Voz que Clama

La Esperanza y la Guerra Espiritual

Christian Roque Season 1 Episode 7

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La mente es el campo de batalla, es el lugar donde la victoria o la derrota empieza. Por eso, en este episodio hablaremos de cómo, utilizando herramientas bíblicas y espirituales, podemos defender nuestra mente de la agresión mental, retener nuestra fe y obtener la claridad mental que tanto necesitamos. No estaremos hablando de teoría, sino de verdades escriturales probadas por la experiencia. 

Vivir en derrota, depresión y desánimo no tiene por qué ser nuestra realidad diaria. Dios ha preparado algo mejor para nosotros...

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La esperanza y la guerra espiritual La esperanza y la guerra espiritual Dice Hebreos, capítulo 6, versículo 19 al 20, y citamos, Tenemos como firme y segura ancla del alma, una esperanza que penetra hasta detrás de la cortina del santuario, hasta donde Jesús entró por nosotros para abrirnos camino, llegando a ser sumo sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec. Dice Romanos, capítulo 4, versículo 18, Y cito, Abraham creyó en esperanza contra esperanza, a fin de llegar a ser padre de muchas naciones, conforme a lo que se le había dicho, y así será tu descendencia. Cierro cita. En las dos porciones bíblicas que estuvimos leyendo, la palabra clave es esperanza. En la porción de Romanos, la esperanza fue clave para que Abraham alcanzara un estado de cumplimiento de la promesa de Dios. En la porción del libro de Hebreos, la esperanza es descrita como un estabilizador del alma, semejante a como un ancla mantiene un barco en su misma posición sin ser movido por el incierto mar. En 1 Tesalonicenses, capítulo 5, versículo 8, el apóstol Pablo habla del casco de esperanza. Un casco protege la cabeza contra golpes mortales. Y ciertamente no es todo lo que la Biblia nos dice de la esperanza. Las referencias a esta cualidad abundan en el Nuevo Testamento y en el Antiguo Testamento. Permítanme leer una referencia más, localizada en Romanos capítulo 15 versículo 13 y cito y el Dios de la esperanza los llene de todo gozo y paz en el creer para que abunden en esperanza por el poder del Espíritu Santo cierro cita surge la pregunta que es esperanza y cómo se relaciona la fe y la esperanza y cómo si estoy andando en esperanza Pero la pregunta más fundamental es ¿por qué necesitamos la esperanza? Y de esto es que quiero hablar en este momento. En el mundo contemporáneo abunda la ansiedad, la depresión, la infelicidad y hasta el suicidio en niveles históricos. Algo ha pasado que el hombre y la mujer del mundo contemporáneo viven más perturbados, golpeados por la tristeza y propensos a perder el deseo de vivir que todas las generaciones pasadas de la humanidad. Es un fenómeno casi inexplicable, tomando en cuenta todos los avances tecnológicos del momento. Mientras que para el mundo secular es un misterio, para nosotros, los que profesamos fe en Jesucristo y la palabra de Dios, no es un misterio en lo absoluto. Más bien es una señal del tiempo en que vivimos. Es una manifestación manifestación visible de un enfrentamiento bélico invisible. Los resultados de este conflicto son visibles y palpables alrededor de nosotros, y en muchos casos en nosotros mismos. Y tal vez, estimado oyente, ahora mismo tal vez estás perturbado, incluso dirías que atormentado en tu mente. Entonces, lo sepas o no, lo quieras o no, estás en la batalla por el alma de la humanidad. Acompáñame, estimado oyente, a Efesios capítulo 6, versículo 11 al 13. Y cito, Estar firmes. Cierro citas. Primero leemos que el apóstol Pablo define el enemigo de la contienda. es una batalla contra seres invisibles. Esos seres invisibles de maldad poseen una estructura organizacional. Una estructura organizacional implica planes, objetivos, divisiones y distribución territorial geográfica. La tendencia del hombre natural es contender unos con otros porque es lo que se ve. Sin embargo, para el creyente, la lucha está en lo que no se ve. Eso que no se ve es el origen de muchas de las presiones mentales que enfrentamos. Presiones que buscan llevarnos al desánimo, a la culpa, a la depresión, a pensamientos obsesivos y ansiedades. Cabe mencionar que muchos de estos ataques mentales, aunque son de origen satánico y van desde lo invisible, estos ataques utilizan como base para poder añadir credibilidad a ese asedio mental, nuestras experiencias de vida negativas, traumáticas, fracasos, baja estima, entre otras cosas. ¿Y qué ocasiona esto? Ocasiona que pensemos que el ataque y agresión contra nuestra mente proviene de nuestra mente. Esto encubre y esconde el origen de la perturbación mental para que no utilicemos recursos espirituales y de la palabra contra tales ataques. Es importante mencionar que los enemigos espirituales utilizan como ventaja su invisibilidad, el hecho que con nuestros ojos físicos no podemos verlos, que no podemos escucharlos y que en muchos casos tampoco sentir Por eso el apóstol Pablo hace hincapié que nuestra lucha no es contra lo visible. Tenemos que ajustar nuestra postura mental en este conflicto bélico. Nuestros enemigos, tus enemigos, estiman su imperceptibilidad como una ventaja táctica sobre todos nosotros. Pero si conocemos cómo operan y cómo sus ataques funcionan, podemos cerrar esa brecha de supuesta ventaja. Ahora, quisiera por un momento discutir unos detalles sobre la armadura de Dios, como se describe en Efesios 6. La armadura de Dios no es un credo doctrinal, ni tampoco un resumen de doctrinas esenciales de la fe. Muchas veces se habla de la armadura de Dios de esta manera, y el resultado es que el oyente queda sin entender cómo aplicar la armadura a sus batallas. entonces el oyente termina en ignorancia y en derrota constante. Y eso es lo que queremos evitar en este programa. La armadura de Dios es una serie de posturas mentales. Recuerda esa palabra, es una serie de posturas mentales y de vida que nos permiten preservar la esencia apreciada que nos ha sido encomendada a cada uno de nosotros. ¿Y cuál es esa esencia? Tal vez te estás preguntando. Esa esencia apreciada es la fe. Cuando la escritura indica que Satanás anda como león rugiente, significa que está buscando devorar como un león nuestra fe. Los dardos de fuego del maligno consumen fe. ¿Y por qué el maligno y sus secuaces buscan desarticular nuestra fe en Dios? Porque sin fe es imposible agradar a Dios. Porque sin fe no se pueden recibir las promesas de Dios porque sin fe no podemos relacionarnos con Dios porque sin fe no podemos prevalecer contra el mundo y sus tentaciones espiritualmente hablando la fe son las piernas del creyente recordemos una generación de Israel pereció en el desierto porque no tuvieron fe un creyente sin fe es un creyente inútil, inmóvil deprimido e inefectivo para la obra de dios y cuál es la obra de dios deshacer las obras del diablo en nosotros y otros así es que vemos que la preservación de nuestra confianza en dios y su palabra es de suma importancia en este conflicto bélico global Vemos que la armadura tiene múltiples elementos con distintas funciones particulares. Y en futuros episodios hablaremos de estos elementos en más detalle. Pero para fines del estudio presente hablaremos del casco de la salvación o también conocido como el casco de la esperanza. Y todos estamos de acuerdo que golpes a la cabeza son peligrosos y aún mortales. Ningún soldado entra a una zona de conflicto sin su protección para la cabeza, sin su casco. En el conflicto espiritual es lo mismo. Un flechazo que penetra la cabeza es incapacitante y hasta mortal en todo el sentido de la palabra. Un punto importante que debemos mencionar es que en la cabeza se encuentran los ojos. Por tanto, el enemigo no solo busca incapacitarnos, degradar nuestra relación con Dios y atormentarnos mentalmente, sino que también está detrás de la visión espiritual. Él está buscando decimar nuestra capacidad de poder percibir sus obras de maldad en nosotros y otros. Está buscando destruir todo discernimiento espiritual. Un cristiano ciego no sabe quién le está pegando, qué lo está agrediendo y de dónde viene el ataque. No podemos luchar contra un enemigo que no podemos percibir. Esto es ciencia de la guerra 101. del enemigo contra la cabeza es variado, pero mencionaremos los dardos más comunes que él utiliza. Dentro de su arsenal tiene dardos de ansiedad, condenación y desánimo. Cada dardo busca crear una serie de pensamientos que buscan que nos enfoquemos en nosotros mismos. Si hay algún problema que estamos pasando, algún trauma del pasado, algún error, tropiezo o alguna comparación que tengamos con alguien. El efecto ulterior de estos dardos es la depresión y pérdida de todo deseo de luchar y vivir. Satanás y compañía buscarán que llevemos estos pensamientos hasta las últimas consecuencias, que es el suicidio activo o el suicidio pasivo. El suicidio activo es cuando alguien busca quitarse la vida a través de intentos concretos contra mismo. El suicidio pasivo es cuando el individuo simplemente deja de luchar por su vida. Es un estado de rendición y apatía hacia uno mismo. El intento activo busca terminar la vida rápidamente. El intento pasivo busca terminar la vida lentamente. Sea uno o el otro, el propósito de estos dardos mentales es terminar con el individuo. Y si no puede llevarnos al suicidio, buscarán degradar toda normalidad y funcionalidad en nuestra vida. Como mencionamos anteriormente, el enfoque es clave en todo esto y el enfoque es donde ponemos nuestra atención nuestro cuerpo y alma responden conforme a donde nosotros colocamos nuestro enfoque Si colocamos nuestro enfoque en traumas, en malas experiencias, en la culpa o errores del pasado, ¿qué se genera? Se genera desánimo en el alma y ansiedad en el cuerpo. Pero un enfoque en Dios con una expectativa de bien provocará fe, ánimo, optimismo en cuanto al futuro. Precisamente esto es el casco de la esperanza. Es una postura de enfoque en la expectativa de que como dice el Salmo Y precisamente esto es el casco de la esperanza. El casco de la esperanza es una postura continua de enfoque en la expectativa de que, como dice el Salmo 23, versículo 6, y cito, ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida. Cierro cita. Un dardo a la cabeza busca persuadirnos a un enfoque negativo de nosotros mismos. Pero esta persuasión es resistible. Y cuando hablo de resistir, hablo de negarte a asumir tal postura negativa. ¿Pero cómo me niego? ¿Cómo resisto tal postura negativa? Me preguntarás. ¿Cómo lo hacemos? Asumiendo la postura contraria de esperanza, de una expectativa de bien, salvación, liberación y misericordia por parte de Dios. La postura contraria defiende la mente como casco de metal contra el pensamiento agresor. En una guerra no hay pasividad, es una lucha a muerte y el conflicto espiritual es igual. Debemos ser proactivos en resistir asumiendo la postura contraria. Muchos de de nosotros ya conocemos las consecuencias terribles en nuestra vida. Cuando no resistimos estas posturas, estos pensamientos de desánimo, condenación, tristeza. Recordamos muy bien los días de desánimo, depresión y miseria que hemos vivido cuando no resistimos, cuando cedemos a estos pensamientos. Esas experiencias nos deben servir como motivación para resistir activamente y no tolerar el abuso del enemigo. Importante, resistir sin asumir el pensamiento bíblico de esperanza es inútil. Repito, resistir sin asumir el pensamiento bíblico de esperanza es inútil. ¿Por qué? Porque eventualmente el pensamiento penetra y colapsaremos igual, tarde o temprano. Así que es importante que con la resistencia asumamos el pensamiento bíblico de la esperanza. Recomiendo, estimados oyentes, Que utilicemos estos tres textos para cuando vengan esos pensamientos que buscan arrastrarnos al desánimo y a la desesperanza. Es importante que nos aferremos a estas porciones de la palabra y lo repitamos con la boca. El de repetirlos con nuestra boca reafirma nuestra convicción en ellos. Y si estás en un sitio público como una oficina, los puedes repetir en voz baja. Pero nunca debemos de dejar de reafirmar nuestra fe en la intervención positiva de Dios a nuestro favor. Estos tres textos son Jeremías capítulo 29 versículo 11 y cito. Porque yo los planes que tengo para ustedes, declara el Señor. Planes de bienestar y no de calamidad para darles un futuro y una esperanza. Cerramos cita. Salmo capítulo 23, versículo 6 y cito. Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida y en la casa del Señor moraré por largos días. Cierro cita. Salmo 138, versículo 8. Y dice el Señor cumplirá su propósito en mí. Eterno Señor es tu misericordia. No abandones la obra de tus manos. Cierro cita Cuando tomamos una postura activa de aferrarnos al enfoque de esperanza utilizando estos textos bíblicos y otros, ¿qué va a hacer? Van a proteger la mente como un casco. Y entonces esos dardos, esas flechas, esos pensamientos negativos no van a penetrar. El resultado será claridad mental y el ambiente pesado y depresivo se disipará. Así es que es importante no dejarnos arrastrar por los pensamientos agresores. Una perspectiva negativa da luz a otra y otra perspectiva da otra a otra hasta que terminamos en tristeza y miseria. es posible que las primeras veces que intentemos resistir como hemos estado hablando puede ser que caigamos preso del ataque puede ser que el ataque penetre y esto no es porque el casco de esperanza no funciona esto es porque probablemente llevamos cediendo por tanto tiempo a tales ataques que la estructura de nuestra mente está acostumbrada a esos patrones de pensamiento negativos pero a medida que más resistimos y nos aferremos a esa esperanza, a esa expectativa de bien y misericordia por parte de Dios, más cambiará nuestra estructura mental. Eventualmente la resistencia será mucho más fácil y la penetración de dargos de pensamientos agresores serán mucho más difíciles. Nuestra mente se tornará en una fortaleza de defensa. Esto es algo que toma tiempo. Pero si persistimos, prevaleceremos y veremos el cambio que tanto anhelamos. Resumiendo todo lo dicho, el casco de esperanza es una postura mental de pensamientos enfocados en una expectativa de bien y ayuda de parte de Dios. Resistimos enfocando esa expectativa de bien, el enfoque persistente de esperanza por encima de Dios. de los pensamientos agresores constituye la resistencia. Naturalmente se desarrollará una batalla en el interior, lo cual es normal, pero la persistencia en enfocar textos de la palabra que fortalecen esa expectativa de bien nos dará una victoria arrolladora. Y si lo afirmamos por la boca, mayor efecto de convicción y fe contra los dardos del maligno. Dios quiere que prevalezcamos y triunfemos en nuestra batalla. Dios desea que preservemos y utilicemos nuestro depósito de fe.