The Mind of a Disciple Athlete

La Mente de un Atleta Discipulo Reflexion Semanal - 4.5.26- No Temas, El Esta Vivo

Dr. Hector R. Morales-Negron Season 1 Episode 26

Use Left/Right to seek, Home/End to jump to start or end. Hold shift to jump forward or backward.

0:00 | 4:13

Send us Fan Mail

Regozijate! ¡Él Está Vivo!

En esta reflexión semanal, el Dr. Morales-Negrón invita a los atletas y entrenadores a situarse en el poderoso momento del Evangelio de Mateo 28: 1–10, donde el miedo se transforma en misión. Los desafía a enfrentar los temores que aparecen tanto en la competencia como al vivir su fe abiertamente. A través del mensaje “No tengan miedo”, los llama a competir con valentía, convicción y orgullo por Aquel a quien representan.

Support the show

SPEAKER_00

Bienvenidos a la reflexión de la mente de un atleta discípulo para la semana del 5 de abril de 2026. Soy el Dr. Héctor Morales Negrón, su guía en este viaje de fortalecimiento espiritual. Hoy vamos a regocijarnos en que Él está vivo y no debemos temer porque Él está con nosotros. Oremos en nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Lectura del Santo Evangelio según San Mateo Transcurrió el sábado al amanecer del primer día de la semana. María Magdalena y la otra María fueron a ver el sepulcro. De pronto se produjo un gran temblor porque el ángel del Señor bajó del cielo y acercándose al sepulcro hizo rodar la piedra que lo tapaba y se sentó encima de ella. Su rostro brillaba como el relámpago y sus vestiduras eran blancas como la nieve. Los guardias, atemorizados ante él, se pusieron a temblar y se quedaron como muertos. El ángel se dirigió a las mujeres y les dijo, No teman, ya sé que buscan a Jesús el crucificado. No está aquí. Ha resucitado, como lo había dicho. Vengan a ver el lugar donde lo habían puesto. Y ahora vayan deprisa a decir a sus discípulos, Ha resucitado de entre los muertos, e irá adelante de ustedes a Galilea. Allá lo verán. Eso es todo. Ellas se alejaron a toda prisa del sepulcro llenas de temor y de gran alegría. Corrieron a dar la noticia a los discípulos. Pero de repente Jesús les salió al encuentro y las saludó. Ellas se le acercaron, le abrazaron los pies y lo adoraron. Entonces le dijo Jesús, no tengan miedo, vayan a decir a mis hermanos que se dirijan a Galilea, allá me verán. Palabra de Dios. Esta semana, quiero que nos pongamos en el momento de el Evangelio de Mateo 28, del 1 al 10. Las mujeres van al sepulcro con miedo, con dudas, con el corazón pesado, pero se encuentran con algo que lo cambia todo. El ángel les dice no tengan miedo, y luego Jesús mismo se le aparece y repite no tengan miedo, dos veces, mismo mensaje. Porque Dios sabe que el miedo es lo más que nos detiene. Ahora, lleva a tu mundo como atletas y entrenadores nosotros también enfrentamos miedo miedo a fallar miedo a lo que otros piensan miedo a no estar a nuestra altura y muchas veces miedo a vivir nuestra fe abiertamente es fácil decir yo creo es más difícil vivirlo cuando estás en el terreno cuando decides hacer lo correcto aunque nadie está mirando competir con integridad respetar el juego el rival y tu equipo mantenerte firme en tus valores ahí Es donde aparece el verdadero reto. Porque ahí está la clave de este evangelio. Las mujeres no se quedaron paralizadas. No se quedaron calladas. Ellas corrieron. Corrieron con miedo, pero corrieron con fe. Corrieron con dudas, pero con propósito. Y eso es lo que se nos pide a nosotros. No necesitas esperar no tener miedo. Necesitas moverte a pesar del miedo. En tu proceso como atleta, cuando la presión sube, no tengas miedo. Cuando fallas, no tengas miedo. Cuando sientas es que vas contra la corriente por tu fe, porque la cultura es demasiado diferente y nos están tratando de sacar de nuestra vida de fe. No tengas miedo. Tu identidad no está en tu rendimiento. Está en quién eres y a quién representas. Y eso se refleja en cómo tú te preparas, compites y respondes. No tienes que predicar con palabras todo el tiempo. Tu forma de vivir ya está hablando. Esta semana el reto es claro. No escondas tu fe. No No bajes tus estándares, no juegues pequeño, compite con orgullo, compite con propósito, compite como alguien que sabe que no estás solo, porque Cristo no solo resucitó, Cristo camina contigo en cada entrenamiento, en cada repetición, en cada juego. Que Dios continúe bendiciéndole y te conceda la fortaleza para ganar tus batallas dentro y fuera del campo. Contigo en Cristo, el Dr. Héctor Morales, que tengas una bendecida semana.