Hablemos de Abuso

Título: HDA EP. 22 - Viví abusos, un secuestro y trata de personas en Colombia

Yoina Silva

Use Left/Right to seek, Home/End to jump to start or end. Hold shift to jump forward or backward.

0:00 | 54:57

En el episodio de hoy tenemos a María Alejandra González, autora del libro "Despierta tu verdad" y fundadora del Instituto de la consciencia.

En este episodio, María nos cuenta los abusos que sufrió desde niña por parte de miembros de su familia y cómo su familia prefería mantener las apariencias antes que protegerla a ella y a su hermana. María también nos cuenta cómo vivió en una familia en la cual no se sentía querida ni aceptada, huyendo de casa a los 16 y enfrentándose a más situaciones de abuso y trata durante su acolescencia. Hoy María cuenta su historia para seguir visibilizando y generar ese cambio, para seguir haciendo que la vergüenza cambie de lado.

Episodio completo también en YouTube.
Contacto: hablandodeabus@gmail.com.

Support the show

SPEAKER_00

también recuerdo que me había ganado una beca o sea siempre mi lado intelectual ha estado muy desarrollado me había ganado una beca, renuncio como a todas esas cosas que posiblemente podían ser como mi camino y me regreso a Cartagena y comienzo a buscar trabajo en Cartagena, encuentro rápidamente trabajo en Cartagena, afortunadamente y es cuando me toca meter a mi mamá en un hospital psiquiátrico y fue otra culpa para impresionante porque como es posible de psiquiatría no se habla sino hasta hace poco Entonces, hace 20 años, 22 años, era como, ¿cómo vas a meter a tu mamá a un hospital psiquiátrico? Y entonces ahí es donde tengo el diagnóstico completo de mi mamá, ¿sabes? Y entonces empieza una parte B de mi historia, donde yo estoy en Cartagena, aburrida, en la ciudad donde viví tantas cosas horribles, en la ciudad donde seguía admirando hombres que habían abusado de mi familia, tratando de buscar como una salida a algo que no había salida. porque yo estaba en la misma situación, entonces ahora tenía miedo de volver a Bogotá, porque ya había perdido el hilo de ir a Bogotá, perdón, lo que había logrado en Bogotá lo había perdido, entonces ya yo había perdido el hilo, entonces regresarme para Bogotá era, ¿y qué tal que me vuelva a pasar lo mismo? Y entonces estoy en Cartagena con una madre que tiene todos estos temas y estas ansiedades y estas cosas, y yo comienzo a tener también todo este tema, de ansiedad y de tristezas y de decir qué va a pasar con mi vida sin embargo al mismo tiempo trabajando fuertemente para salir adelante para esto y para lo otro y entonces en mi último trabajo en Bogotá con el cual le dije me voy, que me voy a Cartagena Le mandé un correo electrónico al jefe que tenía y le dije, espero que tengas una bonita Navidad, muchas gracias por la oportunidad que me diste en Bogotá y todo esto. Y él me dice, necesito a alguien que se vaya para México. Y yo le dije, no, es imposible. Mi mamá está mal. psiquiátricamente o sea yo soy la que mantengo a mi mamá yo vivía en un departamento una señora que fue compañera de mi papá mi papá obviamente desaparecido por esta mujer se dio cuenta de la situación en la que yo estaba y honestamente me ayudó muchísimo le tengo mucho agradecimiento a ella porque ella fue la que me ayudó a yo poder sostener a mi mamá a yo poder tener una vida con mi mamá en Cartagena eh Y ella me ayudó para yo organizarme en Cartagena porque ella sabía, o sea, ella veía igual una niña de 18 años haciéndose responsable de su mamá, ¿sabes? Entonces, cuando a este hombre me dice, hay esta oportunidad y yo que eres buena trabajando porque yo me esmeré realmente en Bogotá como por sacar adelante las cosas. Yo decía, yo empecé a estudiar, o sea, me pagaba mi universidad, o sea, yo estaba como muy disciplinadita en decir, yo tengo que seguir adelante, yo no puedo quedarme en esto y yo tengo O sea, para era una obsesión que mi vida se transformara. Y entonces... él me dice en mayo, o sea, perdón, yo le doy felicidad de año nuevo, no qué, y él me dice, me manda este correo y yo le respondo tiempo después diciéndolo no, pero no. Y él me vuelve a decir en mayo, yo te voy a dar tiempo para que lo pienses, no es deprisa, pero necesito a alguien en México, una persona que sea trabajadora, no qué, y yo le respondo hasta diciembre del año siguiente. Y entonces yo le respondo pero yo pensando igual que ya eso había pasado. Pero yo tenía miedo, honestamente tenía miedo de volver a confiar fuera del país. O sea, yo para era como... Y además, me acuerdo que mi hermana me dijo, te tienes que quedar con mi mamá. Porque eres la menor. El resto de tu familia ya no te apoyaron. No, o sea, tu abuelita, tus tíos, ya nadie le importaba a tu mamá. No, no, no. No, esa fue una historia que vivimos muy solas. Y tu hermana también. Y mi hermana se fue para Suiza y en esa época mi hermana... Eh... por alguna razón no estaba como muy consciente o estaba huyendo, no lo sé, de todo lo que pasaba. Entonces quien se estaba haciendo cargo de todo era yo y quien estaba asumiendo la responsabilidad afectiva de esa carga de tener una madre en estas condiciones y todo lo que pasaba alrededor de eso era yo. Y yo sintiéndome feliz, ¿no? Porque pues era la salvadora y en el fondo necesitaba salvarme yo. Pero yo estaba salvando a todo el mundo. Y entonces... Cuando en diciembre... Yo me acuerdo que yo me arrodillaba todos los días durante ese año y decía, es que yo en qué momento voy a salir de aquí. Porque entonces ya era otro proceso más. O sea, era llegar todos los días a la casa y que mi mamá tuviera crisis, que me dijera que me quisiera matar y que me dijera que se iba a matar. O sea, yo vivía como... O sea, yo me estaba volviendo loca. Pero además, nadie me ayudaba a entender lo que a me pasaba. Porque yo pensaba que yo estaba mal... O sea, cuando hay un enfermo psiquiátrico, como que toda la atención parece enfermo psiquiátrico y si no estás disponible, eres mala persona. ¿Ya? Entonces era como de... Yo tenía que ser feliz siendo mártir, ¿sabes? Y sacrificándome. Entonces, ¿yo a quién le iba a decir que las cosas... Entonces, si yo comentaba algo es, pero ¿por qué hablas mal de tu mamá? Pero... Yo vengo de una vida que... O sea, yo de los cuatro años he estado, o sea, ¿sabes? Entonces, no sé, yo me llené de valor y cuando yo le mando este mensaje en diciembre a este hombre diciéndole, yo imagino que ya tienes una persona en México y yo te agradezco mucho la oportunidad, pero definitivamente no. Él me dice, no, yo te estoy esperando. Y ahí fue el cambio total de mi vida. Total, fue esa decisión de cinco minutos.

SPEAKER_01

¿De escribir el correo?

SPEAKER_00

De responderle y decirle sí. Y recuerdo perfecto que él habló con su asistente, su asistente me contactó, me dijo el señor Gustavo, aquí están los tiquetes y aquí está todo para que te vengas a Bogotá. me dejó quedarme en su casa, empecé a trabajar como la transición, porque había un gerente que me tenía que entregar unas cosas, o sea, me refiero a entrenarme, y entonces yo duré como unos tres, cuatro meses entrenándome en la empresa. ¿Qué era esa empresa? Es una empresa de medios de comunicación, hacen doblajes, la empresa más antigua de doblaje en Colombia, él es un director de cine, es un tipo igual muy famoso, muy... A él le conté. Con él me abrí, él fue... Ahí encontré yo un hombre que que me que me abrió unas puertas muy importantes para mi vida y él creyó en él creyó en y yo le dije yo le dije yo necesito demostrar que yo puedo hacer y que yo tengo la capacidad mental y que yo tengo todo y él me dijo va demuéstramelo y te mudas a México Y me vengo a México. Antes de que iniciemos con esta segunda parte, tengo varias dudas acerca de la anterior, pero no te había que interrumpir. Cuando mencionas que tienes este primer abuso dentro de la casa, dices que mencionas, ahí empiezas a desbloquear los abusos que tenías bloqueados por completo. No. Yo no comienzo a desbloquear los abusos. Comienzo a entender que han hecho algo en mi contra. Pero yo ahí no llegaba todavía, o sea, yo llegaba al segundo abusador, pero no llegaba al primero. Ok, o sea, tenías flashbacks del segundo abusador. Sí, y tenía una cuestión constante de un pene de un hombre. Pero no sabía quién era. Ni sabía si se me había hecho algo, si no me había hecho algo. Es más, yo me acuerdo que yo decía, es que hay algo. Yo tenía como curiosidad de saber, pero yo decía, pero no qué es. Ni si fue que me hicieron algo, si no, si qué. No sabía. No tenía ni idea. Y mi segunda pregunta es, yo entiendo que cuando saliste de esta casa, cuando, cuando escapas, pues, o sea, tenías un miedo brutal, ¿no? Aparte un miedo con todas las amenazas que ya traías, un miedo de que la van a hacer a mi familia, un miedo de me van a buscar, un miedo de todo esto. Eh... Digo, también no la situación del país en ese entonces, ni la situación cultural, pero ¿en ningún momento pasó por tu mente hacer una denuncia?

SPEAKER_01

No.

SPEAKER_00

¿Ni avisar autoridades? No, y creo que tiene que ver como... Y fue algo que reparé con mi hija. Creo que tiene que ver como antes nunca había habido una denuncia. En mi casa, o sea, si yo miro hacia atrás, eso estaba lejano a eso. Es como si yo no tuve era el derecho de denunciar ¿sabes? ok Sí, es como que las personas que denuncian en mexicano sería son argüenderas. Sí, sí, histéricas, locas. Exacto. Sí, sí. No, y a la fecha, o sea, sigue sucediendo. Ok, entonces ahora podemos regresar. ¿Te mudas a México a tus 20 años aproximadamente? Sí, iba a cumplir 20 años, llegó el 6 de abril, un mes antes de cumplir 20 años. Ok. Y por esto ya estabas muy obsesionada, como lo dijiste, con la productividad, con el trabajo, con hacer lo mejor posible. ¿Y consideras que utilizas el trabajo como un mecanismo de defensa ante todo el abuso que estaba sucediendo? Totalmente. El trabajo y el estudio... Alguna vez fui con un psiquiatra porque por la obsesión por el trabajo me dio burnout. Y cuando yo le conté al psiquiatra, esto es como un chiste para misma que me da como alivio porque el psiquiatra me dice, no, si fueras alcohólico o drogadicta, yo te entiendo. O sea, con la historia que traes, si me dijeras aquí quieres alcohólico o drogadicto, yo te entiendo. O sea, porque es como de, él me decía, es que escogiste el mejor camino. Escogiste el camino del trabajo y del estudio. Claro. Sí. ¿Sabes? Porque yo no volví... O sea, yo salí de esa casa y yo no volví a consumir cocaína. Yo no me volví adicta. ¿No tuviste un síndrome de abstinencia? No. ¡Guau! O sea, mi cuerpo... Es que por eso te digo que yo admiro mucho a esa niña. Sí. O sea, yo admiro mucho a esa niña. Yo no tengo ni idea cómo salí de... Viva de ahí. O sea, pero como mi cuerpo... Mira, ¿sabes? Por tantos años yo pensé que mi cuerpo era mi enemigo. Por tantos años, o sea, por tantos, por tantos años. Y el reconocer lo que hizo mi cuerpo conmigo me protegió, Joina, ¿sabes? O sea, yo no me morí de... un infarto, no tengo una enfermedad como consecuencia de estas cosas, no quedé ahí. O sea, yo no quedé ahí, o sea, mi vida continuó, mi vida se transformó, mi vida, yo tengo una familia súper feliz. O sea, yo tengo mucho que agradecerle a mi mente, a mi cuerpo, ¿sabes? Eso, para es impresionante. Porque además, todo esto que te estoy contando, hasta donde vamos, ¿dónde estaba la ayuda psicológica? Sí, no en ningún lado. O sea, todo estaba aquí. yo voy a seguir adelante, yo me voy a obsesionar, yo esto, yo lo otro. Entonces, generalmente cuando tenemos una crisis como mucho más grande de lo que estamos viviendo, el cuerpo se ocupa de lo que es más importante. Entonces mi cuerpo se ocupó de lo que era importante, sacarme adelante. Y si yo tenía abstinencia por la cocaína, se lo olvidó. Si yo tenía miedo, se me olvidó todo. Yo tenía que seguir adelante. Yo tenía que seguir adelante y me obsesioné con seguir adelante. Pero como yo no había solucionado muchas cosas, yo llegué un miércoles y el sábado conocí al hombre con el que me casé por primera vez. Y era un hombre que había vivido una historia igual con muchos temas de familia que no se hablaban. Y había un tema de abuso de un padre hacia una hija dentro de una familia y yo no sabía, dentro de su propia familia y yo no sabía. Y había temas de alcoholismo y había temas de muchas cosas. Y por supuesto yo veo y miro hacia atrás en retrospectiva y digo, ese hombre también tenía mucha rabia ante la vida y se encontró conmigo, que yo había vivido tanto abuso y él tanto maltrato y tanto todo que... Y lo que pasó fue que se colapsó esa relación horrible, o sea, horrible. Sí, pero aparte desde inicio se sintieron identificados, se sintieron vulnerables y encontraron como una salvación en el otro, ¿no? Sin saber que un ciego no puede ir a otro ciego. Total, pero además fue... O sea, fue como muy bonito, pero después que nos casamos, yo viví mucho rechazo de parte de él, todo el tiempo. Y era mucho maltrato, maltrato, abuso emocional, abuso financiero. O sea, yo viví abusada todo el tiempo. Yo no salía del abuso, ya no era un abuso sexual, era un abuso ya ahora en todas las otras dimensiones, ¿sabes? Y entonces, para era... Lo que yo me contaba ahora era, bueno, esto es mejor que lo que yo vivía hace tantos años. Entonces, un hombre que me sea infiel, un hombre que no me quiera, un hombre que me maltrate psicológicamente, un hombre que esto, un hombre que lo otro, pues es mejor, estoy casada, ¿no? Que... todo lo que yo vivía anteriormente. Por lo menos tenemos una casa, por lo menos no qué. Y además tenía mi mamá diciéndome, si a ti se te acaba este matrimonio, eres una fracasada. ¿Tu mamá es del hospital psiquiátrico? No, mi mamá sale del hospital psiquiátrico, yo me vengo para México, medicada, todo el asunto. Más controlada. Más controlada, pero obviamente sin muchos asuntos que resolver. Claro. ¿A qué te casas esta primera vez? 21 años. llegaste a México lo conociste al año siguiente y al año siguiente te estabas casando ya ok toda esa situación de abuso y de rechazo por parte de tu primer esposo estaba sucediendo antes del matrimonio o empezó a partir del matrimonio si yo me sentía en una novela mexicana era súper linda y cuando él me decía te late si vamos a cenar y yo claro a me hablaban o sea yo me sentía en una novela claro claro porque aparte habías venido a México no ok entonces yo me sentí a estos galanes espectaculares, divinos, y te levantas y te llamo y el ramo de flores y la cosa. Y yo, oh, sí, claro, por supuesto, ¿no? ¿Y vivías aquí en Ciudad de México? En Ciudad de México. Ok. Y era un hombre muy herido y yo estaba muy herida también. Claro. Y entonces había mucho maltrato, muchas cosas. Y yo supe que tenía que salir de esa relación mucho antes de salir de esa relación. O sea, yo me casé en el 2010 y en el 2011 me llegó la claridad de que todo lo que yo vivía, porque yo lloraba todos los días y me levantaba a las 3 de la mañana todos los días. No podía dormir, no podía... O sea, no podía... Yo comía, comía y llegué a pesar 130 kilos en esa relación. Estaba deprimida. O sea, era demasiado. O sea, ya toda mi historia ya estaba ahí condensada en ese matrimonio. O sea, ya mi cuerpo ya no podía más. Justo me... Me hizo mucho ruido una frase que dijiste en la pre-entrevista, que dijiste, en ese matrimonio explotó el trauma. Sí, claro. Pero por supuesto. No si en la entrevista o en el libro. En el libro y en todas partes. O sea, porque... yo estaba huyendo sin poder ir adentro. Así se llama un capítulo del libro. Y entonces yo creía que tenía todo y era una... Yo estaba viviendo un maltrato y yo no lo veía y yo estaba actuando de la misma manera como a me enseñaron a actuar cuando yo estaba chiquita. Tapando las cosas, compraba viajes... para garantizar el amor de él, le pagaba tarjetas de crédito para que no... Este tema de estar comprando el amor, estar sosteniendo algo que en el fondo no hay que sostener y que no tiene sentido sostener, pero que yo necesitaba salvar porque ya no podía con un fracaso más en mi vida, con algo peor. Y yo pensaba que ese iba a ser el hombre de mi vida. Y yo pensaba que con ese hombre... Pero ese hombre no me quería. Ese hombre no... O sea, yo ahora veo lo que es el amor y digo, no, pues no. Ahí no había nada. Había heridas, había cosas sin resolver y que eso nos hizo unirnos. Y que esos asuntos sin resolver, pues obviamente explotaron totalmente. Yo llegué a pesar 130 kilos, hígado graso... perdí un bebé, se me iba a subir la presión al cerebro y entonces se me salieron los ojos. Me acuerdo que el doctor me dijo, yo no qué estás viviendo, mija, pero necesitas... O sea, ahí fue donde el cuerpo me habló, pero de todas las formas. O sea, pero de todas las formas. O sea, yo tenía una depresión y una ansiedad y una cosa y era una vida oscura, pero, pero... Yo a todo el mundo le demostraba que yo estaba perfecta. Y yo hacía... O sea, aparecer, hacer que mi vida iba en evolución, que mi vida iba... Que mi vida iba en evolución, que mi vida iba en avance, que mi vida iba... Que todo estaba perfecto. Y en el 2011... hay un tema que ocurre que yo descubrí que eso pasa por el tema del trauma porque no es algo que yo haya pensado desde el principio pero después lo comprendí cuando hay una disocesión tan grande del cuerpo como de lo material mi búsqueda comenzó a ser espiritual entonces yo comencé a tener mucha percepción espiritual Y yo pensaba que era un tema como... No, pues... Yo... Comienzo a tener esta... Es la primera vez que comienzo a sentir como esta conexión espiritual y esta... Este entendimiento un poco más sutil de la vida. Y este como llamado de... de esto le está pasando a otras mujeres, tu trabajo está aquí. ¿Antes de tu separación? Sí, en el 2011. Yo estaba sufriendo y yo sabía, yo tuve una comprensión de que mi trabajo estaba con las mujeres.

UNKNOWN

Ok.

SPEAKER_00

Pero imagínate, en ese momento era imposible yo pensar... O sea, yo ni siquiera había superado lo mío. Estaba metida... Ni siquiera había desmantelado todo mi trauma. No había... O sea... No sabías ni que lo existía. Exacto, ¿no? Sin embargo, comencé a decirlo. Y lo dije a varias personas. Y dije, creo que mi camino es este. Creo que... O sea, aquí hay algo, aquí hay algo, aquí hay algo, aquí hay algo. Y eso me hizo obsesionarme más... por buscar la salida de ese matrimonio. Porque comencé a ser consciente que yo tenía que salir de ese matrimonio. Porque ya había demasiado maltrato, demasiado abuso, demasiado en todos los sentidos. Yo obviamente una vez más no me sentía vista, no me sentía nada, nada. Y además yo me estaba enfermando. De una manera impresionante. Claro, y ya tu cuerpo ya estaba a punto de explotar. Sí, exacto. Digo, te explotó literal. Sí, entonces yo comienzo a planear mi separación. Porque aquí el componente importante era, yo estaba sola en México.

UNKNOWN

Eh...

SPEAKER_00

Aquí en México, si eres extranjero, te piden que tienes que tener para rentar algo un aval y no qué. O sea, ya eran como muchas otras cosas. Yo había venido acá por la empresa que me trajo, ¿no? Pero ya a estas alturas ya yo estaba sola, nadie me iba a ayudar, ya era como... ¿Seguías trabajando con esa empresa? Sí. Yo seguía trabajando, pero yo no me sentía con la autoestima a pesar de que yo trabajaba, a pesar de todo esto, era una disonancia en mi vida. O sea, yo profesionalmente me iba muy bien, todo perfecto, pero yo interiormente no me sentía capaz. No me sentía capaz de tener una vida. Yo sentía que yo le debía mi vida a los hombres. Yo sentía que yo... que eso era como algo que yo tenía que pagar. O sea, era bien feo. O sea, para hoy que yo lo veo atrás, yo decía, wow. O sea, sí, era bien feo porque yo me sentía atada, me sentía... Y otra cosa, ese hombre con el que yo me casé, yo nunca le pude contar nada de esto. o sea no fue una relación tampoco donde yo podía ser yo donde yo podía ser vulnerable porque yo viví con él demasiado rechazo yo tenía que cuidarme de él y él tampoco supongo que no te contó nada o sea toda esta situación de incesto de alcoholismo la descubriste y yo me enteré por la familia de él no por él y entonces para también era como estoy repitiendo también este otro patrón Ya no sé. O sea, una vez más, mi vida. Una vez más yo no voy a salir de aquí. Y siendo una mujer brillante, pero con una cuestión emocional y de autoestima terrible. Y entonces para era... Y me acuerdo que me salió un herpes en toda la espalda porque ya mi nivel de estrés, o sea, ya había pasado por hígado graso, ya había perdido un bebé, o sea, ya mi piel ya estaba, o sea, ya era como, pues ya muérete, ¿no? Y tomo la decisión de, me acuerdo que yo le dije, Dios mío, dame la señal, ¿no? De esas cosas que uno pide y el tipo me echó de la casa, como siempre me echaba de la casa, porque siempre me echaba de la casa. me echaba de la casa y me decía que de México me iban a echar. O sea, era un maltrato constante, verbal, y todo ese tema nunca me pegó, pero fue un maltrato psicológico horrible, horrible. O sea, mi autoestima estaba por el piso, yo no creía en mí. O sea, era horrible. Y entonces yo dije, cuando él me dijo, te vas de la casa, yo dije, sí, yo me acuerdo, perfecto. Le dije, dame 15 minutos y yo me voy de la casa. Y yo agarré lo que pude y me fui. Y me acuerdo que fui a un departamento que era la de la mamá de una amiga. ¿Y es la primera vez que le contestabas? O sea, cada vez que te fue de la casa, pues no decías nada. Para era muy triste porque era como la confirmación una vez más que las personas que me amaban me rechazaban, ¿sabes? A lo mejor... digo no pero posiblemente a lo mejor es la razón por la que también te acercaste a esa persona porque tu idea del amor tu idea de la persona que más me tiene que amar es la que más me trata mal entonces alguien que me trata así me ama total pero totalmente entonces para era como esta es la vida esta es la vida y ahí empecé a hacer como un trabajo conmigo misma espiritual muy fuerte incluso hice mi primer ayuno de agua de 21 días como yo en mi mente era yo tengo que desintoxicar la vida entera Porque yo no vivía. No podía vivir. O sea, no sabía cómo vivir. Para no... Yo me contaba la historia que podía vivir. De hecho, al día de hoy, no si vivo al 100%. Porque es una de las cosas que he tenido que trabajar muchísimo, que es quién soy sin trauma. Porque el trauma no se quita. Entonces, ha sido un trabajo por capas. Entenderlo mentalmente, comprender mis conductas, llegar al cuerpo. el trabajo más fuerte ha sido llegar al cuerpo y destrabar la parte inconsciente. Y cuando llegué al cuerpo fue cuando conecté con todo. Pero ha sido un trabajo de años, años, años. Porque claro, cuando yo me separo y decido, arreglo esto como sea. Entonces me obsesiono con estudiar. Me acuerdo que una amiga me dijo, deberías ser coach. Y entonces yo me metí por ahí, pero yo ahí entendí que el coaching es... una herramienta pero yo necesitaba más profundidad y entonces me meto por la psicología transpersonal que en ese momento era como muy novedosa y entendí como la polaridad entre la parte espiritual y la parte muy psicológica del ser humano porque justamente yo tenía como estos temas espirituales y yo no entendía por qué y era porque tanta disociación del cuerpo luego cuando tocas el cuerpo pues abres espacios de percepción o sea me salí tanto de mi cuerpo que el día que volví a mi cuerpo comencé a entender mi cuerpo y la capacidad Entonces... yo estaba tan convencida de que este era mi camino, que yo me acuerdo que de ahí en adelante yo comenzaba a hablar con los jefes que tenía y les decía, sí, yo trabajo aquí, pero yo voy a hacer talleres, pero yo voy a hacer esto, pero yo voy a hacer lo otro, pero yo voy a tener sesiones, pero yo no qué. Entonces era como mi trabajo, mi segundo turno, ¿no? ¿Y te dejaban? Y me dejaban, porque además era muy buena trabajando y les daba resultados. Y entonces, recuerdo perfectamente un jefe que me decía bueno entonces yo le dije no los viernes salvo a las 12 del día porque ponías tus reglas yo comencé a poner mis reglas pero era justo esto porque en mi mente era yo puedo hacer todo lo que me proponga porque claro yo comencé a tener como un mantra de si yo pasé esto y yo supervivía esto a nada me tumba ahora ¿Sabes? O sea, no hay forma alguna de que a me pase algo porque yo ahora voy a salir adelante. ¿Qué nivel de convicción? Sí. Y es el mismo que sigo manejando hoy en día. O sea, yo creo que tenemos el poder de vernos a nosotros mismos y decir... O sea, conocí tanto la mierda... que entiendo perfectamente cuando una persona dice, María, es que no entiendes, yo no puedo salir adelante. Y entiendo cuando una persona dice, no me importa que no puedas salir adelante, pero me voy a proponer hacerlo, porque es que ahí estuve yo. Yo estuve donde yo creí que yo no iba a salir adelante, donde había un poder tan grande encima de mí, donde yo me sentí juzgada, donde yo me sentí invalidada, donde yo nunca me sentía escuchada por mi familia, donde para mi familia nunca pasó nada, y era como, ay, bueno, olvídate de eso, ay, ¿sabes?

UNKNOWN

Sí, ya pasó.

SPEAKER_00

¿Qué necesidad? Cuando en realidad, no, espérame, es que hay una marca cañona. O sea, mi vida se rige por eso. O sea, no hay forma alguna que a se me olvide que eso pasó. ¿Sabes? Sí, no, de verdad la gente me parece tan, o sea, tan falta de enfatía de que, ay, pues ya pasó, ya supéralo, ya deja de estar fregando con eso. A eso me lo han dicho 50.000 veces. Y es como, no, o sea, espérame. Es que no sabes, ¿sabes? no sabes qué es atravesar por

SPEAKER_01

esto. ¿No?

SPEAKER_00

Y por eso, con más razón, tengo una fuerza impresionante para hacer algo por las mujeres del mundo. Y no desde el lugar del pobrecitas, porque es algo que yo misma me digo a misma y me dije a misma en el pasado. Si yo me hubiese visto como pobrecita, yo no estuviera aquí. Yo me vi como una mujer que podía, a pesar de decir, esto no se acaba aquí. Es que la vida no me conoce a mí. O sea, yo conocí una vida que era equivocada. Ese no era el camino, ¿sabes? Y a esas personas no me interesan, no me nada. Claro, después ya llegó como la reparación en de investigar si ponía denuncias y no qué y me di cuenta que la ley está muy jodida en eso porque prescribe súper temprano y una vez una persona me preguntó, ¿pero por qué hablas ¿por qué 24 años después yo, mi hija, pero si es que apenas ahora lo puedo hablar? ¿No? O sea, ahora puedo, ahora es que puedo ir a denunciar. Ahora es que puedo ir, ¿no? Y ahora, y luego empezó un siguiente capítulo de mi vida que ha sido el hecho de yo decir, me rindo y digo, escucho ese llamado y es lo mejor que me ha pasado en mi vida. O sea, es el yo decir... no le pongo, o sea, yo creo que la del problema muchas veces somos nosotras, o sea, le ponemos el obstáculo a lo que estamos siendo llamados, ¿no? Entonces, yo me dejé de ser el obstáculo y dije, no, yo no voy a ser más, porque yo me escondía, yo, mi primera persona que ayudé fue en el 2012 y yo me, yo era como, ay no, pero que nadie se entere, pero ¿quién soy yo? ¿sabes? ¿quién soy yo para ayudar a otra persona? Y yo, es más, yo tenía pena de poder decir es que yo fui a buscar es que yo fui víctima es que porque entonces es como de ay tengan cuidado con ella porque ella trae problemas ¿no? o sea porque ella le pasó todo eso quién sabe ahora qué problema le va a pasar entonces yo me manejé y culpándote siempre supongo exacto también ¿no? y entonces yo me manejé yo dije yo voy a hacer lo que yo vine a hacer y la única que sabe por qué lo estoy haciendo soy yo y siempre mi insistencia quizás con mi familia con mi mamá con mi hermana a decirles hay que quitarnos ese velo de hecho en el libro una de las cosas que digo es gracias a tener esa familia yo me obsesioné con entender el subconsciente me obsesioné con entender qué pasa con nosotras con nuestra voz no ser anuladas darle voz a todas esas mujeres creo que una solución en el mundo es la conciencia Porque es que si, y hablo de mí, si en mi familia hubiese un poquito más de conciencia, no hubiese pasado todo lo que pasó, ¿sabes? Entonces necesitamos educación. Necesitamos que las personas despierten la conciencia. No es normal vivir en familias tóxicas. No es normal permitir cosas. No es normal que un hombre abuse de sus hijas porque la mamá necesita dinero. Son casos que yo he visto. No es normal que... Que no puedas ser porque estás invalidada porque la otra persona no cree en ti. No es normal que tengamos que pedir permiso para poder ser nosotras. Eso no es normal. Y no estoy a favor de tener que ir en contra de eso. Quiero explicarme. No se trata de yo ir a luchar en contra de eso porque entonces ahí estoy afirmando más que no tengo el control. Yo lo ejerzo y yo soy. Yo tengo por qué y permiso. Yo soy un ser humano, no soy una mujer que nació con problemas, me abusaron y entonces por ese abuso ya no puedo. No, no, no. Espera un momentito. Eso pasó. Y no solo no me define, sino que por eso, con más razón, voy a ocupar mi lugar. ¿Cuántas mujeres, dice el observatorio de de América Latina para las mujeres, que el 57% de las mujeres, según el censo que ellos hicieron, le tienen miedo a su historia. Y por eso no pueden liderar. Por eso no pueden sanarla. Pero como consecuencia no pueden liderar nada. Porque tienes miedo de quién eres. Entonces, si sobresales, tu historia pesa más. Y te da miedo eso, ¿sabes? Qué triste. Qué triste que vivamos así. Qué triste que no pueda yo... vivir la vida en plenitud porque tengo una historia que me está cargando allá atrás. ¿Y por qué mejor no uso esa historia para decirle a otra mujer, ven, espérame un momentito, no te apenes por tu historia, vamos, salgamos adelante. Esto no es lo que viniste a vivir, no es normal lo que estás viviendo. Y ahí, desde ese lugar empezó mi iniciativa. y empecé por probar lo que yo hacía con mujeres en la cárcel mujeres víctimas de abuso mujeres y hasta que me di cuenta que esto no era o sea que no tenía yo que definir que fueran víctimas de abuso del abuso que conocemos como abuso porque esto pasa con todas las mujeres comencé a ver mujeres en situaciones espectaculares mujeres con doctorado mujeres o sea porque uno se imagina una mujer con doctorado una mujer que tiene una buena posición una mujer que no comencé a darme cuenta y dije esto es una cosa que necesitamos trabajar la conciencia de todas las mujeres necesitamos que las mujeres tengan una voz necesitamos que las mujeres dejen de temer a su propia historia necesitamos que las mujeres dejen de contarse historias terribles de la vida es que es el contrato social es el patriarcado es el patriarcado es el que nos dice tienes la culpa de todo eres la histérica eres la loca eres porque te garantizo que los hombres en tu familia no tienen esa misma narrativa porque los hombres en la familia son los hombres entonces creo que si es un tema es un contrato social, un tema muy patriarcal, un tema muy social y por desgracia un tema muy de América Latina también. Sí. Y ha sido un camino... de descubrirme a mí, de sanar... He tenido, obviamente, mucho cuidado en no proyectar mi historia. Por eso mi trabajo es con la conciencia, porque no quiere decir que todas las mujeres hayan pasado por lo que yo pasé. Pero quiere decir que en diferentes formas, de alguna manera, hay que trabajar por la invalidación femenina. Porque no es que todo haya volvido abuso sexual. Los abusos se viven de diferentes maneras. Y no nos damos cuenta. si el abuso sexual que es el abuso más evidente ni siquiera ese se ve o sea muchísimo menos los económicos los emocionales, psicológicos o sea, si no se ve este que es el más evidente y la gente lo mete tan debajo de la alfombra pues menos, para los demás menos justo por eso la intención de este espacio la intención de este podcast porque no sabes la cantidad de personas de hombres sobre todo que me dicen que eso no pasa o sea O sea, de que los abusos o incluso el abuso sexual infantil, de que son casos aislados. O sea, es una, ¿no? Y yo es que no, es que nos tenemos que dar cuenta que no son casos aislados, ¿no? Nos tenemos que dar cuenta que desgraciadamente tu caso, como el de cada persona que se siente aquí, son el pan de cada día de todas las mujeres del mundo. O sea, de verdad, las narrativas donde esto pasa de manera aislada no son reales. Así es. Sí, así es. Y es... Hay historias crueles. Muy crueles. Sí, te digo que hace tres capítulos o cuatro que vimos a Carla Jacinto, que es una mujer que fue tratada durante seis años. Y aquí en México, en situaciones de precariedad, muy antes. ¿Sabes? Sí, es... es un gran trabajo el que hay que hacer y con todas en todos los en todos los roles en todas las iniciativas en todos porque esto no es solamente como el proyecto social que esa es otra cosa ¿no? porque yo empecé por ahí también como el proyecto no, no es el proyecto social es que hay que cambiar la conciencia de las mujeres del mundo punto o sea esto no es ayudar a la que más sufre no, no, no es que todas estamos metidas en el mismo saco unas más otras menos pero todas Gracias. Todas. Lo tenemos de alguna manera en la familia, en el trabajo, en la no qué, en la no cuánto. O sea, es un tema de conciencia colectiva. Sí. Justo por eso se llama tu instituto conciencia. Sí, exactamente. Porque empecé uno a uno, empecé haciendo talleres, empecé haciendo, o sea, iniciativas, iniciativas, iniciativas. Y esto fue haciendo, haciendo, haciendo. He ido poco a poco Bueno, ya llevo 13 años. Este año sería 14. de estar en el closet, de tener trabajo y ayudar a una, a la otra, no qué, armar grupos. Y una cosa que me propuse desde que comencé a armar grupos y todo esto fue no solamente hacerlo desde un lugar, solo México, sino poder llegar a diferentes países. Y entonces, al día de hoy, hemos impactado a nueve países. Y eso es súper lindo porque así sea una sola persona en otro país, tiene un impacto en otras mujeres de esa cultura, ¿sabes? Entonces, hoy agradezco mucho a esa niña que se obsesionó, a esa niña que dice, sabes que las mujeres podemos, y no es un tema de ir en contra de, es un tema de reconocimiento de identidad. Yo soy... Yo puedo. Yo soy todo lo que quiero ser. Nadie va a venir a decirme nada. Punto. Punto y se acabó. Entonces, Es una gran labor y en algún momento me comenzaban a decir las alumnas, oye, sería muy bueno leer un libro tuyo, ¿no? O sea, porque claro, toda esta historia ha sido un poco compartida, un poco no, para no, digamos que distorsionar la ayuda hacia las otras mujeres, pero también para no invadir, ¿no? Entonces dije, bueno... De hecho, esa parte me encanta, porque eso viene aquí en el pre del libro, fue lo primero que leí. Ajá. O sea... esta parte de aquí, se las voy a leer, ¿verdad? María es una acompañante transpersonal de mujeres que ha atravesado historias profundas, que despiertan y que ayudan a otras a hacer lo mismo. Este libro nació porque sus alumnas no se lo perdonaban más. María no cree en víctimas eternas, cree en mujeres que hacen de su historia una revolución y un nuevo liderazgo femenino en el mundo. El despertar de la conciencia no es opcional, es urgente. Es urgente. Sí, en los tiempos en los que viví vivimos donde los hombres no van a venir a salvar el mundo, diría la de los increíbles, o sea, los hombres no van a venir a salvar el mundo, nos tenemos que salvar nosotras, ni nos va a salvar el príncipe azul, ni nos va a salvar nadie, o sea, al final... Y te voy a decir algo, ahora que yo tengo un hombre maravilloso al cual le agradezco haberme visto yo, haberlo visto a él, que es mi esposo, Los hombres tampoco saben qué hacer. Claro, sí. Y considera que nosotras tenemos un trabajo de conciencia. Exacto, o sea, nosotras somos más, estamos más inquietas por resolverlo. No, y aparte nuestras antepasadas, o sea, llevamos cientos de años con un trabajo de conciencia y de evolución que los hombres no, que los hombres nunca se han hecho preguntas, que los hombres nunca se han reconstruido, porque no te puedes hacer preguntas, porque no puedes pensar acerca de tus sentimientos, porque no puedes sentir nada, porque tienes que ser fuerte y te tienes que aguantar. Entonces, nunca los han dejado hacerse preguntas. No. Pero además, no solamente no los dejan hacerse preguntas, sino que si ellos reunidos no apoyan el mismo discurso, se ven mal. Claro. ¿Sabes? Sí, claro, claro. Es una vergüenza muy cañona. Claro. Entonces, ni siquiera lleguemos a que no se hagan preguntas. Es que sencillamente, o sea, es que tienes que pertenecer al mismo... Entonces, ahora que yo veo este proceso con mi esposo, con el cual también hemos tenido... que trabajar ambos de una forma muy bonita que yo ahora que tengo una relación distinta Y que veo cómo hemos tenido que trabajar como pareja también, porque son varios componentes, ¿no? Estar casado. Yo también, con él, cuando yo me abrí, le dije, esta es mi historia. Si quieres, sal corriendo, ¿no? Entonces, primero esa situación, ¿no? O sea, una historia tan densa. en manos de otro ser humano que no necesito ser salvada ya sino ser vista como soy ¿sí? y él también ver y decir esta mujer es más allá y sentirse orgulloso de verme y yo orgullosa de verlo porque él también pasó por un matrimonio también fue ese hombre que hace sentir mal a una mujer y fue a terapia y dijo espérame algo está mal conmigo y poder construir hoy una familia y hoy ser madre de un niño no solamente de una niña porque naturalmente cuando quedé embarazada de Mi hija llegó el temor de, ¿y si le pasa lo mismo que a mí? Y bueno, terapia. Pero luego, y llegó un hombre a mi vida. Y ahora el miedo fue, ¿y si él hace lo mismo? ¿Y cómo le voy a enseñar? Y mi maternidad es la que llegó... Si en mi primer matrimonio llegó a detonar explotar el trauma, mi maternidad llegó a liberarme y hacer un trabajo mucho más profundo con las mujeres y a hoy formar otras mujeres que acompañan a otras y a decir, esto tiene que crecer y tiene que ser más grande porque es que no puede ser, punto. Y es que muchas mujeres nos tenemos que reunir, ya no desde esta, todos nos sacrificamos para que salgamos adelante, no güey, aquí nadie se sacrifica, vamos a ser chingonas, movemos ese culo y salimos adelante. Adelante. Punto. ¿Sabes? Me encanta. Sí, porque es que de ese victimismo es donde volvemos a revictimizarnos. Claro. No podemos avanzar desde ahí. No. Porque además... Creo que es una parte importante del proceso. Sí, pero tienes que atravesarlo. Sí, exacto. Creo que victimizarte, creo que tenerte compasión, aceptar el proceso, aceptar el trauma es importante. Ah, ok. No estoy diciendo, no estoy desvalidando eso. O sea, lo que quiero decir es, porque se puede malinterpretar, no. Es decir, yo soy víctima.

SPEAKER_01

Sí.

SPEAKER_00

Pero eso no marca mis siguientes acciones. Eso eso es un hito en mi vida exacto yo no me puedo quedar ahí sabes no puedo vincular toda mi vida y los resultados de mi vida alrededor de eso Creo que hay una voz que tiene que salir mucho más salvaje de nosotras para poder decir, ok, te quedas ahí y me acompañas al lado, no vas adelante. O sea, el trauma no va adelante de mí, va al lado. Yo entiendo que eso pasó y te veo y me dueles. Y al día de hoy me duelen cosas y al día de hoy sigo trabajando y al día de hoy... Pero al mismo tiempo... Estoy avanzando, tengo la frente en alto, estoy haciendo y estamos haciendo un cambio por las mujeres en el mundo. Sí, yo lo sé. Yo que has ayudado a una cantidad de mujeres en estos 13 años. Sí. Impresionantes. Y la verdad es que creo que este libro es la culminación de todo este trabajo de estos 13 años. Y te garantizo que no va a ser el primer libro que escribas. Digo, desde el primero. Te garantizo que no va a ser el último libro que escribas. No, el segundo se llama Anatomía de la Libertad. Ay, qué bonito. Porque justamente después de este viene la... el ir a las capas profundas de las dimensiones porque creemos que somos libres. Claro, pero en realidad no. Exacto. Bueno, después de casi cinco horas de grabación con María, vamos a la mitad de su historia, pero no podemos seguir grabando otras cinco horas más, así que yo creo que lo vamos a dejar por aquí, pero tenemos definitivamente pendiente un segundo episodio porque esto es apenas la mitad, esto es apenas el inicio de la transformación de la liberación de la sanación de toda la conciencia que también me gustaría muchísimo que platicaras todo ese proceso porque eso creo que de escucharlo de tu voz propia digo tenemos aquí un libro que nos enseña toda la parte del proceso y de cómo lo lograste y de cómo guías a todas las mujeres en el Instituto de Conciencia pero quisiera que nos lo contaras de voz propia quisiera que nos contaras la historia paso a paso porque a pesar de que ese libro es un manual no es tu historia, de cómo lograste sanar, ¿no? Entonces, pues te quiero invitar a otro episodio, en otra ocasión ya nos tocará en Morelia o en Monterrey, pero yo quisiera cerrar con una frase que también me marcó mucho en tu libro porque creo que es mucho del trabajo que yo hago cuando hablemos de abuso, que dices que un punto de referencia puede funcionar para hacer mucho más válido tu propio proceso de liberación y crecimiento personal, ¿no? Entonces, Creo que estar escuchando a una mujer que sea un punto de referencia justamente puede ayudar a este proceso y me parece valiosísimo. Y por eso más mujeres tenemos que salir de nuestra historia, contarnos nuestra verdad y comenzar a darle luz y faro a otras. Porque quizás hay muchas mujeres que están en silencio. Sí, que necesitan hablar. Exacto. Total. Gracias. Pues nada más, dinos por favor a todos los que quieran comprar el libro, dinos dónde donde lo pueden conseguir a partir de ahorita se supone que ya debería estar disponible entonces díganos donde lo pueden conseguir díganos en sus redes sociales y se las dejamos todas aquí abajo bueno tengo que hablar a cámara o te hablo a ti a donde quieras la forma de encontrarme en Instagram es soymaria.co sin la m al final soymaria.co es el Instagram de mi marca personal y allí está la página que mi página es www.soymaria.co soymaria.co y dentro de la página está el acceso al libro y si no pues tan sencillo me mandan un mensaje de Instagram y mi equipo gestionamos para que el libro llegue a la casa de cada una de las personas entre otras cosas porque es súper bonito ver todas las intenciones en preventa muchos hombres le compraron libro a sus mujeres que de hecho yo leyéndolo yo creo que es un libro que también deberían de leer los hombres total o sea mis primeros lectores fue mi esposo, mi cuñado y mi suegro sí, creo que es un libro que digo, que está enfocado en mujeres pero también los hombres viven muchos de estas jaulas, ¿no? sí, así que gracias y creo que no sabemos en qué momento podemos ser esperanza para alguien no dejemos que nuestras historias definan lo que decidimos en la vida, hay que contarnos la verdad, y la verdad es mucho más grande de lo que nos alcanzamos a imaginar. Te agradezco muchísimo, real. Yo les dije que iba a ser el podcast más largo de Hablemos de Uso, y de verdad, que nos podríamos echar otras 10 horas aquí, porque... Porque toca hablar de conciencia. Porque tienes una historia brutal, o sea, real, no lo puedo creer, o sea, te pasó todo lo posible, Gaby, de por haber. Ajá. O sea, todo. Yo no, ya aquí ya no se puede más nada. Ya nada, o sea, no, no. Sí, pero aquí estamos, y gracias, gracias de corazón. Muchísimas gracias a O sea, María viajó en avión desde Monterrey a venir a grabar. Sí, porque era

SPEAKER_01

necesario. Sí,

SPEAKER_00

sí, sí. Gracias. Pues nos vemos en el siguiente capítulo. Suscríbanse, denle like, comenten, sigan a María, por favor, y les recomiendo de verdad muchísimo el libro. Les juro que es un cambio. Es incómodo leerlo. O sea, yo leyéndolo a veces paraba y después reflexioné y dije, ¿por qué estoy parando? Y era una parte que estábamos hablando, que estabas hablando así de cosas de, es que tienes que darte cuenta, ¿no? Y yo, ahorita no, lo sigo leyendo otro día. Es incómodo, claro, pero es súper relevante. Pero bueno, incomodense incomodense total nos vemos en el próximo capítulo bye