WEBVTT

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<v SPEAKER_00>Las lecturas de este domingo nos invitan a plantearnos una pregunta trascendental. ¿Cuál es el mayor tesoro que buscamos?

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<v SPEAKER_00>Tras la muerte del rey David, Salomón se convirtió en rey de Israel.

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<v SPEAKER_00>Era joven e inexperto, y su ascenso al trono no había estado exento de tensiones políticas.

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<v SPEAKER_00>En la primera lectura hemos escuchado que Dios le hace una promesa a Salomón.

00:00:29.679 --> 00:00:32.479
<v SPEAKER_00>Pídeme lo que quieras que yo te lo daré.

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<v SPEAKER_00>En lugar de pedir riqueza, una larga vida o la victoria sobre sus enemigos, Salomón reconoció sus limitaciones.

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<v SPEAKER_00>Se describió a sí mismo como un muchacho joven, inexperto, no por su edad, sino porque reconocía que el encargo recibido superaba sus propias capacidades.

00:00:54.159 --> 00:00:56.240
<v SPEAKER_00>Su petición fue singular.

00:00:56.560 --> 00:00:59.600
<v SPEAKER_00>Pidió un corazón que sepa escuchar.

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<v SPEAKER_00>En la Biblia, el corazón no es simplemente la sede de las emociones.

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<v SPEAKER_00>Es el centro del pensamiento, de la toma de decisiones y de la voluntad.

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<v SPEAKER_00>Salomón pide al Señor la capacidad de escuchar profundamente tanto a Dios mismo como al pueblo, para poder juzgar con rectitud y discernir entre el bien y el mal.

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<v SPEAKER_00>Un punto de reflexión que surge de este pasaje es que la sabiduría no comienza hablando, sino más bien escuchando.

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<v SPEAKER_00>Antes de convertir a Salomón en un rey sabio, Dios lo hizo primero un buen oyente.

00:01:42.799 --> 00:01:50.319
<v SPEAKER_00>Su oración revela a un líder que conoce sus límites y busca la luz divina para servir bien a los demás.

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<v SPEAKER_00>Hermanos, Dios nos invita también a nosotros a cultivar un corazón que sepa escuchar.

00:01:58.719 --> 00:02:09.199
<v SPEAKER_00>Escuchar nos ayuda a serenarnos, nos libera de actuar impulsivamente y nos abre a la guía silenciosa de Dios.

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<v SPEAKER_00>Irónicamente, Salomón perdió más tarde este don porque dejó de escuchar a Dios.

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<v SPEAKER_00>Por tanto, ese pasaje también nos recuerda que la sabiduría no es algo que poseamos de una vez por todas.

00:02:24.159 --> 00:02:29.680
<v SPEAKER_00>Es una elección diaria de permanecer atentos a la voz de Dios.

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<v SPEAKER_00>La verdadera sabiduría no consiste tanto en tener todas las respuestas, sino en escuchar continuamente a aquel que las tiene.

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<v SPEAKER_00>Quien escucha al Señor puede reconocer lo que es verdaderamente valioso.

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<v SPEAKER_00>Por otro lado, en el Evangelio de hoy Jesús habla sobre el reino de los cielos a través de dos parábolas breves, el tesoro escondido y la perla de gran valor.

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<v SPEAKER_00>En tiempos de Jesús, la gente solía enterrar sus objetos de valor en los campos porque no existían los bancos.

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<v SPEAKER_00>Un comerciante, por otro lado, pasaba su vida buscando perlas valiosas.

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<v SPEAKER_00>Aunque las historias son diferentes, comparten el mismo mensaje.

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<v SPEAKER_00>Cuando las personas descubren algo de valor infinito, renuncian con alegría a todo lo demás para poseerlo.

00:03:28.560 --> 00:03:31.680
<v SPEAKER_00>El reino de Dios es ese tesoro.

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<v SPEAKER_00>Ahora bien, ¿cómo reconocemos el verdadero tesoro?

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<v SPEAKER_00>Al igual que Salomón en la primera lectura, necesitamos un corazón que sepa escuchar.

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<v SPEAKER_00>Solo un corazón que escucha a Dios puede distinguir lo temporal de lo eterno, aquello que simplemente nos atrae de lo que verdaderamente nos plenifica.

00:03:57.280 --> 00:04:00.800
<v SPEAKER_00>Cada día, hermanos, elegimos nuestro tesoro.

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<v SPEAKER_00>Algunos eligen la riqueza, otros la comodidad, otros el éxito.

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<v SPEAKER_00>Salomón eligió la sabiduría.

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<v SPEAKER_00>Hoy Jesús nos pregunta: ¿Qué eliges tú?

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<v SPEAKER_00>Cuando aprendemos a escuchar a Dios cada día, descubrimos gradualmente que el mayor tesoro que podemos poseer no es algo, sino alguien, Jesucristo, nuestro Señor.

00:04:30.879 --> 00:04:31.439
<v unknown>Amén.
