LaFuerza710

Una Guerra Firme y Constante

Christian Rodriguez

Use Left/Right to seek, Home/End to jump to start or end. Hold shift to jump forward or backward.

0:00 | 50:50

1 Juan 1:5-10.  

En este episodio hablaremos sobre la importancia de la gracia de Dios para caminar en victoria sobre el pecado, crecer en santidad, y perseverar en una vida que honra a Cristo.  También veremos como el arrepentimiento diario no es una debilidad, sino una necesidad constante en la vida del cristiano que esta siendo dia tras dia transformado a la imagen de Jesus.  Escuchalo y se bendecido! 

UNKNOWN

Música

SPEAKER_00

hola hola hola qué tal dios me los bendiga sean todos bienvenidos a un nuevo episodio de la fuerza 710 donde queremos estudiar y enseñar la palabra de dios para saber cómo ponerla en práctica en nuestras vidas y bueno vamos directo al grano vamos a lo que venimos y en esta ocasión vamos a estar leyendo y estudiando la primera epístola de juan la primera carta de Juan en el capítulo 1 y nos vamos a estar enfocando en los versículos 5 al 10 y como de costumbre estaré leyendo a principalmente de la traducción Reina Valera actualizada 2015 y entonces primera de Juan capítulo 1 versículos 5 al 10 dice lo siguiente Y este es el mensaje que hemos oído de parte de Él y les anunciamos, Dios es luz y en Él no hay ninguna tinieblas. Si decimos que tenemos comunión con Él y andamos en tinieblas, mentimos y no practicamos la verdad. Pero si andamos en luz, como Él está en luz, tenemos comunión unos con otros y la sangre de su Hijo Jesús nos limpia de todo pecado. Si decimos que no tenemos pecado nos engañamos a nosotros mismos y la verdad no está en nosotros si confesamos nuestros pecados él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad pero si decimos que no hemos pecado lo hacemos a él mentiroso y su palabra no está en nosotros ¿Qué pasaría si una mañana despertaras y descubrieras una pequeña infección en tu brazo? Ya sea por una cortada o una picadura de insecto. Pero tienes una infección y en vez de limpiarla, te la cubrieras con la manga y fingieras que no está ahí. ¿Qué pasaría? Y día tras día la ignoras. ¿Pero qué pasa debajo de la manga? La infección se va extendiendo y empeorando porque nunca fue expuesta a la luz Y fue tratada. Bueno, justo así, mis queridos hermanos y amigos, funciona el pecado en la vida de un cristiano. Ojo. Noten lo que dije, un cristiano. Porque esta carta no está dirigida a incrédulos inconversos. En la última parte de esta carta, en el capítulo 5, versículo 13, el autor dice, escribo estas cosas a ustedes que creen en el nombre del Hijo de Dios. Este mensaje es para ti y para que proclamamos ser seguidores. Y cuando un cristiano esconde el pecado, lo justifica, lo minimiza o finge que no está ahí, no desaparece, se extiende y empeora. Lo que comienza como algo pequeño, un simple resbalón, crece y crece silenciosamente y empieza a dañar nuestro corazón, bloquea nuestra comunión con Dios y empieza a matar nuestra vida espiritual. En el pasaje de primera de Juan que acabamos de leer, el apóstol Juan, que por cierto rápidamente quiero señalar, que a pesar de que el autor de esta carta no menciona su nombre es tan cercana al estilo de redacción el vocabulario y los temas del evangelio de juan que se ha aceptado desde hace mucho tiempo que el mismo autor el apóstol juan escribió ambos entonces juan en este pasaje nos quiere recordar de una poderosa y hermosa verdad Que Dios es fiel y justo para perdonarnos y limpiarnos de nuestros pecados. Las tinieblas a las que se refiere son el pecado, el cual siempre conduce a la muerte espiritual. En su evangelio, Juan ya había explicado que en Jesús estaba la vida, y esa vida es la luz de la humanidad. Esta luz nos saca de las tinieblas de la muerte espiritual y nos da una nueva vida eterna y espiritual, llegando a ser, como dice Juan 12, versículo 36, hijos de luz. dice que es por medio de la sangre de jesús que somos limpiados cuando llevamos nuestro pecado a la luz de dios es decir cuando lo confesamos abiertamente delante de él y esto por supuesto conlleva e implica la idea de un arrepentimiento Un arrepentimiento genuino, verdadero y honesto. Por consecuencia, Juan nos está dejando saber aquí que el arrepentimiento es un aspecto fundamental a lo largo de la vida cristiana. Tenemos que entender eso. El milagro de nuestra experiencia de salvación de hecho empieza cuando nos arrepentimos de nuestros pecados a medida que el Espíritu Santo se mueve en nosotros y nos convence del pecado en nuestros corazones. Jesús describió este trabajo del Espíritu Santo en Juan 16 versículos 8 al 15 Dios agita nuestras mentes por el poder de su Espíritu para llevarnos a pensar las cosas en una manera que nunca lo hemos hecho antes y así traernos al arrepentimiento por lo tanto el arrepentimiento no es no es Una obra de mérito humano No es un buen trabajo que hacemos por cual Dios nos recompensa. Al igual que todo lo demás bueno en la vida cristiana, el arrepentimiento empieza con Dios. Es por eso que Hechos 11, versículo 18 dice, Al oír estas cosas, se calmaron y glorificaron a Dios, diciendo, Así que también a los gentiles Dios ha dado arrepentimiento para vida Claramente podemos ver aquí que el arrepentimiento es un regalo que Dios nos da. Y después de que el pecador es puesto bajo convicción, el Espíritu Santo les da la fe necesaria, no solamente para entender la palabra de Dios que se les está exponiendo, pero también les ayuda a rendir sus vidas al Rey Jesús. El apóstol Pablo les dijo a los cristianos en Roma, en el libro de Romanos 12, versículo 3 conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno. Podemos ver un ejemplo perfecto de todo esto en Hechos capítulo 2. La Biblia dice que cuando los judíos incrédulos escucharon al apóstol Pedro predicar, y este es un detalle importante puesto que Romanos 10 versículo 17 dice que la fe viene por el oír la palabra de Dios. Déjame hacerte esta pregunta a ti que me ¿Quieres crecer fuerte en tu fe para que no falle cuando las pruebas y las luchas de la vida vengan? Supongo que tu respuesta es que sí. ¿Qué es lo que estás escuchando entonces? Y no solamente me refiero a música mundana, va más profundo que eso. ¿Estás leyendo la palabra de Dios todos los días? ¿O nomás abres tu Biblia cuando vas a la iglesia? Una o dos veces a la semana. ¿En todos tus años llamándote un cristiano alguna vez la has leído completa?

UNKNOWN

No.

SPEAKER_00

¿Y qué consejo estás escuchando? ¿Quiénes son las personas con las que te juntas? ¿Disfrutas escuchar chismes? ¿Te rodeas de gente negativa que no has estado criticando sin saber? ¿Que con el dedo índice señalan la vida ajena y menosprecian a los demás? ¿Te sientas a escuchar injusticias y mentiras e historias que promueven el pecado y no dices nada y te parecen bien? ¿Qué de las predicaciones y enseñanzas de tu predicador favorito son sana doctrina? ¿O eres como dice 2 Timoteo 4, versículo 3, que solo escuchas a maestros que te dicen lo que quieres escuchar? Te hago estas preguntas porque tienes que darte cuenta que lo que te permitas escuchar saturará tu mente y empezará a hacer efecto en tu vida. Y esto puede aumentar tu fe o destruirla por completo. Reflexiona en eso. Pero bueno, regresemos ahora a Hechos capítulo 2. Como estaba diciendo, cuando los judíos escucharon la predicación de Pedro, en el versículo 37 dice que se compungieron de corazón. Así lo traduce la reina Valera 1960. En su comentario al Evangelio de Lucas y a los Hechos de los Apóstoles, el doctor Justo Luis González señala que la palabra griega original que aparece aquí describe un dolor. profundo, como una herida que atraviesa el corazón. Y cuando la palabra de Dios hiere el corazón de esa manera, algo tiene que suceder. Por eso aquellos hombres no se quedaron callados ni indiferentes. No se fueron a sus casas como si nada hubiera pasado. Todo lo contrario. Ese dolor profundo en sus corazones los llevó entonces a hacer una pregunta urgente a Pedro y a los otros discípulos. hermanos hermanos qué debemos hacer y esa misma pregunta sigue siendo necesaria hoy cuando el espíritu santo nos convence de pecado cuando la verdad del evangelio confronta nuestra vida cada uno de nosotros tiene que preguntarse delante de dios señor qué Debo hacer. Y la respuesta que Pedro dio ese día sigue siendo la misma. Arrepiéntanse de sus pecados. Y luego continúa diciendo, y bautícese cada uno de ustedes en el nombre de Jesucristo para perdón de sus pecados y recibirán el don del Espíritu Santo. Pero en todo esto, y esto es muy importante entender, pon atención a esto, nuestro libre albedrío nunca es violado. nosotros podemos resistir la gracia de Dios en otras palabras la decisión de recibir o rechazar a Cristo siempre es nuestra propia decisión Dios no nos obliga a recibirlo pero para que una persona sea salva Dios requiere arrepentimiento y fe de parte de ellos una y otra vez la Biblia enseña esto Jesús lo dice en marcos 1 versículo 15 pedro lo afirma en hechos 3 versículos 18 y 19 y el apóstol pablo lo confirma en hechos 20 versículo 21 Arrepentimiento para con Dios es requerido porque es a Dios a quien hemos ofendido. Ahora, entendamos lo que es el arrepentimiento. Es un cambio de corazón y una actitud diferente hacia el pecado, el mundo y Dios. No es necesariamente una emoción, lo puede ser, sí, pero más importante aún es una decisión. Una decisión que cambia la dirección total de la vida de uno. Mira, en algún lugar del mundo millones se arrepienten cada día de haberse emborrachado, a consumir drogas o cualquier otra mala decisión que han tomado y le juran a Dios que van a cambiar y le hacen promesas si tan solo les pudiera ayudar esta vez salir de aprietos. Pero sin fe en Cristo, su arrepentimiento no significa nada para Dios. No les sirve de nada. de nada para que el arrepentimiento sea efectivo tiene que estar acompañado de la fe en Jesucristo porque él es quien con su propia vida pagó el precio del pecado haciendo posible que nosotros recibiéramos la salvación entonces la fe correcta en Cristo va a resultar en un arrepentimiento correcto con Dios porque la persona que verdaderamente se arrepiente tiene Tiene fe. Espero que me estés entendiendo. Y así como la fe y el arrepentimiento van mano en mano, también debes de agregar ahí la confesión. La confesión de pecados. La confesión es el reconocimiento explícito y directo de nuestro específico pecado delante de Dios en lugar de solo una admisión general de pecado. ¿Por qué es esto importante? Porque la confesión comprueba que no estamos tratando de esconderle nuestro pecado a Dios ni a nosotros mismos. Como escribió Juan, no estamos engañándonos. engañándonos a nosotros mismos. Estamos asumiendo la responsabilidad de nuestras acciones, reconociendo nuestros errores y venimos en acuerdo con Dios que son inaceptables. Quiero decirle a alguien que me está escuchando. Es tiempo. Sí, es tiempo de cambiar cosas. de volver, de hacer una decisión, mi amigo. Es tiempo de arrepentirte, sí, de arrepentirte de tus pecados y dejar todo lo que te aleja de Dios. Es tiempo de creer, creer en lo que Jesús hizo por ti en la cruz, creer que Él puede restaurarte, transformarte, salvarte. Es tiempo de obedecer, obedecer a Dios, regresar a la iglesia, seguir sus caminos es tiempo de entregar tu vida entregar tu corazón entregarle todo a jesús confiarle tu vida es tiempo de bautizarte si dar ese paso de obediencia y declarar públicamente que él es tu señor y salvador es tiempo de ser restaurado todo fracaso y vergüenza puede quedar atrás toda herida puede Puede ser sanada. ¿Algo de esto te suena como algo que quieres? ¿Algo que has estado buscando? ¿Algo que tu alma ha estado anhelando? Entonces es tiempo mi amigo. Hoy todo esto puede ser tuyo. Si solamente te arrepientes y crees con un corazón sincero. Espero que a estas alturas estés comenzando a ver algo muy importante. El arrepentimiento no es opcional. es absolutamente necesario y fundamental para nuestro crecimiento espiritual y una relación más profunda con Dios. Cada cristiano tiene la responsabilidad de arrepentirse, confesarse y arrojarse a la misericordia de Dios inmediatamente después de fallarle en cualquier capacidad. No importa dónde están nuestras emociones, si nos sentimos tautos, culpables y tan avergonzados por nuestro pecado o quizás es al contrario sabemos que lo que hicimos estaba mal pero bueno si somos sinceros con nosotros mismos realmente no nos sentimos mal por haberlo hecho pero irrespectivamente a cómo nos sentimos dios nos llama a ser sinceros con nosotros mismos y con él a reconocer nuestro pecado y Y volver hacia su misericordia sin demora. Tenemos que hacer esto. Lo tenemos que hacer. Porque la verdad que no puede ser negada. Nos guste o no. Es que aquellos de nosotros que somos cristianos verdaderamente salvos. Llenos del fuego del Espíritu. Desafortunadamente. A veces. continuamos pecando ahora ya no practicamos el pecado como lo hacíamos cuando estábamos en el mundo sin darle importancia alguna claro que no ciertamente no queremos andar en tinieblas queremos andar en luz como él está en luz odiamos la idea de fallarle a nuestro señor queremos queremos evitarlo a toda costa nos quiebra el corazón Pero no puede ser negado el hecho que todavía pecamos. Juan dijo que si decimos de lo contrario, no solamente nos estamos mintiendo, pero estamos acusando a Dios de ser un mentiroso. Pero para nuestra gran bendición, Juan nos consuela diciéndonos en el segundo capítulo de su carta, en el primer versículo, algo verdaderamente maravilloso. Escucha esto. Hijitos míos, estas cosas les escribo para que no pequen y si alguno peca, abogado tenemos delante del Padre a Jesucristo el Justo. ¡Qué maravilloso es esto! ¿No te parece? ¡Qué gran bendición! He escuchado a grandes pecadores y maestros de la Biblia decir que Satanás ya no tiene acceso al trono de Dios y por lo tanto ya no puede ir a acusarte delante del concilio divino como lo hizo en el libro de Job pero ahora sus acusaciones las trae directamente a tu mente y otros también excelentes maestros contradicen eso y enseñan que Satanás todavía puede venir ante Dios y su concilio puesto que su expulsión es algo que está por venir en el futuro yo no cuál es la interpretación correcta mis amigos pero de cualquier manera para es una fuente de gran consuelo y seguridad saber que sea como sea Jesucristo intercede por puesto que su sacrificio en la cruz ya pagó mi deuda de pecado por completo y para siempre y yo le doy gloria a Dios por eso gracias Señor Pero, en primer lugar, ¿por qué existe este dilema? O sea, yo me pregunto. Si ya soy salvo y estoy lleno del Espíritu Santo, ¿por qué todavía cedo a mis tentaciones pecaminosas a veces, aunque realmente no quiero? ¿Alguna vez has pensado en esto? Pienso que para hacer sentido de esto, tenemos que entender exactamente lo que sucede cuando Dios nos salva, o como el Nuevo Testamento llama esta experiencia milagrosa, cuando nacemos de nuevo. Pablo nos enseña en Romanos 3 versículos 22 al 26 que Dios nos da su justificación por medio de la fe en Jesucristo. ¿Qué es eso? ¿Qué significa justificar? Bueno, eso es cuando intentamos demostrar o comprobar por qué una cosa es correcta o digna o razonable. Cuando justificas algo, no estás cambiando esa cosa, pero estás cambiando cómo esa cosa o esa persona es vista o cómo es tratada. Ahora, en el contexto de este pasaje de Romanos, esta palabra tiene connotaciones legales, porque está diciendo que tus crímenes, tus pecados son perdonados por el más justo y moralmente perfecto juez del universo, Entonces, podemos ver que la justificación tiene que ver con nuestra relación con Dios. Cuando Él nos justifica, hay un cambio instantáneo en nuestra posición con Él en el momento de nuestra salvación. Y eso tiene efectos concretos en nuestra vida. Cuando nos arrepentimos y creemos, Efesios 1, versículo 7, dice que Él perdona nuestros pecados. Galatas 4 versículos 4 y 5 dice que somos adoptados a su familia. Romanos 5 versículo 1 dice que tenemos paz con él. Efesios 1 versículo 13 dice que él mora adentro de nosotros por medio de la presencia y poder de su Espíritu Santo. Tito 3 versículo 7 dice que tenemos la esperanza de la vida eterna. Y primera de Corintios 1 versículo 30 dice que somos hechos santos. y justos delante de Él. Y como resultado de todo esto, nuestra posición ante Dios ha cambiado completamente. Pero es necesario entender con claridad que no somos hechos ontológicamente santos y justos o rectos. La ontología quiere decir de qué somos hechos realmente, qué es lo que verdaderamente somos en nuestro núcleo, la naturaleza misma de nuestra esencia. Espero que me estés entendiendo. Pero más bien, Romanos 4, versículo 6, Filipenses 1, versículo 11, y 2 Corintios 5, versículo 21, describen esto como una justicia o rectitud imputada a nuestras vidas. En otras palabras, cuando Dios nos salva, Él conecta la perfecta y santa justicia de Cristo a nosotros. Él nos la asigna. Nos la pone, nos la acredita a nuestra cuenta se podría decir. De hecho, Isaías 61, versículo 10, usa una bonita imagen de Dios cubriéndonos con vestiduras de salvación, el manto de justicia. ¿Ves cómo todo esto apunta a una justicia externa, no interna? ¿Y qué significa eso para nosotros entonces? Significa que todavía tenemos que lidiar con nuestra naturaleza pecaminosa caída. Dios no la cancela ni la cambia a otra cosa diferente cuando nos salva. Ahora bien, ciertamente nuestra vieja naturaleza pecaminosa recibe un golpe knockout debilitándola, si lo hace, pero ahí todavía permanece dentro de nosotros aún después de venir a Cristo. Y a todo esto, ¿qué es la naturaleza pecaminosa? No encontrarás esa frase en ningún lugar del Nuevo Testamento en el griego original. Sin embargo, es una traducción teológica de lo que Pablo llama el viejo hombre o la carne o el pecado que mora en mí. La idea es que nuestra naturaleza pecaminosa caída es la tendencia, la actitud receptiva a... La inclinación que existe dentro de todo ser humano hacia el pecado. Es la voluntad caída y rota de una persona que la lleva a desobedecer las leyes de Dios. El quinto capítulo del libro de Romanos explica cómo la caída en el jardín del Edén afectó la raza humana. A causa del pecado de Adán, dice, todos los humanos son pecadores. ¿Cómo es eso? eso? ¿Por qué? No es porque Dios caprichosamente castigó a la humanidad como una forma de disciplina porque es un monstruo enojado, gruñón, superpoderoso y nos echa la culpa de Adán. No, sino que lo que Adán hizo quebrantó la comunión plena que gozaban con Dios y esto colocó a la humanidad afuera de las condiciones perfectas que Adán y Eva disfrutaban en el jardín junto con él. Para poder eventualmente salvar y restaurarlos, Dios los echó del Edén para así impedir que los humanos comieran del fruto del árbol de la vida y vivieran para siempre en un estado caído de rebelión, pecado y maldad. Y una vez que los humanos fueron removidos de la presencia de Dios que da vida, no tenían esperanza alguna de no pecar. Eso quiere decir que no podemos evitar, tarde que temprano, entregarnos a nuestros incentivos y deseos naturales. Pero a causa que tenemos voluntades caídas y rotas, esos deseos e incentivos rápidamente se salen fuera de control y se convierten pecaminosos. Y encima de eso, para rematar, le agregas la mala influencia de los poderes de la oscuridad que puede opacar nuestra percepción de todo lo que es y dirigirnos a todo tipo de cosas malvadas es por eso que pablo escribió en romanos 3 versículo 9 todos sean judíos o gentiles están bajo el poder del pecado Y una vez que pecamos, cuando eso sucede, a cualquier edad que suceda por primera vez, en ese momento nos volvemos culpables delante de Dios y merecemos su ira, su juicio y su castigo. ¿Por qué? ¿Cómo es eso justo? Porque la Biblia con claridad y constancia Pinta el retrato de un Dios perfectamente santo y justo Que no puede tolerar el pecado, cualquier pecado Su santidad es el estandar de la ley, es la medida de su ley Su justicia demanda que sus leyes sean obedecidas Y si su ley no es obedecida, el castigo tiene que venir Porque Dios no puede ignorar el pecado, puesto que hacerlo sería lo mismo como aprobar el pecado. Y si él aprueba el pecado, deja de ser un Dios siempre bueno, siempre justo, siempre perfecto y santo. Y en ese caso, te hago la pregunta, ¿para qué servirle y adorarle si no es perfectamente bueno? Ahora, la ley de Dios no es una lista caprichosa de reglas diseñada para atormentarnos. No podemos verla así. Su ley fluye de su misma naturaleza. Es una foto del mismo Dios. Entonces, cuando pecamos, no solamente estamos quebrando un simple código de conducta, estamos atacando la naturaleza misma de dios de todo lo que él es y esto naturalmente siempre va a dañar la relación entre él y nosotros porque nuestra intimidad y asociación nuestro compañerismo ha sido perjudicado Espero que me has entendido hasta este punto. Y otra cosa que sucede y de la que debemos estar al tanto cuando somos justificados por Dios es que entramos en una relación de pacto con Él. Muy similar a cuando un esposo y su esposa entran a una relación formal uniéndose el uno al otro, jurando fidelidad y devoción por el resto de sus vidas. La gran diferencia aquí es que cuando le somos infiel con nuestro pecado, él no explota con ira y se divorcia de nosotros, sacándonos fuera del pacto y así terminando la relación. Eso significa que cuando pecamos, no perdemos nuestra salvación nuestra justificación no es confiscada cuando quebrantamos sus leyes y deberíamos darle gracias al señor por eso todos los días Porque nuestra justificación no está basada en algo que nosotros hicimos. Está basada en lo que Cristo hizo por nosotros en obediencia a la voluntad de Dios y simplemente creemos en eso con todo nuestro corazón, mente y fortaleza. Sin embargo, habiendo dicho todo esto, y esto me lleva al siguiente punto, tenemos que entender que nuestra eterna y segura justificación no es, no lo es, una excusa. para vivir una vida cristiana mediocre, batallando día tras día con los mismos pecados una y otra vez. Y todo lo que nuestra vida cristiana consiste es de pecar y arrepentirse, pecar y arrepentirse, pecar y arrepentirse, y todo esto antes del mediodía. Quiero que entiendas que una cosa es pedir perdón, y sí, Dios siempre nos va a perdonar, eso es seguro. Pero otra cosa completamente distinta es aprender a ser liberado de los problemas por los que estamos pidiendo perdón arrepentimiento no es liberación espero que puedas ver que hay una distinción clara entonces la pregunta ahora es cómo matamos el pecado en nuestra vida que quiere levantarse ¿Cómo vencemos a nuestra naturaleza pecaminosa? ¿Cómo caminamos y crecemos en la santidad que Dios requiere de nosotros? ¿Cómo le ganamos a estos deseos indebidos y pensamientos malos? ¿Cómo? Bueno, Romanos 6, versículo 14 no los deja saber.

UNKNOWN

Dice,

SPEAKER_00

Porque el pecado no se enseñoreará de ustedes, ya que no están bajo la ley, sino bajo la gracia. ¡Ahí está! La gracia de Dios es la única entidad en existencia que es más grande que el pecado. Y esa, damas y caballeros, es la respuesta para este problema de nuestra naturaleza rebelde y pecaminosa antes y después de nuestra salvación. La gracia que Dios tiene con nosotros es demostrada a través de sus actos de amor, misericordia, compasión, sacrificio, salvación y... Y esa es la parte importante para lo que estamos hablando. El empoderamiento que nos da para vivir una vida santa y poder hacer su voluntad. este empoderamiento que su gracia nos da viene de su espíritu santo el espíritu santo tiene el poder para abrumar vencer y remover las raíces más profundas del pecado él es quien puede cambiar nuestras vidas matar nuestro pecado hacer nuestra naturaleza pecaminosa inútil y producir el nosotros la santidad verdadera que es agradable a los ojos de dios como dice segunda de tesalonicenses 2 versículo 13 y quiero que pongas mucha atención a esto listo dios da su gracia liberadora en la misma manera que da su gracia salvadora. ¿Cómo es eso? Colosenses 2 versículos 6 y 7 dice Por tanto, de la manera que han recibido a Cristo Jesús el Señor, así anden en él. firmemente arraigados y sobre edificados en él y confirmados por la fe, así como han sido enseñados, abundando en acciones de gracias. cómo y cuándo es que recibimos al señor jesucristo pablo ya no los dijo en romanos 3 versículos 22 al 26 cuando pusimos nuestra fe en él y su sangre o sea su muerte en la cruz entonces cómo es que tenemos que caminar nuestra vida cristiana manteniendo nuestra fe en él y su muerte en la cruz porque tenemos que entender y creer que lo que cristo hizo en la cruz del calvario no solamente fue para nuestra nuestra justificación, también fue para nuestra santificación. El proceso de crecimiento espiritual, donde el pecado tiene menos y menos control de nuestras vidas y en vez, estamos convirtiéndonos más y más santos y justos como Jesucristo. Jesús no solo vino para pagar el castigo de tu pecado, sino también para darte poder para vencer a tu pecado y vivir en victoria. Es por eso que Juan dijo, la sangre de Jesucristo nos limpia de... todo pecado lo ves ahora esto es tan poderoso todo pecado pasado todo pecado presente todo pecado futuro La misma gracia que fluyó de la cruz del Calvario para nuestra experiencia inicial de salvación, también está fluyendo para ayudarnos en nuestra vida diaria. El evento de la cruz es la fuente de la gracia sobrenatural continua de Dios para nosotros. Y por medio de nuestra fe en esa fuente, nosotros gratuitamente recibimos esta gracia para vencer al pecado apocalipsis 1 versículo 5 dice al que nos ama y que por su sangre nos ha librado de nuestros pecados y mientras continúes cada día Confiando en el hecho que la muerte y resurrección de Cristo han vencido cada aspecto del pecado, la gracia de Dios, por medio de la operación de su Espíritu en tu vida, va a permitirte despojarte del pecado y dejarlo a un lado. Vas a ver cómo el Espíritu Santo empezará a influenciarte, ayudarte, te consolará, te va a guiar a la mejora. medida que te rindas a su poder y le des la oportunidad que continuamente haga la obra en ti. Pero si quieres que la gracia de Dios te ayude, recuerda esto. Su gracia empieza donde la habilidad humana termina. Su gracia empieza donde la habilidad humana humana termina. Porque no hay nada que puedas hacer por ti mismo para vencer tu pecado. Tienes que entender eso. No existe habilidad humana, no importa lo devotamente religiosa que sea, no importa que tan sincera sea, que es capaz de producir una vida espiritualmente victoriosa. Por algo Jesús dijo en Juan 6, versículo 63, es el espíritu el que da vida, la carne no salva. Sirve para nada. Y Pablo dijo en Filipenses 3, versículo 3, no ponemos nuestra confianza en esfuerzos humanos. Ahora, al decir todo esto, yo no estoy de ninguna manera haciendo un tipo de excusa para no usar el sentido común y ejercitar la autodisciplina. Debemos evitar las personas, lugares y toda cosa que nos hagan caer en pecado. Eso debería de ser obvio. Después de todo, la Biblia dice en Romanos 13, versículo 14, que Que no demos ni una oportunidad a nuestra naturaleza pecaminosa para satisfacer sus deseos malvados. Pero como una vez lo explicó John Owen, él fue un ministro puritano inglés del siglo XVII. Él dijo, somos mandados a limpiarnos, a quitar toda contaminación. A deshacernos de toda iniquidad. Mas suponer que podemos hacer estas cosas por nuestros propios esfuerzos es anular la cruz y la gracia de Jesucristo. escúchame muy bien la única cosa que va a activar el poder de dios en tu vida es tu fe no es tu mejor rendimiento echándole más ganas enfocándote más no no es la fe porque sin fe es imposible agradar a dios eso dice hebreos 11 versículos 6 y es por eso que hoy te quiero animar no importa con qué has estado batallando no importa importa cuántas veces te has tropezado con el mismo pecado levántate hijo de dios y valiente y sigue teniendo fe y sigue confiando que él va a hacer en tu vida lo que solamente él puede hacer conforme a su perfecta voluntad y en su tiempo perfecto no más no te des por vencido no te des por vencido sigue continúa confiando lo que su palabra dice en filipenses 1 versículos 6 que la buena obra que él comenzó en ti él la terminará sigue creyendo en la eficacia de la cruz y continúa orando señor que no puedo santificarme a mismo sólo tu sangre lo puede hacer necesito de tu ayuda con esto que estoy batallando señor yo creo con todo mi corazón conforme a lo que tu palabra dice que a causa de tu muerte y tu resurrección ya has vencido a Y ya llenas el espacio en blanco con lo que sea que te esté molestando. Mis mentiras, mi problema con la bebida, mi enojo, mi egoísmo, mi adicción a las apuestas, mi adicción a la nicotina, mi avaricia, mi adicción a las drogas, mi adicción a la pornografía, mis atracciones del mismo sexo, mi falta de voluntad para perdonar a esta persona, mi depresión, mi ansiedad, mi tramo emocional de mi abuso infantil, cualquier cosa que sea. Y Señor, estoy esperando con gran entusiasmo la manifestación de esa victoria que solo puedes proveer en el nombre de Jesús. Esa es una oración poderosa de fe, mi amigo. Y la victoria sobre ese problema o pecado con el cual estás lidiando va a venir. Algunas veces esto sucede inmediatamente, pero otras veces el Señor quiere que caminemos hacia la victoria un paso pequeño a la vez. Porque en cada paso aprendemos algo nuevo, nos acercamos más a Él y nuestra fe se fortalece. Pero de una cosa puedes estar seguro, la victoria vendrá. Tiene que venir, tarde que temprano va a venir por la magnitud. gracia de Dios que te es dada a través de la fe apropiada porque Juan 8 versículo 36 dice así que si el hijo los libera serán no tal vez es una certeza ustedes verdaderamente serán libres Mis queridos hermanos y hermanas en Cristo. La vida cristiana no se trata de fingir que no tenemos pecado. Se trata de traer diariamente nuestro pecado a la luz, confiando en que la gracia de Dios es mayor que nuestros fracasos. Nuestro ejemplo a seguir es el rey David que escribió el Salmo 51 después de que el profeta Natán lo enfrentó por haber cometido adulterio con Betsabe. Ya se sabe la historia. Y luego dio la orden de que pusieran a su esposo Urias a muerte para así poder quedársela. Cuando caigamos en pecado necesitamos levantarnos de la mugre y clamar como lo hizo David. Ten piedad de mí, oh Dios, y límpiame de mi pecado. Pero no pares ahí, continúa con la oración de David. Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio y renueva un espíritu recto dentro de mí. David dijo eso porque él sabía que a pesar de su odio por el pecado que había cometido, su corazón seguiría llevándolo por el mal camino si no era cambiado en forma radical. Pero él no estaba confiando en mismo para lograr ese cambio. Él clamó y expresó fe en la habilidad de Dios para hacer lo que David nunca hubiera podido haber hecho por él mismo. Termino con esto. Juan Calvino El teólogo francés y una de las figuras más importantes de la revolución religiosa conocida como la Reforma Protestante que tomó lugar en Europa en el siglo XVI, dijo una vez. El verdadero arrepentimiento es firme y constante. Y nos hace la guerra contra el mal que está en nosotros. No por un día o una semana, sino sin fin y sin interrupción. Hasta aquí hemos llegado... Por esta ocasión, espero que este mensaje, este estudio, haya sido de bendición para tu vida. Como siempre, te doy muchas gracias por darme tu tiempo y espacio y acompañarme en este episodio. Y como siempre, que el Señor te bendiga y te proteja, que el Señor sonría sobre ti y sea compasivo contigo, que el Señor te muestre su favor y te su Esa es mi oración para ti. Hasta la próxima. Nos vemos y que Dios los bendiga.