Cristo en la vida real
Cristo en la Vida Real, es un espacio donde el evangelio deja de ser un discurso lejano para convertirse en una vida cada vez más cercana, comprensiva y profundamente humana rendida a los pies del maestro de Galilea.
Aquí hablamos de la fe como camino, hacemos todo por ver a Cristo, no del que oyes en un templo, sino el que puedes vivir todos los días. En la duda, en la alegría, en la rutina, el dolor o cansancio, porque allí es donde ocurre el verdadero encuentro.
Cada episodio es una invitación a conocerlo tal como Él quiere ser conocido; En lo cotidiano, en lo íntimo y verdadero.
Este no es un podcast que busca tener la razón, sino, sólo aspira a que abras tu corazón y de esa manera logres conocer a Dios a través de su hijo Jesucristo.
Aquí puedes descansar, ya que nadie se defiende del lugar que lo sana.
Cristo en la vida real
El lagar no es tu destino
Use Left/Right to seek, Home/End to jump to start or end. Hold shift to jump forward or backward.
El lagar no era el lugar para guardar el trigo, pero ahí estaba Gedeón
Esto nos muestra que su corazón estaba lleno de temor por lo que vivía.
Por eso cuando Dios le dice “varón esforzado y valiente” algo en su interior se resistía a creerlo.
Lo que decidas oír en tu interior, será determinante para lo que comenzarás a vivir en Dios.
Puedes seguir oyendo la historia de tu vida, tus intentos fallidos, o promesas a medias; o, podrías oír lo que Dios tiene para decir.
No te preocupes, Dios sabe de ti, sabe lo que has sido; aun así, decide llamarte como lo hizo con Gedeón.
Lo que decidas oír determinará si esta nueva temporada la vivirás desde lo que piensas que eres, o como Dios dice quién eres.
El lagar, no es tu destino.
-Te invitamos a oír este hermoso mensaje-
Y por favor, no olvides darle al botón seguir, y luego compartir esta palabra con alguien.
Jueces, capítulo 6, verso 11, dice, y vino el ángel de Jehová.¿Quién vino? El ángel de Jehová. Y se sentó debajo de la encina que está en Ofra, la cual era de Joás, a Bieserita. Y su hijo, Gedeón, estaba sacudiendo el trigo en el lagar.¿Dónde estaba sacudiendo el trigo? En el lagar, para esconderlo de los madianitas. Y el ángel de Jehová se le apareció y le dijo, Jehová está contigo. varón esforzado y valiente de lugares que aún no hemos visitado, de palabras que aún no hemos oído. Por eso hoy día ninguno de los que estamos aquí nos resistimos a tu palabra. Es más, Señor, nos dejamos seducir por tu palabra. Como dice el profeta, tú me sedujiste con tu amor y yo me dejé seducir. Así lo vamos a hacer, Señor. Nos vamos a dejar enamorar por ti cada vez que nos reunamos contigo. No nos vamos a resistir a tu palabra, Señor, porque sabemos que ella es vida y paz. Para ti la gloria, Señor, en el nombre de Jesús. Amén y Amén. Tome asiento. Ustedes saben que siempre repito lo mismo y lo voy a repetir siempre, así que acostúmbrese. No soy extenso en las predicaciones, por lo que su atención es muy valiosa. Hoy quiero hablarles acerca de aquellas batallas que usted y yo vivimos. Batallas que vivimos en silencio. Batallas internas, todas las tenemos. Todos tenemos batallas internas. Nos levantamos en la mañana y batallamos con cosas pequeñas, medianas, grandes. Algunas que tienen tiempo que aún no podemos solucionar. Hay otras que nos afligen, nos aquejan y están allí. Están allí siempre. Nos aquejan, son batallas internas. Y alguna de estas batallas, porque pueden haber batallas económicas, que quiero mejorar el sueldo, batallas de salud, voy a empezar a cuidar para mejorar la salud, son batallas que libramos todos los días. Pero hay batallas de las que quiero hablar el día de hoy, que son batallas que tienen que ver con lo que has sido, con lo que es tu historia hacia atrás, con tu vida. Entre lo que tú te dices a ti que eres, entre lo que los demás dicen que tú eres y entre lo que Dios dice que tú eres. Son tres cosas distintas y cada una tiene un valor dependiendo donde tú colocas más valor. Yo podría darle mucho valor a lo que yo creo de mí y no importarme lo que dice el resto. O todo lo contrario, podría darle mucho valor a lo que el resto dice de mí y lo que yo veo de mí subestimarlo, no tomarlo en cuenta. O podrías caminar delante de Dios considerando lo que Él dice de ti, sin importar lo que tú mismo piensas de ti ni lo que los demás piensan de ti. Mire, algo usted tiene que llevarse a casa el día de hoy. Y es lo primero que quiero... Decirle, no hay nada más determinante que lo que decides oír en tu interior. Eso es lo más importante y es lo que creo que se grabe el día de hoy. Porque esta palabra va a hablar acerca de eso. Lo que tú decides oír en tu interior. Porque vimos a un hombre, Gedeón, allí en un lagar, en un granero, escondido.¿Qué es lo que oía él en su interior para llegar a estar así? Porque nadie llega a un punto en su vida sin oír adentro. a otro. historias, pensamientos, tantas cosas.¿Le ha pasado que a veces usted va caminando en la calle solo y usted mismo se va hablando con usted mismo?¿Sí?¿Le ha pasado? No se preocupe, porque todos nosotros tenemos una voz interna, todos nosotros. Es una conciencia que Dios nos dio. El otro día cuando leía un artículo decía que la mayor evidencia de que Dios nos creó es que usted y yo tenemos conciencia. Esa es la mayor evidencia. Por lo tanto, hay una conciencia que está dentro de nosotros que Él no va a estar hablando. Pero es importante saber a qué le vamos a prestar más atención. Porque hay historias de vida... Mire, si nos pusiéramos a hablar aquí de la historia de vida de cada uno de nosotros, y usted me va a decir si sí o no, pero hay historias de vida que si cada uno de nosotros le pusiéramos atención a esa historia de vida que usted pudiera estar arrastrando detrás, en su pasado, si usted le pusiera atención a esa historia de vida, es muy probable que él ni siquiera estuviera sentado en esta silla. Porque¿para qué intentarlo si he sido tan malo?¿Para qué intentarlo si me he equivocado tanto?¿Para qué intentarlo otra vez si cada vez que lo intento fallo? Si yo le pusiera atención a mi historia, a mi pasado, probablemente ni siquiera estaría sentado en esta silla.¿Es así o no es así? Bueno, a G2 le pasaba algo así. Porque es difícil dejar de oír esa voz interna, eso que está adentro, es muy difícil dejar de oírlo. Además, la palabra del Señor dice, no podemos evitar que las aves vuelan, pero sí podemos evitar que hagan nido en nuestra cabeza. O sea, los pensamientos no los vamos a poder evitar. Las voces en nuestro interior no los vamos a poder evitar.¿En qué contexto pasa esta historia? Los Madianitas, un pueblo enemigo de Israel, los empieza a atacar producto de que ellos habían abandonado a Dios. Esta historia parece conocida,¿no es cierto? Ellos abandonaban a Dios, venía otro pueblo y los y los dominaba. Bueno, ahora estaban oprimidos por los marianitas. Se había instalado en medio de ellos, del pueblo israelí, el miedo, el relato del temor. Andar asustados. Vivían escondidos. Ellos mismos se veían empobrecidos. Pero ellos oran y la misericordia de Dios actúa a su favor. Y en este contexto aparece Gedeón. Y nosotros acostumbramos a ver al héroe de la película. Gedeón debería haber sido alguien con capacidades, con cualidades. No sé a qué héroe de película usted se puede imaginar. Yo me imagino al Capitán América o a Thor.¿Han visto los Avengers?¿Alguien lo ha visto o no? No sé si hay un superhéroe, Superman. Ya, Superman, ok.¿Cómo se imagina uno a alguien que va a libertar a otro? Que tiene las capacidades, tiene las cualidades,¿sí? Alguien que tiene fuerza, superhéroe, con poderes. Pero Gedeón era todo lo contrario. Gedeón, cuando usted lee la Biblia... Y se da cuenta que él estaba sacudiendo el trigo en un lagar... Él ya estaba en el lugar incorrecto. Porque el lagar era un lugar... donde se pisaban las uvas, no era para guardar el trigo, era para pisar uvas.¿Qué hacía Gedeón guardando trigo en un lagar? Sacudiendo trigo, guardándolo, dice la Biblia, porque tenía miedo.¿Pero miedo de qué? Miedo de una historia que se había instalado en su vida. Miedo de la historia de los madianitas que venían y les robaban. Si usted lee antes de esta historia, los madianitas cada cierto tiempo, cuando ellos sembraban, cuidaban las plantas, qué sé yo, y estas crecían y cuando venían a dar el fruto, o sea que si los madianitas hacían tiempo de cosecha, nos vamos a ir a comer y les comían toda la comida a los israelitas. Y en este contexto, los israelitas tenían miedo, con temor.¿Y Gedeón qué hace? Toma el trigo y lo guarda en un lagar. Está en un lugar que ni siquiera es el lugar donde tendría que estar guardando el trigo, pero lo hace porque está con miedo.¿Miedo de qué? De una historia.¿Miedo de qué? De lo que estaba ocurriendo en medio de ello. Y en medio de toda esta situación, que yo quiero preguntarle a ustedes,¿acaso no hemos vivido todo lo mismo de estar con miedo por alguna situación?¿Sí? Ya. Por ejemplo, No sé, podríamos pensar inclusive que ni siquiera Dios es capaz con algún problema que nosotros tengamos.¿Lo ha pensado alguna vez? O usted dice, no, el Señor puede con todos los problemas conmigo.¿Hay momentos donde hemos dudado? Sí. Sí. Digámoslo. Todos lo hemos hecho. Porque empezamos a sacar las cuentas, miramos los números, los números no cuadran por ni una parte. Dicimos, Señor. Y ahí en ese pequeño espacio entra una duda. Es porque el miedo es parte de la historia de las veces que fracasaste. Es parte de las veces que lo intentaste y no resultó. Entonces ahora cuando te ves enfrentado nuevamente a una situación, empieza a sacarla a los ahora otra vez, porque los números de nuevo no cuadran. Ese espacio de miedo es lo que son voces en tu cabeza. No nos va a resultar. No nos va a funcionar. Esta historia es maravillosa porque los israelitas están con miedo. Están atemorizados porque los madianitas ya era tiempo de cosecha y venían otra vez a robarles todo. Y le suplican al Señor, Señor por favor haz algo, libértanos de los madianitas. Y en este contexto Dios decide escoger a Gedeón.¿Qué es lo particular de esta historia? Es que Gedeón no tenía ningún atributo como para que Dios lo escogiera. Gedeón no era el más valeroso de la tribu, no era un Sansón. No tenía un superpoder. Sino que Gedeón estaba escondido por algo. Si él hubiera sido valiente y el más apto de todos, no habría estado en un lagar guardando trigo. Habría estado a la vista de todos los madianitas ahí, que venga el primero, venga a quitarme el trigo. Estaba escondido guardando el trigo en un lagar. O sea, vamos a despistarlo a estos que creen que estoy pisando uva mientras estaba guardando trigo. Pero la raíz de eso era el miedo Dios aún así decide buscar a Gedeón. Dios aún así decide llamar a Gedeón.¿Qué ideas tiene Dios de llamar a personas que no son las más capacitadas ni las que tienen las mayores cualidades? Y allí también entramos todos nosotros, Dios el día que puso sus ojos en nosotros. Ninguno de nosotros tenía las cualidades que Dios necesitaría para llamarte, pero aún así Dios decidió llamarte su hijo. Dios aún así decidió llamarte su hija. Bendita las interrupciones del Señor en nuestra vida. Bendita la interrupción del Señor en la vida de Gedeón, que le dice, varón es forzado y valiente. Y yo creo que Gedeón tiene que haber mirado,¿a quién le está hablando? Yo estoy escondido, guardando trigo, y me dice, varón es forzado y valiente. Y son esas veces cuando Dios te habla e interrumpe tu ciclo de miedo. Y te dice, hey, estoy acá y yo puedo hacer grandes cosas contigo. Y tú dices,¿me estás hablando a mí? mí señor porque lo que yo sé de mí es que nada me ha resultado lo que yo sé de mí es que no he intentado muchas veces y no he podido realmente me estás hablando a mí porque no tengo las cualidades para que tú puedas hacer algo realmente con mi vida nosotros también en parte somos ese Gedeón medio escondido a veces atemorizado por una historia pero que Dios decide aún así conociendo tu historia interrumpirla para llamarte su hijo para llamarte su hija¿Qué tiene Dios con nosotros? Que aun cuando nosotros no tenemos cualidades, Él aún así, de todas maneras, decide hablarnos a nuestras vidas. Tiene amor por nosotros. Tiene
SPEAKER_01amor
SPEAKER_00por ti. Tiene amor por tu familia. Dios cree realmente que Él puede transformar algo. Pero tú,¿qué voz estás escuchando el día de hoy? Porque comencé diciendo, la voz que decides escuchar es la que va a tener más valor en tu vida. Es que la historia va a decir muchas cosas de ti. La historia va a decir que no lo vas a lograr. La historia va a decir que tu matrimonio está irremediablemente quebrado, que no hay forma de que eso se solucione. La historia va a decir de ti que ese hijo, esa hija rebelde que ya no quiere más, no va a cambiar. No hay posibilidad que cambie. La historia va a decir tantas cosas. La historia se transforma en una voz en tu cabeza que te va a decir que no es posible. Por eso cuando Dios interrumpe la vida de Gedeón, le dice, varón esforzado y valiente. Esto le generó un ruido en la cabeza a Gedeón que tiene que haber dicho, yo creo que el Señor se equivocó.¿Y cuántas veces no lo hemos pensado nosotros? Señor, yo creo que tú te equivocaste. Yo no soy el más apto. Hay otros que son mejores que yo. Hay otros que sí les va bien. Yo no. A mí no me va bien. Hay otros que sí lo logran. Yo no creo que lo logre. Aún así el Señor... sabiendo lo que nosotros nos decimos en nuestro interior, aún así Él decide buscarte. Él aún así decide volver a golpear la puerta de tu corazón todos los días para decirte varón esforzado y valiente, mujer valiente, mujer que eres bendecida, hombre que eres bendecido. Aún así Dios conociendo tu historia, conociendo mi historia, Dios decide golpear la puerta de nuestras vidas todos los días. Y es por eso que estamos en este lugar Juan capítulo 6 verso 63 dice el Espíritu es el que da vida la carne para nada aprovecha y aquí están las palabras del Señor en tu vida las palabras que yo os he hablado son Espíritu y son vida son las palabras del Señor que pueden transformar una vida y por lo mismo en la palabra del Señor usted se encuentra con muchas veces Dios hablándole a su iglesia de maneras que la iglesia podría decir perfectamente no creo que sea yo a quien Dios está refiriendo según De Corintios 5.17 si alguno en cristo nueva criatura es romano 837 somos más que vencedores en cristo jesús efesios capítulo 2 verso 10 dice somos hechura suya y alguien podría ser yo hechura del señor que soy tan imperfecto que hace lo primero que hago en vez de hablar con dios es pecar delante de su presencia Yo podría ser hechura de él. Sí, tú puedes ser hechura de él. Todas las palabras que Dios te dice a diario tienen una razón y un sentido de ser. Es una voz que aparece, que quiere irrumpir en tu vida, que quiere cambiar el ciclo de tus decisiones, que quiere cambiar el ciclo de tus experiencias. No, es que yo soy una persona que ha sido derrotada, que ha sido afligida, me he equivocado tantas veces, he pecado las veces que le he prometido al Señor. Al momento estoy pecando de nuevo.¿Qué confianza va a tener Dios en mí? Y Dios aparece otra vez en tu vida, otra golpeando la puerta de tu corazón para decirte solamente te falta creer porque yo puedo hacerlo yo puedo hacer el cambio en tu vida y ahí estamos nosotros muchas veces cuestionando lo que Dios nos dice¿sabes por qué? porque hay una voz tan fuerte en nuestro interior que nos dice que no es posible porque la historia de mi vida dice que no es posible Pero Dios no te hablará desde tu historia, sino que Dios te va a hablar desde el día en que naciste de nuevo. Uy, ahí es una gran diferencia. Dios a ninguno de nosotros no va a hablar desde nuestra historia, sino que Él nos va a hablar desde el día en que fuiste nueva criatura. De ahí para adelante. De ahí para adelante. Y yo sé que cuesta creer esto. Tenemos palabra en abundancia. Hoy día más que nunca puedes ir al internet y encontrar la sobreabundancia de palabra. Palabra por todos lados. Aún así, sé que cuesta creer. Porque cualquiera le podría decir a Dios, Señor, me estás hablando a mí. Si tú sabes quién soy yo, tú sabes cuál es mi historia, tú me conoces mejor que nadie. Y sabes que yo no soy el más apto, yo no soy la más apta. Aún así Dios decide seguir hablando. Y nos cuesta, cuesta creer. Cuesta creer porque la voz de nuestra historia a veces habla más fuerte que la palabra de Dios. La voz de tu historia a veces habla más fuerte que lo que Dios puede hacer contigo. Y es lo que pasaba en la vida de Gedeón. Su historia, su vida, la vida de alguien que había sido atacado constantemente, que constantemente le estaban robando lo que ellos sembraban, que constantemente le estaban quitando lo que ellos habían esforzado, le robaban el fruto de su cosecha.¿Quién no? Si ellos podrían decirle al Señor, Señor, yo creo que te equivocaste con nosotros. Y por eso que Gedeón le dice al Señor, Señor, necesito una muestra. Y este es el vellón mojado. El vellón era un vellón de lana. Un montón de lana... Y Gedeón le dice al Señor... Señor,¿sabes qué? Ok... Me estás entregando una palabra... Te voy a pedir una prueba... Si es que tú me estás hablando a mí... Y en serio... Te voy a pedir... Que hagas que solamente el vellón de lana se moje... Con el rocío de la mañana... Y todo lo demás permanezca seco...¿Qué cree usted que hizo el Señor? Se saltó la incredulidad de Gedeón... Se saltó ese momento de la incredulidad de él porque era Dios mismo hablándole. Dios mismo hablándole. Y él le dice, Señor, si es cierto lo que me estás diciendo, si es verdad lo que tú me estás diciendo, entonces haz que el vellón de lana se moje y el resto esté seco. Dígame cuántas veces nosotros no hemos hecho lo mismo. Señor, si es cierto, muestra, muestra que eres tú. Es como Gedeón diciéndole al Señor, Señor, si realmente estás conmigo. Si realmente estás conmigo, es que el vellón se moje y todo lo demás permanezca seco. Y no es que Gedeón tenía un problema de no entender, un problema de teología. Él estaba viviendo un problema interno en su identidad. No entendía que Dios le llamara esforzado y valiente si al haber una persona tan temerosa,¿cómo Dios me llama a mí valiente si Él sabe que yo soy miedoso?¿Acaso Dios está jugando conmigo? Por eso le dice, muéstrame, muéstrame, dame una muestra de que tú estás conmigo. Y tantas veces nosotros por nuestro temor Dios nos está hablando y nosotros en vez de ir y escuchar y hacer de acuerdo a esa palabra a Dios lo primero que le decimos, hazme una muestra dame una muestra que estás conmigo porque el temor a veces toma formas tan grandes en nuestro interior que no nos deja ver lo que Dios quiere hacer con nosotros en el ruido que le debe haber generado a Gedeón, varón valiente y esforzado, es el mismo ruido que muchas veces también te causa a ti cuando Dios te dice yo estaré contigo y tú sales de aquí para afuera y sabes que te están esperando las mismas dificultades los mismos problemas las mismas batallas y lo primero que dice cómo va a ser posible que Dios pueda llamarme forzado y valiente si él sabe lo que yo estoy pasando algo dentro de Jehová le gritaba que Dios necesitaba darle una muestra para que él estuviera seguro de que él era el que le estaba hablando Porque Gedeón le dice al Señor, Señor, tú sabes que mi familia es pequeña, tú sabes que yo soy el más pequeño de mi familia y nosotros somos pobres acá en Manasés.¿Cómo me estás llamando a mí, esforzado y valiente? Su historia le gritaba y le decía, eres insignificante, vales menos que el resto, el resto es más poderoso que tú, el resto tiene más fuerza. Y dígame,¿sabes esta historia? Yo no sé, pero a mí me retrata en tantas ocasiones en que Dios me ha hablado y yo he mirado mi vida como menor a lo que Dios le ve yo no sé si a usted le pasa pero Dios suele hablarnos con maravillas y con grandezas que nosotros a veces pensamos y decimos¿cómo Dios va a ser capaz de sanarme de esta enfermedad?¿cómo Dios va a ser capaz de restaurar mi matrimonio?¿cómo Dios va a ser capaz? dígame si no le ha pasado eso si nos pasa nos pasa Y ahí estamos luchando con nuestras inseguridades y pidiéndole un billón al Señor. Señor, muéstranos. Muéstranos. Entonces yo me pregunto,¿cuál es el billón que usted y yo podemos tener en la vida?¿Cuál es el billón de lana que tú tienes delante del Señor? Señor, si lo que hago le gusta, entonces estás tú. Si me va bien en el nuevo trabajo y me felicitan, entonces sabré que ese trabajo tú me lo diste, Señor. Cuando tenga esa cantidad de dinero en el banco ahorrado, Señor, voy a estar tranquilo. Sé que tú ya me proveíste de todo. Señor, todas las puertas que están cerradas y ahora se abren, voy a saber que estás conmigo.¿Se identifican alguna frase? Si me llaman de aquí al viernes, pero a las 5 de la tarde, entonces sabré que es tu voluntad, Señor.¿Sí o no? Sí. Pero creer a Dios significa renunciar a las inseguridades que te han acompañado tantos años. Pedir muestras al Señor no es más que tu historia gritando desde tu inseguridad. Queriendo asegurarte con algo. El Señor te va a bendecir, va a prosperarte económicamente. Pero mientras no vea la cuenta con harto cero, no estoy tranquilo. Y me cuestiono, dígame si es sí o no lo que le estoy diciendo. Mientras no vea la cuenta con harto número, acá adelante el predicador puede quedar sin garganta diciéndote, el Señor te va a prosperar y te va a bendecir. Y llego a la casa, miro la cuenta, uy. vamos a orar de nuevo por esa cuenta es como eso es como la historia que contaba mi papá del hermano que decía señor tu palabra dice que si ordenamos ese monte que se arranque se arrancará de allí y se plantará en el mar en el nombre de Jesús te pido que ese monte se arranque y se plante en medio del mar y después abre así y dice sabía que no iba a resultar¿Sabes qué es eso? Inseguridades en el corazón. Entonces a veces Dios puede estarte hablando y entregando una palabra que puede literalmente, literalmente transformar todo lo que tú estás viviendo. Literalmente transformarlo. Pero allí están tus inseguridades sometiendo a prueba lo que Dios te dice. Pongámoslo a prueba, hay muchos programas hoy día. Pongámoslo a prueba si eso es cierto. Y ahí están las inseguridades. Son esas voces que están dentro tuyo y que muchas veces podrían estarte robando la oportunidad que Dios tiene para ti. La oportunidad de ver un milagro y por eso corremos de un lugar a otro y golpeamos tantas puertas de vez en cuando y todo eso porque tratamos humanamente de asegurarnos de algo. Si golpeo 10 puertas, la ley Pareto dice 80-20, así que de 10 por lo menos 12 abrirán. Entonces vamos, asegurémonos, movamos los números, la estadística, ojalá que jueguen a mi favor, ojalá que los números jueguen a mi favor y que Dios en medio de todo eso se manifieste. Yo me pregunto a veces,¿no basta con que Dios nos hable y nos diga que somos bendecidos en Él? Yo le pregunto a usted,¿qué más necesitas oír de parte de Dios?¿Qué más necesitas aparte de una palabra de Dios en tu vida?¿Necesitamos algo más?¿Necesitamos oír algo más aparte de su palabra? Porque aquí está claro, lo que está batallando contra la palabra de Dios que Él suelta sobre tu vida es el temor, son las inseguridades, es el miedo.
UNKNOWNSe salió, hijo.
SPEAKER_00En todo hay una raíz de temor, en todo hay una raíz de miedo se termina ahí parece Juan capítulo 6 verso 27 dice que Gedeón después que el Señor le mostró el vellón y que hizo toda la muestra dice que él se levantó de noche a hacer lo que Dios le dijo que hiciera pero¿sabe por qué se levanta de noche? porque dice que de día le dio miedo que el resto lo viera y es porque el miedo siempre va a estar ahí podrías tener una palabra de Dios y aún así seguir temiendo¿Podría Dios entregarte una palabra que va a cambiar todo y aún así seguir temiendo? Quiero que cierre sus ojos, por favor. tú ya sabes que Dios te habla a tu corazón. Algunos le hablan de una manera, otras otra, pero aquí nadie se queda sin una palabra del Señor. Su palabra dice que Él no envía una palabra para que vuelva al vacío, sin antes cumplir el propósito por el cual ha sido enviada. Y tú estás aquí en este día y a esta hora recibiendo esta palabra.¿Cuáles son tus inseguridades que están gritando tan fuerte en tu interior? Que la palabra de Dios a veces suena como algo fantasioso. Ah, me dicen que es seré bendecido. Pero¿cómo seré bendecido si mi situación no cambia?¿Cómo seré bendecido si tantas veces que lo he intentado y no resulta? Y ahí están, ahí están los temores y ahí están las inseguridades. El Señor te bendice, oran por ti. Hoy día Dios dice que serás sano. Y ahí estás en tu puesto diciendo,¿será posible que Dios pueda sanarme? Y ahí estás tú frente a Dios.¿Cuál voz vas a escuchar?¿La de tu historia?¿La de tus fracasos?¿La de las inseguridades?¿La de las veces que lo intentaste y no resultó?¿O vas a subirle el volumen a lo que Dios te está diciendo el día de hoy? Que es como con otra persona en la Biblia, como Moisés. Éxodo capítulo 13. Él está frente a una zarza que no se consume. Y el Señor lo llama para libertar a Israel.
UNKNOWNY él lo llama para libertar a Israel.
SPEAKER_00Pero¿cuál es la historia que está detrás de Moisés? Haber matado a un siervo egipcio, luego haber huido, arrancándose, saliendo por la ventana, luego viviendo 40 años en un desierto pastoreando ovejas que ni siquiera eran de él. Y un día, aún así, con esa historia, Dios decide aparecer a su encuentro. Dios ha decidido aparecer en tu vida el día de hoy para decirte lo mismo que le dijo a Moisés que aunque pese que Moisés le decía¿quién soy yo para que me pidas que yo vaya y liberte un pueblo tan grande como Israel?¿sabe cuál fue la respuesta del Señor frente a sus temores? le dijo no temas yo estaré contigo y a veces es lo único que necesitas saber que Dios está contigo
SPEAKER_01Gracias.