o no en esto de los planos y las conexiones entre los planos y personas que ya no están. Yo sí, yo creo mucho en que mi papá y mi mamá están constantemente cerca mío. Pero este momento en particular, que es el de correr, literalmente yo siento que es un momento que yo comparto con mi papá. Y trátenme de loca, pero yo cuando voy a correr, corro con él. O sea, yo no tengo dudas sobre eso. No tengo pruebas tampoco. No se los puedo mostrar, pero sí les puedo contar que es con él. Y bueno, y en uno de estos amaneceres de esta semana... pensé mucho en él. Mi papá, para quienes no saben, falleció porque tenía una enfermedad, tenía un cáncer. Y en el momento en que se estaba despidiendo, por así decirlo, que le quedaban poco tiempo, que le quedaban pocos días, había algo puntualmente que a él le daba miedo. Yo recuerdo a mi papá como una persona que siempre dijo, yo no le tengo miedo a nada. Mi papá, para que se ubiquen un poco en el plano y en la palmera, mi papá era un escorpiano del primero de noviembre y del año 61. Yo no sé si esto, tal vez los ubica un poco. Tal vez si tienen padres de esa época, lo entenderán. Tal vez si justo alguien tiene un padre escorpiano de esa época, lo entenderá más que nadie, pero mi papá era una persona que era muy difícil que él asumiera que tuviera miedo a algo o que tuviera vulnerabilidad. Es algo con lo que nuestros padres o generaciones anteriores se criaron y los hombres, sobre todo, se criaron de esta forma de que no podían sentir o que llorar estaba mal o que bueno, que la tristeza era algo negativo, ¿no? Y que el miedo lo mismo y cualquier emoción que tú hubiera una connotación tal vez más negativa la cuestión es que mi papá siempre decía yo no le tengo miedo a nada y yo un poco crecí creyéndome eso entonces ¿qué pasa? cada vez que algo sucedía en mi casa o me sucedía a mí ya sea algo muy pequeño o algo tal vez un poco más grande para mi edad yo sentía que yo levantando el teléfono y llamándolo a él todo se iba a solucionar porque mi papá era un superhéroe ¿entienden? y nunca me voy a olvidar que en este último tiempo de él de su vida había algo puntual que le daba mucho miedo que era dormirse Algo tan simple como cerrar los ojos a la noche y dormir. Una persona que meditó toda la vida, que disfrutaba muchísimo de sus siestas, de su dormida a la noche, porque imagínense un tipo totalmente deportista, triatleta, el descanso para él era todo, le daba miedo dormirse. Y en realidad no es que le daba miedo dormirse por nada mágico, sino que le daba miedo simplemente por no volver a despertarse. Imagínate lo que debe ser acostarte sin saber si vas a volver a abrir los ojos. Y tal vez suene un poco duro, pero la verdad es que es una realidad, ¿no? En las personas que están enfermas es una realidad. en todos seamos sinceros ninguno sabe si cuando se va a dormir se va a volver a despertar ninguno sabe si cuando hoy sale de casa va a volver a casa por eso yo siempre juego e insisto en que no hay que irse a dormir enojado con nadie no hay que posponer las cosas no hay que dejar para mañana lo que podés hacer hoy literal porque para mí es muy importante esto pero ni hablar si encima tenés como la premisa de que esto puede suceder ¿no? porque estás enfermo en algún punto y yo nunca había unido estas dos historias la de él y su último miedo y la mía hasta ese amanecer puntual de esta semana en el cual siento que un poco hice como un click en mi cabeza y entendí algo que no solo me conmovió mucho posta sino que además fue como un aha moment yo soy una chica llamada Dani Jules y todo el tiempo habla de aha moments bueno es eso son esos momentos donde decís ah Es por ahí. Capaz por eso disfruto tanto despertarme temprano. Capaz por eso siento tanta necesidad de mirar el cielo cuando empieza un día nuevo. Capaz por eso agradezco tanto esos minutos porque para mí el amanecer nunca fue solamente un paisaje. Es una nueva oportunidad. Es la confirmación de que hoy también pude abrir los ojos. De que hoy también tengo un día por delante. Y me hizo pensar en lo poco que registramos eso. Vivimos esperando el viernes. Vivimos esperando las vacaciones. Esperando que llegue algo enorme para sentirnos agradecidos pero muy pocas veces agradecemos lo más básico despertarnos respirar poder levantarnos de la cama salir a caminar ver cómo cambia de color el cielo y qué loco porque eso que parece tan obvio para alguien alguna vez fue un deseo enorme alguna vez fue un miedo de mi papá mismo desde ese día empecé a mirar mis propias historias de otra manera porque me di cuenta de que sin querer llevo años compartiendo amaneceres el cielo cambió cambiando de color, las calles vacías. Pensaba que era una cuestión tal vez de tipo de contenido o una cuestión tal vez más estética, ¿no? Y hoy creo que nunca fue estético. Nunca fue solamente por el contenido meramente porque quedaba bien comunicarlo ni porque está de moda el wellness. Era gratitud. Era mi forma de celebrar que un nuevo día estaba empezando. Aunque ni yo misma me hubiera dado cuenta de eso. Y creo que todos tenemos algo así. Alguna costumbre que repetimos sin entender demasiado hasta que un día la vida misma nos explica por qué por eso me gustó tanto esta expresión de que tal vez nuestro cuerpo entiende algo que nuestra mente todavía no y que por eso hay que escuchar tanto nuestro cuerpo y esas cosas que nos salen tan natural y desde que entendí eso cada amanecer se siente completamente diferente porque ya no pienso solamente en todo lo que tengo que hacer ese día pienso en todo lo que tengo la suerte de poder hacer entrenar trabajar tomar un café abrazar a la puchita cuando se levanta escuchar una canción llamar a un amiga, reírme, equivocarme, enojarme, reputearme con alguien también y volver a empezar. Todo eso existe porque primero existió un amanecer. Y creo que si empezáramos los días recordando un poco eso, muchas de las cosas que hoy sentimos como problemas, entre comillas, perderían un poquito de peso, ¿no? No porque dejen de doler, sino porque aparecen como en perspectiva. Por eso hoy quería invitarlos, si tienen ganas, a hacer algo muy simple. Y no hace falta que mañana pongas una alarma a las 6 de la mañana. Esto no es exceso. para las personas que si podés dormir un rato más y tenés ganas de dormir un rato más pero te aplaudo o sea me parece genial no hace falta tampoco que salgas a correr ni que saques una foto del cielo no es que todos tenemos que ser iguales y hacer lo mismo solamente hace falta que cuando abras los ojos a la mañana antes de agarrar el celu que muchas veces lo tenemos muy a mano antes de pensar en todo eso que tenés pendiente también y antes de arrancar como ese piloto automático que tanto tenemos prendido todos los días te tomes 10 segundos y piensas Qué suerte que hoy también pude ver un amanecer. Porque capaz el verdadero milagro no está en que el sol salga todos los días. El verdadero milagro, por así decirlo, es que nosotros podamos estar ahí para verlo. El sol sale, el sol va a salir, va a salir cuando estemos y cuando no estemos más. Pero qué bueno poder estar, ¿no? Poder verlo, poder vivirlo, poder sentirlo y poder agradecerlo ni hablar. Así que nada, me encantó como esta forma de analizar un poco esto que me estaba pasando, entender el porqué. Los invito también a entender los porqués de sus acciones tal vez más naturales y más genuinas y entender que muchas veces vienen de algún lado y que muchas veces esos lugares de donde vienen esas acciones nos pueden enseñar mucho como a mí me enseñó esto y un poco no te digo que todos los días me levanto feliz de la vida y no tengo un problema no tengo un mal humor no porque la verdad es que les mentiría si les dijera eso pero sí hay una realidad y es que me sirve mucho acordarme de esto y un poco siento que es como una lección una aprendizaje que mi papá me está mirando desde algún lado y me está diciendo muy bien negra era por ahí era por ahí siempre que hablo de mi papá en los episodios termino como medio así en esta como entre ganas de llorar ganas de abrazarlo ganas de agradecer y ganas de seguir grabando episodios uno tras el otro porque me inspira tanto este señor incluso cuando ya no está que bueno me encanta poder compartirlo con ustedes espero que nos encontremos en un próximo episodio les mando un beso gigantesco gracias por escucharme Y nos vemos la próxima.
UNKNOWNBye bye.