Cristo en la vida real
Cristo en la Vida Real, es un espacio donde el evangelio deja de ser un discurso lejano para convertirse en una vida cada vez más cercana, comprensiva y profundamente humana rendida a los pies del maestro de Galilea.
Aquí hablamos de la fe como camino, hacemos todo por ver a Cristo, no del que oyes en un templo, sino el que puedes vivir todos los días. En la duda, en la alegría, en la rutina, el dolor o cansancio, porque allí es donde ocurre el verdadero encuentro.
Cada episodio es una invitación a conocerlo tal como Él quiere ser conocido; En lo cotidiano, en lo íntimo y verdadero.
Este no es un podcast que busca tener la razón, sino, sólo aspira a que abras tu corazón y de esa manera logres conocer a Dios a través de su hijo Jesucristo.
Aquí puedes descansar, ya que nadie se defiende del lugar que lo sana.
Cristo en la vida real
Tú tienes tus planes, Dios tiene los suyos.
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Hola, mi nombre es Mauricio Méndez, soy pastor y psicólogo cristiano. Quiero compartir breves diálogos que anhelo, hablan a tu vida y traen consigo esa transformación que la palabra de Dios logra en todo corazón.
Hoy comenzamos con una verdad sencilla pero profunda:
"El corazón del hombre traza su rumbo, pero sus pasos los dirige el Señor". Proverbios 16:9 ¿Qué significa esto... en la vida real?
Todos hacemos aviones. Pensamos, soñamos, organizamos. Y eso no está mal... de hecho, es parte de nuestra libertad y humanidad.
Esta reflexión nos recuerda que: el éxito no se encuentra en la perfección de nuestros planes, sino por la fidelidad de sus promesas.
Tal vez hoy estás en un momento de confusión.
Planeaste algo, soñaste con algo, y no salió como esperabas.
Tal vez estás frustrado porque no tienes claridad.
Pero, ¿y si ese desvío no es un error... sino una dirección?
¿Y si el silencio de Dios no es un rechazo, sino guía silenciosa para llevarte a cumplir un propósito mucho más grande?
En Cristo, tus pasos no están al azar, Él no improvisa.
Incluso cuando no entiendas el camino, puedes confiar en que Él tiene todo bajo control.
Dios no promete que siempre sabrás hacia dónde vas,
Pero sí promete caminar contigo en cada paso... y nunca soltar tu mano.