Taller Interior

Episodio 5 Entendamos la depresión

MARTHA GONZALEZ

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Este episodio puede ser de gran utilidad si tú o alguien que conoces padece depresión. Buscamos ampliar el concepto  y sobre todo el abordaje de este padecimiento. Por favor, si encuentras útil el contenido del mismo, compártelo.

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Bienvenidos al Taller Interior, un espacio donde la psicología, la espiritualidad y la filosofía convergen para iluminar el camino hacia nuestro bienestar integral. Soy Marta González Rondón y seré tu guía en este viaje de autodescubrimiento. Como psicóloga y buscador espiritual, he dedicado mi vida a tender puentes entre la ciencia de la mente y la sabiduría del alma. Este podcast es para ti que buscas respuestas más allá de lo superficial, para ti que sientes que hay algo más profundo por descubrir, para ti que anhelas crecer y evolucionar. Te invito a suscribirte y a formar parte de esta comunidad de buscadores y aprendices eternos. Hola, soy Marta y te doy la bienvenida a Taller Interior. Hoy vamos a hacer un viaje que probablemente sea diferente a lo que has escuchado en otros lugares. El tema de hoy es un tema que toca a millones de personas y que ha crecido exponencialmente en los últimos años y que probablemente tú padezcas o conozcas a alguien que lo esté padeciendo y es el tema de la depresión. No vamos a hablar de ella solamente como una enfermedad que hay que curar, Me gustaría tratar la depresión como un estado mental profundo, como un proceso y como un proceso importante de transformación. Antes que nada, me gustaría hablar de una palabra que se ha perdido. Esta palabra es una palabra que tenía un profundo significado. Nos hablaba de belleza, de cambio interior y esa palabra es la palabra melancolía. En algún momento, no hace tanto, la melancolía se convirtió en la palabra depresión y al convertirse perdió su alma. perdió su profundidad. Se trató exclusivamente como una enfermedad. Se volvió algo que debía ser eliminado, tratado, medicado y en ese proceso también perdimos la capacidad de honrar lo que estaba ocurriendo realmente en nuestro interior. Quiero ser muy clara, yo no estoy en absoluto en contra de la medicación ni del tratamiento médico, al contrario, creo que hay grandes aliados en la medicina para tratar la y que hoy ayudan a aliviar en una enorme medida el sufrimiento. Sin embargo, mi propuesta es una propuesta de no solo la medicación y de no solo tapar el síntoma, sino que tenemos que entender qué es lo que está ocurriendo dentro de nosotros. La depresión es un estado mental oscuro, difícil a veces de poder encontrar sus causas. Sin embargo, sí es un hecho que nos habla de una transformación muy profunda. Para eso me gustaría tocar el tema también de la palabra melancolía, que era como antiguamente se le nombraba la depresión. Y la melancolía tenía una función muy muy importante por ejemplo dentro del arte, dentro del proceso creativo y que hoy en día está bastante relegada esta palabra y este estado como de cierta tristeza que a veces es muy cercana también a la depresión. Para entender qué pasó con esta palabra nos tenemos que remontar al pasado, a una época donde la melancolía no era una patología sino un tipo de conocimiento. Aristóteles Cortélez escribió que todos los grandes genios, los pensadores, los artistas, los filósofos, eran melancólicos. La melancolía no era una debilidad, era la enfermedad de los pensadores. Era lo que te permitía ir profundo y ver lo que otros no podían ver, pensar de manera que transformaba el mundo. En la tradición alquímica, en la mística medieval, la melancolía era necesaria, era lo que llamaban la nigredo, es decir, esta oscuridad que precede a la transformación. Era donde el alma se encontraba consigo misma, donde ocurría la verdadera alquimia psicológica. Desde el punto de vista médico, esto se considera cero científico y es hecho a un lado. Sin embargo, hay que entender que la psicología ha existido hace miles de años no como una ciencia exclusivamente, sino como un conocimiento del alma a través de otros medios como la filosofía, como la teología que estaba en propósito. profundamente ligado el conocimiento del alma a la religión. Hasta hace poco, en realidad muy poco, apenas dos siglos, la melancolía era una condición que la cultura respetaba. Incluso los melancólicos pobres, los que sufrían, eran vistos como portadores de algo. Algo estaban experimentando que el resto de los mortales a lo que no tenían acceso. Eran portadores de profundidad, de verdad y de conexión con aspectos del mundo que los maníacos, los apresurados, los ocupados nunca podrían tocar. Y luego algo cambió. La cultura cambió, la medicina moderna llegó y decidimos que la melancolía era un problema que necesitaba solución. No era un regalo, no era un portal, sino que era un problema. Y evidentemente existen razones muy obvias para considerarlo como un problema porque implica un gran sufrimiento estar en estados de depresión Lo que ocurrió fue una secularización, una desacralización. Eso es lo que James Hillman menciona. James Hillman es este psicólogo yunguiano que toca profundamente estos estados de melancolía y los describe así. La melancolía fue reducida y clinicizada en una cosa llamada depresión, porque es un dios negligido y cuando los dioses se vuelven negligidos, se convierten en enfermedades. Piensa, cuando la melancolía era una condición sagrada, había un contexto para ella, había un significado. Si eras melancólico, eras un pensador, un artista, alguien que veía profundamente. Pero cuando se convirtió simplemente en depresión clínica, simplemente se volvió un síntoma, un diagnóstico, una etiqueta en un manual psiquiátrico. Y en ese cambio, algo crucial se perdió. El alma de la experiencia porque cuando dices que alguien tiene depresión mayor estás describiendo síntomas pero cuando dices que alguien es melancólico estás hablando de una cualidad de ser de una forma de existencia que no es ajena a ninguna persona el diagnóstico clínico nos dice tienes esto es un problema necesita tratamiento y tiene una gran utilidad una enorme utilidad porque nos ayuda a entender que está ocurriendo neurológicamente fisiológicamente y y cómo tratar estas condiciones pero el diagnóstico tiene un límite el diagnóstico no nos dice evidentemente no nos va a hablar del alma ni nos va a hablar de sentirnos invitados a partir de este estado de depresión sino que simplemente buscamos erradicarla y no entender la transformación profunda que está experimentando internamente una persona que tiene depresión ahora Ahora, aquí está la pregunta, una pregunta más importante. ¿Por qué nuestra cultura desacraliza la melancolía? ¿Por qué la convierte en enfermedad? Bueno, Hillman tiene una respuesta radical al tema. Y él habla de que vivimos en una cultura maníaca, básicamente. Estamos sujetos a la tiranía de una vida apresurada, una vida de aceleración sin misericordia. Y que en esa aceleración no hay espacio para la melancolía. La manía te permite moverte rápido, te permite ser productivo, optimista, exitoso. La manía te permite ignorar el dolor, la pérdida, la mortalidad. La manía es Marte sin contención. la velocidad, la violencia, la erupción, sin los rituales que los antiguos romanos ponían alrededor de él. Pero la melancolía es lo opuesto. La melancolía te pide que te detengas, te pide que mires hacia adentro, te pide que contemples la pérdida, la finitud y la realidad de las cosas, te pide profundidad y espacio, tiempo. Y la verdad es que vivimos en una cultura que se mueve tan rápido, que necesita tanto crecimiento, tanta productividad, tanta ganancia, Esta cultura que lo que más promueve es el éxito, no da espacio para permitirnos la melancolía. Porque la melancolía te detiene. Y cuando te detiene, te cuestionas. Y cuando te cuestionas, a veces te niegas a participar. O no puedes participar simplemente. Entonces la cultura hace algo inteligente, pero a veces destructivo. Convierte la melancolía en una enfermedad. Y si es una enfermedad, entonces no es algo que honrar, sino algo que curar. algo que medicalizar, algo que eliminar tan rápido como sea posible para que puedas volver a ser prontito. Ahora, necesito hacer una distinción crucial y creo que es bien importante porque estamos entre dos abismos en una cuerda floja. Porque por un lado están los que dicen la depresión es solo una enfermedad química, es neurología, necesitas medicamento. Y tienen razón, parcialmente, porque sí, hay componentes bioquímicos, el cerebro es materia y la materia es muy Pero por otra parte están los que dicen la depresión es un estado mental, no una enfermedad, es una respuesta del alma y ellos también tienen razón parcialmente. ¿Por qué? Porque la depresión tiene una inteligencia, tiene un mensaje, no es puro caos neurológico. Yo en lo personal creo que ambas cosas son verdad y eso es lo incomún. La depresión es un estado mental genuino, es decir, es una experiencia psicológica existente. existencial que ocurre cuando la mente se relaciona con la vida de cierta manera. Pero eso no significa que sea una enfermedad que hay que eliminar como eliminarías una infección. Un diagnóstico clínico, por supuesto, es muy útil. Te dice lo que experimentas es real, es común, estos son patrones reconocidos y eso es muy valioso. Eso valida lo que sientes y te da esperanza de que hay una salida y de hecho la hay. Pero el diagnóstico también tiene sus límites. Por ¿Por qué? Porque te reduce, te convierte en un caso y te integra en una categoría. Y en esa categorización pierdes tu historia, pierdes lo que tu propia psique está trabajando, pierdes el significado. La depresión es un estado mental real y es exactamente eso, un estado, no es tu identidad, no una enfermedad que tú eres. Creo que un gran problema hoy en día es que esa etiqueta que por una parte nos da probabilidad tener un nombre para eso que sentimos, también solemos integrarla como parte de nuestra identidad. Y eso hace muchas veces más difícil poder soltar los síntomas, poder soltar este estado que podría ser pasajero. Tomemos en cuenta que este estado mental tiene causas neurológicas, sí, pero también tiene causas psicológicas, existenciales y relacionales. Es decir, de mi relación personal con el resto del mundo. Y este estado mental tiene un mensaje, que aquí es donde me interesa abordar la perspectiva psicoanalítica, porque mientras Hillman nos habla de la melancolía como un llamado del alma, el psicoanálisis nos muestra cómo eso ocurre a través de nuestras relaciones. Hablemos de Melanie Klein, que descubrió algo crucial. Ella dijo que dentro de tu cabeza viven representaciones mentales de las personas que amas. Ella las llama objetos internos. No son fantasía, no son estructuras psicológicas reales que influyen en cómo te sientes, en cómo te relacionas y cómo sobrevives. Cuando eres niño, internalizaste a tu madre, es decir, hay un objeto interno llamado mamá, que no es tu mamá real, sino como tú la percibiste, como tú la experimentaste y esa esa madre vive en ti ahora a veces es amorosa y protectora a veces es crítica y rechazante a veces es ambas cosas al mismo tiempo y lo mismo pasa con papá y con personas importantes todos viven dentro de ti como objetos internos y tu psique se relaciona constantemente ya relaciones internas con estos personajes internos ahora qué pasa según el psicoanálisis en la depresión A veces estos objetos internos están dañados cuando la mamá interna es crítica, cuando el papá interno es abandónico, cuando has introyectado voces de rechazo, de insuficiencia, de vergüenza. Entonces es fácil que venga la depresión. Porque ahora eres tú quien se critica. Ahora eres tú quien te abandona. La voz de la madre crítica se convirtió en tu propia voz. Y esa es una forma de melancolía. Melancolía porque estás perdido en relaciones internas dañadas y no hay forma de salir sin ayuda. Si lo ligamos esto con lo que dice James Hillman, esto es fundamental. Algo que John Leier, un psicoanalista y un guiano, articuló con estas palabras, la depresión es un conocimiento retenido. Cuando estás deprimido no es que no sepas nada, es que hay algo que sabes pero que no puedes o no quieres llevar a la conciencia hay un conocimiento que está siendo retenido y la depresión es la respuesta del cuerpo de la psique a este retener ¿qué podrías estar sabiendo? podría ser la vida que vives que la vida que tú vives no es verdaderamente tuya no te gusta tal vez tu trabajo o tu relación de pareja podría ser que hay un dolor en ti que has estado ignorando podría ser que el sistema en el que participas está enfermo Podría ser que hay duelo que necesita ser procesado. Podría ser que estás traicionando tu verdadera naturaleza. Y en este sentido es que podemos ver la depresión como algo que me está ayudando a darme cuenta. Desde la perspectiva psicoanalítica podemos agregar algo adicional. Podrías estar sabiendo que los objetos internos con los que vives están en conflicto. Que hay relaciones internas no resueltas. Que estás a entre lo que los adultos dentro de tu cabeza demandaban y lo que tu verdadero ser necesita es decir, hay un despacio importante que es importante corregir y en lugar de permitirte conocer eso conscientemente tu psique se retira se vuelve pesada, se silencia porque ese conocimiento es demasiado, es demasiado disruptivo, es demasiado transformador, así que tu psique dice, no puedo hacer esto, necesito espacio, necesito ayuda. Voy a crear una depresión que te obligue a parar, que te obliga a cuestionar esas relaciones internas. Esto es lo que Jung llamaba que hay conciencia en el síntoma. La depresión sabe algo. No es solo un mal funcionamiento neurológico. Es un acto inteligente de tu psique diciendo, necesito que pares, necesito que escuches. Hay relaciones internas aquí que necesitan transformación. Hay un concepto también en el psicoanálisis kleiniano que también es fundamental para entender la depresión. La melancolía, que es esta palabra en la que hablábamos, como una pérdida que no hemos procesado, que no hemos acabado de digerir, por decirlo de alguna manera.

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Aquí...

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Melanie Klein habla de la posición depresiva, además de la posición maníaca. La posición maníaca te niegas al dolor, eres omnipotente, todo te importa poco. Es el estado de la cultura en el que vivimos. Siguiente, siguiente, siguiente, no paramos y tenemos que seguir siendo positivos. Casi casi estamos obligados a ser felices, a tener todo bajo control. Pero Melanie Klein habla también de la posición depresiva donde puedes tolerar la pérdida puedes ver que has dañado cosas, personas te das permiso de estar triste y cuando digo triste es profundamente triste, puedes querer reparar y la melancolía genuina ocurre cuando estás en posición depresiva según este término de Melanie Klein y cuando permites que el dolor sea permites que el dolor de la realidad ocurra Pero aquí está lo importante, hay un tipo de depresión en la melancolía que surge cuando no puedes reparar, cuando no puedes sanar las relaciones internas dañadas solo, cuando has perdido demasiado y la culpa se vuelve paralizante. Otro psicoanalista muy importante, Wilfred Bion, hablaba de contención. Él dijo que lo que el bebé necesita cuando está abrumado no es que alguien lo cure, sino que alguien lo sostenga, que lo contenga. que respire con él hasta que el bebé pueda digerir esa emoción. Algo así es lo que necesita alguien que tiene melancolía depresiva. No la medicación que simplemente quite el síntoma, sino contención. Alguien que puede estar con tu duelo, tu culpa, tu dolor, sin intentar curarlo inmediatamente y de manera maníaca, sino simplemente estando ahí. Y en ese espacio de la contención, lentamente empieza a ocurrir una reparación interna. Otro punto muy importante que creo que es fundamental que nos escape es algo que Gilman subraya una y otra vez, que no todas las depresiones son privadas, no todas son sobre tu historia individual. él como buen psicoanalista yunguiano que toma en cuenta el inconsciente colectivo, y el consciente colectivo, parte de la depresión que estamos experimentando es colectiva, hay un duelo compartido, es la respuesta de nuestras almas al estado del mundo, que deja francamente mucho que desear, donde el cambio climático, la extinción de miles de especies, pues la verdad es que nos tienen en un estado de duelo importante, Estamos perdiendo no solo especies, estamos perdiendo lenguas indígenas, formas de vida que están siendo destruidas todo el tiempo. Dioses olvidados, significados secularizados, donde no hay espacio ya para lo sagrado. Y mientras todo eso ocurre, se supone que debemos ser optimistas, productivos, que debemos seguir adelante cuando no encontramos un sentido profundo en nuestras vidas. Gilman escribe, como el alma del mundo sufre sus pérdidas, así los niveles colectivos de nuestras almas están en duelo. Estamos todos en duelo por las pérdidas que podemos ver y por las pérdidas más profundas, la pérdida de los dioses, la pérdida del significado. Y desde el psicoanálisis podemos agregar, parte de ese duelo es por la pérdida del holding, es decir, la contención materna, la seguridad colectiva. Vivimos en una sociedad que no nos sostiene, que nos arroja el vacío donde no hay sentido y la melancolía colectiva es nuestra respuesta a esto y cuando sientes eso cuando eres sensible a eso la cultura te llama deprimido pero lo que estás es despierto estás en un duelo sagrado ahora vamos a llegar a un tema muy importante que tiene que ver con cómo qué vamos a hacer con la depresión quiero ser muy clara al respecto sobre qué tenemos que hacer cuando tenemos depresión. Y no es que tengamos que hacer, sino qué opciones o qué tratamientos hay. Yo quiero ser muy directa. Si estás teniendo pensamientos de dañarte a ti mismo, si sientes que no hay razón para vivir, eso es una emergencia. Necesitas llamar a un profesional, a una línea de crisis, a un hospital. Esto no es drama, es ser cuidadoso de ti mismo. Pero incluso si no estás ahí, pero si la depresión dura más de dos semanas, si afecta tu capacidad de funcionar, si sientes simplemente que te está rebasando este estado mental de tristeza, si te está causando un sufrimiento importante, es momento de buscar ayuda profesional. Esto quiero subrayar la palabra profesional. Creo que es importante buscar un psiquiatra, un psicólogo clínico, un psicoanalista. Y muchas veces la combinación y el trabajo conjunto, tanto de un psiquiatra que te pueda medicar y también dar un tratamiento psicológico para poder descubrir o atender a las causas profundas que pueda haber. Por favor no te esperes a estar peor y recuerda que pedir ayuda no es debilidad, es el acto más valiente que puedes hacer porque la depresión te convencerá de que nadie puede ayudarte, que esto es irremediable, que no hay salida. Pedir ayuda es activamente ir en contra de eso. Es muy importante entender que una persona que está en depresión va a tener una tendencia a generalizar este estado de negritud, donde no hay esperanza, donde solo hay vacío y no hay salida. Entonces, este entender que todo se ha vuelto negro a veces hace más difícil pedir ayuda. Es importante también que si tienes, si estás experimentando este estado de depresión, que busques a alguien con quien resuelves. No todos los terapeutas son para todos. Si el primer terapeuta no te funciona, intenta con alguien más. La relación terapeuta es sagrada. La relación terapéutica es sagrada y lo que es importante es que necesites ser auténtica y durante el proceso también te aconsejo que tengas paciencia contigo. La depresión que tardó años en formarse no se resuelve en semanas y cada sesión, cada pequeño acto consciente, cuidado, importa. Estás haciendo tu trabajo y estás haciendo un trabajo de volverte completamente tú. Si estás escuchando esto y estás en depresión, quiero que sepas algo. Lo que sientes es real. El dolor es real pero no eres tu depresión hay mucho más en ti que eso Además, hay gente que puede ayudarte a encontrar el camino. No tienes que hacerlo solo. Simplemente puedes pedirle a alguien que te escuche. Aunque no te entiendan, porque si hay algo que daña mucho a las personas con depresión es que la gente no está informada. Hay una ignorancia enorme sobre esta enfermedad, si le llamamos así. Y pensamos que echarle ganas, que no alcanzamos a entender que no es un estado de tristeza pasajera, sino que es algo que emocionalmente nos está rebasando. Pero para eso están los profesionales. Solo tienes que pedir ayuda. También creo que es importante que sepas que si necesitas ayuda, siempre va a haber un espacio donde puedas hacer contenido. y la depresión que sepas que es una invitación a conocerte más profundamente y que probablemente el mensaje que traiga la depresión sea un mensaje de tal profundidad que transforme tu vida por completo te voy a agradecer si compartes este episodio con aquellas personas que sientas que puedan ser beneficiadas de escucharlo y por favor déjanos tus comentarios te voy a pedir que Que si tienes algún comentario, inclusive si no estás de acuerdo, podamos enriquecer la conversación que podamos tener en este espacio. Y si tienes depresión también y necesitas ayuda, también por favor escríbeme para que busquemos juntos una solución. Las redes en Instagram es psicomarta, psico-marta. y ahí estaré lista para escucharte o también las redes de Lumina, Lumina. Te mando un abrazo y espero que este podcast sea de ayuda y que te pueda ofrecer algo de consuelo. Un abrazo fuerte a todos.