Levitico, Una Ventana al Corazon de Dios Podcast

#65. Dios determina cómo adorarlo: el ritmo diario, semanal, mensual y anual

Liliana Alvarez Season 2 Episode 65

En este episodio exploramos uno de los pasajes más formativos —y a menudo menos comprendidos— del libro de Números: los capítulos 28 y 29. A primera vista, estos textos parecen una larga lista de sacrificios y fiestas, pero en realidad revelan algo profundamente espiritual: Dios no deja la adoración al azar; Él establece el ritmo del tiempo y de la vida delante de Él.

Después de resolver asuntos cruciales como la herencia, la justicia y el liderazgo en Números 27, Dios le entrega a Israel un calendario litúrgico. A través de las ofrendas diarias, semanales, mensuales y anuales, el Señor forma a su pueblo y le enseña a vivir con Él en el centro de cada día y de cada estación.

Este episodio nos recuerda que Dios es el autor del tiempo: Él determinó cuándo la historia comenzó a correr y también ha fijado el momento en que todo será plenamente restaurado. Mientras esperamos ese día, somos llamados a vivir con fidelidad diaria, descanso confiado y esperanza firme.

Hola, amigos, bienvenidos al episodio #65 de Números: Una Ventana al Corazón de Dios.

En el episodio anterior, en Números capítulo 27, vimos cómo Dios intervino en tres áreas cruciales de la vida de su pueblo. Vimos que “Dios Determina Todo: La Herencia, La Justicia y El Liderazgo”,  exploramos cómo cinco hermanas se dieron cuenta de que el nombre de su padre corría el riesgo de ser "borrado" del registro de Israel. Ellas rompen el silencio y como herederas legítimas exponen su caso ante Moisés. Ellas defienden lo que consideran que les pertenece. Su coraje cambiaría la ley hereditaria en Israel. También vimos que Dios determinó que Josué fuese el sucesor de Moisés. Josué, se había convertido en el brazo derecho de Moisés. Además, 40 años de recorrido en el desierto lo habían preparado para ser su sucesor. Él fue uno de los doce espías, y él, al igual que Caleb, dio un buen reporte y estaba preparado para tomar la tierra. Ese acto de fe, sello su futuro para entrar y heredar la tierra prometida. 

Jonathan Sacks dice lo siguiente sobre Josué, “Fue precisamente porque Josué era como la luna frente al sol de Moisés que resultó ser el líder adecuado para la siguiente generación. Dejó espacio para que las personas ocuparan su lugar y margen para que crecieran. Al tener que asumir responsabilidades, adquirieron un sentido del tiempo y del ritmo. A lo largo del liderazgo de Josué, el pueblo nunca se quejó de que él fuera demasiado rápido ni demasiado lento”.

En este episodio, Dios determina cómo adorarlo: el ritmo diario, semanal, mensual y anual. Exploraremos cómo Dios revela algo muy importante para la vida espiritual de su pueblo, un calendario litúrgico. Este calendario espiritual le recordaba a Israel que Dios era el centro de sus vidas y absolutamente nada estaba fuera de su dominio.

Voy a leer los capítulos 28 y 29 de Números de la Nueva Versión Internacional y dice:

 

El Señor dijo a Moisés: Ordénale al pueblo de Israel que se asegure de presentar mi ofrenda puesta al fuego en el día señalado. Esa ofrenda puesta al fuego y de aroma grato es mi comida.

Sacrificio diario

Dile también al pueblo: Esta es la ofrenda puesta al fuego que todos los días deben traer al Señor para el holocausto continuo: dos corderos de un año y sin defecto”. Al despuntar el día, ofrecerás un cordero y al caer la tarde, el otro,  junto con la décima parte de un efa de harina refinada mezclada con un cuarto de hin de aceite de oliva. Este es el holocausto diario, instituido en el monte Sinaí como ofrenda puesta al fuego cuyo aroma es grato al Señor. Con cada cordero ofrecerás un cuarto de hin de bebida fermentada, como ofrenda líquida, la cual derramarás en el santuario en honor del Señor.  El segundo cordero lo sacrificarás al caer la tarde, junto con una ofrenda de cereales y una ofrenda líquida como las presentadas en la mañana. Es una ofrenda puesta al fuego cuyo aroma es grato al Señor.

Ofrendas del sábado

Cada sábado ofrecerás dos corderos de un año y sin defecto, junto con una ofrenda líquida y una ofrenda de dos décimas partes de un efa[c] de harina refinada mezclada con aceite. Este es el holocausto de cada sábado, además del holocausto que cada día se ofrece con su ofrenda líquida.

Ofrenda mensual

Cada primer día del mes presentarás, como tu holocausto al Señor, dos terneros, un carnero y siete corderos de un año y sin defecto. Con cada novillo presentarás también una ofrenda de tres décimas partes de un efa de harina refinada mezclada con aceite; con el carnero, dos décimas partes de un efa de harina refinada mezclada con aceite;  y con cada cordero, una décima parte de un efa de harina refinada mezclada con aceite. Este será un holocausto, una ofrenda puesta al fuego cuyo aroma es grato al Señor. Las ofrendas líquidas serán las siguientes: Con cada novillo presentarás medio hin de vino; con el carnero, un tercio de hin de vino, y con cada cordero, un cuarto de hin de vino. Este es el holocausto que debes presentar durante todo el año, una vez al mes, en el día de luna nueva. Además del holocausto diario y su ofrenda líquida, también presentarás al Señor, como sacrificio por el perdón de pecados, un macho cabrío.

La Pascua

La Pascua del Señor se celebrará el día catorce del mes primero. El día quince del mismo mes celebrarás una fiesta y durante siete días comerás pan sin levadura. El primer día celebrarás una asamblea sagrada; no se hará ningún trabajo.  Presentarás al Señor una ofrenda puesta al fuego, un holocausto que consistirá en dos terneros, un carnero y siete corderos de un año. Asegúrate de que los animales no tengan defecto.  Con cada novillo presentarás una ofrenda de tres décimas de un efa de harina refinada mezclada con aceite; con el carnero, dos décimas; y con cada uno de los siete corderos, la décima parte de un efa. También incluirás un macho cabrío como sacrificio por el perdón para obtener así el perdón en tu favor. Presentarás estas ofrendas, además del holocausto diario de cada mañana. De igual manera las ofrecerás cada día, durante siete días consecutivos; es un alimento que consiste en una ofrenda puesta al fuego cuyo aroma es grato al Señor. Todo esto se ofrecerá, además del holocausto diario y su ofrenda líquida. Al séptimo día celebrarás una asamblea sagrada en su honor; ese día no harás ningún trabajo.

Fiesta de las Semanas

Durante la fiesta de las Semanas, presentarás al Señor una ofrenda de grano nuevo en el día de las primicias, y celebrarás también una asamblea sagrada en su honor. Ese día no harás ningún trabajo. Ofrecerás dos terneros, un carnero y siete corderos de un año, como holocausto de aroma grato al Señor. Con cada novillo presentarás una ofrenda de tres décimas de un efa de harina refinada mezclada con aceite; con el carnero, dos décimas de esa misma harina;  y con cada uno de los siete corderos, la décima parte de un efa.  Incluirás también un macho cabrío para pedir perdón en tu favor. Presentarás todo esto junto con sus ofrendas líquidas, además del holocausto diario y su ofrenda líquida. Los animales no deben tener ningún defecto.

Capitulo 29

El día primero del mes séptimo celebrarás una asamblea sagrada y nadie realizará ningún tipo de trabajo. Ese día se anunciará con toque de trompetas. Como holocausto de aroma grato al Señor, ofrecerás un ternero, un carnero y siete corderos de un año y sin defecto. Con el novillo presentarás tres décimas de un efa de harina refinada mezclada con aceite; con el carnero, dos décimas de un efa de esa misma harina; y con cada uno de los siete corderos, una décima de un efa.  Incluirás también un macho cabrío como sacrificio por el perdón, para obtener así el perdón en favor de ustedes. Todo esto se ofrecerá junto con las ofrendas de cereales y las ofrendas líquidas, además del holocausto mensual y del holocausto diario. Tal como está estipulado, todo esto lo presentarás como ofrenda puesta al fuego cuyo aroma es grato al Señor.

El día del Perdón

El día diez del mes séptimo celebrarás una asamblea sagrada. En ese día se ayunará y nadie realizará ningún tipo de trabajo.  Como holocausto de aroma grato al Señor presentarás un ternero, un carnero y siete corderos de un año. Los animales no deben tener ningún defecto. Con el novillo ofrecerás tres décimas de un efa de harina refinada mezclada con aceite; con el carnero, dos décimas de un efa de esa misma harina; y con cada uno de los siete corderos, una décima de un efa. Incluirás también un macho cabrío como sacrificio por el perdón, además del sacrificio que se ofrece en el día del Perdón y del holocausto diario con su ofrenda de cereales y su ofrenda líquida.

Fiesta de las Enramadas

El día quince del mes séptimo celebrarás una asamblea sagrada y nadie realizará ningún tipo de trabajo. Durante siete días celebrarás una fiesta en honor del Señor. Como holocausto presentarás una ofrenda puesta al fuego, cuyo aroma es grato al Señor. Presentarás trece terneros, dos carneros y catorce corderos de un año, que no tengan defecto. Con cada uno de los trece novillos presentarás tres décimas de un efa de harina refinada mezclada con aceite; con cada uno de los dos carneros, dos décimas de un efa de esa misma harina; y con cada uno de los catorce corderos, una décima de un efa. Incluirás también un macho cabrío como sacrificio por el perdón, además del holocausto diario con su ofrenda de cereales y su ofrenda líquida.

El segundo día prepararás doce terneros, dos carneros y catorce corderos de un año y sin defecto. Con los novillos, carneros y corderos presentarás ofrendas de cereales y ofrendas líquidas, según lo que se especifica para cada número. Incluirás también un macho cabrío como sacrificio por el perdón, además del holocausto diario con su ofrenda de cereales y su ofrenda líquida.

El tercer día prepararás once novillos, dos carneros y catorce corderos de un año y sin defecto. Con los novillos, carneros y corderos presentarás ofrendas de cereales y ofrendas líquidas, según lo que se especifica para cada número. Incluirás también un macho cabrío como sacrificio por el perdón, además del holocausto diario con su ofrenda de cereales y su ofrenda líquida.

El cuarto día prepararás diez novillos, dos carneros y catorce corderos de un año y sin defecto.  Con los novillos, carneros y corderos presentarás ofrendas de cereales y ofrendas líquidas, según lo que se especifica para cada número. Incluirás también un macho cabrío como sacrificio por el perdón, además del holocausto diario con su ofrenda de cereales y su ofrenda líquida.

El quinto día prepararás nueve novillos, dos carneros y catorce corderos de un año y sin defecto. Con los novillos, carneros y corderos presentarás ofrendas de cereales y ofrendas líquidas, según lo que se especifica para cada número. Incluirás también un macho cabrío como sacrificio por el perdón, además del holocausto diario con su ofrenda de cereales y su ofrenda líquida.

El sexto día prepararás ocho novillos, dos carneros y catorce corderos de un año y sin defecto. Con los novillos, carneros y corderos presentarás ofrendas de cereales y ofrendas líquidas, según lo que se especifica para cada número. Incluirás también un macho cabrío como sacrificio por el perdón, además del holocausto diario con su ofrenda de cereales y su ofrenda líquida.

El séptimo día prepararás siete novillos, dos carneros y catorce corderos de un año y sin defecto. Con los novillos, carneros y corderos presentarás ofrendas de cereales y ofrendas líquidas, según lo que se especifica para cada número.  Incluirás también un macho cabrío como sacrificio por el perdón, además del holocausto diario con su ofrenda de cereales y su ofrenda líquida.

El octavo día celebrarás una asamblea especial, y nadie realizará ningún tipo de trabajo. Como holocausto presentarás una ofrenda puesta al fuego, cuyo aroma es grato al Señor. Presentarás un novillo, un carnero y siete corderos de un año y sin defecto.  Con el novillo, el carnero y los corderos presentarás ofrendas de cereales y ofrendas líquidas, según lo que se especifica para cada número. Incluirás también un macho cabrío como sacrificio por el perdón, además del holocausto diario con su ofrenda de cereales y su ofrenda líquida.

Estas son las ofrendas que presentarás al Señor en las fiestas designadas, aparte de otras promesas, ofrendas voluntarias, holocaustos, ofrendas de cereales, ofrendas líquidas y sacrificios de comunión que quieras presentarle».

Y Moisés comunicó a los israelitas todo lo que el Señor había mandado.

“Las naciones del Antiguo Cercano Oriente tenían festivales para sostener el orden del mundo; Israel recibió un calendario para aprender a vivir delante de Dios. En el ANE el tiempo debía ser aplacado; en Israel, el tiempo fue redimido.”

 

Vamos a desglosar estos capítulos de la siguiente manera:

 

1.    Dios les recuerda lo más importante (V1–2). “El Señor dijo a Moisés: “Da estas órdenes a los israelitas y diles: Cuídense de presentarme mis ofrendas… en el tiempo señalado”.” (Números 28:1–2, NVI)

Después de resolver asuntos tan grandes como la herencia y el liderazgo, Dios vuelve a lo que parece sencillo, pero es absolutamente fundamental: la adoración constante. Dios no asume que el pueblo sabrá qué hacer. Dios define el ritmo. Esto nos enseña algo muy importante: La espiritualidad no se improvisa. Se forma con hábitos constantes.

2.    La adoración diaria: el holocausto  (Números 28:3–8). “Este es el holocausto que presentarán al Señor: dos corderos de un año, sin defecto, cada día, como holocausto continuo.”(Números 28:3, NVI) Uno por la mañana. Uno al atardecer. Este sacrificio no estaba ligado a un pecado específico ni a una crisis nacional. Era una declaración diaria de dependencia. “Será un holocausto continuo… un aroma grato al Señor.” (Números 28:6, NVI)

Israel comenzaba y terminaba el día reconociendo que Dios estaba en el centro. Aquí aprendemos una verdad espiritual profunda: La vida espiritual no se sostiene con eventos ocasionales, sino con fidelidad diaria.

3.    EL SÁBADO, el séptimo dia,  EL DESCANSO (v:9–10). “El día de reposo presentarán dos corderos de un año… además del holocausto continuo.”(Números 28:9–10, NVI) El sábado no reemplazaba la adoración diaria. La profundizaba. Dios le enseñaba a Israel que:

·       El trabajo no define la vida

·       El descanso también es un acto de fe

El sábado proclamaba: “Dios es el sustentador, no yo.”

4.    Las ofrendas mensuales. (Números 28:11–15). “Al comienzo de cada mes presentarán al Señor un holocausto…”(Números 28:11, NVI) Cada mes comenzaba con sacrificio. Cada nuevo mes comenzaba reconociendo la soberanía de Dios. Una nueva luna, un nuevo ciclo.

Nada era automático. Nada era asumido. Esto le enseñaba al pueblo que: Cada etapa debe ser consagrada, no solo iniciada.

5.    Las fiestas anuales (Números 28:16–29:40) Cada fiesta representa un recordatorio redentor. Además, apuntaban a la obra salvífica de Jesús y su regreso a reinar. Cada año estaba marcado por fiestas santas. Dios enseñaba a su pueblo a recordar, arrepentirse y agradecer. Aquí el texto enfatiza el séptimo mes, un mes cargado de significado espiritual. Y es en Números 29 donde estas fiestas alcanzan su clímax.

 

La Pascua: “El día catorce del primer mes será la Pascua del Señor.” (Números 28:16, NVI) La Pascua recordaba que Israel no era un pueblo fuerte por mérito propio, sino un pueblo redimido. La Fiesta de los Panes sin Levadura “Durante siete días comerán pan sin levadura.” (Números 28:17, NVI) Era un llamado a caminar en santidad, dejando atrás Egipto. La Fiesta de las Semanas “El día de las primicias… presentarán un holocausto al Señor.” (Números 28:26, NVI) Recordaba que la provisión de Dios no fue solo un evento pasado, sino una realidad constante.

La fiesta de las trompetas era: “El primer día del séptimo mes tendrán una asamblea solemne.” (Números 29:1, NVI) Las trompetas llamaban al pueblo a despertar y prepararse para el día de expiación. Era un tiempo para de reflexionar y prepararse para el arrepentimiento. El día de expiación se celebraba “El día diez del séptimo mes… y era un día de ayuno”. Un día de arrepentimiento profundo y solemne.

La fiesta de los tabernáculos se celebraba durante siete días en los cuales Israel vivía en tiendas, recordando su travesía por el desierto y celebrando la provisión de Dios.

La Fiesta de las Trompetas, el Día de la Expiación y la Fiesta de los Tabernáculos apuntan a su plena consumación en la segunda venida de Cristo. Dios es el autor del tiempo: Él determinó cuándo el reloj de la historia comenzó a correr y, del mismo modo, ha determinado cuándo se cumplirá el tiempo asignado para que todo su plan redentor llegue a su consumación.

Y que dice el nuevo Testamento:

Cristo es el cumplimiento de los tiempos

Galatas 4:4 dice: “Pero cuando se cumplió el plazo, Dios envió a su Hijo, nacido de una mujer, nacido bajo la Ley,” Cristo vino en el tiempo perfecto y determinado por el Padre.

 

Cristo regresará en el tiempo determinado por el Padre.

Hechos 1:6-7 dice:“Entonces los que estaban reunidos con él preguntaron: —Señor, ¿es ahora cuando vas a restablecer el reino a Israel? —No les toca a ustedes conocer la hora ni el momento determinados por la autoridad misma del Padre —contestó Jesús—.”


Marcos 13:32 dice:“»Pero en cuanto al día y la hora, nadie lo sabe, ni siquiera los ángeles en el cielo, ni el Hijo, sino solo el Padre.”


Hebreos 9:28 dice: “también Cristo fue ofrecido en sacrificio una sola vez para quitar los pecados de muchos. Aparecerá por segunda vez ya no para cargar con pecado alguno, sino para traer salvación a quienes lo esperan.” La primera venida trajo expiación. La segunda traerá consumación.

 

Proféticamente, apuntan al regreso de Cristo. “El Señor mismo descenderá del cielo… con trompeta de Dios.” (1 Tesalonicenses 4:16, NVI).

Y un día se cumplirá plenamente todo después de su segunda venida.  

Apocalipsis 21:1-3 es la promesa más extraordinaria para los que creemos y dice: 

“Después vi un cielo nuevo y una tierra nueva, porque el primer cielo y la primera tierra habían dejado de existir, lo mismo que el mar. Vi además la ciudad santa, la nueva Jerusalén, que bajaba del cielo, procedente de Dios, preparada como una novia hermosamente vestida para su prometido. Oí una potente voz que provenía del trono y decía: «¡Aquí, entre los seres humanos, está el santuario de Dios! Él habitará en medio de ellos y ellos serán su pueblo; Dios mismo estará con ellos y será su Dios.”

Y cómo podemos aplicarlo a nuestras vidas.

Todo en el tiempo de Dios. Esperar no es pasividad. Es esperar confiadamente en Él.

Eclesiastés 3:11 dice: “Dios hizo todo hermoso en su tiempo, luego puso en la mente humana la noción de eternidad, aun cuando el hombre no alcanza a comprender la obra que Dios realiza de principio a fin.”

Quiero que medites y respondas a las siguientes preguntas:

1.    ¿Qué revela tu calendario diario sobre quién gobierna realmente tu vida?

2.    ¿Has permitido que Dios marque el ritmo constante de tu adoración, o solo lo buscas en momentos especiales?

3.    ¿En qué área de tu vida te cuesta más confiar en el tiempo de Dios?

4.    ¿Vives con gratitud por la primera venida de Cristo y con esperanza por su regreso?

5.    Si Cristo regresara hoy, ¿cómo te gustaría que te encontrara viviendo?

Y un día, Cristo regresará en el momento determinado por el Padre para consumar su plan redentor

Antes de que Israel entrara a la tierra prometida, Dios no les dio armas para que se defendieran, sino un altar. No les dio primero un plan de conquista, sino que les enseñó una nueva manera de adorarlo. Dios le dio a Israel un calendario. Cada fiesta le recordaba a Israel la fidelidad de su REY. Cada fiesta apuntaba a un plan y un redentor extraordinario. Dios envió a su Hijo en el tiempo perfecto. Y un día, Cristo regresará en el momento determinado por el Padre para consumar su plan redentor

Para terminar, te quiero recordar que la verdadera victoria no comienza en el campo de batalla, sino en la fidelidad diaria delante de Dios.

“Enséñanos a contar bien nuestros días, para que nuestro corazón adquiera sabiduría.”

(Salmo 90:12, NVI)

Hasta la próxima semana, si Dios lo permite. Dios los bendiga!