Moving with Torah

Clase Lashon Hara percha Tazria...Cecy y ruth

Ruth Antebi

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Uf, que se ha parado. Estamos en la perasha de Tazria y esta perasha habla mucho de Tzarat, de cuando a las personas les daba lepra. habían escuchado la lepra, la tzarat. Había siete motivos por los cuales a las personas les daba lepra, pero uno de los motivos más fuertes y más comunes por los cuales les daba era por hablar la shonara. no es la lepra era algo que cubría todo el cuerpo era incómodo tenía consecuencias muy graves que ahorita se iba a hablar un poquito de eso pero les daba eso literalmente por hablar la sonara por hablar la sonara se les llenaba de manchas del cuerpo Y tenían que pasar por un proceso largo y que si está puro y que si está impuro y que si y si no, irse a otra ciudad, esto y el otro, solamente para que pueda volver a regresar a su normalidad esta persona. Ahora, hoy en día, si lo vemos objetivamente, ¿a quién no le daría lepra? Todos estaríamos llenos de lepra. Todos estaríamos llenos de lepra cada día de nuestras vidas. Y es por eso que es una es algo tan difícil de cumplir que hay libros y libros y libros y libros que hablan de este tema no es nada fácil que es una maravilla pero no es fácil porque porque sin querer puedes caer en hablar la sonora miriam la hermana de moshe ravenu le dio lepra por estar hablando la sonora y cuál fue su comentario su comentario ni siquiera lo dijo en mal plan entonces puedes decir, ¿cómo puede ser que Hashem era tan duro con estas personas? ¿Cómo puede ser que Hashem era tan duro con nosotros en la época en la que estábamos, de que si hablábamos una palabra de más, una palabra mal, nos haría lepra? Oye, espérate, dame un segundo, porque no sé, o sea, ¿cómo crees? Por una palabra de más, que se me salió, que maybe dije inconscientemente, ya me vas a llenar de lepra, y ya me vas a llenar de todas las consecuencias que vienen después de la lepra. Y si yo les cuento esto, ¿qué piensan? si la neta estaba grave, gravísimo que Hashem te haga eso en el momento de hablar una palabra mal, está grave, lo pensarías hasta estaría equivocado, está mal, ¿cómo puede ser que te puede pasar eso? Pero si lo vemos desde otro punto de vista, vemos cómo en estas épocas Hashem tenía, o más que nada nosotros teníamos mucho más relación y mucho más contacto con Hashem. ¿Por qué? Porque ¿qué pasa si llegas a tu casa, no sé, hiciste algo mal, luego luego viene papá y te dice, oye, estás castigado, oye, no puedes volver a hacer esto, oye, si vuelves a hacer esto, esta es la consecuencia, ¿sí o no? Eso es lo que pasa con un papá. Eso es lo que pasaba en estas épocas. Podemos ver el Zarat como algo que, Shema Israel, está horrible, ¿cómo me puede estar pasando esto? Pero si lo vemos desde el punto de vista que estamos ahorita, lo vemos como estamos tan, tan conectados con Hashem, que en el momento en el que una palabra, siquiera una palabra Se nos iba de más... Ya teníamos una mancha en el cuerpo... Y hoy... No tenemos ese privilegio... Privilegio... De que cada vez que hablemos... Tengamos una repercusión rápida... Porque en el momento en el que llegas... Y haces algo mal... Y papá te regaña... Entonces dices... Uff... Sí... Tienes razón... Me porté mal... No me puedo volver a comportar de esta manera... Entonces es mucho más fácil que hagamos como que... De chubá... Por decirlo así... Hoy no tenemos eso... Entonces por ende... Es mucho más difícil... que podamos nosotros trabajar en esta área que es tan difícil el cuidado de la boca es una de las cosas de verdad más difíciles más difíciles yo creo que son pocas las personas que se han ido de este mundo si no hubiera hablado la sonara es muy muy muy complicado ahora como antes les daba tarat porque era una consecuencia de hablar la sonara muchas veces como dije ahorita pensamos que no nos llegan las consecuencias así de que se te ve y se te mancha el cuerpo y es correcto hablamos mal estamos una conversación que no tiene ningún punto y que estamos hablando mal de la gente y etcétera etcétera y no salimos de ahí con manchas blancas en el cuerpo salimos perfectamente idénticos idénticos pero muchas veces tenemos ciertas barreras en nuestras vidas queremos tener verajá y atlajá en algo y no lo vemos queremos y no vemos esa verajá de dónde llega la verajá la verajá llega de la boca ¿Ok? Entonces, de acuerdo a como te comportes con tu boca, es de acuerdo al conducto que le estás dando a Hashem para mandarte la baraja. Entonces, muchas veces, lo que pasa, y si no me equivoco, lo dice en el libro de Shemira Tarashon del Hafez Chaim, dice que el salat de hoy en día para las personas es la falta de parnazá. Entonces, muchas veces nos podemos llegar y podemos hacer tefilá y decir es que Hashem, no puede ser que esto no me llegue y no puede ser que esto no me llegue y que no me mandes y que esto y todo está mal y... Y hoy no tenemos las manchas. Pero entonces, después de esta clase tenemos que reflexionar. Uf, si me está yendo mal en esta, maybe puede ser que no me estoy comportando como me tengo que comportar al momento de hablar. Porque repito, ¿por dónde llega la verajá? La verajá llega por la boca. Y si te encargas de hablar precioso y de hablar palabras de Torah y de subir a las personas y de hacer grande el nombre de Hashem y de que tu boca haga el labor que vino a hacer, que es literalmente hacer entonces yo te puedo asegurar que muy probablemente se van a abrir caminos, y si no se abren caminos entonces vas a estar segura que vas por ahí, que vas por un buen camino ahora, ¿cómo se quitaba esta, o sea ¿cómo se quitaba? no era de que se te quitaban todas las manchas, el cohen tenía que decidir, ¿qué crees? ¿estás impura o estás pura ya? cuando ya estabas pura ya podías regresar a la ciudad, si no estabas impura no podías regresar a la ciudad

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Entonces... Algo increíble es la manera en la que... La manera en la que era el proceso para regresar y quitar esta lepra. Entonces, hay un jidús, algo increíble que escuché, que es que la manera de regresar, de quitar esta lepra era... Iban con el cohen y el cohen decía, se tienen que salir de la ciudad... una semana, no sé, un tiempo determinado. Entonces, cualquiera de nosotros podremos pensar por qué esa sería la solución. Entonces, si yo me pongo a pensar por qué sería la solución salirme del campamento, como dijimos, si mi papá me regaña que hice algo mal y viene, tal vez le grite a mi hermano, ve y háblale bonito, ve y pídele perdón. Normalmente las consecuencias, ya, vienes, hiciste algo, hay que remediar. Entonces, ¿por qué me alejas? O sea, ¿para qué quieres que me vaya? ¿De qué te va a servir que me vaya una semana solo? Como que hoy podremos pensar Y yo siempre lo he dicho, yo siempre digo, las consecuencias que dan hoy en día no le sirven a nadie. Vas a la escuela, molestaste a alguien, te vas a tu casa y veo la tele. ¿Qué hago todo el día? ¿Todo bien? ¿Para qué me alejas? ¿Para qué me alejas? Entonces, ¿qué hacía Hashem por medio del Kohen? Vete para que valores lo que es hablar. Entonces, cuando estés solo vas a entender cuánta falta te hace tener alguien con quien hablar. Decirle a alguien una palabra, oye, no sabes lo que me pasó, esto, lo otro, lo que sea. Poder tener una comunicación. Entonces, ¿qué pasaba? Por eso es que tomaron esa decisión de que te tenías que salir. ¿Para qué? Para que aprendas a valorar lo que es la palabra. Entonces, para fue algo impresionante y esto nos enseña mucho cuánto tenemos que cuidar y valorar el poder hablar con alguien el poder tener una persona con la cual expresarme, con la cual decirle las cosas que siento, que pienso y no nomás, o sea, en general en emociones en la situación que tienes en tu vida, pero también hasta en Torah, porque existe el concepto de una jabrutá, o sea, si vamos a todos lados del mundo, en todos lados del mundo van a ver en un midrash banquitas y dos sillas ¿por qué? entonces, obviamente, cada quien puede, un jajamo grande pues sí, ya puede estudiar solo, pero no hay como la comunicación no hay como lo que sale de una plática de dos personas entonces de aquí aprendemos de la manera en la que se purificaban las personas aprendemos esto la fuerza que tenemos en cuidar nuestra palabra lo que está diciendo Ruth la sonará cuidarnos de no decir pero no nada más eso valorar lo que o sea hay que cuidarnos de la sonará pero lo que hablo hay que cuidar lo que hablo lo que es positivo

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Justo platicé con una persona y me dijo esta persona es que cuando me siento en la mesa con X persona no puedo decir ninguna palabra de tu hora porque no me escuchan y solamente se habla de cosas malas. Es muy hashu, es muy importante valorar el que alguien te escuche. El poderte sentar, hablar de lo que te gusta y que alguien te escuche. Ojo, que te escuche por las razones buenas, no por las razones malas. Muchas veces hablamos de más porque queremos quedar bien con la persona que está enfrente de nosotros. ¿Qué voy a decirle para caerle bien? ¿Qué tengo con ella en común? ¿Quién nos cae mal en común para caerle bien? Y en ese momento es en el que yo me pongo a pensar a quién estás tratando de caer bien en tu vida. Todo el tiempo estás persiguiendo la aprobación de las personas a través de tu palabra, vas a caer y vas a caer deep en hablar razonara. Vas a caer tan deep en hablar razonara que ni siquiera te vas a estar dando cuenta cuando estés hablando razonara. Pero si realmente te das cuenta que al único que le tienes que caer bien en este mundo, porque este es el único creador. Hola. Cuando te das cuenta que al único que le tienes que caer bien y con el único que tienes que quedar bien, porque es el único que te da la vida día con día, segundo con segundo y cada respiro que das, lo das por él, entonces cuando te das cuenta que el único que tienes que quedar bien es con él, entonces empiezas a tener un poquito más de conciencia en tu boca. Y cuando tienes un poquito más de conciencia en tu boca, entonces empezamos a crear irachamayim, que es temor al cielo, pero que no nada más significa eso, significa también conciencia del cielo. En el que dice Cuernavaca, dice enfrente, date cuenta, da que sepas, ¿cómo se dice? Que sepas. Que sepas delante de quién estás parado. El Jafet Chaim dice que en el momento que una persona habla la Shonara, está negando en ese momento, en esa palabra, absolutamente toda la existencia de Dios. Absolutamente toda la existencia de Dios. Están escuchando las palabras, están fuertes lo que estoy diciendo en el momento que una persona se pone a hablar a Shonará está diciendo Hashem no existe en este mundo ¿por qué? porque si ahorita yo quiero hablar de Pedro ¿qué voy a hacer? ¿Pedro está? ¿Saben si va a venir Pedro?

UNKNOWN

No.

SPEAKER_01

No saben lo que Pedro hizo. No saben. ¿Sí o no? primero tanteas el terreno y vas viendo quién está, quién no está. Maybe él va a decir, maybe él no le va a decir. Y ya después te pones a hablar. Eres consciente de quién está a tu alrededor. En el momento en el que hablamos, no sonará. Se nos olvida quién está a nuestro alrededor. Se nos olvida quién está enfrente de nosotros 24-7. Y es Hashem. Ahora, una de las cosas que me parecen a impresionantes es la diferencia que el humor tiene del animal, ¿cuál es la diferencia que nos dio Hashem a nosotros del animal? ¿han visto un animal hablar? no, no se pueden comunicar como nosotros, nosotros somos los únicos que podemos hablar, hablamos y nos comunican el perro ladra, el gato maúlla y etc cuando entendemos que esta capacidad y esta berajá y esta bendición y este privilegio de comunicarnos de la manera que nos comunicamos solo nos la dieron a nosotros entonces entendamos que es algo que tiene mucha fuerza en el momento en el que nosotros hablamos de Hashem hará nuestra boca fue creada para crear y para hacer kidush Hashem ¿ok? para eso Hashem nos dio la habilidad de hablar para hacer kidush Hashem y para decir palabras de Torah y para construir cosas bonitas en este mundo para eso tenemos la boca en el momento en el que nosotros empezamos a destruir con nuestra boca y en vez de usarla como una herramienta la usamos como fuego para quemar a quien sea que esté alrededor de nosotros entonces no nada más no estamos cumpliendo el propósito y no nada más no somos una criatura superior al animal, nos convertimos en una criatura inferior al animal, porque el animal no puede destruir con su boca. Y en el momento en el que nosotros hablamos a Shonara, nosotros tenemos esa capacidad de destruir con la boca, de decir, Rache, este regalo que me diste a mí, que es hablar, que es reírme, que es platicar de algo que me gusta, mira, lo tiro a la basura. Y no nada más hago eso, hago lo contrario. Voy a bajar tu nombre en donde sea. Voy a bajar tu nombre en donde sea. Porque cualquier persona tiene, yo creo, una experiencia con una persona que ha hablado mal y es muy difícil poderte sacar esa experiencia de la boca. Ahora, vamos por la calle y ven que somos Yehudim y nos ven hablando mal y vemos cómo se están comportando las personas. Es Hilul Hashem. La herramienta más increíble y poderosa para decir o Kidush Hashem o Hilul Hashem es una palabra. ¿Cuántas veces a me ha pasado que veo a gente que se viste como religiosos y también a gente que no se viste como religiosos que les voy hablando mal, que les voy faltando al respeto, que les voy diciendo cosas que no tienen que hacer ¿Qué nombre le está haciendo Hashem? Eres el hijo de Hashem. Eres la hija de Hashem. ¿Qué nombre te estás poniendo? ¿Qué nombre? Y más, si eres una persona que se ve religiosa, por decirlo así, todavía la responsabilidad es cien veces mayor. Cien veces mayor. ¿Por qué? Porque maybe una persona se iba a querer acercar, pero vio cómo hablaste y dijo, en esa religión yo no me meto. En esa religión son unos maleducados. En esa religión no respetan. Entonces, qué importancia El cómo te presentas con la gente y el cómo hablas con las personas. Porque tiene el poder no nada más de que te aleja a ti de Hashem, seguro que te está alejando a ti de Hashem. Te estás poniendo clipote, te estás poniendo barreras entre y Hashem. Porque nos tenemos que asemejar a Hashem. Tenemos que hacer lo que Él hace. Y Él no destruye con su boca. Él solamente construyó con su boca. O sea, no con su boca, pero con su palabra, por decirlo así. Cada vez que se nos venga un pensamiento de hablar la Shonará, tenemos que tener esto en mente. Y si es necesario ponerlo en recordatorios o escribirlo en una hoja o tenerlo escrito en donde sea o de pantalla, da lifne mi ataomed. Delante de quien estás parado. Oye, que Pedro no está enfrente de ti. Y si Pedro estaría enfrente de ti, ¿dirías lo que estás a punto de decir? Yo quiero que alguien me diga. Nunca se han sentado a hablar de una persona. Todos lo hemos hecho, desgraciadamente. Todos nos hemos sentado y hemos hablado de una persona. Y yo siempre lo digo, Baruch Hashem, si tengo la oportunidad de decir, si la persona de la que vas a hablar estaría acá, ¿dirías lo que estás a punto de decir? Si sí, muy probablemente go ahead. Aunque hay a la hot que se pueden cruzar también de la Shonara. Pero si no, y si en tu cabeza ni siquiera dudarías decir lo que estás a punto de decir cuando esa persona esté presente, cerramos la boca. Y dice el Hafez Haim, una persona que se calla un segundo de hablar la Shonara, porque es un Yetzel Hará muy fuerte, es un Yetzel Hará extremadamente fuerte que ni siquiera se puede deber, una persona que se abstiene el mundo entero se sostiene encima de él, tiene una fuerza impresionante, impresionante entonces, no es decir ya no vamos a hablar de la sonora porque es malo no, no, no, porque lo que puedes lograr tú, al momento de abstenerte de decir una palabra que muy probablemente quieres decir esa palabra por ego, por tener un poquito bajo la autoestima, por quererte comparar y por un sentimiento de injusticia ¿por qué hablamos de la sonora? Tense cuenta Vean las personas de su vida y dense cuenta quién recurre a la shanara. Y chequen si admiran a esa persona. Ahora, piensen en una persona limpia, en una persona que sonríe, que habla palabras de Torah, que no falta al respeto, que es amable. ¿Lo admiran? Muy probablemente sí. Una persona que está hablando la Shonara y que se la pasa hablando totalmente del otro y de lo que tiene y de lo que no tiene, le está diciendo también en la cara de Hashem, ¿qué crees tú? Injusto al 100%. Porque ella tiene unos zapatos que yo no. Y te pones a pensar en la cabeza, y esta hizo y esta no hizo. Es ocio, es ocio, es no tener lo que hacer. es no tener lo que hacer y lo voy a decir y lo aseguro al 100% con la persona que estés hablando la Shonara de Juanito se va a presentar con otra persona y van a hablar igual de ti el Jafet Haim dice te quieres proteger de las palabras de las personas cuida tu boca cuida tu boca si una persona viene y se me acerca y quiere hablar la Shonara de y yo la paro en seco obviamente no decirle hey no es la Shonara hey no no desviar la plática si no se puede desviar la plática te paras y te vas Así de fuerte es la shonara. Si no se desvía la plática, te paras y te vas. En el momento en el que haces, esta persona no tiene nada en contra de ti. Esta persona no puede decir, oye, ¿no sabes lo que dijo Ruth Etienne? ¿No sabes lo que dijo? No dijiste nada. Te puedes ir a dormir en paz. Hay una pregunta que siempre nos hacemos yo y Ceci, que a veces al rasha, al malo, le va muy bien en esta vida. Y a veces el que es bueno, no le va tan bien en la vida. Y no, la verdad no recuerdo si fue en el... que dice que el Rashad puede tener todo en esta vida, pero nunca va a tener paz, nunca sabrá dormir en paz. Cuando hablamos de Nación Arada, la gente tiene muchas armas en contra de nosotros. Muchas armas. Al momento que saques una palabra mal de otro, esa persona tiene una bala en contra de ti. La otra persona, una bala en contra de ti. Una bala en contra de ti, porque en cualquier momento te bajan. En cualquier momento dicen, ¡ah, muy amigas! ¿Quieres saber lo que dijo de ti? Es peligroso. Si queremos que estén en paz, que la gente no nos suba pistolas, irnos a dormir en paz, sabiendo que si la gente nos odia es porque tienen un problema interno y porque no tiene nada que ver contigo, en ese momento, te va a llegar el Yetzer Hará. Y desgraciado que todos tengamos las fuerzas y que Hashem nos las mande a todos para no hablar una palabra de Hashem en nuestra vida. Amén. De verdad, amén. Pero cada vez que nos abstenemos, hay que decir, me estoy protegiendo Ya si no lo voy a hacer por proteger al otro, ya si lo voy a hacer por cuestiones mías, por razones para protegerme a mí, selfishness, lo estoy haciendo para protegerme a mí. Queremos protección en la vida. No queremos que se acerque gente mala a nosotros. No queremos que malas energías se acerquen a nosotros. Queremos estar bien. Queremos irnos a dormir en paz. Y el arma más fuerte para hacer esto es cuando mantenemos una boca limpia. Y cuando no somos... de estas personas que creen que si hoy no me sale una mancha blanca en la piel es porque ya no hay repercusión, no hay castigo por decir para mis malas palabras.

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Me vienen a la mente dos Mishnayot de Pirkei Avot que hemos estudiado. Una es que está escrito que hay en Roa siempre hay un ojo que te ve, un oído que te escucha y en un libro están siendo escritas todas tus acciones. Quiere decir, no porque no veas a Hashem quiere decir que no está. Porque así como sientes el aire cuando estás allí, Hashem también está. Así deberíamos sentir también Hashem todo el tiempo, pero no lo sentimos. Entonces viene esta Mishnah, nos recuerda y nos dice que no se te olvide. A veces se nos puede llegar a olvidar, pero que no se te olvide que te están viendo, te están escuchando y todo lo que estás haciendo se te está escribiendo. Entonces a esto, o sea, como dijimos y como está diciendo Ruth, hoy en día, dice el Hafez Haim, una plática que no es de la Shonará se considera Kodesh, se considera lo más santo que hay. ¿Por qué? Porque para llegar a eso hoy en día es lo más difícil. Hoy en día es difícil tener una plática en donde no se hable de alguien. Siempre se toca algo de la Shona, pero siempre hay. Entonces dice el Hafez Haim, una plática en donde no existe Bihlal, no hay nada, nada, nada de la Shona, eso es Kodesh. Entonces a mí, a me sirve mucho, digo esto por lo difícil que es llegar a una plática así, pero a me sirve mucho todo el tiempo recordarme y decir, alguien me está escuchando, alguien me está escribiendo mis acciones, Hashem aquí está. Hashem está tan cerca como quieras que esté de ti. Entonces tienes que decir a aquí estás te estoy viendo que me estás escuchando a eso me ayuda mucho y otra misión impresionante que hay es la de dice en hebreo toda la vida crecí alrededor y lo contó de su experiencia porque eso son las misiones cada rabia explica lo que él vivió lo que él pasó entonces él dice toda la vida crecí sus papás sus abuelos todos eran jajamim todo ya creció alrededor de jajamín y dice no encontré algo más bueno para el cuerpo que el silencio Yo me volví loca cuando estudié esta mishnah. ¿Por qué? Porque dije, o sea, si yo estoy en un cuarto viendo puros jajamim, no si diría que lo que más admiro sería el silencio. Porque están hablando, están diciendo su inteligencia, su manera de juzgar al otro, su empatía. No, dijo el silencio y al cuerpo. ¿Por qué al cuerpo? Entonces esto nos viene a enseñar que cuando te callas, no nomás le haces un bien al otro. Ya de no decir la sonora, te haces un bien a ti, el bien es a ti, te haces un bien, te sientes bien, como dijo Ruth, te vas a dormir tranquila, en paz, de que no le hiciste nada a nadie, no te metiste con nadie, no te arrepientes de nada, probablemente una persona que habló, no si les ha pasado, seguramente a me ha pasado también, que de repente dije algo en una comida, en cualquier lugar, y digo, como que me arrepentí, chance no lo tenía que haber dicho, o sea, como que me arrepentí, o así, de repente también me pasa, así a una amiga le dije algo, pensé que era para ayudarla, y digo, ¿para qué le dije? O sea, que a la peor hora ya estaba diciendo que pero que como que como pasó que qué fue para qué entonces ahí es cuando entra esto de que el silencio es lo que más bien le hace al cuerpo ahora voy a regresar un poquito a lo del cohen estamos hablando al principio del cohen cuando cuando le daba lepra porque hablaba en la sonara entonces les daba lepra entonces hablamos de esto y ya dijimos cómo es que se es solucionaba el problema, se salían del campamento, valoraban, regresaban. Ahora, ¿por qué tenían que ir con el cohen? O sea, normalmente, pensemos en nuestra época, si a una persona le da lepra, ¿con quién va? Probablemente con el doctor. O sea, ¿por qué tenían que ir con el cohen? Entonces, aquí aprendemos algo espectacular, que es que la lepra no venía a representar algo físico, venía a representar algo espiritual, venía a representar que algo en tu neshama no estaba bien, que algo de tus acciones no estaba bien, entonces no quiere decir que por eso no iban con o como me dijiste tú, con un jajam, podían ir con un jajam y ya, con cualquier persona, no, tenían que ir con el cohen, ¿por qué? porque el cohen era el que era capaz de ver a través de cada persona y decir, lo que estás haciendo mal es esto, pero no se los decía tal cual, sino que que veía la manera, y esto es algo también que quiero hablar, veía la manera de cómo transmitirle a la otra persona lo que estaba haciendo mal y cómo lo podía hacer bien. Entonces, si nos ponemos a pensar hoy, ¿quién no quisiera ser el Kohen? ¿Quién no quisiera ser esa persona que transmite al otro cómo puede mejorar? Entonces, el Kohen, esa era su misión. Llegaba y decía, tú, la verdad, la Shonara se pasó un poquito de más, Ya, te tienes que salir del campamento. Pero por algo lo ponían a él y no a cualquier persona. Yo me imagino y decimos, si ponían a cualquier persona, le iba a decir horrible. Oye, eres un lachonarero, estás ahí hablando con todo el mundo, ¿qué onda? O juzgar de cualquier manera. Entonces, por eso era tan importante que tenían que poner al cohen que él sabía cómo decir las cosas para no hacer sentir mal a la otra persona. Y esto es algo que tenemos que aprender y que los jaja a más grandes de AM Israel se destacan por esta amidad que es el ser sensible, ser sensibles en la vida, entender que cuando una persona hace algo mal no es un Rashad, no lo tenemos que tachar como que es la peor persona del mundo hay niveles obviamente, pero me refiero cuando una persona hizo un acto que tal vez no nos encantó y vamos y lo juzgamos tranquilo, ponte tus zapatos, ¿por qué lo hizo? tal vez no sabes la situación en la que está pasando, la que está viviendo y ya fuiste y te lo acabaste hiciste un daño enorme entonces creo que tenemos que ser como o sea como el cohen en esta parte de ser sensibles y de ser capaces de ver lo que el otro hace mal pero no no de manera física como lo estoy hablando de la lepra si alguien hizo algo mal no veas la lepra no veas la mancha que tiene acá no ve por qué qué es lo que hizo mal hay que ser personas que ayudamos a construir no a destruir hay una frase impresionante que me encanta que dice, la vida y la muerte están en la lengua, en la palabra de la persona. Quiere decir, y también está escrito en muchos lados de la Torah, que la palabra construye y destruye. Entonces hay que pensar en esta vida, ¿quién quiero ser? Una persona que va a construir o que va a destruir. Porque desgraciadamente somos personas que nos las pasamos mucho tiempo en nuestras vidas destruyendo. Y se siente, de verdad, como dice Ruth, de verdad, te vas a dormir y te arrepientes. dientes, dices ¿para qué? luego te enteras que el otro habló mal de ti es una cadena de nunca acabar que no da satisfacción, que en verdad se siente mal entonces es muy importante ponernos en el papel de concientizar y decir ¿quién quiero ser yo? esas personas que voy a construir con la palabra y es algo que yo siempre lo digo que es muy fácil, o sea no les estoy diciendo nada que no sepan, les estoy diciendo algo que todos sabemos, que cuando le decimos algo bonito a una persona le cambia el día le cambia la vida yo en Israel tuve la experiencia de cada viernes cuando estuve en una midrashah, iba a los hospitales con un grupo y les repartíamos comida y etc y nos dábamos cuenta, nos decían papás no sabes el cambio que le hizo a mi hijo lo que les dijiste la semana pasada no ha parado de sonreír está feliz y nosotros no podemos entender, decíamos ¿cómo Pero no hice nada. O sea, no hice nada. Le dije que se vea muy bien, que se vea fuerte. Y eso, y de verdad, nos lo decían mucho, todo el tiempo nos decían, wow, de verdad, no si es el cambio que hicieron en todos estos pacientes. Desde la semana pasada están bien, están positivos. Y era una palabra, una palabra. No nos esforzamos más. O sea, leímos un panqué y dijimos refuerzo al EMA. Entonces, de verdad, hay que concientizar mucho en esto y entender, como dije al principio, la fuerza que tiene una palabra. Que como dijo Ruth, si Baruch Hashem tenemos la oportunidad de tener el habla, de tener la comunicación, ¿para qué la vamos a usar? ¿La vas a usar para bien o la vas a usar para hacer un mal, un daño? No nada más a ti. Cuando hablas mal de alguien, metes en daño a todos, a ti, al que está enfrente y a Hashem que está escuchando. Creo que hay que concientizar mucho en esta parte.

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Ceci dijo algo de que a veces cuando le dices algo a una persona, me hiciste que se peleen y Shema Israel ya le tiene rencor y ya no están bien por tu culpa, por una palabra. La característica de los personajes que vemos en la Torah que no los caracterizan como personajes buenos, por decirlo así, eran las personas que hacían discordia, eran las personas que eran lo contrario del Shalom, que iban con él y le decían, oye, mira lo que él te hizo, ve, haz de Y hacían que todos se enojaban entre ellos. Importante. Cuando vayamos a decir algo, hay que pensar el motivo por el cual lo queremos decir. ¿Para engrandecerte a ti? ¿Te quieres engrandecer a ti? No lo digas. ¿Quieres engrandecer a Shem? ¿Vas a engrandecer a Shem con tu acción? ¿Con tu palabra? Dilo. Siempre que hablamos una palabra de la Shonara, nos subimos a nosotros. Subimos nuestro ego. Queremos pisar a la otra, al logro del otro, porque yo me siento insuficiente. Queremos hacernos más grandes, porque, repito, creemos que es injusto que nosotros no estemos en la posición que está el otro. Y es cuando entra la Munay, la Vitajón, de decir, eres perfecto y yo, ¿qué crees? Yo no nada. Yo no nada. Y hay un nivel muy impresionante que todos podemos llegar a eso. que es en el momento en el que una persona habla mal de ti, el instinto de la persona que es, hablaste mal de mí, ahora yo hablo mal de ti. Ese es el instinto, la verdad, es lo que pasa, ¿no? hablaste mal de mí, ahora yo les voy a contar la historia real, ¿sí o no? Ese es el instinto que tiene una persona. Pero normalmente cuando llegan y te dicen, oye, esta persona dijo esto, esto y el otro de ti, ¿tú qué empiezas a pensar de esa persona? ¿Está loca? ¿Cómo dijo eso? ¿No puede ser? si es mentira y empiezas a hacerte todas estas historias malas de la persona que habló de ti ahora en el momento en el que te vas a defender y vas a hablar mal de esa persona uno te estás convirtiendo en la misma persona de la cual estás enojada te estás convirtiendo en la misma persona que estás maldiciendo entonces es un espejo mejor dítelo a ti y número dos que eres de carne y hueso piensas que te vas a defender en vez de dejar que a Kadosh Baruj Hu que el rey te defienda. Cuando decimos que cada cosa que dices se escucha. ¿Cómo es? Todo lo que dices se escucha, todo lo que haces se ve y la acción que haces se escribe en un libro. No es nada más para darte a ti la conciencia de decir, ok, maybe no voy a hablar la shonara. También es a ti para darte la tranquilidad que cuando hablaron de ti, Hashem estaba sentado ahí. Y si no debes nada, Hashem se va a encargar de que nada te pase. Nada te pase. Una de las cualidades grandes de la Torah es el Shalom. Y Arona Cohen era Mamash Shalom. Ahora, hay una historia que Shaul Amelech siempre quiso matar a David Amelech. Lo quería matar. Lo quería matar. Y David Amelech tuvo en sus manos dos oportunidades. Hashem le puso a David Amelech dos oportunidades para que pueda matar a Shaul rápido. David Amelech no lo mató. Y por porque David Amelach no lo mató y no tomó esa oportunidad de matar a Shaul Hashem lo protegió y Shaul nunca pudo matar a David eso es lo que pasa con nosotros y con nuestras palabras y lo digo con vida y con muerte cuando te intentas defender te estás haciendo daño te estás desprotegiendo si David hubiera intentado matarlo no sabemos que hubiera pasado pero el comportamiento de David es impecable tuvo la oportunidad de matar a quien lo quería matar y dijo no es mi lugar yo busco shalom yo busco paz y por eso Hashem nunca le dio la oportunidad a Shaul de que lo dañara cuando nosotros buscamos shalom con el compañero literalmente nos estamos poniendo un escudo y no un escudo ustam así cualquier cosa el escudo de Hashem está en ti y lo escribe el Jafet Haim cuando bajas tu cabeza y eres humilde con la persona que sabes que te tiene malos sentimientos y sabes que te tiene rencor, y sabes que te odia, y sabes que hablaban de ti, y tienes esta fuerza y este valor para bajar la cabeza, Hashem dice, yo lo voy a hacer humilde a él ante tus ojos. A él lo voy a humildar. Va a ser humilde ante tus ojos. bajaste la cabeza porque sabes que algo no hiciste mal. Ahora yo hago que él sea humilde ante tus ojos. Y no es nada más eso. Nunca te va a poder dañar. Nunca te va a poder dañar. Creemos a veces mucho que todo es injusto en la vida. No. Cada cosa que Hashem nos pone es... O nos protege o nos desprotege. Con las palabras que hablamos o nos protegemos o no nos protegemos. Es muy importante. Saber que una palabra puede matar y saber que también una palabra le puede dar vida a los demás. Hemos hablado de todo lo que es una palabra mala y lo hachú que es y lo importante que es una palabra mala, pero como dijo César aquí, que iban y le decían a una persona, qué bonita te ves, y le alegraban la vida, le alegraban el día. Esas oportunidades las tenemos que tomar. Tenemos que tomar la oportunidad de poder ver como el cohen veía el sufrimiento del otro y poder alzarlo. Y ojo, no necesita ser lo que harías en esta situación, porque muchas veces eso es lo que nos ofendemos. Si yo estuviera en su situación Yo Haría esto, eso y el otro ¿Qué crees, mamita? Si estuvieras en su situación Con sus papás Con su casa Con su historia Harías exactamente lo mismo Que él está haciendo Entonces nos callamos la boca No estamos aquí para juzgar De la manera que nosotros Juzgamos al otro Hashem te juzga a ti eres rajamim con el otro Hashem tiene rajamim contigo Mi da que negues mi da Como eres con el otro Hashem es contigo Pero No es mi da que negues mi da Con la persona No pagamos con la misma manera Con la persona Hashem te paga a ti como le pagas al otro. Si alguien te hizo mal, te dañó y tienes todas las herramientas para destruirle su vida, no hagas nada que no hagas nada. Deja que Hashem haga nada que no hagas nada contigo. Deja que Hashem te proteja. Deja que Hashem te deje pasar todas las que le dejaste pasar a esa persona. Y ojo, no digo nunca que te pongas de alfombra para que la gente te haga mal. Pero, si con si alguien te dañó y tu instinto es querer dañar al otro, aguántate ese instinto. Si quieres quedar bien con la persona de enfrente, aguántate ese instinto. Este instinto muchas veces es muy animal. ¿Qué es el animal? Tiene hambre, va y come. Las personas que no son conscientes, que no somos a veces conscientes y que no hay Dachshund Mind, piensan en algo y lo dicen. Piensan en algo y lo dicen. No hay un filtro. No hay un filtro por el cual pasó este pensamiento. Ya lo dije, ya le destruí la vida. Ya hice que no tenga amigas. Ya hice que hoy tengo un mal día. Con que hoy tengo un mal día una persona le estás quitando el regalo más grande del mundo. El regalo más grande del mundo que es la vida. Entonces, la próxima vez que tengamos esta oportunidad de... ¿Qué va a pasar? Vamos a querer hablar mal de las personas. Ojo. Amén. Que seamos todos fadikim enormes que ni siquiera nos pase por la cabeza. Pero nos va a pasar por la cabeza hablar mal de la gente. Vamos a tener estas oportunidades todos los días. Todos los días. Acuérdense de todo esto. Gánale a tu instinto. Cada vez que le ganas a tu instinto, te haces gigante. Te haces una persona enorme. Y rézale a Hashem en ese momento. Y le dirá, mira cómo me abstuve. Mira cómo me estoy abstuviendo, me lo estoy haciendo por ti. Si no lo estoy haciendo nada más por ti, también lo estoy haciendo por mí. Porque que a me vas a proteger. El arma más fuerte que Hashem nos dio es la palabra. Dense cuenta. ¿Cuál es la criatura que gobierna el mundo? ¿Los leones? ¿Quién gobierna? El hermano. ¿Pero cómo? Él lo entiende pesa 100 kilos, 150 kilos más que yo. Tienen colmillos mucho más grandes que los míos. Si me pones frente a frente a un león, ¿quién gana? El león. Entonces, ¿cómo puede ser que domines el mundo? ¿Cómo puede ser? Tienes el poder de la palabra. O lo dominas para bien o lo dominas para mal. No hay intermedio. No hay una palabra nula. No hay una palabra nula. No importa si la persona enfrente de ti no está haciendo lo que harías. No importa si está haciendo lo que estás en desacuerdo con hacer. vamos a callarnos un poquito la boca y como dijo Ceci, empatizar. Incluso si la persona se la pasa hablando a Xonara, empatizo contigo. ¿Te estás hablando de mí? Empatizo contigo. Empatizo. que algo te falta en tu vida. que me vi, no sé, cualquier cosa. Y es tratar de empatizar. Y esto lleva mucho trabajo, el poder dejar que Xonara nos defienda. Pero yo creo que si es el único que nos da vitalidad, si es el único que nos da vida, es el único que realmente nos puede defender voy a decir esto y acabo y si se quiere agregar las manchas de charat eran blancas blanco es el color de pureza estamos de acuerdo blanco te casas en vestido de blanco pureza todo blanco es puro entonces aquí preguntan ¿por qué no me hiciste una mancha negra? hola ¿por qué no me hiciste mejor las manchas negras? ¿por qué? porque dice Nostra Hami, me dice la Gemara en Tratado de Pesajil aquel que es importante y de consideración en el mundo terrenal es todo lo contrario en el mundo venidero y aquel que es sencillo y humilde en el mundo terrenal es considerado en el mundo venidero es considerado importante en el mundo venidero los que están elevados en este mundo se encuentran inferiores en el mundo venidero y los que están inferiores en el mundo en este mundo son superiores en el mundo venidero ojo, no es de que una persona que es buena acá y que se comporta bien acá, le va a ir mal allá No, no. No. Si no, que aquí ves a la persona que todos están escuchando porque se la está pasando hablando mal de este y este y este y tiene el ego hasta la garganta y todos lo respetan y todos el esto y le tienen miedo, no te preocupes. No te preocupes. No le está yendo tan bien como crees. No se ve tan blanco como crees. No todo lo que se ve blanco es puro. Muchas veces es impuro. Porque una persona que estaba con manchas blancas que a la vista lo verías, uh, está blanco. Qué pureza. Está totalmente impuro. Lo que se ve de color rosas, no es de color rosas no lo que se ve es tan fácil en este mundo hay que buscar la profundidad de las cosas, la profundidad de nuestras palabras si Hashem nos dio un regalo, tomarlo en cuenta, no tirarlo a la basura no decirle, mira como destruyo todo lo que hiciste, y tener la responsabilidad porque somos Yehudim y tenemos una responsabilidad que ninguna otra persona tiene, de engrandecer el nombre de Hashem y decir Y es, no importa con quién estés hablando, tener cuidado de cómo le estás hablando. Porque esa persona se puede quedar con una mala imagen de ti, con una mala imagen de Hashem. Si es Yehudi, puede que por tu palabra y por tu maltrato no se vaya a acercar a la Torah y no nomás estás haciendo que todos los demás puedan hablar mal. Pero, si vas, te acercas, hola señorita, ¿cómo está? ¿Todo bien? ¿Qué bonita se ve hoy? Esto y el otro. Y alguien más ve y dice, mira qué pueblo maravilloso de Hashem. Qué maravilla de gente. Su Torah Está increíble. Está increíble lo que están estudiando. Quiero acercarme. Un buen acto y una buena palabra acerca y un mal acto aleja a las personas externas y nada más te pone más flipote entre y Hashem. Te pone más barreras.

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Acabo con dos historias, hablamos de dos cosas, la sonará, y por el otro lado hablamos de la sensibilidad que tenemos que tener. Hablamos de dos posiciones, del que tenía lepra y del que curaba la lepra. Entonces quiero contar dos historias y con esto terminar. Hay una historia muy famosa, la escuché de... Ahorita les digo el nombre. Ahorita les digo el nombre del rap. En fin, el punto es que ya de repente habían dos chavas platicando en un camión en Israel y eran un grupito de tres niñas así muy, muy amigas y en el camión solo iban dos y se comprometió la otra. Entonces estas dos van en el camión y empiezan a decir ¿qué tal que se comprometió esta? O sea, que hay que haber hay que comentar empiezan a comentar las dos pero estamos hablando de que la otra es de su grupito y empiezan pero que el chavo es muy bueno está raro o sea no ella es así y es así y también de repente cuando se ha enojado con nosotras es grave o sea se ha comportado de repente también muy mal hablando una a la otra no qué de repente se para una señora atrás y le dice oigan es verdad eso que dijeron lo de su amiga oye que te metes la verdad estamos hablando en privado no se vale porque te estás metiendo en la conversación no porque la que estás hablando es mi hija de la que estás hablando es de la que estás hablando es la prometida de mi hijo entonces me voy a encargar de deshacer ese shiduj hoy porque ya escuché todo lo que dijiste de tu amiga te consta que es así que es así por eso quiero saber porque yo no quiero que mi hijo se case con alguien así se empiezan a poner muy mal no, perdón, estamos exagerando, es nuestra mejor amiga, no es así, o sea, una hora discutiendo, se empiezan a poner muy mal, empiezan a sudar las dos, muy mal, muy mal, se baja del camión esta señora, esta niña se queda muy mal, bajan, van atrás de ella, la buscan, por favor, no vayas a hacer nada, por favor, no, no, llega esta señora y les dice, a ver, tranquilo, la verdad, no, no soy, o sea, les hice una broma, no soy, pero y si fuera qué, Dijo, me dolió en el alma escuchar que dos amigas hablen así de otra amiga suya. Entonces, esta historia a me voló. Dije, imagínate ser, o sea, ser como esta señora, de decir, o sea, ¿por qué son tus palabras? Te estoy escuchando. Y es lo que dice Ruth. Aparte, o sea, lo que yo siempre me pongo a pensar también es que hablas al aire libre, no te importa que te están escuchando, no te importa, obviamente que está Shem. Pero ya, ok, si no eres capaz de ver a Shem, pobrecito, pero también, hay gente alrededor no te importa que te están escuchando, no te importa y yo siempre digo esto, no si les ha pasado pero siempre hay esas experiencias de mil penas en la vida que hablaste mal de alguien y de repente se estaba acercando de repente dijiste algo y estaba viniendo y sientes aquí un hoyo la otra historia impresionante es de Rababram Kirohovsky se llama que él era tenía una jabruta todos los días, de 2 y cuarto a 3 y cuarto estudiaba siempre con su jabruta y de repente ya estudiaban muy bien, se querían mucho y de repente un día, era Shabbat, sube las escaleras la Jabrutá a la casa del rab y de repente llega y ya llega a la casa y se le va, estaba muy distraído y toca el timbre. Era Shabbat. Toca el timbre y de repente se empieza así a poner muy mal. ¿Qué hago? ¿Qué hago? Es el rab, o sea, es el que me enseña. Es mi Jabrutá, le acabo de tocar el timbre y ¿qué hago? Y de repente nadie abre, nadie abre, nadie abre, nadie abre. Se espera como dos minutos, nadie abre. Dice, voy a tocar ahora bien. O sea, toca, de repente dice, ¿quién es? No, yo, Rab, la jabuta. Ah, ok, ya, dame unos minutos, me agarraste dormido, ya voy. Ok. De repente, ya, llega el Rab, ya, se cambia tantito, va, y le dice, hola, perdón, me agarraste en mi siesta. No, no, no te escuché, perdón. Ya, pero pasa. Ok, me voy a poner mis zapatos rapidísimo, no qué. El jajam estaba en bata, pantuflas, ya, de repente se cambia. Ya empiezan a estudiar, todo perfecto, nunca le dijo nada del incidente del timbre, nunca nada. Pasó. Se salió este, la jabutá se salió de la casa y dijo, oh, imagínate la pena de hablar con mi jajam que le toque el timbre y que me equivoqué y que me estaba distraído. Ya, oh, ya. Pasan los años, fallece este rabo, está en la semana y de repente le cuenta esta jabrutá, le cuenta a los hijos de este jejam, ¿no saben lo que me pasó una vez con su papá? Le toqué el timbre, lo agarré en su siesta, no escuchó. Se voltean los hijos y le dicen, mi papá en su vida tomó una siesta. Nunca, o sea, no hay forma. ¿Cómo? Me abrió en bata, bata, mi papá, mi papá en Shabbat nunca se puso una bata. Era Shabbat. Traje perfecto, impecable. Se empiezan a dar cuenta que todo fue un show, que para no hacer sentir mal a la jabrutá, fue, se puso pijama, se despeinó, le abrió la puerta y le dijo, perdón, perdón, perdón, me agarraste dormido. Me dijo, no vaya a ser que se vaya a sentir mal de que sepa que tocó el timbre y yo lo escuché. Entonces, hizo todo este show, toda esta obra, ¿para qué? Para que no se sintiera mal. Entonces, yo digo, si un jajamín, se encargan de hacer sentir, o sea, de cuidarse del más mínimo detalle para que alguien no se... Hay un libro de Hama Badia Yosef, si lo leen, es historia tras historia tras historia de cómo hacían sentir bien y cómo se cuidaban de todo, de actuar lo que tuvieran que actuar, pero no hacer sentir mal a una persona, nos volveríamos locos. Entonces, que aprendamos con estas historias y con todo lo que hablamos, ahí estás dos cosas, a cuidarnos de las honoradas, a ver que Hashem siempre nos está escuchando, siempre está con nosotros, número uno, y número dos, ser líderes de Amistad, construir en Amistad, construir en la sociedad que estamos, construir con nuestra palabra y usarla para bien, besos de Hashem siempre.