Park Cities en Español

El Mundial de la Fe: Sin Peso en las Piernas

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El mensaje traza un paralelismo muy claro entre los corredores de maratón, que deben despojarse de cualquier peso innecesario, y los creyentes, que a menudo cargamos con cargas que, aunque no son necesariamente pecados, sí frenan nuestro avance. La Escritura hace una distinción crucial: por un lado está el peso que nos frena, y por el otro, el pecado que nos enreda.

A veces corremos la carrera cristiana cargando cosas buenas que han tomado dimensiones desproporcionadas: preocupaciones legítimas, ambiciones razonables o afectos genuinos que se han vuelto demasiado pesados. El llamado es claro: primero debemos soltar lo que nos frena, luego correr con perseverancia (no con velocidad) y, finalmente, mantener los ojos fijos en Jesús, el autor y consumador de nuestra fe.

No se trata de ir a toda prisa por la vida; se trata de una resistencia constante, de seguir adelante cuando todo nos invita a detenernos. ¿La reflexión más profunda de todas? Jesús ya corrió esta carrera, soportó la cruz y ahora está sentado a la diestra del trono de Dios. Cuando sintamos ganas de rendirnos, se nos invita a recordar todo lo que Él soportó para encontrar la fuerza para continuar. Nuestra fe no se activa cuando tenemos todo lo que queremos; se activa precisamente cuando no lo tenemos, cuando debemos depender por completo de Él.

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Gracias por acompañarnos en el podcast de Park Cities en Español. Nuestra oración es que a través de cada mensaje, la palabra de Dios fortalezca tu fe, transforme tu corazón y te anime a seguir a Jesús cada día. A continuación, escucha el mensaje del pastor, el doctor Rolando Aguirre.

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Y estamos en el Mundial de la Fe y damos gracias a Dios por la bendición que nos da a todos de estar aquí. Nada más veo su cara de reacción. El pastor tiene la camiseta de Argentina. El Señor lo bendiga o el Señor tenga misericordia de él. ¿Verdad? Pero damos gracias al Señor porque en medio de la afición del Mundial hemos usado esa analogía para que todos nosotros podamos entender un principio. Que el único requerimiento para los creyentes independientes para pertenecer a la vida cristiana es la fe, dice la palabra de Dios que sin fe es imposible agradar a Dios e independientemente de a qué equipo usted le vaya, usted sabe que le fui a Colombia hasta que nos eliminaron, pero no le voy a ir a otro continente teniendo un equipo todavía del continente sudamericano o americano donde nosotros somos parte de este hemisferio, así que independientemente del equipo que usted le vaya, todos nos unimos en el mundial de la fe amén tenemos a Cristo en nuestro corazón y hemos visto en estas semanas algo preciosísimo el primer mensaje que vimos es que el único pasaporte para ir al cielo se llama fe en el segundo mensaje no sé si usted se recuerda vimos un poco del vestuario lo que pasa atrás antes de salir a la cancha en el tercer mensaje nos llevó a un lugar de visitante en contra vimos como Abraham ofreció Y como Moisés rechazó el palacio en Egipto El cuarto mensaje llenó toda la tribuna La semana pasada vimos como aquellos personajes bíblicos Como Gedeón, Barak, Sansón, Jefté y David Y los profetas corrieron su carrera Algunos vencieron, otros esperaron sin ver Lo que estaba en su corazón y eso se llama fe Y este es el quinto mensaje que hemos tenido titulado sin peso en las piernas, sin peso en las piernas y voy a comenzar con esta ilustración porque estamos en el mundial y en esta semana el mundial de fútbol del 2026 produjo algunas imágenes que ningún aficionado va a olvidar, por ejemplo en octavos de final las elecciones como Brasil, México lindo y querido también fue eliminada, Paraguay y también Colombia mi patria querida quedaron eliminadas no por falta de esfuerzo ni por falta de talento sino porque algo que el fútbol le llama con una palabra o una frase precisa el peso en las piernas después de 90 minutos algunos con algún algunos tiempos complementarios al final de cuentas resistieron y lo que los llevó a la victoria muchas veces fueron los penales que es una ruleta pero algunos comentaristas hablan del peso en en las piernas quién corrió más quién estuvo más desgastado y en el momento preciso indicado y oportuno para poder cobrar el penal quién tenía más frescas las piernas los que habían corrido más o los que habían corrido menos y muchas veces nos pasa lo mismo a nosotros en la vida cristiana Colombia fue el caso más doloroso no porque su pastor es colombiano pero el ver a esa tricolor que empató verdad sin goles con Suiza y durante 120 minutos completos tuvieron ocasiones y como decía un comentarista cuando yo estaba creciendo allá en Colombia hubo puro toque toque y de aquello nada es decir ningún ningún gol y vemos que ahí algunos fallaron su cobro Davison Sánchez Juan Camilo Hernández Luis Díaz el jugador proponente referente de muchos de nosotros los colombianos ahí con su cara a triste y meditabundo llorando porque había salido de el mundial Los analistas coincidieron en esta observación que resume toda la semana entera. Estas elecciones no perdieron porque no tenían el talento, sino porque tenían peso en las piernas. Y eso pasa en el capítulo que vamos a ver, capítulo 12 de Hebreos, en los primeros tres versículos. Qué coincidencial y qué providencial y qué diosidencia el Señor nos da en esta hora para hablar de ello. Hebreos capítulo 2 del 1 al 3 voy a llevar su atención ahí los que lo tengan digan amén y los que no están ahí en la pantalla dice así la palabra de Dios por tanto nosotros también teniendo en derredor nuestro tan grande nube de testigos despojémonos de que de todo peso y del pecado que nos asedia y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante puesto los ojos en Jesús el autor y consumador de la fe el cual, por el gozo puesto delante de él, sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios. Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar. ¡Wow! ¡Qué palabra! Dios, hemos abierto tu palabra. Tu palabra es inerrante, es absoluta y es trascendente. Dios, nos la das a través de la obra del Espíritu Santo para que el día de hoy pueda nuestra mente y nuestro corazón ser confrontados y a raíz de eso como resultado podamos cambiar nuestro accionar pedimos que tu Espíritu Santo nos hable el día de hoy en Cristo Jesús amén y amén usted sabe que la carta a los hebreos lleva 12 capítulos construyendo un argumento con una sola dirección y es que Jesús es mayor y es superior que todo es superior a los ángeles es superior a moisés es superior al sacerdocio levítico y superior al sistema de sacrificios del templo el capítulo 10 cerró con la advertencia de que el justo por la fe vivirán y también nos habla en los versículos 38 y 39 de que nosotros no somos de los que retroceden para perdición sino de los que tienen fe para preservación del alma así que los sermones anteriores cubrieron los versículos 1 al 40 del capítulo 11 el autor definió la fe con precisión jurídica presentó los primeros testimonios mostró trayectorias de obediencia sostenida en el silencio en el vestuario y en la cancha hostil cada figura recibió lo que el espacio narrativo le dio en la historia no obstante en el versículo 1 y 2 del capítulo 12 da un giro especial no nos habla de lo que pasó nos habla de un por tanto es decir del presente diga conmigo para mí ¿Para quién es este mensaje? No para el vecino, como dicen para la otra iglesia, no, este es para mí, dice por tanto, quiere decir vamos a conectar el pasado con el presente, es esa conjunción, es una conjunción fuerte en el idioma original y lo que distingue al pasaje de Hebreos capítulo 11 fue que miraron hacia atrás y ahora nosotros vamos a mirar hacia el presente y hacia el futuro, hacia lo que está por delante. ¿Cuántos atletas hay aquí, levanten la mano los atletas, uno que otro, gloria a Dios, gracias, los demás tenemos ese propósito desde hace como 20 años, no, pero yo quiero que usted piense en un atleta de la fe, por lo menos en la fe podemos ser atletas y quiero que piense en su presente, cómo está corriendo la carrera el día de hoy, cómo está jugando la carrera de la vida cristiana el día de hoy, así que vamos a responder a esta pregunta el día de hoy, está ahí en sus notas, ¿qué hace posible correr con con paciencia léalo conmigo está ahí en la pantalla que hace posible correr con paciencia cuando el peso es real y el cansancio amenaza con detener la carrera esa es la pregunta clave del día de hoy que vamos a tratar de responder que hace posible correr la carrera con paciencia cuando el peso es real y cuando el cansancio amenaza con detener la carrera es decir como vamos a seguir cuando ya no tenemos fuerzas en las piernas y creo que nos pasa muchas veces a nosotros vamos a ver la respuesta que descansa en tres decisiones activas la primera es la fe que corre suelta la fe que corre que suelta versículo 2 versículo 1 a del capítulo 12 de hebreos nos habla de tres mandatos del pasaje que tienen un orden donde el autor no los invierte los hace como una referencia primero suelta luego corre y luego medita eso es lo que vamos a ver el día de hoy primero suelta peso segundo corre Y después medita durante el proceso, en la fe que corre suelta, yo no he visto a ningún corredor que corra con mucho peso ¿Usted ha visto a un corredor que corra con pesas? ¿No? ¿O con una mochila? Me hubiera traído una mochila. ¿O con una maleta? ¿No? Y dijo, ¿qué es mochila? Una backpack, ¿no? No, la verdad que no. Ningún corredor quiere correr con un peso. No obstante, en la vida cristiana nosotros corremos con muchos pesos. Y la palabra de Dios, no peso de dinero, sino peso del pasado. Y la palabra de Dios nos habla de este tipo de peso. El peso que fácilmente frena. El peso que fácilmente frena dice la palabra de Dios aquí dice despojémonos de todo que peso el peso que fácilmente frena es la palabra para completar ahí en sus notas despojémonos de todo peso el término griego aquí Otkos traducido como peso aparece únicamente en este versículo en todo el Nuevo Testamento únicamente en este versículo en todo el Nuevo Testamento quiero que preste atención a eso esa palabra esa palabra se designaba para la carne excedente que el corredor eliminaba durante el entrenamiento es decir las libritas de más por eso los corredores siempre están bien que bien delgaditos bien que bien que Bien flacos, ¿qué más? Fibrosos, ¿qué más? Ahora, ¿usted ha visto un corredor que esté llenito corriendo? Le va a causar a usted impresión, dice ¡ay qué belleza, bonito, cachete! ¿verdad? Divino, lindo, cute. Pero la verdad es que el corredor que va a correr casi siempre son flacos, altos y zancones, ¿no? O sea, quiere decir, dícese de persona que tiene los pies muy, o las piernas muy pronunciadas o muy alto y que puede dar con un paso, quizás dos de cada uno de nosotros. Pero la palabra de Dios nos habla de eso. No es necesariamente una carga adicional, sino una carga innecesaria. No era necesariamente algo dañino, era simplemente algo que sobraba. Y cuando usted se mira a veces y dice, oh, como que tengo unas libras de más, ¿no? Pero la dieta para el otro año. El atleta que llegaba el día de la carrera con ese exceso, no llegaba pecando. No, es lo que dice el autor. Usted no peca porque tenga unas libras de más para correr. En la vida cristiana usted puede tener todo el peso, la diferencia es, ese no es el pecado. El pecado es que usted quiera correr con ese peso eso no es pecado dice el autor aquí la distinción que el autor establece en este versículo es completamente deliberada y precisa coloca este otcos antes del pecado es decir separados por una conjunción y son dos categorías distintas de impedimento una es el peso que usted ya trae y otra es el pecado son dos cosas diferentes porque siempre pensamos en el pecado el pecado es el que no nos deja seguir el pecado es el que nos obstruye el pecado no no no no muchas veces tenemos un peso innecesario que no es pecado pero que no nos deja correr con facilidad la carrera que Dios nos puso por delante cuánto les ha pasado eso ahora hay algunos pesos innecesarios por ejemplo lo que frena la carrera no siempre tiene que nombre de pecado a veces tiene nombre de cosa buena sostenida con demasiada fortaleza puede ser que usted tenga cosas buenas usted le está echando muchas ganas a su trabajo y eso puede ser un peso innecesario usted puede estar dedicando más tiempo a otras cosas menos a Dios y eso es un peso innecesario usted puede tener otras prioridades y no prioriza su relación con Dios usted prioriza otras cosas y quizás unas series buenas de Netflix pero no hace el devocional no, quizás usted haga otros esfuerzos pero no le echa ganas a la vida espiritual y está corriendo con un peso innecesario y por eso el autor habla aquí en un participio aoristo en el griego traducido como despojémonos, despojémonos y le voy a dar una ilustración para que usted la tenga bien presente ¿verdad? despojarse es esto Y muchos de ustedes, controversiales, ya el Espíritu Santo no les está hablando. Porque tengo la de Messi puesta y lo hice porque sabía que podía quitar su atención. Yo no le voy a Messi, la verdad, no conozco mucho del tipo. Y los argentinos, algunos caen muy bien, otros no caen bien. Pero no estamos hablando de eso. Estoy hablando del peso, ¿no? Enfóquese. Del peso. Del peso que nos asedia. Ah, tenía como calorcito, ¿no? Entonces el peso que nos asedia el apóstol habla del peso que nos asedia y nosotros no podemos correr con todas las cosas es más para correr en los atléticos o en las olimpiadas porque las olimpiadas vienen de Grecia se tenía que correr casi desnudo es decir sin peso innecesario y muchas veces el cristiano está corriendo con todo pero así corremos nosotros ¿no? Esa es la carrera que nosotros corremos. Y ese es un peso innecesario. ¿Es pecado? Pero es innecesario. Ahora, esa es la diferencia. Usted dice, es nada más el pecado. No, dice, despojémonos del peso que nos asedia y eso nos frena. Cuando tenemos un peso innecesario, eso nos frena. La distinción del autor es precisa. Vamos a despojarnos. Diga conmigo, me voy a despojar del peso innecesario. Segundo sub punto, el pecado que fácilmente enreda. Ese es el peso innecesario. Ahora viene el pecado que fácilmente nos enreda y del pecado que nos asedia. ¿Usted se ha sentido asediado alguna vez en la vida? La palabra en el original nos habla de un asedio. El asedio es como que usted se siente perseguido, que usted pierde la paz, usted se le roba la paz, algo le roba la paz. Aparece únicamente aquí otra vez el pecado que nos asedia. Su raíz describe algo que está bien posicionado alrededor del corredor, listo para rodearlo y enredarlo en el momento Menos esperado Son las cosas que nos distraen cosas buenas pero nos pueden distraer para correr la carrera que Dios tiene para nosotros ahora yo quiero que usted piense en cosas que lo distraen en el caminar de la fe en la carrera de la vida cristiana el pecado no lo es solamente muchas veces son cosas que nos distraen a cada uno de nosotros y el peso nos frena el pecado enreda el peso se acumula por descuido cuando usted ya va a a su armario o a su closet y usted mira y dice, ay, esa camisa me quedaba antes. Yo antes era S y esta es M. Y si no me avispo, como dicen en mi país, ya voy a pasar a L. ¿Por qué? Porque uno va agarrando peso innecesario, ¿no? Los años no pasan en vano. Usted antes adelgazaba en una semana, cerraba la boca y bajaba las libritas. Y ahora no, porque el peso se quiere quedar. ¿Cuántos hermanos dicen amén? Ninguno le pasa eso, gloria a Dios. ¿Se imagina en la vida cristiana el peso que usted y yo acumulamos por años y ahí lo vamos cargando, una mala palabra que nos dijeron, una mala acción, quizás por ahí un trauma que tenemos de la infancia, alguien que nos… y seguimos acumulando todo y seguimos corriendo y antes de correr la carrera de la vida cristiana en libertad, lo que hacemos nosotros es cargar con todo ese peso que nos asedia y el pecado también. Ahora, el pecado… si es pecado, pecado es desobediencia ¿qué es pecado? es desobedecer imagínese que usted tiene peso y también es desobediente las dos cosas se combinan para el corredor las dos lo que nos quiere desviar que usualmente es bueno cosas buenas nos pueden desviar en nuestra vida cristiana la carrera que tenemos por delante el pecado fácilmente nos enreda una imagen más una palabra más una chocolatina más no un taquito más grasoso gloria a Dios yo le dije a mi esposa que yo voy a comenzar la dieta hasta agosto cuando regresen mis hijos a la escuela verdad pero la verdad es que a veces posponemos las cosas de esa manera el pecado que fácilmente nos enreda yo quiero que usted se haga la pregunta ¿qué lo está enredando o qué la está enredando el día de hoy a usted? porque usted sabe la respuesta yo no la sé ¿qué la está enredando? puede ser algunas cosas pueden ser las redes sociales puede ser la no sé lo que usted quiera quizás usted mira en vez de mirar la Biblia primero mira lo demás primero el Insta el Tinder ¿TikTok? ¿O el qué? ¿El Face? Esos son los más viejos los del Face ¿Verdad? Yo ya casi no estoy en el Face ¿Verdad? Yo tengo alguna gente que me maneja la red, yo no estoy todo el tiempo en la red, alguno me dice, pastor, no, por eso, es bueno, porque eso le llaman accountability, yo no estoy todo el tiempo ahí, pero la verdad es que a veces todo el mensaje que pongo es cristiano, la mayor parte, y si pongo cosas, pero no estoy mirando cada rato eso, porque cuando le llega a uno el análisis al final de la semana, sobre todo llega los domingos, estuviste en el teléfono cinco horas con cincuenta minutos, al día, eso sería la mitad de un trabajo ¿no? a veces pasa eso o cuatro horas o tres no me mire con la cara así estoy poniendo un ejemplo me comenzó a juzgar con la de Messi después ya con eso la verdad es que somos prontos ¿verdad? a veces para juzgar pero que nos está desviando de las cosas espirituales de buscar las cosas de Dios segundo punto la fe que corre mira diga conmigo mira el segundo mandato no es otro acto de despojo Lo primero es despojarnos, el segundo es un acto de movimiento, primero se suelta y después se corre. No se corre con el peso, pero en la vida cristiana usted y yo queremos correr con el peso. Entonces, ¿qué nos habla este punto? La carrera que exige resistencia y no velocidad. La carrera que exige resistencia y no velocidad. Es una carrera de fondo que demanda una virtud específica, la paciencia. Diga conmigo paciencia. Y si usted me dice, pastor, yo soy paciente, gloria a Dios, qué bueno. ¿Cuántos dirían, pastor, yo soy paciente, levante la mano? Uno que otro, gloria a Dios, qué bueno, voy a sacar una cita con ustedes. Para los demás que somos un poco impacientes, que a veces no nos gusta esperar, tenemos a veces problemas, pero no habla nada más de la espera, sino de resistencia espiritual. El término griego aquí traducido con paciencia no describe resignación tranquila al que espera sin actuar, sino que habla de permanecer en prueba sufrimiento como el autor lo eligió en este versículo. No es de velocidad lo que hace falta para terminar. La imagen atlética es precisa. El corredor de fondo no gana acelerando en el primer kilómetro. Él arranca. En lo último. ¿Usted se ha dado cuenta que los que ganan las carreras al principio no le echan todo? ¿No? Comienzan como que fueran los perdedores, ¿no? Tranquilos. Y van y todos se los pasan. ¡Bum! ¡Bum! Y ellos siguen ahí. Y en las últimas vueltas, cuando los otros ya están con el peso en las piernas, ¿qué hacen esos tremendos? Activan. Y dicen, ahora sí, vámonos.

UNKNOWN

¡Bum!

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la carrera de la vida cristiana no es una carrera de velocidad es una carrera de resistencia diga conmigo resistencia ah pero si usted entró a esto y comenzaron las pruebas usted dice no pues ya yo no sigo no es una carrera de espera es una carrera de resistencia de cuánto resistimos pruebas luchas se acuerda el corito que decía en la prueba en la lucha la iglesia sigue caminando Solo se detiene ¿para qué? Para predicar. Algunos antiguos ya ni se acuerdan. Es la verdad. Tenemos que seguir resistiendo. pero a veces no resistimos nada, ay no, es que yo no puedo porque allá voy y no me saludan pastor, nadie me saluda, yo tengo como un año y nadie me ha dado la mano, nadie me ha dicho que Dios te bendiga siquiera a esa iglesia, no, no son agradecidos, usted se fue de una iglesia por eso, yo he escuchado personas que dicen eso, sí o no, así que mejor usted saluda a todo mundo aquí, hasta el que no, yo siempre ando así y a veces saludo, soy más saludable hay que hacer si ya lo he salido o no y cuando no verdad pues pero no por eso vamos a resistir amén no que la primera prueba usted desiste de la carrera no la vida cristiana se trata de resistir la carrera de la fe no se gana en el arranque se gana en el kilómetro en que todo invita a detenerse y el corredor sigue el imperativo es igualmente significativo dice la carrera que tenemos que por delante no la carrera diseñada para el corredor sino la carrera que recibe, la carrera por delante Eliud Kipchoge es el mejor maratonista de la historia ganó dos oros olímpicos rompió el record mundial del maratón en Berlín y en el año 2019 se convirtió en el primer ser humano en correr una maratón en menos de dos horas en una entrevista le preguntaron, aquí va, cuál era el secreto de su resistencia en los kilómetros finales, cuando el cuerpo ya ha dado todo lo que tenía, su respuesta, aquí va, dijo lo siguiente, dice no mencionó ni el entrenamiento, ni la genética, ni la preparación física, es el momento donde usted y yo decimos wow, entonces que fue, dice lo siguiente él, palabras explícitas, dice cuando estoy corriendo Hmm. Hmm. el autor de Hebreos dice la carrera que tienes ¿por dónde? por delante diga conmigo por delante ah no pero nosotros otra cosa que hacemos nosotros corremos mirando atrás o mirando al lado para ver cómo están corriendo otros a este le pasó ese tiene mejor trabajo ese tiene no sé qué no, no, no el apóstol que yo creo que fue uno de ellos dice corramos con paciencia la carrera que tenemos ¿por dónde? ah no pero nosotros miramos atrás y cantamos aquí decimos no vuelvo atrás no vuelvo atrás Señor no vuelvo atrás Padre somos tan espirituales aleluyones nos vamos así hacia el cielo Señor no vuelvo atrás y mentiras salimos del estacionamiento y miramos hacia atrás miramos lo que dejamos miramos como el pueblo de Israel lo que era antes los años de cautiverio miramos y el apóstol que yo creo que fue uno de ellos lo vuelvo a decir dice corre con paciencia con resistencia no con paciencia de esperar sino con resistencia sería una traducción la carrera que tienes por donde por delante miremos por delante no hacia atrás la carrera que no está diseñada como usted quiere sino la carrera que le tocó oh oh my goodness en serio pastor si porque usted si usted hubiera diseñado la carrera usted hubiera tenido atajos no ¿cuántos le hubiera gustado hacer algunos atajos? unos shortcuts ¿no? pues me hubiera evitado eso no, no, no contesten el teléfono pónganlo en silenciador Dios me los bendiga pero así es ¿sí o no? corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante el modelo de quien corrió y ya venció Hebreos 12.2 aquí quiero que lo lea conmigo el modelo de quien corrió y ya venció vamos a leerlo todos juntos versículo 2 de Hebreos 12 dice vamos a leerlo juntos dice puesto los ojos en Jesús el autor y consumador de la fe el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz menospreciando el oprobio y se sentó a la diestra del trono de Dios ahora aquí va este es el axioma del mensaje en quien vamos a poner los ojos a no pero nosotros lo ponemos en qué, en todo menos en Jesús, lo ponemos en los problemas, en las dificultades, en el clima, en las circunstancias y claro no quiero minimizar lo que está pasando en nuestras vidas, pero la palabra de Dios dice poniendo los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, Ahora, ¿en quién vamos a poner nuestra mirada? En Jesús. Pero nosotros ponemos la mirada en lo demás. Y en lo que dice la gente, la mirada en lo que va a pasar, en la incertidumbre, la mirada en los gobiernos, la mirada en lo que se pudo ser y que no es. Y la palabra de Dios está diciendo no. Primero, corre hacia adelante. Segundo, pon tus ojos en Cristo. Me fascina ese himno. cuando yo estaba en el seminario cantábamos muchos himnos y uno de ellos es pon tus ojos en Cristo pon tus ojos en Cristo porque cuando yo pongo los ojos en alguien más me voy a defraudar yo lo puedo defraudar a usted muchas personas lo pueden defraudar a usted la iglesia lo puede defraudar a usted pero Jesús nunca nos defrauda Él nunca llega tarde Él siempre llega a tiempo Él siempre está con nosotros y Él promete darnos la victoria poniendo los ojos en quien en Jesús el autor y consumador de la fe ahora aquí hay una palabra en el original que nos llama la atención dice que debemos apartar la mirada de todo lo demás para fijarla exclusivamente en él ¿Usted ha visto los caballos que les ponen, cómo se llama? ¿La qué, la percha, dice una hermana? Se me olvidó la palabra en el término, perdón. ¿Los tapahojos? Las gríngolas, las gríngolas, esa es la palabra en el internet. Nosotros como creyentes debemos estar así también, porque si yo miro para allá, yo voy a decir, ¡ah! Pero el hermano hizo, ¡ah! Pero me dijeron, y si miro hacia atrás, ¡ah! No, me está mirando a Messi ahí. ¿En serio? Dice la palabra de Dios, poniendo tus ojos, ¿en quién? En Jesús, exclusivamente en Jesús. Y nos dice por qué, fíjese lo que dice, dice aquí, dice el autor y consumador de la fe, la mirada que sostiene la carrera no es la mirada al esfuerzo propio, es la mirada al único que ya llegó a la mesa, a la meta y se sentó. Jesús ya diseñó la carrera, corrió la carrera y llegó a la carrera y venció. Ella venció. Él venció el pecado, Él venció la muerte, Él venció el oprobio, la discusión, la lucha, la incertidumbre, la carnalidad, toda tentación. Dice la palabra de Dios que Él fue tentado en todo, pero no pecó. Y entonces nos habla aquí de que por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz menospreciando el oprobio. El autor no dice que el Señor Jesús ignoró el dolor de la cruz, sino que pasó por él y se sentó a la diestra del trono de Dios. Me fascina ese canto que dice al que está sentado en el trono sea la gloria, el poder. por los siglos de los siglos. Él está en el trono, amén. Y hay cosas en el mundo que están pasando, que vienen y van, situaciones difíciles que vienen y van, pero dice la palabra de Dios, los que esperan en Jehová tendrán, ¿qué? Nuevas fuerzas, correrán y no se cansarán, caminarán y no se fatigarán. El punto es, ¿A quién estamos mirando? El día de hoy, ¿a quién estamos mirando? ¿Estamos poniendo nuestros ojos en Cristo o los estamos poniendo en otras cosas o circunstancias? La mirada que nos sostiene en la carrera no es la mirada al esfuerzo propio, sino la mirada al único que ya llegó a la meta y se llama Jesús. ¿Yo miro a quién? A Jesús. Día conmigo, ¿yo miro? A Jesús. Él ya venció todo. Por eso cuando yo tengo dolor o cuando tengo circunstancias yo puedo venir a Jesús y decirle Jesús tú me comprendes, él se sintió abandonado, se sintió rechazado se sintió traicionado se sintió muchas veces con ansiedad con algún ciclo de depresión no que estuvo depresivo pero llegó en la cruz y dijo Señor, Señor si es tu voluntad pásame de esta copa Señor en su parte humana el Señor Jesús entendió todo y comprende todo de nosotros no hay nada que no pueda hacer los cantos de niños chiquitos siempre se le quedan a uno en la mente mi Dios es más grande mi Dios es más fuerte no hay nada que Dios no pueda hacer my God is so mighty ¿verdad? eso es lo que dice strong Él es poderoso mi Dios no es un Dios pequeño Él está en su trono y tiene dominio de todas las cosas y nada le toma por sorpresa amén dale un aplauso fuerte al Señor nada le toma por sorpresa pongamos nuestros ojos en Jesús tercero la fe que corre medita La fe que corre. medita los dos primeros mandatos el versículo 1 miraron hacia el corredor que suelta el peso y suelta el pecado el imperativo del versículo 2 nos habla de mirar hacia quien a Jesús y el versículo 3 añade un tercer mandato al oyente que se podría pasar por alto porque llega como una sola oración al final del pasaje y nos habla de algo que sucede con todos nosotros la fe que corre medita como medita al enfrentar oposición y no ceder aquí va al enfrentar oposición y no ceder dice considerar a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo considerar a quien y la palabra considerar no aparece en ningún otro lugar otra vez del Nuevo Testamento significa que nosotros debemos calcular pesar razonar con deliberación el término era usado en uso corriente en el lenguaje contable y matemático es de calcular ¿a cuánto les gusta calcular? cuando usted va a comprar algo usted se lleva un presupuesto o no o se lleva la tarjeta de crédito y le echa ahí por eso está debiendo tanto pero usted dice tengo 100 dólares tengo 50 dólares y voy a comprar esto y no voy a pasar del presupuesto eso se llama calcular la misma palabra en el original habla de calculemos meditemos en lo que Dios ya hizo meditemos en lo que Jesús ya hizo ¿qué hizo Él? Él llevó en sí el pecado de todos nosotros y dice debemos nosotros calcular el peso con tal contradicción describe literalmente esa palabra hablada directamente en contra oposición frontal hostilidad sostenida el Señor ya enfrentó todo el oprobio toda la oposición usted piensa que tiene oposición Jesús la tuvo usted piensa que Jesús no pasó por lo que usted ha pasado Jesús ya pasó por eso Él enfrentó todo el oprobio contradictorio porque siendo Dios siendo fuerte vino a morir en la cruz por cada uno de nosotros dice calculen el costo que le costó a Jesús dar su vida por ustedes y nos dice lo mismo a nosotros el día de hoy, calculemos, calculemos lo que le pasó a Jesús y qué hacemos entonces nosotros, lo que hacemos es enfrentar oposición y no ceder, cuando usted dice ya no puedo más, cuántos han llegado en ese punto donde no solamente sus piernas sino su vida espiritual, usted dice ya no puedo más, yo ya no vuelvo a la iglesia, yo ya no hago eso, yo ya no voy a orar, yo ya no voy a leer la Biblia, yo ya no voy a congregarme es más no voy a hacerlo ¿cuántos han llegado a ese punto? levante la mano ninguno uy que espirituales porque al pastor le ha pasado en alguna circunstancia la vida creciendo yo crecí en la iglesia y llegó el momento donde yo quise a veces quizás salirme y decir yo ¿para qué voy a ir? ¿para qué voy a permanecer? mi fe fue probada también como la de muchos de nosotros y muchas veces la palabra de Dios nos da ese aliento y nos dice calculen el precio que le costó a Jesús Jesús ya pagó por eso Él nos comprende como somos nosotros y vaya que nosotros a veces somos tan complicados ¿usted cree que no es complicado o complicada? gracias a la hermana que dijo sí los demás están en negación que es la primera etapa tenemos que llegar a la aceptación somos complicados ¿sí o no? a veces ni usted mismo se entiende si usted se diera terapia usted decía pues no hay consejero para mí por eso tenemos el Espíritu Santo que hace el Espíritu Santo nos consuela es el paracleto el que está con nosotros el que camina con nosotros el que nos da vida a cada uno de nosotros el versículo pide al corredor agotado no es que ignore su propio sufrimiento le pide que lo ponga junto al sufrimiento de Jesús y haga el cálculo no hay sufrimiento que Jesús ya no haya pasado mi sufrimiento lo pongo en la cruz de Cristo y por eso la cruz se convierte en el final y en el inicio de todo en el final de la angustia y en el inicio de la paz en el final de lo propio y en el inicio de la bendición la cruz conecta nuestro pasado y nuestro futuro la cruz conecta lo que es nuestra carne que está totalmente debilitada y nos conecta con la vida espiritual de renunciar para que nosotros podamos entregar y Cristo sea manifiesto cada vez en nosotros nosotros no podemos pero Cristo en nosotros si puede amén cuando tú quieres desistir cuando ya no tengas fuerzas cuando ya no puedas continuar recuerda que contigo va el Espíritu Santo recuerda que Jesús ya corrió la carrera recuerda que Jesús es el autor de la carrera corrió la carrera y venció la carrera recuerda que Jesús no te dejó solo en la carrera sino que nos envió al Espíritu Santo nos dio una gran nube de testigos que son los hermanos que han precedido en muerte los que están corriendo con nosotros en vida los que nos animan y nos dicen no desistas yo estoy contigo I am so proud of you las personas que están ahí en todo momento diciendo no, no desista mi hermano yo oro por ti yo estoy contigo en la carrera no sé qué te está pasando pero mi Dios es suficiente para colmarnos con toda bendición espiritual en medio de la carrera no estamos solos Yo hubiera desistido si no tuviera gente alrededor mío. yo hubiera desistido si no tuviera oraciones alrededor mío yo hubiera desistido si no hubiera tenido personas que oran por nosotros en la carrera eso se llama la carrera de la vida cristiana dice al mirar la oposición pero también al mirar a Jesús y no desmayar el antídoto al cansancio no es ignorar lo que duele es calcular lo que él soportó al mirar a Jesús y no desmayar para que vuestro ánimo no se canse Dice hasta desmayar. ¿Cuántos se han desmayado alguna vez en la vida? ¿Usted le ha pasado? ¿Le ha pegado un supuncio por ahí? ¿Usted sabe qué es un supuncio? Dícese de desmayo abrupto. Algunos por la altura, otros por otras cosas. Yo he tenido personas alrededor que se han desmayado por alguna emoción. Una vez estábamos en un campamento y de repente una persona se desmayó al lado mío. Y yo dije, o oro o llamo a alguien. Como que hice las dos. Pero cuando uno dice ese es un desmayo físico pero qué tal del desmayo usted se ríe pero qué tal del desmayo emocional que nadie ve usted puede caminar y está desmayado desmayada espiritualmente usted dice no ya no puedo yo ya no voy a seguir yo ya no voy a hacer nada yo ya no puedo yo no sirvo para nada un día me encontré con una joven que había pasado por situaciones en su vida muy difíciles a y esta joven se acercó y me hizo una pregunta me dijo yo sé que usted es pastor yo lo he visto por ahí yo le dije tengo cara de todo menos de pastor pero que me quieres preguntar fue lo que pensé me dice le quiero preguntar algo desde hace tiempo le dije ok pregúntame que si yo no lo sé le voy a pedir al Espíritu Santo que me ayude a responder me dice porque hay personas que tienen todo lo que uno quisiera tener que han pasado por todo lo que uno quisiera haber pasado y que no tienen ningún temor de Dios y porque las personas que tenemos temor de Dios muchas veces pasamos por lo que no queremos pasar y muchas veces tenemos alrededor lo que no queremos tener y yo pensé y dije como el chavo del ocho y ahora quien podrá ayudarme Y yo le respondí, guiado por el Espíritu Santo, le dije, porque las personas que tienen todo lo que quieren tener, porque las personas que han esperado y han experimentado todo lo que quieren experimentar, no requieren de fe. Y me dice, ah, cuéntame. Sí. Porque si tienes todo lo que quieres tener y en todo momento recibes todo lo que quieres recibir, entonces no tienes nada que esperar. Me dice, ok, sígueme contando. Y si tú esperas con fe, puedes recibir lo que no tienes y puedes tener lo que no tienes. Y dice la palabra de Dios que sin fe es imposible agradar a Dios. Dios quiere que dependamos de Él. Y la fe se activa cuando no hay fuerzas. La fe se activa cuando no hay raciocinio humano que pueda quizás catapultar, racionalizar o analizar lo que está pasando en tu vida. Y me dice, ¿y cómo recibo eso? Le dije, por fe, no por raciocinio nada más. ¿Y cómo lo hago? Puedes hacer una oración conmigo el día de hoy. ¿Y qué digo, Señor Jesús? En estos momentos, abro la puerta de mi corazón y recibo el regalo de la vida eterna. Desde hoy, yo quiero ser tu hija. Quiero amarte, obedecerte y seguir tus caminos. Lo pido por fe, en el nombre de Jesús. Me dice, ¿tan simple? Y le digo yo, sí, simple. ¿No hay nada más que hacer? Le digo no, porque si tú haces, entonces dejas de ejercitar la fe. Cristo ya lo hizo por ti. Ese es el Evangelio, es poder de Dios. Y me dice, ahora entiendo por qué no tuve lo que quise tener, porque no tengo lo que he esperado, pero puedo esperar lo que aún no veo. a través de Jesús al mirar a Jesús y no desmayar yo no sé cómo te encuentres el día de hoy pero el día de hoy yo no quiero desmayar yo necesito venir al templo para no desmayar yo necesito compartir con otros para seguir caminando la carrera de la vida cristiana amén para no desmayar no menosprecies el caminar de la fe el corredor que medita en Jesús en el kilómetro más difícil no corre más rápido sino que llega algunas aplicaciones antes de irnos a casa la primera es identifica el peso que no es pecado pero que te frena identifica ese peso dice la palabra de Dios venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados y yo os haré que descansar llevad mi yugo sobre vosotros y aprended de mí que soy manso y humilde de corazón y hallaréis descanso para vuestras almas identifica el peso ¿Cuáles son los balones que estamos teniendo en mano para correr la carrera que tenemos por delante? Muchas veces se llama orgullo, codicia, amargura. Muchas veces se llama una preocupación legítima, una ambición razonable, un afecto genuino que se volvió desproporcionado. Y eso es un peso innecesario. Y la palabra de Dios nos dice que identifiquemos el peso. El peso no es pecado, es simplemente peso que nos frena. Una vez iba a sacar mi carro y le di reversa y no quería reversearse. Y le di así, le di así, estaba aprendiendo apenas a manejar, no me juzgué. Y le di, le di y no salía, no salía. pero yo no sabía que a alguien le había puesto el freno de mano que no era de mano era como de pie porque estaba hasta allá ¿no? yo no sabía pero en América Latina usan mucho eso el que aprendió a manejar en América Latina estaciona el carro y aunque esté en el estacionamiento acá le pone el freno de mano ¿cuántos dicen amen a eso? la mayoría todos ahora sí conecté con todos ¿no? no se necesita ¿verdad? pero nosotros le ponemos el freno y yo estaba yo dije ¿pero qué pasó? bien tonto ¿verdad? no es mala palabra Estaba verde, yo tendría unos 19 años. Hace unas décadas. Y digo, ¿pero por qué no sale el carro? Y cuando me pongo a mirar, digo, ¡ay! Y no estaba tanto el Google ni todas esas cosas que hay ahora. En aquel entonces andábamos con los mapas. ¿Cuándo se acuerdan de los mapas? Yo se lo había prestado a alguien en el seminario. Era un carro testimonio, era el primer carro que tenía. Estaba chocado, pero cómo lo amaba. Y ese estudiante tenía más edad que yo y venía de América Latina y le puso, yo creo que lo usó por primera vez, el freno. Disque de mano, pero era por allá abajo. Y entonces yo me bajo del carro, lo miro, sí, estúpida es completa. Lo comienzo a mirar, le digo, pero ¿qué le pasó al carro, mi carro? ¿Qué voy a hacer? Y entonces le llamo, cabecita inteligente, le llamo a otra, no, le estoy confesando lo que me pasó a mí, no me juzgue. Eso se llama ingenuidad, no lo sabía, no tenía la información. La verdad que yo no me acordaba, mi papá lo hacía, pero yo no lo busqué. Y estaba como metido, esos carros que tienen ese freno por allá que nadie, yo lo miré y no... cuando voy y le digo al compañero hey ven ayúdame siempre siempre hay uno que tiene cara de mecánico y lo llamé y le dije hey se llama Juan todavía era mi compañero de cuarto de la Ciudad de México, compartimos dos años juntos, la pasamos muy chévere porque los mexicanos y los colombianos como que hay mucha parranda, todas las noches ahí orábamos, hermanos, parranda espiritual, orábamos, hacíamos devocional, era en el seminario, ya estaban juzgando, ¿no? Oiga, y viene Juan y me dice, ¿qué pasó chino? me decía, lo decimos los colombianos, él me decía, ¿qué pasó chino? ¿Usted no sabe que hay el freno de mano? Le dije, pero eso no es freno de mano, eso es freno de pie le espichó así le oprimió y lo saqué usted se ríe de eso pero yo pensé en compartirle eso ¿por qué? porque así vivimos la vida cristiana el carro tiene todo el potencial pero usted y yo ni sabemos pero estamos frenados le damos al acelerador con toda la potencia y el carro no se quiere mover ahí va segundo corre con resistencia diga conmigo resistencia no con velocidad usted sabe este versículo famoso todo lo puedo en Cristo filipenses no lo sabemos pero no está hablando simplemente de eso está hablando del contentamiento está hablando de la resistencia está hablando de que no va a ser fácil la resistencia no es un estado de ánimo es una decisión como el amor Yo decido permanecer. Tercero, evalúa en qué dirección está puesta tu mirada. Colosenses 3.2 Poner la mira en las cosas de arriba y no en las de la tierra. Yo dependo mucho de la invención del GPS. ¿Cuántos son como yo? Gloria a Dios por el GPS. Si le pones la dirección correcta. Pero cuando googleas algo y te lleva a la dirección que no es y traes el tiempo cortado, y llegas donde no es, es frustrante. Así nos pasa en la vida espiritual. Tenemos la mirada puesta en algo y llegamos, pero no era donde Dios quería que llegásemos. Dice, puesto los ojos, ¿en quién? En Jesús. Cuarto, medita y calcula cuando sientas este me fascina quiero que lo leamos juntos no sé si está ahí en la pantalla pero lamentaciones 3 del 21 al 23 dice lo siguiente dice esto que en donde en mi corazón por lo tanto esperaré por la misericordia de Jehová no hemos sido consumidos porque nunca decayeron sus misericordias nuevas son cada mañana grande es tu fidelidad Ponte sobre tus pies en esta hora. El mandato del versículo 13 es urgente. Hazlo ahora. Medita en el cálculo de lo que Jesús ya hizo por nosotros. Los corredores de Hebreos 12 no son atletas de élite. les da tres mandamientos. Suelta lo que te frena, corre con resistencia y medita en Aquel, con A mayúscula, que ya llegó. hay cosas que quizás yo tenga que soltar el día de hoy yo he leído este pasaje múltiples ocasiones de hecho los que están aquí desde el primer sermón que prediqué este fue el pasaje que leí yo el primer sermón que prediqué aquí cuando llegué puesto los ojos en Jesús ni miré las notas yo no miro notas yo no reciclo sermones yo vuelvo a mirar el pasaje porque Dios me va a hablar algo diferente no sé ni cuáles eran los puntos en aquel entonces sería bueno volverlo a mirar ahora después de que prediqué pero yo necesito poner los ojos en Jesús necesito poner mis ojos en Cristo en muchas áreas de mi vida porque a veces a veces los pongo en otras cosas también y no necesariamente es pecado eso me llamó la atención no por decir que nunca peco sino porque hay cosas que a veces miramos alrededor que nos distraen y eso es un peso innecesario yo no quiero correr con esos pesos y vaya que hay cosas que ya yo no corro con esos pesos pero sigo experimentando cosas porque soy producto en proceso y yo creo que usted también hoy tenemos aquí los que están corriendo pero no han soltado tres tipos de personas los que están corriendo pero no han soltado ahí anda con todo corriendo con las maletas como cuando te va a dejar el avión y estás corriendo con todas las maletas también están aquí los que están corriendo pero con la mirada en el lugar equivocado en vez de ir para donde Jesús van para otro lugar están corriendo le están echando todas las ganas pero van para todo lugar menos para donde Dios les llamó y tercero están aquí los que están al borde del desmayo es decir los que están corriendo pero llegaron sin ganas los tres mi Dios es más grande Él puede con eso y con más. y él no se entiende

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