Cristo en la vida real

Una nueva temporada

Mauricio Méndez Season 3 Episode 1

Use Left/Right to seek, Home/End to jump to start or end. Hold shift to jump forward or backward.

0:00 | 43:56

No solo es entrar a la tierra de la promesa...

Cuando entras a una nueva temporada, donde Dios quiere que comiences a caminar y a vivir, donde podrías estar en la tierra que fluye leche y miel, pero aun tener tu corazón en el desierto.  

Viviendo de la misma manera, como cuando vivías en un eterno proceso. 

Deja que hoy el Espíritu Santo hable a tu vida, y no sólo veas las promesas en el papel, sino que desde hoy, comiences a caminar en ellas.


-Te invitamos a oír este hermoso mensaje-

Y por favor, no olvides darle click al botón seguir,

y luego compartir esta palabra con alguien.




Support the show

SPEAKER_00

Y pensemos en crecer. A me impactó eso. Porque sabe usted que nosotros no nos podemos poner de acuerdo, pero el Espíritu Santo habla un mismo lenguaje. Sí, yo no si usted lo cree. ¿Amén? Ya. Y si usted cree eso, usted también debe creer por consecuencia de que todo lo que Dios va a hacer en su vida, aun cuando usted todavía no lo entienda ni lo vea, eso ya está en manos de Dios. Eso ya está en manos de Dios. ¿Sí? No si lo cree o no. Amén. Dígame un amén al Señor. Recuerde que con el corazón se cree para justicia y con la boca se confiesa para salvación. Cuando dices amén al Señor, estás diciendo, Señor, yo lo creo. Amén, que así sea. Yo lo creo en mi corazón. El día de hoy, esta palabra tiene mucho que ver con lo que pasó en la semana, con lo que pasó el día de ayer en esta reunión donde estuvimos, y tiene que ver con ese nombre, una nueva temporada. Una nueva temporada. Las temporadas le pertenecen al Señor. Las estaciones le pertenecen al Señor. Y determina cuando una estación comienza o termina, así como también una temporada cuando comienza y termina. Yo quiero decirles, iglesia, para que todos ustedes sean testigos, que lo que Dios ha comenzado en medio tuyo es una nueva temporada. Es una temporada de bendición. Pero que el Señor tiene que mapearnos para que nosotros sepamos cómo caminamos en esta nueva temporada. Porque no es solamente que Dios te coloca en una nueva temporada, sino que Dios tiene que decirte ahora cómo caminar en la nueva temporada porque usted y yo podríamos estar acostumbrados solamente a guiarnos en la antigua temporada o sea, podríamos ser expertos en la antigua temporada y no saber nada acerca de la nueva temporada por eso lo que quiero comunicarles el día de hoy es lo que Dios quiere que y yo hagamos en esta nueva temporada ¿cuánto le dicen amén al Señor a eso? amén para esto, la palabra del Señor está en Josué capítulo 1, del verso 1 al 3 para lo que le pido que se ponga sobre sus pies para la lectura de la palabra del Señor ¿Usted sabe que lo hacemos por reverencia a la palabra del Señor? Por eso nos ponemos de pie, porque quien inspira esta palabra es el Espíritu Santo. Dice, aconteció, o sea, ocurrió después de la muerte, ¿de quién? De Moisés, siervo de Jehová, que Jehová habló a José, hijo de Nun, servidor de Moisés, diciendo... Mi siervo Moisés ha muerto. Ahora, pues, levántate y pasa este Jordán, y todo este pueblo, a la tierra que yo les doy a los hijos de Israel. ¿Qué dice al principio? Yo, digámoslo juntos, yo os he entregado. ¿Qué fue lo que hizo el Señor? Nos entregó. Guarda eso en tu corazón al tiro. Yo os he entregado, como lo había dicho a Moisés, todo, una parte, no todo, Lugar que pisare... La planta de vuestro pie... Amén en el nombre de Cristo... Cierre sus ojos... Señor gracias te dan por tu palabra... Espíritu Santo... seas glorificado en medio nuestro Señor... Habla a nuestros corazones Señor... Que seas Señor el que hable... Porque cuando hablas Señor... Nosotros como creación... Temblamos delante de tu presencia Señor... Eso estremece nuestro corazón... Reordena nuestros pensamientos... Nos permite mirar la vida... de una manera tan distinta señora cuando no estás en el corazón porque tu palabra es tan cierta en decir todo pámpano que permanece en la vida este permanece este da fruto este está lleno de vida y eso es lo que todos nosotros buscamos queremos estar en tu presencia anhelamos estar en tu presencia no queremos despegarnos ni un minuto de ella porque sabemos bien en nuestro interior señor que nada se compara cuando estás allí vivito en nuestro corazón a cuando el fuego de dios está en nuestras vidas nada se compara a eso señor por eso es es que si vamos a proponer una cosa en nuestra vida, es caminar junto contigo, Señor, es caminar al lado de tu presencia, Señor. A ti te damos la gloria y a ti te damos el honor. Espíritu Santo, habla a nuestros corazones, te lo pedimos, Señor, habla, habla, Señor, a nuestros corazones, habla a nuestro espíritu, Señor, siembra esta palabra, Señor, en nuestras vidas, en buena tierra, Señor, para que germine y fruto al treinta, al sesenta y al ciento por uno. Para tu gloria, Señor, y para tu honra, Padre, en el nombre de Cristo Jesús, amén y amén, tome asiento por favor bendito Señor bendita es tu presencia Señor Jesús el contexto de esta palabra ocurre en Israel Israel lleva 40 años caminando en el desierto ¿cuánto tiempo lleva caminando? 40 años, no es menor muchos de ellos partieron de Egipto ya teniendo una edad ya. Entonces imagínense, aquí había un pueblo, algunos que nacieron en el desierto, otros que salieron de Israel siendo ya de edad avanzada, otros que salieron siendo jóvenes. El pueblo era numeroso y 40 años son 40 años, hermano. 40 años es un tiempo no menor, es un tiempo considerable para cualquiera. Por lo tanto, durante esos 40 años ellos se acostumbraron a caminar en esa temporada. Ellos se acostumbraron a caminar en el desierto. Se acostumbraron a vivir con el sol a cuestas, se acostumbraron a caminar en medio de las arenas, se acostumbraron a vivir bajo el rigor del desierto. Eso es lo que ellos conocían, eso era lo conocido para ellos. 40 años graba una huella en el corazón de cualquiera. 40 años te dice cómo es la vida, 40 años le dice a tus hijos cómo es la vida, 40 años te dice cómo es que Dios trata a No conocen más que eso. Por lo tanto, ellos en esta temporada de su vida, acostumbrados a que cuando ellos tenían hambre, Dios enviaba maná, hacía florecer maná en el desierto. Que si tenían hambre, Dios les enviaba codornices. Si tenían sed, Dios hacía que brotara agua de la peña. Acostumbrados a ese sistema. Era la forma conocida para ellos, para todos ellos. Pero ocurre, como acabamos de leer la palabra, que llega un momento en su historia, de estos 40 años de deambular en el desierto, que muere Moisés. ¿Quién muere? Moisés, el líder de esa temporada. El símbolo de esa temporada. Moisés es el símbolo de la temporada del desierto en Israel, de la liberación de Egipto, pero también de el periodo del desierto. Moisés significa para ellos el libertador, pero también el guía que los hizo caminar en medio del desierto. Y aquí en medio de este contexto aparece esta palabra hacia Josué. Porque Dios tenía que entregarles una palabra antes de que ellos entraran a la nueva temporada de sus vidas. el Jordán era el límite de la antigua temporada el Jordán marcaba el antes y el después la antigua temporada y la nueva temporada que Dios estaba abriendo delante de ellos el Jordán no era sino el símbolo que Dios establecía para decirles hasta aquí se termina esta nueva temporada y una vez que ustedes crucen este Jordán comienzan sus vidas una nueva temporada yo los he sacado de tierra de Egipto y les dijo yo los he conducido en medio del desierto pero una vez que ustedes crucen el Jordán lo que va a pasar con ustedes es que ustedes van a entrar a una tierra que fluye leche y miel van a entrar a una tierra prometida van a entrar a un lugar donde todo lo que ustedes conocían hacia atrás queda en el pasado subraya eso en tu mente toda la temporada anterior queda en el pasado ¿dónde queda esa temporada? en el pasado allí queda esa antigua temporada ¿Por qué es importante para que usted pueda capturar esto? Porque nuestra antigua temporada también nos dice cómo nosotros nos comportamos y podríamos estar en la posibilidad de entrar en una nueva temporada de Dios, pero seguir comportándonos, seguir creyendo que vamos a estar bajo el mismo sol, seguir creyendo que Dios va a actuar de la misma manera, seguir caminando como quien camina en el desierto y estar caminando en la tierra que fluye leche y miel. Por eso es importante para que entiendas el día de hoy que el Jordán marca un límite, que el Jordán te dice a ti, hazlo. Hasta aquí llegó esa temporada. Hasta aquí estuvo ese tiempo en tu vida porque ahora Dios va a hacer algo nuevo en medio de ti. No si está pendiente acá o no. No quiero que se pierdan esta palabra. Entonces el Señor los lleva a una nueva temporada, pero antes de introducirlos en esta nueva temporada, lo que hace es marcarlos con esta palabra y les dice, yo os he entregado, os he entregado todo lugar que pise la planta de su pie. Y esa palabra para ellos es la palabra sobre la cual ellos tenían que caminar en esta nueva temporada. Porque Dios antes de introducirte en una nueva temporada de tu vida, Él te va a entregar una palabra que te va a clarificar lo que tienes que hacer ahora en este lugar, en esto nuevo, en esto distinto. ¿Por qué? Porque a veces estamos acostumbrados a vivir de una manera y si Dios no viene y nos entrega una palabra, vamos a seguir caminando de la misma forma. Dios a veces te puede responder, puede restaurar tu matrimonio. Voy a poner un ejemplo, restaura tu matrimonio, porque hasta el momento lo único que conoces son peleas, lo único que conoces son de discusiones, lo único que conoces es que a la primera ambos explotan, eso es lo que conoces, eso es lo que caminabas, es por lo que te defiendes todos los días, porque te levantas por la mañana con el temor de que ojalá que no diga algo, porque puede explotar, y etcétera, y caminar así de esa manera, porque esa significaba tu antigua temporada, pero cuando Dios te dice, te voy a introducir en una nueva temporada de tu vida, te voy a llevar a la tierra que fluye, leche y miel, ya el Señor te está está diciendo, esa temporada terminó, lo que yo estoy haciendo algo en medio de ti es algo nuevo, yo ya te entregué una tierra, eso que vivías ya está conquistado por mí, eso ya está acabado, está terminado por mí, lo que tienes que hacer ahora es caminar de una manera diferente, ya no es con el miedo de que las mismas cosas van a ocurrir, sino es caminar confiado de que el Señor ya terminó esa temporada en mi vida. Porque si no podríamos estar en la tierra que fluye leche y miel, pero seguir viviendo con el corazón en el desierto. Podríamos estar en la bendición misma de Dios, pero seguir comportándonos y teniendo los mismos miedos que tenías cuando caminabas en esa temporada de tu vida. Seguir de la misma manera. Por lo tanto, iglesia, quiero que me escuches porque algunos de ustedes podrían estar hoy día a, mire, entrando a su tierra prometida, entrando a la tierra que fluye y chiniel pero aún teniendo miedo en el corazón aún comportándose de la misma manera como cuando te comportabas cuando estabas en medio del desierto La temporada de Moisés para ellos era donde la bendición de Dios aparecía. Era como una transferencia directa. Ellos decían, Señor, tenemos hambre. Y venía el Señor y les soltaba maná. Estaban acostumbrados a esta forma con el Señor. Era, Señor, tenemos sed. Y venía Moisés tomando una... Una vara en un caso golpeó la roca, en otro caso le habló a la roca y salió agua. Era como una transferencia directa mientras ellos miraban como Dios respondía. Pero hoy tengo que decirte que esa temporada ya terminó. esa temporada ya terminó porque Dios te ha dado algo mucho más grande que el maná porque Dios te ha dado algo mucho más grande que las codornices porque Dios lo que tiene para ti es algo mucho más grande que puedas ver que sale agua de la peña lo que Dios te ha entregado a ti en esta nueva temporada no es maná no es codorniz no es agua por separado lo que Dios te ha entregado en esta nueva temporada es todo

SPEAKER_01

Lo

SPEAKER_00

que Dios te ha entregado en esta nueva temporada es todo. Eso es mucho más grande que veas que oras y Dios te responde por algo. Y ahora vamos a orar por esta otra necesidad porque ahora necesito que Dios me responda por esto. Y ahora voy y oro por esta otra necesidad que me está angustiando y necesito que Dios me responda de eso. ¿Sabes qué? Lo que vengo a decirte el día de hoy es que Dios te ha entregado todo, todo, todo, todo. Por eso tengo que hablarte de esto. Porque a veces el corazón es el que está en ese problema. Porque tiene fe, pero la fe que lo sostuvo en esa temporada. Que es, bueno, vamos a orar para que el Señor nos responda.

UNKNOWN

No.

SPEAKER_00

A veces oramos y oramos. Y cuando no vemos que pasa nada. ¿Sabe qué pasa? Pasa lo mismo que le pasaba a los israelitas en medio del desierto. ¿Qué era lo primero que hacían cuando Dios se demoraba en responder? Empezaban a quejarse. Y a reclamar. Para eso nos trajiste acá. Para eso vinimos al desierto. Mejor hubiéramos muerto en Egipto. Y estamos aburridos de comer maná. Ya no queremos más maná. Lo que queremos es que queremos algo distinto. Y ahí viene Moisés afligido delante del Señor. Señor, ya están aburridos de comer maná. Quieren comer codorniz. Ok, ahí va la codorniz. Y luego se aburren de las codornices. Cuando estás en medio del desierto y vives con esa mentalidad, en la tierra prometida podrías no estar disfrutando lo que Dios ya puso en tu mano que es todo yo no si se está entendiendo este mensaje pero lo que dios quiere hablar a tu corazón el día de hoy que para que lo que él está haciendo abrir esta nueva temporada en tu vida vas a tener que pedirle al señor señor cambia mi corazón cambia mi manera de pensar porque esta forma que tenía para sobrevivir en el desierto no me sirve en esta temporada

SPEAKER_01

No si

SPEAKER_00

captaste eso. Los recursos que te servían cuando estabas en ese tiempo de angustia no son los recursos que Dios quiere que utilicen esta temporada. Porque la angustia te lleva a ir al Señor. Pero a ir casi como, bueno, me tienes acá, Señor, ¿y dónde está la provisión? ¿Dónde está lo que prometiste? Oye, Dios te dice a ti el día de hoy, ya esa temporada se terminó en su vida. No cuántos lo creen eso en el nombre de Jesús. Hoy día terminé esa temporada contigo. Ya no estás caminando en medio del desierto, Iglesia. Ya no te estás levantando por la mañana y ojalá que hoy día haya maná.

UNKNOWN

Ojalá.

SPEAKER_00

como viendo a ver si es que Dios no se olvida de tus necesidades, sino que esta nueva temporada de tu vida, lo que Dios está haciendo en medio de ti, es que Él te dice el día de hoy, yo ya he puesto todo, porque todo lo que pisa la planta de tu pie, yo te lo he dado a ti, levanta tu mano delante del Señor y dile Señor, yo recibo eso Señor, yo recibo todo lo que pisa la planta de mi pie en el nombre de Jesucristo, me lo has dado todo Señor, en el nombre de Jesús. Esta palabra es confirmada en Efesios por el apóstol Pablo. Este mismo principio, Efesios capítulo 1, verso 3, dice, bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que nos bendijo con toda bendición espiritual en lugares celestiales con Cristo. Yo le daría un aplauso al Señor por eso. Y es porque Dios ya lo hizo. Yo necesito que todos ustedes oigan esta palabra el día de hoy. Dios ya lo hizo. Ocurre que en Josué lo que hace el Señor es colocar una condición terrenal, una condición natural, que es donde yo quiero que pongas tu mirada ahora. por favor oye esto no quiero que nadie se pierda esto aquí en Efesios Dios te dice yo les he dado todo y a ustedes tienen todo todo lo que ustedes necesitan o sea no necesitan pedir por separado yo ya les di todo a ustedes pero en Josué Dios coloca una condición terrenal la condición humana la parte donde nosotros tenemos que hacer y Él le dice todo lugar que pise la planta de vuestro pie esta es la condición esa es la palabra que necesitas llevarte a casa el día de hoy para caminar en esta nueva temporada Por favor, esta es la palabra que necesita llevarte a casa para caminar en esta nueva temporada. El Señor coloca la condición y le dice, yo ya les di todo a ustedes, ya les entregué todo. Pero es todo lo que pisa la planta de vuestro pie. Tiene una condición ahí. Es todo lo que pisa la planta de vuestro pie. Esto quiere decir, óyeme iglesia, óyeme esto. Quiere decir que si te quedas sentado, la tierra que Dios ya te ha dado podría quedar solo en el papel. La bendición que Dios te ha dado podría quedar solo en el papel y nunca podría llegar a vivirla. ¿Sí me oyó eso? ¿Lo entendió? Lo dije de manera que se entendiera. Hay tantas promesas en la Biblia y muchas de ellas no las alcanzamos simplemente porque no estamos caminando sobre ellas. simplemente porque no estamos caminando sobre ellas simplemente porque las leemos y esto no es un asunto de fe porque fe tenemos todos acá todos tenemos fe que el Señor puede hacerlo todos tenemos fe que el Señor puede orar cuando el Señor habla y dice voy a restaurar tu vida voy a restaurar tu matrimonio te voy a bendecir voy a sacarte de donde están nosotros decimos amén amén Señor lo vas a hacer no es un asunto de fe es un asunto de poner ponerse en pie y caminar sobre lo que Dios ya dijo que iba a hacer en tu vida No es un problema de fe. No es que no creas en lo que Dios dice que va a hacer contigo. Porque ciertamente todos lo creemos. Sino que es un asunto de ponerse en pie y caminar. Ahí está la condición. Y usted dice, yo te he dado todo. Yo te he dado todo. no necesitas nada más. Pero todo lo que pise la planta de tu pie. Todo sobre lo cual te pongas a caminar hoy día. Todo sobre lo cual lo creas en ti. corazón y te pongas a vivir sobre esa verdad Y aquí está el misterio de por qué muchas veces el Señor te ha entregado bendiciones que no las alcanzas. ¿Y sabes qué pasa? Que por no ponerte de pie, muchas veces contristamos al Espíritu Santo. Esto quiere decir que pones triste al Espíritu Santo. El Espíritu Santo es una persona. pones triste a la presencia del Espíritu Santo. ¿Sabes qué significa eso? Que Dios tiene bendiciones para ti y dices amén en la iglesia, pero cuando llega el día lunes, te acosa caminar sobre eso te acosa hacer cambios en tu vida te acosa creer oye pero vamos adelante si puedes y allí viene ese momento difícil ¿sabes qué? podrías estar contristando al Espíritu Santo tienes fe vienes a la iglesia te llenas de Dios adoras su nombre te vas a la casa con el corazón llenito conoces la Biblia pero podrías no estar caminando en la promesa que Dios te ha dado podrías no estar caminando sobre esa promesa sino solamente estarla observando en el papel solamente estarla viendo en el papel pero no caminar sobre ella el problema no es que Dios no quiera darte esa bendición el problema es que hoy día podrías no estar caminando sobre esa bendición el asunto no es que Dios no quiera bendecirnos o que el Señor se tarde el asunto es que muchas veces no estás caminando sobre la bendición de Dios podrías decirle hoy día Señor yo creo todo lo que haces, creo todo lo que vas a hacer y llegar el lunes y abandonar el esfuerzo que estás haciendo, la oración que estás haciendo por tu familia, podrías dejar de lado todo, abandonarlo, dejar de lado de seguir dando amor a los tuyos, de seguir intentándolo en tu trabajo, no, es que este trabajo es muy complicado y lo que pasa es que aquí son todos tóxicos y lo que pasa es que yo me alejo de los ambientes rancios porque me drenan energía, entonces me drenan energía y yo lo que hago es arrancar y me voy para otro lugar y voy ¿Quién te dijo a ti que el ambiente te puede moldear a ti? El ambiente no puede moldear el corazón de alguien que tiene el Espíritu Santo adentro. Cuando llegas a un lugar, ese lugar es transformado por la presencia del Espíritu Santo que hay en ti. Entonces ahí viene Dios y te entrega una palabra, te dice, yo te voy a prosperar, te voy a bendecir, pero estoy en mi trabajo pensando que es un ambiente rancio, un ambiente tóxico, que es un ambiente difícil. No, es que a nadie le resulta acá. Bueno, va a haber que emigrar, ir a otro lugar. Y allí vas viviendo como quien vive en el desierto, esperando que Dios, ojalá que a la siguiente el Señor te pueda dar el trabajo soñado. Te digo algo, estás en medio de ese trabajo hasta que Dios diga que estás en ese trabajo. Y sabes que va a ser mientras tanto que Él te saca de ese lugar, o de ese proyecto, o lo que sea donde estés laboralmente lo que va a hacer es transformar ese lugar cambiar la circunstancia porque ahí el que está en ese lugar es un hijo de Dios y ese hijo de Dios lo que hace es caminar sobre la presencia de Dios yo no si está tomando esta palabra en mi iglesia pero te tienes que ir a casa con esta palabra Tienes que llevarte esta palabra a casa. Porque si no, podrías solamente estar viendo las promesas de Dios en un papel. Es que no sé, en algún momento el Señor me bendecirá. Y ahí estás orando por esto y orando por lo otro. Lo que tienes que hacer es creer a Dios y seguir y continuar. Porque Dios es quien abre y cierra temporadas. Dios es quien abre y cierra puertas. Pues si estás en un lugar y has golpeado otras puertas y Dios no las ha abierto, es porque Dios te quiere en ese lugar. Hasta cuando Él diga que estás en ese lugar. ¡Ay, que he golpeado puertas! Lo que quiero hacer es salir arrancando de esta situación, porque esta situación me tiene hasta más que arriba de la coronilla. Y lo que voy a hacer, voy a terminar mi relación, voy a terminar mi matrimonio, me voy a arrancar de acá de donde vivo, me voy a ir más allá y buscamos y golpeamos de un lugar a otro. Dios no te ha abierto la puerta porque Dios quiere hacer algo en ese lugar, con esa persona, en esa familia, con ese trabajo, porque es hasta que Dios dice que estés en ese lugar. Es todo lo que pisa la planta en tu pieza. ¿Dónde estás el día de hoy parado? Es que Dios te ha dicho, yo te he dado todo lo que necesitas para que en ese lugar mi gloria se vea a través de ti. Te agobian las circunstancias. Te agobian los problemas. Y solemos tratar de huir de eso y arrancar. Porque nos drena energía. Porque no es que ando todo languido. Porque la verdad es que son situaciones difíciles. Sabes que la palabra dice que nosotros somos renovados en el poder de sus fuerzas. Que cuando te sientas cansado puedes ir a su presencia y orar. Y decirle Espíritu Santo renuévame. Renueva mi fuerza porque me siento agotado. Las situaciones a veces me sobrepasan. En mi carne me ganan Señor. pero tu palabra dice que yo puedo ir a tu presencia y de tu presencia hay plenitud de gozo transformas mi cansancio en fuerza lo que estás recibiendo el día de hoy no es sino la instrucción del Espíritu Santo a través de su palabra para que sepas cómo caminar en la tierra prometida No se camina en la tierra prometida como caminabas en el desierto. No se camina en las nuevas temporadas como acostumbraste a caminar en las antiguas temporadas. caminas en las nuevas temporadas sabiendo que todo lo que pisa la planta de tu pie Dios ya te lo entregó ya. Dios ya te lo dio, es tuyo. Y que vas a permanecer en ese lugar y que vas a estar en esa misma situación hasta que te pongas de pie y empieces a caminar sobre la bendición que Dios ha puesto en tu vida. porque mientras más tratas de ir de un lugar a otro y arrancar de un lugar a otro podrías estar mirando la bendición de Dios solamente en un papel y creer que Dios no es capaz de hacerlo es más hacer lo mismo que hacían los israelitas empezar a quejarnos que el Señor se demora no mi oración yo creo que el Señor no la escucha ¿Sabe usted cuál es la enseñanza de Cristo? Porque aquí estamos hablando del Antiguo Testamento. La enseñanza de Cristo. No, me salté. No la noté. Bueno. Juan capítulo 5. Está Cristo frente a un pozo, el pozo de Betesda. Y en el pozo de Betesda había un paralítico que llevaba allí, ¿se acuerdan cuántos años? 38 años. 38 años de su vida. 38 años de su vida esperando que viniera un ángel a agitar el agua, porque la creencia que tenían ellos en ese momento era que si el ángel agitaba el agua, el que se metía, el primero que se metía en el estanque era sanado de todo. Y ahí estaba ese hombre intentando llegar al pozo antes que todo el resto que quería llegar al pozo. Llevaba 38 años tirado en una camilla esperando su oportunidad. Hasta que en un momento aparece Cristo en su vida, el dueño de los milagros. El que mandaba al ángel a mover esa agua estaba ahí al lado de él. El que era el dueño del milagro, el que era el dueño del poder. ¿Y qué hace? Lo toma en brazos y lo mete al pozo. Lo toma en brazos y le dice, bueno me he compadecido a ti, ven para acá, te voy a echar en mi hombro y te voy a meter al pozo. ¿Hace eso el Señor? No, no lo hace. Sino que le da una orden al paralítico y le dice levántate y anda. Levántate y anda. Él no lo carga, no lo toma, no lo lleva. Sino que le dice levántate, toma tu lecho y anda. Y yo sabe que siento que el Espíritu Santo podría estarle hablando a su corazón. Si abres tu corazón el día de hoy, Dios va a hablar a tu vida el día de hoy si abres tu corazón delante de su presencia el Espíritu Santo va a hablar a tu vida el día de hoy porque podrías llevar años paralizado frente a promesas y las ves pasar por delante tuyo las ves pasar por enfrente tuyo y allí están en el papel pero no logras alcanzarlas no logras tomarlas estás esperando que el agua se mueva estás esperando un escalofrío que venga algo del cielo algo distinto algo diferente para que yo ahora si me ponga en movimiento algo distinto en mi vida pero sabes que al igual que con ese paralítico, el Espíritu Santo, te dice el día de hoy, yo he puesto ese mismo poder dentro de ti. He puesto ese mismo poder. ¿Cuántos saben que somos templo del Espíritu Santo? ¿Sí? ¿Está el Espíritu Santo en su corazón entonces? ¿Qué significa que tengamos el Espíritu Santo en nosotros? Que tenemos todo. hasta que vayas a la presencia de Dios y que Dios te responda que Dios abra puertas que Dios haga lo que para ti es imposible ¿por qué? porque el dueño del milagro está en nuestro corazón el dueño el que cambia todo el que puede hacer todo lo que no puedes hacer está en tu corazón allí está pero al igual que con ese paralítico el Señor no va a hacer nada porque ya te lo dio todo El Señor no va a hacer nada porque ya te lo dio todo. Ya tienes todo. El que tiene que ponerse en pie y caminar eres tú. tienes que ponerte a caminar. El que tiene que dar el paso eres tú. determinas el límite de tu bendición. ¿Qué significa esto, pastor? El apóstol Pedro confirma esto. Segunda de Pedro, capítulo 1, verso 3. Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad, nos han sido dadas por su divino poder. Fíjese la primera parte. Como todas las cosas que pertenecen a la vida, o sea, a esta vida, y a la piedad, a todo lo que le corresponde a Dios. ¿Dios te ha dado todo lo que necesitamos aquí naturalmente?

UNKNOWN

Sí.

SPEAKER_00

¿Te ha dado todas las bendiciones espirituales también? No, es que el Señor, no si tiene su bendición sobre para que pueda yo irme bien. Si Dios ya te dio todo. No lo estoy diciendo yo. Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad no se han sido dadas por su divino poder mediante el conocimiento de Aquel que nos llamó por su gloria y excelencia. ¿Quién determina el tamaño que alcanzas a recorrernos Dios? Eres tú. Dios les puso un límite ¿Le dijo hasta dónde? No. Le dijo todo lo que pise la planta de tu pie. Quien determina la extensión del terreno de la bendición que alcanzará su vida no es Dios. Porque Dios ya te dio todo. Quien lo determina eres tú. Quien lo termina determinando eres tú, no es Dios. Dios ya te dio todo, ya te entregó todo. Por eso le quiero pedir al Espíritu Santo que rompa esta estructura el día de hoy en todos nosotros. Porque el que determina cuánta bendición alcanza, no es Dios, eres tú. El que determina cuánta bendición alcanzas no es el Señor, eres tú. Pastor, ¿qué está diciendo? Sí, le voy a dar un ejemplo. ¿Herencia de quién son los hijos? ¿Sí? ¿Estamos todos de acuerdo? Dios te ha dado la bendición de tener hijos. ¿Quién decide cuántos hijos tiene?

UNKNOWN

Dios.

SPEAKER_00

Nosotras. No, con uno está bien, suficiente. No, yo quiero tener tres. Alguno, pues, veis, tendrá siete, ocho. Es el único ejemplo que me sé. Uy, en todo caso, yo había hablado con mi esposo y nosotros hubiéramos tenido cinco, pero... Sí, pero se opuso el pueblo. Dios te ha dado la capacidad de tener hijos en tu matrimonio. Dios te ha dado la capacidad de tener uno, dos, diez. Antiguamente había familias que tenían dieciocho hijos, veinte hijos. ¿Quién determina cuántos hijos tiene? El matrimonio. ¿Sí? ¿Ahora sí? ¿Ahora sí? ¿Quién determina entonces cuánta bendición va a experimentar en su vida? ¿Es Dios? No. Dios ya te dio todo. Dios ya te dio todo. ¿Cuándo nacemos nos hace falta algo para que cuando vayamos creciendo funcionemos? No. No. Dios ya te dio todas las vitaminas, los nutrientes, las células, todo para que crezcas. Dios ya te dio todo. Mira a la persona que tiene al lado y dile, Dios ya te dio todo. Dios ya te dio todo, Leonor.

UNKNOWN

Dios te dio todo.

SPEAKER_00

Quiero decirle que lo mismo pasa con el Espíritu Santo. Dios te dio la capacidad de ser bendecido. Dios te dio la capacidad de tener una familia restaurada. De conocerlo íntimamente. Dios ya te dio todos esos recursos. Pero cuánto de Dios vas a conocer no depende de Dios. Depende de lo que comiences a hacer el día de hoy. Cuánto de lo que conozcas al Señor no depende de Él. Depende de cuánto quieras conocer al Señor. Y será lo que desde hoy termines decidiendo que vas a conocer al Señor. No se me vaya porque ya estoy terminando. Quiero que entonces a través de esta palabra cambies tu perspectiva del día de hoy. Desde el día de hoy. Diga conmigo, desde hoy cambio mi perspectiva. Desde hoy cambio mi perspectiva. Diga esto otro también. Diga, lo que sabía en el desierto no me sirve en la tierra prometida. Dígale ahora eso mismo a la persona que tiene el no. Lo que sabías en el desierto no te sirve en la tierra prometida. Mire, cuando Israel comenzó a marchar, hubo tribus que conquistaron montes y conquistaron terrenos y ellos no dejaron de caminar. Había dos locos, Josué y Caleb, y dijeron, dijeron, Señor, dame este monte porque lo voy a conquistar. Hubieron algunos que se levantaron y creyeron y lo hicieron. Y aquí es de donde, y esto también creo que lo escuche, porque esto es un arma que utiliza el enemigo para derribar lo que Dios puede hacer contigo. Y por favor, ponme atención, porque esto era importante decirlo, por eso Dios lo colocaba en mi corazón. Es importante Porque algunos conquistan más que otros Algunos son más bendecidos que otros Algunos gozan de una bendición mayor ¿Y sabes qué pasa en el corazón de otros? En el corazón de algunos Pudieran pensar A lo que pasa es que Dios tiene favoritos A lo que pasa es que Dios a no me escucha A él lo escucha Y Dios tiene sus favoritos Y la verdad es que no es así ¿Ha escuchado alguna vez? ¿O ha pensado alguna vez? No, lo que pasa es que Dios lo bendice más a él Dios lo bendice más a ella ¿Lo he escuchado alguna vez? No, si es que Dios tiene favoritos. Si hay algunos que arriba en el cielo van a estar viviendo en el sector VIP y otros van a estar viviendo en una toma. Es un chiste porque no sale la palabra. Pero es como que tenemos la idea de que Dios tiene favoritos y no es así. No tiene favoritos. Lo que Dios le dio a tu hermano al lado es lo mismo que te dio a ti. El hecho de que él conquiste, que él tenga más bendición, no de porque él es favorito él tiene lo mismo que tienes es exactamente lo mismo por eso eso es una gran mentira por eso eso es una gran mentira no es que Dios tiene favoritos Dios te entregó a ti el mismo Espíritu Santo Dios ha colocado la misma palabra en tu mano Dios te ha dado el mismo poder de Dios en tu vida para también alcanzar y ser bendecido la diferencia es que tu hermano podría estar caminando y poniéndose en pie y estás sentado esperando que la bendición llegue. ¿Quién determina el tamaño de las bendiciones? Dios. No. ¿Dios tiene favoritos? No. ¿Quién lo determina? Eres mismo cuando te pones de pie y dices Señor en el nombre de Cristo Jesús yo camino en tus promesas Señor. ¿Sabes qué significa eso? Que no te rindas en lo que estás viviendo. Oh, señores, que la cosa se puso difícil. Sigue creyendo, sigue creyendo. ¿Sabes qué pasó con Job? Job, Dios le quitó todo en un momento. Él perdió todo. ¿Sabes cuánto tiempo se tardó Dios en devolverle más de lo que tenía? Nueve meses se tardó el Señor. Nueve meses en devolverle el doble de lo que tenía. No te quedes allí llorando por lo que estás perdiendo en esta temporada, por lo que podrías haber perdido. ¿Que acaso tu padre no es dueño de la plata y del oro? ¿Y Dios no puede volver a bendecirte en esta temporada al doble de lo que tenías?

UNKNOWN

Amén.

SPEAKER_00

Lo que sabía y conocía en el desierto no me sirve en esta nueva temporada. Porque Dios ya te ha bendecido con toda bendición en lugares celestiales. Te pido por favor en el nombre de Cristo que cambies tu actitud entonces. Todos, yo me sumo con ustedes y aquí también soy confrontado por la palabra de Dios. Cambiemos nuestra actitud delante del Señor. Digámosle Señor, ya no voy a seguir pensando de esa manera. No quiero ver las bendiciones en el papel, Señor. Yo quiero caminar sobre las bendiciones, Señor. Entonces ahora cuando ves a tu hermano que es bendecido, ay, él cuenta bendiciones. contaste muchas bendiciones ese día en el WhatsApp. Y seguramente si usted pescara el WhatsApp y se pusiera a escribir, usted también podría escribir bendiciones que Dios está haciendo con ustedes. Entonces cuando usted vea que su hermano es bendecido, no diga, no, lo que pasa es que debe ser un favorito. Y arriba ya debe tener ya su tremendo chalé en el cielo. Sino que dígale a su hermano, hermano, me estás mostrando que Dios puede hacer más grandes cosas que las que yo puedo alcanzar. A ver, en este día y alegrese y felicítelo y bendígalo digale sabes que me estás mostrando que la palabra es real y que lo que yo no estoy haciendo es lo que estás haciendo te paraste y estás caminando en la bendición eso es lo que voy a comenzar a hacer yo también el día de hoy ya cerrando Iglesia, tienes todo para ser bendecido. Todo para ser bendecido. No hace falta nada más. No es Dios quien determina cuánto vas a alcanzar. Lo que sabías y cómo te movías en tu desierto, en tu momento de proceso, no es cómo tienes que comportarte cuando entras a la tierra prometida, sino que cuando entras a la tierra prometida, tienes que caminar con una mentalidad de alguien que se pone de pie y dice, yo ya que he sido bendecido con todas las bendiciones de Dios. Y voy a caminar sobre ella. Si Dios me tiene en este lugar, Él transformará lo que está pasando en este lugar. Si en mi matrimonio veo que a veces hay días buenos y días malos, no me voy a cansar porque esta tierra me la diste. Esa tierra me pertenece. No voy a salir arrancando porque eso ya es mío. Todo lo que pisa la planta de mi pie me pertenece. Porque hay una diferencia tremenda entre conquistar y poseer. El Señor no dice a José, ve y conquista la tierra. Le dice, ve y posee la tierra. ¿Sabes por qué? Porque el dueño de la tierra ya te la entregó. no tienes que ir a pelear por esa tierra. Él ya peleó por esa tierra por ti y ya te la ha entregado en tu mano. Dios ya te ha puesto la bendición. no tienes que ir a conquistar nada. Cristo lo conquistó todo en la cruz del Calvario por ti. Por eso yo necesito que el día de hoy te vayas a casa con esta palabra, porque es la palabra que te va a permitir caminar en esta nueva temporada que Dios quiere abrir en tu vida en el día de hoy. Yo no cuánto reciben esta palabra, esta nueva temporada de Dios para tu vida en el nombre de Cristo Jesús, por su Espíritu Santo, en el nombre de Cristo. ¿Entiendes esto, iglesia? Ya es la sobrenaturalidad de Dios, Dios ya, tu matrimonio está restaurado, tu economía está restaurada, estás ya en una bendición, es la sobrenaturalidad de Dios, yo soy hasta todo hecho ya, soy hasta todo terminado, pero para llegar a ese lugar lo que tienes que hacer desde el día de hoy es pararte sobre lo que Dios ya te ha dicho y seguir, no desmayes, no te canses, no te agobies, sigue creyendo en el nombre de Cristo, sigue creyendo, levántate todos los días como si ya no hubiera nada. tuviera como si ya fuera tuyo como si ya estuviera disfrutando de esa bendición así tienes que pararte todos los días como que ya Dios te lo entregó todo y camino y aunque no veo nada porque vino el Señor y le dijo a Abraham ve y camina a la tierra que yo te mostraré muchas veces vas a tener que caminar sin ver nada pero sabiendo que hay una promesa que te corresponde una promesa que Dios dijo todo lo que pise la planta de tu pie será tuyo Si quiere aplaudir al Señor, hágalo. Lo que desde hoy en adelante usted va a hacer no es salir a conquistar, sino es salir y ponerse de pie y tomar lo que ya es suyo. Dile a la persona que tiene al lado, no tienes que conquistar nada. Ve y posee lo que Dios te dio. Ve y posee lo que Dios te dio. Posee lo que Dios te dio. No tienes que salir a conquistar nada. Él ya lo conquistó todo en la cruz del Calvario. ¿Qué vamos a hacer entonces, iglesia? Nos vamos a poner de pie. Y vamos a caminar sobre la promesa que Dios nos dio. Sí, póngase de pie delante del Señor. Amén. Cierra tus ojos, por favor, un segundo. Voy a pedir a los músicos que vengan acá. Quiero que cierres tus ojos un segundo porque esta palabra es para ti y ahora tienes que anidarla en tu corazón. Decirle Señor esta palabra es para mí. Bendigo a mi hermano que está al lado pero esta palabra es para Señor. Esta palabra la lanzaste desde tu Espíritu Santo hacia mi vida. Señor así lo has querido. así lo has deseado Señor. Esta palabra es una palabra que me bendice. Levanta tu mano, no te distraigas. Son minutos de eternidad. Son minutos del cielo para ti. Este momento lo ha entregado Dios del Este momento es Dios y tu circunstancia. Dile Señor, que lo que era mi forma de caminar en el desierto no es como debo moverme ahora a la tierra prometida.