Vive En El

Desilusionado

Jerry Jimenez Season 1 Episode 6

Use Left/Right to seek, Home/End to jump to start or end. Hold shift to jump forward or backward.

0:00 | 20:00

¿Alguna vez has enfrentado la desilusión… preguntándote por qué la promesa aún no se cumple? Tal vez has estado orando, creyendo, y aun así sientes que nada cambia. Si te identificas con esto, no estás solo. Acompáñanos mientras hablamos sobre cómo seguir confiando en Dios, incluso en medio de la espera.

SPEAKER_00

Bienvenidos a todos. Gracias por estar conmigo una vez más en oír el podcast. Ha sido un gran privilegio saber que muchos han tomado tiempo a oír este podcast. Yo que no es nada grande ahorita, pero estamos esperando que algo sea de bendición a los que oyen estos parcasts. Ahora quiero hablar sobre ser delusionado. Como siempre, antes de que comienzo, nomás quiero decir que mi primer lenguaje es inglés. Disculpe en las palabras que no hablo bien. Y estoy siguiendo aprendiendo el español esperando que aún parte de esta plática sea de bendición a alguien. Comenzamos. Dilusionado. Es bien interesante que antes que entrar en hacer este podcast, estuve orando a Dios. Porque hay muchas cosas sucediendo en mi vida. Que honestamente han sido de un gran efecto en mi vida personal, en la vida de mi familia. Y honestamente no hay, no hay donde puedo hablar totalmente claro con alguien. No tengo ciertas personas que mucha gente tiene la bendición de tener ciertas personas donde se puede confiar y hablar de las cosas personales. Y honestamente, no siento que tenga a alguien listo. So el único amigo que es seguro de mi vida es Jesús. Es mi Dios. Y de todo lo que ha estado sucediendo en mi vida, me he llegado a un lugar donde no qué está pasando. No entiendo por qué todo lo que está sucediendo está sucediendo. Honestamente, es interesante. Y de una manera puede ser mucho. Y yo sé, hay una cosa que yo que Dios mira todo. Y no hay nada que se pueda esconder de Dios. Dios lo sabe todo. Dios lo supo antes que suceda, antes que viniera estas situaciones. Y esa es la confianza que tengo. Que Dios lo sabe. Y Dios ya tiene plan. Aunque no lo miro, y aunque no qué va a ser la revolución de la resolución de todo, mi confianza es saber que Dios está en medio de todo. Y la tema de delusionado. Muchas veces, como humanos, pasamos por muchas situaciones. Muchas de veces, nosotros, como humanos, pasamos por altos y bajos en la vida, ganamos amigos, perdemos amigos, vivamos tiempos de riquezas y tiempos de falta. Y es difícil cuando estamos en esos tiempos de un lugar de no tener o no estar seguro en lo que está sucediendo. En esos tiempos es difícil creer que todo va a estar bien. Porque uno se puede estar confundido. Llegar a un pensamiento de ser desusionado, porque todo lo que uno esperaba, todo lo que uno estaba esperando en su vida, todavía no llega, y especialmente afecta a nosotros que estamos más mayor de edad. Cuando estamos de jóvenes, no hay nada de. Pues no es, no es que no hay nada de preocupación, pero no hay gran importancia en el futuro. Pero lo más mayor que nos encontramos, todo comienza a sentir más urgente, más importante, porque estamos llegando a una edad donde se mira como que ok, ¿qué está pasando? Porque ya me estoy poniendo más mayor, y lo que yo esperaba, lo que yo estuve esperando, no está sucediendo. Al contrario, todo está como que nada va a suceder, como que todo está en contra de las promesas de Dios, en contra de lo que hemos sentido de Dios, en contra de todo lo que hemos oído de palabra profética, cosas así. Como que cuando estamos pasando por esos tiempos, como que nada de lo que hemos escuchado va a suceder, ni estamos cerca de las promesas que Dios ha dicho, y todo se mire como que nada está trabajando, y como a veces sentíamos, no si ustedes, pero a veces me ha sentido como que todo está en contra de mí, en contra de la promesa, y yo he llegado a momentos, y espero que no estoy solo en esto, pero había tiempos donde preguntaba a Dios qué está pasando. No entiendo lo que está sucediendo. Todo lo que me has prometido, que pasó cuando va a llegar cuando va a llegar las promesas que me has dicho ya son días, meses, semanas, ya son años que me las has prometido, y todavía no he llegado, y estoy en un lugar donde ya no puedo. ¿Qué está pasando? Dios es difícil, seguramente es difícil porque cuando estamos en un lugar de valle, cuando estamos en un lugar de como estar estancado en un hoyo, es difícil mirar alrededor, porque hay padres, hay montañas alrededor de nosotros que no podemos mirar pasando las montañas. Es difícil. Y quizás el persona que está oyendo este parque se encuentra en este tipo de situación. Como que no hay esperanza, no hay respuesta, no hay nada. Y has estado esperando años. Has estado esperando días, semanas, meses, años por la promesa que sucede. Tengo un hijo de dos años, va a tener tres en noviembre. Y la cosa interesante desde mi hijo es un milagro. Porque por más de diez años estábamos tratando de tener hijos y hemos perdido varios durante esos diez años. Y había uno que estaba bien cerca de nacer y lo perdimos también. Y dentro de esos diez años estuve en ese lugar de pensar, you know, ¿qué pasó Dios? porque Dios me ha dio una palabra que iba a tener un hijo. Y el último que pasó, que murió, era un era un hombre, un varón. Y cuando no cumplió su deseo nacido, y yo me quedé preguntando, ¿qué pasó, Dios? ¿Qué pasó? Me prometiste y no cumplió. No sucedió. Yo me quedé disolucionado por un tiempo. Y un momento, llegué a realizar que esta vida no es mía. No es mía. Todo lo que soy, todo lo que tengo, no es mío. Es de él. Y él tiene todo en sus manos. Aunque yo no entiendo por qué sucedió lo que sucedió, aunque nunca voy a entender. Todo lo que es que Dios está en miedo de todo. So cuando llegamos, yo, mi esposa, llegamos a esa reliación, ese pensamiento, decidimos ok, ya. Ya no vamos a tratar, ya no vamos a hacer nada. Todo está en la mano de Dios. Ya no podemos hacer nada. Hemos tratado de hacer todo. Ir con doctores, hacer differentos, tomar medicina. Tratamos de hacer todo lo posible, gastando mucho dinero en tratar de tener un hijo, un bebé. Y levantamos nuestras manos y decimos, Señor, ya terminamos. Ya no podemos. Todo está en tus manos. Y la interesante parte de eso es que en unas semanas después, mi esposa comenzó a sentirse mal y tomó un examen. Y encontramos que estaba embarazada. Y claro, por el tiempo del embarazo, no era algo fácil. Teníamos los pensamientos de lo pasado, tratando de pasar por todos esos pensamientos, esas emociones, y siguiendo confiando en Dios. Lo resulta es que ya tenemos un niño, un varón, ya va a cumplir tres años. Y ha sido nada de bendición, nada más que bendición en nuestras vidas. ¿Qué quiero decir con esto? Es difícil, claro, es difícil. No es fácil pasar por momentos donde no todo se mira como que no está trabajando bien. Es difícil llegar a un momento de ser desilusionado, delusionada. Es fácil llegar a ese lugar. Porque cuando miramos que nada está trabajando, nada está pasando, aunque la promesa fue dicho, lo contrario, lo estamos mirando. Podemos asegurar que Dios está tratando, Dios está haciendo todo en Iseas, capítulo 40, versículo 31. Dice pero los que esperan en Jehová tendrán nuevas fuerzas. Cuando lee esa escritura, tendrán nuevas fuerzas, esa parte me captó que nosotros tenemos fuerzas naturales, fuerzas humanos, fuerzas lógicas, fuerzas emocionadas y emoción, pero hay un llega un llega un momento cuando las fuerzas humanas llegan a un límite. Y cuando llegan a un límite, ya no hay fuerzas humanas, ya no tenemos cómo seguir adelante. Ya tenemos, ya no tenemos cómo seguir. Y cuando llegamos a ese momento donde ya no podemos, Dios dice: los que esperan en Jehová tendrán nuevas fuerzas. Levantarán alas como águilas, cobrarán y no se cansarán. Cansarán. Esas fuerzas serán fuerzas que nos llevarán hasta lo último de lo que necesitamos en nuestras vidas. Esas fuerzas ya no van a ser fuerzas de nosotros, pero van a ser fuerzas de parte de Dios, fuerzas que no se cansarán, fuerzas que no se terminarán, serán fuerzas que sobrepasarán la fuerza del humano. Esos fuerzas nos llegarán a un lugar donde podemos seguir adelante. La vida no se cansarán, caminarán y no se fatigarán. Esos fuerzas, como no son de humano, son de parte de Dios, y lo que Dios hace es perfecto, y lo que es de Dios nunca terminará. Nos ayudará a seguir adelante. So ahora, ahora, amigo y amiga, si están pasando por un tiempo de los delusionados, de sentir desdelisionado, desionada. Ahora, yo lo reto, confían en Dios. Ore a Dios, busca su sabiduría, su guianza. Deja que Dios, por medio de su Espíritu Santo, nos ayuda a hacer lo que tenemos que hacer. Oremos, Señor. Ayúdanos ahora. Ayúdenos, Señor, a hacer tu voluntad. En este momento, Señor, sabes la temporada, sabes todo lo que está pasando ahora. conoces, Señor, lo que estoy sintiendo, lo que estamos sintiendo. sabes todo, Señor. Señor, si hay algo que me has instructado y me has mandado hacer. Si hay instrucciones que no he cumplido, recuérdame, Señor. Y ayúdame a cumplir ese mandamiento. Ayúdeme, Señor. Ser obediente a tu palabra. Y hacer tu voluntad en mi vida. Solamente que quiero ser tu voluntad. Todo te lo doy, Señor. Mi vida es tuyo. Mi corazón es tuyo. Todo lo que tengo es tuyo. No hay nada lo que tengo, Señor, que es de mí. Porque me lo has dado todo. Ahora yo hago decisión. Yo decido confiar en ti. Aunque todos miren lo contrario, yo que tu mano está sobre mí, sobre mi vida, sobre mi familia, sobre todo. Confiaré en ti, Señor. En todo. Dame fuerza, Señor. Dame las fuerzas para seguir. Ayúdanos, Señor. Gracias, Padre. En el nombre de Jesús, te lo pedimos. Amén. Gracias por estar conmigo una vez más. Espero que tengan un buen día. Dios le bendiga.