Moving with Torah
Un podcast hecho para tu everyday Life. Inclulcando el amor a hashem y al movimiento.
Moving with Torah
Como cuidas lo que consumes?
Use Left/Right to seek, Home/End to jump to start or end. Hold shift to jump forward or backward.
¡Hola, gente bonita! Espero estén teniendo un precioso, precioso día. Una preciosa semana. Esto está siendo grabado el lunes, pero si lo estás escuchando otro día, que tengas un maravilloso, maravilloso día. Y el día de hoy quiero hablar de el movimiento. ¿Por qué quiero hablar de esto? Porque creo que, si profundizamos, en la Torah, en las mitzvot, etc. Entonces vemos que debe de ser algo primordial en nuestra vida el estar en movimiento físico, me estoy refiriendo a físico, y el cuidar de nuestra salud física. ¿Por qué? Porque nuestro vehículo para poder hacer mitzvot, para poder cumplir Torah y mitzvot, en este mundo, es nuestro cuerpo. Sabemos, obviamente, que no es lo más importante, pero también entendemos que si no lo tenemos bien y si no lo tenemos sano, entonces, pues, no podemos hacer absolutamente nada. Hay una parte en el Rojot Sadikim que dice que los tipos de amores con los cuales debes de tener cuidado al momento de tenerlos. Y uno de esos amores... es el amor a la comida y todos estos placeres, como que comida, vino, etc. ¿Y por qué dice esto? Porque dice el Arhotza de Kim que una persona debe entender que no vivimos para comer, comemos para vivir. ¿A qué se refiere comer para vivir? Se refiere que estás comiendo para nutrir tu Neshama, para nutrir tu cuerpo para poder hacer Torah y Mitzvot. Y si en el momento en el que nos volvemos todos glotón y si queremos comer y esto y el otro y no lo hacemos realmente para el servicio de Dios que todos podamos llegar a ese nivel de literalmente comer lo necesario para estar bien y entender que si algo sabe rico y nos hace mal no tenemos por qué estarnos comiendo etcétera, que todos podemos llegar a ese nivel pero mientras llegamos a ese nivel tenemos que entender que el cuidar de nuestro cuerpo es una mitzvah y la tenemos que tomar en serio de la misma manera que tomamos en serio todas las otras mitzvot, como no sé, cada quien, estudiar Torah, Kibudabahem, etc. De la misma manera tenemos que tomar el cuidar de nuestro cuerpo. Y a mí se me hace a veces un conflicto porque veo que las personas creo que ya había hablado de esto en algún punto, pero pasan los jueves y ¿qué hacen los jueves? Van y se toman 7000 shots en una boda. Y pasa y otra vez el sábado tienes boda y como es boda, pues otra vez vas a ir a tomar. Y si ya no es alcohol, entonces Y si no es esto, es el otro. Y tenemos que entender que eso es jam. O sea, que no está bien. Primero que nada, a mí, en mi punto de vista, el alcohol se me hace una tontería porque estás tomándote algo que te sabe muy, muy mal. Muy, muy mal. Y nadie me puede decir que sabe bien. O sea, sabe muy mal. Un shot sabe mal. Y lo único que haces es que poco a poco esa bebida te va quitando la conciencia. Y cuando te va quitando la conciencia, te va quitando la vergüenza. Y cuando te va quitando la vergüenza, empiezas a hacer todas estas cosas que sabes que no haríamos sobrios. Y hacemos y decimos cosas que no diríamos ni haríamos sobrios. Entonces, en mi punto de vista, muchas personas lo usan como una herramienta para ser valientes. Y no se están dando cuenta que esta valentía que agarran del alcohol, solamente lo único que está diciendo es cuán cobarde eres en tu vida real. Porque Necesitas una sustancia que te diga qué decir y qué hacer. Eso es a nivel mental, ¿no? Eso es a nivel mental y emocionalmente. Obviamente todos yo creo que hemos experimentado dos días después de tomar que te sientes medio down, que no sabes por qué no tienes ganas de salir, etcétera. Pues todos esos al final son cosas de, o sea, efectos secundarios del alcohol que obviamente no nos hacen nada, nada bien. Y si vamos viendo todos los hábitos erróneos que las personas tienen, vamos viendo que todo es descuidar y descuidar y descuidar, ya sea tu cuerpo tu cuerpo, tu alma, tu mente ya sea que tienes una mala relación con una persona pues estás descuidando tus emociones ya sea que, lo que sea que estés haciendo que no le haga bien a tu cuerpo entonces no lo estás como que no le estás dando el buen uso al cuerpo como Dios pretendía que lo des entonces tenemos que darnos mucho más cuenta de lo que ingerimos ¿qué te vas a meter al cuerpo? ¿y por qué lo vas a meter a tu cuerpo? Literalmente la rojoza de Kim dice que no tienes por qué acercarte siquiera al dulce y al azúcar. Amén. Que todos podamos tener esta disciplina. ¿Por qué? Porque sabe que no le hace nada bien a tu cuerpo. Sabe que si no le hace bien a tu cuerpo, entonces no sirve para tu servicio a Dios. Y yo creo que en el momento en el que empecemos a cuidar la forma que nos alimentamos de forma seria, seria, seria, entonces se nos va a hacer mucho más fácil todo lo demás, y algo más impresionante que dice el Orjota de Kim es que en el momento en el que tú empiezas a cuidar Toray Mitzvot, muchas veces lo que va a pasar es que vas a sentir vergüenza ¿por qué vas a sentir vergüenza? porque la sociedad de hoy en día no entiende a una persona que cuida Toray Mitzvot, no entiende si vas a una fiesta y dices no tomo, la gente no te entiende, la gente te va a tirar de loca, la gente te va a ver para abajo, etcétera, etcétera con absolutamente todo, si llegas a una alberca y no te metes a nadar a por ese nude, la gente te va a berrar, él te va a decir, ay, qué aguada, ay, qué esto, ay, qué el otro. Entonces, dice el Hotsadikim que un tzadik tiene que aprender a soportar la vergüenza. Y cuando aprendemos a soportar la vergüenza, entonces nos enaltece, o sea, crecemos a un nivel enorme. ¿Por qué? Porque sabemos que lo que estamos haciendo, lo estamos haciendo al Shem, le Shem Shamaim, que significa que lo estamos haciendo simple y sencillamente por a Shem. Y ese es algo que tenemos todos que realmente tener presente y tenemos que internalizar el poder sentir cierta pene cierta vergüenza alrededor de gente que no cuida a Toray Mitzvot o alrededor de gente que está lleno de hábitos que solamente lo están tirando y lo están matando más rápido. Tenemos que llegar a poder estar cómodos con esta vergüenza de decir, no tomo. Ay, es que eres una... No, no, ¿qué crees? No tomo. Ay, ya, pero es que no puede ser que no prueben. Tenemos que llegar a estar cómodos con este sentimiento. Y en el momento en el que estemos cómodos con este sentimiento, entonces vamos a saber que nuestro trabajo es real que realmente es lo que estamos haciendo y nos vamos a hacer personas tan tan resilientes y tan seguras de nosotros mismos que los que las personas llegan de afuera de nosotros no nos va a importar no nos va a mover y vamos a saber que el servicio a Dios es lo único que importa y si lo estamos haciendo para entonces significa que nos está haciendo un bien tenemos que entender esto y tenemos que internalizar esto porque pensamos que lo que la sociedad hace es lo que está bien y pensamos que meterte una perdón una una borrachera de no sé cuántos shots y empezar a decir cosas que no y actuar cosas que no y a empezar a tambalear en tus pies y es normal pensamos que es normal porque sí, sí es normal la gente lo hace constantemente pero pensamos que porque es normal es lo correcto tenemos que entender que no, no, no es así y si vemos a las personas extraordinarias del mundo y de la vida vemos que ellos dejaron estos hábitos para convertirse en personas mucho más grandes interiormente aunque no lo tenían que mostrar exteriormente Todo esto de cuidar al cuerpo, al final lo que nos hace es darnos disciplina, es darnos autocontrol, darnos resiliencia y darnos este insight de que vamos a tener que soportar la vergüenza si queremos servir de la buena manera a Shem. Y si queremos servir de la buena manera a Shem, entonces vamos a llegar a tener una salud, ¿vesdad, Shem? Óptima. Que primerito Dios, todos podamos tener este autocontrol de cuidar nuestro cuerpo, de saber que lo que le estamos metiendo al cuerpo solamente tiene que ser para ayudarnos a servir más a Dios. ¿A qué me refiero? A sentirnos bien mentalmente, físicamente, emocionalmente. Porque como sabemos, hoy en día hay muchos estudios que dicen que el segundo cerebro del cuerpo es el got. Es nuestros intestinos. No sé cómo se llama en español, pero sí, todos nuestros microorganismos del estómago. Entonces, si no comemos de buena manera, si ingerimos cosas que no, al final nuestro cerebro no va a poder funcionar de la manera óptima y no vamos a poder servir a Dios de la manera que queremos servirlos. Cada día podemos hacernos personas más grandes por dentro, personas que ayudan más a los demás, personas que sonríen más y personas que están más pegados a Hashem y por ende que reflejen más la grandeza y la belleza de Hashem.
UNKNOWNQue Hashem nos bendiga.